Dos semanas habían pasado desde el ataque de la gema cambia-formas. Todo parecía estar muy tranquilo. Zircón estaba liado con todo el tema de la mudanza llevando cajas de arriba abajo. Greg y Steven le estaban ayudando a descargar y colocar todo. Entre las cajas había decenas de ellas repletas de libros de todo los temas que pudieras imaginar, cajas con armas antiguas y cosas que ni Steven reconocía. Cajas con múltiples herramientas de cocina, cajas llenas de CD, de discos de vinilo y de casetes de autores de todos los tipos y estilos musicales y una caja que le llamó especialmente la atención a Steven:-"esta caja… ¡está llena de videojuegos!, los hay antiguos como los tuyo papa, ¡pero aquí también los hay modernos!" - . Zircón dejó una caja en el suelo y se acercó a ver. – "Si, no sé cuántas horas le habré echado a estos la verdad"- le dijo mientras trasteaba un poco en la caja. –"Ni idea de lo que pensarán las gemas, pero cuando uno vive tanto se termina por aburrir y estas cosas ayudan" -. Steven lo miraba con ojos brillantes sin decir nada y Zircón lo comprendió a la primera y le dedicó una mirada de cómplice. –"Cuando acabemos con estas cajas probamos algunos si quieres, hay una tele arriba colocada ya"- Steven lo celebró con gritos de alegría, le chocó la mano y aceleró el ritmo.

Mientras Greg descargaba del camión tropezó con un borde y dejó caer una caja, esta se abrió y de ella cayó un saxofón alto y unas libretas, Zircón se percató y se acercó a ayudar. –"¡Lo siento! No vi el borde y..!" – Zircón revisó el saxo y se dirigió a Greg: -"Tranquilo, está perfectamente"-. Zircón se dispuso a guardarlo y Greg le llamó la atención –"¿Tu tocas el saxo?"- Zircón lo miró y guardó el instrumento-"Sí, bueno, solía tocarlo, llevo años sin usarlo"- Steven se enteró dejó la caja que llevaba en el suelo y se acercó corriendo –"¡Pues mi padre es un maestro con la guitarra!"– .A Steven le brillaban los ojos. – "¡Solía recorrer el país tocando de ciudad en ciudad!"- Greg se sonrojó, se rascó la coronilla y entre risas nerviosas dijo: –"Hombre Steven, tanto como un maestro de la guitarra…"- Zircón lo miró con sorpresa –"Eso sí que no me lo esperaba, me tienes que enseñar alguna vez algo tuyo ¿eh?" – Greg asintió complacido. Entonces Steven corrió hacia la furgoneta de su padre, se puso a rebuscar algo en la parte de atrás y volvió cargado de discos. – "¡Niño, para que traes eso!"- dijo Greg avergonzado y nervioso. Zircón empezó a mirarlos y dijo con sonrisa burlona -"Creo que podemos tomarnos un pequeño descanso"-. Zircón sacó un reproductor de CD de una de las cajas y puso uno de los discos a pesar de las negativas de Greg. Zircón escuchó un buen rato con los ojos cerrados, disfrutando del momento. Steven alternaba la mirada entre su padre y Zircón muy emocionado. Cuando acabó de sonar el disco Zircón y Steven empezaron a aplaudir. –"¡Esto es espectacular Greg!"-. Greg se sintió halagado y esbozó una sonrisa de oreja a oreja. –"Me has hecho desear coger ese viejo saxo de nuevo"-. Steven abrió mucho la boca y en sus ojos se reflejaron estrellas. – "Un maestro de la guitarra, un maestro del saxo… eso quiere decir… ¡seremos la mejor banda de jazz de Beach City!"-. Greg y Zircón empezaron a reírse.

Durante toda esa mañana estuvieron ordenando el contenido de las cajas y ya a media tarde cuando casi habían terminado Zircón les dijo que les invitaba a unas pizzas por su generosa ayuda. – "¡Genial!, pero falta una caja"- dijo Steven señalando una gigantesca caja metálica en el fondo del camión. Zircón le dijo a Steven que de esa se ocuparía el que se fueran adelantando y cogieran mesa para los tres mientras él ponía en orden unas cosas. Una vez solo se acercó a la caja y la metió en casa. La abrió con expresión seria, estaba llena de artefactos de gemas: armas, estatuillas, prismas de guerra y otros objetos irreconocibles. Junto a ellos había libros enteros de apuntes y bocetos de instalaciones gema y de bestias extrañas. Zircón al ver estas últimas empezó a apretar las manos y a morderse el labio inferior. Cerró repentinamente la caja respiró profundamente y salió de la casa en dirección a la pizzería.