Era un día lluvioso en la gran ciudad de Londres, un carruaje pasaba por las grandes calles hasta posarse por fin frente a un gran edificio, el cual tenía el emblema de los Grandchester.

-¿Segura de que es buena idea? –Dorotly estaba nerviosa, mientras miraba como su ama le pagaba al conductor

-Claro que sí, ya es hora de que Terrence Grandchester y yo nos conozcamos ¿no lo crees?

-No creo que sea correcto que usted venga, debió esperar a que el enviara por usted.

-No tiene nada de malo, soy su protegida ¿no? Deberá recibirme quiere o no quiera, es lo menos que merezco por el tiempo que me ha ignorado.

-Está bien señorita

-No te preocupes Dorotly todo estará bien ¿Qué sería lo peor?

Candy empezó a subir las escaleras hacia el gran edificio, sin esperar respuesta de la doncella, en cuanto abrió el vestíbulo la recepcionista le sonrió cálidamente al reconocerla.

-Señorita Candy ¿Qué sorpresa? ¿Cómo ha estado?

-Hola Helen, muy bien ¿Se encuentra Edwards?

-Por supuesto, está en su despacho, la anunciare

-Muchas gracias

Minutos más tarde, Candy se encontraba sentada en la oficina de Edwards, quien le sonreía amablemente.

-¿acaso ha venido sola, querida niña?

-No por supuesto que no, Dorotly me acompaña, pero le pedí que esperara afuera.

-Qué bueno, no es bien visto que una señorita este viajando sola.

-¿Por qué? Muchas mujeres lo hacen

-Pero usted es la protegida de la familia Grandchester

-Nadie lo sabe Edwards

-Tienes razón, pero de cualquier modo ya no eres una chiquilla para andar corriendo de aquí para allá y mucho menos sola, pero dime ¿Qué estás haciendo aquí querida?

-Bien, lo que sucede es que deseo hablar con Terrence ¿sabe usted si se encuentra aquí?

-No él no está aquí

-Pero…. ¿Por qué?, Richard siempre estaba aquí y mucho más a esta hora –Exclamo sorprendida

-Debe entender primero que nada que Terrence no es como Sir Richard

-¿A que se refiere?

-A que…tal vez para Terrence no es algo…como decirlo…..importante ni le interesa los negocios de la empresa

-¿Cómo?

-No ha vuelto a poner un pie en este edificio, desde que firmo los papeles de su herencia

-¿Qué? Pero…en todos los periódicos aparece diariamente su nombre

-Supongo que hablas de las notas sociales, Terrence se ha vuelto popular en las últimas semanas

-¿Cómo es posible que no haya venido? -Se indignó –Él es el represente de la familia Grandchester, el debería estar al frente de la compañía, Richard siempre decía que confiaba en usted, pero pese a que fuera el más competente de su empresa, siempre decía que él debía está aquí, por cualquier cosa.

-Tienes razón Candy, lamentablemente creo que a Terrence no le interesa ninguno de estos asuntos, simplemente no le importa.

-Pero debe cuidar su herencia, por….

-Si me permites aclarar algo, es su herencia sí, pero es una herencia que él no deseaba y que si la acepto fue para disgustar a Cecile y a Lionel, quienes estaban como hienas esperando a que el renunciara para repartirse la gran fortuna de los Grandchester

Edwards le conto todo lo sucedido aquel día en el que Terrence había estado en aquella misma oficina con Cecile y Lionel.

-¿Entonces el…..?

-A mi parecer solo desea vengarse de ellos, por eso creo que ha decido gastarse todo el legado de su padre, de la peor manera y divertirse por la impotencia de Lionel al no poder hacer nada para impedirlo y también de Cecile cada que pueda, estoy seguro que lo hará por eso.

-Él no puede hacer eso, Richard confiaba en él, no puede hacerle esto, ¿hay algo que podamos hacer Edwards?

-Solo esperar…

-No creo que sea la mejor solución –Dijo inmediatamente –Hablare con el

-No creo que sea lo mejor, adema Candy…el piensa que tú eres una niña

-¿Qué? –Lo miro con sorpresa

-El cree que eres una niña, seguramente piensa que estas en algún internado

-Pues si que se llevara una gran sorpresa al verme –Comento molesta

-No lo hagas disgustar Candy, recuerda que ahora es tu tutor

-¿Usted cree que se encuentre en la mansión de la calle Bond?

-Creo que no es buena idea Candy

-Necesito hablar con el

-Pero perderías solo tu tiempo….

-No me importa, tengo que hablar con el

Solo la vio salir de ahí, pensando que de cualquier forma no lograría persuadirla de que no fuera a buscar a su tutor.

"Creo que de cualquier forma, es mejor que ya se conozcan" pensó

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Llegaron a una gran mansión de la calle Bond, donde Candy inmediatamente dejo escapar un silbido de admiración, al ver tal estructura preciosa, era grande y de color gris, con el tejado azul, tenía varios ventanales y dos escalones que conducían a la puerta principal de la casa, mientras ella seguía viendo aquella hermosa casa, Dorotly se sonrojaba, pues la gente miraba con curiosidad a Candy, pues no estaba bien visto que las mujeres silbaran de esa manera, más bien de ninguna manera.

-Es hermosa

-¿acaso no la había visto antes?

-Si hace años, pero Richard no acostumbraba a traerme –Comento –Espero que ese Terrence la esté disfrutando también.

Ambas subieron los grandes escalones que conducían a la puerta principal, al llegar tocaron inmediatamente, enseguida el portón se abrió.

-¿Qué desean? –El hombre las miraba de manera arrogante, la peor que cualquier persona antes le hubieran dado.

-Quiero hablar con el duque de Grandchester

-¿Quién es usted?

-Candice White

-¿Quién?

-Candice White y necesito hablar con el

-Lo lamento mucho, señorita pero el duque está durmiendo

-¿Cómo? ¿A esta hora? –Exclamo sorprendida -¡No importa despiertelo! Dígale que estoy aquí y que tengo que hablar con el inmediatamente

Bertam la miro incrédulo y con una gran curiosidad, sin entender porque razón insistía tanto en hablar con aquel jovencito que era el nuevo duque de Grandchester.

-Bien espere un momento aquí, por favor

Terrence se encontraba tomando su desayuno en el jardín, mientras una sonrisa aparecía en su perfecto rostro, al ver una vez más en el periódico su nombre, claro en las páginas sociales.

Solo se imaginaba las miradas de Lionel y Cecile quienes seguramente no se la estaban pasando tan bien como el, eso lo hacía feliz.

-Mi lord tiene una visita

-Yo no recibo visitas de ningún tipo –Dijo mientras levantaba levemente su mirada hacia Bertam

-Dice la joven que su nombre es Candice White y que le urge hablar con usted

-¿Candice White? –Pensó por unos minutos –No conozco a ninguna Candy

Regreso a su lectura, Bertam no necesito indicaciones para comprender que no le interesaba y que no lo molestaran, por lo que dio media vuelta para ir a la entrada.

-Perdone pero el duque de Grandchester no puede atenderla en este momento

-¿Por qué? ¿Le dijo mi nombre? –Pregunto sorprendida

-Por supuesto, pero mi lord no puede atenderla lo lamento mucho

-Dígale por favor que necesito hablar con el de algo urgente y que me envié un mensaje al castillo ¿lo hará?

-Con mucho gusto señorita

-Gracias

Candy se fue de aquella mansión desilusionada, mientras pensaba que tal vez Dorotly habia tendio razón, no debio de irlo a buscar, debio esperar a que el mandara por ella.

De pronto un rayo de luz en el cielo se hizo presente, para después dar pie a unas gruesas lluvias, las cuales azotaban más feroces que antes sobre la gran ciudad de Londres.

No encontraron transporte, todo mundo estaba esperando un carruaje, por lo que Candy tomo la mano de Dorotly para guiarla hacia el lado contrario de la acera.

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La rubia se encontraba en una gran sala de la preciosa mansión de los Ardley, Dorotly se había ido con el mayordomo a la cocina, mientras ella espera a que su prometido bajara.

-Hola hermosura –Dijo alguien a sus espaldas

Candy simplemente lo abrazo inmediatamente al verlo ahí con su cálida y hermosa sonrisa, que le daba la bienvenida a casa, pues con Anthony se sentía protegida y amada, y eso era lo más fascinante y hermoso que le había pasado en su vida.

-Estas empapada –Comento

-¿Enserio? –Dijo sarcásticamente

-¿Qué fue lo que sucedió?

-Lo que pasa…..es que vine a Londres para hablar con Terrence pero…

-¿Pudiste hacerlo?

-No, no me pudo atender

-¿Cómo que no pudo? –Pregunto molesto

-Lo que sucede, es que estaba en una reunión muy importante –Mintió

El rubio la miro atentamente pero cuando estaba a punto de replicar entro Archie.

-Hola gatita

-Hola

-El mayordomo me comento que estabas aquí, ¿Qué? ¿Finalmente decidiste asistir a la fiesta?

-¿Cuál fiesta?

-¿Qué no sabes?

-Aún no se lo mencionaba –Explico el rubio

-¿de qué están hablando? –La rubia se sentía fuera de lugar pues no entendía de que hablaban los dos primos

-Los Leagan nos han invitado a una fiesta esta noche –Explico Anthony suspirando

-Por supuesto con nuestras respectivas parejas –Añadió Archie guiñando un ojo

-Yo no iba a ir –Comento Anthony –Por esa razón no te había dicho nada

Candy solo asintió con su cabeza, mientras le brindaba una cálida sonrisa a su prometido.

-Claro los Leagan no son nuestros parientes más queridos, pero por ahí he escuchado que se estarán luciendo, en pocas palabras lanzan la casa por la ventana, por eso será una de las mejores fiestas de este año. –Dijo Archie emocionado

-¿Y porque tanto alboroto? –Pregunto Candy

-Es que le buscaran esposo a Elisa, ya que Anthony ya está apartado

-¡Archibald!

-¿Qué? No dije nada malo

-¡Oh ya veo! Así que le gustas a Elisa –Comento Candy alzando una ceja

-Es más que gustar, Elisa está totalmente loca de él, desde que éramos niños

-¡Te callas o te callo de una buena vez! –Comento Anthony lanzándose hacia su primo

-¿Por qué no me lo dijiste Anthony? –Pregunto Candy

-No era nada importante

-Claro que lo es

-Te matare Archie –Amenazo el rubio

-¿Me puedes avisar con tiempo para poderme despedir de Annie?

Volvió a tomar a su primo para golpearlo, Candy solo veía puños y patadas que volaban por doquier pero realmente no parecían golpearse. Después de unos momentos más, ambos estaban riéndose mientras se dejaban caer en el suelo.

-Tontos –Murmuro molesta Candy

-Tontos pero muy apuestos –Comento Archie mientras miraba a su primo, quien asintió con la cabeza, para segundos después lanzarse contra la rubia, quien inmediatamente los esquivo con mucha agilidad, quedando a un costado del sofá.

-Creo que son demasiados lentos para mi….o tal vez demasiado gordos –Comento la rubia sonriéndoles burlonamente

-Puede que seamos lentos –Dijo lentamente Anthony

-Pero gordos… ¡Jamás! –Dijo Archie molesto

La tomaron de los brazos para tirarla en el sofá, donde comenzaron a hacerle cosquillas, Candy reía junto a los otros jóvenes, quienes la dejaron después de unos segundos, para recostarse en el sofá al lado de ella.

-¿Iras? –Archie la miro suplicante

-No he sido invitada por la familia Leagan, así que no creo que deba ir.

-Yo no pensaba ir, por eso no lo mencione, dime algo ¿quieres ir?

-Di que sí Candy será divertido –La alentó Archie

-Creo que tienes razón, tal vez deba ir y conocer mi competencia

El rubio tomo su mano delicadamente –Nunca tendrás ninguna competencia Candy, tu eres todo lo que yo deseo y la única mujer que quiero tener a mi lado

-Debo asegurarme, tú sabes por si las dudas

-Si así lo deseas tú, está bien –El rubio se fue acercando a sus labios cuando…

-¡Excelente entonces iremos los cuatro! –Dijo Archie mientras se acercaba a ellos

-Pero no tengo nada que ponerme

-Tú no te preocupes, yo me encargare de todo

-Bien, ahora ¿te puedes ir?

-Claro Anthony, déjenlo todo en mis manos, yo me encargare de ese disfraz te aseguro que no te arrepentirás gatita –Le guiño un ojo mientras salía

-Bien por fin solos –Comento el joven rubio, mientras se acercaba a su prometida, quien le sonreía divertida, antes de que se fundieran en un cálido y tierno beso….

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La noche ya había caído sobre Londres, cuando los jóvenes se alistaban para ir a la fiesta de los Leagan, la joven pelinegra estaba sonrojada pues su prometido no dejaba de verle, traía el cabello recogido en un moño alto y algunos mechones caían en bucles bien definidos, su traje, un vestido romano, con un hombro descubierto y varios brazaletes de oro en sus brazos, llevaba sandalias y los grandes tirantes le llegaban hasta sus pantorrillas, los cuales desaparecían bajo la falda. Sus ojos estaban ligeramente delineados con lápiz negro y eso provocaba que su mirada fuera más profunda y misteriosa.

Archie la miraba embobado, lo cual ocasionaba el gran sonrojo de aquella joven, lo cual solo la hacía ver mucho más hermosa de lo que ya estaba.

-¿Seguirás viéndome así? –Pregunto divertida y apenada a la vez

-Lo lamento es solo que…..te ves hermosa –Dijo mientras se acercaba a ella –Es una gran honor ser tu escolta esta noche, mi bella emperatriz

-Gracias

-¿Parezco un emperador?

-Claro que sí, siempre

Archie vestía una toga blanca y larga, dejando al descubierto sus bíceps bien trabajados y definidos, por lo cual la joven se sonrojo más, pues no sabía cómo nunca había notado que su novio tenia semejantes músculos y ella ni enterada, llevaba una corona de laurel sobre sus cabellos.

-¿Se pusieron de acuerdo acaso? –Pregunto Anthony

-Por supuesto que si –Archie lo miro -¿Qué se supone que eres, un paje?

-Soy un príncipe italiano renacentista –Dijo el rubio, quien venía vestido de unos pantalones oscuros tipo malla, con botas, la camisa era larga y blanca, encima de la cual traía un chaleco tradicional del mismo color del pantalón.

De pronto llego Candy, quien tenía un hermoso vestido, que se ajustaba a la perfecta figura de la rubia, las curvas que normalmente no se veían, ahora estaban bien marcadas, una cinta gruesa acentuaba su pequeña y bien formada cintura, la falda caía con hermosa gracias sobre sus caderas, pequeños brillantes habían sido bordados en su traje y centelleaban cada que la luz los acariciaba suavemente, su cabello estaba trenzado y sujetos por una hermosa peineta, solo tenía polvo de rosas en los labios.

-Estás hermosa –Anthony se acercó a ella para ofrecerle una mano

-Gracias

-Gatita pareces un Angel

-Si Candy, pareces como un…..un hada de los bosques –Apoyo Annie a los chicos

-Tú también te ves hermosa Annie –Comento Candy

-Las dos lo están –Dijo Archie feliz –Espero que sepas usar esa espada Tony

-Por supuesto Archie

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Unos minutos más tarde el coche de los Ardley se detuvo frente a la mansión de los Leagan, en la entrada principal, inmediatamente los sirvientes se apresuraron a darles la bienvenida y ayudarlos a bajar del automóvil.

-Bienvenidos, por favor tomen una copa de este delicioso champagne –Ofreció uno de los sirvientes apareciendo a su lado

-¡Qué gran bienvenida! –Comento Archie tomando dos copas

-Gracias –Anthony tomo dos copas.

-Propongo un brindis, porque siempre estemos juntos y nos divirtamos como hoy lo haremos –Dijo Archie

-Por el amor –Comento Annie

-Por el amor verdadero –Dijo Anthony

-Por nosotros –Candy sonrió dulcemente

Los jóvenes levantaron sus copas y bebieron un sorbo de la deliciosa champagne, Candy inmediatamente se rio al sentir la burbujas cosquillear su nariz.

-Creo que contigo debemos de tener cuidado –Comento Archie quitándole la copa de la mano

-Pero….solo fue una vez –Se defendió la rubia

-Espero que sea la única, no queremos cargarte Candy, porque además pesas como un costal de patatas –Dijo burlonamente Annie

Los chicos comenzaron a reírse, sin percatarse de que cerca de ellos estaba un joven mirando con atención, había salido para tomar aire fresco, cuando de pronto vio un hada llegar a poca distancia de donde él estaba.

"Esa hada, esa rubia es una hermosa hada de los bosques, ¡es hermosa!" pensó Terrence mientras miraba aquella mujer que lo había encantado con su sola presencia

-Candy, te están viendo –Murmuro Annie al oído de la rubia, mientras sus prometidos saludaban a unos amigos

-¿Quién?

-Aquel hombre te está mirando –Replico ella, moviendo disimuladamente la cabeza en dirección del joven

Los ojos azules zafiro chocaron de inmediato con los color esmeralda, Terrence sintió un vuelco extraño en su corazón, como nunca antes lo había sentido por nada, inmediatamente le sostuvo la mirada a aquella hada, mientras levantaba su copa que tenía en su mano hacia ella en señal de saludo.

-¿Lo conoces? –Annie miro curiosa la escena

-Por supuesto que no –Respondió la rubia dándole la espalda –Es un atrevido

-Disculpen, eran unos amigos de la tía Elroy –Anthony llego junto a ellas

-¿vamos? –Pregunto Archie

Terrence miro a un hombre rubio acercarse al hada con ojos llenos de adoración, una sonrisa sarcástica apareció en su hermoso rostro al pensar que eran unos jóvenes enamorados del amor-

-¿Te ibas a ir sin despedirte? –Elisa estaba ahí parada junto a el

-Solo vine a fumar un cigarrillo

-Bien, tienes que bailar conmigo, no puedes irte sin hacerlo, además guarde una pieza especialmente para ti

-¡Vaya, que gentil! –Terrence encendió su cigarrillo

-¿Puedes darme uno?

-No deseo hacerte participe de mis vicios, Elisa

-Ojala y yo fuera uno de ellos

El la miro sorprendido, no podía negarlo aquella mujer era atractiva de vedad, muy sofisticada y con una gran autoestima y confianza en ella misma para estar vestida de aquella manera. Traía una malla color piel y recubierta de piedrecillas en la parte superior, los cuales brillaban con cada movimiento de su cuerpo sensual, la falda era de color verde llena de lentejuelas, se moldeaba perfectamente a sus caderas.

-¿Qué se supone que eres?

-Una hermosa sirena

-¿Qué es eso?

-Son criaturas del mar, muy seductoras… -Se acercó peligrosamente -¿Quieres comprobarlo? –Terrence la ignoro y siguió fumando, Elisa no dudo en quitárselo de los labios.

-Yo no sabía que las damas fumaran

-Muchas lo hacen –Dijo devolviéndole el cigarrillo

-Quédatelo

-¿Regresaras al salón?

-Eso intento

-Iré contigo, así no habrá excusas para que no bailes conmigo una pieza.

Al ingresar vieron a las parejas que se movían al ritmo del vals por todo el salón de baile, Elisa había logrado su propósito bailar con Terrence y obviamente tener las miradas puestas sobre ellos.

"Serás mío Terrence, no hay nadie que haga una mejor pareja que nosotros, nada debe salir mal, tú debes darte cuenta, soy el mejor partido" pensó vanidosamente

Pero al mirar alrededor, pudo percatarse que las personas murmuraban entre sí y con una sonrisa tierna miraban al otro extremo del salón, donde una pareja de rubios se miraban llenos de amor.

-¡Anthony!

-¿Los conoces? –Terrence pregunto, pues quería saber quién era aquella hada.

Elisa lo miro y para su disgusto pudo ver como Terrence miraba aquella pareja, mientras sus pasos del duque los dirigían hacia donde ellos bailaban tranquilamente.

"Como es posible que sea ignorada por Terrence y Anthony por esa desconocida" pensó molesta

-No

-¿Enserio? Creía que te encargabas personalmente de la lista de tus invitados

-Esta vez me ayudaron mis padres –Mintió

-Es una verdadera lástima….

-¿Por qué?

-Por nada –Terrence siguió con la mirada a aquella pareja rubia que abandonaba el salón

Los rubios salieron al jardín, tomando asiento en el banco que estaba en la glorieta, mientras alrededor había parejas tomadas de las manos mientras desaparecían por los grandes arbustos que daban la entrada al laberinto.

Tenía las mejillas sonrojadas levemente, la joven al tomar asiento dejo escapar un suspiro, por lo que su enamorado la miro con preocupación -¿Te sientes bien Candy?

-Si no te preocupes es solo un mareo –Dijo llevándose la mano a la frente –Lo que sucede es que no cene

-¿Por qué?

-Me tarde demasiado arreglándome

-La servidumbre pudo subirte un plato, pequeña

-Ya lo sé pero no quería que tu tía se enterara…..

-No tienes por qué preocuparte por ella Candy –Dijo Anthony mientras la rodeaba con su brazo por los hombros -¿Ya te he dicho lo hermosa que estas?

-¿Más hermosa que la sirena?

-¿Qué sirena?

-La pelirroja que no dejaba de mirarte ¿no te diste cuenta?

-¿Con que de eso se disfrazó? –Dijo riéndose –No sabia

-Es muy bonita

-¿Enserio lo crees? Ni siquiera se ve su rostro con ese antifaz.

-¿no te parece bonita?

-En realidad no, solo tú te me haces hermosa y bonita Candy –Ella recostó su cabeza en el hombro de Anthony, dejando escapar un suspiro

-Soy muy feliz a tu lado, sabes en ocasiones me invade un terrible miedo a que esto solo sea un sueño, Anthony

-Si es así, entonces espero soñar por siempre

-Yo también

-Hemos sido hechos uno para el otro, Candy, yo fui hecho para ti, para amarte y tú también has sido especialmente hecha para mí, siempre lo he sabido desde que te conocí, supe que eras el amor de mi vida.

Se fundieron en un beso que comenzó suavemente, pero poco a poco se fue tornando en un beso más insistente y a pasional, hasta que Anthony delicadamente se bajó hacia el hermoso cuello de la chica, mientras lo besaba dulcemente.

Candy solo contuvo la respiración, la sangre se le congelaba a sentirlo tan cerca, su corazón bombardeaba su pecho a mil por hora, cuando sintió el pequeño mordisco en su delicado cuello, sin querer se escapó un gemido de sus labios, Anthony levanto su cabeza y la miro con un brillo especial, era un brillo de amor pero también de deseo.

-Te deseo demasiado Candy –El joven la miraba penetrantemente, quien solo lo miro sorprendida, pero sin darle tiempo de reaccionar comenzó a besarla en su hermoso rostro –Te amo

-Por favor….espera…..Anthony….alguien puede…..ver –Decía nerviosamente mientras lo empujaba suavemente

-A nadie le importa –Murmuro con su voz llena de deseo, de desesperación y de pasión, que le ocasionaba aquella chica….

-No es correcto, no debemos –Dijo ella apartándolo y con la voz temblorosa, lo cual al parecer hizo reaccionar al joven, quien se apartó ofreciéndole disculpas.

-No te preocupes –Dijo levemente sonrojada

-Haces que pierda la cabeza, Candy, te amo demasiado, discúlpame –La miro –Sabes que deseo casarme contigo ¿verdad?

-Si –La rubia le enseño el anillo que llevaba en su cuello para tenerlo cerca del corazón

-¿Por qué no lo llevas donde debe ser?

-No deseo ocasionar comentarios, no por ahora, si no hasta que sea el momento indicado

-El momento indicado –Dijo el rubio molesto

-Por favor no te enojes

-¡Por supuesto que me enojo! Es algo tonto esperar a que aparezca alguien que evidentemente no tiene el menor interés en conocer a la protegida de su padre, pese a que sea tu tutor no entiendo, ¿Por qué esperar? Él no ha tenido la amabilidad de conocerte ¿Por qué tanta consideración con él? ¿Por qué no simplemente hacemos la boda? Y le mandamos la invitación y listo, si desea ir que bien y si no es porque no le importa…

-No puedo hacer eso, no de esa manera….

-Tal vez es porque en realidad no quieres casarte conmigo –Comento molesto el rubio

-¿Qué?

-Eso haces que piense, que solo yo deseo estar contigo por el resto de mi vida, pero tú no lo deseas y por eso pones pretextos para atrasar la boda.

-Es injusto lo que estás pensando, sabes que no es verdad

-Pero ¿no te parece injusto que me hagas esperar a alguien que no quiere aparecer ante ti? Porque si fuera así, desde el momento en que Richard Grandchester murió, hubiera aparecido ¿no lo crees? –Se puso de pie

-¿Te vas?

-Regresare al salón –Tendió su mano hacia la joven que lo miraba sorprendida y molesta -¿Vienes?

-No

-¿No? ¿Segura?

-No, quiero estar sola por unos momentos, por lo que te agradecería que me dieras mi espacio

-Por supuesto que no te dejare sola

-No te estoy pidiendo permiso Anthony, deseo estar sola, por favor vete

-Como desees –Dijo el rubio después de mirarla un momento y dejándola sola en la glorieta de aquel jardín

Candy lo miro sorprendida, pues no pensó que en verdad la dejara sola, una parte de su ser quiso levantarse e ir tras él, pero prefiero contenerse y esperar a que el regresara por ella, por lo que se acomodó, subiendo sus piernas a la banca como niña y las cubrió con su vestido, en ese momento escucho pasos que venían hacia ella, por lo que inmediatamente una hermosa sonrisa se formó en su boca al pensar en que su amado volvía.

-Antho… -Se quedó a media palabra, pues no era Anthony, era un hombre y no solo eso, era aquel hombre que la había estado observando cuando llegaron a la fiesta

-¿Te decepcione cierto? –Pregunto el joven mientras tomaba asiento a su lado

-No dije que podía sentarse –Exclamo la rubia molesta

-¿Qué? ¿Necesito tu permiso para hacerlo? No tenía ni la más mínima idea que esto era de tu propiedad –Comento Terrence burlonamente

-No es propio de un caballero sentarse sin pedir permiso o tutear sin pedir permiso

-¿Quién dijo que soy un caballero?

-Por supuesto que usted no lo es, señor, con su permiso –Se puso de pie

-¿Y tu novio?

-Eso no es de su incumbencia, señor

-Está bien, solo trataba de entablar conversación, no deberías ser tan mal geniuda, si no te quedaras solterona

-De cualquier forma no es asunto suyo, señor, y para que sepa no estoy enojada.

-Por supuesto que lo estas, lo veo en sus espectaculares ojos –Candy sorprendida por el halago, dejo la boca entreabierta, por lo que Terrence aprovecho para tomar delicadamente su mentón y cerrarla.

-¡Atrevido! –Exclamo molesta

-Solo te hice un favor, podrías tragarte alguna mosca

-¡Por supuesto que no! ¡Porque no hay moscas!

-Vaya que enojona –Dijo sonriéndole

-No lo soy –Dijo molesta

-Esos ojos hermosos dicen lo contrario, preciosa

-¿Cómo se atreve? Además no dicen nada porque yo no lo conozco

-¡Dios que carácter, por eso la dejan plantada! –Dijo burlonamente

De pronto la mano femenina se estrelló contra la mejilla de aquel hombre, quien inmediatamente se molestó, por lo que la joven pensó que era momento de hacer su retirada, pero….unos brazos masculinos la aprisionaron fuertemente estrechándola contra el cuerpo de Terrence.

-¡Déjeme! ¡Suélteme! ¡Atrevido! –Exclamo Candy molesta

-¡Cállate! –Terrence presiono más su cuerpo contra el de ella, quien luchaba para separarse de aquel hombre que comenzaba a odiar aun sin conocerlo, ambos se miraron con furia en los ojos -¿Acaso nunca te dijeron que es muy peligroso golpear a un hombre?

-¿Acaso no le dijeron que es usted un atrevido, grosero y sin educación?

-¡Por supuesto demasiadas veces, pero no me importaba y ahora tampoco!

-¡Mi novio llegara en cualquier momento y le va a dar una golpiza por tratarme de esta manera!

-¡Yo lo dudo mucho!

-¡Es usted un patán!

-¿Patán?

-¡Si eso es lo que usted es, no es un caballero como el, ni noble, ni amable, ni nada como él lo es!

-Esta bien, pero dime algo, ¿alguna vez te ha besado así?

La joven cerro los ojos, al momento en el que Terrence pegaba sus labios a los de ella con bastante rudeza, insistencia, las manos de la chica se cerraron en puños e inmediatamente comenzó a golpearlo, pero él no se detenía, siguió besándola como si fuera de él, las manos de Terrence la tomaron de sus muñecas para aprisionarlas detrás de su espalda, mientras continuaba besándola.

Terrence había besado muchas bocas femeninas, pero ninguna había provocado lo que el sentía en ese momento, deseaba tener más de ella, deseaba seguir besándola hasta no saber nada, perderse en su dulce sabor de sus labios, perderse en su aroma, perderse y olvidarse de todo a su lado por siempre. Su mano voló hasta la nuca de Candy, la sujeto para besarla más, estaba ardiente del deseo que sentía por aquella joven que nunca sintió con ninguna otra, al oírla gemir por la violencia que estaba ejerciendo en su beso, sintió más deseo por la chica, quien había logrado mover su rodilla, la se estrelló en la entrepierna y el la soltó inmediatamente.

Ella salió huyendo del lugar al sentirse liberada…Terrence la vio partir, no entendía porque ni que había ocurrido pero aun sentía sus labios y el sabor dulce y fresas de la joven en su boca, de pronto miro al suelo por algo que brillaba, encontró la peineta de la joven.

"¿Quién eres? Mi hada de los bosques, debo encontrarte" pensaba mientras aspiraba la fresca fragancia que tenía la peineta de la joven, tomo su reloj y se percató de que pronto seria la hora de que se quitaran los antifaces por lo que podría ver ese hermoso rostro, que de por si para él ya era hermoso.

"Después te robare más besos, pequeña hada" pensó gustoso aun saboreando el sabor de esos magníficos labios

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Dentro del salón se encontraban los amigos, de Candy, la rubia los buscaba pero antes de llegar a ellos apareció alguien más….

-Alerta Anthony –Murmuro disimuladamente

El aludido levanto la miraba y vio la expresión confundida de Annie, al igual que él lo estaba. -¿De qué hablas Archie?

-Se acerca el peligro, viene el depredador por ti –Dijo mientras tomaba de su copa

-¡Oh Anthony! –El rubio entendió demasiado tarde a que se refería su primo, por lo que volteando a ver a aquella mujer, fingió rápidamente una sonrisa. –No has bailado ni una pieza conmigo ¿Vamos? –Lo tomo del brazo

-Yo por ahora no deseo bailar, pero te felicito ha sido una fiesta estupenda, muchas gracias por invitarnos, Elisa –Comento cortésmente

-Pero…

-Que hermoso disfraz Elisa –Annie intervino –Por favor debes proporcionarme el nombre de la modista que te lo confecciono

-Claro ella está en parís –Dijo mirándola fríamente -¿Y tú quién eres?

-Es mi prometida ¿No la recuerdas? –Dijo Archie abrazándola

-Pues no, como no es nada relevante para mí –Comento cortantemente

-Mi novia del colegio –Archie trato de no enfadarse

-¿acaso sigues con ella? ¡Qué desperdicio de tiempo! –Dijo bruscamente

-No todos podemos cambiar de novios, como cambiamos de ropa, Elisa –Annie respondió de manera respetuosa, pero era obvio que era un insulto para la pelirroja, pero con el rostro tan dulce de la joven no pudo llegar a su cometido, por lo que su prometido se rio ante esto, y sobre todo el rostro de Elisa, quien estaba sorprendida y molesta a la vez.

-¿Quién es la joven con la que has estado? Me encantaría conocerla –Comento Elisa cambiando de tema

-Por supuesto, ella no debe tardar

-¿Es ella verdad?

-¿Quién?

-Al parecer es algo bonita, pero no tanto, aunque claro deben gustarte las rubias aburridas ¿cierto?

Todos molestos iban a responderle pero en ese momento apareció la chica rubia, quien venía a paso apresurado y su rostro estaba más pálido de lo normal, Elisa no se percató de que la veían.

Inmediatamente Candy vio a su prometido y sus amigos, avanzo hacia ellos, pero antes de llegar, Anthony se adelantó hacia ella, ella comenzó a reconfortarse al verlo, mientras tomaba su mano que el amablemente le ofrecía.

-¿Qué ocurre?

-Quiero irme por favor

-¿Te paso algo? ¿Qué ocurrió?

-¡Solo deseo irme de aquí, por favor!

-¿Qué pasa? –Pregunto Elisa viendo a los rubios

Annie y Archie caminaron hacia ellos, Candy noto sus caras de preocupación por lo que rápidamente se apresuró a decir que todo estaba bien, que solo deseaba descansar.

-¿Solo eso? ¡Vaya que alivio, nos asustaste gatita! –Dijo Archie aliviado

-Si así lo deseas pequeña, nos iremos, ¿está bien? –Anthony le beso el dorso de su mano

-Si, por favor

-¿Vienen? –El rubio miro a la pareja

-Claro, esta fiesta ya se volvió aburrida –Archie miro de reojo a Elisa quien molesta se cruzó de brazos

-Hasta luego y gracias por todo Elisa –Anthony avanzo de la mano de su prometida hacia la puerta

-¡Oye! ¿Acaso no me la presentaras? –Exclamo ella sorprendida

-Tal vez en otro momento –El rubio siguió su camino con su prometida

-Nos vemos primita, estuvo muy bien la fiesta –Archie le planto un beso húmedo y muy ruidoso en la mejilla de Elisa, quien inmediatamente retrocedió con asco. Salieron divertidos dejando a una pelirroja molesta.

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Las campanas que indicaban la media noche comenzaron su sonido que para él fue como una melodiosa música que indicaban el paraíso, pues los antifaces comenzaron a caer, el recorría aquel gran salón buscando entre las personas a su hermosa hada, pero no lograba hallarla, en ese momento…

-¿Qué quieres? –Pregunto bruscamente a la mujer que se interponía en su camino

-¿No has oído las campanas? Es media noche y debes quitarte tu antifaz –Dijo mientras se lanzaba al joven, enredando sus manos alrededor de su cuello. Terrence la miro molesto y con sorpresa para después quitarse la mascara

-¿Contenta?

-Todavía no –Se acercó peligrosamente –Tienes que besarme, es la tradición. El joven miro alrededor, vio cómo se quitaban el antifaz y después se unían en un beso las jóvenes parejas.

-No soy muy tradicional, además no me gustan –Dijo tomándola con brusquedad para alejarla de el

-Puedo enseñarte a que le veas el lado bueno a todas esas tradiciones

-¿Qué deseas de mí, Elisa? –Pregunto furioso

-A ti, te deseo a ti

-No tengo nada que ofrecerte

-¿Quién te dijo que quiero algo a cambio? No deseo nada

-¿Enserio? –Se formó una sonrisa burlona en el rostro del joven -¿Mi título, mi dinero, las propiedades, joyas y demás no te importan?

-Eso viene incluido, pero tú eres el que me interesa

-Qué pena que no pensaras lo mismo en el colegio

-Pero eso fue hace mucho querido, lo cuenta es el ahora, y hoy todo es diferente –Dijo sonriéndole coquetamente –Estoy aquí dispuesta a lo que quieras

-¿Segura? –Se acercó a su oído -¿A lo que yo diga, aun cuando solo sea una noche de locura, solo eso y nada más?

-Sí, no importa es lo que tu desees –Dijo Elisa estremeciéndose por el acercamiento -¿Cuándo tú lo desees?

-Bien, ¿Qué te parece si nos ocultamos un rato en aquel laberinto?

-Suena interesante y fascinante, claro que me encantaría

-De acuerdo, espérame ahí, te alcanzare en un momento –Dijo besando su mejilla

-Bien, pero no te tardes Terrence

-Por supuesto que no preciosa

Terrence la vio partir hacia el jardín, una sonrisa se dibujó en su rostro, mientras pensaba en la cara de Elisa al ver que no llegaba nunca.

"¡Que tonta e ilusa eres Elisa, por supuesto que nunca caeré en tus intentos, sé que solo deseas mi fortuna y si no se la deje a Lionel ni a Cecile! ¿Por qué se la dejaría a una interesada, codiciosa y sin corazón como tú?" pensó molesto pero divertido por engañarla tan fácil

Siguió recorriendo el salón con la mirada para encontrar a su hada, pero no la encontró, por lo que salió rápidamente para buscar el auto de donde había salido su hada hermosa, pero solo pudo dejar escapar una exclamación por lo bajo, pues se dio cuenta de que ya no estaba el automóvil.

"Por hoy te escapaste mi hada hermosa, pero te aseguro que te encontrare, así me tome meses en hallarte….te hallare y cuando lo haga no te escaparas de nuevo….te lo prometo" pensó mientras fumaba un cigarrillo y se dirigía a su casa, sin imaginarse que tal vez aquella hermosa hada que había visto aquella noche estaba mucho más cerca de lo que el imaginaba….

Hola queridos lectores

primero que nada gracias por su apoyo de que siga subiendo los capitulos pese a que algunas personas piensan que esta mal y que me estoy robando algo que no es mio, por eso vuelvo a repetirlo pues tal vez aquella personas no se tomen el tiempo de leer lo que pongo tanto en el titulo de estos dos fics o en cada capitulo.

Viry Queen no me estoy robando absolutamente nada, si sabes leer (y perdona si te ofendo) pero es molesto tu comentario pues como he estado poniendo en ambos fics tanto al inicio como en el mismo titulo, la historia no es mia, esta maravillosa idea es de mrgrandchester ella es la autora de esta historia, te recomiendo que si no leeras bien lo que se escribe mejor no comentes pues en ningun momento dije que la historia era mia, ni quiero ni pretendo quedarme con el credito de ella, desde un principio he comentado que yo solo le dare un final pues amablemente me lo solicitaron pero es algo insultante lo que me comentas, pues siempre fui clara con estos dos fics "robo de un corazon" y "me robaste el corazon sin pensarlo" espero y leas bien, para que no digas cosas que no son, saludos

magali muchas gracias por tu review jejeje si fue genial como humillan a elisa y que anthony defienda contra quien sea a su amada es algo hermoso, espero te guste el encuentro de terry y candy, aunque aun no sepan quienes son (tutor y protegida jeje) es emocionante lo que hace terrence tan atrevido ese muchachito jajaja ;D

flaissh hola muchas gracias por tus consejos, claro que no me molestan al contrario me ayudan, espero poder mejorar, por lo referente al principio de la historia si es intencional el no especificar quien estaba en el cementerio con Candy en un principio, tal vez no fue tan buena idea jijiji pero tambien estaba adaptandome a la historia por como ya habras leido esta historia es una de la autora msgrandchester quien la abandono hace tiempo, en realidad no se bien los motivos, pero creo que fue porque se la estaban copiando algo asi, jejeje pero me pidieron amablemente subirla y darle un final, decidi subir tambien su historia tal cual ella la hizo "robo de un corazon" y yo le dare final en esta version, que ustedes disculpen si tengo alguna falta o error ortografico prometo que mejorare, y de verdad que todo lo tomo en cuenta, de echo apenas ingrese al foro hace poco y he subido otros fics tambien de candy "dulce candy" "en busqueda del amor" y de arnold varias jejeje, y poco a poco creo que ha mejorado pues anteriormente tenia mas errores y los de por aqui me ayudaron mucho dandome consejos y demas, por lo que te lo agradezco mucho enserio ;D si tratare de hacerlo mucho mejor cada vez que escriba :D

naty muchas gracias naty y claro que no la dejare pues tambien entiendo cuando nos dejan picada, en mi parecer no es nada malo siempre y cuando le demos el credito a la autora y eso estoy haciendo aunque al parecer hay a algunas que de cualquier forma se molestan :D

Veronique muchisimas gracias veronique y eso hare, :D espero te siga gustando ahora aqui esta un encuentro entre nuestros personajes principales ;D

Soadora sami muchas gracias por sus reviews

gracias a todos por su apoyo y por sus hermosos reviews, bueno uno no fue hermoso jejejej ;D pero esta bien espero que quede claro para la chica anonima :D

saludos y lindo fin de semana (prometo subir otro en la noche, si se puede antes, antes lo subire jiji pero lo prometo) :D