Esta historia es solo producto de mi imaginación, cualquier parecido a algún otra historia es mera coincidencia. Lo escribo con fines de entretenimiento, del mío como del que lo pudiera leer.
LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, ES DECIR, DIGIMON NO ME PERTENECE
(TOMO SUS PERSONAJES PARA MOTIVOS DE ENTRETENIMIENTO PERSONAL)
:: MEDIANOCHE ::
CHAPTER 11
Primer dia
Se encontraban todos los alumnos caminando en los pasillos de la escuela, estaban a punto de comenzar clases y muchos estaban buscando su salón correspondiente.
Sora caminaba por el pasillo, tratando de buscar su salón con tranquilidad, disimulaba muy bien su nerviosismo, nunca le había agradado los primeros días de clases y vaya que ella había tenido muchos.
- Hola, saliste muy temprano en la mañana,- le hablo un chico castaño que la abrazo por el hombro, haciendo que ella tambaleara en su caminar.
- Si, me gusta llegar a tiempo, Taichi,- menciono la pelirroja al momento que rompía el contacto visual.
- Que coincidencia, a mi no,- le respondió con una sonrisa.
- Si, somos el uno para el otro.
- Vamos Sora no te pongas así, se que lo somos.
- Claro Tai,- terminaba de decir la chica al momento que entraba a un salón que marcaba la hoja que tenia en su mano y Taichi después de ella,- ¿Que haces?, deja de seguirme,- intervino Sora al ver que el chico entraba con ella al salón.
- Bueno para tu suerte, este también es mi salón,- le decía el chico, enseñándole una hoja con el mismo numero de salón.
- Genial,- susurro la chica, y al voltear con sus demás compañeros, vio a un rubio que estaba sentado justo a lado de la ventana,- esto debe de ser una pesadilla,- maldecía la chica al reconocer al rubio.
En eso entro una mujer mayor al salón, cerrando la puerta atrás de ella.
Sora se quedo parada a lado de su escritorio esperando a que le asignaran su lugar como era costumbre y a lado suyo otro chico que era nuevo como ella en el salón.
- Buenos dias jóvenes, hoy iniciamos un nuevo año escolar y lo iniciamos con dos nuevos alumnos, favor de presentarse,- decía la mujer amablemente a Sora y al otro chico.
Sora al escuchar eso, se puso adelante del salón y hizo una reverencia,- Mi nombre es Sora Takenouchi, seré su nueva compañera y espero que nos podamos llevar bien,- termino de decir.
Hola a todos, soy Nicholas Smith pero me pueden decir Nick, igual espero que nos podemos llevar bien todos juntos,- expreso el pálido chico mirando con una sonrisa a Taichi y a Yamato.
Sora volteo y reconoció de inmediato al chico de la fiesta que la había atacado pero desvío la mirada, ya no sabría que pudiera ser peor, si tener aquellos dos vampiros psicopatas o a ese lobo desquiciado.
- Señorita Takenouchi, en la ultima fila hay un lugar disponible para usted, al fondo y a lado de la ventana, frente al lugar del joven Yamato.
Sora al ver donde la estaba mandando, quiso intervenir pero le dio mas pudor el tener que hacer evidente que no se quería sentar con sus compañeros y decidió hacer solo una reverencia y se apresuro a sentarse donde la indico la maestra.
- Y usted joven Nick, puede sentarse a entre sus compañeras Sora y Jun, frente al joven Taichi.
La pelirroja vio a Jun, la chica que canto en el evento de bienvenida, la cual había tenido una breve conversación el día de la cena de bienvenida, la novia de aquel rubio.
Cuando Sora como Nick tomaron sus lugares, la maestra empezó con la clase y Sora decidió sacar su libreta y sus cosas con cuidado, quería desviar su atención del rubio que tenia atrás de ella. De verdad la ponía nerviosa y podía sentir su mirada en su espalda, le dio un escalofrío.
Al momento de empezar a escribir en su libreta, le cayo una hoja doblada, un mensaje.
Volteo hacia la persona que se lo había pasado, su nuevo compañero que le dio solo una sonrisa perversa y se dispuso a escribir lo que la maestra decía.
Sora al ver que hizo eso, no quiso abrir el mensaje y lo puso debajo de su libreta, quería concentrarse en la clase.
No lo leas,- Le dijo Yamato mentalmente a la chica.
Sora al escucharlo en su mente, se tenso pero siguió escribiendo.
Pensé que habitamos dicho que nada de meterse en la mente de la otra persona,- Respondía Sora.
Solo me estoy comunicando, y no ignores lo que te estoy diciendo, dije que no leas el mensaje de aquel sujeto,- Le advertía Yamato.
La pelirroja noto agresividad en sus palabras.
Si lo leo o no, es mi problema.
Sera el mio también si lo haces, aquel sujeto no es bueno para ti.
¿Y tu si lo eres?,- Termino de decir Sora, volteando su rostro de perfil para volver a poner atención a la clase, sin recibir ya ninguna contestación de Yamato.
Después de horas de estar en clase, se dio el aviso que era hora de cambio de clases y el descanso, para esto, muchas chicas estaban rodeando a Nick, haciéndole preguntas.
- ¿Entonces eres de Inglaterra?,- preguntaba una chica un tanto curiosa al pálido chico.
- Si, llevo viviendo un tiempo aquí.
- ¿Y por que apenas quiste estudiar en el instituto?,- pregunto Jun que estaba setanda a lado de el.
- Bueno, creo que ya era tiempo de empezar con algo que tengo planeado y los estudios son importantes,- le respondió con una sonrisa.
- Debes de ser un chico muy centrado con metas,- dijo otra chica, admirando a Nick.
- No lo creo, soy muy distraído pensé que iba a perderme en llegar al salón, ser el nuevo es muy difícil pero me alegra que también haya otra compañera nueva,- contestaba sencillamente volteando a ver a Sora.
- Que bueno que hayas decidido estudiar Nick, se ve que te hacia falta educación,- ataco Taichi desde su lugar, jugando con un balón de futbol en el escritorio.
- Claro, así como tu,- le respondió con una sonrisa, disimulando su enojo. Yamato no decía nada, solo veía a Nick tratando de leer sus movimientos.
Sora se dispuso a levantarse de su lugar, necesitaba estar lejos de aquel ambiente.
- Oye Sora, que no se te olvide leer mi mensaje,- le dijo Nick, delante de los demás compañeros.
Tanto Yamato como Taichi, voltearon a ver a Sora que no le quito la vista a Nick cuando le hablo.
- Claro que no Nick,- le sonrío Sora mientras se acercaba a su libreta y sacaba la hoja doblada de papel que le había dado el lobo al principio de la clase y se retiro de allí.
- Uh, no sabia que te gustaba Sora, son nuevos los dos y ya te le vas a declarar,- dijo otra chica del grupo que estaba al rededor del chico.
- No para nada, aun sigo estando disponible para cualquiera de ustedes chicas,- le contesto el chico, volteando a ver a Yamato que estaba recargado en el ventanal del salón.
Ya una vez afuera del salón, Sora caminaba al baño con calma, al entrar al tocador de las chicas, se vio al espejo, me mordió el labio inferior nerviosa. Tomo el papel que tenia en la mano y lo tiro al basurero. No iba a permitirse sentirse vulnerable por ningún sujeto.
- Hombres,- lanzo enojada frente a su reflejo.
- Mira Miyako, ese es nuestro salón,- menciono emocionada Hikari, apuntando el salón que les había tocado a ambas.
Tanto Miyako como Hikari se emocionaba y se aliviaban de estar en el mismo grado cuando llegaban a una nueva escuela, significaban que iban a estar juntas en casi todas las clases.
Cuando entraron al salón, vieron que el profesor aun no llegaba.
- Llegamos temprano, que bueno,- se alegro Miyako al no ver al profesor y sus nuevos compañeros llegar a sus lugares.
- Si, pense que íbamos a llegar tarde.
- Hola chicas, es bueno volver a verlas,- agrego un tercer chico que hablaba a espaldas de ambas amigas.
Cuando voltearon para ver quien es la persona que les hablaba, se sorprendieron.
- Kouji, ¿que haces aqui?,- pregunto intrigada Hikari, viendo al chico del paliacate.
- Acabamos de entrar a la escuela, nos transferimos.
- Si todos nosotros,- agrego Takuya alegre que llegaba con Kouji, sonriéndole a las chicas.
Hikari se sonrojo al ver que Kouji la veia y desvio la mirada, en eso iba entrando un rubio que por lo visto era muy popular ya que muchas chicas le empezaron a seguir hasta su lugar, junto con Ken que se sentaron juntos.
- Mira, también estamos con Ken y Takeru, es bueno ¿verdad Hikari?,- lanzo Miyako un tanto alegre de ver a sus compañeros, ya que se llevaba bien con ellos.
- Claro, muy bueno,- susurro Hikari no tan convencida.
La castaña volteo a ver a Takeru pero el rubio ni siquiera se inmuto en verla, estaba muy concentrado hablando con otras compañeras del salón, entre ellas Zoe, la chica rubia que había estado con Joe esa noche después de la tienda y que ademas, había atacado a Mimi.
En eso el profesor entra y pide que tomen asiento, presenta a los nuevos estudiantes y lo sienta en sus respectivos lugares.
- Bueno como sabrán, estaremos trabajando en parejas para las actividades y entregas de la clase, así que mencionare a las parejas que estarán trabajando hasta el fin de curso y hay algo que quiero aclarar,- hizo una pausa para ver todos sus estudiantes,- no habrá cambio alguno en los equipo, por lo que espero que se puedan llevar bien y obtengan una muy buena calificación.
Todos asintieron mientras que el profesor se disponía a nombrar las parejas.
- Ken y Kouji, Takuya y Zoe, Hikari con Miyako, Takeru y ...
- Muy buenos días jóvenes, profesor,- entra una señora, interrumpiendo al profesor en la lista.
- Buenos dias profesora Annie, a que se debe su visita.
- Buenos dias profesor, vengo por una alumna, la señorita Inoue.
Miyako volteo a ver a Hikari al escuchar su nombre.
- Claro, señorita Miyako Inoue,- prosiguió el profesor mientras volteaba a verla y está se ponía de pie.
- Tome sus cosas, le transfirieron de clase niña,- interpuso la estricta maestra cuando se preparaba para salir del salón.
- ¿Como?,- Miyako quiso preguntar pero la maestra se había retirado.
La peli-lila sin comprender del todo, tomo sus pertenencias y se retiro del salón con una reverencia al profesor y volteo a ver a Hikari que la veía sin comprender tampoco lo que pasaba.
- Bueno como la señorita Inoe no estará con nosotros, tendré que hacer unos cambios con las parejas, déjenme veo mientras ajusto los cambios,- decía el profesor al ver sus hojas de trabajo.
Hikari estaba nerviosa, su amiga le había dejado sola, todo iba muy bien para ser verdad.
- A ver, creo que ya se como,- prosiguió el profesor,- La señorita Hikari, dado que su compañera Miyako no podrá ser con usted, la pondré con el joven Takeru.
Hikari se le abrieron los ojos con sorpresa y volteo a ver al rubio que ni si quiera la vio, estaba escribiendo en sus apuntes, evitando el contacto.
El profesor siguió con la lista mientras la castaña pensaba como le iba a hacer para poder trabajar con aquel chico.
- Por favor, jóvenes, les pediré que se cambien de lugares y se sienten junto a su pareja.
Todos los estudiantes de disponían a seguir las instrucciones e Hikari se quedo con miedo en su lugar sin reaccionar hasta que con valor, tomo su mochila y se dirigió hasta la parte de atrás donde el rubio.
Camino hasta el banco a lado de Takeru y tomo asiento.
- Vaya sorpresa que estemos en el mismo equipo,- le dijo, viéndola por primera vez.
Hikari solo asintió con una sonrisa, evitando ser grosera con su nuevo compañero y se concentro en ver como el profesor comenzaba clase.
Ella seguia sin decir nada, el banco de ellos estaban juntos, por lo que casi pudieran escribir en el misma libreta, ella odio en ese momento la idea de trabajar en equipo.
- Ahora tendremos que trabajar juntos después de clase,- susurro el chico,- espero que lo disfrutes como yo.
- Solo espero que nos podamos llevar bien,- le respondió en susurro ya que profesor daba la orden de que apuntaran lo que estaba escribiendo en el pizarrón.
- Lo poco que nos conocemos, nos hemos llevado bien, señorita.
Hikari no dijo nada, solo escribía en sus apuntes.
En eso Kouji voltea y le sonríe a Hikari y ella igual a el chico.
Takeru al ver eso, volteo a ver a Hikari para llamar nuevamente su atención.
- Lastima que no estarás con el, espero que no estés decepcionada,- le decía empezando a escribir en sus notas.
- No lo estoy, es bueno que estemos juntos,- le confesaba tratando de desviar la atención de sus palabras.
- ¿Piensas que es bueno?, acaso, ¿te gusta la idea que estemos juntos?
Hikari se ruborizo ante el comentario y bajo la vista a su libreta. Cerro los ojos y empezó a ver algunas imágenes de ellos dos juntos, en un cuarto...
- Maldición,- pensó la chica al reconocer esas imágenes, sabia que estaba viendo el futuro. En momentos como esos, odiaba sus habilidades de bruja, no sabia como o porque razón cuando estaba cerca del rubio, se disparaba su don exponencialmente.
La castaña escondió su cabeza en el banco, mordiendo su labio para detener lo que su mente le mostraba. Takeru se dio cuenta de la actitud extraña de la chica y le empezó a hablar pero ella no respondía.
Se veía a ella misma con el rubio en una habitación, discutiendo; y fue cuando el la toma de las muñecas y la pone sobre la cama, él estando arriba de ella; lo vio y lo sintió tan real como si estuviera pasando en ese momento.
- Oye, ¿te pasa algo?,- le volvía a preguntar Takeru y fue cuando por un intento, un tanto inocente, le toca la pierna de la chica por debajo del banco para que reaccionara.
Hikari abrió los ojos abruptamente y se levanto de su asiento un tanto agitada. Todos sus compañeros como el profesor la vieron con desconcierto.
- ¿Se encuentra bien señorita Hikari?
Hikari seguia de pie, tratando de controlar su respiración.
- ¿Puedo ir al baño profesor?,- pregunto un tanto fuera de si, evitando parecer aun mas rara de lo que ya mostraba.
- Claro, tome un pase, el baño esta al fondo del pasillo a la derecha, no tarde,- le contesto el profesor mientras apuntaba unas formulas en el pizarrón y los demás compañeros volvían a escribir en sus apuntes.
La castaña empezó a sudar nerviosa, volteo y vio que el rubio la veía.
- ¿Segura que estas bien?,- le pregunto.
Hikari no contesto y salió sonrojada del salón, recordando el toque del chico en su pierna y las imágenes que había visto de un futuro, tal vez no tan lejano.
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MIENTRAS TANTO MIYAKO.
Vio a su maestra de lejos, caminar por el pasillo y se apresuro a seguirla.
- Perdone, profesora, ¿me pudiera decir a donde me cambiaron?,- pregunto con cierto miedo la chica.
- Estas en una clase especial, el examen de admisión que presentaste es mucho mas avanzado que el del resto de muchos de tus compañeros, sin mencionar los proyectos y escritos presentados de tus pasadas escuelas.
- ¿Clase especial?
- Si, la clase de excelencia de la escuela, muy pocos pueden estar en ese salón,- interpuso deteniéndose frente a un salón,- aquí esta, toma,- le entrega unas hojas donde viene su nuevo horario como otras hojas de sus clases.
- No entiendo.
- Llega a tiempo, no faltes y sobretodo, no me avergüences,- le terminaba de decir para retirarse por el pasillo, sin explicarle mas sobre el asunto.
Miyako se quedo en silencio frente al salón unos minutos y se dispuso a entrar un tanto nerviosa, abrio la puerta después que toco y todos los alumnos la voltearon a ver, eso intimido a Miyako de sobremanera.
- ¿Necesitas algo?.- pregunto un profesor de avanzada edad a Miyako que seguía parada sin decir nada hasta que reacciono con una segunda pregunta del mismo.
- Niña, si no hablas no puedo ayudarte.
- Me transfirieron a esta clase,- le explico, mientras le extendía una hoja con la firma de la directora y la confirmación de sus calificaciones.
- Ya veo,- le contestaba el profesor a la chica mientras se ponía sus lentes para verla mejor,- preséntate y toma asiento atrás, junto al joven Izumi.
Miyako asintió y se presento frente a sus compañeros y siguió su camino hasta su nuevo lugar y se sentó junto a su compañero de casa.
- Vaya sorpresa el que estés aquí niña, debes de tener aptitudes,- le dijo Koushiro.
Miyako no dijo nada, solo tomo asiento y de manera algo torpe saco sus cosas.
- Estamos empezando a ver temas de física señorita Inoue, ¿esta familiarizada con los términos de velocidades y movimientos?
- ¿Perdone?,- regreso la chica, haciendo que muchos de sus compañeros se reirán.
- Creo que no sabe profesor,- comento Juri que estaba sentada al frente.
Miyako reconoció a Juri, no le agradaba la idea de tenerla en el mismo salón.
- Chicos basta,- regaño el profesor,- entonces no estas familiarizada, ¿Señorita?
- Si lo estoy, velocidades y frecuentas de sistemas bidimencionales como tridimensionales, no se a cual se refiera, profesor,- argumento un tanto tímida Miyako, todos sus compañeros la veía serios.
- Excelente, comencemos entonces, siempre es bueno tener nuevas mentes brillantes en mi clase,- prosiguió el profesor un tanto alegre a sus alumnos.
Koushiro sonrío y volteo donde Miyako.
La chica solo se concentro en ver lo que el profesor decía y empezaba a escribir en sus notas.
El pelirrojo solo se lamió sus labios al ver la chica sentada junto a el, supo que era malo tenerla junto a el todo el día, sabiendo la adicción que tenia con las mujeres.
En las oficinas de administración de la escuela
- Disculpe, señorita Tachikawa, no le podemos hacer ningún cambio de su clase de deportes.
- Enserio no hay otra clase, puedo hacer otra cosa, incluso futbol o algo.
- Perdone, pero natación es la clase de deportes que le toca a los alumnos de su grado.
Mimi odiaba la idea de tener que llevar natación, sabia lo que significaba.
- No se preocupe, la alberca de la escuela se encuentra techada, se que este lugar es muy frío.
- No es eso, es que, por problemas de salud no puedo meterme a nadar,- susurro Mimi a la secretaria, evitando que algunos otros alumnos escucharan.
- En su expediente médico no menciona que no pueda recibir la clase de natación programada,- intervino la mujer, revisando los archivos de la estudiante.
Mimi maldecía en su interior.
FLASHBACK
- Mimi ya nos vamos a la escuela, ¿aun no vienes?,- pregunto Hikari, tocando la puerta de Mimi, su amiga se estaba viendo en el espejo con el nuevo uniforme.
- Creo que de todos nuestros uniformes que hemos tenido, este es mi favorito,- expresó muy contesta. Los uniformes de las chicas dependían de una falda de cuadros color rojo con tonos negros y grises, una blusa blanca con variante de chalecos con un moño justo en el escote, aparte de un saco de color negro con tonos rojos en los bordados.
- Si, mejor que el del convento de parís,- dijo riéndose Hikari.
- Ni me menciones esos horribles uniformes de monjas que teníamos, y me gusta que este tiene un saco, mira no se me ven los brazos,- decía aun mas emocionada Mimi.
- Mimi no debes de preocuparte si se te ven los brazos,- le decía la castaña acercándose a su amiga para abrazarla.
- Para ustedes es fácil, no tienen que pensar muchas cosas al momento de escoger ropa o salir a la calle.
- Oye ya hablamos de eso, decidimos que este va a ser nuestro nuevo hogar y un nuevo comienzo.
- Si, pero es difícil tener que esconderte.
- Mimi...,- le consolo Hikari aun abrazándola.
- Chicas, nos va a dejar el autobús, corramos,- intervino Miyako en la escena, pasando por la habitación de Mimi.
- Andando, disfruta tu nuevo uniforme y se la chica mas hermosa de la escuela.
Mimi rio de sobremanera y abrazo a Hikari de vuelta.
- Anda, vamos que se nos va a hacer tarde,- le apuro la mayor, tomando su mochila.
FIN DE FLASHBACK
Por que no simplemente me cambia la clase,- pensó Mimi maldiciendo en su interior. Odiaba las clases extra curriculares, siempre involucraba exposiciones del cuerpo y uniformes feos,- Recuerda lo que te dijo Hikari, se positiva y empieza de nuevo.
En eso escucho como un grupo de estudiantes entraba donde la oficina, y atrás de ellos el prefecto líder.
Mimi al verlo, volteo completamente, evitando el contacto.
- Por favor, pudiera revisar si no habría otra clase abierta, aunque sea el de mecánica o incluso senderismo,- volvía a insistir Mimi, no le importaba tener que llevar esas actividades, lo que sea seria mejor que mostrar su cuerpo en natación.
- ¿Hay algún problema?,- pregunto Joe, llegando donde la secretaria, después de dejar a los estudiantes de nuevo ingreso en la oficina continua.
Mimi maldijo en susurro.
- No, claro que no, muchas gracias,- intervino de inmediato Mimi.
- No señorita, natación es la única clase,- volvía a decir la mujer secretaria.
- ¿No quieres llevar natación?,- insistió Joe a Mimi pero esta no pudo contestar ya que la mujer intervino en su respuesta.
- Dice que no puede por problemas médicos, pero no dice nada su expediente.
- Gracias, enserio,- le contesto un tanto furiosa y avergonzada Mimi a la mujer.
- Los alumnos de tu grado llevan por asignatura natación señorita Tachikawa, estoy seguro que la natación no se le dificultara.
La castaña de largos cabellos se retiro del lugar, agradeciéndole a la mujer, sin mencionar otra palabra a Joe y este la siguió por el pasillo, era justo la hora del almuerzo.
Mimi seguia caminando por el pasillo un tanto enojada.
- ¿Por que no quieres tomar la clase de natación?
- No te importa, déjame en paz,- le contesto sin mirarlo, el chico caminaba a lado de ella.
- Vamos, si no sabes nadar, no pasa nada ya que para eso es la clase, ¿sabes que soy ayudante del profesor en esa clase?
- Que emoción y para tu información, si sé nadar,- volvió a contestar, tratando de esquivar algunos otros alumnos que caminaban por el pasillo.
- Entonces por que no quieres ir, es acaso por tus cicatrices,- le susurro cerca de su odio haciendo que Mimi se detuviera de su andar y lo encarara.
- Vuelve a decir eso y juro que vas a desear nunca haberme conocido.
- Entonces si es eso, no se por que te pones así, eres una chica muy hermosa, tengo muchos rumores tuyos, eres la nueva chica mas hermosa de tu grado según tus compañeros,- le contesto sonriente, viendo a Mimi como lo encaraba, el era muy alto y la diferencia de alturas era notoria.
- A ti no te importa nada de mi o de mi cuerpo, si no quiero ir a esa estupida clase es por temas que no te incumben.
- Yo si quiero verte allí, te hará bien el que nades un rato, mas si es conmigo.
Mimi no comprendía como aquel sujeto se atrevía a hablarle de esa manera, de jugar con ella.
- Mimi vamos a almorzar,- intervino Miyako que la encontraba en el pasillo con Joe,- ¿Todo bien?,- pregunto viendo la tensión entre ambos.
- Si, vamos a comer,- contesto Mimi, aun manteniendo el contacto visual con Joe, y rodearlo mientras sujetaba a Miyako del brazo y caminaban juntas.
Joe solo la vio como se alejaba entre la multitud,- Voy asegurarme que tengas una estancia buena en la escuela,- termino de decir para empezar a caminar hacia otra dirección poniendo ambas manos en sus bolsillos, siguiendo con su trabajo de prefecto.
- No se por que pero siempre interrumpo en momentos inoportunos,- dijo Miyako, pensando también cuando entro al cuarto de Sora, viendo esa misma cara con Mimi.
Sora volvió al salón mientras que la profesora llegaba y volvía a empezar la ultima clase antes del almuerzo, cuando llego hasta su lugar y tomaba asiento, Nick le volvía a dar una hoja de papel doblada.
La pelirroja al ver que le volvía a dar un mensaje lo tomo en su mano y encaro al pálido chico.
- Mira que grosero de tu parte tirar mi mensaje sin ni siquiera leerlo.
Sora no comprendía como aquel sujeto sabia lo que había hecho en el baño con el mensaje, acaso el también pudiera leer su mente o ver lo que hace, termino de tomar asiento y la mano de Nick toco su muñeca.
En eso Taichi, tomaba el hombro de Nick.
- Mira que ya casi es hora del almuerzo, ¿No tienes hambre Nick?.
Nick solto a Sora, haciendo que Taichi también lo soltara a el.
- Ni lo menciones, si hace mucha hambre,- le contestaba en tono burlón, haciendo que la situación entre ellos fuera de amistad, ocultando toda intención entre ambos de matarse.
Taichi le sonrío y tomo asiento atrás de Nick.
Sora que se había mantenido callada, vio como se sentaba el castaño y volteaba a verlo, diciendo solo con sus labios un "gracias", y esté solo asintió.
Yamato entro al salón y tomo asiento atrás de Sora, sin mencionar ninguna palabra pero la pelirroja creía que igual sabia lo que había pasado.
Pasado un tiempo que la clase continuo, Sora no podía concentrarse, sentía la mirada de Yamato, la de Taichi e incluso la de Nick, pendiente de que abriera su nota. Paso otros 10 minutos y Sora tomo la nota de papel en su mano y con discreción se decidió a abrirlo.
Crei haber dicho que no quería que abrieras ese mensaje,- rugió Yamato en la cabeza de Sora, haciendo que se detuviera.
Salte de mi cabeza.
Si te vuelve a tocar, le arrancare la mano,- volvía a decir, ignorando el comentario de la chica.
Sora decidió ignorar el comentario del rubio y se quedo sujetando la nota, seguía debatiendo si abrirla o no.
- Señorita Takenouchi, pudiera por favor leer el texto del libro,- interrumpió la profesora los pensamientos de la chica.
- Si,- contesto Sora para levantarse de su asiento y leer en voz alta el texto que se estaba viendo en clase.
" Un día, mientras Perséfone estaba recogiendo flores, la tierra sufrió de repente un pequeño temblor, agrietándose el suelo, desde donde Hades, montado en su carro de caballos negros surgió y rapto a Perséfone para desaparecer rápidamente. Se la llevo hasta el fondo de las ardientes tinieblas del infierno."
- Suena una horrible historia de terror profesora,- intervino una chica al frente de la clase.
- Si que lo es,- agrego la maestra.
- ¿Por que se la llevaría?,- pregunto Taichi prestando atención al cuento.
- Se enamoro, obvio,- le contesto Jun al castaño con una sonrisa.
Sora seguia de pie con su libro en mano.
- Chicos por favor, dejen que continue la historia,- intervino la profesora,- por favor Sora.
La pelirroja asintió y siguió leyendo.
"Perséfone, a pesar de la sorpresa, llego a gritar antes de desaparecer, siendo escuchada por su madre, que rápidamente abandono sus tareas de agricultura, provocando que las cosechas se paralizasen, para buscar a su hija por el mundo. Este abandono generó una época de hambre en los hombres y los dioses, lo que hizo que estos últimos se vieran obligados a intervenir. La escena del rapto no pasó inadvertida, ya que Helios (el Sol) fue testigo de lo ocurrido y se lo relató a Deméter, que exigió a Zeus que interviniera; este aceptó y pidió a su hermano que dejase libre a Perséfone. A pesar de ello, el soberano del Inframundo se negó, sin que nadie pudiera obligarle a hacerlo"
- Hades es el dios del inframundo, ¿que haría el con Perséfone?,- dijo un chico en tono inocente.
- Lo que hacen los hombres con las mujeres,- le contesto Jun en tono seductor, haciendo que el chico se sonrojase y los demás del salón se riesen de la escena.
- Ya no sigue la historia,- replico Sora.
- Si, claro que no sigue, ustedes me dirán que creen que haya pasado,- sonrío la profesora a sus alumnos.
Sora decidió tomar asiento pero fue detenida.
- Señorita Sora por que no nos dice que cree que paso en la historia antes que se siente.
La pelirroja se volvió a poner de pie con algo de nerviosismo.
- Bueno, Perséfone no volvió con su madre, no del todo en las versiones que conozco.
- ¿Jamas volvió a verla?,- pregunto una chica a Sora.
- Hay una versión donde lograron hacer un acuerdo con Hades, Perséfone pasaría la mitad del año con su madre y la otra con el, en el inframundo. Dando lugar a la primavera y al verano cuando madre e hija estén juntas; y otoño e invierno cuando las hayan separado.
- Eso es horrible,- comento una chica.
- Y mas por tener que vivir con un hombre que no deseas, obligada,- agrego otra chica.
- Debió de ser muy hermosa para raptarla,- menciono Jun.
- La mas hermosa de todas las ninfas,- intervino Nick, viendo a Sora que seguía de pie.
- ¿Y que piensa Sora?,- volvió a preguntar la maestra.
- ¿Perdone?
- Si, que piensa de los personajes, ¿piensa que eso es amor?
- Hades es el dios del inframundo, vio sencillo raptar a una mujer solo por el capricho de su belleza, alejandola de todo lo que quería, eso no creo que sea amor,- contesto la chica.
- Tal vez el no sabe que es amor,- lanzo un rubio que se había quedado observando a Sora.
- Continue joven Ishida,- alento la maestra.
Sora como todos los compañeros voltearon a verlo con atención.
- Tal vez Hades no sabia que era amor, solo vio algo hermoso y no pensó en que tomarlo haya estado mal.
- Perséfone no es un objeto,- dijo Sora.
- Dicen que era hermosa, los hombres que se dejan cegar por la belleza de una mujer y no piensan, solo toman lo que es suyo. Nadie le enseño lo que era amor, si es que alguna vez pudo sentirlo.
- Eso no justifica el que la haya raptado,- volvió a contestar Sora, ignorando el hecho de los demás compañeros.
- Le dio un reino, un castillo solo para ella, la hizo su reina y le concedió muchas riquezas y deseos inimaginables, no creo que haya vivido tan mal,- lanzo Yamato sencillamente.
- No suena tan mal ser raptada entonces,- agrego Jun, haciendo que otros compañeros igual empezaran a murmurar.
- ¿Y que hay de la libertad?, ningún tesoro, riqueza o reino puede compensar el hecho de estar atrapada con alguien y no poder ver la luz de sol, ni a tus seres queridos,- respondió Sora.
- La libertad es algo que se le concedió, dejándola ir la mitad del año,- volvió a decir Yamato.
- No esta bien de todos modos,- lanzo Sora un tanto desafiante a su compañero.
En eso sono la campana, anunciando la hora del almuerzo seguido del descanso.
- Excelente, lo que hicimos en clase lo tienen que hacer de tarea, favor de traer un escrito con el análisis del cuento de hoy como sus puntos de vista de los personajes,- termino la maestra mientras veía que sus alumnos asentían y se iban retirando del salón,- muchas gracias señorita Sora, me alegra que haya participado y bienvenida al instituto.
Sora hizo una pequeña reverencia mientras le agradecía a la profesora.
Yamato como Taichi se preparaban para retirarse y estaban cerca de la puerta, viendo a Nick que seguía en su lugar donde Sora.
- Sabes que te pareces a Perséfone,- le decía Nick acercándose donde Sora.
La pelirroja se alejo un poco de él.
- ¿De que hablas?
- Si, eres hermosa como ella y si te descuidas,- le susurraba cuando se acercaba mas a ella,- puede que Hades te lleve al inframundo con él, yo lo haría.
Sora al escuchar eso, desvío la mirada del pálido chico, haciendo que este sonriera ante el gesto de la pelirroja y se retirara del salón pero no sin antes detenerse en la puerta del salón.
- No olvides leer mi nota.
Yamato y Taichi lo esperaron en la entrada de la puerta.
- Es hora de comer compañeros,- le decía en tono juguetón,- oh perdón, se me olvido que no pueden comer.
- ¿Que haces aqui?,- le encaro Yamato al chico lobo.
- Vine a estudiar como ustedes.
- Dinos que tramas, tantos años viviendo aquí y nunca pisar la escuela, que estas planeando,- intervino ahora Taichi.
- Me gusta este lugar, los lobos ya no nos vamos a esconder en el bosque como criaturas salvajes, ya no estamos en épocas primitivas ni medievales,- se defendía Nick contra los dos vampiros,- hoy en día es momento de movilizarnos, les guste o no, ahora estaremos por aquí, junto a ustedes.
Ambos vampiros vieron como el chico pálido se retiraba del salón, por el pasillo.
Sora que seguia en su lugar viendo la nota que le dio aquel lobo, lo abrió con cuidado leyó el escrito que escribir el chico.
Después de un corto tiempo, hizo bola la hoja y la arrojo al basurero con mucha rabia y tomo sus pertenencias para ir a buscar a sus amigas. Paso directo sin hablar con los dos vampiros que tampoco trataron de detenerla. Ya una vez que Sora se había retirado del salón, Yamato camino hacia el basurero y saco la hoja para poder leerla.
Taichi se le acerco y el rubio, le dio la hoja con el mensaje.
Recuerda mantenerte virgen para mi, no quiero que olvides que te he declarado mía, te llevare conmigo...
El castaño quemo la hoja que llevaba en su mano, como si nunca hubiera existido y dejo caer las cenizas en el bote de basura.
- Creo que no esta de mas que diga que tenemos que vigilarlo,- expreso Yamato recargándose en el marco de una de las ventanas del salón.
- Ademas que estoy seguro que esta preparando algo mas, hay mas lobos en la escuela, no es casualidad eso tampoco.
- Ire a hablar con mi hermano, tu habla con Joe, el tiene mas ojos en la escuela que todos nosotros.
Taichi se retiraba del lugar pero no sin antes detenerse en la puerta del salón.
- Ella no puede ser de el, así como tampoco tuya mi amigo,- le confesaba.
- No hay que hacer de ella una competencia,- le decía Yamato en respuesta.
Mientras en un pequeño cuarto de servicio había un grupo de chicos.
Un chico golpeaba a otro con fuerza, haciendo que este segundo cayera de rodillas y lo sujetaran dos chicos para levantarlo.
- Mira que hay que ser tonto, aparecer en la escuela así como si nada,- hablaba el chico que había golpeado al segundo mientras otros dos lo seguían sujetando.
- Tu plan... no funcionara,- contesto entre jadeos mientras escupía sangre.
- Oh perdón que te deje así el primer día de clases,- continuaba el primer chico mientras le daba un puñetazo en el rostro a su adversario inmóvil,- tienes suerte que solo te haya encontrado a ti en el pasillo pero se que estas con aquellos dos inútiles.
- Vamos Nick, eres mas bueno que esto, puedes hacerlo mejor,- contestaba a modo de respuesta a su amenaza, haciendo que este lo volviera a golpear en el estomago.
Nick dio la orden para que lo soltaran los otros dos chicos, haciendo que el débil cuerpo del lesionado cayera al suelo.
- Eres tan buen elemento en la manada, Kouji,- hizo una pausa para este ultimo se levantara un poco del suelo,- pero que inútil fue negarte a seguir nuestros ideales.
Kouji rio ante el comentario.
- ¿Ideales?, ¿Cuales?, no has traído mas que penas y malas augurios a nuestra manada, esto no es una manada, matas a todos lo que no están contigo o los destierras, nunca seres un líder,- le soltó con burla y enojo.
Nick igual rio ante el comentario.
- Que pena que no estés con nosotros, y por respeto a tu hermano no te mato. Te guste o no, ahora soy el líder y llevare a nuestra raza donde en verdad merecemos estar, y si para eso necesito eliminar a los sangres impuras, seres humanos o alguna otra criatura en estas tierras, lo haré,- termino, haciendo un gesto para que lo siguieran los otros lobos que ahora eran estudiantes de la escuela.
Kouji se trato de incorporar pero le resulto muy difícil, estaba muy lastimado.
- Creo que tendremos que ideal otra cosa,- susurro antes de hacer un ultimo esfuerzo en levantarse,- necesitaremos ayuda.
CONTINUED ...
