Amor prohibido (versión loli)
Capitulo 12 HINATA, NARUTO Y HANA
Hinata volvía a la Aldea de la Hoja con sus compañeros de equipo. Por el manto de chakra todos vencieron a sus contrincantes al equipararse a la Versión 2 del Sello Maldito.

-Misión cumplida abuela Tsunade-le dijo Hinata sonriente.

-Felicidades y no me digas abuela enfrente de todos-regañó Tsunade.

-Me vale-respondió Hinata impertinentemente.

-Lo que sea. Sasuke está en el hospital y tardará mucho tiempo en recuperar la conciencia. Pasen al hospital para tratar sus heridas y después tomen un muy merecido descanso-les dijo Tsunade.

Después de la misión, Neji y Hinata caminaron a casa juntos. Ambos necesitaban un buen descanso. Al llegar, Hanabi los recibió alegremente.

-Hola Hinata, hola Neji-saludó la pequeña Hanabi.

-Hola, Lady Hanabi-saludó Neji.

-¿Cómo les fue?-preguntó Hanabi.

-Fue costosa la misión, pero tuvimos éxito-sonrió Hinata.

-Oh, que bien-.

Después de eso, Hinata tomó una merecida ducha y se acostó a dormir.
Hana se paseaba en el pasillo y volteó al cuarto de su hija mayor. La contempló dormir con un peluche similar a Naruto y sonrió tristemente.
La matriarca Hyuga estaba aliviada de que la misión no haya sido mala y se fue a dormir. Kurama Ying sintió el chakra de la madre de Hinata y comprendió porque la miraba.
Una horas más tarde, Hinata salía a la cocina por un vaso de agua y vio su madre ebria con vino.

-Madre, suelte eso. Ya está muy ebria-le pidió Hinata.

-No estoy ebria. Solo quiero olvidarme de mis problemas en la vida por solo unos momentos-comentó Hana alcoholizada.

Hana intentó caminar, pero no podía sostenerse. Hinata la sostuvo con cuidado y la llevó a su habitación porque era la más cercana.

-Descansa madre, voy a dormir con Hanabi-le dijo Hinata.

-No te vayas hija, no me dejes sola. No te he abrazado desde que eras una niñita-dijo Hana sacando un poco de sus sentimientos reprimidos.

-Madre, estás borracha y no sabes lo que dices-.

-Estoy hablando en serio. Me duele tu desprecio-.

-No has sido la mamá del año-reclamó Hinata.

-Solo lo hice para protegerte mi amor-susurró la mujer.

-¿De qué hablas?-preguntó Hinata intrigada por lo último.

-Tu padre me amenazaba que te iba a hacer cosas muy malas si hacía algo-confesó la matriarca.

-Mamá, ¿eso es cierto?-.

Hana empezó a llorar porque estaba muy triste.

-Yo no quería esto en mi vida. Hiashi no me dio la vida que tanto soñaba. Me trata peor que basura y a tí te desprecia por ser diferente. Solo trataba de proteger a mi niña de que te empezará a golpear y lo hace conmigo. Estoy sellada en la espalda y me congeló por el dolor. No tengo como defenderme y temo por Hanabi que quiera hacerle algo-dijo preocupada Hana.

-No dejare que haga eso, mamá-.

-Hija, te amo demasiado. No cometas los mismo errores que yo. Ve con un hombre que te ame más que a sí mismo o vas a terminar como yo-suplicó Hana.

-No lo haré-.

-Naruto te hará feliz-sonrió Hana.

-¿Sabes lo de nosotros?-preguntó Hinata aterrada.

-Lo supe en cuanto los vi juntos. Estoy celosa de tí. Lograste tener el amor que un día me perteneció y que desprecié por tonta. Naruto es el mejor hombre que pudieras tener. Si yo hubiera sido mejor selectiva tu y Hanabi serían sus hijas-deseó Hana.

-¿Aún amas a Naruto sensei?-.

-Lo amo más que a mi misma. Pero perdí cualquier oportunidad hace muchos años. Además tú lo amas más que otra cosa y no quiero que te separes de él mi amor. De lo único que no me arrepiento es haber tenido a Hanabi y a tí-empezó a llorar la mujer.

Hinata abrazó a su madre. Su madre si la amaba y estaba furiosa con su padre por ser un miserable. Mañana mismo iba a avisarle a la abuela Tsunade por la situación.

-Naruto ya no me ama, Hinata. Soy una basura, hija. Jamás me va a perdonar todo lo que le hice. Fui una pésima amiga, una pésima madre y me merezco todo lo que me pasa ahora-siguió llorando la madre de Hinata.

-No mamá, no te dejaré sola. Voy a estar para tí siempre. Tu me protegiste desde las sombras y no te abandonaré mamita-empezó a calmar a su ebria madre.

-¿Puedes decirle a Naruto que lo amaré por siempre?-preguntó Hana en voz muy baja.

-Se lo diré. Solo descanse-.

-Te amo mucho mi niña preciosa-le susurró la mujer.

Hana se quedó dormida y Hinata no se despegó de su madre en toda la noche. La pequeña ojiperla no recordaba la ultima vez que durmió con su mamá. Podría ser una de las shinobis más fuertes del mundo, pero seguía siendo una niña que en el fondo anhelaba el amor de sus padres. Estaba claro que su padre era un malnacido, pero su madre siempre la quiso. No pudo detectar mentira en sus palabras y su jutsu de Sentimientos Negativos lo afirmaba.
Hinata revisaba la espalda de su madre y verificó que tenía un Sello Maldito del Pájaro Enjaulado allí. No tardó mucho en quitárselo con su conocimiento de Fuinjutsu.
Hinata miraba muy lastimosamente a su madre. Podía sentir que ahora era una mujer rota y que solo vivía por ella y Hanabi.

-Madre, no voy a dejar que te sigan lastimando. No puedo darte a Naruto, pero serás libre de ser su amiga. Solo puedo hacer eso por tí. Padre va a pagar por todo lo que te ha hecho sufrir-sentenció Hinata.

Al día siguiente, Hinata amaneció abrazada de su madre. Hana despertó con resaca, pero vio que había dormido con su hija. No quiso soltarla porque no iba a tener una oportunidad en mucho tiempo.

-Buenos días mamá-susurró adormilada la pequeña Hyuga.

-Hola hija-le dio sus buenos días maternalmente la mujer.

-¿Tienes dolor de cabeza?-preguntó la chica.

-Un poco-.

-Madre, te amo-sonrió la jinchuriki.

Hana empezó a lagrimear porque siempre quiso oír eso de su hija y la abrazó.

-Lo siento mi bebé, yo solo quería protegerte-susurró llorando la madre de Hinata.

-Lo sé mamá. Eso se acabó. Padre no te seguirá lastimando, la Hokage lo sabrá-le advirtió Hinata.

-No, si lo denuncias va a hacerle algo a Hanabi y a tí-dijo con miedo la mujer traumada.

-Soy más fuerte que padre y Hanabi no estará en casa mientras se investiga todo. Madre, Naruto sensei va a protegerte por su antigua amistad-le dijo Hinata para intentar convencer a su madre temerosa.

-Naruto está muy resentido conmigo. Fui muy mala con él, lo herí demasiado y jamás me va a perdonar todo lo que le hice-dijo muy deprimida la mujer.

-Aunque Naruto esté enojado, él no es un hombre que deje pasar esta situación. El corazón de Naruto es muy noble y te va a perdonar-sonrió Hinata.

-Voy a confiar en tí, hija. Solo quiero que estén a salvo-susurró Hana sonriendo triste.

Hinata y Hana fueron a la Torre Hokage. Hiashi estaba ocupado en unos asuntos del clan con los ancianos. Los antiguos miembros de la Rama Secundaria ya no obedecían órdenes de la Rama Primaria y se generaban conflictos. Solo iban a seguir órdenes de Hinata y Hanabi quienes nunca los han humillado.
Hinata entró a la oficina Tsunade y vio a la mujer tomando sake.

-Abuela borracha, deje de beber en hora de trabajo-se quejó Hinata.

-¡NO DIGAS COMO DEBO MANEJAR MI VIDA, NIÑA INSOLENTE!-reclamó Tsunade.

Tsunade vio a la madre de Hinata y sabían por la cara nerviosa que tenía que algo andaba muy mal.

-Siéntense por favor-les invitó seria la mujer.

Hinata y Hana se sentaron. La chica explicó todo el problema y Tsunade estaba poniéndose furiosa por enterarse de ese macabro asunto.

-Esto es malo. Hiashi no solo rompió las leyes de su clan, sino que desobedeció la orden directa del Tercer Hokage sobre el retiro de cualquier sello que dañe la integridad física y psicológica de cualquier habitante de la Aldea de la Hoja-dijo muy amarga la mujer sanin.

-No quiero que mi madre ya no sufra. ¿Qué podemos hacer?-preguntó Hinata preocupada.

-Voy a mandar a llamar a Inoichi, el líder del Clan Yamamaka para extraer los recuerdos de Hana. Nos servirá su testimonio para afirmar su denuncia-explicó la rubia.

-Pero si Hiashi llega se va a enojar y...-comentó muy nerviosa la mujer.

-Hice un clon de sombra para llevarme a Hanabi de la mansión. Neji está con sus amigos y le indiqué que no se acerque por el momento a casa. Todos aquí te protegeremos-tranquilizó Hinata.

Aunque Hana era una kunoichi muy hábil, su mente estaba muy rota y se volvió muy temerosa y nerviosa. Era como Hinata antes de conocer a Naruto.
Inoichi fue mandado a llamar y se le explicó la situación. Estaba muy sorprendido por el caso de maltrato familiar de Hiashi a Hana y Hinata. El rubio exploró la mente y los recuerdos de Hana.
El Yamamaka se espantó por lo que halló y decidió explicarle lo que vio a la Hokage.

-Dime lo que viste. No importa si es muy fuerte, esto decidirá nuestro procedimiento-le ordenó seriamente la mujer.

-La mente de Lady Hyuga está muy oscura y deprimente. Su psique está hecho pedazos y es igual al de un prisionero de guerra torturado por años-informó Inoichi muy molesto.

Él conocía a Hiashi y nunca le agradó, pero jamás creyó que fuera así de cruel con su familia.

-"Ahora veo porque el resentimiento de Hinata a su padre. No es poderosa por el Nueve Colas ni por Naruto, es su espíritu de lucha contra los malvados como su padre lo que la hizo así. La niña es mejor que yo en eso"-pensó Tsunade.

-Hallé horribles recuerdos de abuso psicológico y sexual contra Hana y amenazas de muerte a Hinata, Hana y Neji. Ella se sacrificó para que ellos no sufrieran la ira y agresión de Hiashi-explicó Inoichi.

-Que horrible. ¿Algo más que deba saber?-dijo muy seria la Hokage.

-Hana sufre de delirios fantasiosos para escapar de la realidad en diversas ocasiones cuando Hiashi terminó de maltratarla. Sus fantasías siempre involucran un mundo feliz al lado de Naruto, Hinata, Hanabi y Neji como una familia feliz. Es lo más triste que he visto en años-dijo muy mal del estómago el hombre.

-Naruto. Va a matar a Hiashi en cuanto se entere del asunto. Aunque está resentido con Hana, él aún siente cariño hacia ella y va a querer asesinar despiadadamente a Hiashi-afirmó Tsunade.

-Esto lo va a saber tarde o temprano. Es mejor que lo haga ahora porque vamos a tener más problemas de lo que tenemos ahora-suspiró Inoichi porque conocía bien a su amigo.

Hana fue ocultada por Hinata en su dimensión personal del Kamui Byakugan. Allí permanecería com un clon de Hinata mientras le hacía compañía.
Mientras tanto, Naruto fue citado por Tsunade. Hinata estaba con él porque solo ella lo podía calmar ante la terrible noticia que recibiría.
El rubio era informado por la Quinta Hokage de toda la verdad sobre su primer amor y Naruto empezaba a enfurecer contra Hiashi. Leyó el informe mental de Hana y estaba impactado por lo leído.

-Voy a matarlo-susurró Naruto porque su última gota de compasión se había derramado.

Naruto se levantó furioso y fue detenido por Hinata.

-No vayas sensei. No es hora aún-miró a los ojos al rubio.

-¡HIASHI HA IDO DEMASIADO LEJOS ESTA VEZ! ¡VOY A HACER QUE PAGUE ESE MALNACIDO!-exclamó iracundo el rubio, con sus marcas en las mejillas gruesas y sus ojos rojos con su pupila felina.

-¡CREE QUE NO QUIERO QUE MI PADRE PAGUE! ¡ELLA ES MI MADRE, ME DUELE TANTO QUE HAYA TENIDO QUE SACRIFICARSE POR MÍ! ¡YO TAMBIÉN QUIERO JUSTICIA, PERO DEBEMOS CALMARNOS!-le replicó Hinata con los mismos ojos rojos y su Byakugan activo.

Naruto vio a los ojos a la chica y respiró y contó hasta 10. Abrazó a Hinata porque ella tenía razón. Lloró por la rabia y por lo que su antigua amiga sufrió. Hinata también lloró por el momento y el dolor que sufría por su madre.

-Mi mamá va a tener justicia, sensei. Usted siempre me ha dicho que tarde o temprano nuestras acciones se pagan. No haga algo que se vaya a arrepentir. Debe despejar su mente, no deje que su corazón se corrompa por venganza como le pasó a Indra-le susurró Hinata al oído.

Naruto ya estaba más tranquilo, pero su enojo no había pasado del todo. Esa era la razón por la que había seleccionado a Hinata como la diosa del futuro nuevo Mundo Shinobi junto con él.
Toda persona con exceso de poder absoluto se corrompe, al menos que tengas a alguien del mismo status y que tenga influencia emocional sobre tí, como Hinata. Al no tener algo así la diosa Kaguya provocó que se volviera loca de poder. La única razón por la que Naruto no se corrompió al dominar el control absoluto de Kurama y del Sharingan fue la bondad de Hinata y su noble corazón.

-Gracias por todo Hinata. De verdad te enseñé bien, gracias por detenerme de cometer alguna tontería-agradeció Naruto.

Más tarde, Naruto fue a ver a Hana, quién ahora estaba en la cabaña donde pasaba sus amoríos con la pequeña Hyuga. La mujer no pudo contenerse y abrazó posesivamente a Naruto. El rubio no pudo contenerse y empezó a consolarla. No la volvería a dejar sola. Ella ya había sido víctima de sus malas decisiones y no tocarían ese tema.

-Lo siento mucho Naruto. Fui la peor amiga para tí, no supe estar para tí cuando tú mas me necesitabas-dijo entre lágrimas la mujer.

-No te preocupes, Hana. No vengo a reprocharte lo que pasó. Solo estoy para tí como los amigos que solíamos ser-sonrió Naruto.

-Discúlpame por no ver cuanto realmente me querías hace años. Sé que ya no sientes algo por mí, pero quiero que sepas que siempre tendrás un lugar en mi corazón-habló Hana deprimida.

-Te perdono por todo, Hana. Ya no estoy enojado por lo del pasado. Solo estaba dolido, pero lamento que haya terminado así nuestra amistad-le confesó Naruto.

-Solo salió pocas cosas buenas de todo esto-sonrió triste la mujer.

-Hinata y Hanabi. Ambas son maravillosas chicas-le respondió el Uzumaki sabiendo a que se refería la matriarca Hyuga.

-Ellas no son culpables de las acciones de Hiashi ni las mías. Son inocentes de todo este asunto-opinó la mujer.

-Lo sé. ¿Sabes una cosa? A pesar de como resultaron las cosas, me alegro de que Hinata haya nacido-sonrió por la ironía del asunto.

-Estás enamorado de ella, ¿cierto?-le dijo sorpresivamente la mujer.

Naruto abrió los ojos por la sorpresiva declaración de Hana y se puso nervioso.

-Podré ser una mujer sin amor en mi vida, pero soy madre y sé reconocer cuando a mi hija le gusta alguien. Te vi fijamente en los Exámenes Chunin abrazando a Hinata enfrente de todos. Hiashi no lo dedujo por estar en shock al saber que eras su maestro, pero vi tus facciones y tus gestos. Nada se le escapa a un Hyuga de la Rama Primaria-sonrió traviesamente justo como lo hacía su hija.

Naruto no sabía que hacer ante esto. Se había asegurado de ocultar bien su relación prohibida con Hinata.

-No te preocupes Naruto. Nunca dije que me opondría, Hinata merece ser feliz al lado de tí, eres un gran sujeto-le dio su bendición la mujer.

-¿En serio?-.

Hana asintió y Naruto sonrió. No esperaba que la conversación tomara este rumbo.

-Solo te pido un favor, Naruto. No me saques de tu vida. Quiero estar para tí cada vez que me necesites, quizás compense parte de mis errores de esta forma-expresó suplicante la mujer.

Hana realmente se veía muy necesitada de solo un poco de amor en su vida. Era muy similar a cuando Hinata estaba muy triste y casi rota al conocerlo. No podía evitar no dejarla sola en este momento.

-No te voy a dejar, eres la madre de la mujer que amo y fuiste la primera chica que amé. Creo que en el fondo aún te amo, pero no tanto como lo hago con Hinata. No te hagas ilusiones-le mencionó Naruto.

-Lo sé Naruto. Siempre seré tu mejor amiga y te apoyaré en lo que hagas-le habló convencida la mujer.

Naruto no esperaba tener a Hana de su lado en lo que vendría. Podría deshacerse ahora de Hiashi de forma legal y lo disfrutaría en grande.
Al día siguiente, los ANBUs llegaron frenéticamente al Compuesto Hyuga. Hiashi fue sorpresivamente rodeado por los enviados por el Hokage.

-¡HIASHI HYUGA, QUEDA ARRESTADO POR ABUSO SEXUAL, PSICOLÓGICO Y FÍSICO, ADEMÁS DE VIOLENCIA FAMILIAR Y USO DE SELLOS DAÑINOS CONTRA LA INTEGRIDAD DE UN HABITANTE DE LA ALDEA DE LA HOJA!-declaró el ANBU gato.

Hiashi abrió los ojos sorprendido y solo le quedaba escapar, pero estaba completamente rodeado. Los ANBUs atacaron y Hiashi los barrió con la Rotación Celestial de los 8 Trigramas.
Hiashi no era uno de los Jounin más fuertes de Konoha por nada. Los ANBUs no eran suficientes para detenerlo y el Hyuga logró escapar hacia las afueras de la Aldea de la Hoja. Pero dos personas lo esperaban para una emboscada.

-¡SHINRA TENSEI!-exclamó Hinata.

El Camino Deva del Tenseigan de Hinata salió a relucir y Hiashi fue arrojado contra una roca. El hombre se levantó pesadamente y vio a Hinata y Naruto preparándose para darle una severa paliza.

-¡NIÑA INSOLENTE!, ¡¿CÓMO TE ATREVES A PELEAR CONTRA TU PROPIO PADRE?!-regañó Hiashi con mucho dolor en el cuerpo.

-Un buen padre no trataría como un saco de golpes a su hija. Ya no te considero un padre Hiashi Hyuga. Vas a pagar por ser un cobarde y un enfermo golpeador de esposas-le dijo muy furiosa la mujer.

-Jamás podrás vencerme. Tu maestro siempre fue un inútil y tú eres una fracasada-dijo confiado el ojiperla.

-Hinata, dejame demostrarle a este imbecil el verdadero terror porque quiero ver la cara de horror de esta basura-le pidió Naruto.

-Lo haremos juntos-susurró Hinata con los ojos rojos sangre.

Ambos soltaron todo su poder y dos minis Kuramas de Nueve Colas en versión 2 rugieron frente a Hiashi de forma amenazante.

-¡HIASHI, TUS TIEMPOS DE GLORIA YA PASARON Y PARA NOSOTROS ERES PEOR QUE ESCORIA! ¡HAS DESTRUIDO LAS VIDAS DE LAS PERSONAS QUE CONOCES, PERO ESTO SE ACABÓ!-le amenazó furiosamente el Uzumaki.

Los dos atacaron al Hyuga y fue una auténtica masacre. El poder de la más poderosa Bestia con Cola era demasiado para el malnacido de Hiashi. Era como si una hormiga enfrentara a dos elefantes.
Los ANBUs llegaron y encontraron a líder Hyuga casi irreconocible de tantos golpes y quemaduras por chakra.
Naruto y Hinata no estaban allí cuando ellos llegaron y no deseaban ser involucrados. Los ninjas llevaron al hospital al Hyuga y después estaría en prisión muchos años. Eso saciaría las ansias de justicia de los dos amantes.