Capitulo 12
"ADIOS, AUN HERMANO"
Después de terminar de explicar su plan para contraatacar al ejército griego, y que este fuera aceptado claramente por todos los miembros del Parlamento Arthur fue a ver su hermano Shinn, quien se encontraba aun reposando en su cuarto de la heridas sufridas en el anterior combate con Jibril.
A entrar en su habitación, Arthur pudo apreciar a su hermano en compañía de Stellar, quien trataba de darle de comer de su mano, como si fuera aun un niño pequeño, pese a que este esta casi recuperado de todos sus malestares.
Shinn (mirada y voz de inconformidad): Por favor cariño, ya te dije que estor muy bien y puedo comer yo solo, no es necesario que te molestes.
Stellar (tono mandón): De eso nada aun no te has curado del todo de tus heridas y el doctor me dijo que cuidara bien de ti hasta que te recuperes del todo, así que se un niño bueno y abre la boca.
Stellar le ofreció una cucharada de rica sopa y Shinn no pudo negarse a seguirle la corriente a su linda Stellar, pese a que no le agradaba esta situación algo embarazosa.
Shinn (abriendo la boca) Ahhhhh (tras beber algo de sopa) ummpp.
Stellar (sonriendo): Que tal verdad que esta deliciosa.
Shinn (sonriendo): Si esta exquisita amor.
En eso Shinn pudo apreciar a su hermano quien se había quedado al filo de la puerta para evitar interrumpir tan enternecedora escena.
Shinn (mirada y tono sorpresivo): Ah, Arthur, estas aquí hermano.
Arthur (caminando hacia su hermano): Estoy bien Shinn, y tú ¿como te encuentras?
Shinn (sonriendo): Hoy me siento de maravilla.
Arthur: Me alegro, Shinn hay algo de lo que quisiera hablar contigo.
Shinn (rostro de extrañeza): Ah si.
En ese momento Stellar comprendió que su presencia en ese lugar no era requerida y antes de que alguno de los 2 le pediera que se retirar del sitio, ella prefirió irse por su cuenta diciendo:
Stellar: Ah si recordé que tengo que ir a ver Cagalli, me pidió que la ayudara a cuidar al pequeño Nicol, con su permiso me retiro.
Al salir Stellar de la habitación, Arthur dijo lo siguiente:
Arthur: Lo siento, no quise ser maleducado.
Shinn: Ah no te preocupes, Stellar sabe entender, además por tu mirada, esta claro que lo que tienes que informe es de suma importancia.
Arthur (rostro y tono serio): Así es, Shinn he propuesto un nuevo plan de batalla al Parlamento y este ha sido aprobado por todos los senadores, para tratar de remediar en algo nuestra situación, y así ganar algo más de tiempo para que nuestra gente abandone la ciudad a salvo.
Shinn: Entonces crees que nos hay alternativa alguna de poder salvar nuestra nación.
Arthur (mirada triste y voz seria): Lamentablemente como lo veo no, sólo será cuestión de tiempo para que los muros caigan y la ciudad sea asaltada por los ejércitos de Gil, nuestras fuerzas no podrán resistir, así que lo que haremos con este plan es emboscarlos en el momento que sean más vulnerables y hacerles el mayor daño posible a sus líneas de ataque y para retrasarlos, así poder salvar así el mayor numero de vidas posibles de nuestra gente.
Shinn (rostro y tono serio): Te entiendo hermano, pues bien dime cuando y como y yo estaré listo para ayudarte.
Arthur: Lo siento pero en esta ocasión no participaras Shinn.
Shinn (rostro y tono de molestia): Pero ¿por que no hermano?, si yo también quiero luchar por nuestro pueblo, déjame luchar hermano te prometo que no te decepcionare.
En eso Arthur puso sus manos sobre los hombros de su hermano y con tono suave y gentil le dijo:
Arthur: Yo se que puedes, pero te necesito para una tarea mucho más importante hermano, y es la de cuidar a nuestra familia, este plan podría fallar y quizás hasta llegue a morir en la batalla, por lo que necesito tener a alguien de mi plena confianza, para que apoye a nuestro padre en mi ausencia y pienso que no hay persona más indicada que tu Shinn.
Shinn (rostro de asombro por la palabras tan halagadoras de Arthur): ¡Hermano¡
Arthur: ¿Lo entiendes ahora Shinn?
Shinn (mirada y voz seria): Lo entiendo Arthur y créenme que por esas palabras, puedes confiar en mí.
Arthur (sonriendo): Lo se Shinn.
Shinn: ¿Cuándo planeas atacar?
Arthur: Todavía hay que preparar algunas cosas, pero será cuestión d días, para que estemos listos.
Shinn: Ya veo.
Arthur: Ahora te explicare con lujo de detalles cual será la estrategia de combate que implementaremos.
Shinn: Bien te escucho hermano.
Y así Arthur comenzó a contarle a Shinn su plan, entre tanto en el campamento griego un pensativo Kira no podía conciliar el sueño, meditando sobre los acontecimientos de ese mismo día con Gil, mientras que su amada Lacus dormía placidamente a su lado, desconociendo la pena que aquejaba a su amor.
A la mañana siguiente, después de desayunar algo ligero, Kira ya más tranquilo de su inquietud, le propuso a Lacus lo siguiente:
Kira: Lacus te gustaría dar un paseo por la playa.
Lacus (sonriendo): En serio, me encantaría.
Y sin más preámbulo ambos se fueron de paseo sin decir nada a nadie, caminando tranquilamente por la playa hasta llegar a la colina donde se encontraba el hermoso jardín de flores, donde nuestra joven pareja de enamorados se divirtieron como nunca.
Con el pasar de las horas, ambos decidieron descansar acostándose sobre el fresco césped, que aun guardaba en sus hojas el roció de lluvia del día anterior.
Mientras descansaban aplaciblemente abrazados el uno del otro, Lacus pronuncio estas palabras:
Lacus (tono suave y dulce, mientras reposaba sobre el pecho de Kira): Kira, dime ¿cual es tu sueño más anhelado en la vida?
Kira se sorprendido mucho por lo extraño del cuestionamiento pero eso no le impidió responderle.
Kira (rostro pensativo, mientras acariciaba tiernamente la cabeza de Lacus): Hum, veamos, antes tenia mucho grandes sueños, pero todos ya han quedado en el olvido y eso gracias a ti, por que tu me has hecho ver un lado que nunca pensé que existiera de la vida.
Lacus (mirada y tono de curiosidad): Y ¿cuál es?
Kira: Lo maravilloso que es amar a alguien y el tener ha alguien que te ame, y por eso te estaré siempre agradecido Lacus.
Lacus (sorprendida): ¡Kira¡
Kira (sonriendo): Es por eso que mi sueño más anhelado es solo uno, el que deseo que algún día se vuelva realidad.
Kira: Que todos vivamos en un mundo lleno de LIBERTAD y JUSTICIA, con las personas que amamos, y por eso Lacus (levantándose ambos del césped), que quisiera pedirte que vinieras conmigo a Grecia, como mi esposa.
Lacus (mirada enrojecida y con semblante de sorpresa): Tu esposa.
Kira (tono suave): Lacus ¿quieres casarte conmigo?
Lacus (mirada de felicidad con lagrimas brotando de sus ojos): Oh, Kira, si, si, me casare contigo.
Kira (sonriendo): Si en verdad aceptas.
Lacus (sonriendo): Si.
Kira (abrazando a Lacus fuertemente y dando giros cargando a su amada): Si, ahora soy el hombre más feliz, del mundo.
Tras terminar su alegre celebración ambos se fundieron en un tierno beso, con el cual pacto de amor entre ellos se consolidaba aun más.
Mientras en el campamento griego, Mizoguchi fue a ver al joven Tolle quien se encontraba en la tienda de su primo puliendo su armadura de guerra, como era ya su costumbre desde el tiempo que se encontraban ahí.
Mizoguchi: Disculpe joven Tolle, ¿no ha visto por aquí al amo Kira?
Tolle: No Mizoguchi, lo mas seguro es que este con Lacus, en uno de sus paseos por la costa.
Tolle (tono curioso): ¿Por que lo necesitabas para algo?
Mizoguchi: No nada en especial señor, pero no me agrada mucho la idea que se haya alejado bastante del campamento y menos en un día como este.
Tollo (rostro de extrañeza): ¿Por que dices eso Mizoguchi?
Mizoguchi: Será mejor que venga a verlo por usted mismo señor.
Tolle salio a fuera de la tienda y pudo apreciar a lo que se refería Mizoguchi , al ver que grandes y oscuras nubes de lluvia empezaban a verse en los cielos y pro si fuera un poco una fría y fuerte corriente de viento comenzó a soplar en el ambiente
En eso Mizoguchi pregunto:
Mizoguchi: Joven Tolle quiere que mande una partida en su búsqueda.
Tolle lo medito detenidamente y por un momento dudo en responderle, pero tras pensarlo mejor le respondió lo siguiente:
Tolle: No, no hace falta, estoy seguros que ellos regresaran antes de que empiece a llover, además olvidas que mi primo es un hombre muy hábil y ya se la ocurrirá la forma de guarecerse de la lluvia.
Mizoguchi: De acuerdo señor.
Entre tanto Kira y Lacus quiénes hasta ese momento se encontraban muy alegres, de pronto se dieron cuenta de la tormenta que se avecinaba, por lo que decidieron apresurar su paso para llegar a tiempo al campamento antes de que comenzara a llover, lamentablemente la madre naturaleza fue más rápida y un fuerte ventarrón de agua y viento cayo sobre ellos en plena intemperie, además durante le trayecto de bajar la colina ocurrió un accidente, Lacus se había torcido un pie, por lo que le era difícil caminar, esto preocupo de inmediato a Kira, ya que no quería que su mujer estuviera mucho mas tiempo con este clima, por lo que decidió rápidamente ir tomar a Lacus entre su manos e ir protegerse del mal tiempo en una de las cuevas que se encontraba sobre los acantilados.
Kira (entrando a la cueva con Lacus en manos): Aquí estaremos seguros de la lluvia y los fuertes vientos.
Una vez dentro Kira sentó a Lacus delicadamente en el suelo, para ver la gravedad de su lastimadura.
Kira (rostro de preocupación): Lacus, te duele mucho.
Lacus (gesto de dolor): Si, creo que me fracture el tobillo.
Kira: Haber déjame verlo querida.
Kira examino detenidamente el tobillo de Lacus, y tras terminar de hacerlo le dijo:
Kira: No esta tan mal, solo es una fuerte torcedura, con un ungüento de hierbas y algo de descanso estará completamente curado.
Lacus: En verdad.
Kira: Por supuesto, haber déjame ver que puedo encontrar para tratar de alivianar el dolor.
Kira: Ya esta esto servirá, (untando sobre el tobillo de Lacus algo de lodo) este lodo frió calmara y hará bajar al hinchazón y esta pañoleta lo mantendrá inmóvil hasta que podamos ver al medico del campamento, lo cual por lo dado de las condiciones del clima, tendrá que ser hasta mañana por que no creo esta tormenta termine al menos en varias horas.
Lacus (rostro sonrojado): Muchas gracias Kira.
Kira: No tienes por que darlas, es mí deber cuidarte.
Lacus: Es cierto (en eso Lacus estornudo y comenzó a temblar ligeramente)
Kira (rostro de preocupación): Lacus ¿qué te pasa?, ¿estas bien?
Lacus: Si, lo que pasa es que tengo algo frió.
Kira: Pero que tonto fui, no recordaba que estuvimos mucho tiempo bajo la lluvia y nuestra ropa esta toda empapada, espérame haré una fogata para calentarnos.
Una vez que Kira trajo algunas ramas secas y la fogata estuvo lista, ambos se quitaron sus ropas húmedas y las pusieron secar cerca del fuego, mientras ellos también calentaban sus cuerpos con la llamarada, abrazados el uno del otro.
Kira (tono sentimental): No recuerdo cuando fue la últimas vez, que me senté junto a una hoguera como esta en compaña de amigos o de personas muy especial para mi.
Lacus (tono sentimental): Y yo nunca había estado en un situación así, desde que era niña siempre tenia que acatar las estrictas reglas de nobleza, yendo a bailes y cenas de gala, saludando cordialmente a gente que ni conocía y que era muy vanidosa, hablando sólo de si sin preocuparse por otros, eran escasos lo momentos que podía tener para divertirme como cualquier niña de mi edad, es por eso que adoraba con gran ahínco, los alegres momentos que vivía a lado de mis primos y mi tío, gracias a ellos puedo decir que mi infancia fue feliz.
Kira (sonriendo): Me alegra escuchar eso, y dime Lacus ¿cómo te encuentras? (abrazándola fuerte para proporcionarle más calor corporal), ¿ya no tienes frió?
Lacus (sonrojada): A decir verdad, se me esta ocurriendo otra forma con la cual podemos para mantenernos calientes.
Y tras decir eso Lacus beso sorpresivamente a Kira, quien respondió a la caricia de su amada con más muestras de afecto (besos y abrazos), dejándose llevar poco a poco por el calido fuego de sus corazones apasionados.
Las horas pasaron y la intensa lluvia y los fuertes vientos comenzaron a ceder poco a poco hasta sofocarse del todo, lo que ocasiono que un banco de niebla si expandirá por todo el lugar, incluyendo al campamento del ejercito griego, quienes sin impórtales del todo lo contrastante del clima, continuaron realizando sus labores habituales de vigilancia nocturna con toda naturalidad, sin saber que estaban a punto de recibir una desagradable sorpresa, ya que cientos de soldado troyanos aprovechando el espesa niebla, lograran introducirse hasta las líneas mas cercanas de defensa de los griegos sin que nadie pudieran divisarlos.
Los pocos centinelas que hacían guardia en ese momento fueron sorprendidos sin que pudieran hacer nada por los soldados troyanos, evitando así ser detectados por las demás tropas, quienes se encontraban durmiendo placidamente en sus tiendas para dormir.
Una vez que los troyanos habían limpiado el terreno que cualquiera que pudiera anunciar su presencia en ese lugar, procedieron rápido a iniciar su ataque sorpresa al campamento griego, el cual comenzó con una lluvia intensa de flechas ardientes que los diestros arqueros de Troya disparaban con certera puntería de una posición elevada sobre las dunas y colinas circundantes al campamento.
Esta maniobra tomo totalmente desprevenidos a los griegos, provocando que muchos de ellos cayeran victima de esta primera oleada de ataque, y causando grandes destrozos producto de los incendios en las tiendas y barcazas de guerra.
Al ver el descontrol que se suscitaba en las líneas enemigas, el príncipe Arthur quien se encontraba supervisando desde una de las colinas su estrategia de combate, ordeno a su amigo el capitán Deakka, iniciar la segunda oleada de ataque, consistía en el lanzamiento de grandes bolas hechas con paja y madera embarnizadas con aceite y brea para que al incendiarlas, estas rodaran a manera de proyectil de forma directa contra sus enemigos. La orden se acata de inmediato y varias de esas bolas cayeron rodando sobre el campamento rival, quemando cualquier cosa que se les pusiera en el camino.
Entonces el descontrol y miedo masivo comenzó hacerse evidente en las tropas griegas y pese a los reclamos del Rey Gil, quien despertado por el ajetreo y el ruido de los gritos, ordeno de inmediato la pronta reorganización de las líneas defensivas para contraatacar esta afrenta contra su persona y su autoridad, pero era tarde, el ejercito griego se había desbandado y parecía no obedecer las ordenes de ningunos de los oficiales al mando.
Entre tanto en el campamento de los Mirmidones, el cual no había sido severamente afectado por los ataques troyanos, Mizoguchi corrió deprisa para ver al joven Tolle, quien se encontraba en su respectiva tienda, para decirle lo siguiente:
Mizoguchi (rostro y tono de desesperación): Joven Tolle, los troyanos nos atacaron por sorpresa y todo es un caos, nuestros hombres están nerviosos y no podemos pelear sin que este el amo, lo necesitamos para que coordine el ataque y reorganice a la tropa.
Tolle (voz y mirada seria): De acuerdo, Mizoguchi, yo iré a ver si regreso Kira a su tienda, tu ve con los soldados y alístalos para pelear.
Mizoguchi: Si señor.
Y así mientras Mizoguchi corría a alertar a los hombre, Tolle fue de prisa hacia la tienda de Kira, pero al llegar pudo notar que si primo no había regresado en toda la noche, por que su nerviosismo aumentaba aun más, ya que sabia que sin un líder nato como Kira que los dirigiera y les inculcara ese valor y esa enjundia al combatir, los fuerzas troyanas podrían cuasar grandes bajas en el ejercito griego, lo cual costaría la vida de miles de soldados y como tal no podía permitir que eso ocurriese.
Mientras la batalla continuaba y la artillería troyana habían causado ya un gran daño en las filas del ejército enemigo, el plan de ataque propuesto por el príncipe Arthur había sido un éxito y la victoria estaba casi asegurada, cuando de pronto inesperadamente varios de los grupos de comando comenzaron a retirarse a causa de la valiente resistencia puesta por la tropa de los Mirmidones, quienes parecían pelear con mucho más arrojo, producto de la presencia de su afamado líder, K…I…R….A, si Kira se encontraba de nuevo en el campo de batalla, portando su flamante armadura y mostrando su destreza con al espada, luchando una vez más para defender a los griegos.
Dicho acto no paso desapercibido de los de ojos de Arthur, quien al distinguir al dirigente del movimiento no le pensó mucho y su abalanzo con una brigada de sus mejores jinetes de caballería para sofocar personalmente a los insurrectos que combatían contra sus tropas.
Al llegar la caballería de Troya fue recibida por una aguerridos Mirmidones que no daban cuartel, pese a la inferioridad numérica en la que se encontraban, al contrario los alentaba a seguir peleando hasta el ultimo aliento, sin importar o tan heridos que estuvieran. El combate fue feroz, y ambos contingentes tuvieron serias bajas, y así continuo hasta llegar al momento clímax de la lucha, cuando los líderes de ambos bandos se encontraron de frente, el uno al otro, Kira y Arthur se volvían a ver las caras de lo acontecido en el templo de Apolo, hace ya mucho tiempo.
Los 2 se miraron fijamente y sin decir palabra alguna comenzó el combate, al principio Kira pareció llevar la delantera, asestando fuertes golpes, que su rival eludía con gran dificultad, pero con el transcurrí de la lucha, la pelea se emparejo, tornándose cada vez mas friccionado por la rudeza excesiva mostrada por los oponentes, mientras tanto el resto de soldados tanto troyanos como griegos permanecían a la expectativa del fatal desenlace, el cual llego más pronto de lo que cualquiera pudiera imaginarse, ya que Kira al lanzar un golpe con su espada con toda la fuerza que tenia, quedo totalmente al descubierto y esto lo aprovecho muy bien Arthur, para asestar un solo pero mortal ataque, que termino por cortarle la garganta al valiente soldado griego, ante la mirada de asombro de todos los presentes, en especial de los Mirmidones que no podían creer que su jefe había perdido en el combate.
Todo el lugar guardo completo silencio y cuando Arthur se acerco para ver si su rival aun encontraba conciente para así poder darle el golpe de gracia que coronaria su victoria, su rostro ni el del resto de las personas que se encontraban en ese momento pudieron disimular la sorpresa y a la vez la incredulidad, de que le hombre que había caído en esa batalla, no era Kira, sino T….O….L…..L…..E.
CONTINUARA….
