Al día siguiente, todo el grupo de Saito, junto con Tiffania, partieron de regreso a Tristain.

Dentro del carruaje:

-"¿Te sientes mareada?"-le pregunta Saito, viendo a la media Elfo con una cara algo triste.

-"No"-Contesta Tiffania, cambiando su semblante-"Es que es la primera vez que salgo de esta manera".

-"¿Siempre habías vivido sola en ese lugar?"-Pregunta Louise.

-"Antes vivía con mi madre, antes de que muriera"-Le explica Tiffania.

-"¡Lo siento! No era mi intención recordar algo malo"-Se disculpa la maga del vacío de cabello largo rosado por su imprudencia al preguntar sobre cosas personales.

-"No importa"-Le dice Tiffania, tratando de evitar preocupaciones a la chica de cabello rosado.

-"Por otra parte, Tiffania"-Menciona Saito, cambiando de tema-"Sé que Yisugo es alguien muy reservado, pero quiero saber ¿Cómo lo conociste?".

-"Lo siento Saito-san, pero quisiera que espere un poco más"-Le pide Tiffania, aún con timidez-"No quisiera que Yisugo-san se enojara por contarles algo que tenga que ver con él".

-"Entendemos"-Dice Saito, dejando el asunto de lado.

Cuatro días después

El pequeño grupo que andaba de viaje había llegado al pueblo de Tristain. Tiffania estaba contenta de ver gran cantidad de personas caminando y socializando sin problemas.

No tardaron mucho en llegar al castillo

-"He aquí el lugar donde Su Majestad, la Reina Henrietta vive"-Presenta Saito, ganándose una mirada de reproche por parte de la pequeña maga del Vacío.

Posteriormente, los seis entraron y llegaron a la habitación donde la Reina de Tristain los esperaba.

-"Hemos regresado, Su Majestad"-Avisa Agnes.

Henrietta, quien se encontraba viendo el paisaje por la ventana, volteó hacia los seis, notando que se habían arrodillado.

-"Ella es Tiffania"-Empieza Louise, presentando a la chica que habían traído.

-"Es un gusto, Su...Su Majestad"-Menciona Tiffania, algo nerviosa.

-"Igualmente, Tiffania-san"-Le responde la Reina de cabello morado-"Disculpa, no puedo ver tu cara".

-"¡Oe! ¡Es de mala educación tener un sombrero ante Su Majestad!"-Le reprende Louise.

-"¡Lo siento! Pero...tengo una razón para esto"-Se intenta defender Tiffania.

-"Tiffania, no te preocupes por tus diferencias, te aceptaremos como eres"-Le dice Yisugo, intentando darle un poco de seguridad a sí misma.

Al voltear su cara, La chica del sombrero vio la sinceridad, seguridad y confianza en los ojos rojos del chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, por lo que obedeció llena de seguridad y se quitó el sombrero, revelando su pequeño secreto.

-"¡¿Un elfo?!"-"Exclama levemente Henrietta, al verla.

-"Así que en verdad odian a los elfos"-Dice algo triste Tiffania.

-"De seguro tienes una razón para esto"-Menciona la Reina de cabello morado, sonriéndole-"No te discriminaré por ser una elfo, después de todo tú salvaste a Saito-san, por lo que puedo decir que eres una buena persona".

-"De hecho soy mitad elfo"-Justifica Tiffania-"Mi padre era humano, mientras que mi madre fue elfo".

-"Entendemos las circunstancias"-Contesta Henrietta, sin quitar la sonrisa de su cara.

Pasó un rato y todos, a excepción de Yisugo, fueron a un pequeño Kiosco para tomar el té, durante ese rato:

-"Su Majestad, debido a que no quería preocuparla más, no informé sobre el viaje"-Empieza Agnes-"Nos hemos vuelto a topar con esa mujer".

-"¿Sheffield?"-Pregunta Henrietta.

-"Sí"-Afirma esta vez Louise-"Nos atacó después de encontrarnos con Tiffania. Ella me ordenaba que trajera al otro mago del vacío".

-"Otro mago del vacío?"-vuelve a preguntar Henrietta.

-"Parece que el enemigo tiene información que nosotros no poseemos"-Menciona Agnes, muy seria de su parte.

-"Tuvimos suerte de tener a Yisugo en el viaje"-Menciona Saito-"Cada vez me sorprende más".

-"¿Por qué lo dice Saito-san?"-Pregunta algo curiosa Henrietta.

-"Durante el encuentro contra Sheffield, él mandó animales a ayudarnos"-Dice Saito-"Y no cualquier animal, sino criaturas que son mitológicas en mi mundo".

-"Mmmh"-Simula Agnes una tos, con tal de llamar la atención de todos-"lamento la interrupción, pero dejando eso de lado, hay asuntos importantes de los que hay que discutir".

-"Agnes tiene razón"-Agrega Henrietta, tornándose seria-"Necesito que usted, Agnes, busque un poco de información al respecto, una vez que se acabe esto claro".

-"De acuerdo, Su Majestad"-Dice Agnes, permaneciendo tranquila y firme a lado de su majestad.

-"Por cierto, Saito-san, ¿Aceptará el título de Chevalier?"-Pregunta la Reina.

Mientras tanto, con Yisugo, en su habitación, acostado y con sus familiares divinos:

-"Empiezo a pensar que usted, maestro, es un masoquista"-Dice uno de los Nekomatas (el blanco).

-"¿En serio Shiro? ¿Me van a reprender por no haberlos convocado apenas la gran batalla de los 7 millones?"-Pregunta sarcásticamente Yisugo.

-"Maestro, usted hizo un pacto con nosotros el cual estipula que lo ayudaríamos en lo que pudiese"-Le sigue un pequeño tigre blanco con rayas negras, acostado en el suelo-"Podríamos haberlo ayudado si nos hubiera convocado".

-"Si ustedes mueren no podría tener a nadie con quien hablar"-Se justifica Yisugo.

-"Amo, Talvez no nos convoca a todos, pero por lo menos, podría haber convocado a Nemea, Esfinge, Byakko y a mí"-Argumenta el Kyubi no Kitsune, quien se había convertido en un pequeño zorro de nueve colas (Parecido a un Ninetales, de Pokemon).

-"Chicos, decidí correr el riesgo yo solo. Sabía que habría mucho riesgo en convocarlos y meterlos en combate. No quiero que mueran en una batalla como la que libré solo. Aún no controlo totalmente mi poder desatado en la misma y si los convocaba, corría el riesgo de dañarlos y manchar mis manos de sangre aliada. Son una buena compañía, en especial en estos casos, y no quería perderla en esa misma batalla"-Expresa Yisugo, tornándose algo reflexivo y llegándole al corazón de sus familiares.

Sin más de qué hablar, todos sus familiares se retiraron para el mundo astral, mientras que Yisugo se levanta de su cama y sale a caminar por un pequeño "bosque".

Regresando con Saito:

-"Entonces, Saito-san ¿Aceptará el título?"-Pregunta la reina de cabello morado.

-"Claro"-Responde Saito, muy animado.

-"Espléndido"-Dice Henrietta, feliz de escuchar su respuesta positiva-"Mañana oficiaré la ceremonia".

-"Gracias"-Agradece Saito.

-"por cierto, Tiffania-san, ¿Podría contarnos un poco sobre usted?"-Solicita la reina de cabello morado, cambiando el enfoque de la conversación a la media elfo.

-"Claro"-Responde con un poco de nervios Tiffania, empezando a contar-"Mi madre fue una Elfa, quien contrajo nupcias con el archiduque de Albion, y de ese matrimonio nací yo. Heredé algo de magia por parte de mi madre".

-"Lo que yo no entiendo, es cómo me pude mover de un lado para otro instantáneamente"-Menciona Saito, sintiendo un poco de curiosidad por su inesperado escape.

-"Compinche, en esa parte la puedo explicar yo"-Dice Derflinger, logrando atraer la total atención de todos los presentes y sintiendo la total observación de los mismos, provocándole un poco de vergüenza-"No me miren tan cerca, que me avergüenzo"-Les pide nerviosamente la espada,

Sin más, todos se alejan un poco para hacer un poco más cómoda la explicación por parte de la espada.

-"Bien, una vez que estabas en el bosque"-Empieza a contar Derflinger-"Con el corazón parado, una señorita, quien resultó ser la Medio Elfo, utiliza un anillo con una piedra preciosa mágica que tenía en su dedo, logrando así regresarte a la vida. De hecho, jovencita (se refiere a Louise), te diré la razón por la cual mi Compañero dejó de ser tu familiar".

-"Sería mejor si nos lo contaras a todos, espada parlante"-Infiere Agnes.

-"Bien"-Prosigue el compañero de Saito-"Mi compinche fue retirado de la batalla por mí, bajo las órdenes del compinche de cabello alborotado negro/rojo/plateado. En el momento en el que fue transportado al bosque, la chica medio elfo, quien está con nosotros en este momento traía un anillo en uno de sus dedos. Ese mismo anillo tenía una pequeña piedra mágica. Usó la piedra mágica que tenía el anillo, transfiriendo la esencia mágica hacia mi compañero, devolviéndolo a la vida".

-"Entonces, eso quiere decir que existe la magia para devolverles la vida a las personas"-Supone Henrietta.

-"De seguro debe relacionarse con la magia del vacío"-Agrega Louise-"¿Sabes conjurar hechizos del vacío?".

-"N...no lo creo, no"-Responde Tiffania, algo incómodo y asustada.

-"¡Esto es importante!"-Exclama la pequeña maga del vacío de cabello rosado, asustando a la medio elfo lo suficiente como pasa salir corriendo.

-"¡Tiffania!"-Exclama Saito, corriendo tras de ella para intentar detenerla y calmarla, pero alguien lo detuvo-"¡Compinche, Espera"-Exclama Derflinger, deteniendo a su compañero-"Ella ha pasado por mucho, lo mejor que podemos hacer ahora es dejarla sola para que se calme".

-"Si tú lo dices"-Dice Saito, siguiendo el consejo de su compañero de batalla y regresando con Louise. Una vez con ella y la reina:

-"Oigan, ¿Han visto a Yisugo-san?"-Se pregunta Henrietta, percatándose de la ausencia del chico que la volvía loca.

Mientras tanto, Tiffania había entrado al pequeño bosque, y al adentrarse, se encuentra con un gran tigre blanco que la asustó.

Cierta persona que se encontraba acostada sobre las fuertes ramas de un árbol volteó a ver qué sucedía al oír el pequeño grito de terror de la medio Elfo. No duró mucho en perderse de vista y reaparecer frente a ella, extendiéndole la mano-"Tranquila".

-"¡Yisugo-san!"-Exclama Tiffania aliviada, al poder reconocerlo mientras utilizaba su mano extendida para levantarse.

-"No te preocupes"-Le vuelve a decir Yisugo, para mantenerla tranquila-"No te harán daño".

-"¿Quiénes son ellos?"-Pregunta la medio elfo, refiriéndose a las destacables criaturas que veía alrededor de ella y el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado.

-"Ellos son mis familiares"-Le responde Yisugo, presentando a sus compañeros-"Byakko, Shiro(Nekomata blanco), Kuro (Nekomata negro), Kyubi, Nemea y Esfinge, Coyote y Orochimaru (Refiriéndose a la serpiente enrollada a Coyote)".

-"E...Es un gusto"-Dice Tiffania tímidamente, puesto que estaba un poco nerviosa.

-"¿Y? ¿Qué pasó?"-Pregunta el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, cambiando de tema.

-"Nada, solo recordé un poco sobre el pasado"-Responde la Medio-Elfo, algo angustiada-"Todavía no lo supero".

-"Bueno, aún te queda tiempo para superarlo"-Dice Yisugo, con un tono frío e inexpresivo, intentando animar a la medio-elfo-"Además, ahora no estás sola, he vuelto a tu vida y te puedo ayudar si lo necesitas".

-"¿Sabe, Yisugo-san?"-Menciona Tiffania.

-"¿Qué cosa?"-Le pregunta Yisugo, con inexpresión.

-"Antes no tuve la oportunidad de agradecerle por lo que hizo aquel día"-prosigue la medio elfo-"En serio se lo agradezco, ojalá tuvera algo con qué agradecerle".

-"Mientras usted sigue siendo la misma medio elfo linda que conozco, será un agradecimiento "-Le responde el chico de cabello alborotado, con la misma inexpresión de siempre, pero con cierta calidez en sus palabras, las cuales le provocaron un ligero sonrojo a la chica-"Ay, Yisugo-San"-Le dice Tiffania, intentando ocultar su emoción y rubor.

-"Yare Yare"-Menciona él, suspirando.

Mientras ella, con una sonrisa y mejillas ligeramente sonrojadas, se retiraba, Esfinge se acercó a su amo y amigo:

-"Podría haber aprovechado la oportunidad maestro"-Le infiere Esfinge, intentando provocar y despertar la lujuria de su amo al mismo tiempo que observaba a Tiffania irse-"Esos Pechos grandes y esa figura de seguro le vendría bien para usted además de aquella reina de cabello morado, son buenas candidatas para formalizar y procrear".

Al voltear a su amo, empieza a tener escalofríos por su fría, gélida y atemorizante mirada en la que le brillaban los ojos rojos, asegurándole dolor en el futuro inmediato. No duró mucho en hacer una cara de poker face al saber que estaba condenado.

Todos los demás familiares suspiraron al ver que su compañero la había regado a lo grande ante su comentario anterior.

Acto seguido

Yisugo, al igual que sus familiares, había regresado a sus lugares de relajación encima de las ramas de los árboles, a excepción de Esfinge, quien estaba amarrado como Cordero a punto de ser sacrificado, castigo ganado a pulso por enfadar a su amo.

Cayó la noche

Al caer la noche, Yisugo se encontraba sobre el techo del castillo. Para ser más específicos, estaba acostado sobre el techo de una de las más altas torres del castillo, observando las dos lunas y disfrutar del paisaje que podía ver las noches.

De repente empieza a oír un arpa siendo tocada y una voz cantando, provocándole un poco de curiosidad, preguntándose de quién sería la voz que cantaba la melodía.

Al levantarse, logra identificar a Tiffania, quien era la que cantaba la melodía.

-"¿Tienes insomnio?"-Le pregunta Yisugo, dándole un pequeño susto a Tiffania.

-"Ah, Yisugo-san"-Exclama levemente Tiffania, aliviada de que fuera él, pues le daba mucha seguridad teniéndolo cerca de ella.

-"¿Y bien?"-Dice el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, esperando su respuesta.

-"Un poco"-Responde Tiffania, un poco tímida-"nunca había salido tan lejos de aquella cabaña. A pesar de que estaba un poco ansiosa de salir, y ver el mundo exterior, no puedo negar que también estaba nerviosa y preocupada".

-"No tienes nada de qué preocuparte, Tiffania-San"-Dice Saito, sorprendiéndola a ella y a Yisugo, pero levemente en su caso-"Nosotros podemos protegerte de lo que pudiera pasar".

-"¡Saito-san!"-Exclama sorprendida la medio elfo-"Mis disculpas, no quise despertarlo"

-"No te preocupes Tiffania"-Le dice Saito-"De todos modos no podía dormir ¿Tú tampoco Yisugo?".

-"Generalmente observo las lunas un poco antes de dormir, de alguna manera me atraen mucho las noches que pasan con las lunas alumbrando levemente el cielo, junto con las estrellas"-Justifica el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado-"Sin embargo, oí la notada y pensé en echar un ojo en su origen".

-"Pueden llamarme Tiffa...Si quieren"-Dice la Medio-elfo.

-"De acuerdo, Tiffa"-Le responde Saito.

-"Yo te seguiré llamando Tiffania"-Agrega Yisugo.

-"Es extraño"-Habla de repente Tiffania, volteando hacia las lunas-"La luna que veía desde el bosque es exactamente la misma que veo desde este balcón".

-"¿Te hemos causado problemas trayéndote aquí?"-Le pregunta un poco apenado el azabache de cabello azul.

-"Desde cuatro años, cuando empecé a vivir en el bosque, siempre he estado sola"-Empieza a relatar la Medio Elfo-"Pensé que viviría sola para siempre".

-"¿Te arrepientes?"-Le vuelve a preguntar Saito-"Es decir, me siento mal por haberte sacado de allí de esta manera, perdónanos, Tiffa".

-"Para nada"-Responde Tiffania-"No es culpa suya, además, yo siempre he querido ver el mundo exterior".

-"¿En serio?".

-"Sí"-Afirma la medio elfo-"Deseo recorrer libremente este amplio mundo, conocer gente distinta, pero...estoy asustada. No conozco a nadie. De hecho puedo utilizar magia".

Esto último sorprendió levemente al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, quien apenas podían sentir su presencia.

-"Lo descubrí el día en que murió mi madre y en el cual estuve a punto de ser secuestrada por los militares"-Cuenta Tiffania-"A pesar de que me alegra ver a Yisugo-san, quien me ayudó a mí y a mi madre a escapar, al mismo tiempo me duele recordarlo".

-"¿Es eso cierto?"-Pregunta una vez más Saito.

-"Poseo los poderes mágicos que heredé de mi madre"-Prosigue Tiffania-"Pero no sé si eso es bueno o malo".

-"Yo tampoco lo sé"-Dice Saito-"Pero seguro que no es algo malo".

-"¿Eh?".

-"Que hayas nacido medio-elfa y con todos esos poderes mágicos...Debe haber alguna razón para eso"-Dice Saito, queriendo animar a la medio Elfo-"Es lo mismo que cuando yo llegué aquí desde otro mundo".

-"¿Otro mundo?"-Pregunta Tiffania, algo curiosa.

-"Sí"-Afirma Saito-"Es por eso que comprendo cómo te sientes, así que pregúntame lo que quieras siempre que lo necesites. También puedo decir que puedes contar con el chico silencioso con cabello alborotado negro/rojo y plateado que se recarga en el cerco del balcón".

-"Saito tiene la razón, Tiffania"-Agrega el chico de pocas palabras-"Puedes contar con nosotros".

-"A fin de cuentas, eres la persona que salvó mi vida"-Le sigue Saito.

-"Gracias"-Dice la Medio-elfo-"A ambos, me alegra que sean mis amigos". En eso toma las manos de Saito, mientras que este sintió un escalofríos al oír una voz en su cabeza, la cual le daba sumo miedo. Al único que no le tomó por sorpresa fue a Yisugo, pues él sabía de qué iban.

-"B...B...Bueno, me...me iré a dormir ¡Buenas noches!"-Balbucea Saito, largándose rápido de ahí y dejando a una consternada Medio-elfo.

-"¿Y ahora por qué me odia?"-Se dice a sí misma Tiffania en voz alta, algo confundida por la actitud de Saito al regresar al castillo con suma prisa.

-"No te odia Tiffania"-Habla Yisugo, tranquilizando a su amiga de cabello rubio-"La conciencia de ese chico es sumisa a Louise, y le tiene mucho miedo a los castigos que ella le dé".

-"¿Y a usted?"-Le pregunta una vez más Tiffania.

-"Yo atiendo a algunos asuntos de la Reina, aunque la mayoría del tiempo que he estado, me encuentro en la escuela de magia"-Responde Yisugo, inexpresivo, frío y serio-"Si usted quiere, la acompañaré a lo que sea".

-"Gracias, Yisugo-san"-Agradece la medio-elfo, un poco sonrojada-"De hecho, ¿Podría hacer algo por mí?".

-"¿Qué desea?".

-"¿Podría quedarse en mi habitación hasta que me duerma?".

Esto último agarró de sorpresa al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, no se esperaba tal petición.

-"Solo tengo una pregunta".

-"Adelante".

-"¿Por qué?".

-"A pesar de que tienes poca presencia, tu aura, aunque es algo fría y muy aislante, me da un poco de calidez al sentirla, me hace sentir muy segura".

Lo que le había dicho Tiffania lo dejó un poco más sorprendido.

-"De acuerdo"-Dice Yisugo, recobrando su postura fría, inexpresiva y seria, determinado a satisfacer la petición de la Medio-elfo.

Ambos se dirigieron a la habitación de Tiffania y ella se acostó, mientras que el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado tomó un banquito y lo puso a un costado de su cama.

La medio-elfo no tardó mucho en quedarse dormida. Yisugo, por otra parte, viendo que estaba profundamente dormida, se dispuso a dirigirse a su cuarto para descansar y esperar el siguiente día


Al día siguiente, todos (Henrietta, Saito, Louise, Agnes, Tiffania, Siesta y Yisugo) se encontraban en la sala del trono, donde se llevaba a cabo la ceremonia para nombrar a Saito caballero.

Mientras que su enamorada de cabello morado nombraba a Saito como caballero, él observaba un punto fijo en el suelo, muy concentrado y pensativo.

-"Sheffield, invocadora, familiar del vacío, puede invocar criaturas de aspecto canino a los que llama Fenrirs, también invocar gárgolas con aspecto de cabra"-Pensaba Yisugo, totalmente aislado de la realidad y concentrado en su análisis mental acerca de esa persona.

Estaba tan concentrado que había pasado la ceremonia de nombramiento a caballero de Saito.

-"¿Yisugo-san?"-Le intenta llamar a Henrietta, quien lo veía totalmente abstraído.

-"Hey, Yisugo"-Le secunda Saito, ya con su capa de caballero y golpeando ligeramente a su amigo para devolverlo a la realidad.

No duró mucho que Yisugo volviera a la realidad.

-"¿Qué pasó?"-Le vuelve a preguntar Saito.

-"No fue nada"-Dice Yisugo, desviando la atención.

Sin más qué decir, la Reina prosiguió.

Saito, Siesta y Louise tomaron un globo con escolta hacia la academia, dejando a Yisugo, a Henrietta y Tiffania.

-"Como había dicho, yo me prepararé para la reunión Continental"-Dice Henrietta, antes de retirarse, dejando al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado y a la medio-elfo solos.

-"Viendo que no estaré haciendo nada por el momento ¿Quiere hacer algo?"-Le pregunta Yisugo, intentando romper el silencio incómodo.

-"No sé qué hacer"-Responde Tiffania-"¿Qué haría usted?".

-"Yo entrenaría".

-"Pues...Quisiera verlo entrenar por el día"-Dice Tiffania.

Bien.


Momento después, Yisugo se encontraba entrenando en el patio del castillo, mientras era observado por la medio-elfo. Notase que Yisugo tenía varias armas que manejaba, las cuales era la Katana, Bastones de Eskrima, Tonfas y el Bastón largo.

A cabo de un rato, Yisugo terminó su propio entrenamiento, el cual consistía en las técnicas del bastón largo, puesto que él sentía que no había entrenado mucho con él, a pesar de que era su arma favorita a la hora de enfrentar a sus oponentes.

Una vez que se secó el sudor y se puso su gabardina, se dirigió donde se encontraba Tiffania.

-"Yisugo-san"-Le llama.

-"¿Sí?"-Responde.

-"¿Usted cree que pueda encajar en la academia de magia?".

Yisugo vio que Tiffania se sentía insegura ante su situación de haber nacido Medio-elfa.

-"Bueno, como había dicho Saito anoche, si estás insegura, sabes que puedes apoyarte en nosotros"-Decía Yisugo, con un tono inexpresivo, frío y serio, al mismo tiempo que su cara no expresaba más que frialdad.

-"Yisugo-san"-Le vuelve a llamar.

-"¿Sí?".

-"¿Podría preguntarle algo...personal?".

Esto le provocó un sobresalto. En ese momento Yisugo detectó un punto débil en cuestiones personales.

-"Adelante"-Le dice. recobrando la compostura inexpresiva.

-"¿Por qué siempre está así?".

-"¿Cómo que por qué siempre estoy así?".

-"Siempre lo he visto inexpresivo y frío. Me preguntaba si algo le molestaba siempre, como si algo le hubiera pasado antes".

-"Bueno, si tengo esta cara, es porque así puedo manejar adecuadamente mis sentimientos, o evitar que interfieran en mis misiones. Las reprimo para poder tener un cálculo efectivo en combates y misiones que tenga".

-"¿Por qué?"-Vuelve a preguntar.

-"Para mostrarme como una persona inquebrantable".

Tiffania suspiró.

-"Así fui entrenado"-Dice Yisugo-"Me enseñaron, a pesar de que yo solía llorar mucho antes. Me sentía débil mostrando mis emociones, por lo que me entrené de todas maneras para reprimirlos, hasta que por fin me convertí en alguien que reaccionaba antes amenazas. Entrené mis instintos para detectar cualquier amenaza que amedrentara a mis seres queridos pero sin dejar que la ira o la tristeza me controlaran".

Volvió a suspirar.

-"¿Algo que quisiera decirme?"-Le pregunta de sorpresa Yisugo.

-"Bueno, he visto que, a pesar de que intenta esconderlos, de alguna manera se manifiestan en usted. Podrá su cara tener una gran frialdad, pero sus acciones y su compañía se sienten...cálidas"-Opina Tiffania-"Si es así como puede expresarse, no se preocupe, confío mucho en usted, incluso desde aquel entonces".

-"Del mismo modo, yo aprecio sus palabras"-Responde Yisugo, aún con su frío tono.

Esto hizo sonrojar levemente a la Medio-elfo, incluso llegó a darle un pequeño sobresalto a su corazón.

Pasó un momento con tal de que Tiffania se le calmara el sonrojo y los nervios. Al mismo tiempo vio que ya estaba anocheciendo.

Ambos se dirigían hacia sus respectivas habitaciones. Mientras iban caminando, Tiffania decidió romper el silencio que la incomodaba.

-"Yisugo-san"-Le llama.

-"¿Sí?".

-"Después de que se prepare para dormir ¿Podría venir a mi habitación?".

Esto sorprendió levemente al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado.

-"¿Podría decirme la razón?".

-"Quisiera que se quedara conmigo, o por lo menos hasta que me duerma"-Le responde Tiffania-"A pesar de que he podido dormir sola en aquella cabaña, no podía dejar de sentir miedo en la soledad. Y con usted, como había dicho antes, me siento segura con usted cerca. Con usted, estoy segura de que podré dormir tranquila".

Aunque Yisugo se inclinaba mucho a querer negar las peticiones, su debilidad era el sentimiento de vulnerabilidad que percibía por parte de las personas, por lo que no pudo negarse ante ella.

En esa misma noche, Yisugo, ya con su ropa para dormir, se dirigió hacia la habitación de Tiffania y puso un pequeño banco a un costado de su cama.

Una vez que ella está acostada, empieza a cerrar los ojos lentamente. Yisugo, por otra parte le acarició el cabello, acción que le costó su "libertad", puesto que ella inconscientemente la agarró con amabilidad y se movió hacia el lado en el que él estaba.

-"Esto es claramente injusto para mí"-Pensaba Yisugo, algo asustado por dentro, buscando la manera de zafarse sin despertarla. Sin tener ningún éxito, decidió quedarse sentado en el banquillo y esperar que el agarre de la Medio-Elfo se aflojara con la profundidad de su sueño. No obstante, mientras esperaba, empezó a observar su rostro y notó que ella desprendía una amable y cálida sonrisa, cosa que hizo darle un pequeño sobresalto al corazón del chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, quien intentaba reprimirlo a toda costa, a pesar de su lucha interna, no pudo evitar que tuviera una sensación cálida en él.

Decidió suspirar con tal de calmarse y enfriar sus pensamientos, al mismo tiempo que notó que su mano se liberó del agarre de Tiffania. No dudó en sacarla de nuevo y retirarse como un rayo para regresar a su habitación.

-"Estas dos chicas me matarán con su calidez"-Pensaba Yisugo, mientras intentaba volver a calmarse, pues su lucha interna volvió a aparecer cuando salió de la habitación.

Sin más, decidió dejar que su cuerpo se acostara y consiguiente, se durmiera.

Continuará