Capitulo 2:
Lirio: (Lilium)
Mi corazón no ha dejado de doler desde el día de ayer, cómo es posible que ella tengo tanto poder sobre mí, ahora que está presente es más arriesgado estar enamorado de ella, pero supongo que el tiempo que estuve seguro realmente no estaba viviendo. Era cómo observar una hermosa obra de arte, solo podías verla, desde lejos, y apreciarla de esa forma. Estar enamorado es mucho más que eso, es arriesgar, es dolor, es un conjunto de emociones que se quedan contigo mareándote y confundiéndote, pero en eso consiste realmente, el sentirte vivo.
No sé cómo debo proceder ahora, tal vez deba de hablar con Pheobe a ver que me aconseja, le preguntaría a Gerald pero hay dos razones muy grandes por las cuales no puedo hacer eso, número uno, la odia. Y si eso no es suficiente, él y yo aún no estamos en buenos términos. No sé qué debo hacer ahora, no sé cómo acercarme, no sé qué es lo que debo buscar, no sé que es lo que ella está buscando pero no me voy a rendir.
Ahora que lo pienso mejor, han pasado siete años desde que se fue, ¿Qué tanto han podido cambiar las cosas para ella? ¿Qué tantas cosas han pasado en su vida? No lo sé, pero tendré que averiguarlo.
Desayuno rápido con mi familia, me despido y tomó camino a casa de Helga, voy a hablar con ella, voy a subirme al camión con, y voy a averiguar qué es lo que le pasa. Al llegar veo que no hay movimiento en su casa, tal vez ya se fue, pero veo que hay un automóvil negro estacionado enfrente, empiezo a escuchar que la puerta se empieza a abrir y me invade el pánico, corro a esconderme y espero a ver qué es lo que pasa.
—Helga, de verdad ¿Estás de acuerdo con esto? —La otra voz me resulta conocida, pero no tan familiar, es una voz femenina pero estoy seguro que no es su mamá, tengo que resistir está urgente necesidad de echar un vistazo.
—Realmente no importa si estoy de acuerdo o no, necesitamos el dinero, por lo tanto necesitas el trabajo. Mi opinión no interesa en lo más mínimo Olga, haz lo que tengas que hacer. —Su hermana Olga. No suena molesta, pero sí hay una pizca de aburrimiento en su voz. No resisto mi necesidad y me asomo un poco, puedo ver que le dedica una sonrisa alentadora, pero Olga se ve angustiada aún.
—Helga, sé que esto será difícil, pero voy a dar todo de mí para que todo salga bien, vamos a seguir adelante hermanita bebé. —Puedo escuchar su voz triste, y eso hace que Helga la abrace.
—Olga, ¿Que no tenemos un acuerdo en dónde especifica que no me ibas a llamar "hermanita bebé"? —Puedo escuchar que Olga empieza a reír —Vamos, llévame a la escuela.
Ahí van mis esperanzas de hablar con ella está mañana, antes de que se suban al auto, puedo ver la ropa que Helga tiene puesta, es una falda skater color melón, con una blusa negra tres cuartos con cuello redondo, el cabello suelto cómo siempre y sus tenis vans tienen un diseño de flores guindas. Se ve hermosa cómo siempre. Lo mejor será esperar aquí el camión, hoy no pienso caminar a la escuela. Cuando al fin puedo tomar el camión, me doy cuenta de unos ojos que me ven fijamente, volteo y veo a Pheobe recorriéndose para hacer lugar y que me siente junto a ella. Esto no es bueno.
—Buenos días Pheobe —Saludo amablemente, pero sé que mi voz suena cansada, estoy un poco desanimado por el incidente de esta mañana.
—No me vengas con "Buenos días Pheobe" ¿Que rayos estabas haciendo acá? ¿Estabas buscando a Helga cierto? ¿Qué tal te fue? ¿Hablaste con ella? ¿Cómo está? —Me bombardea con tantas preguntas que me siento mareado.
—Pheobe tranquila, no he hablado con ella, bueno sí, ayer… —Mi cara se ensombrece al recordar lo que me dijo el día de ayer, esas palabras tan frías, esos ojos sin vida. —En pocas palabras me dijo que ya no siente nada por mí que el pasado quedó atrás. ¿No has tú hablado con ella? –No puedo suprimir el suspiro cansado que sale de mí, pero es que ya no puedo seguir ocultándome, a mí y a mis sentimientos por ella.
—No, tomando en cuenta que empiezo a temblar cual perro chihuahua, no he tenido la oportunidad de verla por la clase avanzada. Pero no me cambies el tema insecto inmundo, si ayer te dijo que no quería saber nada de ti ¿Qué haces buscándola?
Tengo miedo que al decir lo que estaba haciendo en voz alta suene cómo un loco, pero realmente últimamente sólo he estado haciendo locuras. Bueno, es Pheobe, lo peor que puede pasar es que nunca me vuelva a dirigir la palabra.
—Vine a hablar y a esperarla para tomar el camión juntos, pero se fue a la escuela con Olga. Al parecer están viviendo juntas.
—Oh, ya veo. ¿Y en tu espionaje no miraste a la hija de Olga? Tengo mucha curiosidad por conocerla, fue la razón por la que Helga se fue en primer lugar, iba a ir a hacerle compañía a Olga porque estaba a punto de dar a luz.
—No, no miré a ninguna niña, pero probablemente se quedó con la madre de Helga.
—Puede ser. Bueno, si es que logras hablar con ella de manera civilizada, me la saludas, voy a intentar buscarla hoy pero si no la veo, quiero que sepa que aun pienso en ella.
Me provoca una sonrisa el saber que alguien tiene un cariño tan grande por Helga, a decir verdad me pone un poco celoso el que Pheobe desarrollara esos sentimientos cuando Helga aún era agresiva y sarcástica. No estoy seguro cual Helga es mejor, la anterior podría ser áspera pero tenía unos sentimientos tan profundos y hermosos, la nueva Helga es mucho más accesible, pero no demuestra ninguna emoción. ¿Qué fue lo que pasó que la volvió una persona incapaz de sentir?
Llegamos a la escuela, y cuando entro al salón veo que todos están susurrando, pongo atención y escucho el nombre de Helga, mis ojos vagan a través del salón buscándola. Al parecer se encuentra con una chica y le está haciendo preguntas sobre biología, lo deduzco porque tiene el libro en las manos y esa chica es bastante buena en esa área. ¿Acaso no escucha todos los susurros? ¿No le molestan? ¿Cómo es capaz de actuar como si no pasara nada y conservar esa sonrisa amplia y alentadora? Me parece increíble su nivel de natalidad. Toda ella es increíble.
Las clases continúan su ritmo habitual hasta que al finalizar una clase un maestro me pide que me quede un poco más. Ya sé que es lo que quiere, el año pasado hicimos un prueba de aptitudes antes de salir y entrando nos iban a dar resultados. Dejé mi prueba en blanco. Así que probablemente me vaya a regañar.
—Arnold, estoy preocupado, tus calificaciones son apenas aprobatorias y ni siquiera hiciste el esfuerzo de contestar la prueba de aptitudes. ¿No tienes ninguna meta a futuro?
—No es eso, es solo que me opongo a saber qué es lo que quiero hacer el resto de mi vida desde los diecisiete años, puedo cambiar en cualquier momento de opinión y no me quiero condenar.
—La prueba no dirá lo que tienes que hacer, siempre es tu decisión. Sólo será una guía en lo que eres bueno. Al parecer tienes muchas dudas, así que ya hablé con el director y él autorizó que una vez a la semana acudas a orientación vocacional —Comienzo a hacer cara de disgusto porque en verdad necesito todo mi tiempo para juntar valor y acercarme Helga —No pongas esa cara, no está a discusión, la nueva encargada de orientación te va a ayudar, es la señorita Pataki, y te está esperando.
No puede ser posible que las cosas vayan tan bien. Obviamente no es Helga la encargada, eso quiere decir que es Olga. Bien, esto puede ser muy bueno, o muy malo. Corro a la oficina y toco la puerta con mucho entusiasmo, debo de calmar mi euforia, seguramente Olga pensará que es bastante raro. A los pocos segundos Olga abre la puerta y me dedica una sonrisa que me invita a pasar.
—Hola, Arnold. Mi nombre es Olga y soy la nueva orientadora vocacional. Toma asiento por favor.
La oficina es limpia, más allá de limpia, es pulcra. Todo tiene un lugar, veo que tiene unas flores en su escritorio y la mayoría de sus cosas son color rosa. Ella es una versión más madura de la Olga que conocí hace siete años. Y pensar que llegaron a decirle a Helga que Olga era mejor que ella.
—Hola Olga, tal vez no me reconozcas pero yo sí te conozco, fui compañero de Helga durante el tiempo que estuvo en Hillwood y diste una clase en mi salón durante cuarto grado.
Su cara de sorpresa es sutil, pero aun notoria, es una persona que transmite mucha tranquilidad, me mira un rato y me dedica una sonrisa que no es tan reconfortante cómo al de Helga pero no sé si estoy influenciado por mis sentimientos.
—Ya veo, eso quiere decir que consiste a una Helga bastante diferente a la de ahora ¿verdad?
—Se podría decir, aunque aún no conozco bien a esta nueva Helga.
—Ya veo. Bueno, entonces cuéntame por qué estás aquí.
Nos pasamos la tarde platicando sobre el futuro y opciones, pero realmente mi cabeza está en otro lado, me paro del asiento y me despido, cuando estoy a punto de salir puedo escuchar la voz de Olga llamándome.
—Arnold, antes de que te vayas, quiero decirte que me parecería increíble si pudieras hacerte amigo de ella.
—No creo que Helga quiera eso pero lo intentaré —Me despido de nuevo y salgo de la escuela.
Eso último hace que mi corazón se sienta caliente, grande, y lleno. Me gusta mucho sentir que Olga confía en mí. No estoy seguro si sabe lo que pasó hace tiempo pero supongo que no. No importa Helga dijo que todo eso está en el pasado, pero quiero saber que ha pasado con ella, quiero poder decirle lo que siento y que pase lo que tenga que pasar. Olga apoya que sea amigo de Helga, eso quiere decir que tengo una pequeña esperanza.
Camino a mi casa cuando empieza a atardecer, pero de alguna manera tengo la necesidad de hablar con Helga, así que llamó una vez más a ese teléfono, solo necesito escuchar su voz, es todo lo que pido, casi se cae mi celular cuando escucho que se corta el sonido del timbre y contestan.
— ¿Hola? —No sé si colgar, tengo el impulso de colgar, pero no debo, sé que no debo así que toma más fuerza de la necesaria el poder hablar.
—Hola Helga, soy yo, Arnold.
Aunque no la estoy viendo, de alguna forma sé que su cara está distorsionada en sorpresa. No puedo culparla, no sabía que tengo este número, aunque me extraña qué hasta este momento me conteste.
— ¿Arnold? ¿Por qué tienes este número? Este celular lo tengo abandonado desde hace tiempo, fue un milagro que contestara. ¿A que debo el honor de tu llamada? —Y puedo percibir la acidez de sus palabras a través del teléfono, aunque es reconfortante porque de alguna creo que la Helga de diez años hubiera hecho lo mismo.
—Es una larga historia.
—Estas de suerte entonces, porque tengo bastante tiempo. —Casi puedo imaginar la sonrisa torcida que debe estar haciendo.
—Preferiría contarte otro día, por ahora quería preguntarte si necesitas ayuda con la escuela. Porque si quieres yo puedo ayudarte.
—Bueno Arnold, sí necesito un poco de ayuda, pero no creo que tú puedas brindármela, si no me equivoco, pasas la mayoría de las clases mirándome, y si no me estas mirando estas suspirando por los pasillos. —Que ego. Pero no puedo evitar sentir mis mejillas calientes, porque es verdad, me la paso mirándola todo el día, aunque es molesto que me lo tiré en cara.
— ¿No estas siendo muy confiada Pataki? —Sin siquiera intentarlo, mi voz se escucha relajada y lo digo con cierta sorna, al parecer le hace gracia porque puedo escuchar cómo suprime una risita al otro lado de la línea.
—Gracias por tus intenciones Shortman, pero soy una niña grande, puedo con ello.
—Antes de que me cuelgues, dices que no usas este celular, puedo tener tu número frecuente, ya sabes, por si termina siendo yo el que necesita ayuda.
Parece basilar, no sé si estoy cruzando una línea que no debo cruzar pero ya lo dije, mi estupidez me cegó y disfruté demasiado, ahora los dioses me castigan por mi osadía.
—Cuando ese sea el caso, lo pensaré. Nos vemos Arnold
Colgó antes de que pudiera despedirme, no sé qué pensar. Estoy feliz por haber tenido al menos una conversación semi-decente con ella, y ahora ame invade la culpa por no haberle mandado saludos de parte de Pheobe, si ella se entera mis días estarán contados, pero bueno, no pasa nada, si sigo así puede ser que durante un tiempo podamos ser amigos, ahora me conformo solo con estar a su lado, voy a averiguar que hizo este cambio en su persona y voy a confesarme, tal vez no en ese orden pero eso es lo que voy a hacer.
Tengo muchas cosas que pensar, entre ellas sobre mi futuro, maldito el día en que a las escuelas se les ocurrió presionarte para decidir qué hacer. Ni siquiera sé que voy a desayunar mañana y quieren que sepa que voy a hacer por el resto de mi vida, me parece ridículo, pero eso pasa a segundo plano, por ahora solo estoy esperando que mi relación con Helga sea mejor, tengo que lograrlo. Aunque en este momento no estemos en los mejores términos sé quiero que un día lleguemos a ellos.
Hola-Hola, siento que hace muchisimo no subia capitulo, la verdad que tengo tantas ideas para esta segunda parte, pero bueno, espero la disfruten muchisimo. Muchas gracias por su paciencia y por sus reviews y sus follows y sus favoritos, en serio que nunca podré terminar de agradecerlo. Muchas gracias por leer.
