—¿Qué vas a hacer con ello, cuál es el plan?
—Pues... es fácil, look. Pongo la grabadora ahí afuera, le subo el volumen y la prendo, toco su puerta y vengo corriendo hasta acá. Cuando salga a apagarla y a ver ESTO —le enseña las hojas— yo me descuelgo por la ventana súper rápido y me meto en su cuarto, cierro la puerta por dentro.
—¿Y qué pasa con Nina?
—¿N-Nina?
—Su compañera de cuarto, estaba con ella en el comedor —le mira.
—Oh! Dang... is she in there too? ¿Y cómo voy a saber qué ropa interior es de quien? —pregunta agobiado.
—¿Ropa interior? —pregunta ella y se sonroja un poco.
Rusia sonríe al ver que se le complica la cosa al estadounidense.
—Yes... ya know... panties —otro sonrojito y se lo piensa—. Dang... ¿Hay... alguna alarma contra incendios en este piso? Las cajitas rojas.
—Yes...
—Ugh... conste que yo no quería. ¿Dónde?
—Si nos haces salir a todos van a odiarte —asegura Amy.
—De todos modos van a odiarme... pero no quiero que TODOS me odien —se quita los lentes y se lo piensa un poco más, sonríe—. Gosh... ¡Esto es difícil sin cómplices! Mmm... Come on, si sale una debería salir la otra. ¿Algo que les guste hacer? Algo... cuéntame cosas de ellas, come on.
—Pues... son unas bitchies que se creen las mejores.
—Well... ya, eso puedo entenderlo —sonríe —, ¿Algo más? ¿Algo que les guste? ¿La música? Ohh... El ballet y esas cosas. ¡Solo necesito que salgan las DOS del cuarto, no debe ser tan difícil!
— ¿Cómo sabrás cuales bragas son de cuál? —pregunta Rusia.
—Eso... es un problema —se rasca la cabeza —, no tengo ni idea... pero no creo que las guarden ambas en el mismo cajón.
— ¿Y cómo harás para que confirmen que son suyas?
—Ehm... ¿Preguntándoles? —Se rasca la cabeza otra vez —, dude, ¡Las chicas son difíciles!
—Si me vienes tú con unas bragas mías te aseguro que me cortan la lengua antes que decir que son mías —asegura Amy sonrojadita.
—Really? ¿No podrías decir que son tuyas y ya, no querrías matarme y gritarme por tenerlas?
Se sonroja más porque en realidad le daría mucha vergüenza y niega con la cabeza.
—Gooddamnit... —se cruza de brazos —, necesitaría a France que hace esas cosas raras con... oh! Commie! ¿Tú tienes buen olfato, no?
—Da.
—Tú podrías decir de quien es cual... ¿no? ¡Aunque... no sé si te crean la verdad, no después de que casi le arrancas la cabeza a uno con ese grifo! —protesta haciendo ojos en blanco—, mmm ¿Y si me robo TOOOODAS la bragas de TOOOOOODAS las chicas?
Rusia levanta las cejas y Amy se sonroja.
—Así no habrá duda alguna —sonríe contento.
—Pero seguirás sin saber cuáles son las suyas —interviene Amy que no quiere que meta las manos en su ropa interior.
—So what? Les llevaré todas a los chicos, querían que me robara unas bragas, y me robaré todas —se ríe un poquito.
—No puedo dejar que hagas eso —Amy se planta frente al cajón donde guarda las suyas.
—What? Why?
Le mira sonrojada, creo que tiene bragas de Hello Kitty.
—Oh, come on! ¡Van a estar TOOOODAS ahí en medio, piénsalo, será awesome! Mañana en el desayuno, TODAS las bragas de TOOOODAS en medio del desayunador
—No! —se imagina recuperando las suyas frente a todo el mundo y se sonroja más. Perdón, en serio este niño es muuuuy niño. La figura más materna que tiene es Francia.
No sólo eso, Amy se imagina al americano que es un chico guapo que además le hace caso o algo así, sacando las bragas que le compró su madre para ir a Rusia que no son nada sexys.
—Oh, come ooon! ¡Es que si no, no sé qué hacer y tiene que ser algo ultra awesome!
—Pero es que... todas las chicas van a odiarte si haces eso, ve y pídeselas a ella, las demás no tenemos la culpa —le mira desconsolada—. Es vergonzoso.
América hace un mohín.
—But... oh, come on, si se las pido a ella va a arrancarme alguna parte de la anatomía. Y no voy a... Seducirla o algo —niquefueraFrancia.
—Pues no sé cómo vas a hacerlo pero... ¿Por qué no se las pide tu amigo? —Se vuelve a Rusia—. ¿Tú eres ruso, verdad? Quizás se las dé a él, es más amable con los rusos.
—Mmm... No porque es MI novatada, no la de él. Ahright... vamos a ver, volvamos a los basics. Solo quiero que salgan ellas dos de ahí... sacaré la ropa interior de AMBAS y pondré una nota pidiendo rescate.
En ese momento se abre la puerta del cuarto, es la chica japonesa.
—Ohh! Hey! Me haces un favor, please —pide con seriedad—. Porfa ¿puedes ir por Natasha y... su roomie a su cuarto y decirles que Mihaíl las llama en su oficina?
Ella le mira con esa cara de "no te entiendo". Él repite la frase más lentamente en su medio japonés
—El cuarto de Ivanova-san es este de aquí al lado.
—Yep. Ve ahí y dile que la busca Mikhail... si voy yo me dirá que no.
—Pero Mikhaíl-san no las busca.
— ¡Sí las busca!
—Oh... Amy comer —le dice Lee a la americana en ruso.
—Hmm... —se lo piensa un poco otra vez, dios mío ya quédate con una idea, cambias cada segundos.
—Ah... —ella se muerde el labio porque no quiere dejar al ladrón de bragas en su cuarto y ella no estar.
—Yo tengo hambre —Rusia se levanta.
El estómago del niño ruge otra vez, pero esta es una buena oportunidad. Refunfuña un poco por lo bajo y piensa que al menos tiene un snickers en la bolsa.
Lee se acojona un poco de ver a Rusia que es aaaalto y da miedo y mira a Amy nerviosa. Ella hace un gesto de "ya voy" mirando a América.
—Vayan a... cenar, yo aquí las espero —el niño sonríe.
—Yo no tengo hambre —suelta Amy de repente con eso.
Rusia mira al americano unos instantes y se encoge de hombros.
—Si no bajas... sabrán que estuviste conmigo —advierte el americano.
El ruso mira a la japonesa con cara de vamos los dos y ella casi se mea encima, pero le deja pasar, siguiéndole.
—Ya... ya me da igual, de todos modos me odian.
—Oh, come on... ¡No quiero meterte en problemas! —insiste, aunque sonríe encantado de tener público.
—No me... voy a meter en problemas por estar en mi cuarto —se ríe un poco nerviosa.
—¡Guárdame algo de cena, commie!
Rusia saluda desde el final del pasillo.
—Ok, so... ¡Ahora que estás aquí, vas a tener que ser mi espía!
Amy levanta las cejas y América le sonríe.
—Ve a ver si Ivanova ya está fuera, ¿ok?
— ¿Cómo voy a ver eso sin que me vean?
—Pueeeees... ¿Yendo al baño o algo así?
—El baño está ahí —señala la puerta dentro del cuarto.
—De verdad no quieres trabajar para la NASA, ¿verdad? —pregunta un poquito fastidiado yendo a la puerta y asomando la cabeza a ver si hay alguien.
—Sí que quiero pero... —aprieta los ojos.
—Ok, ok... Voy a ir a ver. Avísame con un silbido si viene alguien —pide sonriendo igual, porque estas cosas le emocionan. Camina lentamente hasta la puerta.
Va detrás de él, porque de hecho, a ella también le emocionan.
—Shhhhhh —pide silencio haciendo más ruido del que haría sin hacer "shhh". Se acerca a la puerta de Natasha.
Ella asiente y mira hacia atrás a ver si viene alguien o no, súper nerviosa. Y seguramente las escucha, porque me parece que no son de las que bajan a cenar, lo siento...
El niño pega la oreja para ver si la escucha, parpadea y frunce el ceño. De repente en un revuelo, Amy grita "¡corre corre!" y tira de la camisa de América por que está subiendo otra chica.
—Ihhhh! —sale corriendo tras Amy.
Las dos chicas rusas oyen el griterío fuera y la chica francesa, que es la que vuelve de cenar, levanta una ceja al ver a un chico entrar en el cuarto de la americana, sin reconocerle.
América se muere de la risa... Si, cosas útiles que hacer en momentos de tensión. Amy también, con la respiración súper agitada.
—Jeez! ¡Casi me da un infartoooo! —protesta—, ¿Nos habrán visto?
Más o menos sí. Justo entonces golpean la puerta.
—Ohhh! Como sea ella... dang dang! Ventana... —hace un ruidajal adentro... qué bueno, seguro casi hasta su cuarto se oye.
—U-Un momentoooo, estoy desnudaaaa —chilla Amy mirándole hacer y se sonroja solo con la idea, carraspeando un poco.
—Whaaat? ¡No estás desnuda! —protesta él en "un susurrito", sonrojándose también. La chica francesa, que es quien está golpeando la puerta, levanta una ceja. La americana le mira con cara de circunstancias y le hace un gesto para que se esconda... o algo.
—Amyyyyy? —pregunta la francesa con ese acentoquesoloconsiguenlosfrancesesparaqueselesnotediciendosolounapalabra.
—Voy, voy... salir, ventana... wait! —susurra él abriendo la ventana y descolgándose de un salto, quedándose agarrado del alféizar.
La americana espera a que él haya desaparecido y abre la puerta fingiendo ponerse la camiseta.
— ¿Desnudaaaa...? —pregunta la francesa levantando una ceja y entrando.
—Me... ehm... iba a poner el pijama y... —risas.
—No creas que no te he visto —le sonríe un poco con los ojos entrecerrados, antes de mirar a su alrededor.
—Ehm... ¿Ver qué? —más nerviosa. La otra se le acerca y baja el tono.
—Tienes un chico aquí —susurra mientras América empieza a hacer actividades más o menos heroicas, saltando hasta la ventana de las rusas.
—W-whaaat? —sonrojo absoluto.
—Yo lo vi... trae una chaqueta café —insiste sin saber quién es, buscando debajo de la cama.
—N-No no, no, of curse not —risas nerviosas—. Ya sabes que no podemos traer chicos a los cuartos.
—La regla más rota de la historia de las reglas rotas... —se ríe —, venga, ¿Dónde lo has metido?
—No es... lo que crees... —se pone el pelo tras la oreja y mira a la ventana—. Creo —susurra. La cabeza del niño se ve repentinamente por entre las cortinas, puesto que se ha medio descolgado de vuelta.
—Ah non? ¿Entonces? Vengaaaa... ¡Cuéntame!
—Es que es... —lo ve, se sonroja, se vuelve a la chica francesa, se sonroja más y se ríe nerviosa—. Es... no... Creo que deberías ir a tu cuarto.
— ¿Y perderme la poca diversión que hay por aquí? ¡Oh non, te lo aseguro que non! ¡SÉ lo que vi!
—OK! OK! —cero tolerancia a la presión psicológica—. Es el chico este... América, el que ha venido antes a la hora de comer y nos ha invitado a la fiesta el sábado.
—Uuuuuuuhhh! ¡El chico nuevo! Oí que le están haciendo su novatada —se ríe un poco—, ¿Y dónde se metió?
La americana se sonroja de muerte con el "uuuh". Se escucha un silbido en la ventana, pésima PÉSIMA imitación de unos pajaritos. Amy hace un facepalm.
—Creo que está a punto de caerse de la ventana, por favor, por favor, no digas nada —la empuja un poco fuera del cuarto.
—Ohh! ¡La ventana! Cherie, eso es... como de película americana, ciertamente —risitas—, ¡Ah picarillaaa!
—No, no, venga —aprieta los ojos empujándola un poco más.
Otra risita y sale del cuarto, y Amy... TIEMBLA, de verdad, porque mañana en la mañana TOOOOOOOOODO el Gagarin Center sabrá que te "acostaste" con él. Lo cual... va a ser un desastre. ¿Lo va a ser? Ni siquiera sé como lo va a tomar Rusia.
La americana cierra la puerta y corre a la ventana abriéndola para que pueda entrar. Estados Unidos entra de un salto.
—Jeeeeez! ¡Hace frío ahí afuera! ¡Y las dos rusas siguen ahí! ¿Qué acaso no se bañan ni nada?
—I'm sorry, Marie no se iba. Tienen un baño en su cuarto en realidad, hay uno en cada cuarto —se pasa la mano por el pelo.
—Ah... es cierto. ¿Pues qué no comen ni nada? ¡Ahora voy a tener que esperar a que se duerman!
—W-what? ¿A-aquí?
—Pues... yes! Tengo que recuperar mi colchón.
— ¡Pero no puedes quedarte aquí, este es el lado de las chicas y tu eres un chico!
—Well... yes! But... no vas a decirles a las demás que estoy aquí, ¿verdad? —sonríe.
— ¡Ah, come on, solo hasta que se duerman!
—Es que también es el cuarto de Lee...
— ¡Pero es que no puedo irme! ¡No tengo colchón!
De verdad Amy, yo agradezco tus buenas intenciones, pero... me da un poco de pena, creo que está ilusionada.
—But... —se pasa una mano por el pelo, se muerde el labio y busca el teléfono mandándole un mensaje a Lee a ver si puede ir a pasar la noche en el cuarto de alguien más.
—Come on, ¿Tienes algo que... jugar mientras? I don't know... ¿Monopoly o algo?
—Hay... tengo... ehm... —vacila súper nerviosa porque me parece que es la primera vez que pasa tanto tiempo a solas con un chico. Es que además, el niño NI ENTERADO que le sonríe sentándose en la cama y haciendo que vote un poquito... Marie levanta las cejas con el rechinido de los resortes.
—Tengo cartas y... tengo...
—Iggy siempre me gana en las cartas —saca la pistola tan tranquilo y la pone en la cama a su lado. Saca una pelotita, un carrito de juguete y al fin el Snickers que estaba buscando. Sonríe.
—Ehm... —vacila porque no parece muy emocionado con las cartas, deseando tener ahora algo mejor—. ¿Quién es Iggy? —pregunta y se acerca un poco, timidilla.
—Iggy es... Es como... my... —se rasca la cabeza —, when... I was a boy... así de este tamaño, el vino en un barco enoooooooooooooorme —gestos con las manos— y me encontró, and he... he's cool. Tiene unas cejotas, era pirata y es súper histérico...
—Oh —sonríe y se sienta a su lado en la cama—. Y de verdad eres... you know...
La mira, se quita los lentes un instante y le sonríe, enfocándola.
—Yep. I'm your country! The United States of America —inclina la cabeza y se pone otra vez los lentes.
—Cool... Me suenas de las noticias en realidad, nunca pensé que llegaría a... —risita.
—JA! A conocerme. Well... el commie me trajo aquí invitado y... en realidad me alegra que estés aquí, no es que me guste en lo absoluto este país ni nada —carita de asco —, it's awesome to have someone here...
—Ahora me da un poco de vergüenza haber dicho lo de la NASA, aunque en realidad lo dijo Ivanova...
— ¿Dicho qué de la NASA? ¿Que no te aceptaron? —se levanta porque empieza a impacientarse de estar sentadito ahí sin hacer nada.
—Yes —parpadea al notar que se aleja, nerviosa—. Ehm... y... ¿cómo es que te invitó?
—Well... —sonríe más —, nada más llegó a mi casa en Washington y me dijo que no me estaba secuestrando y fuimos a ver a Obama y ya. ¡Es awesome que vayamos juntos al espacio!
—A nosotros nos contaron ayer que íbamos a teneros en el programa, dos grandes celebridades, que éramos muy afortunados...
Se ríe y le pone una mano en la cabeza, despeinándola un poco.
—Ja! ¡Claro que son afortunados! Por mí, no por el commie en realidad —más risas, yendo hacia la ventana—. ¿Crees que ya duerman?
—Eh... no, no lo creo, solo han pasado quince minutos.
—Esto está siendo muy muy muuuuy largo. ¡Vamos con ellas! —da unos saltitos.
Y aun se atreve a decir que Inglaterra es el histérico... ¡No olvides agradecer a Josita su beteo y edición!
