Capítulo 12

Fiesta Slytherin.

Caminando entre serpientes

Los colores del cielo estaban empezando a transformarse en unos hermosos tonos anaranjados relajantes que pronto darían paso a la noche.

Luna iba pensando en sus cosas mientras los hablaban un poco entre ellos sobre la fiesta. Se sentía algo extraña con su nuevo atuendo a modo de "camuflaje", le gustaba, pero no terminaba de ser su estilo, al día siguiente volvería a ser ella misma y a estar a gusto. Todo ese día le parecía un juego; desde elegir el camuflaje adecuado, poniéndose incluso lentillas, hasta ese momento. Se estaba riendo mucho en todo el camino que llevaban recorrido desde el castillo hasta Hogsmeade, le parecía que Draco y Zabini se la quedaban mirando como si estuvieran viendo a una mariposa gigante, abrían los ojos de par en par, o eso, o como a un caramelo porque vio cómo Zabini se relamía, Draco se ponía serio cuando eso pasaba.

Recodó la entrada en la clase hace un rato y la mirada que más le gustó fue la de Draco, pudo ver un atisbo de sorpresa mezclada con, no sabía bien cómo explicarlo puesto que ambos eran una caja de sorpresas el uno para el otro, pero se atrevería a decir que fue sorpresa mezclada con agrado y fascinación. Se sintió más alagada por él que por su amigo, quien la seguía mirando raro, con la mirada del rubio volvió a sentirse como si tuviera mariposas en el estómago, como la vez que sus labios chocaron…

Se estaba muy bien recorriendo las calles del pueblecito de Hogsmeade pero había algo que a Draco le molestaba de esa magnífica tarde-noche y no sabía el porqué:

¡¿Qué hace ese imbécil de Zabini cogiendo a Lovegood del brazo? -Pensaba mirando a su amigo de una forma un tanto…. asesina-. ¿Y por qué ella se deja manosear de esa manera?-(sólo estaban tomados del brazo).

-Oye, Draco -dijo Blaise de repente girándose para encontrarse con la seria mirada del rubio-. Como ya estamos cerca del local, ¿qué tal si vas tú a buscar a Giovanna y yo mientras voy tirando con Luna a la fiesta? Ya debe haber mucha gente.

-No sé…Mejor vamos los cuatro juntos -se imaginaba las intenciones de Blaise, quería quedarse a solas con Luna. Algo le decía que ya pasaba de su apuesta con Nott.

-Bueno, si te empeñas vamos contigo…

-Venga, que no está tan lejos.

Los tres jóvenes se dirigieron a una pequeña casa de tres plantas a juego con las demás de alrededor, tras pasar el local de "Las Tres Escobas".

-¿Dónde será tu fiesta Draco? -preguntó Luna, curiosa.

-Lovegood ya te ha dicho que me llames Malfoy -volvió a refunfuñar.

-No seas grosero con mi acompañante -dijo Zabini en tono bromista.

-Es tu acompañante pero es MI ayudante. No lo olvides.

-Bueno -interrumpió de nuevo la chica-, pero ¿y dónde es la fiesta?

-En un salón libre al lado del local "Cabeza de Puerco"

Ya en la puerta de la casa donde se alojaban las amigas de los Slytherins se cruzaron con la ex-acompañante de Zabini, Camila, una chica morena con una coleta alta, de ojos verdes, que salía con su acompañante vestida con un traje verde de tirantes y zapatos negros. Nadas más ver a Blaise le echó una mirada de indiferencia.

-Hola Camila -saludó Draco con aires de galantería.

-Ciao bello Draco -se acercó a él y le dio dos besos, de sus tres amigas ella era la que peor dominaba el idioma- come stai?

-Bien ¿y tú bella?

-Mmm preparada para la fiesta -miró a Zabini.

-Hola Camila, veo que vas bien acompañada…-dijo Zabini poniendo una media sonrisa y acercando más a Luna hacia él-. Yo puedo decir lo mismo.

-Me alegro -dijo cogiendo a su chico de la mano- Nos vemos en el local Draco adiós -se despidió mirando a Luna con algo de recelo.

-Parece simpática -dijo Luna-, ¿cómo es que os habéis enfadado?

-Es una larga historia…-dijo Blaise mirando hacia otro lado.

-No lo es, yo puedo contarla -dijo Draco.

-Pero no lo harás.

-Sígueme tocando las narices y lo haré.

Menos mal que son amigos…-pensaba Luna-¿Por qué pelearán? Luego la rara soy yo.

Draco llamó a la puerta de la casa de Giovanna. Salió una chica castaña, alta, de ojos marrones, con un vestido lila que dejaba poco a la imaginación acompañado con un chal y unos zapatos del mismo color y un moño.

-¡Draco! Mi bello ragazzo.

-Hola, estás deslumbrante -decía sonriente cogiéndola de la mano.

Luna escuchaba esas palabras y le parecía que no salían de la boca de Draco, nunca le había oído decir un piropo en serio a alguna chica, aunque ya le hubiera informado de su alto rango de popularidad entre las chicas del colegio, cosa que a ella no le parecía algo por lo que hacerse popular ni nada del otro mundo. Pero le oía y se sentía rara al ver cómo su acompañante se sonrojaba, era como si deseara que esas palabras se las dijera a ella, Zabini ya le había dicho un par de cumplidos pero no sabía porque deseaba que se los dijera Draco.

¿Qué le estaba pasando? Ella nunca había sentido eso, ¿acaso eran celos?

No, era mejor ignorarlo por el momento. Había que seguir con el plan para no ser reconocida por los Slytherins.

-Hola -saludó la acompañante de Draco- soy Giovanna.

-Hola -dijo Luna con una sonrisa saliendo todos esos pensamientos en una fracción de segundo- yo soy…soy -eso era algo que ninguno de los tres habían pensado, el nombre de la falsa Luna- Lara, me llamo Lara…

-Bristol -sentenció Draco mirándola algo nervioso- Lara Bristol.

-Una chica que vive por aquí cerca -añadió Blaise- ¿guapa eh?

-Encantada -dijo Giovanna.

-Bueno, vámonos ya -dijo Draco poniéndose en marcha cogiendo a Giovanna del brazo intentando que no se hablara mucho de "Lara Bristol".

Ya en el local alquilado todo era ritmo, risa y diversión entre todos. No había mucha gente ya que los Slytherins eran muy selectos pero sí que había muy buen ambiente con la pista llena y luces de colores por todas partes.

Draco había contratado a una especie de DJ situado al fondo de la sala. Con aires de superioridad fue saludando a todos los presentes acompañado por Giovanna.

Luna se quedó con Zabini en una esquina de la sala, él miraba interesado a que apareciera Nott a la vez que intentaba charlar con Luna. Ella iba a su aire observando a la gente, y los demás la observaban a ella, los chicos con interés y curiosidad y las chicas con una pizca de envidia.

Zabini estabas dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad con ella al ver cómo había cambiado de aspecto.

-Disfruta Lovegood, nadie te reconoce -le dijo cogiendo un vaso de Hidromiel para ella -somos la envidia de muchos de los aquí presentes ahora mismo.

-¿Por qué? -preguntó la Ravenclaw inocentemente.

-Porque estás, como dices tú, "camuflada" en una belleza, vestimos bien, en resumen esta noche resplandecemos, simplemente.

-Oh…gracias -dijo ella.

-No hay de qué, esta noche nos sale todo rodado.

-¿Por?

-Intento darle celos a cierta chica.

-¿Italiana?

-Exacto. Lo estoy consiguiendo.

-Pues la verdad es que sí porque ha mirado muchas veces hacia aquí ignorado a su acompañante…Te mira de una manera especial aunque esté enfadada.

-¿Tú crees?

-Sí, creo que le gustas mucho, me ha parecido ver un Nargle a su alrededor.

-De todas formas ahora tengo a otra persona en mente...

Luna no sabía a qué se refería el amigo de Draco pero se estaba empezando a sentir incómoda.

-Mira, allí está Nott vamos a saludarlo a ver qué cara pone.

-Bueno.

-Ah y intenta cambiar un poco la voz.

-No soy ventrílocua -dijo sarcástica, se empezaba a cansar de estar allí, se sentí muy observada y como si no terminara de encajar allí dentro.

La pareja cruzó una parte de la sala hasta donde se encontraba la mente que maquinó la apuesta entre los Slytherins Theodore Nott.

-Hola Diana -saludó Zabini al acompañante de Nott.

-Ciao Zabini! -le dio dos besos.

-¿Qué? -le dijo Nott- ¿has traído a alguien?

-Pues vengo muy bien acompañado, no me canso de decirlo -detrás suyo apareció Luna algo tímida, eso de la apuesta le seguía pareciendo estúpido.

-Hola -saludó dejando a Nott con una mirada de pasmo.

-H-hola -logró responder.

-Esta es Lara una amiga de por aquí -dijo Zabini presumiendo-. Y tú que decías que no encontraría a nadie... ¿Nott?

Theodore seguía mirando "Lara".

-¿Eh? Ah, si…Bueno Lara, espero que lo paséis bien -le dio un beso en la mano y cuando cada pareja iba a seguir su camino le entregó a Zabini una bolsita con resignación.

-Gracias- dijo él-eso para que vuelvas a subestimarme.

-No tengas morro -dijo Draco que se acercaba en ese momento siendo él el único que veía la entrega de los galeones.

-Bueno, aunque hayas traído a una chica seguro que habrás tenido que ser ayudado -dijo intentando humillarle un poco ya que no había tenido éxito con la es normal, aquí hay Draco encerrado.-le dijo mirando al aludido.

-Te equivocas, él no ha tenido nada que ver -dijo Zabini algo molesto de que acertara a la primera.

-Ya, ya, lo que tú digas…

-Sólo estás mosqueado porque has perdido veinte galeones al ver que vengo con una hermosura. ¡Celoso!

-Idiota. Buena fiesta Draco me voy con Diana.

-Hasta luego -se despidió el rubio divertido por los comentarios hacia Zabini.

-¿Y Giovanna?

-Con Camila bailando un rato.

-Y tu no bailas -dijo luna acerándose de nuevo a los chicos.

-No me gusta.

-¿Y entonces por qué haces una fiesta?

-Porque quiero y porque puedo ¿Eso a que viene?

-Es que se supone que las fiestas son para estar alegre, bailar y divertirse y tú no parece que lo estés pasando muy bien…

-Claro que lo paso bien, estoy fuera del colegio, con amigos, sin la pesada de Umbridge ni los idiotas de Gryffindor ¿qué más se puede pedir?

-¿Qué es lo que quieres?

-Ya te lo he dicho, además de loca, sorda.

-¡Tss! No digas eso muy alto -dijo Luna poniendo un dedo en los labios de Draco- podrían enterarse de que yo no soy yo y el juego se chafaría.

-¿Juego? -se extrañó Zabini.

-Sí. Silencio chicos -apartó su dedo de la cara de Draco.

Los otros dos se miraron confusos y ella se dirigió a la mesa de aperitivos.

-Mucho maquillaje pero no cambia -dijo Zabini.

¿En realidad eso era malo?

Luna estaba haciendo muy bien su trabajo interpretativo pero seguiría siendo ella por dentro, eso hizo que Zabini perdiera el interés por ella a lo largo de la noche ya que le hablaba de alguna de sus criaturas y sus demás gustos. Hubo algo que sí le gustó de Luna, su sinceridad y sus consejos.

-Vamos Blaise -le decía ella- ¿De verdad quieres estar enfadado conelle cuando se marche a Italia?

-Pues no pero se puso muy furiosa con lo del barro.

-Yo creo que fue más bien porque no pediste que te acompañara a la fiesta como debía ser.

-¿Tú crees?

-Bueno, me has dicho que has sido el único chico con el que ha pasado casi toda su estancia aquí, por algo será, porque pretendientes no le sobran. Y dices que a su acompañante casi ni lo conoce.

-Es cierto.

-Lo del barro seguro que lo deja como una anécdota divertida, para mí lo sería. Ve y dile que lo sientes de corazón, tanto lo del hechizo como que no la invitaras bien a la fiesta, verás cómo si te perdona -le hablaba como una maestra a un niño pequeño desplegando una leve sonrisa. En el fondo Zabini no se comportaba tan mal.

Al cabo de la noche las amigas de Draco tuvieron que marcharse pronto, ya estaban saliendo del local despedidas por Draco cuando de repente:

-Camila -se oyó alto al fondo de la sala- esto es para ti -se acercaron y vieron a Blaise al lado del pinchadiscos mágico con una especie de micrófono-. Lo siento.

Empezó a sonar una canción muy bonita para la chica que estaba sorprendida en la puerta de sala se empezaron a acercar.

-Te has tragado tu orgullo -dijo la morena con una media sonrisa.

-Te voy a echar de menos, no lo quiero estropear.

-¡Oooooooooh! -exclamaron las chicas de alrededor enternecidas.

Todos siguieron bailando, esta vez con Camila y Zabini en la pista.

Draco no entendía nada de lo que pasaba se despidió de su acompañante y siguió con sus amigos a su aire hasta que divisó a Luna sola sentada en una silla arrinconada contemplándolo todo.

Se quedó a su lado un rato sin decir nada.

-¿Que le ha pasado a Zabini? -dijo después.

-Pues que le ha pedido perdón a alguien que le importa -dijo con naturalidad.

-Y se ha expuesto a hacer el ridículo...

-Cuando ese alguien te perdona eso es lo de menos.

-Pareces estar muy segura de ese tipo de cosas, ¿es que acaso tienes a alguien con quien confirmarlo?

-No, no tengo novio si es a eso a lo que te refieres. Te dije que has sido el primero en besarme.

-¡Baja la voz! No te preguntaba eso exactamente, bueno, sí ¿y qué?

-No pasa nada. Sólo que pienso que a Zabini o a cualquiera le importarái poco lo que pensara la gente en ese momento.

-Para Zabini, Camila sólo es un cuelgue.

-Yo no estaría tan segura. Además aunque ella se marche a Italia pueden seguir en contacto, cuando se quiere a alguien no importe lo lejos que se esté de esa persona…eso lo sé por mi madre.

En ese momento Draco recordó lo que le tenía inmerso en mar de dudas y curiosidad.

-Oye, Lovegood dime una cosa; tu madre ha muerto ¿verdad?

-Sí murió cuando tenía nueve años.

-Es que, he visto que en tu diario aparecía una extraña dedicatoria en la tapa para ti, como si tu madre la hubiera escrito y desapareció al cabo de un rato.

-No seas bobo Malfoy -dijo ella con tranquilidad-. No voy a picar, esa broma es cruel incluso para ti.

-¡Oye! -Frunció el ceño- Yo no juego con esas cosas. ¿Qué le pasa a tu diario? Sé que sabes a o que me refiero escribían el mensaje como si hubieras hablado más veces con esa persona.

-Creo que has tomado algo en mal estado -dijo levantándose dispuesta a irse hacia cualquier otro lado de la sala para evitar a Draco pero el chico la cogió del brazo.

-Oye, no me tomes por tonto -la miraba fijamente a los ojos ella seguía serena como cada vez que eso pasaba.

-¿Porque te interesas tanto en eso? ¿No se supone que yo te soy indiferente?

-Hemos hecho un pacto serio y con la magia no se debe jugar.

-Vaya, veo que hasta tú sabes eso.

-Puedo arruinar tu camuflaje ridiculizándote en presencia de toda la casa Slytherin y decir que te has colado en una fiesta a la que no has sido invitada y que Umbridge venga a buscarte por no estar en tu habitación como debería ser si no me dices que pasa con tu dichoso diario.

-Entonces tú saldrías perdiendo más que yo, porque a mí me castigarían, sí, pero ahora mismo todos los de tu casa te están viendo cogerme de la cintura y quedarte a escasos centímetros de mi cara -Era cierto, Draco la estaba agarrando de la cintura sin darse cuenta, se apartó de inmediato pero no le soltó el brazo-. Podrían pensar que te agrada la presencia de Luna Lovegood en tu fiesta ya que todos sabemos que eres algo propenso a decir mentiras, parecerías indignado pero algunos creerán que me has invitado tú y que me has disfrazado.

-Estás loca.

-Entonces tengo suerte, no todos tienen el privilegio de pensar de esta manera.

-Por Melín, estas muy loca. Terminarás contándomelo tarde o temprano.

El chico la soltó alejándose y se mezcló entre la multitud.

No puedo contárselo…-pensaba Luna algo preocupada- pero ha dicho que ha puesto un mensaje…no sé qué debería hacer…

De repente las luces de la sala se apagaron de golpe y se oyeron alaridos que quejas hacia los Slytherins.

-¡Hufflepuffs! ¡Hufflepuffs! ¡Hufflepuffs! -se oía en el exterior de la sala.

-¡Los Slytherins tenéis demasiada cara!

Luna no veía nada.

-Son los estúpidos de Hufflepuff quejándose de nuestra fiesta -oyó decir, reconoció la aguda voz de Pansy Parkinson.

Empezaron a tirar bombas fétidas y huevos podridos a las ventanas del local.

-¡Serán idiotas! -Se oyó- Se van a enterar.

Las luces seguían apagadas, sólo se distinguían las pocas luces de la calle reflejadas en las ventanas que manchaban los de Hufflepuff. Luna ya se había chocado varias veces con la gente desconcertada.

Vio cómo unos cuantos Slytherins salían batirse en duelo con los alborotadores.

Definitivamente era hora desaparecer pero se asustó al notar cómo alguien la cogía por la espalda y le tapaba la boca.

Continuará