DISCLAIMER: Todos los personajes y marcas utilizadas en este relato pertenecen a sus dueños, simplemente los adapte a una loca situación
Capítulo 12: A este juego pueden jugar dos
EdwardPOV
-¿Ahora ya se hablan? – alcancé a escuchar como mi hermana le preguntaba. La curiosidad sobre la respuesta me incitó a seguir escuchando sobre la puerta entre abierta, quizá ella de verdad me volvió a dirigir la palabra.
- La verdad… NO. Es simple educación Alice… - la escuché contestarle a mi hermano. Sentí alga extraño, como tristeza… con eso bastó no necesitaba escuchar mas, apresure el paso y ya solo escuchaba susurros de lo que era su plática. Suponía que Marie le explicaba el porqué me había dirigido la palabra si en todo este tiempo no habíamos cruzado un hola. Para ser sinceroa mí también me sorprendió un poco el escucharla agradecerme. De hecho yo no pretendía ser cortes, la única razón por la cual la ayude con su equipaje fue porque Esme me lo pidió, aunque me sentía un poco mal por no mostrar los modales que mi madre me había inculcado pero bueno, Marie me ponía de un muy mal humor. Sí ella creía que podía ganarme estaba muy equivocada, a este juego pueden jugar dos.
El resto de la tarde estuve en mi habitación, solo fui vagamente consiente de cómo llegaba Rosalie y se incorporaba con las demás. No sé cómo, ni cuándo pero me quede dormido, me desperté al escuchar el golpeteo sobre mi puerta y a mi madre llamar para bajar a cenar. Al poco tiempo nos encontrábamos todos sentados en el comedor principal y cuando digo TODOS, me refiero a exactamente eso. Alice, Jasper, Emmet, Rosalie, mi madre Esme y ella. Claro papá, era la excepción, él como casi siempre se encontraba de viaje. La cena paso con todos charlando muy amenamente, claro una que otra palabra por parte mía, pero siempre dirigida en general, nada directo a ella. Al terminar de cenar, Marie se ofreció a recoger los platos, ¡Perfecto!, Era el momento ideal para demostrar que yo también sabía ser educado. Me paré velozmente y la ayude a llevar todos los platos a la cocina. La cara de todos era indescriptible y ni que decir de la de ella. Sí creía que podía comportarse mejor que yo frente a mi familia y dejarme como un completo idiota mal educado, está totalmente equivocada. Como dije antes, este juego lo pueden jugar dos.
La seguí hasta la cocina donde en lugar de seguir hasta donde iban los platos, simplemente me limite a dejar la pila en la mesa de picar. Al escuchar el sonido de la vajilla sobre el mosaico de la mesa, Marie volteo y me miro confundida, sus enormes ojos me atraparon, a pesar de que su mirada estaba llena de confusión y un poco de ira me perdí unos instantes en esas fosas de chocolate. EDWARD…¡CONCENTRATE! Me reclamé en la mente, este no era el momento de babosear… además no podía creer que estuviera alagándola, aunque solo fuera mentalmente.
-¿Qué haces? – Preguntó – esos van en el fregadero – punto con su dedo a los platos y después detrás de ella.
- Sí los quieres allá ponlos tú – le dije. No pretendía ayudarle más ahora que ya había quedado bien frente a mi madre. Y como sí la hubiera llamada en voz alta, ahí entro Esme declarando que iba por el postre. Se fijo en los platos de la mesa y me miró después, como preguntando el porqué estaban ahí. Rápidamente los tomé entre las manos y caminé resignado, si quería seguir con la farsa delante de Esme tenía que hacerlo.
-Gracias Marie por ayudar a recoger, también a ti hijo, te hemos educado bien – dijo mientras salía y llevaba una bandeja de galletas al comedor. Marie me miraba con una ceja levantaba.
- Así que el Angelito de mama, esconde la cola y lo cuernos – me dijo, descubriendo así mi poca planificada estrategia.
- No es de tu incumbencia, además si a esas vamos… tu también haces lo mismo, frente a mi madre no rompes un plato y me tratas como algodón, pero solo deja que ella se aleje unos metros y me das una bofetada. - le espeté, con una ceja levantada. - Ella simplemente dio medio vuelta y salió rumbo al comedor. Observé su andar grácil, ligero pero aun así remarcando cada pisada como si quisiera hacerme saber que estaba enojada, podía imaginarme su labio inferior un poco salido y su entrecejo fruncido… era linda enojada. Espera…. ¿Linda? ¿Es eso lo que piensas de ella? De la mujer que llega a tu vida a querer voltearla de cabeza solo por que se cree especial. No … ella era todo menos linda… ¿cierto?
Bella POV
Casi se me cae la quijada al escuchar a Edward ofrecer su ayuda, pero claro esto no podría terminar bien viniendo del Rey, quien nunca ayuda a nadie ni ofrece nada para alguien más que el.
- Calma Bella, respira dentro, fuera, dentro, fuera – exclamaba mi amiga de cabello negro azabache, mientras realizaba lo que me pedía – Pero dime, ¿Porqué estas tan molesta?, ahora ¿Que hizo el imbécil de mi hermano? – preguntó Alice con un tono demasiado curioso. Le relaté lo sucedido con Edward en la cocina. Estuve a punto de estallar de coraje frente a Esme en el comedor pero me contuve, si él podía con la farsa yo también.
-Este juego lo pueden jugar dos, y uno de ellos no saldrá bien de todo esto. Ten por seguro que ese alguien no seré yo – le dije entre dientes a Alice quien se quedo un poco pensativa después de nuestra plática, pero después de unos segundos reaccionó como si el mundo se hubiera iluminado solo para ella, una sonrisa de completa satisfacción y un toque de maldad he de agregar, quizá se le ocurrió algún plan maléfico para ayudarme a ganar este juego contra su hermano… aunque bueno ¿era su hermano no?... pero yo su amiga, ¿cierto?
Piii…. Piii…. Piii…. ¡Demonios! Se me había hecho tarde… me incorporé rápido de la cama y me dirigí al baño. Ojala y no retrasará a Alice, estaba segura de que había puesto la alarma temprano y así tener tiempo de sobra para que Alice y yo nos pudiéramos ir juntas a la academia, ya que debido a que el garaje de los Cullen estaba lleno con sus autos el mío ya no tenía cupo. Me bañe, cambie y maquille en tiempo record para después bajar a desayunar. No fue hasta que ya llevaba medio vaso de jugo de naranja que muy amablemente Esme se había ofrecido a prepararme, que me dí cuenta que ninguno de los chicos estaba por la casa y como si para contradecirme estuviera, mi infierno personal alias Edward Cullen, entró por la puerta de la cocina un poco adormilado y tomando una rebanada de pan.
- Buenos días mama – se acerco a Esme para besarla en la mejilla y como sí de pronto se hubiese percatada de mi presencia, añadió – Buenos días también para ti Marie – así que se su plan de Don Amabilidad seguía en pie. – Buenos días – le respondí y recordando el asunto de los chicos le pregunté a Esme – Disculpa Esme, pero y los demás, ¿Alice? , ¿Emmet?
- Oh, salieron temprano, Emmet fue por Rosalie y Jasper no se quería ir con ellos así que le pidió a Allie que pasar por él. Pero no te preocupes cariño, Edward puede llevarte a la academia – Escuche como el susodicho se atraganto un poco con lo que comía y mis ojos se abrieron como platos ante tal mención, observé como el se recomponía un poco, pero aun así su cara deja en claro que no le agradaba para nada la situación aunque sus labios no decían los mismo.
- Claro, será un placer. ¿Estás lista? – dijo Edward dirigiéndome una sonrisa de esas que quitan el aliento, no seas tonta bella él solo esta fingiendo, nada de eso es real. Minutos después, desde el pórtico Esme nos despedía como si partiéramos a nuestro primer día de clases. Dentro del volvo de Edward una melodía inundó el ambiente, yo podría reconocerla muy fácilmente, era Kiss the Rain, la prime pieza que toque en la escuela frente a la clase. Nos miramos por una fracción de segundo que pareció una eternidad. No dijimos nada, todo el camino fue de total silencio excepto por las notas que fluían en el ambiente. Solo un par de veces como en el principio, nuestras miradas se cruzaron, ala que yo respondí "ojos en el camino" y me sonrojaba como luz de semáforo.
El recorrido fue tranquilo, no que lo esperaba. Yo creía que a la primera cuadra Edward me bajaría del auto y tendría que caminar todo el trecho a la escuela y aunque bueno al llegar no fue tan caballeroso para abrirme la puerta como aquella primera vez en nuestra cena al menos se despidió de mí antes de dirigirse a su clase. No supe sí su amabilidad fue porque no había ya casi alumnos debido a que era un poco tarde o si su farsa llegaba a tal extremo, quizá su madre estaba escondida detrás de un arbusto… sí lo sé estoy un poco loca, pero entonces ¿porqué se comporta así? . Tan pronto como encontré a Alice, la fulminé con la mirada. Ella obviamente se hizo la inocente, aunque se intereso mucho por mi trayecto a la escuela, decidí torturarla un poco lo que solo duro el primer periodo. Comimos juntos todos los chicos con excepción de Edward que comía con su corte. En clase de música el Sr. Cooper nos pidió a Edward y a mí que nos quedáramos un poco después de clases para supervisar como íbamos con los ensayos, me tensé un poco y mire en dirección de Edward quien sin inmutarse acepto. Le mandé un texto a Alice para decirle que espera un poco, para poder irme con ella. "Lo siento, voy camino casa de Jasper", respondió. Genial. Me ocuparía del problema después. Entre en el aula de ensayos y ya se encontraba Edward ahí, observe un poco a mi alrededor y vi que el profesor Cooper aun no se encontraba en la habitación. Aprovecharía para acordar algunas cosas sobre los ensayos con Edward.
- Supongo que dominas la canción – afirmé, al muchacho que rosaba levente con sus yemas las teclas, las cuales empezaron a desprender un sonido que inundó el lugar. Se limitó a empezar a tocar la canción con tal perfección, a pesar de que no conocía muy bien el ritmo pues solo lo había escuchado un par de veces el sonido que emanaba del instrumentó era mágico. Me acerqué un poco mas hasta quedar casi detrás del. El sonido fluía como el agua en calma, las notas altas, bajas, rítmicas, como si mi corazón palpitara al mismo tiempo se empataban. Solo se vieron equivocas por el sonido de una puerta al rechinar y cerrar pesadamente, las notas se atropellaron una tras otra y pude observar el rostro de Edward contraerse. Estaba tan metido en la interpretación que apuesto ni siquiera recordaba que estábamos esperando por Mr. Cooper.
-Creo que aún le falta un poco de práctica señor Cullen, pero aun así debo admitir ha mejorado en este tiempo – apuntó el profesor, mirando a Edward y después a mí – Han hecho un gran trabajo juntos, quizá, bueno…quizá deberían considerar el agregarle letra solo si piensan que es lo adecuado – comentó – por lo demás creo que no necesito escuchar más, con lo poco que capte al entrar me es suficiente. Gran trabajo srita. Swan – declaró el profesor y después miró a Edward para sonreírle – Edward es un gran aprendiz – fue lo único que se me ocurrió, a lo que Cullen hizo una mueca, claro, muy apenas no habíamos dirigido la palabra en estas semanas y ahora yo me llevaba el merito de su trabajo. Bueno eso le pasa por ocultar sus talentos, sin querer una sonrisa de autosuficiencia y un tanto burlona se asomo sin yo ordenarle a mis labios que se detuvieran. Ups! Creo que Edward se enojo.
- ¿Eso es todo profesor? ¿Me puedo retirar? – preguntó un poco enojado. El profesor apenas y asintió y Edward ya iba saliendo por la puerta. Ja, eso se merece por mentiroso. Yo salí poco de pues del hacia la recepción. Estaba sentaba esperando por el Taxi al que había llamado cuando escuché se abrió la puerta de la dirección. Un destello cobrizo al final del pasillo captó mi atención.
- Puedes contar con mi apoyo – decía el director, con una mano en el hombro del muchacho – hablaré con tus profesores sobre el viaje – de que viaje hablaba? ¿Acaso Edward iba a salir?, sin darme cuanta me vi mirándolos fijamente, que despistada. En cuanto captaron mi mirada yo sonreí sin saber que mas hacer – Buenas tardes, Srita. Swan, algo que pueda hacer por usted – preguntó el director – Oh gracias, solo estoy esperando a que llegue el taxi por mí, mi amiga se ha olvidado de decirme que hoy no podría llevarme – expliqué, mientras me daba cuenta ahora que Edward era el que tenía una sonrisa sínica en su rostro.
- Lo lamentó mucho, mi hermana suele ser muy distraída. Yo personalmente te llevaría a casa pero en estos momentos tengo un poco de prisa y debo llegar a otro lugar – dijo él. A lo cual me quedé atónita. Edward había sido amable por una vez, aunque su forma de actuar no empataba con su expresión. El director se retiro a su oficina y Edward salió por la puerta principal, unos 10 minutos después el taxi llegó por mí y le indique la dirección de la casa Cullen, al pasar la entrada principal alcance a divisar un destello plateado afuera de la casa, la sangre comenzó a hervirme cuando me di cuenta de que ese auto ahí parado era de Edward, y para colmo cuando cruce el pórtico el estaba muy sínicamente sentado en la recepción esperando por mí.
- Tenía que estar para recibirte, era muy urgente llegar primero que tú – me dijo con sorna y una sonrisa sínica en su rostro. ¡Esto era la guerra!
Lo sé lo sé ! me quieren matar ! Lamento mucho no haber actualizado pronto, se que no tengo escusa ni nada por el estilo, pero bueno como alguna vez les comenté los primeros cápitulos ya los tenía escritos por eso fue un poco mas rápido el pblicarlos. Pero espero ya poder actualizar pronto. Muchas gracias a todas las chicas y chicos que leen el fic, sin sus reviews buenos y malos esta historia no sería nada. Ustede me impulsan a seguir inscribiendo, me encanta poder transportarlos a otro lugar y que vivan a travez de los personajes. Gracias infinitas de nuevo.
Bueno para empezar, Edward Y bella seguiran con su guerra de buenas apariencias y odiandose el uno al otro, pronto no se si en uno o dos caps mas aparecera Jacob! WOW
Sí tiene alguna queja, sugerencia, comentarío, duda, pregunta, anotación, observación o siemplemente quieren decir hola no lo pienses dos veces en dejar un review, tanto los laargo que me encantan pues alimentan mi historia hasta los que solo son para saludar son bien recibidos. Espero que mi Fic los siga cuativanto capítulo a capitulo como hasta ahora.
Besos
The Rainbow Girl Says
XOXO
