Disclaimer: Saint Seiya, The Lost Canvas y Saint Seiya Omega no me pertenecen, yo solo me divierto con sus personajes y no lucro con esto. Este fic está basado en la película Mamma Mia!

Mamma Mia! es propiedad de Benny Andersson y Björn Ulvaeus junto a sus canciones.


Capítulo 11

¿Velvet mornings? parte 1

Kalokairi, 3:00 p.m

Eleanor seguía observando la pared mientras le contaba a Camus sobre el descubrimiento de hace más de un mes, de las invitaciones a sus padres y de la pesada carga emocional que traía encima. Su amigo hacia el mayor esfuerzo por entenderla y ayudarla a que dejara de angustiarse tanto por el asunto de que si sus padres llegaban o no.

—Y eso es todo—dijo Eleanor terminando de contar a Camus lo que había hecho.

—… —Camus estaba mudo de la impresión. Había leído historias que cualquiera pensaría que jamás, jamás, pero jamás en esta vida pasarían. La historia de su amiga, además de parecer sacada de una novela, era real. La realidad supera a la fantasía, dicen por ahí, pero esto era el colmo.

—Di algo, no te quedes así, me haces sentir peor de lo que ya me siento—Eleanor había quitado la vista de la pared para observar el semblante de su amigo. Camus lo único que pudo hacer ante lo dicho por Eleanor fue soltar un gran y pesado suspiro— ¿Eso es todo lo que vas a decirme? Un suspiro.

— ¡¿Y qué coños quieres que te diga?! —soltó de golpe— ¿sabes la cantidad de veces que he escuchado historias así? Ninguna, porque cosas como esas solo ocurren en libros o en telenovelas malas—Camus reía como un lunático pero Eleanor entendió que cada persona tiene su manera de reaccionar ante noticias fuertes—.Lo siento, es que es imposible.

—Lo sé.

—Es raro.

—Lo sé.

— ¿Qué vamos hacer?

— ¿Qué vamos hacer? ¿Por qué en plural?

—Porque no te voy a dejar sola en esto, enana demente. Te casas el viernes y llegas hoy a decirme que invitaste, no a uno, sino a tres papas para tu boda que de paso no sabes quién es. Pretendes cargar con eso tu sola y eso no puede ser así, el agotamiento psicológico debe ser fuerte y el físico también porque tienes que trabajar y organizar esta boda—Eleanor no podía decir nada ante la desesperación de su amigo.

—Camus, cálmate y no te preocupes por mí porque yo estoy bien. La chicas también lo saben y créeme que ni un poquito se pusieron como tú. Tienes que entender una cosa, si quieres ayudarme en esto, no puedes ponerte como ahora tienes que estar tranquilo y fingir que no te he dicho nada. No sabemos si ellos vendrán, tenemos que estar tranquilos si pasa algo—Eleanor había tomado la cara de su amigo con las dos manos para que la mirara a los ojos y así intentar calmarlo un poco.

—Entiendo, si las chicas lo saben entonces estoy más calmado—Eleanor soltó la cara del francés y lo abrazó—.Tranquila enana, saldremos bien de esta todos juntos y… —Camus sintió un dolor en la cabeza. Cuando vio que había sido pensó que no se había preparado para eso. Eleanor había tomado unos de los mechones de su larga cabellera y lo había jalado hacia atrás haciendolo mirar hacia el techo en una posición incomoda para su cuello.

—No te atrevas a decirle algo, a NADIE sobre este tema Camus. Estoy confiando en ti el mayor de mis secretos—Camus asintió, más o menos, ya que el jalón no lo dejaba—.Si en algún momento hay que contarles entonces lo haré yo, tu y las chicas estarán conmigo.

— ¿Y si Caroline nos descubre primero? —Eleanor lo soltó para que hablara mejor.

—Aun no se qué hacer si eso llegara a pasar. Luego averiguaremos eso, por ahora no pensemos en eso. Ya es tarde, debemos bajar a ver si no han hundido un barco, están my callados—Eleanor se puso de pie rápido— ¡Auch! ¡Auch! ¡Auch!

— ¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué paso?! —Camus vio como su amiga se agarra una pierna y hacia una mueca de dolor.

—Se me durmió la pierna.

—…

— ¿Qué?

—No tienes remedio en esta vida, ¿verdad?

—No, tampoco creo que en la siguiente lo tenga.

Camus ayudo a Eleanor a bajar las escaleras ya que su pie aun seguía con el hormigueo. La cargó estilo novia por las escaleras hasta llegar a la sala. Todo iba muy normal, como si eso se pudiera con esa cantidad de gente ahí, cuando Aioros entró por a la casa justamente cuando estaban los dos amigos riéndose y Eleanor pasaba su brazo por detrás del cuello de Camus. Cualquiera que no los conociera diría que eran una linda pareja de enamorados.

Eleanor sintió que todo su mundo se iba en picada cuando vio a su prometido parado al lado de la puerta principal, la cara de Aioros se desfiguró en una mueca de rabia al ver a los dos amigos reír y hacer bromas entre ellos, como si fueran una pareja de recien casados. Eleanor sabía que Aioros era una persona celosa, solo que él jamás lo admitiría.

—Aioros… ¡Hola amor! ¿Qué has hecho en todo el día? Mira que ya son las cuatro de la tarde.

—Yo estaba jugando Wii con los otros pero veo que tú y Camus estuvieron divirtiéndose mucho mientras todos estábamos jugando—si las miradas mataran.

—No pienses mal, no es lo que parece-dijo Camus para defender a Eleanor.

—Que yo sepa, Camus, tu no te llamas Eleanor y no eres mi prometida, ósea que no estaba hablando contigo—dijo de manera grosera Aioros, lo cual sorprendió mucho a Eleanor porque desde que habían empezado a salir, jamás había visto a su novio hablarle así a alguien.

— ¡Aioros! No le hables así a Camus. Él no hiso nada malo, él solo me ayudaba a bajar las escaleras porque se me durmió la pierna y el hormigueo no me dejaba caminar bien.

—Es cierto—dijo Camus intentando probar su inocencia.

—Aun siento el hormigueo—Aioros la estaba mirando con una ceja levantada, aun dudaba de la credibilidad de la historia del pie—.Tengo una idea. Cárgame tú.

— ¿Qué?

—Cárgame tú. Si te molesta tanto que mi MEJOR AMIGO lo haga, entonces hazlo tú—Eleanor estiro sus brazos hacia su prometido como niña pequeña buscando que el padre la cargue. Abría y cerraba las manos en señal de que quería ser alzada por Aioros. Lo único que podía hacer Aioros en ese momento era ignorar los grandes y azules ojos de su novia que lo miraban como juzgándolo y a la vez el puchero no ayudaba para nada. Sin duda alguna, Eleanor había soltado a la bestia tierna y amorosa para sus fines malvados.

— ¡Esta bien! ¡Pero deja de mirarme con esos hermosos ojos, me desespera que me veas así tan fijamente! —Aioros se acerco para que Camus entregara a la chica en brazos de Aioros.

—Toda tuya, yo me voy a jugar con los otros. Nos vemos luego—Camus salió corriendo por la puerta y dejó a la joven pareja solos.

—Vamos a aclarar esto de una vez por todas, Aioros—la tierna mirada había cambiado a una de enojo, de esas de las que Aioros intentaba evitar.

— ¿De qué hablas amorcito? —Aioros reía nervioso, la mirada de Eleanor era cada vez más profunda y llena de enojo—.Lo siento, sabes que no me controlo—dijo poniendo a Eleanor en el suelo.

—Pero no puede ser asi. Camus a sido mi mejor amigo por muchos años, que yo sea tu novia y muy pronto tu esposa no significa que voy a dejar de tratar a mis amigos como siempre lo he hecho.

—Pero…

—Pero nada, Aioros. Estoy cansada de tus celos y lo peor es que te celan son mis propios amigos—Aioros bajó la cabeza—.Yo te amo, entiendes eso verdad—Aioros asintió, Eleanor tomó la cara de su novio con sus manos y lo acerco a su rostro para darle un pequeño beso en los labios—.Nada nos separara, pero no voy a permitir que les hables así y mucho menos a Camus. Quiero que entiendas que desde el momento en que me pediste ser tu novia, con esa propuesta venían muchas cosas, mi madre, mis amigas, mis amigos, mis tías, las personas que son mi familia.

—Si—Aioros se sentía como un estúpido en ese momento. Eleanor tenía razón, sus celos le podían causar problema con los seres queridos de su futura esposa, después de todo cuando se casa, tambien se casa con la familia de la novia.

—Yo te amo, te amo mas de lo que podría explicar, Aioros. No quiero tener un matrimonio en el cual lo celos abunden, ¿ok?.

—Ok, No te preocupes por eso—Aioros tenía un semblante serio. Eleanor temía lo peor, que cancelara la boda y terminara con ella.

—…

—No volverá a pasar—Eleanor pudo respirar más tranquila después d escuchar esas palabras. Soltó un suspiro que hiso entender a Aioros que su pioja pensaba lo peor. Habían tenido sus peleas fuertes pero, ¿que parejas no las tienen?.

—Ok, muchas gracias amor—dio un beso en los labios a su prometido y luego se abrazaron con ternura.

—Ahora vuelvo, necesito llamar al inútil de Aioria a ver como esta.

—Yo voy con los demás a jugar con el Wii—salió corriendo como niña pequeña, emocionada por jugar con el aparato traído por los gemelos.

—Tan infantil como siempre—posó sus ojos en la pantalla del celular, buscando el número de su hermano. Cuando por fin lo encontró le marcó—vamos Aioria, contesta.

Aló, ¿Aioros?

— ¿Quién mas te va a llamar?

—… buen punto, tengo que admitir que me di una buena siesta, me desperté hace tres horas.

—Vago, pero solo llamé para saber cómo estabas, me fui con los chicos y te dejé durmiendo. Despues de la buena juerga que se dieron en la noche no quise molestarlos, pero estaba tentado a pararte de una sola patada en el culo—dijo Aioros con enojo.

¿Por qué? No hicimos nada malo…

— ¿Qué no hicieron nada malo? Será que tengo que recordarte que hicieron ayer. Gracias a ti y a tus amigos, tuve que dormir en la sala y Regulus no pudo dormir y Teneo tampoco.

¿A qué te refieres?

—Anoche se fueron apenas llegaron a Skópelos, tomaron mi auto en el cual estaban los ¡VESTIDOS DE DAMAS DE HONOR DE SHAINA, MARIN Y SASHA! Da gracias que no pasó nada con los vestidos y que están sin una sola mancha. Luego de eso, regresaron a las tres de la mañana, cada uno con una chica en brazos, luego de que despaché a las santas esas, ustedes empezaron a formar un berrinche y tu empezaste a gritarme cosas, cosas que jamás pensé escuchar de tu parte Aioria.

¿Qué cosas te grité? Te juro que no recuer…

—Y gracias a ti Regulus la pasó mal, escuchó todo lo que gritaste y por eso en la mañana bien temprano me despertó y me pidió que lo trajera aquí a la posada de Ellie, para quedarse aquí en la semana.

¡¿Que qué?! ¿Quién se cree el enano ese?

—Mejor dicho quien te crees tu para gritar todo lo que gritaste ayer. Tú sabes muy bien que Regulus no le gusta tocar el tema de nuestros padres y vienes tú a sacar eso a flote.

Pero… pero no fue mi intención, yo…

—No, jamás es tu intención, siempre dices lo mismo Aioria. Hay días en que pienso si en verdad quieres a Regulus como tu hermano y si te soy sincero hermano me estoy cansando de tu actitud inmadura ante los problemas. ¿Cuándo será el día que madures Aioria? Ya tienes 23 años, yo creo que es momento de que madures y busques un camino en la vida—no se escuchó nada del otro lado de la línea—.Voy a regresar a casa dentro de una hora, no quiero hablar de nada cuando llegue, si quieres irte de juerga otra vez pues hazlo pero me llegas con otra escena como ayer y te juro que duermes con los vagabundos ¡EN LA CALLE ¿entendiste?!

Si… hermano.

—Me alegra saberlo—Aioros trancó el celular y salió de la casa con rumbo al cuarto de los gemelos. Sinceramente no tenia ganas de ir, tomó la desición de no ir con ls demas y volver a Skopelos. No queria verle la cara a Camus, por lo menos hasta mañana.


Regulus y Genbu llevaban más o menos una media hora jugando, tenía que coronar a un campeón y ninguno de los daba su brazo a torcer, ¿por qué? Se preguntaran, pues la respuesta es simple. Los gemelos tuvieron la idea de que el que fuera el ganador no haría deberes al día siguiente, por consiguiente Regulus y Genbu estaban dando el todo por el todo en esa pelea en Mortal Combat.

La flojera de ir a cocinar algo los estaba matando así que lo más sencillo para ellos fue sacar toda la comida chatarra que les quedo de la noche anterior y comérsela. Repartieron cervezas a todos y se acomodaron para ver quien salía vencedor en el juego.

—Muy bien amigo—dijo Teneo viendo como Regulus acababa con Genbu.

—No creas que me ganaras, niño—Genbu intentaba tumbar a su combatiente pero el león menor era más listo en ese aspecto. En ese momento alguien tocó la puerta. Eleanor estaba parada detrás de la puerta esperando que le abrieran.

—Pero miren que trajo la brisa—dijo Shura abriéndole la puerta a Eleanor— ¿Dónde estabas?

—Estaba limpiando, como siempre ustedes dejan sucio por donde pisan.

— ¿Y Aioros? —preguntó Marin.

—Estaba hablando con Aioria por teléfono —dijo mientras se sentaba al lado de ella. Pudo notar que a Marin se le escapó un sonrojo cuando nombro al hermano del medio—.Mira, casualidad me acaba de mandar un mensaje—dijo Eleanor revisando su celular.

— ¿Qué dice? —preguntó Shaina saliendo de detrás de ellas.

—Que se tuvo que ir, no quiere manejar tan tarde y que aprovecharía que aun hay sol—dijo revisando el mensaje.

— ¿De quién hablan, bellezas? —preguntó Aspros.

—De mi prometido, tonto.

— ¡GANE! ¡GANE! —gritó Regulus. Empezó a hacer un baile muy raro mientras le restregaba su victoria a Genbu en la cara. Todos empezaron a reír ante la graciosa escena.

Habían pasado ya dos o tres años, incluso cuatro, desde la última vez que estuvieron todos juntos en un solo cuarto. Eleanor había quedado destrozada con la despedida de todos sus amigos hace ya unos años atrás, cuando Shaka, Aldebarán, Genbu, Shion y Dohko se fueron; ella quedo triste pero no dejo ni una sola lagrima escapar de sus ojos. Cuando Camus, Shura y Angelo tuvieron que volver a sus países ella lloró, no pudo evitar derramar lágrimas al ver a sus mejores amigos irse de su lado. Pero cuando Aspros, Deuteros, Marin y Shaina se fueron su mundo se vino abajo, no quedaba nadie, solo Aioros y su madre.

Si admitía el haberse sentido sola desde el día que sus compinches se fueron a estudiar a Londres pero ahora estaban todos junto otra vez y que mejor ocasión que para la boda de la enana.


Las horas pasaron y ya era hora de ir a descansar los ojos un poco… en realidad los gemelos tuvieron que apagar el Wii y el televisor para sacarlos a todos de ahí. Cada uno fue a su habitación, Angelo, Dohko y Genbu ya traían ropa limpia y todas sus pertenencias, les costó convencer al gerente del motel que eran ellos los dueños de las maletas y los bolsos a que no habían estado en ese lugar por dos días. Al final lograron sacar sus cosas y regresar a la isla. Regulus y Teneo se habían instalado de lo mejor en su nueva habitación, no era grande pero eso bastaba para ellos ser felices, podrían dormir y a la vez disfrutar de la playa y de buena compañía.

Y se preguntaran ¿Dónde estuvo Caroline todo el día? Pues estuvo en su cuarto. Todo el día la pasó viendo álbumes de fotos y otras fotos que estaban esparcidas en unas cajas que tenia guardada en el closet. Habían encontrado fotos de los padres de su hija. Suena raro decir "padres" pero era verdad y ese secreto se lo llevaría a la tumba. Lo que ella no sabía era que exactamente a las doce de la noche estaba llegando un avión a Atenas desde Londres donde se encontraban dos sujetos que no se conocían pero tenían mucho en común y que un escritor italiano con fama de aventurero ya estaba en Pilion esperando a que se hiciera de mañana para salir directo a Kalokairi.

Sin duda, nuestra querida Caroline se va a llevar una gran sorpresa. Esta va a ser una semana muy larga para nuestra querida novia y su madre.


Lunes, 2:00 a.m, Atenas International Airport.

El vuelo había sido un poco movido para Degel pero no había nada que un buen vaso de whisky no calmara. Atrás de Degel venia saliendo un tipo alto, de melena azul oscura y ojos verdes, llevaba un jean azul claro con zapato deportivo y camisa blanca. Ambos sujetos se encontraban cansados, no habían dormido nada durante el vuelo desde Londres pero el estar ya en Grecia les daba más tranquilidad.

Era de madrugada, lo que significaba que no habría autobuses hasta Pilion. Saga miró su reloj con fastidio sabiendo que tendría que esperar a que al menos se hicieran las cinco de la mañana para poder tomar un autobús hasta Pilion y así poder tomar un barco hasta Kalokairi. Degel también pensaba mucho sobre cómo hacer para poder tomar un medio de transporte hasta Pilion.

—Que me queda, tomaré un taxi—dijo Degel para si mismo.

Del otro lado, Saga preguntaba a quien fuese si había alguna manera de llegar a Skópelos antes del medio día.

—Lo sentimos señor, a estas horas no salen autobuses hasta Pilion ya que es un camino muy largo.

—Rayos…—dijo por lo bajo— ¿Ahora qué hago?

—Si me permite—Saga se volteo y miró a la chica directamente a los ojos. La pobre joven no pudo contener el sonrojo ante esa mirada tan masculina—.Yo… yo…

—Aja, ¿Qué me ibas a decir, linda? —dijo Saga inocentemente, ya que era padre no podía evitar dar ese tipo de adjetivos al ver a alguna chica de la edad de sus hijas o menor que ellas.

—Yo… aquí… aquí al frente hay un servicio de taxis que podrían llevarlo hasta un pueblo cerca de aquí y de ahí salen autobuses hasta Pilion—dijo la chica aun con el sonrojo en la cara.

— ¡De verdad! —la cara de Saga se ilumino ante la información dada por la gentil chica—.Dios, dios, muchísimas gracias. Me acabas de salvar de una bien grande, linda—Saga mostro la mejor sonrisa y está casi se desmayaba de tan solo ver sonreír al sujeto de cabellos azules.

—No hay de que señor, es mi trabajo ayudar a la gente—dijo con una sonrisa.

—Muchas gracias—tomó sus cosas del piso y fue en marcha hasta la salida del aeropuerto.

Saga buscó con la mirada los taxis que la chica había dicho, pero no había ninguno. Maldijo su mala suerte en aquel momento.

— ¿Busca taxi, señor? —Saga se encontraba con la cabeza entre las piernas. En ese momento, la voz del sujeto fue como un hermoso canto de los ángeles. Pensó que la diosa Athena lo estaba bendiciendo en ese momento.

— ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! —saltó Saga sobre el sujeto. El taxista se asusto en el momento en que Saga salta ya que notó que le llevaba unos cuantos centímetros—. No sabe la alegría que me da el haberme preguntado eso.

—Ah… si… entonces ¿Si quiere que lo lleve a alguna parte?

—Si por favor—el taxista abrió la parte de atrás de su carro y ayudó a meter la maleta de Saga—.Me ha salvado la vida, no sabe cuánto necesito ir a Pilion.

— ¡¿Qué?! —gritó el taxista.

—Necesito ir a Pilion.

— ¡¿Está loco?! Pilion queda muy lejos de aquí. Tendría que manejar toda la noche.

— ¿De qué habla? La señorita de la aerolínea me dijo que había taxis que llevaban hasta un pueblo y de ahí salían en bus hasta Pilion.

—Esos taxis se fueron hace veinte minutos—Saga palideció hasta el punto que parecía fantasma. El taxista veía a Saga con lastima, no quería viajar tanto, su familia lo estaría esperando.

— ¿No puede llevarme hasta allá?

—Lo siento, tengo familia y ellos me esperan en la mañana.

—Le pago el doble—el taxista abrió los ojos asombrado.

— ¿Qué?

—Que le pago el doble, incluso el triple si debo hacerlo. Usted no entiende, vengo de Nueva York, hice este viaje por una razón que ni se cual es. Recibí una carta misteriosa hace unos días invitándome a una boda de alguien que no conozco, estaba firmada por la que fue la mujer que más he amado en toda mi vida. No la veo desde hace 21 años y en el momento que leí que fue ella la que me invito a la boda, que me imagino es de su hija, me sentí como una persona nueva. Aunque tenga que ver a la hija que siempre quise tener con ella casarse e incluso ver a su padre junto a Caroline, yo quiero saber la razón por la cual me invito a la boda de su hija—Saga había tenido un vomito verbal que dejó al taxista con la boca abierta—.Necesito ir hasta Pilion. Le pago el triple—terminó Saga con un tono de voz tranquilo.

—El doble está bien—dijo el taxista sonriéndole a su cliente. Saga sonrió ante la aceptación del sujeto, podía estar tranquilo hasta llegar a Pilion, lo que implicaba que podría dormir las horas que no pudo durante el viaje en avión—y ya que vamos a estar muchas horas juntos, mi nombre es Socratis, ¿y usted señor?

—Saga, me llamo Saga Dalaras.

— ¡Oh! Es griego también.

—Sí, mi familia es de Heraklion.

—Qué maravilla, de Creta.

Saga y Socratis charlaron desde que salieron del aeropuerto. Sería una noche larga para eso dos… bueno, no solo para ellos dos. Minutos antes Degel había conseguido un taxi, que al igual que a Saga, le había explicado que ya no habían los taxis que llevaba a la parada de autobuses en ese pueblo.

— ¿Ahora qué hago?

—Si quiere yo lo llevo hasta su allá—Degel se volteó y notó que era un sujeto de unos cuarenta y tantos.

— ¿Me puede llevar hasta ese pueblo?

—No, esos taxis se fueron hace unos 10 minutos, señor—Degel entristeció al oír eso.

—Entonces, hice este viaje para nada. Necesitaba llegar hoy a Kalokairi—dijo murmurando para si mismo. El taxista oyó más o menos lo que decía el francés.

—No se preocupe por nada, si quiere yo lo puedo llevar hasta Pilion—dijo el sujeto sonriendo.

— ¿En verdad?

—Sí, de igual manera tengo que ir a dejar un pedido que encargó alguien—dijo sonriendo.

—Muchas gracias, no sabe el favor tan grande que me hace.

—No hay muchos taxis hasta allá pero hoy es su día de suerte.

—Si, creo que sí—Degel miró por la ventana como salían del aeropuerto y entraban a la autopista. Tuvo suerte pero algo le decía que encontraría unas cuantas sorpresas al llegar a ese pueblo pesquero.

Lunes, Kalokairi, 7:00 am.

Caroline se levantó temprano ya que llegaban sus mejores amigas, mas que amigas y compañeras de grupo eran sus hermanas. Tanto Clara como Jenny habían estado con ella desde que se entero que estaba esperando un bebe, omitiendo el hecho que no sabia quien era el padre de la criatura.

Se levanto con pereza y sueño, aunque el día anterior lo único que hiso fue quedarse en su cuarto y repasar cada foto que tenia, mas con la resaca que tenia gracias a Acacia. Cuando Eleanor preguntó por su padre sintió como si le partieran el corazón en tres, la cara de su hija era de infinita tristeza, hace muchos años que Eleanor no ponía esa cara.

—Lo siento tanto Eleanor, siento mucho no poder responder a tu pregunta—Caroline se miraba a espejo y se preguntaba ¿Cómo es que los años habían pasado tan rápido? Su reflejo mostraba a una mujer, ya no era la chica de 17 años que se la pasaba de fiesta en fiesta con sus amigas, ni la de 18 que se reveló contra su madre y huyó de casa para buscar mas libertad, mucho menos era la de 19 que cometió la locura de enamorarse de alguien que ya tenia prometida o la que se acostó con otros dos.

Tomó su cepillo de la peinadora y empezó a peinar un mechón de su rubia cabellera, parecía que había perdido brillo al pasar los años, ya no era una melena abundante. Sus ojos se color miel habían perdido vida. A pesar de todas las cosas vividas y de que su apariencia había cambiado por completo, no se arrepentía de nada. Todas las cosas que había vivido con su hija y con sus amigas a lo largo de esos 21 años jamás las cambiaria.

—Tan rápido, pasaron 21 años y ahora dentro de poco te casas—dijo viendo una foto de Eleanor que estaba sobre su peinadora. Eleanor tendría unos 3 años en esa foto, estaban Clara y Jenny con ella en la foto. Clara, que era la mas alta, sostenía a Eleanor en sus brazos y Jenny la sostenía por detrás, se podía ver que a Eleanor le faltaban los dientes de la parte superior.

—Te veías tan tierna e inocente… ¿Qué coños te paso, niña terremoto? —dijo para si misma eso ultimo.

Dio los últimos retoques a su cabello para pasar ahora a su vestimenta. No era que tuviera el armario más grande del mundo, era un pequeño estante y una corta barra donde colgar sus prendas, el mueble tenia cuatro gavetas donde guardaba el resto de cosas.

—Creo que me pondré esto—dijo sacando un overol de color azul marino, una camisa de chiffon tres cuartos de color azul cielo y unas sandalias tipo hippie—me veré como una hippie—pensó riendo—por dios ya es tarde—vio el reloj y notó que el tiempo había pasado volando y ella aun no estaba totalmente vestida.

Salió corriendo al baño, tomó su ducha, cepillo sus dientes y con una rapidez increíble ya estaba vestida con el atuendo elegido. Tomó su cartera y las llaves de su carro, bajó las escaleras y se encontró con la sorpresa de que Angelo, Camus y Shura estaban en la cocina.

— ¡AH! ¡Por todos los santos! ¿Qué hacen aquí tan temprano, mis niños?

—Buenos días, Caroline—dijo Camus que estaba preparando huevos revueltos. Caroline ya había notado un olor a comida desde su cuarto pero pensó que eran las chicas que estaban cocinando algo.

— ¡Buenos días! —dijeron Shura y Angelo.

—Pensé que eran las chicas que estaban cocinando como siempre. ¿Que mosco les picó para que se pararan tan temprano?

—Por eso es que estábamos cocinando, ellas lo han hecho todos estos días y tu también, desde antes de que llegaran Marin y Shaina—dijo Shura un poco avergonzado.

—Por esa misma razón es que decidimos levantarnos temprano, para prepararles el desayuno—terminó de explicar Angelo.

—Algo me dice que esto tiene un motivo escondido o ¿me equivoco?

—…

—...

—... les dije que no la podíamos engañar—dijo Angelo.

— ¡Cállate Angelo! —dijo Camus.

—Ya sabía yo que querían algo. Nadie puede engañar a una madre sobreprotectora.

—Si, si, es verdad que queríamos pedirte algo—dijo Angelo intentando poner una sonrisa angelical pero solo logro que Caroline le levantara una ceja.

— ¿Qué quieren?

—Preguntar si podíamos ir hoy a Skópelos—Caroline no entendía totalmente lo que querían.

— ¿Para qué?

—Queremos ir de fiesta un rato, no nos mal entiendas pero…

—Queremos irnos de juerga—dijo Angelo cortando a Camus de golpe.

—… sí, eso lo simplifica todo—dijo Shura.

—Ok, ¿Quiénes van a ir?

—Solo los chicos, las chicas no creo que quieran ir además algunos tienen una apuesta que pagar—dijo Camus.

—Muy bien, ¿Dónde se quedaran?

—Entre todos creo que podemos alquilar un cuarto de motel o cuando amanezca nos regresamos—dijo Angelo.

—Ok, pueden ir—dijo soltando un suspiro a la vez que les sonreía a esos mal portados—pero con una condición—los chicos se les pararon los pelos del cuerpo. Caroline podia tener cara de ser una madre dulce pero detrás de esa sonrisa maternal se escondía el carácter heredado de Eleanor.

— ¿Una condición? Lo que sea, tu nos has permitido quedarnos.

—Hoy llegan las tías de Ellie, ósea mis amigas—los chicos asintieron—llegaran dentro de una hora más o menos, necesito ayuda para subir las maletas, ¿Podrán hacerlo?

—No hay problema—dijeron los tres al mismo tiempo.

—Gracias, ahora… ¿Qué tienen de comer? No quiero irme con el estomago vacio—dijo viendo la cocina echa un desastre—…

—Descuida, nosotros recogemos—dijo Shura.

—Eso espero sino no salen hoy.

—…


Los chicos terminaron de preparar el desayuno, o algo así. Consistía en huevos revueltos trozos de salchichas, pan tostado con mermelada y jugo de naranja. Caroline les explico que sus amigas no iban a llegar por el muelle cercano a la posada sino que tenía que ir en carro por unos veinte minutos. Al terminar el desayuno y de recoger sus platos, alguien tocó la puerta haciendo que todos se vieran a la cara ¿Quién podría ser a esta hora?

—Buenos días, Caroline.

— ¿Aioros? ¿Qué haces aquí tan temprano?

—Ayer se me olvido entregarle esto a Ellie—Caroline vio que Aioros sostenía una caja grande, como en las que se guardan vestidos—son los vestidos de damas de honor. El fin de semana fue muy agitado y se me olvido entregárselos.

—Ya decía yo que algo faltaba en mi lista mental—dijo tomando la caja de las manos de Aioros.

—Bueno, yo me voy porque tengo que hace muchas cosas y…

—Tú no te vas—se escuchó detrás de Caroline.

— ¿Ah? —fue lo único que pudo articular Aioros.

—Tú y yo tenemos un evento que planear—Angelo agarró a Aioros por el brazo y lo jaló hasta afuera. Aioros tropezó con la puerta, sino fuera por Angelo que lo estaba jalando ya estuviera con la cara en el piso.

— ¡Mi pie! —gritó.

—Quéjate luego, ahorita tenemos que planear tu despedida y no pienso aguantarme en esta, ya lo hice con la de primo.

—Pero...

— ¡Nada de peros! Es hora de organizar lo que será la mejor despedida de soltero en mi haber—dijo Angelo haciendo pose de triunfador— ¡Vamos!

—Ya voy… cuidado… ¡Mi pie! —gritó ya que pegó el pie contra el muro de la escalera—si me sigues jalando de esa manera voy a terminar en el altar con un yeso en el pie.

— ¡¿A dónde creen que van?!

—A planear la…

— ¡Ustedes no van a ningún lado hasta que me ayuden con mis amigas! Luego de eso si quieren pueden ir hasta Atenas si se les pega la gana.

—Ok—dijeron los dos chicos que ya estabna asustados con el regaño de Caroline.

—Ya es hora, voy a ir a buscarlas—dijo Caroline mirando su reloj—.Espero que cuando llegue todo esté en orden y Eleanor tiene que estar levantada.

—No te preocupes por nada, este lugar va a parecer una tasita de plata para cuando vuelvas—dijo Angelo. Camus, Shura y Aioros se miraron las caras, algo sonaba mal en ese plan.

—Muy bien, nos vemos en una hora—tomó las llaves y le dio una beso en la frente a cada joven. La vieron cerrar la puerta y se quedaron ahí, sin decir nada y sin moverse.

— ¿Ahora qué? —preguntó Shura.

—Ahora que se fue…

—Ni se te ocurra Angelo Fabrizzio. Le prometimos ayudar, gracias a eso nos dio el permiso de irnos de fiesta hoy—dijo Camus.

— ¿De fiesta? ¿A dónde?

—A Skópelos, nos da fastidio ir hasta Pilion. Hay unos que necesitan rendir cuentas con Kardia—dijo Angelo.

—Por la apuesta, ya recuerdo. Si quieren puedo ir con ustedes, yo conosco mas ese lugar y se de unos lugares que les gustará.

—Menos la chicas, ellas si que no pueden venir-dijo Angelo.

—Si se entera Ellie de que salí a un bar o un club sin que lo sepa entoces será mi fin en este mundo—dijo Aioros con cara de miedo.

—No digas tonterías amigo—dijo Angelo pasándole un brazo sobre los hombros— ¿Que es lo peor que podría pasar? —Aioros se pensó por unos momentos esa pregunta, ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Continuará


¡Hola, hola, hola!

Tenía planeado subir este capi el día de mi cumpleaños (fue el 5 de Agosto) pero me dio flojera :)

Como pueden ver nuetsros papis ya estan en Grecia, falta poquiiiiiito para que pisen la isla y la pongan patas arriba junto a nuestros hermosos inquilinos. Quiero mandar un saludo a todas esa spersonas que leen desde Republica Dominicana, se que son varios. Les mando besos y abrazos. Les informo que todos mis seguidores son mis minions (asi las llamo yo) ya que todos son mis complices en esto. Si alguna quiere comentar y le da pena entonces escribeme por PM y listo, yo soy muy amable y no muerdo :)

Muy pronto se vendran nuevos personajes, nuevas travesuras y nuevas situaciones que no tienen ni pies ni cabeza pero eso es lo bueno de este fic (creo... )

Me despido, espero actualizar pronto y les mando muuuuchos saludos. Espero que lo disfruten.

Althea de Leo.

PS: por cada review se estara donando 5 euros para alimentar a los nuevos inquilinos ya que nos salimos del presupuesto actual. Ayuden a Caroline y a Eleanor a mantener a la cuerda de salvajes alimentados. Muchas gracias. :D