Nota: Nada de esto me pertenece, ni los personajes ni la página, jeje, pero si la historia, así que prohibido copiar para su reproducción con fines de lucro… (Que jalada escribí)

Gracias por sus r/r, y si a alguien le contesté desde la cuenta pues le vuelvo a contestar porque ya no recuerdo si contesté, sorry jeje. Aún me sorprende haber escrito tan rápido cuando traigo encima los exámenes, pero la inspiración está a todo lo que da.

Seel: Grax por el r/r que bueno que te gustó y te hayas leído todos los capítulos, jaja y bueno, yo tmb traigo bronca con eso jeje pero qué se le puede hacer, espero seguir leyéndote.

Faithfry: Grax por el r/r a mi me encanta que te encante y bueno, espero que este te haya gustado aunque sea corto.

Natty: Ahora si que tus deseos son ordenes y aquí está un capitulo que subo lo más rápido que pude, jaja, supongo que te decepcionará porque no tiene nada que ver con como se quedó, pero creo que las palabras sobran y más si leyeron la boda, ¡sigue leyendo!

Capítulo 12

ASÍ EMPIEZA…ASÍ TERMINA

Fin del flash Back

Lo veía y no lo creía.

Simplemente su mente estaba en blanco.

La escena era tan irreal para su entendimiento, que pensó que soñaba, que tenía una pesadilla, más sin embargo, no tardó en darse cuenta que su vida era eso, una pesadilla.

Su mente trataba de trabajar, pero no podía, quería pensar que había escuchado mal, pero eso era mentira; a pesar de que su vida era una pesadilla, aún estaba lo suficientemente cuerda para saber qué era real o no.

La escena era patética, pensaba, ella era patética…todo era patético.

Estaba sentada en el sofá de su departamento, si, su lujoso y hermoso departamento, ¿pero de qué le servía si se quedaría sola, estaba sentada frente al hombre que amaba, ¿pero de qué servía si había decidido dejarla?

Dejarla. Él la iba a dejar. No, la estaba dejando.

Ahí estaba él, sentado frente a ella esperando una respuesta, una respuesta que ella no pensaba; solo trataba de recordar cómo fue que todo sucedió, como es que se había acabado el amor, el cariño…o lo que sea que hubiera existido entre los dos.

-Aquí están los papeles del divorcio, si los firmas, dentro de un mes estará todo listo.-dijo el hombre dejando un fólder amarillo en la mesa de centro.

Ella dejó de verlo y pasó a ver el fólder. De repente había mucho frío.

Y se sintió terriblemente sola.

-¿Por qué?- preguntó ella de pronto, con esa voz que no le pertenecía, con esa voz que salía de su garganta cuando se sentía así…tan tonta, patética y engañada…sola.

El hombre bajó un momento la mirada.- Sabes que esto no estaba funcionando, tenemos más problemas que momentos gratos, es una relación sufrida.

Ella sintió que algo frío bajaba de su estomago y que se perdía en algún punto del piso.

-Entonces todo es mi culpa.-

-Tú no tienes la culpa de nada de lo que pasó…-

El lugar quedó en silencio. Ella se dedicó a jugar con su camiseta.

Debió de haberlo imaginarlo. Ningún hombre soportaría lo que ellos dos habían pasado. Y en parte lo comprendía; era cierto, no estaban en el mejor momento de su matrimonio, no reían, no salían, pero él siempre le había dicho que todo iba a estar bien, que estaría con ella y que mientras estuvieran juntos, nada malo volvería a pasar.

Pero él se había hartado, estaba segura, y sentía que lo que le quedaba de bueno en su vida se iba desmoronando, estrepitosamente. Sintió cómo la angustia invadía su pecho, estrujándoselo, sintió como se iba quedando sola, cómo perdía todo...

Cómo perdió todo.

Y era su culpa.

La suya y la de él.

Miró a su alrededor intentando despejar su mente, intentar sacar algo de su boca que no fueran preguntas, que no fueran suplicas, que no expresaran su dolor. Intentaba no dejar, que sus ojos dejaran escapar lágrimas, que su cara no expresara sentimientos más allá de la sorpresa. Pero era imposible, eso le sorprendía, le dolía, la destrozaba.

¿Cómo se puede estar en el cielo y bajar hasta el infierno? Se preguntaba, hacía mucho tiempo que no se sentía bien, que no sonreía, pero había decidido que por el bien de ella, de él, saldría adelante, como ya lo había hecho antes, a pesar de volver a caer.

Y cada caída era aún más dolorosa.

Y dolía recordar que habían sido tan felices, que su encuentro fue tan intrascendente que jamás pensó que se fuera a enamorar y que llegara a ser tan feliz, que llegara a ser su mejor amigo; con él, ella era feliz, lo amaba, en verdad que lo amaba.

Y dolía. Dolía el saber que la persona que te ha jurado amor eterno, con quien has compartido lo momentos más felices de tu vida, pero también los más desgarradores, se vaya.

Quería comprenderlo, quería dejarlo ir porque no valía la pena, porque si él quería irse era su decisión. Si quería dejarla en el momento en que más lo necesitaba, en el momento en el cual debían, estar más unidos…si él quería alejarse de los problemas, de lo que había significado estar con ella los últimos meses, entonces, eso significaba que no la amaba lo suficiente.

-Nunca me di cuenta que esto acababa.-dijo ella en un susurro.

Él solo se limitó a mirarla y después mirar hacia otro lado, más sin embargo, los ojos de ella no podían despegarse de él, tal vez porque sería una de las últimas veces que lo vería o tal vez porque seguía tratando de comprender cuándo debió de haber parado todo.

Y lo miraba, recordando aquél momento en que se conocieron, aquél momento en que supo que lo amaba, aquél momento en que supo que su vida cambiaría, recordando cuando los silencios eran dulces y cálidos.

Y ahora estaba allí, y lo miraba incomodo, sabía que él ya quería irse, lo supo desde el momento que él había entrado a la casa sin hablarle ni siquiera mirarla, cuando días anteriores, no…meses, él entraba y la besaba y le decía: "Todo estará bien amor, no volverá a pasar".

No, esta vez había sido diferente, tal vez como las semanas anteriores, en donde él la miraba con tristeza y ella se dedicaba a llorar, era cierto, se habían distanciado y ella se había encerrado en su mundo triste, pero se suponía que él estaba ahí…

Y sin embargo, cuando esta tarde lo había visto entrar con tan solo un "hola" por saludo, supo que él estaba aún más lejos de ella y su sonrisa, por primera vez sincera y llena de felicidad se borró; y su mundo se destruyó al escuchar sus palabras:

"-Ginny, quiero el divorcio.-"

Notas de la autora: ¡Por fin actualizo temprano! Wow, no recuerdo que en otra ocasión haya tardado tan poco (bueno, creo hubo una ocasión). Lamento la corta extensión (y eso que la alargué) pero es como que la segunda parte del fic, espero les haya gustado, no saben cuantas veces me imaginé esta escena que francamente me encanta por el dramatismo y lo triste, ¡mi terreno!

ACLARACIONES: Como habrán leído el fic dio un giro de 360 grados, espero no les desagrade, seguro me preguntarán ¿Qué más pasó? Pues creo que es más que entendible. Pude haber puesto más recuerdos (otras ideas que se fueron al baúl de lo que pudo ser) pero ya eran muy esporádicos y escritos serían aburridos. Lo dejé hasta la propuesta de matrimonio porque ya se sabe que se casan y que Harry y Ginny se vuelven a ver dentro de un año (tal como en los primeros capítulos). Han pasado varios años, pero sabrán en el próximo capítulo cuantos han pasado exactamente. También sabrán de los demás personajes y entonces vendrá la verdadera problemática del fic y he ahí donde se ve por qué es la continuación de "Secretos" (supongo).

Quiero hacer énfasis en los recuerdos, porque me imagino que muchos preferirían que me siguiera de largo hasta llegar a esto, pero son tan esporádicos que prefiero que como en los anteriores sean esos puntos clave importantes en la trama, ya que las cosas verdaderamente importantes llevan una separación de años, así que ya imaginarán. También vendrán recuerdos en esta segunda parte, pero no será nada comparado con los pasados. Espero en verdad que no les haya desagradado el cambio, pero esta escena fue de las primeras que se me vino a la mente cuando decidí hacer continuación.

GinnyPotterW Y tal vez sea mejor mirar hacia al frente cuando ya no hay nada que se pueda recoger del pasado.

20-Mayo-06

12:28 a.m.