Sasuke se encontraba recorriendo los pasillos de la escuela buscando y preguntando por el rubio que se había escavado de su casa al intentar besarlo nuevamente, si Itachi no hubiera entrado de esa forma a su habitación estaba seguro que el beso hubiera durado mas pero este tenía que interferir y arruinar el momento. Y con este último pensamiento un aura negra empezó a rodearlo logrando que las personas huyeran de él.

Itachi por su parte se encontraba en el patio igual que el azabache menor estaba buscando a Naruto pronto empezaría la siguiente clase tenía que apurarse si quería comer con su rubio.

—Vamos Naruto no es tan malo, tanto Itachi como Sasuke son guapos.

Escucho que decían desde atrás de unos árboles y enseguida se metió entre ellos. ¡Bingo! su rubio estaba platicando con Sakura los dos sentados en el pasto.

—Sakura no me gusta toda esta situación ciento que me crecerán canas de lo estresado que estoy.

Naruto platicaba con la peli rosa sin darse cuenta que Itachi ya lo había encontrado y se acercaba a él.

—Deja de quejarte y elige a alguno de los dos.

—Pe…

No pudo continuar al sentir como alguien lo abrazaba desde atrás.

—Naru te encontré

Al escuchar esa voz todo su cuerpo se tenso y empezó a moverse para poder zafarse de el abrazo y cuando lo logro se paro rápidamente y empezó a correr.

—Oh no escaparas de mi Naruto. Tú y yo tenemos un asunto pendiente.

Itachi mostro una sonrisa y empezó a seguirlo, todos los estudiantes los veían con la duda impregnada en sus rostros, lo que presenciaban no era nada común, un maestro persiguiendo a un alumno y a pesar de los gritos del azabache el rubio ni siquiera lo volteaba a ver.

*—*—*

Sasuke empezó a escuchar un gran bullicio que provenía del patio así que se acerco a la ventana y lo que vio no le gusto para nada. Itachi estaba persiguiendo a su futuro novio y no solo eso le estaba dando alcance, si era de ver quien atrapaba primero al zorrito el seria el ganador.

Con ese último pensamiento empezó a correr por los pasillos con solo una dirección, el patio principal.

*—*—*

Itachi por fin lo había atrapado y ahora lo abrazaba y por más que se intentara soltar este no lo permitía y no solo eso había quedado frente al pelinegro.

—Es inútil Naru no te voy a soltar.

—Por favor Itachi estamos en la escuela.

—A estas alturas deberías saber que eso a mí no me importa.

Dijo Itachi suavizando su abrazo al ver que el rubio ya no peleaba por soltarse y recargaba su cabeza en su pecho, era hora de reclamar lo que su hermano le había quitado. Con su mano derecha tomo el mentón del rubio y lo subió para que lo viera a los ojos, una vez hecho empezó a acercarse lentamente tampoco quería obligar al rubio a besarlo así que si no quería bien podía apartarlo.

— ¡No te atrevas Itachi!

Grito Sasuke con todas sus fuerzas parado a unos cuantos metros, los dos hermanos se veían los ojos, los dos en una lucha de miradas.

—Tú no me puedes ordenar hermanito

—Estamos en la escuela

Todos estaban expectantes de lo que pasaría a continuación con los hermanos. Sasuke se iba acercando mientras que Naruto no sabía qué hacer, Itachi mantenía su mano izquierda en su cintura.

La situación era muy tensa para él… ¿porque la tierra no se abría y se lo comía? o simplemente que le diera un paro cardiaco.

Itachi embozo una sonrisa y apretó más su mano.

—Deberías saber que eso no me importa y me da igual lo que diga la gente.

Terminando de decir eso beso a Naruto enfrente de todos. El beso era calmado y tierno, Naruto solo abrió grande los ojos al sentir que Itachi intentaba profundizar el beso que todavía mantenía la calidez que bridaba.

El rubio abrió con cierta timidez sus labios y cerró los ojos para disfrutar un poco más el beso mientras que Sasuke apresuro el paso y una vez que estuvo frente a ellos los separo.

Naruto salió de su ensoñación y vio que la atmosfera era más tensa de lo normal, cuando se dio cuenta de lo que había hecho se sonrojo… ¡por dios había aceptado el beso de Itachi y frente a todos! Con este último pensamiento salió corriendo dejando a los hermanos que se veían a los ojos con una mirada retadora y llena de decisión y con un solo pensamiento en sus mentes… esto era la guerra y ninguno pensaba perder.