Capitulo XII.
Parecía primero un lejano murmullo.
Eran las voces, vagas, lejanas, pero conocidas…o por lo menos eso parecía. La verdad no se sentía con humor de prestar atención y averiguarlo.
No eran más que un mero murmullo el cual podía pasar de largo; rumores perdidos de gente que hablaba en la estancia, los cuales no interrumpirían su sueño, o por lo menos fue así hasta que algo que sonaba a un grito lleno de sorpresa e indignación le hizo abrir los ojos de golpe.
Extrañado por lo que parecía ser una trifulca, Leonardo se puso en pie, salió de la habitación y se encaminó a la sala. Pudo distinguir a lo lejos al guardián de los Utroms, de pie junto al sillón en el cual se encontraba sentado Mortu, y también pudo distinguir a un tipo desconocido que gritaba y agitaba las manos casi histérico. Splinter en su asiento se mantenía en silencio al igual que el Utrom; Donny, Mickey, Casey y Abril veían y escuchaban a Blaze, mirándose entre sí de vez en vez, Rafael por su parte no perdía de vista al tipo, con una expresión de fastidio y enojo que amenazaba con explotar.
- ¡¿Pero como es eso posible?! ¡¡Señor…lo siento, pero esta debe ser una equivocación!! ¡¡El núcleo no puede haberse encarnado!!-
- ¿Y por que no?- dijo Mortu con el mentón apoyado en las manos.
- Como ya he dicho, solo puede ser alojado en el cuerpo de un guerrero digno…este planeta no los tiene.-
- ¡¿Qué?!- estalló Rafael al escuchar esto. En tres zancadas estuvo frente a Blaze y sujetándolo con fuerza del cuello del traje lo haló hacia él.- ¡¿Y acaso nosotros estamos pintados o qué?!-
- ¿Ustedes?- inquirió el Tairiano mirándolo con soberbia.- No sabía que son guerreros…y además, son unos niños…-
Rafael preparaba su puño; en un instante estuvo a punto de plantárselo con toda su fuerza en la cara cuando…
- ¡Rafael!-
El aludido y el resto de los que se hallaban en la sala miraron hacia el lugar del que provenía la voz. Leonardo, con la mano apoyada en la pared y un ligero aspecto cansado, se hallaba de pie a la entrada de la estancia.
- ¡Leo!-
- ¡Leo! ¿Estás bien?- Donny, Mickey y Rafa se acercaron a su hermano.
- Estoy mejor, gracias.-
- Leonardo, me da gusto verte.- dijo Mortu, levantándose para ir a saludar al muchacho, Leo correspondió con una inclinación respetuosa.
- Sr. Mortu, es un gusto y un honor.- El guardián saludó también al chico con su cordialidad acostumbrada; Blaze por su parte le miró con cierta indiferencia.
- Leonardo.- dijo el Utrom.- Permíteme presentarte a Blaze Cochram, comandante del batallón quinientos cinco de la organización oficial del multiverso.- Blaze por su parte se limitó a corresponder con una semi inclinación de cabeza sin sonreír. Mortu se acercó a Splinter.
- Creo que sería mejor que discutiéramos esto a solas.- le dijo en un susurro.
El anciano asintió; con pesadez se puso de pie y guió al Utrom a su habitación; el guardián siguió a su señor, más siendo esta una conferencia a puerta cerrada debió conformarse con custodiar la entrada como una gárgola; mientras los chicos se quedaban en la sala, en silencio.
Mortu tomó el asiento que le ofreció Splinter, este a su vez hizo lo propio frente a él. El semblante del maestro, su aspecto cansado y su mutismo decían más al Utrom de lo que pudo haber expresado con palabras.
- Lamento esto.- dijo al fin Mortu.- Nunca creí que algo así ocurriría.-
- …Debo confesar que yo tampoco…- repuso Splinter; le era difícil hablar. Mortu comprendiendo por lo que estaba pasando no se atrevía a continuar…pero era necesario.
- Y… ¿Ya ha pensado qué hará?- Splinter suspiró, pero replicó con firmeza y serenidad.
- Lo he hablado con ellos…les he explicado todo y no haré nada que ellos no deseen; ellos deben ser quienes lo decidan.-
- Estoy de acuerdo con eso.- añadió el otro serenamente.
- Sé muy bien que el resto de la organización querrá contactarlos…presionarlos para…
- Solo unos cuantos vimos el video reporte; y además no hay nada ahí que los delate; lo único que sabe el consejo es que el templo Khaliar apareció en la tierra.-
- ¿Entonces…como es que usted…?-
- Cuando llegamos, aparecimos en lo alto de una plataforma en el muelle de Nueva York, vimos el ataque de las tropas de Shredder. Blaze intervino por petición mía cuando reconocí a los chicos…lo que no me esperaba era ver la manifestación del poder del elemento tiempo.- Splinter suspiró.
- No hay en este planeta quien pueda crear un transportador tan fácilmente, y si Donatello consiguió hacer uno propio basándose en la tecnología Utrom, la transportación se habría manifestado de una forma muy diferente a la que se dio en ese lugar, como Blaze ha dicho, solo un guerrero noble es candidato a encarnar a un elemento Khaliar; sabía que los muchachos tuvieron contacto con el templo; lo vi en el video, aunque como este solo llega a la parte donde Krame y los otros comienzan a atacarlos; uno de los rayos destruyó el aparato. Debo admitir que cuando llegamos no imaginaba siquiera que esto había ocurrido, solo deseaba ponerle a usted al tanto de todo y solicitar ayuda para una búsqueda. -
- Pero al ver como desaparecían del muelle me quedó todo claro…después de todo tuvieron contacto con el templo y son los guerreros más nobles que he conocido; era lógico que esto ocurriera. Le aseguro que puede estar tranquilo, yo tampoco pienso decir nada a la organización. Concuerdo con usted, ellos son los que deben decidir que harán…- Splinter sonrió por primera vez desde el arribo del Utrom; este correspondió con una sonrisa que luego se tornó triste.- El destino de los sellos sagrados es muy difícil…no es algo que deba tomarse a la ligera; si alguien debe decidir sobre ello deben ser los propios interesados.-
- Muchas gracias…Mortu-san.- dijo Splinter agradecido.
En opinión de todos los de la estancia, Splinter y Mortu estaban tardando mucho.
Cada segundo que pasaba era un segundo perdido para la causa pensaba Blaze; el chico bufó, sacó de su traje un aparato y comenzó a pizcar los botones ante las miradas intrigadas de los demás.
- ¡¿Qué haces?!- exigió Rafael. Que no veía con buenos ojos el uso de aparatos alienígenas desconocidos en su hogar.
- Llamo a mis hombres.- respondió el otro sin cesar en su acción.- El sr. Mortu se halla confundido, debo actuar por él…-
- Ya lo escuchaste almidonado.- espetó Rafa.- No hay nada que hacer.-
- ¡Me parece que eso a ti ni te consta ni te importa; este es un asunto oficial y es mejor que no te entrometas!-
- ¡Asunto oficial! ¡No me hagas reír! ¿Acaso no escuchaste a tu superior? No hay nada que puedas hacer y sin embargo insistes en tu estúpido plan.- Blaze le lanzó una mirada de furia.
- ¡¿No me oíste?! ¡Lo hago por el bien de todos!- Rafa volvió a lanzar su risa, esa que solía exasperar a quienes discutían con él.
- ¿Por el bien de todos? ¡Sí, como no! a ti lo que te mueve es la ambición.- el alienígena abrió los ojos aún más, con indignación.- Si fueras tan noble y correcto como presumes acatarías la orden de Mortu sin chistar, pero como sientes perdidos tus planes y afectados tus intereses te empeñas en traer aquí a tus "Canchanchanes*" para que te hagan segunda movido solo por tu ideal de ser "El todo poderoso elemento"-
Blaze aún más indignado, herido en su orgullo, escuchaba al chico, deseoso de hacerlo callar; sus ojos comenzaban a echar chispas (Literalmente) y sus puños a ser recorridos por pequeñas descargas eléctricas.
- Admítelo.- concluyó Rafa.- A ti solo te interesa el poder y lo que puedas obtener con él.-
Con la paciencia totalmente colmada, Blaze se giró hacia Rafael levantando el puño para golpearlo.
- ¡¡Tú no sabes nada!!- gritó, listo para asestarle el golpe; Rafa se preparaba para bloquearlo.
- ¡¡Alto!!- gritó Leonardo enérgico y furioso.- ¡¡No te atrevas a tocar a mi hermano!!-
Blaze encolerizado por lo que consideraba "La impertinencia de estos mocosos" se giró rápidamente propinándole el golpe a Leonardo, que dada su condición de agotamiento, cayó al piso.
- ¡¡No te metas!!- ordenó Blaze.
- ¡¡Leo!!- saltaron los chicos, Donny y Abril corrieron a asistirlo, Mickey, Rafa y Casey a su defensa.
- ¡¡Maldito imbécil!! ¡¡ ¿Cómo te atreves?!!- gritó Rafael con los sais amenazadoramente en sus manos.
Blaze, aunque no lo admitiera, se sintió intimidado por la furia manifestada en la expresión y la voz del chico, más la forma en que empuñaba sus armas; pero apoyándose en su condición de "Guerrero superior" se irguió diciendo.
- No me asustas niño, además él se lo buscó; tómalo como ejemplo, deja de molestarme si no quieres que te ocurra lo mismo.- recalcó.
- ¡¡¡Te voy a…!!!- bramó la tortuga lanzándose contra Blaze. Este a su vez iba a responder, cuando Leo volvió a decir.
- ¡¡Basta!!- ambos contendientes se pararon en seco. Había algo raro en ese niño, pensó Blaze, podía sentir una fuerza familiar proveniente de él, pero… ¿Qué era? Movido por la duda se acercó poco a poco a él. Leonardo seguía en el piso, apoyado sobre su costado, con la vista hacia abajo, Don y Abril se hallaban a cada lado de él.
- Te dije que no te atrevieras a tocar a mi hermano…- dijo Leo con voz seria e intimidante.-…Y tampoco debiste tocarme a mí.- concluyó girando su cabeza y viendo fijamente a Blaze.
El alienígena ahogó una exclamación de asombro, Leonardo yacía con los ojos totalmente en blanco, poco a poco, comenzaron a brillar las continuas chispas que de ellos manaban; sus puños comenzaron a ser recorridos por rayos de un brillante azul eléctrico, Blaze no lo podía creer.
Leonardo le propinó un golpe tan fuerte que lo lanzó a unos cuantos metros, cuando cayó al piso, Blaze pudo ver que su traje yacía algo quemado. El golpe había sido acompañado de energía eléctrica, igual que la suya. Volvió a ver a Leonardo.
- ¡N…no…no puede ser…!- musitó.
Leonardo intentaba respirar hondo. Ese sujeto le había colmado la paciencia; lo que quería que fuera una confrontación tranquila para ponerlo en orden, se convirtió en una disputa llevada a extremos para él indeseados.
- ¿Cómo…hiciste eso…?- inquirió Blaze levantándose.- ¡¿Cómo diablos hiciste eso?!-
- ¡¡No grites!!- exigió Rafael.
- ¡Dime la verdad!- siguió Blaze, ignorando a Rafa.- ¡¿Cómo es que hiciste eso?!-
- Déjame en paz.- murmuró Leo; intentaba relajarse, entrar en ese estado zen que su maestro le enseñara, para así poder controlar la energía.
- ¡No!- insistió el otro avanzando hacía él hasta tomarlo bruscamente del hombro.- ¡¿Cómo hiciste eso?! ¡¡¿Cómo es que tienes mi poder?!!-
- ¡¡¡Déjame en paz!!!- gritó Leonardo exasperado por la tozudez de Blaze.
En ese momento, el orgulloso alienígena salió nuevamente disparado hacía atrás, pero esta vez no por un rayo, sino impelido por una fuerza invisible; Leo lo miraba con ira, con los ojos nuevamente en blanco; casi al instante de que Blaze saliera despedido, el cuerpo de Leo irradio múltiples descargas eléctricas las cuales culminaron golpeando todas las terminales electrónicas de la guarida, los focos estallaron, los aparatos explotaron y los enchufes terminaron quemados; el chico cayó al piso aun más agotado después de eso.
Los muchachos, solícitos asistieron a Leonardo; Splinter, Mortu y el guardián llegaron a la estancia alarmados.
- ¡¿Qué esta ocurriendo?! ¡¿Blaze?!-
- ¡Señor! ¡Él…!- balbuceó el soldado entre asustado y ofendido mientras señalaba a Leonardo, quien se hallaba rodeado de los suyos.- ¡Él…él robo la energía del núcleo!-
- ¡¿Que?!- exclamó el guardián, incrédulo.
- ¡Hemos caído en una trampa señor!- continuó Blaze.- ¡Hemos llegado a un nido de ladrones, de traidores a la organización y a la causa!-
- ¡¡¡Ya me hartaste!!!- soltó Rafael yéndose sobre Blaze con las armas desenfundadas; en dos movimientos ya lo tenía en el piso, Rafa yacía sobre él con los sais apuntándole tentativamente al cuello.
Blaze estaba aterrado y aún más indignado, como pudo liberó una de sus manos y la plantó en el cuello del chico dejándole ir una gran descarga.
- ¡¡¡Rafa!!!- gritaron los demás al ver caer al muchacho de espaldas con una horrible quemadura en el cuello; la piel se hallaba ennegrecida, la sangre parecía brea por la quemadura y el olor a carne chamuscada comenzó a inundar el lugar.
- ¡¡Blaze!!- imprecó Mortu escandalizado.
- ¡¡Son traidores señor!- volvió a decir.- ¡No debemos tener miramientos con los que han atentado contra el templo!-
Abril asistía a Rafael ayudándolo a levantarse, Mortu se acercaba también con la intención de hacer lo posible por salvar la vida del muchacho; para su sorpresa, Rafael comenzaba a incorporarse mientras la carne quemada sanaba y cerraba sin dejar cicatriz.
Mortu, tras la sorpresa respiró aliviado; así que ahí se hallaba el elemento Ser. Blaze por su lado no daba crédito a lo que veía; ahora no solo era Leonardo el único ladrón hereje; sino que también Rafael. La tortuga, por su parte le miraba con odio e ira.
- Round 2.- dijo Rafa en un venenoso siseo y luego se lanzó sobre Blaze otra vez.
- ¡¡Rafael ya basta!!- ordenó Splinter; el muchacho tuvo que hacer un esfuerzo superior para frenarse, pero más o menos se desahogo lanzando sus sais hacia Blaze, los cuales cayeron peligrosamente rozándole los bordes laterales de los pies.
- ¡Blaze! ¡Ya basta! ¡Ellos son los cuatro sellos sagrados Khaliar!- sentenció el Utrom.
El joven sintió que el alma se le caía a los pies, como si un peso se hubiera depositado en su estómago; una sensación de frío, horror y vacío le recorrió de pies a cabeza.
- ¿Q…que…qué ha dicho?-
- Lo que oíste; estos jóvenes son la encarnación de los cuatro elementos Khaliar; no han robado nada por que eso les pertenece y mucho menos han traicionado a nadie. Pero tú te haz comportado de un modo decepcionante; solo por reconocimiento a tu impecable carrera militar no daré parte a la organización, pero te exijo que les ofrezcas una disculpa inmediatamente.
Blaze aún balbuceaba; sus manos temblaban ligeramente. No podía creerlo… no quería creerlo; respiró hondo y pensó un poco, no era posible que ellos fueran los verdaderos sellos ¡Eran unos niños! ¡No eran guerreros calificados para tal honor! Volvió a halar aire y razonó; seguramente el templo al hallarse en problemas había elegido ocultar el núcleo en ellos momentáneamente hasta la aparición de los verdaderos sellos… ¡Si! ¡Eso debía ser! Esos niños solo eran custodias y necesitaba de sus compañeros para quitarles esa carga; pero para eso necesitaba permanecer en el planeta, continuar en la misión y eso significaba complacer a Mortu, haciendo un saludo militar dijo a los chicos.
- Lamento profundamente mis acciones y palabras.- Rafa lo miraba desconfiadamente.
Don y Mickey ayudaban a Leo a ponerse en pie. El joven estaba agotado por semejante despliegue de energía, pero más aún, se sentía avergonzado por haber perdido el control.
- Disculpa aceptada.- dijo Splinter más que nada por compromiso.
- Vamos Leo, te llevaremos a tu cuarto.- dijo Rafa encaminándose a lado de sus hermanos, mientras se llevaba la mano a la cabeza; no sabía por que, pero empezaba a sentir un dolorcito que le estaba fastidiando.
Casey y Abril se hallaban confusos; no sabían a donde dirigirse, poco después decidieron ir con los muchachos.
Blaze se retiró con permiso de Mortu; deseaba tomar aire y aclarar sus ideas. Mortu, Splinter y el guardián continuaron en la sala.
- Fue impresionante.- dijo el Utrom.- Lo que ha hecho Leonardo ha sido impresionante.-
- Lo sé…- suspiró Splinter.- Ha usado dos poderes al mismo tiempo…eso significa...-
- Está evolucionando…necesitará aún más dominio y control.-
- Así es…-
- Blaze no hablará; no creo que quiera notificar esto a la organización, no sería bueno para él.-
- Eso espero…- volvió a decir el anciano.- Por ahora, y hasta que ellos resuelvan algo, creo que habrá que concentrarnos en un entrenamiento más riguroso; deben aprender a vivir con sus nuevas habilidades.- Mortu asintió totalmente de acuerdo.
Blaze caminaba en la superficie a orillas del Hudson. Sacó su comunicador, volvió a entablar la conexión con la base galáctica de la organización. Pero no al control central, no, había aislado la señal dirigiéndola a un solo receptor.
- Blaze… ¿Eres tú?- dijo una voz conocida para el chico.
- Grakar.- replicó Blaze.- Necesito que tú, Reinoq y Yuha vengan a la tierra.-
- ¿Por qué? ¿Ha pasado algo?-
- Sí…y de gran importancia; los espero aquí lo más pronto posible, no hay mucho tiempo.-
- Como digas; nos vemos allá.- Blaze terminó la comunicación más tranquilo.
*subordinados.
¡Hola!
Mil disculpas por las tardanzas, en verdad, estoy muy apenada ^^U
Les agradezco muchísimo sus reviews, como siempre, me levantan mucho el animo ^^
Yunuen: ¡Exacto! ¡Le atinaste! XD esos son los elementos de cada uno ^^
Bueno, pese a que Leo siempre ha sido el más obediente a su maestro, no quiere decir que los otros chicos no sean guerreros nobles y entregados, ¿Verdad? Es por eso que también cuadran en la descripción que dio Splinter ^^. Cómo ves, Blaze no encaja para nada en esa descripción, por desgracia es muy narcisista y se envanece mucho con sus propios logros, y no es que eso sea malo, pero si eso lo vuelve a uno soberbio entonces sí empiezan los problemas ^^.
Muchas gracias por tu apoyo y por seguirme pese a mi lentitud ^^u (qué ironía, escribo sobre tortugas con habilidades de veloces ninja y yo soy la que va como tortuga de verdad XD) Procuraré no dejar pasar tanto tiempo, eso espero ^^U.
Reki-zen: ¡Muchas gracias por tus palabras! En verdad me alientan mucho ^^. Procuraré no tardar tanto, ^^.
Maryhamatogirl: ¡Qué lindo y original nick! ¿Cómo crees qué te voy a regañar? Al contrario, te agradezco que te hayas tomado la molestia de dejarme unas cuantas palabras ^^.
En cuanto al poder de Leo, no los quita, solo los copia (cómo Rogue –Titania, Pícara- de X-men o Peter Petrelli de Héroes) ¿Y el porqué tiene las visiones? Mmm… bueno, eso lo averiguarás en capítulos venideros XD.
Muchas gracias a todos por su apoyo, espero volver pronto con el siguiente capítulo ^^
Besos XOXO.
