Capítulo XII: Hermano te extraño
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- Oh mierda, ¿Cómo terminamos en este problema Morty? – Se quejó Rick viendo a su nieto y después a la pequeña y molesta castaña, comer dulces.
- Oh vamos abuelo Rick, no hay de que molestarse, es más me gusta. – Tomando un puñado de caramelos macizos.
- Yo no, cuando hablamos de dar un empujón a la mocosa devoradora de ositos gomas, que está acabando con media civilización en ese momento. – Viendo a Mabel mordisquear el cuello de uno que tenía en las manos y que secuestro. – Bueno jamás regresaremos ahí.
- ¿Ibas abandonarla? – Dijo Morty. – No podemos tiene 13 años, aunque padezca un mundo de ensueños tanto para mí como para ella, no puede quedarse sola.
- No la estoy abandonando. – Comento.
- Eso espero. – Dijo Morty.
El chico regreso a lo que hacía con Mabel en la parte de atrás de la nave, junto con el juego de mesa.
- Bien tu personaje tiene Atenas y ojos negros y pequeños. – Moviendo sus manos a los lados de su cabeza.
- No – Sonriendo el chico. – Sigue intentando Mabel.
- Okey, okey…. ¿tiene tentáculos? – Menciono curiosa.
- Sí.
- ¿Es esa cosa que me dijiste que se llamaba el Cthulhu?
- Sí – Dijo sorprendido el chico. – Wow, esta vez sí adivinaste.
- Acerté. – Alzando sus manos. - ¡Oh sí, nene!
- Por el amor de dios, ¿pueden dejar esa mierda? No entiendo como llego ese maldito juego infernal a la nave. – Dijo irritado el anciano. – Morty acercarte necesito que muevas esa palanca, cuando entremos a esos anillos de aquel planeta.
- Lo siento Mabel, Rick me necesita.
- Solo unos minutos, luego volverás a jugar con la mocosa. Al adivina ¿Quién? De Lovercraft. – Soltando un chasquido de fastidio. – Habiendo tanto juegos. – musito.
El chico se sentó a su lado antes de colocar su mano en la palanca de eyección de combustible. La castaña se acercó a ellos viendo con curiosidad el espacio. Desde que salieron del planeta en el que estaban no había dejado de preguntar en ningún momento. Todo era nuevo y peligroso.
Había viajado con esos dos sujetos desde hace dos semanas, explorando mundos y siempre regresando a su planeta antes de la cena con la familia Smith.
Ella había tenido terror por salir a lo desconocido y estar vagando por el espacio con el temor de caer o quedar flotando en el universo. Pero al conocer un poco a Rick y Morty, perdió todo miedo.
La chica se posó atrás de Rick viendo a través del vidrio de seguridad, el enorme firmamento. Millones de estrellas y nebulosas rodeando a su paso como un mar oscuro e inmenso. Mabel embozo una sonrisa de alegría mientras jugaba con sus dedos en el tablero de controles.
- Vuelve a tú asiento, Pines. –Lanzando un eructo. – Y no toques nada otra vez, aun no quito la brillantina de los botones.
- Es enorme. – Menciono con una voz que se llenaba de emoción. – ¿A dónde iremos ahora?
- En cuanto lleguemos a la base lunar a restablecer un poco de combustible y comer una buena comida, te llevaremos de regreso a tú dimensión. – Dijo el científico con un semblante serio.
- Es la novena vez que lo dices. – Dijo ella aferrándose al borde del asiento. – ¿Ya dime a dónde vamos? Espero que sea un mundo donde haya muchos mini cerditos de muchos colores.
- No, esta vez hablo enserio enana molesta. – Dijo el anciano limpiando un rastro de saliva de su comisura. – Encontraremos a un sujeto que tiene más o menos la información y las coordenadas correctas.
- ¿Hablas enserio Rick? – Dijo Morty. –Digo… tal vez, Mabel no esté lista para regresar… ¿V-Verdad, Mabel? – Dijo el chico con un leve tartamudeo nervioso y viendo a la castaña.
- Morty, te he dicho que no te encariñes de ella. – Soltando una sorna risa. – Aparte no puede estar mucho tiempo con nosotros.
- Ya veo. – Dijo desanimado el joven.
- No se cómo agradecerles. – Dijo ella. – Esperado tanto y estado en diferentes lugares que extraño mucho mi hogar y mi familia.
- Sí, sí, sí… ahora cierra el pico. – Picando unos botones del panel.
- Mabel – Dijo Morty tímidamente. – Cuando Rick encuentre las coordenadas… ¿Volverás a visitarnos? O… ¡abuelo Rick! Podemos visitarla.
- Dependiendo – Dijo. – Lo que haremos es romper otra regla.
- ¿Regla? ¿Por qué? – Pregunto Mabel.
- Niña si quieres regresar a tu dimensión, lo que haría ese "sujeto que veremos" no será nada agradable. – Soltando un eructo antes de fijar la coordenada y llegar a la base lunar.
Mabel volvió a su asiento mientras pensaba un poco en lo que dijo el mayor. Pero era la única forma de regresar a casa, aunque eso signifique soportar todo lo que hicieran.
En cuanto llegaron a su objetivo aparcaron el vehículo dentro del domo donde se encontraba una cafetería algo clásica en su mundo. No había mucha gente dentro del establecimiento. Tomaron asiento antes de que la castaña sintiera la mano del chico de camisa amarilla y le diera una sonrisa de apoyo.
- Todo estará bien.
- Sí. – Viendo al chico. – Aunque me divertí mucho conociendo tú mundo.
- Por cierto, sobre eso… si no te importa anotare la dirección de nuestra dimensión, por si una vez quieras regresar. – Sonrosándose un poco de sus mejillas.
- Creo que hay muchos lugares al cual me gustaría visitar de regreso con mi hermano. – Sacando una pequeña libreta con los códigos de los lugares. – Excepto el de los chicos guapos o el reino de las pesadillas. – Tachando los otros números. – Eso no.
- ¿Mala experiencia?
- Algo así.
- Ya me lo imagino.
Una camarera de apariencia voluptuosa y antenas que sobresalían de su cabello color lima, se acercó a ellos tomando su orden. Mabel quiso pedir pero no supo lo que decía en el menú.
- Descuida el abuelo Rick sabe que pedir. – Dijo Morty.
- Todos comerán lo mismo y se me callan la boca. – Menciono entregando las pancartas, antes de inclinarse frente a Mabel. – Oye, todo lo que viste no lo comentes, ¿entendido? O nosotros mismo te cortaremos el cuello y la lengua.
- De acuerdo.
- Sí la información es correcta, te enviaremos de regreso por ciudadela. – Menciono.
- ¿Ciudadela qué lugar es?
- Luego te explicamos cuando lleguemos. – Dijo Morty. – No te vayas a asustar. – Riendo nervioso.
- De acuerdo.
Minutos más tarde la camarera llego con su orden, lo que parecía ser una hamburguesa con extra queso y la carne de un color rojizo, aun lado de la hamburguesa había papas fritas. La castaña no perdió el tiempo en saber que era la carne viendo que era comestible y de olor agradable. Ya había probado de todo en mundos que había explorado con Rick y Morty.
La comida que tomo de la dimensión de Fight Falls no iba durarle todo el tiempo, a pesar de que Kill vaciaba su bolsa para evitar que se fuera.
Mabel veía su libreta revisando todo lo que había hecho, mientras daba mordiscos grandes a su hamburguesa. Y es cuando se dio cuenta de algo… No había tenido problema con Bill en su estadio en la dimensión C-187.
- Mabel ¿Qué sucede? ¿No te gusto? – Pregunto Morty.
- ¿Eh?... eh no, me refiero a que esta deliciosa la hamburguesa. – Dijo ella colocando una expresión de ansiedad. – Solo que…
- ¿Solo qué?
- Sonara extraño, muy extraño y raro. – Sintiendo sus ojos humedecerse. – Pero…. No sé porque de repente me siento triste.
- ¿Triste?
- Te hace falta comer. – Dijo el anciano sin tanto interés.
- Tal vez. – Entre más mordiscos daba no podía evitar recordar al rubio parchado y el cómo se alejaba dejándola sola en el bosque. Inconscientemente sintió sus mejillas mojadas y empezar a soltar leves sollozos.
- ¿Mabel? ¿E-Estás b-bien? – Sonando preocupado el chico al intentar extenderle varias servilletas.
La castaña solo asentía y daba más mordiscos, sin poder detener las lágrimas que caían libremente por sus cachetes. Aun recordaba las palabras de Piras. Por más que pensaba en ese temible triangulo demoniaco más sentía la necesidad de verlo solo una vez. Ella comenzó a romper a llorar y el chico sin saber que hacer volteaba a ver a su abuelo, que solo se colocaba unas orejeras para cubrir sus oídos y seguir comiendo.
Después de un rato la castaña se calmó tomando grandes respiraciones y viendo por la ventana el panorama espacial.
- ¿Mabel?
- Lo siento mucho. – Tallándose los ojos rojos. – No sé qué me paso.
- Supongo que son los nervios de regresar a tú casa. – Dijo Morty.
- Tienes razón.
En ese momento llego un sujeto de gabardina oscuro y sombrero que cubría la mayoría de su rostro y caminaba en dos patas similares a los insectos.
- ¡Hey, aquí estas! – Dijo Rick levantándose. - ¿Lo tienes?
Mabel y Morty miraban perplejos por la alienígena que entro mientras observaban como Rick pedía aquella información que encargo. En ese momento Morty vio a Rick entregar unos cristales rosados antes de recibir un sobre amarillo.
El chico frunció el ceño molesto antes de mirar molesto a su abuelo.
- ¡Es enserio!
- Tú sabes que son difíciles de conseguir y si quería sacar a tu novia de este lugar. Era la única forma. – Dijo. – Los cristales galaxianos son buenas drogas fuertes.
- No aprendiste de la última vez.
- No. – Acercándose a Mabel. – Vamos todos al portal, dejaremos la nave aquí.
- Eso es todo. – Dijo Mabel.
- ¿Qué esperabas?
- Nada, nada… - Dijo ella.
- Siguiente parada a la odiosa ciudadela.
Mabel no tardo en preguntar sobre lo que dijo Rick. Cuando eran nuevos mundos tenía que tener cuidado de no caer secuestrada o atacada por otra horda de osos panda de gomita.
- Maldición, debemos pasar a Ciudadela de los Rick's. – Menciono Rick. – Ahemm… pequeña hagas lo que hagas, no te separes de nosotros. Morty mantenla vigilada. – Disparando el rayo ingresaron al portal del color verde con rayos eléctricos. Ellos terminaron ingresando dentro y viendo que se cerraba el portal.
- ¿Qué es este lugar? – dijo impresionada de ver tantos Rick y Morty.
- Es una larga historia, solo no te sueltes. – Tomando su mano.
- Mira ese esta vestido de vaquero.
- ¡Intrusa! – Grito uno de los guardias del lugar.
- Wow, wow, wow ella viene con nosotros. – Dijo Rick colocándose enfrente de Mabel. – Es nuestra mascota.
- Saben que aquí no se acepta.
- Solo viene de visita. – dijo – Eso es todo no hará nada, ¿verdad mocosa?
- Sí.
- Bien. – Dijo uno de los guardias Rick antes de entregar un gafete. – No destrucción y nada de mezclarse con nosotros.
- Sí como no, tiene 13 – Dijo el anciano en modo de fastidio. – Ni tiene tetas. – Dijo en tono bajo.
- ¿Mezclarse?
- Lo entenderás cuando seas mayor y que te lo explique tus padres. – Dijo el mayor. – Sin el uso de la abejita y con anatomía.
Caminando por las calles de ciudadela la castaña veía a muchos Morty y Rick de otras dimensiones, es cuando recordó sobre su contraparte. El cómo se encontraba aquella Mabel de esa dimensión encerrada en una burbuja.
Ellos llegaron a una cabina similar a las de teléfono público antes de que se detuviera el anciano y el chico. Rick hecho un vistazo adentro y le hizo una seña para que se acercara Mabel. Rick saco el sobre amarrillo buscando en el interior lo que le dieron, le extendió a Mabel una tarjeta transparente con unos números escritos.
- Esto es…
- Si mi informante me entrego la información correcta estarás a un paso de regresar a casa.
- Eso significa que es.
- Dimensión 46'/ - Dijo. – La tuya. – Abriendo la puerta. – Coloca la tarjeta y toma el intercomunicador para localizar el lugar que quieres ver. Digamos que es una mapa lo que tienes ahí con las coordenadas para regresar.
La castaña no pudo evitar que su mirada humedeciera y sintiera las ganas de romper a llorar, el mayor le hizo un gesto de fastidio antes de mostrarle una cabina para que introdujera la tarjeta y comprobara que fuera su dimensión.
- Por favor no empieces otra vez. – Cruzándose de brazos – Entra de una vez y verifica.
En cuanto la puso dentro del aparato un imagen apareció viendo su mundo y los lugares, ella tomo el pequeño cono antes de hablar.
- Muéstrame… Piedmont. – Ella vio con sus ojos a sus padres, llevando la misma rutina de siempre trabajo y atendiendo el hogar. – Mamá… Papá. – Soltó más lágrimas para limpiarlas con su suéter rosado. Luego recordó a su tío abuelo y amigos. – Muéstrame Gravity Falls. – Menciono ella.
En ese momento vio a sus amigos, llevar su mismo ritmo de vida. Pensó que posiblemente la hubieran olvidado, todos le habían dicho que los habitantes de ese pueblo tienden a desaparecer y olvidarlos, más cuando estaba la sociedad secreta de los ojos cegados. Pero ella sabía que Dipper, Wendy y Soos y el viejo McGucket habían detenido ese culto. Busco a su familia y se sorprendió de ver a su hermano ahí, todavía dentro de la cabaña del misterio y más en época de frío. Debían estar en enero o casi febrero. Pero lo que le sorprendió fue a ver a su hermano un poco más cambiado y que estuviera todavía ahí en ese lugar.
Ya no llevaba su gorro con la figura de Pino, ahora dejaba ver más su marca de nacimiento, su cabello estaba un poco más largo de atrás y corto de enfrente. Llevaba una vestimenta más casual con un toque serio. Se encontraba en lo que parecía ser un estudio, con diversos pergaminos viejos atrás y computadoras, entre estantes de libros, figuras y gemas.
- Dipper. – Llamo Mabel con voz rasposa con el cono entre sus manos. - ¡DIPPER! - Grito queriendo que su hermano gemelo la escuchara. Por un momento tuvo esperanza de que la escuchara cuando lo vio levantar la mirada a su dirección. - ¡Estoy aquí Dipper, soy Mabel! – Dijo ella moviendo sus brazos.
- Mabel – Quiso el castaño claro calmarla pero su abuelo lo detuvo, haciendo una negativa en su dedo.
- Dipper hay… hay tanto que quiero decirte. – Dijo soltando grandes lagrimones y sorbiendo un poco de su nariz. – Mírame he crecido… tengo 13 años, soy un poco más alta y… aun llevo mi suéter el cual traía el día que caí dentro del portal. – Sollozando. – Dip-Dip… por favor, por f-favor…. Ya quiero regresar a casa. – Cubriéndose su boca temblorosa con suéter. – Te extraño hermanito.
De repente apareció Wendy y Soos acercándose a Dipper para mostrarle unas libretas con apunte y estar discutiendo con un señor idéntico a su tío Stan, solo con una vestimenta más cerrada y como el de un investigador de esos que aparecían en la tele y se hacían llamar "investigadores paranormales".
- Wow, wow, wow, nunca me dijiste con quien hiciste intercambio, mocosa. – Dijo Rick frunciendo el ceño y golpeando el panel. – Ese grandísimo imbécil, hijo de puta ¡Stanford! – Sonriendo en grande el anciano. - ¡Ja! Entonces lo consiguió, es un cabrón listo.
- ¿Mi tío Stan? –Dijo Mabel. – Pero siempre estuvo ahí.
En ese momento vio a su tío aparecer a lado de ese sujeto.
- ¿Dos tíos?
- No es de sorprenderse, ambos son gemelos. – Dijo Rick. – Solo uno con polidactilia y uno menos inteligente pero avaricioso.
- Espera un momento…. Entonces lo que dijeron Dipper y Kill era cierto. – Dijo la pequeña. – Siempre fueron gemelos.
- ¿Cuántos universos alternos 46'\ has ido?
- Fight Falls – Dijo ella un poco nervioso. - ¿Es malo que haya ido en ese lugar como accidente?
- No, siempre y cuando no vayas junto con el innombrable demonio. – Comento Rick sacando su cantimplora. – Un pequeño accidente de esos y uff… tendríamos a un demonio con mar de celos o ira, como esas adolescentes frustradas de la secundaria.
- Bueno… hablando de eso. – Picando sus dedos tímidamente. – Él tuvo la culpa de que haya caído en esa dimensión. – Menciono.
- ¡Pffss! – Escupiendo su bebida. - ¡¿Qué hicieron?!
- Nada, solo Bill se molestó empezamos a discutir me dijo que ojala no tuviera no sé qué y me pudiera matar.
- ¿Hace cuánto discutieron? – Pregunto Morty un poco nervioso y preocupado.
- Creo que… - Viendo a ambos sujetos. - ¿Un mes y medio o tal vez dos?
Rick tomo de la muñeca a la castaña y bajo el cuello de su suéter rosado, viendo la línea tener una apariencia oscura y violeta alrededor con las venas varicosas en su nuca y que se extendía parte del omoplato.
- Esto es malo, no estaba así. – Dijo Morty. – Oh no Rick, ¿Qué sucederá?
- Primero que nada, esta mocosa es más estúpida que Summer y Jerry juntos. Segundo hay que remediar su idiotez al permitir que ambos convivieran…. ¿Cuánto que te toco Bill?
- ¿Porque dejaría que un triángulo genocida y loco me tocara? – Cruzándose de brazos.
- Estas teniendo en este momento un lazo. – Frotándose la sien con desesperación. – Él viene y tú le has llamado todo este tiempo. ¡Lo llamaste! – Dijo furioso.
- Yo no lo he llamado.
- Tú no, la maldita marca sí. De seguro lo trae más loco que de costumbre. – Sonando molesto. –Tal vez desconozcas de maldiciones y no tengas la sintomatología que él. – Dijo. – Pero conociendo un poco a ese demente. Nos matara antes de sacarte de esta dimensión.
- ¿Entonces qué hago?
- Huir. – Dijo. – Y hagas lo que hagas que no te toque más.
El anciano saco la tarjeta y se la entregó a Mabel de regreso, antes de ver a los guardias idénticos caminar hacia ellos y hacerles una seña de que se detuvieran.
- Ella se ira.
- No tiene permitido los viajes interdimensionales.
- ¡Por el amor a la salsa Szechuan! – Dijo fastidiado. – Dejen que se vaya, no ven que es un estorbo.
- ¡Oye! – Le reprocho la castaña.
- Trato de ayudarte niña estúpida. – Susurro bajo.
- Se acabó el estadio, ella se va de regreso a su planeta. – Dijo uno de los guardias.
- Ni si quiera pertenece a la dimensión C-187 – Menciono molesto. – Ella es de 46'\
- Son las reglas.
Los guardias fueron acercándose más a ellos antes de que Mabel entrara en pánico e inconscientemente tomara una de las pistolas que tenía en la cintura el científico y disparada a los guardias. Terminando por congelarlos de pies a cabeza.
- ¡Carajo, Mabel! ¿Qué hiciste? – Dijo molesto Rick intentando quitarle el arma.
- Perdón… yo pensé que era el de portales.
- No seas tonta. – Soltando un bufido. – Mira el lío en que estamos.
En ese momento se escucharon las alarmas de ciudadela y como notificaban como amenaza a la chica.
- Un momento… solo Mabel. – Dijo Morty.
- Ella cometió el delito.
- ¿Qué hago? – Dijo nerviosa la castaña, antes de recibir una bofetada por parte del anciano.
- ¡Huye! – Dijo. – ¡Morty! – Llamo a su sobrino para sacar de su bolsillo un guante oscuro. – Llévate a la mocosa, guíala hasta el puerto y busquen un disfraz y hagas lo que hagas, no te quites el guante. Nos veremos a allá en 30 minutos.
- ¿Qué harás tú?
- Distraerlos a esos hijos de puta. – Arrancándole un mechón de cabello a la castaña, para después sacar un dispositivo. – Sera mejor que ella no vea lo que hare.
Morty comprendió lo que haría su abuelo, había ido el antes a clonar personas cada vez que las mataban accidentalmente. Pero clonar a la chica podría dejarla más traumada de lo que ya está.
Tomo de la mano a Mabel sin llegar a soltarla en ningún momento, salieron de la plaza de información, solo corriendo por las calles de la ciudadela. Perdiéndose entre tantos Morty's sin Rick y adentrándose algunas tiendas para perder de vista a los guardias que pasaban buscándola.
- Esto es malo. – Dijo Mabel aun sobándose por la cachetada que recibió del mayor.
- Muy malo. – Respondió antes de jalarla fuera de la tienda.
- Lo siento.
- No lo lamentes… yo también hubiera hecho lo mismo. – Dijo. – Claro si me encontrara desesperado.
- Gracias. – Sonriendo la chica.
- No hay de qué. – Ruborizándose de sus mejillas.
Entraron a otro callejón algo estrecho ocultándose en uno de los contenedores de basura. Aún estaban lejos del puerto y necesitaban un disfraz. Sintió como Mabel estaba cansada y se recargaba contra su hombro.
- Mabel.
- Estaré bien.
- Sí, lo estarás. – Dijo el chico abrazando a la frágil chica. Sin que ella se diera cuenta, beso la coronilla de su cabeza. – Mabel, escúchame… enseguida vuelo iré por un disfraz y luego regresare por ti.
- Sí. – Dijo de forma agotada.
- Todo estará bien. – Sonriendo.
Morty se alejó del callejón corriendo a un pequeño bazar de segunda que estaba ahí, confiando que Mabel estaría segura en ese lugar.
Minutos después Mabel despertó de su pequeño descanso y estiro sus brazos, antes de ver estaba completamente sola. Se levantó y busco a Morty entre varias copias suyas.
- ¿Morty? – Pregunto tímidamente a los clones.
Pero todos se apartaban y le sacaban la vuelta, entre algunos que querían llevarla a un bar y otros que le trataban de ofrecer un seguro de protección para Morty's. Mabel al principio estaba un poco desconcertada y luego echaba unas risas pues, al ver a distintos Morty's en ese lugar y con diferente personalidad, la sacaba de su asombro.
Pero ninguno era el verdadero, hasta que choco con uno de un parche ocular en su ojo derecho y la miro de pies a cabeza.
- ¡Morty! – Abrazando al chico. – Te encontré, ya me habías preocupado. ¿Dónde estabas? Te estuve buscando.
- Mabel Pines – Viendo a la chica.
- ¡Hey! Espero no haberme equivocado. – Dijo la castaña dando un golpecito en su hombro. – Perdón por no quedarme en el callejón estaba cansada.
- No – Embozando una sonrisa. – Me alegra encontrarte.
- ¿Dónde dijo que estaría Rick?
- Él… - Borrando su sonrisa. – Se adelantó, pero no te preocupes lo encontraremos pronto. Dijo que nos esperaría en el lugar de encuentro.
- Bien, entonces vamos. – Dijo. – Vamos a buscarlo.
- Sí. – Tomando su mano. – Hay que buscar a Rick.
- Por cierto me gusta tu disfraz.
- ¿Disfraz?
- Sí, el que dijiste que tomarías.
- Oh, sí esto… - Tocando su parche. – Es un buen disfraz para cubrir una identidad.
- Ya casi llego a casa. – Diciendo esperanzada. – Enserio no sé cómo agradecerles a ti y a Rick.
- Yo tampoco sé cómo agradecerte. – Aferrándose a su mano.
Ambos caminaron a uno de los puertos escondidos y el chico se acercó a la castaña. Las alarmas de la ciudadela anunciaban la captura de la terrorista.
- Sí que eres muy buscada. – Dijo. – Dame la tarjeta.
Mabel no titubeo se la entrego y vio que el chico se acercaba a la máquina para jugar un poco con la tarjeta entre sus dedos. En un segundo hizo un desliz e introdujo la tarjeta dentro invocando un portal de color malva con oscuridad.
- Entra. – Haciendo un ademan con sus manos. – Las damas primero.
- Morty… tengo miedo, no sé si deba. – viendo el portal.
- Mabel te di la oportunidad de hablar con tu hermano.- Tomando su mano. – Mabel ¿confías en mí?, ¿Confías en Rick? Jamás te haríamos daño.
- Yo… - Viendo el portal de forma inestable, su marca quemaba y la necesidad de ver a su familia la carcomía. - Confió en ti.
- Muy bien, entra. – Dijo el chico.
La castaña sin pensarlo dos veces entro viendo que se cerraba por completo detrás de ella. Mientras tanto el chico parchado solo sonrió y saco la tarjeta del bolsillo para después quebrarla en dos. Embozando una sonrisa maliciosa.
- Nada personal, solo una pequeña venganza ya cumplida. – Dijo el chico. – Cipher aprenderá a la mala a no meterse en asuntos que no lo requieren.
[…]
Mientras tanto se encontraba un chico corriendo por las calles llamando a la castaña, un anciano se acercó a él abofeteándolo.
- ¿Qué rayos haces? ¿y la discreción del asunto?
- ¡Oh no! – Llevándose las manos a su cabellos con desesperación. – La perdí, Rick. Cielos ella está en peligro. Y-Yo… solo la deje… u-unos minutos en el callejón Rick, ¡SOLA EN EL CALLEJON!
- Tranquilo Morty, ella es muy inteligente y regresara bien. No es estúpida para confundirte o para irse por su cuenta.
Ellos investigaron por el lugar hasta que notaron a lo lejos un viejo puerto de portales usado, con residuos de energía.
- Demonios debe ser esto una broma. – Dijo viendo el portal que se había creado en el puerto. – Esto fue creado apenas.
- ¿Pero por quién?
- No lo sabemos. – dijo. – Pero parece ser que ese maldito triangulo parlante no es el único que la busca.
- ¿A dónde habrá ido?
El anciano se acercó a ver las coordenadas anteriores y no le gusto a donde iba.
- Esto es malo.
- ¿Qué es malo?
- Que tu novia lo más seguro es que encontró una dimensión peor que el infierno.
- ¿A quién llamas novia de quién? – Dijo saliendo desde las sombras un rubio con un semblante serio. – Ustedes tienen algo que me pertenece.
- ¿Quién es usted? – Hablo Morty tratando de interrogarlo.
- No seas estúpido y no te metas con él. – Dijo Rick antes de mirar de cuerpo entero al rubio. – Eres un enfermo, ahora te dedicas a buscar nenitas. – Soltando una risa.
- Solo busco a mi prisionera. – Comento. – Ella estaba aquí, la sentí hace un momento.
- Perfecto, porque ella ya se fue. - Dijo el anciano. – Y lo más seguro que está en un dimensión lejos de ti.
- Puede correr lo que quiera. – Dijo el demonio. – Yo iré tras ella y no parare hasta tenerla.
- Suenas como un maldito acosador. – Dijo el mayor, antes de frotarse la sien y hacerse un lado. – Intenta recuperarla.
- ¡RICK! – Grito el chico.
El rubio sin perder el tiempo se acercó y vio el rastro y el aroma del portal. Analizando en qué lugar podría haber visitado la castaña. En cuestión de segundos trono los dedos y un portal se abrió debajo de él, desapareciendo enfrente de ellos.
- ¿Qué hiciste? – Dijo molesto el chico. - ¡Ese sujeto de actitud pedófila ira tras ella!
- Morty, si ese demonio no va por ella. – Comento. – Considérala muerta.
- ¿De qué hablas?
- Todo este tiempo viajamos con un… cadáver. – Dijo. – Sin él… ella no vive. Y creo que ese triángulo parlante anda sufriendo. –Soltando una risa sarcástica. – Es muy idiota hacer esos tipos de tratos, ¿O no Cipher?
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Continuara.
