Hola! Lo prometido es deuda! Aquí teneis el otro capi! Espero que eos guste! Nos leemos abajo!

LA HEREDERA

CAPITULO 12

Clary entró en el edificio de Morgenstern a la mañana siguiente.

Se había levantado temprano y había ido al hospital. Su padre había pasado una noche tranquila y según el médico a primera hora de la tarde le retirarían la medicación. Esperaban que despertara a mitad de la tarde. Para entonces, le dijeron, sería bueno que ella estuviera allí.

Vestida formalmente con un traje de chaqueta y pantalón negro y una camisa blanca, se acercó al escritorio de Mary.

- Buenos días – saludó amable – Soy Clarissa Morgenstern. Tenía que ver a Jace Herondale.

Mary la observó encantada. La joven seguía todos los artículos que encontraba sobre Clary desde hacía años y verla en persona la intimidaba.

- Un momento. Le avisaré al señor Herondale.

Llamó por el intercomunicador e informó la visita. Jace le pidió que la hiciera entrar de inmediato y así lo hizo.

- Hola, Clary – le saludó cuando la chica entró y se sentó frente a él

- Buenos días – respondió levemente incómoda, recordando su última visita al despacho de Jace

- No te esperaba tan temprano. ¿Un café? – ofreció y los pidió a Mary cuando Clary asintió.

- He pasado por el hospital y me pidieron que esté allí a la tarde, así que pensé que podríamos ver ahora de qué se trata todo esto.

- ¿Cómo está Valentine?

- Igual. Pasó una buena noche. Hoy a la tarde le quitarán la medicación que lo mantiene sedado.

- Estarás allí cuando despierte – comentó y ella se estremeció de solo pensarlo

- Sí. Me pidieron que lo hiciera.

- ¿Quieres que te acompañe? – ofreció

- ¿Lo harías? – dijo esperanzada

- Si quieres

- Oh, sí, te estaría muy agradecida. El médico dijo que sería bueno que estuvieran allí sus seres queridos – explicó con dolor – y ya sabes que yo no soy su persona favorita.

- No digas eso, Clary – intentó contradecirla

- No, está bien. Todos sabemos que es así. No te preocupes, ya he aprendido a vivir con eso – sonrió pero con la sonrisa más triste que Jace hubiese visto jamás

Mary entró al despacho con dos tazas de café y rompió el incómodo momento.

- Bueno, tú dirás – dijo Clary cambiando de tema – ¿Qué tienes para mí?

Por la mente de Jace pasaron los pensamientos más sucios imaginables, pero rápidamente los descartó aunque no pudo evitar esbozar una sonrisa socarrona.

- Mira – dijo extendiéndole una carpeta – Tenemos varios proyectos entre manos, pero éste es el más urgente.

- ¿De qué se trata? – preguntó abriendo la carpeta y hojeando los informes que incluía

- Es un astillero en Roma. Están al borde de la quiebra, se han presentado a concurso. Nuestra intención es adquirir el 60% de las acciones.

- ¿Da suficientes beneficios?

- Sí. En este momento necesitan una inyección de capital importante para poder afrontar los pedidos que tienen, pero sólo con poder responder a los pedidos ya hechos, podremos obtener un beneficio que cubriría nuestra inversión y dejaría beneficios importantes.

- Ok – aceptó aún sin levantar la vista de los papeles – ¿Qué me estás dando aquí?

- Balances de los últimos cinco años, auditorías internas y externas, un mayor de acreedores, plan de viabilidad, etc.

- De acuerdo. Me lo miraré.

Jace la observó dudoso.

- No hace falta que pierdas tiempo, ya hemos analizado todos los informes. Si ves la primer hoja, es un informe general de nuestros financieros donde dan el visto bueno a la inversión. Puedes simplemente firmar.

Clary levantó la vista del dossier y le observó con seriedad.

- Me gustaría verlo por mí misma – aclaró

- Cómo quieras – dijo él levantando las manos frente a ella – Pero necesitamos la decisión para el próximo jueves

- Te lo daré el miércoles – aseguró

- ¿Podrás hacerlo en sólo tres días? ¿No necesitarás hablar con algún asesor?

- Espero que no, pero ya te lo diré si es así. Lo tendrás el miércoles – repitió – ¿Qué más?

- De momento, eso es todo

- ¿Eso es todo? ¿Un astillero son todos los importantes contratos que tenías pendientes? – preguntó escéptica

- En realidad, no, pero ése es el más urgente que está aprobado.

- ¿O sea que sólo me informarás de los contratos que tú ya hayas aprobado? – Jace asintió – No me enseñarás aquellos que desestimes.

- No hace falta

- Me gustaría verlos también.

- No es así como trabajamos con Valentine.

- Pero Valentine no está, estoy yo, y me necesitas. Y así es como trabajo yo.

- Me parece que no has entendido...

- No. Me parece que tú no has entendido, Jace. Quiero saber todo lo que tú sabes, quiero tener acceso a toda la información a la que tú accedes.

- Yo soy el director general

- Exacto. Y yo soy la accionista que necesitas para continuar trabajando. – se puso de pie con la carpeta en sus manos – Necesitaré un despacho, obviamente con teléfono, ordenador y conexión a Internet y una dirección de correo electrónico.

Jace la observaba con ojos desorbitados. Ésta Clary era nueva. No era la modelo de revistas ni la heredera escandalosa. Tampoco era la niñita desprotegida que había recogido en el aeropuerto el día anterior.

Era una mujer de negocios. Una ejecutiva que sabía lo que hacía.

Después de acompañarla a un despacho vacío que había en su misma planta, a tres despachos del suyo, la dejó con el jefe de informática quien le estaba instalando el ordenador.

Se fue a su despacho meneando la cabeza intrigado, sin dudas esa mujer no era lo que parecía.

Poco antes de la hora de comer Jace fue a verla.

- ¿Qué tal? – preguntó desde la puerta

Clary levantó la vista de los papeles que tenía desperdigados en el escritorio.

- Mmm, bien – murmuró

Jace entró en el despacho y se sentó frente a ella.

- Si tienes alguna duda...

- Mmm, no mucho en realidad, pero...

- ¿Pero?

- Preferiría terminar de ver todo antes de darte mi opinión

- ¿Estás en desacuerdo con algo? – preguntó pensando cómo era posible que una modelo internacional pretendiera poner en entredicho las opiniones de un grupo de analistas perfectamente cualificados

- No en desacuerdo... – sonó dudosa

- Pero...

- Pero creo que por el dinero que estamos dispuestos a invertir se podría exigir un porcentaje de participación mayor – habló sonando como una experta

- Explícate – demandó con firmeza y su tono le hizo alzar la vista hacia él

- Oh, no, si no te importa preferiría ver todo en profundidad. Hay informes que aún no he analizado completamente.

- ¿Qué sabes tú de analizar informes económicos? – dijo con un dejo molesto

- Lo siento, Jace, no quise molestarte. Sólo quiero ayudar. Tú me lo pediste.

- No – aclaró con sequedad – Yo no te he pedido ningún tipo de ayuda, sólo te he pedido que firmes los contratos

- Soy modelo, pero he visto muchas películas y en todas los abogados dicen que no se debe firmar nada sin leer – espetó molesta a su vez – No debiste pedirme que viniera si no querías que me implicara. Ya te lo había dicho.

- No digo que debas firmar sin leer, pero me gustaría saber qué puedes saber tú de negocios.

- Mira, Jace, deberías saber que más allá del dinero que todos asumen que heredaré de mi padre, tengo mi fortuna propia. Recibí una herencia importante de mi familia materna...

- Fortuna que aparentemente dilapidaste

- Eso dicen. Además trabajo desde que tenía quince y he ganado mucho dinero en estos once años.

- Lo imagino. Pero estoy harto de que me mientas y me ocultes la verdad, Clary. ¿Por qué debo confiar mi empresa a una modelo? ¿Por qué debo creer que sabes leer un balance o un informe de auditoría?

Clary lo miró seria antes de decidirse a contarle su verdad. No estaba segura de poder confiar en Jace. Él era completamente leal a Valentine y Valentine la odiaba.

¿Podría contarle la verdad a Jace? Estaba segura de que Valentine no tardaría en saberlo si lo hacía, y ella no quería que su padre la quisiera sólo por ser inteligente o rica.

Tal vez debería conformarse con ganarse el amor de su padre de la forma que fuese, pero era demasiado terca para ello. Quería que la amase por ser su hija. Quería que la amase porque los padres tienen la obligación de amar a sus hijos y ella se lo merecía.

Quería que la amase porque nunca le había demostrado amor en toda su vida, y porque era una niñita que perdió a toda su familia a los seis y él no hizo nada por evitarle ese sufrimiento.

Se debatía entre hablar sinceramente con Jace o no cuando el teléfono que le acababan de conectar repiqueteó con fuerza. Ambos se sobresaltaron ante el sonido inesperado.

- ¿Diga? – respondió evitando mirar a Jace

- Señorita Morgenstern, soy Mary, la secretaria del señor Herondale

- Sí, Mary, ¿qué necesitas?

- La señorita Aline Penhalow está aquí esperando al señor Herondale, dice que ha quedado con él – Clary se estremeció

- De acuerdo, Mary, yo se lo diré, y por favor, llámame Clary

- Gracias, seño... Clary – se corrigió

Clary colgó el teléfono y sin siquiera mirarle le dijo

- La señorita Aline Penhalow te espera

- Aline, ¡mierda! – recordó que habían quedado para almorzar – Clary, tenemos que continuar esta conversación

- Te esperan, Jace

Se levantó frustrado y salió del despacho. Se encontró con Aline y salió con ella a comer.

- ¿Qué hace Clarissa Morgenstern en la empresa? – preguntó Aline cuando el camarero se retiró después de dejarles sus postres

- Clary es parte de la empresa, es accionista como Valentine o yo mismo

- Sí, lo sé, pero nunca ha venido antes. ¿Ahora trabaja en Morgenstern?

- Mientras Valentine no pueda volver – explicó dando un bocado a su crème brûlée – Para firmar los contratos se requiere la mayoría y yo no la tengo sin ella o sin Valentine

- Oh, entiendo. Imagino cómo te sentirás tú, sabiendo cuánto te disgusta esa chica.

Levantó la vista de su plato y la miró sintiéndose un canalla.

- Digamos que hemos limado un poco nuestras asperezas

- Oh, genial – sonrió Aline – A mí me gusta esa chica.

- Que no te escuche mi hermana – comentó él con una sonrisa

- Oh, estoy segura de que Seelie se equivoca. Tal vez podríamos organizar alguna salida e invitarles. ¿Sabes si Clarissa tiene novio?

- No, no lo sé – respondió incómodo – De todas formas no creo que sea una buena idea

- ¿Por qué no?

- Seelie no soporta a Clary, y sabes que Seelie puede llegar a ser un poco cerrada

- Sí, lo sé, tienes razón – sonrió la chica – Mis padres nos han invitado para ir al teatro – dijo cambiando de tema y Jace supo que era el momento de hablar sinceramente

- Aline... – dijo dejando la cuchara en su plato

- ¿Qué sucede? ¿No te gusta el teatro?

- No es eso... es... no sé cómo decirte esto – Aline lo observó intrigada – Aline, creo que esto no está funcionando entre nosotros

- ¿Qué quieres decir?

- Lo siento, Aline. Tú me gustas. Mucho. Y te aprecio muchísimo, lo sabes

- Pero...

- Pero creo que no funcionamos como pareja

Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas y desvió la mirada al instante.

- ¿Por qué no? – susurró

- Lo siento, cariño – dijo cogiendo su mano sobre la mesa – No sé por qué, simplemente yo no me siento así contigo

- ¿Qué tengo que cambiar? – rogó

- No, Aline, ¡por Dios! No tienes que cambiar nada, eres perfecta como eres

- No para ti

- Sí que lo eres, pero no siento lo que debería sentir para que estemos juntos de esa forma. Es difícil de explicar, es simplemente así. He intentado sentirlo, pero no ha funcionado. Lo siento, cariño, lo último que quisiera sería herirte, Aline.

- No, está bien. No lo sientas – dijo ella aún sin mirarle – Siempre supe que yo no era la chica para ti

- Oh, Aline, no es tu culpa, cariño. Tú eres perfecta.

- Sí, gracias, Jace. Si no te importa preferiría irme ahora. – explicó cogiendo el bolso que colgaba sobre la silla a su lado y poniéndose de pie

- No, Aline, espera. No tienes que irte así.

Sólo entonces le miró acongojada.

- Por favor, Jace, prefiero irme ahora.

Asintió comprensivo y la vio salir del restaurante.

Pues aquí se termina por hoy! Espero que os haya gustado! Le contara Clary la verdad a Jace? Tomara Aline represalias? Todo eso y mas el viernes :D

Gracias a todas por seguirme, a las que le dais al botón de alertas y favoritos, a las lectoras silenciosas y a las que dejáis comentarios, en especial a: Jonathaclary; Yocel; Ashley Cullen Salvatore; Yamie; Babosamuerta

Mil besos de Jace!

dejo un adelanto del próximo:

Clary bajó la mirada hasta la mano de él que le quemaba la piel a través de la tela de la chaqueta.

- ¿Por qué no lo intentamos? – le pidió llevando su mano al mentón de ella y obligándola a levantar el rostro

- Tenemos un acuerdo, Jace

- Y ambos estamos deseando saltárnoslo – aseguró acariciando su barbilla con el pulgar

- Aline es la chica para ti, no yo – aseguró intentando soltarse

- No es lo que me dice mi cuerpo ni mi corazón, Clary – susurró contra sus labios