Capitulo 12 La calma antes de la tormenta.
La noche de amor y entrega había acabado, dejando paso al amanecer de nuevo día. Que encontraban a los amantes dormidos y exhaustos por la toda las energías gastadas en un acto que la humanidad lleva haciendo realidad por siglos. El joven Ash, como todos los hombres antes que él, no se conformo hasta que su amada no cayo rendida en sus brazos, pidiéndole gentilmente que parara. Después de eso, la cobijo en sus brazos, brindándole un refugio seguro en el caos que era su vida.
Los rayos del sol entraron sin piedad, iluminando los rincones oscuros y reventando la burbuja de ilusión y felicidad en la que se habían sumergido, dejando caer la realidad con un peso hasta desconocido. Un bulto envuelto en la sabanas de seda comenzó con su movimiento, buscando el calor del cuerpo de su compañera pudiera brindarle. Con sus manos palmo el lugar junto al suyo esperando encontrar el suave cuerpo de May pero solo hayo su lugar vacio.
Con toda la premura que su cuerpo le permitió, el rostro de Ash se rebeló de entre las telas buscando por toda la habitación a la castaña dueña de su corazón. Corazón que no dejo de latir con miedo por la inesperada desaparición. Temor q no lo abandono hasta que vio a la chica en cuestión, sentada en la ventana, totalmente desnuda mirando el amanecer. Al principio sus ojos solo se recrearon con la hermosura de la que eran testigos debido a que los rayos le daban un aura dorada a la chica, haciendo que su cuerpo y piel se asemejara a la de un ángel. Cuando en su mente, entro algo de lógica se levanto de la cama para acompañar a la castaña y abrigarla de nuevo en sus brazos y una sabana.
-Creí que eran los hombres los que desaparecían después de tener sexo-le dijo cariñosamente, una vez que la tuvo entre sus brazos- Al no verte, estuve tentado a creer que todo fue un sueño.
-Nunca imaginarias algo tan bueno como yo- le respondió la castaña, cerrando sus ojos disfrutando sus caricias- No quise dejarte, pero no quería dejar de mirar un nuevo día.
-Mas con todo lo que eso implica ¿No?- pregunto, mirando atentamente las facciones de su amada para poder interpretarlas a la perfección.
-Supongo que sí- respondió con un deje de tristeza que a Ash no se le escapo- No me arrepiento de la decisión que tome, pero creo que no me di cuenta de todo lo que perdí por eso.
-¿Amabas tanto a tu prometido?- quiso saber exactamente a lo que se refiera, no queriendo acordarse de las palabras dichas por ese la noche anterior.
-Amo a mi padre y lamento tener que renunciar a él- revelo, soltando unas lagrimas de frustración- Pero no puedo volver ahora con él y dejarte.
- A lo mejor no es necesario que renuncies a él- intento consolarla con los medios que tenía a su alcance, todo por ella- Puedo dejar esta vida, ser alguien a quien tu padre le agrade dar a su hija.
Pero May le negó con la cabeza.
-Si haces eso, perderé al hombre del que me enamore- le respondió acariciándole el rostro con una mano, tiernamente- Además, las chicas me mataran por convertirte en algo tan horrible.
-Entiendo- fue todo lo que pudo decir.
Los siguieron en silencio por unos minutos más, perdidos en la nebulosa que eran ahora sus pensamientos. Reflexionaban como sus vidas cambiarían a partir de este momento, pero ninguno quería deshacer los pasos que los habían llevado hacia ahí. Sobre todo May que había descubierto un mundo totalmente nuevo, donde se había fortalecido y encontrado lo más parecido a una familia que había tenido desde la muerte de su madre. Por supuesto también había encontrado el amor, junto con algo más: su libertad.
-¿Qué haremos ahora?- pregunto la castaña, escondiendo su rostro en el pecho de Ash. La pregunta era más que nada por decir algo que por saber la respuesta. Si por ella fuera, ninguno de los dos dejaría nunca esa habitación ni la postura en la que estaban.
-Tenemos varios problemas de los que ocuparnos, mi pequeña- le susurro con amor, mientras acariciaba su espalda y la acomodaba mejor entre sus brazos. El mote cariñoso hizo que May le mirara con curiosidad- No olvides que eres la menor del grupo.
-Cierto, eres todo un asaltacunas- dijo riendo, volviendo a su escondite anterior- Seguro que tu pasatiempo es seducir bellas doncellas.
-No niego lo de bellas pero no olvido que alguien se saco su ropa sin que yo le diga nada.
-Entonces las perviertes- replico ella con su risa cantarina, no cesando en su idea de torturarlo con su pequeña broma.
Mas Ash no estaba dispuesto a ser el blanco de aquellas injurias sin causa por lo que decidió tomar cartas en el asunto de manera inmediata. Por lo que sin ningún tipo de aviso o señal, se levanto con su preciada carga en entre los brazos y tomo un rumbo bastante predecible. La castaña no hizo ningún tipo de amago para liberarse de la prisión en la que estaba. Solo se rio cuando vio la dirección en la que le llevaba su amado.
-Creí que dijiste que tenemos muchos problemas de los que ocuparnos.
-Por el momento, el más importante eres tú.
Y sin contemplaciones la arrojo a la cama.
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Cuando los enamorados por fin salieron de su confinamiento consentido de la habitación de Ash, tuvieron que soportar una corriente de preguntas y bromas por igual. Todas arrancaron un sonrojo muy profundo en May, que no estaba acostumbrada a exponer tan abiertamente su vida sexual a los demás, por incluso la seria Tamashi se burlo de ella por lo ocurrido durante la noche. Al menos, Ash se comporto como todo un caballero y no revelo detalles más allá de los necesarios.
Pero después de que las bromas se acabaran, los problemas más inminentes volvieron a hacer acto de presencia, nublando las expresiones de todos y tiñéndolas de preocupación. Sin embargo, el líder del grupo se hizo cargo de la situación como era de esperarse y ordeno de inmediato una reunión para tratar el curso de acción que deberían tomar a partir de ahora. Todos estuvieron conformes y avanzaron al lugar que usaban para hacer sus encuentros, solo que esta vez prohibieron a May de unírseles bajo la expresa orden de su capitán.
-¡Yo también soy parte del grupo!- se quejo, mostrando su tatuaje, haciendo valer sus derechos como parte de la tropa- ¡Mi opinión vale tanto como la de los demás!
-Tú no tienes experiencia y trataremos temas que te pueden traumar- explico Tamashi, sin mirarla, antes que alguno de los demás lo hiciera con más tacto- Esta parte no te corresponde.
-Acéptalo, eres una inútil- le soltó burlonamente Silver para poder disfrutar de la expresión de ira como una venganza por todos los tratos que había sufrido por su causa.
-Odio darle la razón al fantasma idiota pero es cierto- declaro Reika y May vio esfumarse su última esperanza de ser partícipe de la junta- Además, mientras menos sepas, será mejor.
Esa idea nunca se le había cruzado por la mente a la castaña ¿Acaso pensaban que los iba a traicionar o que se iba a ir cuando todo esto terminara? ¿Aun no había obtenido su lugar entre ellos, a pesar que ella los amaba como si fueran su propia familia? Miro a Ash, para buscar la verdad en sus ojos pero solo se encontró con la tela de su espalda y su silencio mientras abandonaba la habitación. Eso, por supuesto hirió a May mucho más que nada en el mundo.
La castaña quedo tirada en el medio de la habitación, metida en un mar de lágrimas por el dolor que su amado le había causado. Un dolor que nunca había sentido, porque su corazón nunca antes había sido roto. Le entrego su cuerpo, su alma hasta su vida y el la trataba así. ¿Qué más quería el de ella? ¿Qué cosa aun le faltaba entregarle? Lo único que quedaba en la mente de la chica, llena de pensamientos funestos, era la sangre que corría por sus venas.
-Piensa eso, en caso que no sobrevivamos- le dijo Misty, ayudándole a levantarse- En caso que no salgamos vivos de esta, ese es el plan que tiene para protegerte.
-El te ama más de lo que ama su vida- le recordó Dawn, abrazándola como lo estaba haciendo su hermana en el lado puesto del cuerpo de la castaña- Si todo sale mal, tu podrás decir que solo eras víctima de un secuestro.
-Debería decírmelo, no lo apruebo pero me gustaría que él me lo dijera- dijo comenzando a entender ligeramente la actitud- Odio sentirlo tan frio a veces, siento que nunca termino de conocerlo.
-Bienvenida al club- suspiro Misty, poniendo una mano solidariamente sobre el hombro de la castaña- Lo conozco desde hace más tiempo que tu y aun no sé qué es lo que se pasea en su mente.
-Supongo que deberemos ser un poco idiotas para entenderle. No hay otra manera para poder actuar como él- respondió alegremente Dawn, ganándose dos miradas fulminantes.
-Estas pasando mucho tiempo con mi novio, hermana querida- suspiro Misty, dándole un pequeño coscorrón amistoso. Su hermana le saco su lengua y salió corriendo.
-Es un espíritu libre-comento May con cautela.
-Mejor dicho es una salvaje en toda regla- replico Misty, con una sonrisa- Entre las chicas y los chicos, no hay nadie que la vuelva un poco mas femenina, pobre del hombre que se enamore de ella.
-Tendrá que ser todo un hombre valiente- acepto la castaña, pensando en quien sería el templado hombre que se enamoraría de ese rayo azul.
-Ve a pasear por el bosque, cuando terminemos de hablar te iré a buscar- le dijo su amiga mientras seguía a todos los demás, dejando a May sola y algo triste.
-Linda forma de empezar mi vida de pareja.
(…)
Cuando Misty llego al lugar de reunión, se encontró con un griterío que sinceramente no se esperaba ya que cuando todos se ponían serios, las bromas y las risas quedaban postergadas hasta después de la reunión. Lo que más la asombro fue el líder del escándalo era su novio pero que no iban dirigidos a las victimas usuales (Reika, Tamashi) sino al propio Ash que negaba con la cabeza los reclamos de su mejor amigo.
-¡Estas completamente loco!-gritaba el mencionado mientras acusaba sin piedad a su líder-¡Eso simplemente esta fuera de discusión! ¡Haciendo eso te arruinaras la vida para siempre!
-En todo caso es mi vida y solo a mi me concierne- le respondió con calma Ash, mirando detenidamente unos mapas de la isla, buscando un lugar ideal- Supongo que podría ser por aquí.
-¡Por favor que alguien le explique lo ridículo que es la idea!- siguió gritando Silver, buscando apoyo en las demás, aunque dudaba que lo fuera a conseguir.
-Puede ser que el fantasma tenga razón- comenzó a hablar Tamashi, de manera inesperada apoyando a su rival-¿De verdad estas seguro de que quieres hacer esto?
-No quiero que crean que he tomado esta decisión precipitadamente- explico mirando a todos pero a Tamashi en particular para que entendieran su resolución- He tenido mucho tiempo para pensarla, por lo que estoy completamente seguro de llevarla a cabo y espero el apoyo de todos.
-Sabes que cuentas con el mío de manera incondicional- hablo Reika desde el rincón oscuro en el que estaba desde que llegaron- Y creo que Latías y Dawn piensan lo mismo que yo.
Las mencionadas asintieron. Tamashi, aunque renuentemente, también dio un asentimiento como muestra de su apoyo. Silver solo suspiro, mirando detenidamente a su mejor amigo en busca de dudas en su mirada pero al no encontrarlas también asintió.
-¿Alguien puede decirme de que están hablando?- pregunto la recién llegada peli naranja sin tener ni la mas mínima idea del tema de la discusión.
-Solo que Ash planea tirar su vida por la borda y nadie puede convencerlo de lo contrario-se burlo Silver desde el lugar que estaba sentando.
-¿Pueden ser más específicos?- siguió preguntando Misty al no obtener ninguna respuesta concreta y mirando más detenidamente a sus compañeros, buscando las respuestas que no le estaban dando.
Ash la miro largamente y expuso su plan en cuatro palabras que dejaron a la peli naranja mas impactada de lo que un largo y sin sentido discurso. Es más si su amigo hubiera dicho que se convertiría en un pikachu no la hubiera dejado más sorprendida de lo que estaba ahora. El centro de la atención, no dijo nada esperando el rechazo o la condenación de su plan pero como siempre, las chicas lo aceptaron incondicionalmente como lo habían hecho desde que se pusieron a su lado para formar el grupo de ladrones que eran.
-¿Estás seguro de esto?- fue la misma pregunta que todos le habían hecho pero que era imposible no preguntar al escuchar sus planes a futuro.- Si es así, cuentas con todo mi apoyo y ayuda.
-Lo estoy- respondió de nuevo con seriedad pero después la risa de la situación suavizo sus rasgos e increpo con burlona seriedad a las cinco mujeres- ¿Ya están satisfechas, madres mías?
La carcajada se escucho de manera colectiva y todos dejaron escapar la tensión por ese sonido que les nacía con pasión desde lo profundo de sus gargantas. Las miradas de cariño (incluidos los mas estoicos en esa materia) que se daban entre ellos despejaron las hostilidades latentes desde que Ash expuso su propósito.
-Supongo que todos te tendremos que acompañar en esta locura- suspiro Silver con el mismo tono del principio pero el brillo en sus ojos desmentía su burla.
-Nosotras podríamos ocuparnos de los detalles usuales- propuso Bianca, señalando a Misty y a la pelirroja que asintieron con una sonrisa- Además no es la primera vez que nos haces hacer algo de esta dimensión.
-¿Qué hare yo?- pregunto con algo de temor Tamashi por el papel que le correspondería pero aun así con ganas de participar.
Su temor se vio confirmado cuando cierta mujercita de pelo azul la tomo del brazo sin consideración a su lado y vio en sus ojos azules un brillo malicioso que la hizo retroceder un poco pero vio que por desgracia ya era tarde para escaparse de esto.
-¡Tu serás mi ayudante!- le grito Dawn confirmando sus sospechas más siniestras. Sin esperar a que le contestara comenzó a arrastrarla fuera del lugar bajo las risas de sus amigas y burlas de su rival encarnado que no podía menos que disfrutar de su desgracia
-¿Quién me manda a preguntar?-murmuraba Tamashi cuando salió del brazo de su amiga y en contra de su voluntad, ocasionando las últimas risas y burlas.
Después de eso, las chicas que quedaron comenzaron con un riguroso interrogatorio para llevar a cabo la tarea que les tocaba para no cometer ningún error y no dejar nada al azar. Ash y Silver respondieron con presteza pero un poco intimidados ante lo imperioso que eran las preguntas, resolviendo dudas que ninguno de ellos sospecharon que existían. Terminada la ronda de preguntas, las tres mujeres se pusieron a deliberan en una esquina, dejando apartados a los dos hombres.
-¿Qué hare yo?- pregunto por último el único que no tenía un papel definido en el circo que se estaba gestando sin control pero acorde a los deseos de Ash. Como le paso a Tama, Silver pudo ver un brillo malicioso y una evidente satisfacción que su amigo y líder no podía ocultar, por lo que el moreno se arrepintió por hacer la pregunta.
-Tu mi querido amigo- le respondió el chico, poniendo su brazo alrededor del hombro y poniendo más en guardia a Silver que más que nunca- Tendrás el papel más importante de todos.
Y con el mismo discurso de cuatro palabras de carácter absoluto, le conto su rol. Esta de mas decir que Silver grito, pataleo y lloro por lo que tocaba hacer y decir pero obviamente Ash lo ignoro. Antes de que los que quedaban se fueran, fueron llamados por última vez por su amigo.
-Tenemos asuntos importantes que tratar
Con esa sencilla frase, el ambiente festivo se evaporo.
(…)
Mientras todos los demás deliberan el futuro de todos, May fue al bosque para intentar aclarar sus dudas y temores pero se vio frustrada de sus planes al ver la inocente figura de Sumire, jugando con los pokemon de todos y aun con los de la isla que se transformaban en humanos para hacer sentir acompañada a la jovencita.
La castaña se sentó en una piedra para poder con más libertad los juegos de la niña. Verla correr con la mata de pelo negro como cortina a su espalda, con la piel pálida que heredo de su madre y su risa cristalina le daba toda la apariencia de un pequeño ángel. Se quedo pensando en cómo sería la vida de la pequeña Sumire. Criada sin los valores tradicionales de una familia, con su padre muerto y su madre ausente, con esas figuras tan importantes siendo suplantadas por pokemon y personajes que entraban y salían de su vida con una facilidad alarmante.
¿Qué sería de esta mujercita que tenía todo el talento de un diamante en bruto? Era muy linda e inteligente, con una sagacidad e independencia que la mayoría de los adultos que ella conocía no poseían. La veía creciendo maravillosamente pero salvaje e indómita, cosas que en la sociedad no serian aceptadas con facilidad. No tuvo evitar pensar que la crianza a la que ella misma fue sometida sería lo más beneficioso para la niña y para darle un futuro como Sumire merecía.
-¿Qué haces May?- pregunto Sumire que la descubrió a la distancia y se acerco para pasar tiempo con ella y conocerla un poco mejor.
-Nada, pequeña- acariciando su pelo. Internamente estaba algo dolida porque la niña no la consideraba su madre como hacía con las demás. Siendo la niña mimosa que era, en un segundo estaba entre los brazos de May disfrutando de mimos, caricias y pequeñas bromas que se jugaban entre ellas.
-¿Te gusta estar con nosotros, May?- le interrogo la niña después de un rato de hablar en broma.
-Mucho, me gusta mucho viajar y estar con ustedes- le respondió con franqueza la chica y aprovecho la ocasión para saber algo de los sentimientos de la niña- ¿Y a ti?
-¡Es genial!- fue su respuesta pero después quiso saber- ¿Por qué lo preguntas?
-A lo mejor te sientes algo sola, tu madre casi nunca esta y no hay muchos niños para jugar- le dijo con tacto para no entristecerla.
-Mis mamis me llevan seguido con ellas, solo cuando mis papis dicen que es peligroso me dejan con papi Silver- le respondió sorprendiendo a May- Además, tengo muchos con quien jugar, esta papi Silver y todos los pokemon.
-¿Nunca te sientes sola? Lo digo por tu papa y mama- siguió preguntando May- Todas las niñas tienen dos que siempre están con ellas y las cuidas y las quieren.
-No podría May, tengo cuatro mamis y dos papis- le dijo con su sonrisa de hoyuelos de siempre- Eso es mejor que lo tienen la mayoría de las niñas.
-¿Por qué lo dices?
-Creí que sería obvio- dijo con asombro la niña con un gesto muy maduro para su edad- Tengo más personas que me cuidan, me miman y me quieren. Hasta la tía Tama que es algo gruñona es dulce conmigo.
-Se nota que los quieres mucho.
-Tanto como ellos me quieren a mi- después agarro su mano y le dijo tiernamente- Como te quiero a ti.
May sintió un nudo en la boca de su estomago cuando escucho esas palabras.
-¿Qué quieres ser cuando seas grande?- pregunto con la intensión de disimular la intensidad de sentimientos que la niña había despertado en ella.
-Quiero ser libre- fue la respuesta que obtuvo y nunca se le cruzo por la mente.
-¿Quieres ser libre?- repitió para estar segura de lo que oyó. La niña volvió a asentir y May se quedo pensando de nuevo en todo lo que esa simple frase implicaba- ¿No lo eres ahora?
-Sí pero Mami y Tía me cuentan de las cosas que pasaron cuando estaban en la casa de mi abuelito y eso me asusta. No quiero ser vendida para casarme.
-¿Crees que algo así te pasaría?- sorprendida del concepto del matrimonio que tenia la pequeña, pero que si pensaba detenidamente no estaba tan errado- A lo mejor encuentras a un buen hombre.
-Pero quiero que me ame por como soy, no por lo que le puedo dar- respondió sagazmente Sumire- Me gustaría ser como todos mis papis, ser libre como ellos.
-¿No quieres ser madre y tener muchos hijos?
-Mami siempre dijo que la libertad era el regalo más grande que podía hacerme y yo quiero lo mismo para mis hijitos- dijo muy seriamente- Por eso no me casare con cualquiera.
-¿Con quién lo harás?
-Con alguien que me mire como papi Ash te mira a ti- le dijo con mucha devoción y una bonita sonrisa- También mami decía que mi papi la miraba así
-¿Y cómo es esa mirada que te cuenta tu mama?- siguió la castaña muy impresionada por el rumbo de la conversación. Nunca hubiera imaginado que una nena tan pequeña como ella, tuviera los pies tan bien plantados. Su forma de responder, en el medio que ella conocía, le hubieran costado posiblemente una cachetada.
-Como si tú fueras lo único que vale la pena en este mundo- le dijo, antes de volver a jugar con sus amigos pokemon que la estaban llamando para retomar sus retozos dejando a la castaña novata muy impresionada.
¿Realmente Ash la miraba así?
-Se parece mucho a su padre, al verdadero- escucho la voz de Silver que venía desde su espalda. May se volteo y efectivamente estaba ahí, acostado contra un árbol- Reika siempre lo dice.
-¿En qué sentido?- le pregunto con cautela, el chico nunca se había mostrado muy cortes con ella pero ahora estaba bastante amistoso.
-La salvaje dice que él era un completo idiota pervertido- respondió con una sonrisa que tambaleo la seguridad de May- Pero que siempre salía con verdades que nadie se atrevía a cuestionar.
-Esperemos que no se parezca en lo pervertido- dijo con una sonrisa May, feliz de compartir un momento agradable con ese chico que siempre la provocaba.
-Con su madre y el resto, no le veo mucha oportunidad- replico con una enorme sonrisa- O a lo mejor Tamashi la amarga para el resto de su vida.
Largaron una carcajada seguida de un cómodo silencio mientras miraban a la pequeña Sumire jugar con sus amigos pokemon. Sus risas eran lo único que interrumpía el silencio que se había instalado entre los dos. May no pudo evitar retractarse ligeramente de sus pensamientos anteriores y pensar que tal vez la educación que recibía la pequeña no estaba tan mal encaminada como ella creía.
-Hicieron un buen trabajo con ella- dijo por fin, después de mucho pensar y reflexionar.
-Eso nunca te lo negare- respondió Silver con una sonrisa- Pero pobre del que se enamore de ella, será toda una fierecita como fue su madre.
-Quieres mucho a Reika y Tamashi, no sé porque siempre están peleando- comento la castaña intentando resolver una duda que estaba muy latente en ella.
-Las quiero mucho, y son mi tipo de mujer- admitió el chico algo sonrojado lo que provoco la risa de May por el hecho- Es solo que es nuestra forma de llevarnos, somos amigos-rivales.
-Cierto, no solo tu tiras arena, ellas también te molestan y lo disfrutan mucho-dijo May muy divertida, recordando algunas de sus peleas pasadas- Algunas veces exageran pero puedo ver que se quieren mucho.
-Así es pero si se lo dices a alguien lo negare- respondió levantándose y dirigiéndose hacia May- Ahora vamos, tenemos mucho que hacer.
-¿Qué? ¿Qué dices? ¿Y lo demás?
-Están ocupados preparando algo y me toca- le apremio mientras se dirigían a un lugar especifico del que May parecía no tener idea- Me toca ser tu instructor de espada.
Esa fue una revelación muy impactante por varias razones muy obvias pero que deben ser aclaradas. La más importante es que nunca pensó en entrenarse en el arte de los sables porque no creyó que sus habilidades con estas fueran necesarias, seguida de la única habilidad de combate en la que era entrenada era el arco y por ultimo y no menos importante quien fue elegido para ser su instructor que como todos sabemos, May no es santa de su devoción.
-¿Estás seguro de esto?- pregunto muy insegura, al recibir una espada de su ahora maestro sin tener la menor idea de qué hacer con ella- Por obvio que sea, ¡Nunca use una espada antes!
-Uno lo sabe con solo mirarte, debes ponerte en una posición ya sea de ataque o defensa- le explico mostrándole una serie de poses para que ella elegiría cual sería la mas cómoda en su caso- ¡Te advierto que no soy muy paciente como profesor!
-No creo que seas peor que Reika- comento en un suspiro- ¡¿Pero porque me estas enseñando esto? Hasta ahora solo había aprendido a usar el arco.
-Con los problemas que se avecinan es mejor que sepas aunque sea lo más básico para poder defenderte, en caso que ninguno de nosotros este cerca para protegerte- le recrimino por no pensar en algo tan elemental-¡Ponte en guardia!
-¡Una última pregunta y hare todo lo que dices!- grito a duras penas cuando esquivo una estocada que le lanzo Silver de puro milagro- ¡¿No hay alguien más para que me enseñe?
-No, tendremos fiesta esta noche y los demás están ocupados por lo que el único que está libre soy yo- dijo burlonamente mientras se paraba y preparaba otro ataque.- Supongo que tendrás que conformarte conmigo.
-Justo que pensé que mi día no podía empeorar, me sales con esta noticia jeje- replico con sarcasmo y se puso en una de las tantas poses que Silver le enseño por creerla una de las fáciles y que mejor se adaptaban a su forma de ser- ¿Estoy bien así? ¿Qué pasa?
Pero el mencionado no le respondía porque estaba ocupado en la contemplación del cuerpo de May. Mas en sus ojos no se notaba ningún brillo obsceno o algo que indicara malos pensamientos o intenciones por parte del chico. Todo lo contrario, la miraba como si estuviera viendo a su hermana más adorada o su madre consentida. Era como si por primera vez viera, realmente viera a May.
-Eres igual a mi madre- le soltó sin pensar y después se sonrojo furiosamente, arrepintiéndose de exponer esa opinión debido a los dolorosos recuerdos que guardaba de su familia y la forma en que fue asesinada.
-Se nota que la querías mucho- comento al aire, pensando en lo mucho que ella misma queria y extrañaba a la suya pero en su caso intentaba que los buenos recuerdos ganaran a los malos para poder recordarla con cariño, como se lo merecía- Hablas con mucho cariño de ella.
-Si lo sé, la quería mucho- dijo permitiendo que sus sentimientos fueran vistos por unos instantes pero después volvieron a esconderse en la actitud burlona del chico- ¡Pero tenemos mucho trabajo que hacer!
El resto del día hasta cercano al crepúsculo se fue en un arduo entrenamiento de dudosos resultados. Porque sin asomo de malicia ni exageración se puede afirmar rotundamente que May es una completa inútil en ese campo. Solo se puede resaltar su habilidad y rapidez para evadir ataque, salvando ese detalle es un completo desastre ya que no tiene ni la fuerza ni la destreza necesaria para manejar una espada pero al menos sabe lo básico para mantenerse con vida lo suficiente para buscar ayuda.
Después de dejar su espíritu y energías en el entrenamiento, May quiso tomar un descanso pero fue imposible porque fue obligada por Misty, Reika y Latías a cocinar toda la comida que se emplearía esa noche en la celebración. May quiso saber que festejaban pero fue ignorada olímpicamente. A la castaña ojiazul, le toco elaborar la torta central bajo la escusa que Ash amaba su toque en la cocina y ante esto no se pudo negar.
Seguido a esto, toco el baño para limpiarse para librarse de la suciedad adquirida durante el día y las actividades realizadas durante el mismo. Esto fue algo vergonzoso porque todavía no estaba acostumbrada a compartir la hora del baño con otras personas. Sin embargo, al ser el lugar del baño una zona de termas naturales que estaban escondidas en el bosque, el no compartirlas era imposible, sin mencionar que no conocía bien el camino para llegar a dicho lugar.
Compartieron un divertido momento de aseo entre todas ya que Tamashi todavía no habia vuelto a su casa y Sumire que le encantaba compartir momentos con sus madres. Haciendo gala de una nueva comprensión de su entorno, May noto a las chicas mas emocionadas que de costumbre pero de nuevo no pudo indagar sobre el motivo de esa felicidad. Cuando todas estuvieron limpias, procedieron a cambiarse en la pequeña casita que habían hecho con ese fin.
Ahí fue víctima del acoso de Dawn que insistió en vestirla y peinarla para la ocasión. Primero le cepillo el pelo cuidadosamente, la invito a elegir de un pequeño arcón algunas joyas para usarla durante la velada. Como sabían que eran robadas May protestó un poco al principio pero las chicas la convencieron que debería acostumbrarse si planeaba quedarse con ellos definitivamente. Ante el peso de este argumento, eligió un sencillo collar de perlas con unas pulseras a juego.
-Ahora te probaras mi última creación- le anuncio Dawn, sacando de una bolsa unos manojos de tela de color azul claro- Trabaje en esto toda la tarde, especialmente para ti.
-No debiste hacerlo- respondió May algo confusa pero aun así emocionada en saber el gasto de tiempo invertido en ella- ¿Pero porque? ¿Y cómo obtuviste mis medidas?
-Todas tenemos un traje de fiesta menos tu- explico, mostrando a las demás que se estaban poniendo unas ropas ligeramente más elegantes y festivas que las que usaban comúnmente- Por lo de mas, Tamashi me sirvió de modelo, aun en contra de su voluntad.
Gruñido proveniente de la mencionada.
Fue así como May se vistió con una falda de algodón azul claro que le llegaba hasta media pierna que le dejaba una ligera abertura en el lugar que se ataba. Tenía una cinta plateada en la cintura que servía para anudarse. Encima, usaba una blusa de tirantes, de un azul un poco más claro que la falda que resaltaba sus curvas juveniles. En el pelo le pusieron una corona de flores que combinaba con su atuendo, mas las perlas que le dejaban un aspecto bastante atractivo.
Todas las chicas tenían un atuendo similar que variaban en los colores pero sin la corona y con distinto tipo de joyas que las chicas tenían en su vida de hurtos. Como resultado, May se sentía más bonita y cómoda de lo que nunca se sintió con vestidos llenos de volados y adornos innecesarios que más que hacerla sentir bonita, la ahogaban. Las demás también estaban muy bonitas y emocionadas como si ellas supieran un secreto que ella no.
-¡Me canse!-grito en un momento cuando el lugar de la reunión estaba próximo. Todas la miraron muy raro porque no sabían a qué se debía su explosión.
-¿De qué estás hablando May?- Reika fue la vocera por estar más cerca de la chica (Y por ser la que mejor disimulaba secretos pero esto no era del conocimiento de May)
-¡No se hagan!- les recrimino apuntándolas con un dedo acusador-¡Me están ocultando algo y exijo saber que es!
-¡Eso es mucha pretensión de tu parte!-acuso una fastidiada Tamashi, no solo por lo de May sino por todo lo que había tenido que aguantar en la tarde- ¡No tienes pruebas!
-¡De eso tengo sobradas!- anuncio y comenzó a enumerar- El vestido, las joyas, la comida, su actitud extraña. ¿Sigo?
Al verse descubiertas todas palidecieron un poco por no saber exactamente que responder. Su consuelo era que dejaron esas pistas por estar tan felices, no por querer traicionar el secreto de Ash. Al ver la mirada fulminante que les estaba dirigiendo se sintieron entre la espada y la pared al no saber qué camino era el que les convenía seguir.
-Puede ser que haya un secreto, como puede ser que no- acudió Latías, siempre conciliadora y con tacto- Pero en todo caso no es el nuestro, y no nos corresponde a nosotros revelarlo.
-Asi que cállate, se bonita y ven- termino de decir con una sonrisa Tamashi, algo que termino asusto un poco más a May, que nunca la había visto tan feliz.
-¿Tengo otra opción?- pregunto un tanto intimidada por las miradas que recibía de parte de todas, incluso de Sumire.
-Puedes pero tenemos un plan B- comento causal Tamashi pero saco una pokebola-Sin embargo no creo que te guste.
Resignada a no saber la verdad de la boca de ellas, May siguió a Tama, Dawn y Latías mientras que las dos integrantes que faltaban se quedaban un poco rezagadas para burlarse de lo que acababa de pasar.
-Tu prima si que saber convencer- se burlo Misty de lo poco sutiles que eran sus métodos.
-Con ella es todo o nada- replico la pelirroja, conteniendo la risa a duras penas por lo poco delicada que era Tamashi.
-¡La tía es genial!-aporto también su opinión Sumire.
Caminaron un poco más en un tenso silencio. De parte de las chicas que estaban más que ansiosas de que todo saliera a la luz y por fin festejar los eventos futuros como correspondía y de parte de May porque quería saber qué demonios estaba pasando y no se imaginaba que era lo que se estaba cociendo enfrente de sus narices.
-¡Llegamos!-exclamaron todas las unisonó para revelar el sitio de la fiesta. Que era un rincón del bosque, adornado con antorchas y la gran mesa de comida, todo decorado con motivos florales y playeros. Pero lo más curioso era un camino formado por pequeñas antorchas que llevaban a algo parecido a un altar donde estaba parado un slowking.
-¿Qué significa esto?- volvió a preguntar histéricamente May porque el lugar más que revelarle que pasaba le dejaba más dudas.
-Todo esto fue mi idea- anuncio la voz de Ash que apareció de ningún lado, vestido elegantemente y mirándola con mucha decisión.
-¿Alguien puede decirme que está pasando?- pregunto mas confundida que nunca.
-Creo que ese es mi papel- confirmo Ash y todos lo que estaban ahí le miraron con mucha admiración, excepto la pobre May que seguía sin saber que estaba pasando pero que casi se desmayo cuando su amor arrodillo enfrente de ella, sacando una pequeña cajita de terciopelo negro que revelo un anillo con un diamante azul engarzado en ella.
-"Querida y dulce May, en este tiempo que hemos compartido me he dado cuenta que no puedo vivir sin ti. No puedo ofrecerte lujos, ni dinero ni siquiera una boda como te la mereces, solo aventuras, libertad y todo el amor de mi corazón. ¿Aceptas ser mi esposa?
"Quiero que me mire como Ash te mira a ti"
Le vinieron a la mente esas palabras tiernamente dichas pero cargadas de una verdad absoluta cuando los ojos marrones de Ash se posaron en los suyos, mostrando el mar de amor y cariño que se escondían detrás de estos. Busco en su interior las palabras correctas para corresponder como se debía a ese amor sin límites pero con solo pensarlo supo que solo podía decir una cosa.
-Sí, mil veces sí
Después sus labios fueron abordados inmediatamente por los labios de su ahora prometido y futuro esposo bajo el aplauso de todos sus amigos que festejaban con mucha felicidad a la pareja. Aun tenían la frase que Ash pronuncio en la reunión y que marco sus destinos completamente.
"Me casare con May"
Por lo que todos se habían lanzado en la complicada misión de preparar una boda en un dia porque el líder no estaba dispuesto a esperar mas tiempo que el necesario y si May le decía que si, planeaba terminar el día siendo el marido de la chica. Pero por supuesto, por su calidad de bandido, una boda oficial era imposible de ahí que el ministro fuera un pokemon. Sin embargo a todos ahí, le importaban muy poco los convencionalismos y las normas, asi que lo único que importaba era estar unido bajo los ojos de quienes querían y apreciaban.
-Pues manos a la obra- decreto el chico, una vez que libero los labios de la chica y todos se pusieron a actuar. Ash ocupo su lugar en el altar con su mejor amiga Tamashi que haría de dama de honor de la novia. También fue ella la que cedió al ministro.
Latias se acerco a ella para colgarle una tela vaporosa y algo rota de la corona de flores que adornaba su cabeza.
-Ninguna novia se puede casar sin velo.
Misty y Dawn se acercaron con un ramo de rosas blancas que le pusieron en la para que fuera su ramo de novias.
-Rosas para el amor eterno.
-Y lilas para la dulzura- agrego Reika, poniendo algunas de esas flores en el ramo para quedara bien equilibrado. Para que combinara lo ataron con un lazo azul.
A Sumire también le dieron un ramo algo mas pequeño para que hiciera de paje, junto con Pikachu.
-¿Me concedes este honor?- dijo Silver, dando a entender que sería él quien la llevaría al altar, como el padrino de bodas que era y en reemplazo del padre ausente de la chica.
-Me pregunto qué hubiera pasado si hubiera dicho que no- se rio May, al ver que todos los detalles de la boda fueron cubiertos cuidadosamente.
-Créeme que no te hubiera gustado la alternativa- confio Silver antes que una tosca marcha nupcial se hiciera sonar.
La música salía de unos toscos instrumentos que las demás chicas tocaban para darle al casamiento el tono mas oficial que podían. Y mientras caminaba escoltada por un amigo al altar donde lo esperaba el amor de su vida, pensó en la boda que su padre habia pensado para ella y Drew.
Sin embargo, estaba segura que ninguna habría sido mejor que está rodeada del cariño y del amor tanto de Ash como sus amigos. Tal vez era más tosca e ilegal pero ella no habría cambiado nada, tal vez la ausencia de su madre.
Llego así al altar donde se caso bajo las palabras de un pokemon y las miradas de sus amigos como testigos.
