Capitulo doce… Yo sé que no es bueno extenderme en muchos capítulos, pero algunos creo yo son muy cortos.
Disclaimer: Hey Arnold! no es mío. Le pertenece a Craig Bartlett.
Antecedente: Historia situada cuando los personajes tienen más de 24.
:) Si tienen dudas o comentarios, sugerencias o jitomatazos! Se aceptan!
Muchas gracias por los reviews… Aunque nadie responda mis preguntas que dejo plasmadas por aquí. Asumiré que les gusta todo como va.
Disfruten! Esto lo escribo para ustedes.
NOTA IMPORTANTE
Pensamientos, - Diálogos-, Llamadas.
Cuando llegaron al auto, Arnold abrió la puerta para Helga lo mejor que pudo… Ella subió al asiento del copiloto y se relajó. Cuando Arnold llego al asiento del piloto volteo a ver a Helga, realmente le parecía injusto aceptar la invitación de ella en la situación en que estaban.
-Helga… No me siento comodo con aceptar tu invitación, no ahora, no así- dijo arrastrando las palabras, intentando sonar lo más claro posible.
-¿Qué? ¿Acaso no te resulto lo suficientemente buena para eso?- dijo mientras fruncía el ceño – Claro… como no soy una de esas modelos sin grasa que tanto te gustan- dijo con sarcasmo evidente.
-No es eso Helga, míranos! Apenas podemos mantenernos en pie-
Ella se cruzó de brazos, evidentemente molesta, más que molesta sentía herido su orgullo. ¿Acaso él estaba rechazándola? Quería creer que no se debía a que ella había accedido a todo fácilmente. Intento abrir la puerta del auto, quería salir. Necesitaba salir de ahí.
-¿Helga? ¿Qué te pasa?- dijo mientras volteaba a ver como ella luchaba contra la puerta
-Quiero bajar, quiero irme de aquí- Ella intento mostrarse simplemente molesta y no hacer evidente que lo que más deseaba era ir corriendo hacia el mar y dejar que allí se perdieran sus lágrimas.
-Helga… calmémonos.. ¿sí?- A pesar de todo Arnold intentaba mantener la calma y no caer en las provocaciones de Helga. No quería que todo saliera más mal de lo que ya había salido. Suspiro pesadamente y continuo hablando – Si quieres bajar del auto, bajemos. Yo voy contigo… ¿Quieres caminar? – mantuvo la vista fija en Helga, expectante a lo que ella dijera.
Helga bajo la mirada, jugueteo con sus manos intentando calmar sus nervios y volteo a mirarlo intentando ocultar las lágrimas lo mejor que pudo.
Arnold bajo del auto y abrió la puerta de Helga, le ayudo a bajar y miro como ella de mala gana aventó los tacones que usaba dentro del auto. Pese a que ella estaba comportándose como una adolescente haciendo un berrinche él creía que era el berrinche más adorable que había visto. Nada le parecía más fascinante que ver los cambios erráticos de humor que podía tener Helga. Como de la felicidad pasaba al enojo y brincaba a la melancolía. Disfrutaba de ver como no temía ella expresar lo que realmente sentía. Pero estaba más que seguro que en ese momento ella contenía todo lo que estaba sintiendo por miedo a las consecuencias.
Cuando estuvo Helga parada junto a él aprecio claramente que ella era por varios centímetros más baja que él y eso le gustaba.
Caminaron en silencio por la orilla de la playa, no sabía que decirle a Helga, como explicarle que no quería acostarse con ella. Y no por cualquiera de las horribles razones que ella pensara, sino porque no quería arruinar nada.
Finalmente Helga se detuvo, se sentó sobre la arena húmeda y hundió los pies en ella, abrazo sus rodillas sobre su pecho y miro hacia el océano. Observo con cuidado el vaivén de las olas y como la luna hacia que la vista fuera simplemente perfecta. Las estrellas tintineaban en una sincronía casi armónica.
Arnold se sentó a su lado, no le importo que sus zapatos estuvieran arruinados con la humedad de la arena. ¿Ahora que podría decirle para arreglar las cosas? Ambos estaban alcoholizados y no sabía que rumbo podrían tomar las cosas. Por primera vez en muchos años, él tenía miedo, miedo de que Helga simplemente tomara el siguiente vuelo a San Diego y lo dejara ahí, con una confesión de amor en la boca y el corazón en la mano.
Después de algunos minutos, que para Arnold fueron como horas Helga comenzó a hablar. Aun se podía escuchar como ella arrastraba las palabras y se esforzaba por sonar sobria.
-Lamento eso de hace unos momentos, no sé qué me paso…-
-¿Tú no eres así?- dijo Arnold intentando calmar la situación con tono de broma
Helga sonrió de lado.
-Creo que siempre he sido asi… Soy humana, tengo que tener mis malos momentos. Quiza me he relajado demasiado-
-Yo creo que actuaste como cualquiera lo hubiera hecho. Yo… no debi decir las cosas asi…-
-Arnold… No lo entiendes-
-Yo en tu lugar habría tenido la misma reacción-
-Creo que todo esto ha pasado muy rápido y estoy aturdida, lo mejor será dejarlo en el olvido – dijo ella mientras se ponía de pie y sacudía su vestido.
Arnold la imito poniéndose de pie y se posiciono enfrente de ella.
-Helga, no quiero que olvides nada de lo que ha pasado esta semana… Mucho menos esto – dijo mientras la tomaba por la mejilla delicadamente y la acercaba a él para besarla. Deslizo la misma mano hasta la cintura de ella, la atrajo más y profundizo el beso. Helga se dejó hacer y coloco sus manos en el cuello de él.
Cuando termino el beso miro a Helga sonrojada, buscando aire. Le gustaba ver esa expresión en ella, esa expresión de necesidad de continuar besándolo. Tomo la mano de Helga y la beso. Para después rodearla con sus brazos, en silencio. Sintió como la rubia se recargaba en su hombro, tan cerca de su pecho que ella escucho su corazón latiendo rápidamente.
-Helga, no me dejes…- dijo el en un susurro casi suplicante
-Jamás te deje, mi corazón se quedó contigo…- respondió ella
Caminaron de regreso para buscar el auto. Arnold recordó que Helga se marcharía dentro de 5 días y pudo sentir como su estómago se contrajo con la idea. ¿Qué pasaría después del viernes? ¿Qué tal si ella simplemente no lo quería volver a ver más? No estaba seguro de si podía con eso. El no comprendía como en solo cuestión de días Helga había despertado en el sentimientos que creía que habían sido simples cosas de adolescente.
-Te marcharas en 5 días, ¿verdad?- dijo agachando la mirada y apretando la mano de la rubia para llamar su atención.
-¿Por qué haces esa pregunta Shortman?- dijo ella intentando quitarle importancia
-No quiero pensar en el hecho de que te marcharas, pero es obvio que lo harás…-
-Así es, no pretendo pasar más de dos semanas en Hillwood-
-Por lo menos me llamaras?- dijo el intentando buscar alguna zona de confort dentro de todo
-Suenas como una chica después de una cita… Da miedo – dijo con un tono sarcástico y acido
Ella se detuvo y camino hacia delante de Arnold, lo miro fijamente.
-Arnold, me gustas mucho… Pero no puedo dejar de pensar en lo evidente… Durante muchos años de mi vida no fui algo relevante en la tuya. Tengo temores naturales de tus razones de estar aquí. Incluso dudo de mis propias razones. Mi vida está en San Diego, así como la de Phoebe y Rhonda están en NYC. La tuya y la de Gerald esta en Hillwood. No hay mucho por hacer. Ya todos han decidido. Todos tenemos empleos, compromisos y responsabilidades. Crecimos y nos convertimos en adultos, no tenemos 17 años- dijo con un tono que hacia evidente que el efecto del alcohol estaba pasando.
Arnold bajo la mirada y se sintió derrotado.
-Helga… ¿Y si te quiero en mi vida? ¿Qué debo hacer?-
-No sabría responder de eso…-
-Déjame intentar estar en tu vida, eres importante para mí. No porque luzcas diferente que en preparatoria, secundaria o primaria. Para mí desde siempre has sido importante. Yo… - Él iba a decirle que la amaba, pero se detuvo. Quizá eso complicaría más las cosas. Recapacito y continuo – yo te quiero Helga.-
-Ya veo…- dijo ella volteando a ver el cielo – Mira… está muy oscuro. Pronto va amanecer-
-No cambies el tema… Por favor. Dime algo-
-No sé si puedo decirte lo que quieres escuchar… Durante años pensé en las situaciones hipotéticas de volver a verte… Pero jamás imagine una así. Hace una semana tenía miedo de volver a Hillwood, ahora no estoy segura de sí quiero irme- continuo caminando hacia el auto y Arnold se quedó pasmado.
Eso quiere decir, que tengo oportunidad… Ella está pensando en mí…
Ya no hablaron más en el resto de su caminara, no parecía importante. Caminaron en silencio tomados de la mano. Helga sentía que era extraño todo, jamás pensó en estar caminando por la playa de la mano de Arnold. No eran absolutamente nada y ella sentía que el día que se tuviera que ir, nuevamente su corazón se quedaría con él.
Por su parte, Arnold sintió como brillo un poco de esperanza para él. Aún tenía 5 días para poder demostrarle a Helga cuán importante era para él. Si bien, tenía que ir a trabajar 4 de esos días, intentaría que todo su tiempo libre estuviera dedicado a ella.
Cuando volvieron a donde se suponía debían dormir se encontraron con una Phoebe muy molesta, pues no tenia idea de donde habían estado el resto de la noche.
Fueron todos juntos y buscaron un lugar donde desayunar algo antes de volver a Hillwood.
Cuando Arnold detuvo el auto delante de la casa de Helga escucho como ella suspiro.
-Domingo por la tarde…- dijo ella mientras buscaba su bolso para bajar del auto
-¿Mañana puedo verte por la tarde?- dijo con miedo a escuchar una negativa por parte de ella
-llamame cuando termines tus ocupaciones y con un poco de suerte te hare un espacio en mi agenda.- dijo con tono sarcástico
Arnold sonrio para ella y le ayudo a bajar sus cosas.
-Me divertí mucho Helga, gracias por dejarme ir contigo.-
-Gracias por llevarme… -
-Bien, te vere mañana-
-¿Cómo estas tan seguro?-
-solo lo se- dijo mientras la tomaba por la cintura y la besaba
-oye, tranquilo shortman, si Bob nos mira jamas conoceras a tu descendencia-
Arnold sonrio y camino hacia su auto, volteo a ver de nuevo antes de abrir la puerta y se despidió agitando la mano.
Cuando el llego a su casa para su sorpresa encontró a sus padres sentados en la sala leyendo.
-Por la cara que traes parece que tu viaje salio bien-dijo Miles mientras volteaba la vista de su lectura
-Hola papá- dijo mientras bajaba la pequeña maleta que cargaba en la mano
-¿Qué tal tu paseo a la playa cariño?- dijo Stella mientras se ponía de pie y caminaba hacia donde estaba su hijo y lo estrechaba entre sus brazos
-Muy bien mama, fue interesante-
-Vez, y tu que querias casarte. Aun eres muy joven- dijo Stella con un tono sobreprotector
-Cariño, tu intentando cuidar a tu hijo y estoy seguro que por la cara que trae estaba con una chica-
-¿eso es verdad? –pregunto la madre
Arnold odiaba mentirles a sus padres y sabía que la mayoría de las veces ellos leían la verdad en sus ojos.
-Sí, estaba con Helga- dijo sintiendo el sonrojo en sus mejillas
-¿Helga? ¿La chica que querías llevar al baile y desapareció?- pregunto su madre
-Ella misma… La volví a encontrar hace algunos días-
-¿Y por causa de ella rompiste el compromiso?- dijo su padre sonando severo
-No papá- expreso en tono defensivo
-Hace apenas 2 días dijiste que no te casarías, que habías terminado con Lila- dijo su madre con preocupación -¿Qué está pasando Arnold? ¿Todo esto fue por Helga? No quisimos entrar en detalles de porque terminaste tu compromiso con Lila… Pero después de escuchar esto, creo que estar haciendo algo mal-
-No mamá… No quería decirles la razón por la que termine con Lila, porque a pesar de todo lo que ella hizo soy un caballero, pero si quieren saber… - suspiro pesadamente – Lila se acuesta con su manager – dijo sintiendo como un peso se le quitaba de encima.
Stella se llevó una mano a la boca para tapar la expresión de sorpresa que sabía que tenía, Miles dejo de lado su lectura y volteo totalmente viendo a su hijo.
-¿Y cómo te sientes?- dijo su padre
-Estoy bien papá… Me di cuenta… Que realmente nunca estuve enamorado de Lila, solo era una situación comoda y al final todo salió mal –
-¿Y Helga sabe esto?- dijo su madre cruzándose de brazos – No deberías intentar salir con nadie más sin decir lo que paso o por lo menos teniendo claros tus pensamientos y sentimientos-
Arnold los miro por uno segundos, no supo cómo responder a eso
-Ella… Se ira en algunos días…- sintió como su semblante de puso gris.
Sus padres supieron que no había más que agregar a la discusión. Arnold sabría cómo resolverlo.
Camino hacia su habitación pensando en la manera de que Helga no se fuera olvidándolo de nuevo.
Enamorandola.
Hasta aquí el capitulo!
No se si suba capitulo pronto de nuevo. Pero disfruten este.
Espero sus reviews!
Los amo!
