Disclamer: personajes de JK Rowling.

Capitulo 12 Love Bites

Después de hablar con Dumblendore, Sirius sintió como si se hubiese liberado de una gran carga, así que después de que los Weasley' s se fueron para La Madriguera, se dedico a limpiar el resto de la casa, en vano trato de deshacerse del cuadro de su madre que estaba en el vestíbulo, así que cada vez que llegaba un miembro de la orden, comenzaban a escucharse de nuevo la retahilla de insultos, así que definitivamente su madre lo estaba volviendo loco. También el retrato del tio Cignus en varias ocasiones hizo el intento de hablar con él, pero inexplicablemente al parecer se arrepentía al último momento, y Sirius no quería enfrentarse con su tío por Bellatrix, así que decidió ignorarlo por completo.

Al intentar arreglar la habitación de su hermano, de nuevo se sintió nostálgico, nunca se habían llevado bien y menos debido a los celos entre ambos por captar la atención de Bellatrix, cuanto mas lo pensaba, Sirius mas se daba cuenta "claro a Regulus le gustaba Bella, por eso se metió a mortifago", bueno era preferible pensar aquello a que su propio hermano se hubiese vuelto loco y lo hubiese hecho por su cuenta, lo único que lamentaba era que si realmente era así, Regulus habría muerto por nada.

"Mi familia es un completo desastre" pensó, bueno no toda, había conocido a Tonks, la hija de Andrómeda, y a pesar de ser un poco chiflada era una buena chica y al parecer, por los comentarios de Moody, muy buen auror, pero por supuesto, por lo que Hermione, Ron y Harry comentaban, el chico Malfoy, Draco, el hijo de Narcissa era una autentica pesadilla, "Bueno si tu padre es Lucius Malfoy, creo que la naturaleza no tiene mucho donde escoger" se echo a reír solo por su comentario mental, "y por supuesto esta Luna", de verdad que la niña era muy mona, y al parecer Lovegood la quería mucho, así que no tenia que preocuparse, solo que esperaba que Narcissa o Lucius Malfoy no la vieran, ya que la chica era una copia al carbón de Narcissa cuando esta era adolescente.

En cambio Andrómeda la aceptaría inmediatamente sin muchas preguntas, eso era lo que mas le gustaba de su prima, era incondicional hasta la muerte, aunque fuera acoger una hija de la puta de su hermana y el asesino de su primo. "Un día de estos, voy con Andrómeda y le cuento todo, así Luna estará mas protegida" se prometió así mismo Sirius, mientras vaciaba unas cajas que había en el corredor del 3er piso, de pronto se encontró con un pequeño anillo de oro, con un rubí rojo sangre. Sirius se llevo el anillo a la cocina y empezó a mirarlo detenidamente, dentro del mismo estaban grabados dos letras S y B, además de la frase amor eterno, le dio un golpe de varita y las letras cambiaron a SELENE, ya tenía el regalo de navidad perfecto para su hija.

Flash Back

El 4to año de Sirius Black no fue precisamente divertido, su apariencia física había mejorado notablemente, si eso era posible, y ahora tenia un ejercito de chicas tras de él, había tenido que procurarse un buen antídoto para filtros amorosos y además de todo, Bella se pasaba mucho tiempo con el estupido de Snape y eso se le hacia insoportable, aunado a todo esto su mejor amigo James Potter estaba intentando que una compañera de curso llamada Lily Evans, aceptase salir con él, pero la muchacha le daba largas, y James estaba de peor humor incluso que el mismo Sirius. Para colmo de males la chica en cuestión también era amiga de Snape, "el grasiento de Quejicus tiene acaparadas a todas las chicas guapas, seguro que las tiene hechizadas" pensó incomodo Sirius, claro lo que el no sabia era que Bella practicaba artes oscuras en secreto con Snape y Lily solo era su amiga de la infancia.

Un domingo particularmente fastidioso, James y Sirius estaban en la sala común de Griffyndor, ambos profundamente sumidos en sus pensamientos cuando de pronto James lanzo un suspiro.

-¿Y eso que fue?- dijo Sirius, estaba aburridísimo y tenia que molestar a alguien- otra vez pensando en Evans, al parecer a ella le parece más guapo Quejicus.

-No estoy de humor Sirius- dijo James- solo estoy pensando que para el baile de Navidad tendremos que invitar a las pesadas de las hermanas Winehouse.

-Bueno puedes pedirle a Evans que te acompañe, para que te rechace por milésima vez- se burlo Sirius.

-No, ella se lo pierde, pero hablando en serio,¿ con quien vamos a ir?- James se veía visiblemente preocupado.

-No se tú, pero yo voy solo, además esa noche tengo planeada una sorpresa para cierta chica- estaba vez Sirius bajo la voz.

-Otra vez con tu eterno cuento, me tienes sordo, sinceramente no se como no te das cuenta que tu primita Black es una clasista de mierda, mira que embrujar a Sean Mathews por comentar que la música muggle era mejor que la mágica- dijo James a su primo- además todo su grupito de Slytherin son unos futuros mortifagos.

-No exageres, ya veras que cuando Bella salga del colegio se le quitan esas ideas tontas- dijo Sirius- me ayudas o no con la sorpresa.

-Definitivamente no, no voy a ser cómplice de tu locura-finalizo James Potter- pero te deseo suerte, Canuto.

-Gracias amigo-dijo Sirius de nuevo aburrido.

El día del Baile de Navidad, Bella decidió vestirse con un vestido de terciopelo verde estilo medieval, que hacia contraste con su blanca piel y su cabello oscuro. Entro tímidamente al Gran Comedor donde Sirius observo como entraba con la boca abierta, su prima no era la mas guapa de Howargts, eso lo sabia, pero tenia algo que a él lo desarmaba completamente. El baile dio inicio y Sirius se dedico a caminar entre las mesas, observando como Bella bailaba con sus compañeros de Slytherin, al percatarse de que ella abandonaba el salón , salio persiguiéndola apresuradamente, no habían doblando mas de dos pasillos cuando la perdió de vista, de pronto sintió en su espalda la punta de una varita.

-Pensé que no ibas a buscarme nunca, Sirius- dijo Bella divertida-además no debes descuidar tu espalda.

-Pensé que estábamos en un baile no en un duelo, Bella- dijo Sirius volteándose, ahora la varita apuntaba su pecho, con su mano obligo a Bella a retirarla.

-La vida es un duelo, además ¿tu porque me llamas Bella?- dijo Bella curiosa.

-Lo que pasa es que hoy más que nunca, haces honor a tu nombre-dijo Sirius con voz seductora, de pronto los dos chicos se miraron incómodos y retrocedieron al mismo tiempo.

-Mejor volvamos al Comedor- dijo Bella rompiendo el silencio.

-No-exclamo Sirius apresuradamente, tomando la mano de Bella- vayamos al bosque, te tengo una sorpresa.

Caminaron por los terrenos del Castillo hasta que llegaron al borde del lago, Sirius movió su varita y exclamo-LUMUS TOTALIS y de pronto pequeñas luces se encendieron en las copas de todos los árboles que rodeaban un pequeño claro al inicio del Bosque Prohibido.

Bella se quedo de una pieza, con la boca abierta admirando los árboles, se soltó de la mano de Sirius y empezó a recorrer todo el lugar, de pronto miles de luciérnagas estaban volando a su alrededor, agregando mas luz al sitio.

-Sirius es bellísimo- exclamo Bella – gracias, es el mejor regalo de Navidad que me han hecho- corrió y le dio un abrazo rápido a su primo.

Sirius estaba temblando como una hoja, así que se armo de valor.

-Bueno realmente tu regalo de Navidad es este- y le entrego a Bella una pequeña cajita dorada, esta tomo la cajita entre sus manos y la abrió, dentro había un pequeño anillo de oro con una piedra roja engarzada.

-Ohhhh- susurro Bella, tomando el anillo- es muy hermoso, gracias,¿Qué significa?

-Bueno, Tri…..Bella, es que te estoy proponiendo que ……bueno…….-Sirius estaba muy nervioso.

-¿Que Sirius?- Bella estaba realmente intrigada.

-Quieresserminovia-Sirius se le enredo la lengua pero trato de calmarse un poco- bueno estaba pensando que ya que nos vamos a casar, ¿quieres ser mi novia?

Bellatrix se puso pálida, no sabia que contestar de pronto Sirius le tomo la mano y le coloco el anillo.

-Si, quiero ser tu novia- dijo Bella suavemente mirando al piso.

Sirius se le acerco y le tomo la barbilla, levantándole la cara y obligándola a mirarlo.

-Será mejor que nuestras familias no se enteren, porque si lo hacen, capaz rompen el compromiso- se burlo Sirius, estaba seguro que ambas madres tenían una satisfacción sádica al pensar que los casarían obligados.

Sirius se acerco mas y tomo la cintura de Bella, ella paso sus brazos por su cuello, ambos se miraban fijamente y de pronto, se estaban besando sutilmente bajo la luz que emanaba de los árboles, las luciérnagas empezaron a volar a su alrededor, envolviéndolos en un torbellino fluorescente. Era un beso muy inocente, dos chicos besándose por primera vez, si bien no se habían dicho grandes palabras de amor, había un sentimiento que había florecido por años y ahora finalmente podía ser expresado.

-Deberíamos mantenerlo en secreto- dijo Bella después que termino el beso, todavía tenía sus brazos aferrados al cuello de Sirius.

-Si, cuando se anuncie el compromiso, le diremos a todos- dijo Sirius pegándola contra él y aspirando su aroma- así nadie se podrá oponer antes de tiempo.

-Si te veo coqueteando con alguna chica te mato- Bella estaba muy seria.

-Lo mismo digo, Bella- Sirius también había puesto una expresión muy hosca, Bella se quiso separar de él, pero la contuvo.

-Creo que seria mejor regresar- dijo Bella con la respiración agitada.

-Yo creo que tu te quedas conmigo aquí un buen rato, me gusta estar cerca de ti- Sirius volvió a hundir su cabeza en el cuello de Bella, a quien se le había pasado la molestia como por arte de magia.

Los meses siguieron transcurriendo y los dos jóvenes enamorados, se conocían todos los armarios y aulas vacías del Castillo, en esas ocasiones eran pocas las frases que se intercambiaban, solo había una necesidad urgente de conocerse mutuamente, aunque solo se besaban y alguna vez una que otra caricia audaz, a Sirius lo estaban matando sus hormonas, quería llevar la relación al siguiente nivel, pero cada vez que intentaba una caricia profunda Bella se ponía muy nerviosa, así que seguían solamente dándose besos apasionados.

Al llegar las vacaciones de verano, Sirius pidió a sus padres permiso para ir a Irlanda a casa de sus tíos y se lo dieron con la condición de que también iba Regulus.

Al llegar al Castillo Black , Sirius siguió acechando a Bella y a cada oportunidad que se presentaba, se escondía con ella en su habitación, besándola como que si la vida se fuera en ello, una de esas tardes, Sirius había conseguido que ella se quedara en ropa interior y el mismo solo tenia puesto un pantalón, estaba besándole los senos encima del sujetador, cuando de pronto abrieron la puerta de la habitación, Sirius y Bella tardaron un poco en separarse y de pronto observaron a Regulus que los miraba sorprendido desde la entrada, Sirius le lanzo una maldición, y Regulus se fue cerrando de un portazo la puerta. Cuando Sirius se dirigió hacia Bella, pero ya ella se estaba colocando su blusa, enseguida se lanzo sobre ella y la empezó a besar nuevamente.

-Sirius no deberíamos hacer esto- dijo Bella separándose de Sirius- el mes que viene tengo que ir con tu madre al sanador en San Mungo, para que certifique que soy virgen para poder casarnos.

-No me importa, le diremos a mi madre como fue que la perdiste- dijo Sirius atrayéndola nuevamente.

-Pero a mi si me importa- esta vez Bella se levanto de la cama, terminándose de vestir, se volteo y le dio un casto beso a Sirius.

-Ya te vas, quédate otro rato mas- suplico Sirius mimoso.

-No, ya es tarde, es la hora del té, además deberías hablar con Regulus para que no se vaya de boca con mis hermanas- Bellatrix salio de la habitación.

"¿No estaré forzando un poco las cosas con Bella?" se preguntó Sirius mientras se vestía, la verdad era que nunca había sentido nada parecido por una chica, y tampoco nunca había tenido sexo con ninguna, y sentía que cada vez que estaba con ella iba a estallar, no se podía controlar pero tampoco quería asustarla, así que decidió que le iba a dar un tiempo a la chica para que se decidiera, sino esperarían a la noche de bodas, a fin de cuentas, igualmente la haría suya, tarde o temprano, aunque le incomodaba tener que esperar dos años mas, Sirius suspiro," creo que voy a acabar con toda el agua fría de Inglaterra, Escocia, Irlanda y las islitas aledañas". Al salir se encontró a Regulus en el pasillo.

-Eres un imbecil Sirius, no deberías obligarla- dijo Regulus con un tono de reproche.

-No la estoy obligando, igual ella va a ser mi esposa y tú no deberías meterte en este asunto- dijo Sirius desafiante.

-De verdad la quieres- pregunto Regulus.

-No es de tu incumbencia, pero si, la quiero- Sirius miraba fijamente a su hermano.

-No diré nada en consideración a Bella, pero si la quieres, ten mas cuidado y no la pongas en evidencia- dicho esto Regulus se fue caminando.

Sirius se quedo paralizado en el pasillo, aunque no le gustase mucho, su hermano tenia toda la razón.

Pasó un mes y de nuevo estaba en Grinmauld Place, una tarde especialmente calurosa a fines de agosto, Sirius esperaba inquieto en la sala que su madre llegara, Bella le había comentado en una carta que ese día irían a San Mungo.

-Sirius, se ha disuelto el compromiso- dijo Walburga tranquilamente llegando a la habitación y dejando su bolso en un sillón - Druella y yo hemos discutido, y me parece que deberíamos emparentar con otra familia, que te parecen los Nott, querido.

Sirius no se lo podía creer, la pregunta que quería hacer se le estaba atorando en la garganta.

Walburga lo miro y con un brillo de maldad en sus ojos comento como al descuido.

-Bella no ha pasado la revisión medica, por lo cual considero que no es la esposa adecuada para un Black, ahora ve a preparar el baúl, los llevare a Hogwarts hoy mismo personalmente, mañana visitare a los Nott´s para ver si Clarise esta libre para ti.

Cuando llego a Hogwarts, estuvo tentado a mandarle una lechuza a Bella pidiéndole una explicación, no podía creer que ella se hubiese acostado con otro, pero no lo hizo, estaba furioso tratando de identificar al posible amante de su novia, Snape, Nott, Avery incluso se acordaba que Lucius Malfoy había tomado el te varias veces ese verano en Irlanda, pero no tenia que ser necesariamente Slytherin, cualquier chico del colegio o fuera de este estaba bajo sospecha. Estaba tan molesto que no bajo a la cena de Bienvenida y cuando James Potter subió a la torre de Gryffindor se encontró a Sirius bebiéndose una caja de cerveza de mantequilla en la mas completa soledad.

-Vaya Sirius, comenzaste la fiesta sin nosotros- dijo James, comentario que fue secundado por Lupin , Petergrew, Frank Lombotton y los hermanos Prewett, además de un grupo de chicas de 6 año que lo miraban con interés.

-Bueno chicos a armar la fiesta-grito Gideon Prewett y fueron apareciendo mas botellas de cerveza de mantequilla e hidromiel, pronto la sala común de Griffindor parecía una feria, a la media noche la mayoría estaba un poco ebria, así que al rato, Sirius se encontraba besándose apasionadamente con una chica de 6to llamado Emily, estaba tan despechado y furioso que de pronto le dijo a la chica:

-Deberíamos buscar un sitio mas tranquilo- Sirius le guiño un ojo, la chica soltó una risita ridícula , salieron por el retrato de la Sra Gorda, y se escondieron en uno de los armarios vacíos que habían en el 1er piso.

Sirius empezó a desvestir frenéticamente a la chica y ella también lo desvistió, de pronto la arrincono en una pared y ella se levanto y coloco sus piernas alrededor de las caderas de él, de pronto la chica se golpeo la cabeza con una pequeña lámpara, así que ambos optaron por el piso, cuando finalmente la penetró sentía que su cabeza daba vueltas, "cielos, así que esto es tener sexo, guau" pero una parte de su cabeza le decía que estaba actuando mal, pero al final se dejo llevar por sus impulsos, además debido a que la chica y él estaban ebrios no estaban pensando claramente lo que estaban haciendo, cuando ambos llegaron al orgasmo, Sirius de pronto se sintió avergonzado y triste, se empezó a vestir rápidamente, pero la chica le puso una mano en el hombro, diciéndole.

-Espero que no comentes nada Black, mi novio es un Ravenclaw y no le gustaría nada.

-Ejem, no te preocupes, no diré nada, no se como decirte, gracias fue mi primera vez- dijo Sirius un poco apenado.

-No creas que no me di cuenta- la chica sonrió- la próxima vez que estés con una chica cálmate un poco y relájate, pero no estuviste tan mal.

Justo cuando estaban saliendo del armario acomodándose las ropas, Sirius se encontró que Bella lo estaba esperando al otro lado de la puerta, mirándolo fijamente sin ninguna expresión en la cara.

-Veo que te estabas divirtiendo, Black- lo miro de pies a cabeza, también miro a la chica que se estaba riendo con su risita tonta, Bella se dio la vuelta y salio corriendo.

"Que diablos, no me importa si se jodio a medio Hogwarts, tengo que hablar con ella", Sirius salio corriendo tras ella, hasta que la alcanzo, la tomo del brazo, la jalo, la empujo contra una pared y la beso violentamente:

-¿Qué haces?-Bella intento darle un puntapié en la entrepierna, pero Sirius le tenia aprisionada las piernas contra las suyas, Bella percibió que tenia aliento a alcohol.

-Cual es tu problema, me imagino que te habrás divertido de lo lindo con tu amante, burlándote de mi, Bella- Sirius estaba furioso y ebrio- me supongo que no te molesta que yo haga lo mismo.

-No tengo ningún amante, soy virgen y eso lo sabes- Bella también estaba furiosa, desde que se entero que el compromiso estaba disuelto, quería hablar con Sirius y explicarle las razones, pero al parecer había un malentendido-Creo que tu madre no te explico bien las cosas, la razón del rompimiento es otro.

Sirius sintió que la lanzaban un balde de agua fría, como pudo creer que Bella lo hubiese traicionado, de pronto comprendió y sujeto a Bella más fuertemente sobre la pared.

-Bella, no importa, seguiremos con lo nuestro, nos casaremos en secreto, al final tendrán que aceptarlo- Sirius estaba desesperado e intentando besarla nuevamente, Bella le apartaba la cara hasta que desistió.

-Sirius- dijo tranquilamente Bella mirándolo a los ojos- cualquier posibilidad de que sigamos juntos, acaba de morir después de lo que presencie hoy.

Sirius sintió que le apuñaleaban el pecho, pero la soltó.

-Tienes toda la razón- dijo Sirius finalmente con la cabeza gacha, Bella se quito la sortija de la mano y la tiro al suelo, lo miro y se dio la vuelta para desaparecer al final del pasillo, Sirius recogió el anillo del suelo, y se dirigió cabizbajo a la sala común.

Los siguientes meses Sirius trato muchas veces de que Bella volviera con él, pero la chica rara vez le dirigía la palabra, hasta llego a enviar a Regulus para que hablase con él y la dejara tranquila. Sirius se apaciguaba por un tiempo y luego volvía a insistir, estaba desesperado, hasta que un día Regulus le planto cara y le dijo:

-Sirius déjala tranquila, se ha comprometido con Rodolphus Lestrange y se va a casar en Octubre.

Sirius se quedo todo desecho y ahogo su pena de la única manera que sabia, alcohol y chicas, poco a poco el sentimiento que tenia por su prima fue menguando en su interior y empezó a creer que todo había sido un mal sueño, reprobó casi todos los TIMOS a causa de que nunca prestaba atención a las clases, a diferencia de sus otros compañeros de curso, Andrómeda le confirmo que Bella no haría el 7mo año en Howargts, ya que al casarse iba a tener un tutor en su casa para así terminar su educación mágica. Por otro lado su madre insistía en comprometerlo con Clarise Nott y él le daba largas al asunto, así que era simplemente insoportable la situación en su casa. Así que hablo con James y este le ofreció irse a vivir con él y sus padres.

El día de la Boda, Sirius se vistió concienzudamente por primera vez en su vida, lucia realmente guapo con su levita gris, por supuesto, estaba invitado, fue a Irlanda sobre todo para estropearle el día a Bella, pero nada lo preparo cuando la vio vestida de novia, caminando al altar hacia un hombre de unos 25 años, que tenia un aspecto escalofriante a pesar de ser muy guapo. Durante la fiesta, Druella Black intento varias veces hablar con él, pero siempre los interrumpían. A medianoche Sirius tomo una botella de Whiskey de Fuego y se fue a la Biblioteca, solo pensar que Bella pasaría esa noche con Lestrange lo ponía furioso, de pronto Cignus Black que lo estaba observando detenidamente desde un cuadro, le hablo:

-Sabes que el recién estrenado esposo de mi hija, es impotente.

Sirius abrió los ojos como platos, no se lo podía creer.

-Si, pero en vista de que Bella insistió tanto tuvimos que dar el consentimiento, aparte a Druella no le importaba mucho, ya que Cissy esta comprometida con Lucius Malfoy- Cignus Black seguía hablando y seguidamente prendió un cigarrillo mágico, Sirius estaba totalmente perplejo- Pero debido a que los matrimonios mágicos se deben consumar, eso presenta un pequeño problema, así que convencí a Druella para pedirte un pequeño favor. Es una lastima que no seas el esposo de Bella, tu madre no quiso oír mas del tema, pero es una suerte que sea yo el que te lo pida y no mi esposa, ella no tiene mucho tacto que digamos.

Sirius trago grueso, no podía creer que le fueran a pedir ……..eso………

-¿Quieres a mi hija?, no como a una prima, sino como…….- pregunto Cignus Black.

-He estado enamorado de ella toda mi vida- a Sirius le sorprendió la veracidad de sus palabras, amor era lo que siempre había sentido por ella.

-Entonces tienes mi consentimiento para que pases la noche de bodas con ella y la hagas tu mujer- Cignus Black dijo estas palabras con la mayor solemnidad posible.

-Ella esta de acuerdo- Sirius respiraba con dificultad, no quería forzarla.

-Bella sabe que alguien ira esta noche, pero no sabe que eres tu- Cignus Black añadió- se que ella esta dolida contigo, pero también se que cederá porque esta enamorada de ti, aunque no lo quiera aceptar. Buena suerte, y larga vida al apellido Black.

-Si así quieres que sea, así se hará Tio- Sirius estaba mareado de la emoción, si todo salía bien hasta era posible que Bella aceptase fugarse con él.

Llego la Navidad, y todos estaban celebrando en Grindmmauld Hill, a pesar de que Arthur Weasley estaba seriamente herido pero fuera de peligro, Sirius cantaba por toda la casa villancicos, ya había mandado el regalo a casa de Xenophyllius Lovegood, así que estaba rebordante de alegría, hasta Harry lo miraba extrañado.

A kilómetros de allí, Luna Lovegood recibía un regalo inesperado, cuando abrió una delicada cajita color crema, vio una sortija de oro con un rubi, parecía una joya antigua, se la puso en su dedo anular y de pronto la joya aumento la intensidad de su brillo un instante, Luna se sentía muy bien y muy alegre, le encantaban las Navidades, cuando el anillo refulgió una calidez la envolvió, definitivamente ese anillo era especial "Quien me haría este regalo" pensó "bueno debe tenerme mucho aprecio porque se nota que el anillo es muy costoso", se retiro a la sala pensando si sus pendientes de corcho combinarían con el anillo , pero al final se decidió por los pendientes de rabanitos.