"Mapa del futuro"
Tuvo que levantarse temprano- cosa que muy a su pesar se le estaba haciendo costumbre- Ya que no sabía a qué hora se les ocurriría llegar a Cecil y Haruka. Se puso un pantalón negro, unos botines a juego y una playera con rayas rojas y negras.
Al cabo de un rato, decidió bajar a revisar si no habían llegado, ya que recordó que cuando le había dado a Syo el papel que tenía su dirección para Haruka, por las prisas no había puesto el número del apartamento.
Descubrió pronto que era una mala idea pues no había ni rastro de los chicos, estaba aburrida y el internet de su departamento no llegaba hasta esa parte del edificio.
En uno de sus recorridos por toda la planta baja, observó hacia los buzones de correspondencia que llamaron su atención por la cantidad de sobres que tenía el suyo, se acercó para sacarlos. Varios sobres, casi todos iguales, con unas grandes mayúsculas en rojo que indicaban adeudo.
-"No"- pensó alterada mientras corría escaleras arriba, olvidándose de que pronto llegarían los otros dos.
Abrió como pudo la puerta y entró corriendo para alcanzar el teléfono y marcar rápidamente el número.
- "¿Hola?"
- Tío- exclamó alarmada.
- "¿Yui? ¿Qué pasa estás bien?"- preguntó preocupado.
- S-Sí, yo estoy bien. P-Pero el departamento, hay demasiados sobres de adeudo, ¿q-qué sucede? - cuestionó empezando a temblar.
-"Ah~ sabía que esto sucedería"- suspiró él del otro lado- "Tuve un problema, Yui. "- confesó- "Perdí una de mis tarjetas en uno de mis viajes, estaba ligada a los pagos del departamento, la cancelé y cuando iba a conectarlos a la otra, la congelaron. De hecho, por eso no puedo volver"
- ¿Volver?- repitió confundida.
- "Yui, estoy varado en Rusia. Ahora mismo me estoy quedando con el cliente con el que venía a negociar y estoy intentando contactar con la compañía para la que trabajo"- contó el hombre.
- Ah, lo siento, no debí preguntar- se disculpó ella sintiéndose avergonzada.
- "No te preocupes" - murmuró él- "Lo del departamento lo veré una vez que se solucione todo. Ya no lo usas, ¿cierto? "
- N-No en realidad - mintió- "Ya tiene suficientes problemas como para preocuparse por mí"
- "Ah, genial. Esa era mi única preocupación. Que bien que tu agencia tenga dormitorios propios, señorita idol." - rio él.
- Jaja sí- dijo ella tratando de no sonar dolida.
- "Bueno, hablar hasta acá es caro, será mejor que cuelgue. ¡Ah, por cierto!" - recordó a tiempo- "Si puedes, háblale a tu padre. Le hablaba cada cuanto y se preocupará si no lo hago"
- L-Lo intentaré- contestó la chica.
- "Bueno, cuídate, Yui. Hasta luego."
- " Hasta luego" - respondió la chica antes de cortar.
Estaba en shock. ¿Cuándo, cómo y porqué todo había salido mal en unos minutos? ¿Ahora qué haría? ¿Qué otra solución tenía?
Su teléfono la sacó de su crisis nerviosa, era un mensaje de Haruka, al parecer, ambos chicos ya habían llegado, pero no sabían qué departamento era. Respiró profundo y se levantó, tiró los sobres en algún lugar de su habitación y se pasó una chamarra blanca por los hombros para salir a buscar a los otros dos. No podía dejar de temblar y sabía que necesitaba relajarse antes de ver a sus amigos.
- ¡Yui-chan!- exclamó alegre Haruka mientras corría a abrazarla.
- Hola Haru-chan- respondió ella con un intento de sonrisa- Hola - saludó también al castaño, mirándolo por encima del hombro de la otra chica.
- ¿Pasa algo?- preguntó él.
- Te ves algo pálida, Yui-chan- siguió la compositora inspeccionándola.
- Estoy bien - dijo riendo levemente en nerviosismo. - Es solo que ayer me quedé adelantando un poco de la letra para mi canción de audición y me levanté temprano así que tal vez estoy algo cansada.
- Puede que sea eso- dijo la otra chica. - Pero bueno, tal vez puedas enseñarnos algo de lo que has hecho- sonrió.
- Claro- asintió devolviendo la sonrisa. - Ah, Cecil-san, perdón por causarle tantos problemas ayer. - se disculpó la pelinegra.
- No es nada - respondió sonriéndole.
- ¿Qué le dijo Camus-san? - preguntó, aun así, curiosa.
- Bueno, es que la segunda parte de la canción que cantamos ayer no estaba escrita. - explicó el castaño.
- ¿E-Eso se les ocurrió a ambos en el momento? - preguntó asombrada la chica.
- Sí, Camus me dijo que no debería de hacer eso, pero que era bueno que tuviera ideas para la canción, casi la terminamos ayer- contó alegre.
- Espera, Yui-chan, ¿tú escuchaste la canción de Cecil-san y Camus-senpai? - le preguntó Haruka.
- Una parte- dijo ella.
- Yo no he podido escuchar nada- replicó haciendo un puchero inconsciente.
- No te preocupes, my princess, serás la primera en escucharla una vez terminada. - le sonrió el príncipe.
- N-No era real, n-no se preocupe- dijo la peli rosada nerviosa.
- Yo quiero ser la segunda en escucharlos- rio la ojirosa.
- Lo serán- dijo sonriendo el ojiverde.
La pelinegra sonrió mientras abría la puerta, hace mucho que no tenía buenos amigos.
- Bien Yui-chan...-empezó Haruka.
- ¿Cantarás para nosotros? Ya tienes tu disco de vuelta- dijo Cecil, mientras le pasaba una bolsa donde venía el empaque cuadrado.
- Ah...S-Supongo...y-yo...- carraspeó un poco, tenía que dejar de ser así de tímida cada vez que le pedían cantar. Aunque, conociéndose, sabía que estaba roja y no se le quitaría. - Okay, lo haré.
Fue por su libreta en donde anotaba todo lo que escribía y buscó entre sus hojas mientras que los otros dos ponían el disco y elegían la canción correspondiente.
Yui bajó la vista hacia la libreta y trató de no ver a los chicos para no ponerse más nerviosa.
"¿Puedes verme?
Porque estoy justo aquí
¿Me escuchas?
Porque estoy tratando de que te enteres
Lo que significaría para mí sentirme como alguien
Hemos estado en camino a ningún lado
Tratando incansablemente de llegar allí"
Ambos se asombraron, la voz de la chica realmente encajaba con la música. Haruka pudo notar como al contrario de la primera vez que cantó frente a ella como Yuki, ahora tenía mucha más confianza que antes.
Yui en ese momento no sabía cómo interpretar sus miradas pero decidió seguir con una sonrisa nerviosa.
"Estoy tan cansada de sentirme invisible
Pero ahora lo siento, yeah
Como fuego bajo la superficie
Tratando de liberarme
Ardiendo dentro de mí
Estamos en el límite ahora¨
La pista siguió pero ella se detuvo, era todo lo que había escrito por ahora, y sabía que debía acabarlo rápido porque la fecha se acercaba pero en la noche, mientras escribía, el sueño le ganó a cualquier cosa.
- ¡Yui-chan! - exclamó la otra chica cuando supo que ella había terminado. - ¡Es genial! Para la próxima déjame componerte una canción, ¿sí? - dijo emocionada.
- Claro, me encantaría- sonrió ella- Pensé que no era buena, sus miradas eran difíciles de interpretar.
- No, no- dijo Cecil con una sonrisa- Camus me dijo que si quieres ser bueno, debes de tener confianza en ti mismo no importa qué-explicó alegre- Pero en fin, tienes que acabar esa canción.
- Ah~ lo sé, pero es todo lo que pude escribir ayer, y debo apurarme si es que quiero tener tiempo para practicarla.- suspiró ella.
- Tal vez podríamos ayudarte- sugirió Haruka.
- ¿Podrían? - preguntó con el rostro iluminado.
- Claro- asintió su amiga.
- Mmm...tal vez necesites más ayuda- murmuró Cecil - Llamaré a Otoya y le pediré que venga.
- E-Espere, ¿ está seguro que Otoya-san está libre hoy?- dijo Yui alarmada.
- Él me dijo que sí...
- Cecil - san, tal vez no sea tan buena idea- le dijo Nanami pues tampoco estaba segura que el pelirrojo estuviera desocupado.
- Hola, Otoya
-"¡Cecil!"- exclamó alegre el chico del otro lado de la línea.- "¿Qué pasa?"
- Nada, me preguntaba si podías venir a casa de Yui para ayudarle con su canción de audición. - relató el chico.
- "¡Claro! Pero...no soy muy bueno con las letras...¡le diré a Tokiya que me acompañe!"- dijo el pelirrojo.
- E-Espere- se apuró la chica- ¿N-No hay inconveniente en que vengan? - preguntó al castaño.
- "¡Tokiya dice que sí me irá conmigo!"- exclamó Otoya.
-"Jamás dije eso"- oyeron a Ichinose de fondo.
- Bien~- dijo Cecil- ¿Te envío la dirección?
- "Claro, nos vemos."- respondió el chico alegre.
El príncipe colgó y empezó a teclear para mandarle la dirección a Otoya como prometió.
- Yui-chan- llamó suavemente su amiga. - Más bien, eso te lo preguntaría a ti, ¿no hay inconveniente de que ellos vengan? - le preguntó en voz amable.
- N-No, pero me preocupa que ellos estén ocupados y se sientan obligados a venir...- confesó ella.
- Bueno, son profesionales, saben cómo administrar su tiempo- le sonrió.
- Aparte, creo que la mayoría tuvo el día libre, no tenemos mucho trabajo por lo de las nuevas canciones. - respondió despreocupado. - Hay que empezar a trabajar entonces. - dijo mientras tomaba de las manos de la chica su libreta y empezaba a hojear todo.
- Gracias - susurró con una sonrisa.
Cuando la chica abrió la puerta, no solo encontró a Otoya y Tokiya, sino también a Ren, Masato, Syo, Natsuki, Ai y Camus.
Ella empezó a reír nerviosa cuando todos puntualizaron lo grande que era su casa y la saludaron alegremente.
- ¿Camus? ¿Qué haces aquí? - preguntó Cecil viendo a su senpai entrando.
- Necesitas más clases de modales, ¿no, Aijima? - respondió el conde fríamente.
- Yui~ yo quiero oírte cantar- reclamó Otoya con un puchero.- Desde hace mucho me tienes esperando.
- Necesitamos escucharte para poder ayudar con la letra, ¿no? - dijo Ren sonriendo.
- S-Supongo- dijo con una sonrisa nerviosa.
- ¡Al fin! - celebró el pelirrojo.
Al principio habían trabajado en su letra, puntualizado que le faltaba que palabra podría quedar mejor e incluso en que tono debía de cantarla y que debía practicar, incluso llegaron a tocar el tema de que hacer y que no cuando se presentara, Camus se ofreció a llevarla alguna vez a que escogiera que se pondría para la audición- por supuesto Cecil armó todo un show aquí-, ella estaba feliz, lo mejores idols que existían para ella estaban ayudándole en todo, no paraba de sonreír y agradecerles cada vez que podía.
Sobre la marcha, esporádicamente, a los chicos les saltaba una idea para sus canciones, hubo un momento en que su departamento se convirtió en una sala de prácticas para todos, y no le molestaba en absoluto, era entretenido ver como entre todos se ayudaban y opinaban acerca del performance del otro.
Se acercó a Ren y Masato, que a diferencia de los demás, seguían sentados en el sillón, hablando entre ellos mientras que Jinguji anotaba en su celular, Hijirikawa parecía estar lamentando no tener donde escribir.
- ¿Es su canción? - preguntó ella curiosa.
- Sí~ escribo un poco de lo que se nos acaba de ocurrir a Hijirikawa y a mí para enviársela a Ran-chan a ver qué opina.- explicó el peli naranja.- El pobre no pudo venir porque tenía trabajo.
- Ya veo~ - respondió asintiendo- Hijirikawa-san, ¿ por qué usted no escribe la letra también? - preguntó sintiendo que fue algo grosera.
- No tengo donde escribir. No puedo expresar fácilmente mis sentimientos en una pantalla- dijo suspirando.
- Oh, eso sí lo siento, sé que prefiere escribir con tinta, pero no tengo- se disculpó con una pequeña sonrisa.
- No te preocupes, Sarashina- le dijo él amablemente.
- Que lindo de Ran- exclamó Ren al leer el mensaje que le había enviado su senpai. - Lo leería, pero no quiero que oigas a Ran-chan tan grosero, pequeña- le dijo a Yui. Ella ahogó una risita, leía rápido así que alcanzó a ver el mensaje: "Váyanse al demonio, estoy en medio de una sesión y mi celular no deja de sonar, si vuelves a enviar un mensaje, Jinguji, date por muerto".
- ¿Puedo ver que escribieron? - preguntó ella sonriente.
- Claro- accedió el chico igual con una sonrisa.
" ¡Nuestra seña, tu seña!
¡Obtendremos Más Sueños Que Amor!
¡Nuestros latidos, tu latido!
¡Obtendremos Más Sueños Que Amor!
¡Nuestra seña, tu seña!
¡Obtendremos Más Sueños Que Amor!
¡Nuestra valentía, tu valentía!
¡Obtendremos Más Sueños Que Amor!"
-Me gusta- sonrió- Mmm…a Kurosaki-san le gusta cómo suena el inglés, ¿no? - preguntó la chica.
-Sí, Ran-chan ha intentado poner unas cuantas frases en medio, pero, si te soy sincero- comenzó Jinguji. – A Hijirikawa se le da pésimo el inglés- dijo mirando de reojo a su compañero quien inmediatamente adquirió un tono rojizo en las mejillas.
- ¿Podrías dejar de hablar de eso? - le reclamó tratando de sonar lo enojado que estaba.
- Podría...pero no.- respondió éste y ella ahogó otra risa.
- Si te crees tan bueno, deberías de hacer esa parte tu solo, ¿no, Jinguji? - le dijo el peli azul cruzándose de brazos.
- Vaya~ acepto el reto, Hijirikawa. Veamos qué opina Ran-chan- dijo el chico mientras le enviaba otro mensaje a su senpai, a pesar de la advertencia que le había dado el mayor.
- Espero escucharlos cuando terminen- les dijo Yui.
- Lo harás, pequeña. Eres la testigo del reto que acaba de ponerme Hijirikawa. - sonrió Ren.
- Jamás te reté. Tu ego no te deja ignorar un simple comentario. - murmuró el pianista aún cruzado de brazos.
- Yui~, alguien llama- dijo Otoya yendo hacia ella con el teléfono en mano.
- Gracias - murmuró y les hizo un ademan a los chicos de que regresaría. Contestó rápido, tal vez era su tío con algo de buenas noticias...- ¿Hola?
-" ¿Eh? ¿Yui?" - la chica abrió los ojos como platos, pero por supuesto que reconocía esa voz, llevaba semanas reproduciendo la misma discusión en su mente y se sentía como si hubiera sido solo ayer que hubieran peleado y ella se hubiera ido destrozada de su casa.
- ¿Papá? - murmuró, asombrándose con su voz que se escuchó prácticamente firme mientras por dentro se sentía como gelatina. Se apartó un poco de donde estaban los chicos para poder oír mejor, y de paso no preocuparlos porque no tenía ni idea de cómo terminaría esa conversación.
- "¿Yui? ¿Qué haces allí? Bueno, no importa, ¿está tu tío?" - preguntó, de nuevo asombrándola, ella recordaba que cuando su padre se enojaba, duraba días, semanas, meses así dependiendo de la gravedad del asunto. Pero en ese momento se oía tranquilo, como si hubiera olvidado que había escapado.
- Ah…no. Bueno, es que le pasó algo extraño, nada malo- se apresuró a aclarar. Y así, le contó todo lo que le había pasado al hombre, seguía consternada, estaba platicando tan tranquilamente con su padre y él no se oía ni tantito enojado.
- "Entiendo"- dijo cuando acabó su relato. - "Le hablaré después al celular para ver si lo podemos ayudar en algo..."- habló para sí pero después volvió a elevar la voz para platicar con la chica- "¿Cómo vas con tus estudios? ¿Conseguiste una buena escuela?" - preguntó.
- Eh…sí, muy buena. Se podría decir que me "gradué" hace poco. - contó ella.
- "¿En serio? Que bien"- dijo su padre- "¿Qué clase de escuela es? Me parece muy rápido, ¿Cuánto ha pasado? ¿10 meses?"
- Un año y tres meses- dijo ella algo incómoda. - Y la escuela es la academia Saotome, ¿recuerdas? De la que les hable antes de irme….
-" ¿No era esa dónde van los "idols"? "- dijo en tono de burla.
- Sí, es esa, papá- suspiró ella. Él rio.
- "Ya, en serio, Yui. ¿Qué escuela?" - ella se quedó pasmada con eso y reaccionó antes de siquiera razonar lo que iba a decir.
- ¿Por qué creerías que estoy bromeando? Esa era mi escuela, me gradué hace poco, ahora estoy entrenando para poder debutar a gran escala pronto- dijo tratando de no elevar mucho la voz para no llamar la atención.
- "Yui, hablamos de esto"- dijo el hombre con molestia.
- Ustedes dijeron lo que opinaban, yo elegí lo que me gustaba- contestó claramente enojada.
- "¿Qué no recuerdas que llamaron para decir que no te habían admitido?"
Se apartó más de los chicos y cubrió un poco la bocina del teléfono, se mordió los labios y parpadeo rápido, no lo estaba viendo, podía fingir que estaba bien.
- Pues, no soy tan blanda como para rendirme, así como así- contestó un poco firme.
Ai la vio. No solo se preocupó por ella, examinó a los demás antes de dirigirse sigilosamente hacia donde estaba la chica. Los demás estaban platicando alegres y ellos se movían muy lento. Yui se dejó empujar hasta su habitación donde el chico vigilo que nadie viniera mientras que ella seguía hablando.
- "¿No lo has entendido? No conseguirás nada con esa carrera, ni siquiera es una verdadera carrera, deja de jugar, Yui, es mucho más difícil entrar a una escuela si tienes un año perdido."
- No tengo un año perdido. Y-Y ya no me interesa lo que piensen- se apartó el teléfono un poco para sorber la nariz- Yo creo en mí misma, y tengo…tengo personas maravillosas que sí creen en mí. - brindó una rápida mirada a Ai que seguía asomándose por la puerta y sonrió levemente. - Hablaremos de nuevo cuando hayan abierto su mente un poco más, papá. Salúdame a mamá. - fue lo último que dijo antes de colgar, lamentando no haber tenido una mejor frase.
Apretó el teléfono en las manos, quería hacer añicos el aparato, quería hacer añicos lo primero que se le pusiera enfrente, quería que se reflejara como estaba, en pedazos.
- Yui… ¿Estás bien? - preguntó Ai, era pura formalidad, por supuesto que sabía que la chica no estaba bien, su voz había sonado muy alterada y su patrón de comportamiento encajaba con la confusión, frustración, tristeza e ira.
- ¿C-Cree que podría estar sola unos minutos? - trató de ser respetuosa pero no sabía si lo había logrado, se sentía terriblemente mal, ni siquiera reparó en cuando había llegado al suelo, en cuando había empezado a llorar y había dejado de importarle con quien estaba.
- Los demás notarán que no estás muy pronto- respondió el chico. - Y.…no podría dejarte así, sola.
- Voy a estar bien, necesito unos minutos, p-para calmarme- sollozó mientras intentaba limpiarse las lágrimas.
- Yui, mírame- le pidió cuando se hubo arrodillado junto a ella, la pelinegra se negó, él le levantó suavemente el rostro. - No necesitas actuar así, si necesitas ayuda, pídela, y yo no sé qué hacer en estos casos, pero…Aquí estoy, no te preocupes. - le dijo en voz tranquilizadora.
Ella dejo de mirarlo, la ponía peor saber que había alguien con ella que la viera en ese estado.
- Mis padres, jamás me apoyaron, era él, me dijo esas cosas, pero yo no puedo soportarlo, a pesar de que reproduzco mis discusiones con él desde que me sacaron de la agencia. Me destroza poco a poco. - contó ella mientras seguía llorando.
- Yui, ya no te preocupes. Sé que no es lo mismo, pero nos tienes a nosotros, a mí. - ella empezó a sollozar con más ganas y se lanzó a abrazarlo, necesitaba saber que era real, que no estaba imaginando todo, quería aferrarse a algo que pareciera verdadero. El pelician se asombró al principio y trató de echarse hacia atrás, después de respirar varias veces y calmarse, pasó sus brazos alrededor de la chica.
- " Es demasiado pequeña, pero no es frágil, ha aguantado mucho." - pensó mientras la abrazaba. - Tranquila - susurró.
Y aunque su corazón todavía no se calmaba (y dudaba que lo hiciera), su mente le dijo que lo más lógico era recobrar la compostura y disfrutar pues, era cierto, tal vez los huecos que dejaron sus padres eran grandes, pero, esos maravillosos chicos que estaban afuera- y los dos que habían faltado- eran el mejor apoyo que podía tener.
Se soltó un poco de Ai, él la seguía abrazando, y limpio las huellas de sus lágrimas con una orilla de la chamarra.
- Gracias - murmuró ella abrazándolo de nuevo. - Y perdón por causarle tantos problemas…y por estar enojada sin razón.
- "Así que sí estabas enojada"- pensó el pelician- Yo...yo soy el que debería disculparse. - Ella se volvió a separar para mirarlo confundida. - Lo estuve pensando…Natsuki y Syo me ayudaron a darme cuenta…fue mi culpa que te pasara lo que paso…si no te hubiera dicho que dijeras la verdad, nada de esto hubiera pasado...- explicó el chico con pesar. - Yo lo siento.
- No me podía pasar la vida haciéndole creer a los demás que era un chico, no es nada, fue algo bueno. - trató de sonreír y lo decía en serio, lo había pensado muchas veces, fue algo bueno haber confesado la verdad en el inicio, no se imaginaba que haría cuando tuvieran que vestirla para una presentación, no lo había pensado a futuro jamás, realmente en el fondo le estaba agradecida por hacerla reaccionar antes de cometer un error mucho más grande.
- ¿Ya…? no me evitarás? - preguntó él después de un silencio un poco largo.
- ¿Se notaba que lo hacía? - rio ella sin mucha gracia. - Perdón, ya no lo haré.
- Bien- respondió con un asomo de sonrisa, Yui apenas lo notó, las comisuras de sus labios se curvaron apenas un poco, pero ella sabía que eso era un gran gesto de Ai. - ¿Ya estás bien? - le preguntó.
- Casi perfecta- dijo tratando de darse ánimos.
- Vamos afuera, deben de estarse preguntando por qué estamos aquí, ¿no, Cecil? - dijo eso último mirando en dirección a la puerta.
Inmediatamente escucharon unos pasos alejándose rápidamente. Yui rio un poco hasta que cayó en la cuenta de que tal vez el castaño la había visto llorar, y abrazarse a Ai y toda su plática.
No tardaron en salir y encontrar a toda la sala en un silencio preocupado. Ella suspiró.
- ¿Qué tanto oyó, Cecil-san? - preguntó rendida.
- Te oí llorar y fui a ver si estabas bien- respondió el castaño algo nervioso y preocupado.
- Creo que necesito explicarles, para evitar que se malinterpreten las cosas- dijo ella con tono cansado. - Era mi padre quien llamó hace rato. - miró brevemente a Otoya, quien le había dado el teléfono. Empezó a relatar desde el principio, creía que debía de empezar desde los orígenes prácticamente, tal vez así ella se ordenaría también.
Bueno...desde que Haru-chan se fue a estudiar, yo me empecé a dar cuenta de que yo quería estudiar lo mismo, sí, al principio quería ser compositora, cambié de opinión al llegar a la academia, claro. Les empecé a decir a mis padres, pero ellos siempre me tomaron a broma, o me decían que era algo irreal, una etapa, que ya se me pasaría. Yo quería mostrarles que era en serio así que me las arreglé para buscar información sobre inscripciones y todo eso cuando veníamos a la ciudad de vez en cuando. Sólo se lo había contado a mí tío, el dueño del departamento, y él me ayudó e incluso llevó a que presentara el examen.
Estaba tan confiada con mi primera audición que se los dije a mis padres, antes de que dieran resultados. Ellos por supuesto dijeron que, aunque me quedara no iba a asistir, que no debía de desperdiciar así un año de escuela, que sería difícil inscribirme en una verdadera escuela con un año perdido y que eso solo funcionaba para familias adineradas.
Se tomó un momento para pasear su mirada, indecisa, entre Ren, Masato, Cecil y Camus.
Por supuesto, me enojé, tomé el primer tren hacia la ciudad el siguiente día. Sólo llevaba una maleta, con toda la ropa que me cupo y mis ahorros de toda la vida prácticamente. Mi tío accedió a que me quedara aquí, de todas formas, el salía de viaje muy a menudo.
Como todos sabemos, esa primera audición falló. Y como en el formulario había puesto la dirección de la casa de mis padres, la carta de no-aceptación llegó allá y mi padre me habló después para decírmelo. Colgué apenas me lo dijo. No había vuelto a hablar con él desde esa vez.
El creyó que me había quedado aquí para estudiar otra cosa en la ciudad, no sabe sobre todo el teatro de Yuki, tampoco mi tío.
En la llamada de hoy, me dijo lo mismo, que estaba perdiendo el tiempo. Pero bueno...
- Le dije que hay personas mejores apoyándome. - terminó tratando de darles una sonrisa, pero se cohibió apenas alzó la cabeza, regresó su mirada al suelo instantáneamente.
- Yui-chan- exclamó la otra chica presente- No lo sabía- murmuró mientras avanzaba a paso lento para alcanzar a su amiga. - Ahora estamos nosotros, y quiero que confíes lo suficiente como para contarnos, a cualquiera, algo como esto. - explicó mientras la abrazaba.
- "Porque no estás sola, ¿verdad?" *- dijeron al mismo tiempo los siete chicos que parecían tener una telepatía especial en ese momento.
- Muchas gracias- susurró realmente agradecida.
*Sip, es una parte de la letra de Mirai Chizu y de allí el título xD
¡Hola~! He vuelto, así como Heavens xD Bueno, el asunto de mi IPod muerto no se resolvió TuT pero...ahora tengo una computadora jejeje así que tal vez ya me este adaptando a esto y me vean más seguido por aquí, aunque no me crean tanto ya que tengo como que toda la escuela encima T-T (¿alguno sabe como llenar 5 hojas de Word sobre redes cristalinas? ToT) Bueno, bueno esos son asuntos de mi vida, aquí vengo a relajarme xD Y allí van los reviews:
Terie: Jeje, lo siento a veces los hago esperar mucho Bueno, en un capítulo creo que Ran-Ran se lo dijo pero ella le respondió que no lo había pensado así xD Ya le tocaba a mi príncipe xD Bueno, si lo deje vivir! xD pero Muy-chan sigue medio enojado xD es que me gusta el drama, así que creo que llevo como medio capítulo sobre la platica de su agencia xD Pues...espero no haberte decepcionado con mi desarrollo es que en serio me gusto tu idea y pues, espero haberla usado correctamente ^-^ Aparte no es como si estuviera en otro nivel aparte, me gusta que me den ideas, me hace creer que de verdad les interesa el fic :D Espero no haberte hecho esperar mucho y ver tu review pronto n.n
Amantedelabimeless: Hola n.n/ Me alegra que lo hayas seguido, aunque sea en silencio, y me encanta que te hayas animado a dejar un review :D muchas gracias, pero no me siento merecedora de que alguien me llame así xD aun así es muy lindo x3 Te agradezco mucho que sigas la historia, espero verte pronto por aquí :)
Como siempre, espero que mis lectores-ánimas se animen a publicar un comentario, les juro que el botón no muerde xD Nos vemos en el próximo capítulo ^-^/
