El sonido del agua hirviéndose en la tetera dentro de aquella cocina se escuchaba tanto en la misma como en la sala del hogar donde la familia se encontraba… a la par que Harumi había sido una de las primeras en levantarse, estando esta de bata y pantuflas de morado color, a la par que la misma calentaba el desayuno de seria y calmada manera.
Sin embargo, una tenue sonrisa comenzó a emerger en el rostro de la mujer de ojos verdes cuando dos brazos comienzan a abrazarla desde su vientre, no pasando mucho cuando la cabeza de Ryo aparece al lado del de la chica, dándole un lento beso en su cuello…
—Buenos días…— susurró el hombre en pijama atrás de su esposa, a la par que la misma correspondía al cariño, solo para después girar su rostro hacia el mismo y estrechar sus labios por un par de segundos.
—Buenos días, salvaje…— dijo Harumi a la vez que le daba una palmada leve en la cadera de aquel hombre, solamente para hacer despertar una carcajada en el mismo.
—Uy sí… como si yo hubiera sido el único salvaje anoche~— dijo en tono picarón el hombre de ojos café, solamente para hacer que Harumi lanzara una tenue carcajada a la par que se mordía levemente su labio inferior.
—Tarado— dijo en un tono alegre la mujer, únicamente para sacar el pan que estaba tostando, mientras que Ryo lanzaba otras leves carcajadas para después ayudarla a colocar la mesa.
—Yoshiro no está… ¿Tan temprano se fue a trabajar? — preguntó curioso el hombre hacia Harumi una vez que este notó como el aura de cierto Zoroark ya no se encontraba en la casa.
—Me lo topé cuando se estaba yendo… dijo que lo habían llamado de la municipalidad para ver unos temas pendientes— reconoció en tono normal la esposa de Ryo, a la par que el hombre se mantenía pensativo, solo para después volver a desviarse de aquellos pensamientos una vez que sentía como Takeru empezaba a despertarse junto con Hanako.
—Mejor voy a despertar a los niños, ahora que no tienen clases me deberían ir a ayudar en el hospital con Hanako —dijo de mandona manera la mujer, a la par que Ryo únicamente se preparaba una taza de café, sin querer inmiscuirse en los decretos de su mujer por las claras consecuencias que aquello acarrearía.
Mientras Harumi empezaba a entrar a la habitación de Takeshi y Hiyori, Takeru junto con Hanako comenzaban a salir pocos segundos después, mientras que la mujer de cabello castaño claro, ya en la habitación de sus hijos, comenzaba a abrir las persianas de los dormidos jóvenes que se negaban a levantarse a aquellas horas, haciendo que Hiyori se cubriera de sobremanera con sus mantas ante los crueles rayos del sol que se posaban sobre su rostro, mientras que aquello para Takeshi no significaba un mínimo de molestia ante lo arraigado que se encontraba a su propio dormir.
—Ya es hora de despertar… nos toca un arduo día en el hospital, ¡Así que a levantarse! — dijo sonriente la autoritaria mujer, a lo que nota como Hiyori comenzaba a despertar de mala gana, mientras que Takeshi aún se mantenía en sus ronquidos matutinos, únicamente para fastidiar de sobremanera a la mujer por la clara actitud similar a la del tarado de su esposo.
Sin embargo, su rostro sorpresivamente se torna en uno un tanto más serio y extrañado… en el instante en el que se da cuenta que en la cama de su hijo un bulto considerablemente mayor que el del propio cuerpo del joven resaltaba bajo las sabanas.
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Segundos antes, Takeru comenzaba a sentarse, a la par que el mismo se servía una taza de leche de chocolate caliente, mientras lanzaba un largo bostezo por las claras horas en las que se despertaba, no queriendo quedarse dormido por querer acompañar a su pareja.
—¿Volverás a intentar ver a Sora? —preguntó con normalidad el Lucario hacia el hombre que de igual manera se encontraba sentado al frente de la mesa.
—Mas le vale estar disponible… la próxima semana es la fiesta de graduación y ya de por sí tengo que hacer cosas en otros lugares una vez que Yoshiro lo haga— pensaba un tanto malhumorado Ryo, a la vez que el mismo se cruzaba de brazos por el propio pensar hacia "ciertas" cosas que ocurrirían en el futuro, sin embargo, Hanako, la cual no estaba ajena a esa conversación, simplemente lanza un gruñido en son de duda a las palabras del propio Kurogane, a lo que el mismo se exalta y asusta levemente ante aquel claro "descuido"…
Ya que claro… solo Takeru y él eran conscientes de las razones por las que este último tenía que salir.
—Yoshiro quiere organizar una fiesta para estas navidades en cooperación con Nerito… y el tarado de Ryo se ofreció a ir para allá una vez que Yoshiro lo confirme con Naoto, para empezar con los preparativos y cosas así…— No pasó mucho cuando Takeru, en un calmado actuar a la vez que le daba un tenue sorbo a su taza de igual manera, comenzaba a decir las "razones" por las que Ryo había mencionado aquello.
El hombre no dijo nada… únicamente se exaltó ante la clara "mentirilla blanca" del Lucario, ya que, si bien aquello no era una falsedad, no tenía mucho que ver ante las razones "ocultas" del propio Ryo, sin embargo, estaba más que claro el que cualquier instante de duda llamaría la atención de la propia Lopunny que había creído aquellas palabras, por lo que el hombre no tardó mucho en corresponder a las palabras de su amigo y seguirle la corriente, finalizando así aquel tema, continuando en su desayuno luego de ello.
Pero no pasando mucho después de que Takeru dijera aquellas palabras… luego de que el grito anonadado de Harumi se escuchara desde la habitación de Takeshi y Hiyori.
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Una tranquila calma se respiraba en aquel lugar… la escena cambiaba rápidamente, encontrándose ahora en el laboratorio construido por debajo de la municipalidad de Hotaru, a la par que aquella calma antes mencionada se mezclaba levemente con el sonido de los computadores, máquinas, y otros dispositivos que se encontraban ahí encendidos.
—"Entonces… ¿Este es…?"— las palabras dichas por telepatía por parte de Yoshiro se escuchan, a la par que él, junto con Kazuki y otros científicos que trabajaban para el mismo, se encontraban rodeando una mesa en específico hallada en dicha habitación, estando todos expectantes al objeto que ahí estaba.
—Aún no está completo… supe que tenía algo entre manos una vez que reaccionaba al entrar en contacto con aura, pero aún así no he visto ninguna reacción a como es en el caso del Arkon… no bloquea o absorbe el aura, simplemente es como si la asimilara, pero de manera muy leve… más allá de eso, no he descubierto nada más— Ahora era Kazuki el que comenzaba a hablar, a la vez que este se encontraba de brazos cruzados, observando de igual manera lo que tenía delante de sí —Me temo que no me será posible crear otro… usé todo el material que había en el interior del cristal de tu padre— explicaba el científico, a la vez que Yoshiro lo escuchaba con la misma seriedad.
—"¿Tienes el informe que te pedí respecto a lo que había en su interior?" — preguntó Yoshiro hacia el propio hombre, a lo que el mismo se gira hacia el pokémon para después asentirle, empezando a caminar hacia un sector aledaño en el cual el cristal de Hisame aún se encontraba reposando al lado de una pequeña carpeta.
—Aquí está todo… también puse mis predicciones respecto al nuevo material, pero solo son eso… no estoy del todo seguro sobre "qué" pueda nacer si se le sigue exponiendo a un aura común a como es ahora, solo el tiempo dirá si logra desarrollarse— decía el hombre a la par que le entregaba aquel documento al pokémon, mientras que este empezaba a abrirlo y le daba unas cuantas hojeadas.
—"¿"Desarrollarse"?" —preguntó por telepatía Yoshiro una vez que Kazuki dijera aquella palabra, a lo que el mismo únicamente le vuelve a asentir.
—Esto es algo completamente nuevo… lo que había dentro del cristal de tu padre me dio la posibilidad de crear un compuesto orgánico; ya no es un "metal" como tal— Kazuki comenzaba a emocionarse por los claros resultados de su investigación, a la par que Yoshiro le escuchaba, atento— claro… no es algo con vida ni mucho menos, pero espero que este descubrimiento nos conduzca a algo que sea capaz de adaptarse a las auras con las que entre en contacto, llegando a poseer cualidades que dejarían al Arkon completamente obsoleto si es que se le insertan auras cada vez más poderosas o de distintas cualidades— daba una pequeña explicación el hombre, mientras que Yoshiro ahora se desviaba nuevamente hacia aquel objeto— Hay muchos misterios que resolver aún… cuando logré hacer que el compuesto pudiera asimilar el aura como tal fue un gran paso de por sí… imagínese si adquiriera el aura del señor Ryo o de Takeru, ¡Quizás podría incluso crear nuevas moléculas en base a las antiguas gracias a la regeneración de Ryo y así poder tener más de este nuevo material! — la emoción era clara en Kazuki, su obvia curiosidad digna de la pasión de su profesión salían a flote, a la par que Yoshiro únicamente volvía a cerrar aquella carpeta— ¡Las opciones podrían ser infinitas, solo tengo que…!— Kazuki se detuvo de manera abrupta, una vez que la voz de Yoshiro comenzó a escucharse.
—"Todo a su momento…"— La voz por telepatía del Zoroark era la que emergía en las mentes de todos los presentes —"Aún es muy temprano para ver de qué es capaz… esto quizás sea la herramienta para poder proteger a Hotaru de amenazas las cuales no siempre Ryo y Takeru nos podrán defender, es mejor hacerlo de manera precavida si solo contamos con una oportunidad" — explicaba el Zoroark al resto de científicos que ahí se encontraban.
—"Déjame leer con más detalle tu informe en mi oficina… hasta entonces, intenten averiguar cuál es la cualidad de este nuevo material al asimilar el aura, ya en un futuro, si es que todo avanza bien, le pediré a Ryo que nos ayude para ver la reacción que podría tener esto con su aura" — fue la última orden dada por el pokémon, a lo que el resto de los científicos, incluido Kazuki, asienten de seria manera, únicamente para después volver a sus respectivos puestos una vez que el Zoroark comenzaba a retirarse de aquel lugar, mientras que Kazuki permanecía de brazos cruzados con su vista puesta sobre aquello que reposaba sobre una tela blanca y esterilizada, a la par que su negro color y cilíndrica forma, de un diámetro no mayor a unos tres centímetros y un largo de a lo más doce, resaltaba ser aquel objeto del cual Kazuki y Yoshiro se referían.
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—¡¿Qué ocurre?! — preguntó un poco exaltado Ryo en el momento en el que todos sintieron el grito de Harumi, a la par que el mismo junto con Takeru y Hanako se levantaban rápidamente para después ir corriendo hacia la habitación en la cual la mujer aún se encontraba.
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El tenue brillo del sol iluminando su cara fue suficiente como para hacer que la misma comenzara a abrir levemente sus ojos de anaranjado color, a la par que la misma, aún con su nariz y mejilla apegada al cuello de Takeshi, simplemente comenzaba a cuestionarse la razón de aquella clara molestia, sin embargo, debido a que su vista aún se encontraba levemente borrosa por el propio despertar, solo fue cuando el leve grito ahogado de Harumi se escuchó en la habitación, cuando la propia Sayuri se despierta de mejor manera y se extraña levemente ante la reacción de la propia mujer, a la par que esta empezaba a levantar levemente su cabeza por la propia inercia…
No pasando mucho cuando Ryo y el resto entraron a dicha habitación… a lo que la propia Sayuri solo logra extrañarse ante las anonadadas miradas que recaían sobre la misma.
Solo para después no tardar en darse cuenta el que aún estaba apegada (y ahora abrazada) al chico de ojos verdes, causando en ella el clásico avergonzar al estar siendo observada en aquella "íntima" situación.
A lo que la pokémon solo pudo alcanzar a lanzar un fuerte gruñido avergonzado por lo mismo… antes de patear con sus dos patas tanto la mejilla como la cintura del propio Takeshi, haciendo que el pobre joven se despertara ante aquellos tratos, antes de que obviamente el mismo se cayera de la cama por lo obvio.
—"¿C-Cómo es posible…?"— el pensamiento incrédulo emergía en la mente de Ryo una vez que sus ojos y percepción del aura como tal se lo confirmaban, a la par que ninguna palabra emergía ante lo extremadamente raro que aquello suponía tanto para la familia como para la propia Sayuri una vez que esta se extrañó de igual manera al encontrarse más grande, junto con el contar con extremidades considerablemente más grandes que las anteriores.
La preocupación y miedo no tardó mucho en emerger en la pokémon ante lo claro… a lo que la misma únicamente comienza a dar varios gruñidos en son del pánico, con intenciones de retirarse de aquella cama, a lo que la propia únicamente coloca uno de sus pies en el suelo…
Para después perder completamente el equilibrio… y casi caer de brusca manera si es que Hanako no la alcanza a tiempo, gracias a que la misma estaba más cerca de la pokémon.
—"¡¿Q-Qué me está pasando?!" — el miedo no tardó mucho en emerger en la ahora Braixen, a la par que incluso las lágrimas por el propio sentimiento aparecían conforme se daba cuenta que le costaba utilizar sus piernas para poder colocarse de pie.
—"Tranquila… todo estará bien" — fueron las primeras palabras dichas en gruñidos por parte de Hanako, a la par que Takeru y Ryo, con sus miradas aún incrédulas, observaban como las piernas de la pokémon recién evolucionada temblaban de sobremanera… no pasando mucho una vez que ambos ya se encontraban observando el aura de la pokémon.
—"Esos temblores no son por nervios…"— Ryo no tardó mucho en darse cuenta de aquel crucial detalle, a la par que las mismas palabras de igual manera emergieron en la mente del Lucario luego de ello…
Ya que ambos notaban como el aura de las propias extremidades de Sayuri empezaba lentamente a circular de manera irregular y, en algunos casos, dejando incluso de hacerlo a ratos…
—Sayuri, no te muevas…— Ryo empezó a caminar hacia la propia Braixen, mientras que esta, aún con ojos llorosos, simplemente pudo asentir una vez que el hombre, junto con Takeru de igual manera ya que el mismo lo siguió, comenzó a hincarse delante de ella, a la par que empezaba a tomar con mucho cuidado una de sus piernas.
—¿Q-Qué ocurre…?— Takeshi empezaba a salir de su letargo luego de la feroz patada dada por la antigua Fennekin, a lo que el propio joven abre sus ojos sorprendido una vez que ve a aquella pokémon a pocos metros del mismo— ¿S-Sayuri? — susurró el chico de ojos verdes, levemente incrédulo ante la propia sorpresa, intuyendo la identidad de aquella pokémon por las claras similitudes a su anterior forma.
—¿Qué tiene, Ryo…?— Harumi de igual manera se acercaba al lado de su esposo y la propia pokémon, mientras que este se mantenía con una actitud completamente seria, a la par que fruncía su ceño a ratos.
—Por alguna razón… evolucionó de manera… ¿Prematura? — Ryo intentaba dar una lógica a sus palabras, a la par que el mismo se giraba hacia su amigo en busca de respuesta el cual, con su mano puesta sobre el hombro de Sayuri con el objetivo de analizar su aura, simplemente negaba levemente con su cabeza al no encontrar la razón de la evolución de momento… costándole por alguna razón— sus extremidades no se desarrollaron bien, en específico sus piernas, apenas la patada que le dio a Takeshi ya la dejó cansada— especificó las razones el hombre, a lo que Harumi comenzaba a tomar la otra pierna de la pokémon, a la par que comenzaba a elongar la misma con mano firme pero a la vez amable.
—¿Te duele? — preguntó la mujer hacia la pokémon a la par que continuaba moviendo las articulaciones de esta.
Sayuri únicamente negó con su cabeza ante aquella pregunta.
—¿Puedes mover los dedos? — volvió a preguntar Harumi, a lo que Sayuri comienza a hacerlo como respuesta, haciendo que la esposa de Ryo asintiera una vez que los dedos de los pies de la Braixen se movieran levemente —¿Lo sientes…?— La esposa de Ryo apretaba levemente uno de los antes mencionados dedos, a lo que no pasa mucho cuando Sayuri volvió a asentir.
Pasaron varios segundos de silencio… Harumi ahora empezaba a girarse hacia Ryo una vez que este no emitía palabra en son de la pokémon, estando este completamente estático y con su mirada seria puesta sobre la pierna de la pokémon, no pasando mucho cuando la mujer nota la razón de su actitud.
—¿No puedes usar tu aura…?— preguntó finalmente la perspicaz mujer, a la par que Ryo se mantenía con la misma actitud, no pasando mucho cuando Takeshi de igual manera, habiéndose despabilado al notar la seria situación, se acercaba hacia donde estaba el resto.
—Últimamente parezco un santo, de tanto poder curar cualquier cosa que se me ponga adelante…— dijo el hombre junto con una leve carcajada, pero manteniendo el serio rostro, a lo que el mismo lentamente comenzó a cerrar sus ojos una vez que sujetó con suavidad pero con firmeza, la rodilla de Sayuri— Sus nervios… músculos… huesos…— Ryo empezaba a nombrar conforme su aura detectaba las anomalías— No solo eso… sus piernas no aprovechan el aura como corresponde, por eso se cansó tan rápido… hay un desequilibrio también, Takeru se tiene que encargar de eso— reconocía, a lo que no pasa mucho cuando finalmente comienza a separar su mano de la extremidad de la pokémon.
—No sé por qué… pero es como si el aura de Sayuri no se sintiera… ¿"Cómoda" con la mía? —El hombre arqueaba una de sus cejas a la par que se llevaba la mano a su mentón en son de buscar una explicación ante aquel "extraño" sentir una vez que su aura entró en contacto con la de Sayuri, solamente para dejar completamente extrañado al resto, a excepción de Takeru, obviamente por las informales palabras usadas—Es la primera vez que me pasa… igual mi aura le hace efecto a pesar de todo, de una manera más lenta eso sí, aunque podría acelerarlo si entro en la segunda fase…— Reconoció el hombre de ojos marrones de manera pensativa.
—No lo hagas…— la seria voz de Takeru era ahora la que se escuchaba en la habitación— déjame revisar su aura antes de que comiences a hacer alguna tontería… tengo el presentimiento de que esto es algo más serio de lo que aparenta— reconoció el Lucario— llevémosla al sillón de la estancia, con calma y en un lugar más abierto… igual, por lo que noto, al aura de Ryo le tomará algunas horas el regenerar por completo sus piernas, me servirá para darme el tiempo para entender el porqué ocurrió todo esto— opinó el pokémon con la misma actitud, trayendo consigo el asentir del resto como respuesta, a lo que Harumi y Ryo comienzan a intentar acomodarse para poder así tomar en brazos a Sayuri…
Aunque no pasando mucho cuando el joven que se encontraba al lado de su padre tomó las riendas del asunto, con clara y singular naturalidad.
—Muy bien…— dijo serio Takeshi a la par que exaltaba a la amarillenta pokémon una vez que este comenzaba a colocar su brazo derecho por debajo de sus rodillas y la otra en su espalda —Arriiiiba— dijo en tono animoso y con un tenue quejido por el esfuerzo naciente al levantarse junto con el cuerpo de la pokémon, mientras que esta estaba completamente congelada y callada por los tratos recibidos, a lo que el resto de igual manera se quedaba completamente estático y exaltado ante lo mismo… claro, todos menos el sonriente y desinteresado chico que hacía aquello solo por el deseo de ayudar a la Braixen.
Pero no evitando que Ryo abriera levemente un poco más sus ojos una vez que volvió a observar el aura de Sayuri cuando esta y Takeshi salían de la habitación.
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Nadie se percató tanto de su reacción como la de Takeru de igual manera… la familia simplemente comenzó a actuar con normalidad una vez que Takeshi sacó a Sayuri en brazos, no pasando mucho cuando Hiyori junto con Hanako de igual manera empezaron a salir, quedando solamente Takeru junto con el propio Ryo y Harumi.
El hombre de marrones ojos únicamente los abrió de manera lenta y un tanto exagerada a la vez que arqueaba su ceja, para después mandar un largo inspirar mientras tenía su boca levemente abierta por lo mismo, a la par que apegaba su mentón hacia su torso en son de lo sorprendido que quedó luego de ver aquella aura emanar de la propia pokémon…
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Aunque vamos… con solo el rubor que comenzó a brotar levemente en sus mejillas una vez que Takeshi la levantó, estaba más que clara la existencia de la obvia sospecha.
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Harumi no tardó en girarse hacia aquellos anonadados seres una vez que le extrañó su silencio, a lo que Ryo únicamente exhala con el mismo asombro, solo para después comenzar a retirarse de la habitación, no sin antes darle un par de palmadas gentiles y amables en el hombro de su mujer.
—Creo que ese trabajo se lo dejaré a mamá— Harumi no entendía el significado de aquellas palabras, a la par que levantaba su ceja en son de lo mismo, no pasando mucho cuando un aún sorprendido lucario empezaba a salir de la habitación junto con su amigo, dejando a la mujer en su pensar y extrañeza.
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Las horas así, de manera irremediable a como lo es el tiempo, pasaron… eran las once de la mañana, Harumi y Hanako ya se habían ido hacia el hospital junto con Hiyori para aquel entonces, mientras que Takeshi se había quedado en casa debido a que este pidió quedarse en la misma debido a su propia flojera, a lo que la esposa de Ryo únicamente asintió bajo la condición de que este hiciera las tareas del aseo, acto el cual Takeshi no se negó.
Ryo de igual manera ya se había marchado en dirección a la casa de Sora, por lo que únicamente en el hogar se encontraba el antes mencionado Takeshi, junto con Takeru, Sayuri, Haruko, y el ya bien conocido Riolu de la familia.
Cuyo grito sorprendido y encabronado no tardó mucho en ser el primero en escucharse en los alrededores luego de que este saliera finalmente de su habitación junto con su madre una vez que estos despertaron.
—"¡¿Qué?!" — seguía repitiendo una y otra vez aquel gruñido el pequeño pokémon, a la par que el mismo casi parecía que se teletransportaba de un lugar a otro en aquel largo sofá donde en el centro Sayuri, con una manta cubriendo sus piernas, estaba sentada con normalidad, a la par que Takeru, de piernas cruzadas, estaba sentado a su lado y de frente hacia la misma de igual manera, mientras mantenía su vista cerrada y concentrada en el aura de la pokémon en la cual posaba su mano sobre su hombro.
El serio y adulto Lucario luchaba con creces con el simple hecho de mantenerse concentrado ante el claro barullo que su nieto se negaba a parar, mientras que el pequeño Riolu observaba boquiabierto y escandaloso las nuevas características que su amiga ahora poseía.
—"¡Mamá!" — gritó Ryo en un gruñido una vez que, finalmente y para alivio de Takeru, se detuvo en sus constantes gritos anonadados hacia Sayuri y se bajó de dicho sofá para después ir corriendo hacia donde Haruko se encontraba ayudando a Takeshi con sus labores— "¡¿Sayuri evolucionó?! ¡No se vale! ¡¿Cómo le hago para evolucionar también?!" — preguntaba rápidamente y con clara vergüenza el Riolu, debido a la clara diferencia de altura que ahora poseía con la antigua Fennekin, no pudiendo su orgullo aceptar aquella clara derrota.
—"A su tiempo…"— Haruko… implorando paciencia, únicamente alcanzó a lanzar un suspiro una vez que su hijo comenzara nuevamente a encabronarse ante aquella respuesta dada por telepatía por parte de su madre.
—"¡Mamá! ¡Tú sabes! ¡Anda… dime… por favor…!"— ahora el Riolu intentaba utilizar sus técnicas de petición nivel "mirada de cachorro arrepentido", a la par que repetía en gruñidos la última palabra dicha, únicamente causando que la pobre madre se llevara su mano hacia su frente en son de la impaciencia de su pequeño.
Pero solo para callarse completamente… luego de que el fuerte estruendo generado por un pequeño balde de lata cayendo bruscamente sobre la cabeza del gritón Riolu, con varios detergentes y utensilios de limpieza encima, se escuchara en toda la habitación… siendo el propio Takeshi, con un delantal blanco puesto, el cual había dejado caer aquel objeto sobre el pequeño pokémon una vez que sus gritos colmaron la paciencia de este.
—"¡Duele!" — lanzó un último gruñido el Riolu ahora en el suelo y con sus ojos en blanco debido al propio golpe recibido… a la par que se restregaba su cabeza en la cual un tenue chichón emergía por los propios tratos dados por su tío —"¡¿Qué te pasa?! ¡No estaba haciendo nada!" —Gritó encabronado y con diminutas lágrimas en sus ojos nacientes del dolor, Ryo.
—¡Pues por eso mismo! ¡No estás haciendo nada! — dijo el dictatorial y encabronado hombre de ojos verdes de igual manera, a la vez que este arrastraba un enorme canasto de ropa usada y maloliente que se encontraba a su derecha —Ayer estabas resentido por tus ejercicios y mamá tuvo piedad de ti… ¡Pero ahora ya no tienes excusa, tienes que lavarlo todo! ¡Y a mano! — dijo nuevamente el hombre heredero de la actitud de cierta mujer, a la par que Ryo apenas y alcanzó a abrir su boca anonadado, antes de llevarse la mano abruptamente hacia su nariz una vez que el olor naciente de las ropas de cierto hombre, ocultas entre el resto de las prendas sucias de la familia, comenzaba a llegar a las narices de los ahí presentes… no pasando mucho cuando Takeru, junto con Sayuri y Haruko de igual manera, comenzaban a taparse sus narices como respuesta de igual manera.
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Lejos del hogar… los pasos de Ryo sobre la nieve aún presente ante la ya mencionada época invernal, se escuchaba conforme el Kurogane nuevamente se encontraba camino a la casa de su aventurero familiar de cabello plomizo, no pasando mucho cuando el mismo finalmente llega a la casa del susodicho, tocando el timbre esta vez, empezando a avergonzarse una vez que nuevamente detecta el aura de Nozomi junto con la de Sora en aquella casa…
Pero extrañándose… cuando es la de Yoshiro la que de igual manera se encontraba en el hogar.
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Aunque claro… la extrañeza no duró mucho que digamos, ya que ni siquiera se dio tiempo a reaccionar cuando es nadie más ni nadie menos que Nozomi la que abre abruptamente la puerta de aquella casa…
A la par que, alzando su pie formando un ángulo de casi ciento ochenta grados con respecto a la otra pierna, le daba con el propio impulso una poderosa patada directa a la cara del pobre ser… haciendo que el cuerpo de este terminara a unos cuantos metros atrás, enterrado en la propia nieve luego de unos segundos.
No pasó mucho cuando el propio susto por parte de las personas que ahí rondaban comenzó a emerger una vez que notaron aquel preocupante golpe, sin embargo, visto que de Ryo se trataba, no pasó mucho cuando dicha gente continuó con su normal caminar, dejando al pobre hombre en su miseria de tratos físicos, mientras que este permanecía aún con la cabeza enterrada en la nieve…
—"S-Se me había o-olvidado su buena elongación…"— pensó el imaginativo y merecidamente golpeado hombre una vez que la cara del mismo aterrizó de lleno en el suelo, a la par que en su mente el recuerdo de imágenes similares vistas el día anterior emergieron una vez que observó nuevamente a Nozomi dando aquella patada.
—Estamos a mano…— dijo la chica de ojos azules, levemente enojada y de ceño fruncido, junto con un tenue rubor en sus mejillas por la vergüenza aún persistente de que dicho hombre la hubiera visto con Sora el día anterior.
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Unos minutos más tarde, la escena ahora cambiaba a la sala de estar dentro de la casa de Sora, mientras que un despeinado Ryo sentado en el sofá donde Yoshiro de igual manera se encontraba, junto con una Nozomi de brazos cruzados y mirada de ceño fruncido y fastidiado la cual estaba en otro sofá al lado de un sonriente y un tanto nervioso Sora, hacían de aquel ambiente uno considerablemente tenso ante los hechos hace poco narrados.
—Pensaba que estarías en el trabajo…— el nervioso susurro de Ryo hacia Yoshiro se escucha, sin embargo, la voz encabronada de Nozomi vuelve a emerger antes de que siquiera el Zoroark diera una respuesta.
—Estamos al lado tuyo, sucio pervertido… no es como si no te pudiéramos escuchar si susurras— habló la enfadada mujer, solo para hacer que Ryo se irguiera en el instante en el que la escucha, a la par que tragaba saliva ante la propia imponencia de la pareja de Sora.
—Bueno, bueno… calmemos un poco el ambiente…— Sora pedía paciencia y calma… a la par que Yoshiro únicamente lanzaba un suspiro ante lo propio.
—"Salí antes del trabajo porque había terminado casi todo el papeleo de la semana al querer tenerlo todo listo para la asamblea en la capital… y quise venir a decirles por mi cuenta…"— la voz de Yoshiro empezaba a emerger por telepatía, sacando a Ryo de su duda.
—Ya nos lo dijo todo…— reconoció Sora una vez que Yoshiro terminó de explicar, llamando la atención del propio Ryo por lo mismo.
—Aunque yo sigo diciendo que son solo palabras hasta que se atreva a hacerlo… — la refunfuñona de Nozomi se mantenía de brazos cruzados, haciendo que Yoshiro únicamente bajara levemente sus orejas ante aquellas palabras— ¿Ya tienes una idea de cuándo lo harás…?— preguntó la mujer hacia Yoshiro a la par que esta arqueaba su ceja, únicamente para notar como el pokémon se tornaba un poco cabizbajo, para después rascarse un poco entristecido su mejilla con una de sus garras, haciendo que Nozomi lanzara un breve suspiro por lo mismo— ya veo…— no sabía qué otra cosa decir la mujer, sin embargo, la voz de Ryo es la que se escucha luego de ello.
—El saber si lo hará o no es irrelevante… yo sé que lo hará— Ryo ahora actuaba más normal y serio, mientras que Nozomi mantenía aquella levemente fastidiada mirada sobre el Kurogane, pero no causando mucho disturbio en el hombre debido a la propia seriedad que demostraba en ese instante— y cuando eso ocurra, tendré que irme de aquí por unos días, necesitaré además hablar con Naoto antes de ello para arreglar los pendientes respecto a la fiesta navideña— explicaba el hombre, solamente para causar que tanto la mujer como su pareja respectiva alzaran una ceja en son de lo extrañados que se encontraron ante aquellas últimas palabras.
—¿Por qué te tendrás que ir? — preguntó Sora, no siendo una pregunta distinta la reflejada en el rostro de Nozomi, solamente para hacer que Ryo lanzara una carcajada para después levantar el dedo índice y colocarlo sobre su boca sonriente.
—Es un secreto— dijo Ryo, para después ser el silencio y la duda aún presente en ambos jóvenes su única respuesta— Pero, independiente de eso, queríamos dejarlos al tanto… son muchas cosas las que se acumularán y hay que empezar lo más rápido posible con la organización del baile de graduación de la escuela junto también con la fiesta de navidad…— finalizó el hombre de ojos café, haciendo que Sora se llevara la mano hacia su mentón por lo oído.
—Habrá que mandar a pedir los adornos y comidas para la escuela… está bien, empezaremos de inmediato— dijo ahora en un tono más serio y responsable Sora, siendo un asentir agradecido por parte de Yoshiro y Ryo la única respuesta.
No pasó mucho cuando otros temas de conversación de menor relevancia comenzaron a emerger entre aquellos jóvenes y adulto una vez que los temas antes mencionados se trataron, empezando a hablar ya fuese sobre el cómo se encontraban los padres de Nozomi, como también acerca de su universidad u otras cosas…
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Las horas así pasaron nuevamente… eran más o menos las tres de la tarde, la familia había almorzado por separado debido a que Harumi y Hanako se encontraban en el hospital y Ryo junto con Yoshiro fueron invitados en la casa de Sora.
No cambiaron mucho las actividades una vez que el almuerzo terminó en el hogar Kurogane… el pobre y esclavizado Riolu aún tenía bastante ropa que lavar, el cual dejaba la más apestosa y mortal para el final, ante lo insoportable que era el siquiera pensar el tomarla y con ello acercarla aún más hacia su pobre nariz.
Takeru y Sayuri se mantenían en el sofá de la estancia con las mismas posiciones antes dichas, tomándole bastante tiempo al Lucario el analizar el aura de aquella Braixen por alguna extraña razón, sin embargo, más allá de tomarlo como un reto y buscar la forma más rápida de analizarla con uso del estado aural a como lo haría el atarantado de su amigo, el pokémon se tomaba su tiempo e incluso sentía curiosidad hacia las extrañas y singulares características que poseía tanto el aura como la esencia de la pokémon.
Haruko únicamente ayudaba a Takeshi con el aseo, ya casi terminando… faltando únicamente el limpiar las ventanas de la casa lo cual la Lucario se encargaba, mientras que el hijo de Ryo lavaba los platos sucios del almuerzo.
Sayuri estaba aburrida… no podía darse el lujo de leer aún correctamente como para poder hacer algo con lo que pasar el tiempo, sin embargo, no era tan inmadura como el atolondrado de su amigo… sabía que debía quedarse quieta y en calma por su propio bien, pero no habiendo mucho en qué distraer su mente por la propia tranquilidad del lugar.
Aunque bueno… ya muchos se comenzarán a imaginar sobre "quién" posaba constantemente sus ojos y con rostro calmado y serio la Braixen al estar completamente sin nada más que hacer en dicho sofá.
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Takeshi estaba desconectado de todo… estaba vestido con una simple camisa abotonada color beige y unos pantalones de tela azul oscuro, mientras que el mismo continuaba portando el mismo delantal blanco.
Empezaba a secar el último plato… Haruko de igual manera emergía de la última habitación en la cual faltaba limpiar sus ventanas, mientras que Takeru se mantenía de ojos cerrados y concentrado al lado de la amarillenta pokémon la cual simplemente observaba con calma el cuerpo del Kurogane de pelo castaño claro.
Takeshi simplemente lanzó un tranquilo suspiro una vez que finalmente guardaba el último plato y con ello terminaba finalmente sus tareas, a lo que el propio empezó a sacarse su delantal con normalidad para después dejarlo colgado junto con el resto en la cocina.
Solo para exaltar levemente a Sayuri cuando este se gira alegre y sonriente hacia la misma, conectando sin previo aviso sus miradas con ello.
—¿Y cómo estás…? ¿Ya te sientes mejor, Sayuri? — preguntó el chico una vez terminadas sus tareas, a la par que caminaba y se sentaba en un sillón aledaño al propio sofá, encorvándose y demostrando interés en lo que Takeru hacía.
—"Y-Ya no las siento adormiladas a como antes…"— decía con una pequeña sonrisa en gruñidos la pokémon, a la vez que bajaba levemente la mirada, demostrando su mejoría luego de que esta empezara a zarandear sus piernas.
—Me alegro…— dijo a la par que cerraba sus ojos y lanzaba una carcajada Takeshi, haciendo que la propia Sayuri volviera a alzar su mirada una vez que el joven posó por unos segundos su mano sobre la cabeza de la misma, acariciándola levemente para después volver a levantarse.
—Iré a buscar la historieta… ¡Nos quedamos en la mejor parte anoche! — dijo animoso el hijo de Ryo, a la par que este comenzaba a retirarse hacia su habitación, mientras que la Braixen únicamente se le quedaba mirando luego de ello, con un rostro que solamente indicaba los pensamientos que en su mente rondaban ante la situación…
Pero solo para exaltarse… cuando el quejido de cierto Lucario comenzó a escucharse a su lado, a lo que Sayuri se gira hacia Takeru, solamente para extrañarse y exaltarse en el momento en el que nota como el pokémon se encontraba de labios temblorosos y mejillas levemente ruborizadas…
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Vamos… no es novedad que, el estar en contacto con el aura de alguien, te hace vulnerable a empezar a sentir por completo todo lo que el otro siente, incluso cuando ese otro es completamente inconsciente de que "dichos" sentimientos existen como tal.
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Sayuri no era tan abierta a como lo era Takeru… a decir verdad, la pokémon aparentaba bastante bien por fuera lo que en realidad ocurría casi de manera involuntaria en su interior, pero digamos que no era lo mismo para aquel Lucario con una sensibilidad tal que nadie se lo creería a primera vista.
—E-Esto…— Takeru empezaba a separar su mano del hombro de Sayuri— Ya está todo arreglado… tus piernas se encuentran completamente bien ahora, y tu aura ya está estable, aunque de momento no hagas ningún ataque o habilidad hasta que yo te diga— decía el pokémon a la par que ahora volvía a extrañar a la Braixen en el momento en el que se levanta de aquel sofá.
—"¿A-Adonde va..?" — preguntó un poco nerviosa en un tenue gruñido la pokémon.
—Saldré un rato a tomar aire, no te preocupes— respondió Takeru sin entrar en más detalles, solo para después tomar su bufanda del perchero de la entrada de la casa para luego abrir la puerta y salir del lugar en silencio.
Sayuri no comprendía mucho la situación… por aquel entonces, simplemente era gusto lo que sentía cuando se estaba al lado de aquel joven que se preocupó por ella durante aquella primera noche helada de invierno, no era nada más que aquello… sin embargo, Takeru no era tonto, aquello no era nada serio, ni siquiera un sentimiento estrictamente ligado a lo que todos los que ahora leen estas palabras se imaginan que proviene de la propia Braixen.
Pero… sí podría ser el nacimiento para ello…
Y era eso lo que Takeru temía.
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Y aquí termina el cap amigos... les debo decir algo, actualmente estoy de viaje en el extranjero por mis vacaciones xD, ¡Un mes y medio! regreso en febrero, pero no se preocupen, esto no significará que dejaré de escribir un mes y medio más :v, pero si que no creo que actualice la siguiente semana xD (aunque sí puede ser eh? uno nunca sabe, la fe es lo último que se pierde TuT) espero entiendan...
Zephyr Exe No sé si sea bueno o malo el que los siguientes caps sigan siendo "tranquilos" de cierta manera, se van descubriendo o adentrando en nuevos misterios, pero ya no se observan tantas peleas y momentos de acción como en antaño xD, aunque si aparecerán, de eso no hay duda, solo espero que no se aburran por la "tranquilidad" u-u.
esas chicas desgraciadas... y eso que aún falta mucho más por ver de ellas :v ya recibirán su real merecido tarde o temprano :3.
Hay veces en las que, si bien uno no puede tener el poder de Ryo y Takeru, si que puede causar varias heridas... ya se verá en un futuro el mejor desarrollo de este nuevo Gallade en la historia.
¿Amantes...? ¿Ryo y Suzume...? puede ser... puede ser... ewe xD.
¡Muchas gracias por comentar!}
Lord fire 123 Sinceramente... no sé como pudiste leerlo xD, me acuerdo que solo vi las primeras letras para enredarme por completo jajajja
te digo lo mismo que a Zephyr... espero que el que los caps sean tranquilos de momento no los haga desistir a leer :c, hay veces en las que extraño escribir momentos de peleas y acción así bien tensas, las cuales vendrán bien extremas, pero en su respectivo tiempo... solo espero que sean pacientes u-u.
Ya para cuando menos te lo esperes el Gallade será el nuevo antagonista de la historia jajaja
¿Se te confirmó ahora el presentimiento? e-e me gustaría escuchar tu opinión xD, reitero mis agradecimientos por haber comentado :3 ¡Nos vemos!
Eso sería todo amigos... sin nada más que decir... ¡Nos vemos!
