Pensé que no lo subiría -he estado hoy ocupada- Mi intención era hacerlo más largo, explicativo y angustioso pero no se pudo.
Disclaimer: Shingeki No Kyojin NO es mi autoría.
Advertencia: Posiblemente cambie el título.
Bonus Day 12 Sickness (Enfermedad): "De Paz a Muerte."
Verla dormir a su lado solía transmitirle paz, ver su respiración lenta y su rostro formando una pequeña sonrisa le hacía darse cuenta de lo mucho que valió la pena haber aguantado tanta mierda.
Ver que ella estaba a su lado, a pesar de todo.
Eran esos momentos que más disfrutaba.
Si años antes le hubieran dicho que así sería su vida habría pensando que era una broma de mierda.
Pero ahora realmente no quería nada más, estaba bien así.
Estar así, recostado en la cama con el cabello de su mujer desordenado sobre la cama y su rostro sobre su propio pecho mientras él simplemente pasaba la mano por aquellos desprolijos mechones, sintiendo lo suave que era sobre la yema de sus dedos.
Si aquello era la realidad o era una mentira le daba igual, ¿estaría mal disfrutar tanto aquello y no querer hacer otra cosa? Sólo un poco más de tiempo así quería, sólo un poco más de paz.
-o-
—Señor Ackerman, siento llamarlo. Es una llamada del hospital, se trata de su mujer.
—¿Eh? ¿Qué sucede con ella?
—Es mejor que venga para acá, no es un tema que deba tratarse por teléfono.
Levi frunció el ceño, confundido.
Cuando llegó casi corriendo al hospital lo primero que vio fue a su esposa, con su cabello anaranjado despeinado y el rímel corrido.
¿Había llorado?
—Petra, ¿qué mierda sucede?
Mierda, era sólo un chequeo, ¿qué podría haberle pasado?
La mujer se agarró de su brazo con fuerza, notando cómo temblaba.
—L-Levi...tengo cáncer…
El mayor sólo la miró consternado.
—¿Qué mierda me estás diciendo?
Fue aquel momento el inicio de todo, de los problemas.
-o-
Tomó la mano de su mujer, esta vez sin fuerza, sólo sosteniéndola.
—Mañana podrás descansar en casa entonces —con la otra mano cerró el libro que sostenía, terminando la lectura.
—Siento que estoy causando tantos problemas —Petra movió apenas la cabeza, como si se quedara dormida.
—Deja de decir esa mierda, además los críos te extrañan.
—¿Te causan muchas molestias? Siento que igual no puedo servir de mucho así, apenas puedo moverme.
—Que se aguanten, además tú tienes excusa para estar de vaga.
Petra sonrió de forma irónica.
—Gracias por eso, qué marido tan atento me tocó.
Levi le agarró una de las mejillas, callándola.
-o-
Tener a su mujer en su casa nuevamente era una sensación completamente distinta a la de hace...un tiempo.
Estar con ella al principio era sentirse acompañado.
Ahora era todo distinto, ayudarla en todo, en tratar de ser su apoyo moral.
Joder y eso le costaba a él, en otro ambiente era fácil, un arenga sencilla, con palabras malsonantes y así, para que su equipo despertara.
Pero en ésto él se sentía aún más hundido.
No podía ver a su mujer de esa forma, débil, pálida y mucho más delgada.
O peor.
Mucho más desanimada, más callada, más…¿infeliz?
A veces trataba de ser irónico, diciendo que ella ya ni se enojaba.
Algunas veces podía notar cómo ella se reía, a pesar de su enfermedad.
¿Qué más podía hacer? Al menos sus hijos hacían mejor trabajo que él, sabían animar más a su madre, hacer que pensaba en otra cosa.
Él no, sabía que la perdería tarde o temprano.
Ya le habían dicho que dejara de pensar en que ella iba a morir, o no sabría cómo ayudarla.
—Ya si sabes su final, ¿por qué no mejor tratas de hacer que su viaje sea más ameno? Ella en verdad te necesita.
—No quiero que me necesite, lo que quiero es no perderla.
—Si sigues así la perderás de la peor forma.
Mierda, ¿por qué su consciencia tenía la voz de Erwin?
-o-
Recordó las dos últimas veces que su mujer durmió con él, cuando supo que todo estaba bien...y su último día enferma.
Había al final decidido dormir como antes, en un sillón. Una cama grande, para lo pequeño y miserable que se sentía no era agradable para él.
Al final sólo releyó la última carta de su mujer, una despedida.
El papel con la tinta corrida, días antes de que ella partiera. La letra que antiguamente tenía una caligrafía legible y agradable ahora parecían garabatos infantiles.
Sabía que había llorado cuando lo escribió.
Se culpaba, joder, que se culpaba ahora y siempre.
Si hubiera sabido cómo ayudarla a sentirse mejor.
Si hubiera sabido cómo actuar, no ser tan egoísta.
Quizá ella se hubiera ido más feliz, o más bien, más tranquila.
Y que nadie le culpara por aquello lo hacía sentir aún más para la mierda.
A veces se preguntaba, ¿si la hubiera conocido antes?
¿Si no hubieran tenido tantas diferencia de edad?
¿Si ellos se hubieran encontrado con sus sentimientos resueltos con antelación?
Hubiera querido todos esos días antes con ella, tomarlos todos, aprovecharlos cada uno de ellos a su lado.
Y poder amarla más, antes, ahora. Siempre, y más allá.
Dejó la carta sobre el escritorio, apenas la miró en silencio para guardarla y dejar la habitación en penumbras.
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Notas de la Autora:
Me basé en How I Met Your Mother, el drama de Ted y La Madre es dolorosamente Rivetra, igual que su frase de los 45 días. AH. En parte esto cuenta, si andan viendo por primera vez la serie como spoiler.
