Hola mis queridas seguidoras, me llegó inspiración, por eso, les presento, este nuevo capi.
Agradezco infinitamente su comprensión por mi ausencia, mi musa regresó, eso es bueno para todos, yo me distraigo y ustedes leen.
Justifico en este capi, las actitudes de Máscara de la Muerte y Afrodita, las cuales muchos no comprendimos en la serie, esta es mi explicación.
¡Déjenme saber su parecer!¡con un gran REVIEW!
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, aporto mi grano de arena para la orden dorada.
Honey y el descubrimiento de Máscara
Una hermosa rubia vestida de rosa, caminaba segura hacia la entrada del santuario, unos guardias le silbaron.
-muñeca, este no es un lugar adecuado para ti. Dijo el guardia, la chica, los miró con sus ojos miel –no seas soquete. Dijo con voz altanera.
-soy la hija de Ricardo Valente, caballero dorado de escorpión. Los guardias se pusieron pálidos - ¡señorita Honey!¡no la reconocimos! Exclamó el segundo, Honey se colocó nuevamente los lentes solares.
-si, me di cuenta, dime ¿Dónde está mi hermano? Preguntó Honey mirándolos con interés –el señor Milo salió, supongo que se enteró de la muerte de la maldita sirena. Honey abrió mucho los ojos - ¿Antoin? Preguntó asustada, desde que tenía uso de razón, había sentido cosas por el menor de los gemelos, el primer guardia negó.
-no señorita Honey, la traidora de Odette, ha muerto. Honey se subió nuevamente los lentes de sol, sus ojos llenos de lágrimas.
-la tía Odi no, yo estaba en Normandía, con razón, papá, no dijo nada, ha estado muy decaído desde la muerte del tío Mich, ahora esto. El segundo guardia asintió.
-eso era lo que se merecía esa traidora. Honey dio un paso hacia adelante - ¡no hables así de la tía Odi!¡escoria! espetó la rubia con fiereza, de repente, un rayo dorado se dejó ver, los guardias miraron hacia su alrededor.
-pequeña escorpión ¿no deberías estar en el colegio? Preguntó Máscara, Honey corrió hacia el, refugiándose en sus brazos.
-Máscara, oh Máscara. Dijo mientras lo abrazaba, el acariciaba sus cabellos que le llegaban a las caderas, los guardias se retiraron en silencio, si alguno quería conservar su vida, mejor era alejarse de los santos dorados.
- ¿sabes algo de mi hermano? Preguntó Honey –no pequeña escorpión, no he sabido nada de el, lo último que supe fue que se fue detrás de Camus y Antoin a Francia. Honey asintió.
-vamos adentro, pequeña escorpión, te insolarás. Ella le tomó la mano a Máscara y se internaron en el santuario, subían las escaleras, en un silencio familiar para ambos.
-Máscara ¿puedo hablar contigo? Preguntó Honey –desde luego, pequeña escorpión, dime. Se detuvieron en la entrada de la casa del desaparecido Saga –papá, tiene sospechas extrañas del maestro, son las mismas que supe por el tío Mich, que descanse por siempre en los eliceos, que le había comunicado al maestro Dohko, el fue a Normandía, a hablar con papá. Máscara asintió.
-dices, que es eso de que el patriarca no es nadie afecto a la orden de Athena, que el maestro Shion fue asesinado y que el culpable es Ares. Honey asintió.
-parece, que son sospechas de la vieja orden, el tío Mich lo creía, papá lo cree, tu papá lo cree pero tu…¿Qué crees? Máscara clavó sus ojos en Honey.
-no se que creer, lo que si haré, es investigar junto a Afrodita, si lo descubrimos, podremos alzarnos en armas contra el falso patriarca de ser así. Honey asintió –iré a la casa de mi adorado hermano, le haré una llamadita. Dijo con una sonrisa conciliadora.
-te escolto. Dijo Máscara mientras continuaban el ascenso.
Honey llegó a casa de escorpión y entró a la parte privada, tomó el teléfono y marcó al celular de Milo, el timbre de llamada le atenazaba la oreja, hasta que el mensaje de su hermano, le llegó por fin.
Mensaje del contestador de Milo: hola muñeca, estás hablando con el guardián mas sensual del santuario, en estos momentos, no puedo contestarte belleza, pero si dejas un beso con labial rojo en el espejo de mi baño, adjuntado a tu número telefónico, te responderé cuando pueda (al fondo se oye un sensual beso) adiós muñeca.
Honey bufó, llenó de aire sus pulmones - ¡Milo Ricardo!¡que clase de prostituido mensaje dejas en tu contestador!¡vengo a verte a Grecia y me dejas esperando!¡llama!¡maldita sea! Colgó el teléfono con mas fuerza de la requerida.
¡es un idiota! Exclamó al silencio de la octava casa –ya me escuchará. Dijo Honey molesta sentándose en el cómodo sofá de la sala.
Máscara se había reunido en casa de Mu, como era cosa rara en ellos (nótese el sarcasmo) todos tomaban café y discutían de nimiedades, Máscara llevó a Afrodita al pasillo.
-pez afeminado, debo preguntarte algo. Dijo –no Máscara, por enésima vez, no soy Gay, me considero un chico que espera al amor de su vida, el hecho de que me guste arreglar a la gente, no me hace gay. Máscara asintió.
- ¿Cuál es la opinión de tu padre acerca del maestro? Afrodita abrió mucho los ojos.
-hemos preferido omitir el tema. Dijo con cautela –ya veo, Honey ha estado dando teorías muy extrañas al respecto. Afrodita sonrió –esas son las teorías del tío Ric. Aseveró, Máscara asintió.
- ¿y si fueran verdad Dita?¿y si realmente la vieja orden tuviera razón? Afrodita sonrió –si fuera así, querido amigo, tendríamos el sagrado deber de destronar al falso patriarca. Máscara asintió.
-investigaré. Afrodita asintió a la decisión de su amigo –si eso te hace feliz Masc, hazlo, pero procede con cuidado, ya tenemos suficiente con un traidor de hermano de armas, para tener otro en la orden. Dijo Afrodita con seriedad, Máscara asintió con solemnidad.
-quiero saber ¿Qué piensas tu Dita? No me evadas la pregunta. Afrodita sonrió y cerró los ojos –pienso que las teorías del tío Mich pueden estar en lo cierto, tu sabes, que el, atacaba a Saga y Kanon y cuando ocurrió el accidente con Dragón Marino, bueno, los rumores eran que el, lo tenía bajo su poder. Máscara asintió.
-bien, haré mis investigaciones, diles a los demás, que no me esperen. Afrodita asintió regresando al área privada de la casa de Mu, mientras Máscara, subía por los pasillos hacia la sala del gran patriarca.
Milo, estaba acostado en el cuarto de huéspedes de la casa de los hermanos Bleu, estos, ya se hallaban en la cocina tomando desayuno –Mil, Mil, vamos, arriba. Dijo la voz de Antoin.
-sabes que Mil, es un dormilón Toin. Dijo Camus –lo se Muss, pero ya es tarde, debemos aprovechar, ustedes deben regresar a Grecia y yo, a Atlantía. Camus asintió –yo me encargo. Dijo, con la punta de su dedo, mandó un rayo congelante hacia Milo, quien dio un alarido de dolor al sentir congelados sus pies.
-maldición ¡maldición! Exclamó –buenos días, bello durmiente de Lyon, arriba, el desayuno está listo. Milo bufó –por Athena Camus ¿no podías dejarme durmiendo un poco mas? Camus sonrió levemente y negó.
-lo lamento Mil, no puedo. Milo asintió, miró su celular.
-un par de llamadas perdidas ¿he? Este es el número de mi casa. Abrió el buzón y escuchó los mensajes.
-vaya, Honey está en casa, eso es bueno, habrá cena deliciosa. Camus sonrió –iré a cenar a tu casa entonces Milo. Dijo feliz, Antoin cerró los ojos.
-quien pudiera ir con ustedes. Dijo mientras se alejaba hacia la cocina, Camus se tragó una risita, Milo puso cara asesina.
-oye tu, soquete, dime ¿Quién te dio permiso de fijarte en mi hermana? Camus atajó a su amigo.
-acicálate, después podrás pegarle. Dijo mientras se alejaba de el y cerraba la puerta.
Máscara, llegó por los pasadizos, hacia la sala del patriarca, se quedó en la puerta corrediza, aguzó su oído para escuchar.
-así que también, Leonora ha resultado muerta. Dijo la voz del patriarca, con un tono grava, una niña lloriqueaba al parecer, aovillada en el suelo.
-así es, maestro. Dijo por fin, el patriarca asintió –espero que tu no falles Irene de Tortura, por que si llegas a quedar viva, juro que te destajaré lentamente. La pequeña Irene asintió.
-no lo haré, mi ángel del terror. Dijo, Máscara movió la puerta corrediza, justo a tiempo, para ver a una niña de rojiza armadura, acercarse al gran maestro, Máscara abrió mucho los ojos, era el rostro de Saga, pero esa persona, no era Saga, el tomó a la niña y la besó, la niña respondió a ese beso con sumisión.
-mi señor, me honra que me deleites. El hombre con el cuerpo de Saga, rió de manera perversa –no me falles Irene, confío en ti. La niña se bajó del regazo del gran maestro, al tiempo, que la puerta corrediza se abría.
-tu, maldita zorra. Dijo Máscara mirándola, miró al hombre peli gris, que se levantó del trono.
-me has descubierto Cáncer. Dijo –es lógico. Dijo Máscara –has sido el culpable de todo, de la muerte del tío Mich, de todo lo que ha pasado. La risa maliciosa de Ares se dejó sentir.
-así es: yo he sido el causante de todo, al final, Saga no se pudo resistir a mi, ahora, su cuerpo es mío, así como lo serán los santuarios. Máscara negó.
- ¡los santuarios nunca serán tuyos! Exclamó, Ares rió –desde luego que si, el santuario de Athena, lo es, el santuario de Poseidón lo será de una manera o de otra ¿no has notado que Kanon lleva la semilla de la guerra y del odio gracias a mi? Ese día, del accidente de Eric de Dragón Marino, no solo intenté matar a Shion, solo 4 santos dorados se dieron cuenta y esos 4 ya están muy lejos de aquí. Máscara se lanzó en contra de Ares.
- ¡maldito!¡acabaré contigo! Gritó - ¡no lo creo!¡Máscara de la Muerte!¡dame tu mejor golpe! Exclamó mientras se lanzaba por el cuello de Máscara, ambos se batieron en combate.
- ¡hondas infernales! Lanzó Máscara, Ares esquivó - ¡marea de sangre! Una roja marea hecha de energía, atrapó a Ares quien, se liberó rápidamente del poder.
- ¡Satán imperial! Lanzó, Máscara se tomó la cabeza mientras caía de rodillas.
-serás mi mejor mensajero, Máscara de la Muerte de Cáncer, retirarás los rostros de los culpables y matarás por mi a inocentes, con ellos, decorarás las paredes de tu casa, serás liberado de este hechizo, cuando un caballero de bronce acabe contigo. Ares rió.
-eso es algo que jamás pasará. Dijo entre carcajadas, Irene sonrió maliciosa.
-será divertido que el sea mi compañero señor. Ares asintió –lo tomarás bajo tu tutela, enséñale a divertirse con la crueldad. Irene se acercó a Máscara quien se levantó, su mirada cariñosa pero divertida, era fría y maliciosa.
-así lo haré, mi señor. Dijo con sumisión, Ares asintió.
- ¿de quien nació la idea de investigarme?¿quienes mas la tienen? Máscara sonrió –le comenté algo a Afrodita, pero principalmente, la idea fue traída por Honey Valente, la hermana de Milo, toda la vieja orden, sospechaba de esto. Ares sonrió.
-debemos callar sus sospechas, Máscara de la Muerte, tráeme a Afrodita de Piscis y mata a Honey, ella será el primer rostro que decore tu casa. Máscara asintió –así lo haré, mi señor. Dijo mientras desaparecía en una risa helada.
