Aclaración: Nada de esto me pertenece, los personajes son de las fabulosas CLAMP. La idea sólo es mía y es sin intenciones de lucro.

Resumen: Él necesitaba una esposa y una madre para su hijo… ella era la indicada ¿Podrá surgir un amor truncado en el pasado con una mentira? O ¿Acabará con los dos y su futuro juntos?

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Matrimonio Ficticio

-------------------------------------------------------

Eriol POV

Sonreí a la azafata. Ella se puso roja.

-"¿Podrías dejar de coquetear?"- la voz irritada de Tomoyo me hizo sonreír aún más.

-"¿Celosa?"- levanté un ceja. Ella hizo un mohín.

-"Sí… deja que venga un azafato para que veas lo que se siente"- reí.

Pasé mis brazos por su cuerpo y la atraje a mí. Besé su nariz.

-"No te pongas celosa cariño, era amabilidad"- me hizo otro mohín-"¿Azafato?"- comencé a reírme con burla.

-"¿Qué?"- sonrió y jugueteó con los botones de mi camisa. Estuvo un momento callada-"…al parecer todo salió bien con los Li ¿Verdad?"- hice una mueca.

-"Por como Sakura estaba hablando por teléfono, supongo que sí. Espero que sí"- suspiró.

-"Lo averiguaremos pronto… "- asentí.

En algunas horas estaríamos de nuevo en China. Hace unos días Sakura había hablado con nosotros diciéndonos de la comida que iba a ser para presentarnos a la nueva integrante de la familia. Se escuchaba feliz. Le pidió a Tomoyo que llegara antes para ayudarla. Sonreí cuando con voz picara me cuestionó el por qué estaba con Tomoyo cuando se suponía que ella estaba en Japón.

-"Tendrás que contarme todo"-

Su voz era relajada y divertida. Nada de la Sakura sombría que habíamos dejado. Al parecer todo había resultado bien. Con mi primo no había hablado, desde esa vez en que nos gritamos por teléfono, eso me inquietaba. Según mi Angelito, Shaoran estaba feliz de que fuéramos y nos quedáramos en su casa. Yo tenía un departamento en Hong Kong, que rara vez usaba, siempre me quedaba o con la tía Ieran o con Shaoran, no era raro. Pero la última vez… la rabia en su voz… sacudí la cabeza.

En pocas horas arreglaría las cosas con él. Debía creerme. Mi intención no era que él y yo saliéramos peleados. No. Sólo quería que supiera lo que Sakura estaba pasando, que probara algo de lo mal que se sentía mi Angelito.

Esperaba que las consecuencias de amar a los dos y desear que fueran felices no fueran contraproducentes para mí.

------------------------------------

Shaoran POV

Besé su cuello y jugueteé con mi lengua en su piel. Soltó un suspiró.

El agua caía sobre nuestras cabezas mientras yo la apretaba entre mi cuerpo y los azulejos. La había pillado bañándose. Divina imagen. Mis manos acariciaron sus caderas y la froté más a mi cuerpo.

-"Shaoran"- gimió en mi oído. El sonido perfecto.

Mi manos subieron por su vientre y después su estomago, tomé entre mis palmas sus pechos. Sedosos pechos. Los apreté y masajeé al ritmo de su respiración. Tomé entre mis dedos sus pezones y los froté. Apretó con fuerzas mis hombros y se recargó más en la pared. Pegué mi cuerpo más al de ella. Gemí por su cercanía. Besé su hombro, su cuello, su mejilla y me detuve a delinear los contornos de sus labios con mi lengua.

Acercó su cara más y atrapó entre sus dientes mi labio inferior y lo jaló un poco. Sus manos bailaron en mi cabello y me jaló. Nos besamos con hambre. Con ardor. Con pasión.

Cada día necesitaba más de ella… cada día me era insoportable estar cerca de ella y no poder estrecharla entre mis brazos. Necesitaba sentirla aquí…

-"Te amo"- susurré cuando nos separamos por aire. Sus ojos esmeraldas brillaban cada vez que lo decía y como me encantaba y embobaba al mismo tiempo ver ese brillo, lo repetía una y otra vez.

Su felicidad era la mía.

-"Te amo, te amo, te amo"- lo repetía y la besaba, rió.

-"Yo también te amo"-

Sonreí brillantemente. De esas sonrisas bobas, pero brillante –al menos eso creo yo-. Sujeté su cintura entre mis brazos y la alcé. Rodeó mi cintura con sus piernas y me deslicé en ella. Gruñí de satisfacción al sentir como me envolvía. Como encajaba mi cuerpo en el suyo. Lo delicioso que me apretaba.

Comencé deslizándome en ella. Recargando su peso en la pared, tomé sus piernas por sus muslos y las levanté ligeramente. Me hundí más en ella. Me restregué en ella como un gato. Embistiendo con firmeza su cuerpo. Una… otra… y otra vez.

Ahogaba sus gritos con mi boca y me bebía sus suspiros.

Embestí con más rapidez.

Mis jadeos se unieron a los suyos y empecé a sentir como se contorsionaba y sus espasmos me recorrían como descarga.

Una…

Dos…

Tres…

Sentí la liberación como bálsamo. Los miles de colores eléctricos bailaron en mi mente y sentí como tocaba la mismísima cima del éxtasis.

Jadeé buscando recuperar aire y observé como Sakura tenía los ojos cerrados y recargaba su cabeza contra la pared. Sonreí. La besé en los labios.

-"Te amo"- susurré incapaz de contenerme.

Ahora entendía que el que lo necesitaba decir era yo… no tanto para que ella lo escuchara. Qué sí. Sino para liberar esa carga de emociones que esta hermosa mujer me hacía sentir. Toda esta revolución de sensaciones que sólo en sus brazos experimentaba.

Nos deslizamos hasta quedar sentados en la tina. Yo sentado y ella a ahorcadas sobre mí. Aún unidos.

-"Han sido las mejores semanas"- susurró contra mi cuello.

Pasé mis manos por su espalda y sus caderas. Acariciando y memorizando cada tramo de piel.

-"Ciertamente, lo han sido"- escuché su risa ahogada.

-"Mañana llegan Tomoyo y Eriol…. creo no podremos hacerlo en la sala ¿Verdad?"- reí a carcajadas por su comentario y la manera tan inocente en que lo dijo.

-"Ni en la cocina, ni en la alberca, ni en las escaleras…"-dije, levantó la vista de mi pecho y me frunció el entrecejo divertida.

-"No lo hemos hecho en las escaleras"- sonreí de lado.

-"Por eso digo"- le guiñé un ojo. Rió negando.

Me miró sonriente y tomó mi rostro entre sus manos.

-"¿Cómo es posible que se pueda estar tan feliz?"- la miré con ternura. Deslizó sus manos por mi pecho acariciándolo. Levanté mi mano para acariciar su mejilla.

-"Gracias a ti"- sonrió y la besé de nuevo.

Todo era gracias a ella…

Sin ella nada de esto valdría la pena.

----------------------------

Sentí como se removía inquieta al lado mío.

-"Deja de revolotear, amor"- la jalé del brazo y envolví su cintura con mis brazos.

-"Es que estoy emocionada"- sonreí contra su cuello.

Levanté la mirada cuando escuché a un auto entrar atravesando las rejas. Sakura dio pequeños saltitos.

El auto se detuvo enfrente de nosotros y de ellos descendieron, primero Eriol y después Tomoyo.

Sakura salió de mi abrazo y saltó a los brazos de Eriol.

Sonreí.

-"¡Eriol!"-

-"Hola, Angelito"- se abrazaron con fuerza. Me adelanté unos pasos.

-"Bienvenidos. Señorita Daidoji"- saludé.

-"Oh, no. Por favor"- sonrió-"Tomoyo"-

-"Entonces, Shaoran. Por favor"- se acercó a mí y me abrazó.

-"Espero que seamos grandes amigos"- susurró. Sonreí.

-"No lo dudo"- nos separamos y Sakura saltó a abrazar a su amiga.

-"Hola, Tommy"-

-"Hola, Sakura"-

Comenzaron a dar saltos dando vueltas. Eriol y yo reímos. Nos miramos y nos quedamos serios y en silencio. Se rascó la mejilla.

-"Eh, hum"- trato de decir. Sonreí con burla.

-"¿Dónde está tu elocuencia, primo?"-me miró unos momentos y sonrió.

-"La perdí en el avión"- negué con la cabeza y lo atraje para darle un abrazo.

-"Gracias"- susurré. Me palmeó la espalda.

-"Cuando quieras"-

Era lo único que necesitábamos decir. Yo me había comportado como un reverendo imbécil y demás y él sólo había hecho lo único a lo que jamás me opondría. Proteger a Sakura. Protegerla y quererla.

Yo no me oponía a eso.

--------------------------------

Sakura POV

-"Pasen, pasen"- canturreé.

Entramos los cuatro a la casa y nos fuimos a sentar en la sala.

-"¿Cómo estuvo el viaje?"- pregunté a Eriol.

-"Bien"- Tomoyo bufó. Eriol sonrió de lado-"aunque a Tomoyito no le gustan las azafatas"- fruncí mi entrecejo.

-"Será porque son odiosas"- dije lo más rencorosa que pude. Shaoran rió entre dientes y Eriol alzó una ceja.

-"¿Así que has tenido algún problema con alguna?"- preguntó Tomoyo emocionada, como si fuera algo grande tener un problema con alguna de esas. Nos acercamos más en el sillón puesto que estábamos sentadas juntas. Casi pegamos nuestras frentes.

Ash, malditas viejas.

-"Problema, no. Sólo creo que no tienen límites"- Tomoyo asintió vigorosamente y seriamente.

-"Debería de haber un curso… "Cómo ser azafata… con limites"- asentí de acuerdo con ella.

Un curso así les caería a la mar de bien.

Limites.

Mis límites.

Ash.

-"Podríamos sugerírselos a las líneas aéreas"- sugirió Tomoyo.

-"Claro, sí. Esa me parece una buena idea"-

Las dos dejamos de mirarnos fijamente al escuchar las carcajadas de Eriol y Shaoran. Volteamos a verlos.

-"¿Qué les parece tan gracioso, eh?"- pregunté algo ofendida. Algo me decía que tenía que ver con nosotras.

-"Cómo ser azafata… con limites"- repitió Eriol con un falsete femenino-"¿Qué nombre es ese para un curso? Además lo planean vender"- siguieron partiéndose de risa.

No le veía lo gracioso al asunto.

-"Era una propuesta, no lo pensábamos vender"- nos defendió Tomoyo.

-"¿A quién se lo pensaban proponer?"- dijo entre risas Shaoran.

-"Pues… a las aerolíneas"-dije como lo más obvio.

-"Sí, claro"- respondió Shaoran-"seguramente las atenderán…"-

-"… con qué excusa…"- siguió Eriol.

-"… límites para sus azafatas…"-

-"…no importa si no saben otras cosas…"-

-"… qué hacer en caso de emergencias…"-

-"… pero necesitan limites…"-

Y siguieron partiéndose de risa.

Volteé a ver a Tomoyo inquisitivamente. Me devolvió la mirada.

-"Vamos, Tomoyo"- me levanté lo más dignamente que pude-"es hora de dejar a los señores… están tan divertidos"-

Tomoyo se levantó con la barbilla en alto. Nos tomamos del brazo y los volteamos a ver con indignación.

-"Nos vamos"- anunciamos.

No dijeron nada. No podían. Ahora se recargaban entre ellos para no caerse. No podían ni respirar de la risa que les causábamos. Hicimos un sonido estrangulado de indignación con la garganta.

Salimos con todo el aplomo posible de la sala. Llegamos a la cocina y nos recargamos en el refrigerador.

Nos unimos a las risas de los hombres en la sala.

-"¿Qué absurda cosa estábamos diciendo?"- preguntó Tomoyo entre risas.

-"No tengo la menor idea"- nos seguimos riendo unos minutos más.

Después puse el café y nos sentamos en la mesa de la cocina.

-"Así que… ¿Problemas con las azafatas?"- hice un movimiento con mi mano restándole importancia.

-"El día que vinimos a China, en el avión, una estuvo muy… amable con Shaoran. A mí ni me pelaba"- rió.

-"Supongo que causan impresión…"- suspiró Tomoyo. Levanté una ceja.

-"¿Vienes de Inglaterra, Tomoyo?"- pregunté mordazmente.

-"Sí"- contestó ruborizada.

-"Fíjate… pensé que estabas en Japón"- la miré directamente a los ojos. Se mordió el labio.

-"Me rindo"- levantó las manos en defensa-"atrapada"- las dejo caer en la mesa apoyó su cabeza en ellas.

-"Anda… no te hagas del rogar"- supliqué… sabía que Eriol me lo contaría pero… la visión completa de un asunto es mejor. Creo yo.

-"Pues… nos hicimos cercanos cuando estuvimos aquí contigo"- comenzó. Asentí porque eso era evidente-"bueno… muy cercanos. No queríamos decirte nada puesto que tú…"-

-"Estaba amargada y posiblemente me hubiera muerto de la envidia. Entiendo"- sonreímos.

-"Eriol, pensó que era lo mejor. Al igual que yo. Así que cuando nos fuimos… pase un tiempo en Japón lo suficiente para arreglar ese problema de la empresa de mamá. Eriol fue a Estados Unidos y nos quedamos de ver en Inglaterra. Desde entonces hemos estado juntos"- concluyó con voz soñadora.

-"¿Qué tan juntos?"- pregunté con voz picara.

-"Muy juntos"- dijo sonrojada.

Reí burlonamente…

-"Claro… irresistibles"- recordé. Se mordió el labio y me miró nerviosamente.

-"Dime, Sakura. Puedo preguntarte algo"-asentí aún sonriendo feliz por mis amigos.

-"Yo sé que Eriol ha sido tú amigo por mucho tiempo… ¿Crees que va en serio?"- la miré con el ceño fruncido por la pregunta. Me obligué a tranquilizarme recordando que Tomoyo también era mi amiga… pero no pude ignorar que me molestó su comentario.

-"¿Tú lo crees?"- aún así contesté un poco más rudamente de lo que esperaba. Tomoyo me miró con cautela.

-"Sí… pero tengo mis dudas"- mis cejas se juntaron más.

-"Sí tienes tus dudas deberías hablarlas con Eriol, no conmigo"- me levanté y fui a servirme más café.

-"No te enojes, Sakura. Pero entiéndeme. Yo no conozco a Eriol y no sé cómo es en las relaciones, hemos estado juntos por un poco más de dos meses y nos conocemos hace seis. No puedes esperar que este segura con esto"-

Me molestaba en sobre manera que hablara de Eriol como si fuera un pica flor. Qué si lo era, no hay que negarlo. Eriol, como Shaoran, atraían a las mujeres como la miel a las abejas. Pero si Tomoyo no podía reconocer en la mirada de Eriol lo que yo veía cuando la veía a ella. No debía de estar con él.

-"En ese caso puedo pensar lo mismo de ti"- dije volteando a verla. No era amable, porque no podía serlo.

-"¡Sakura!"- se escandalizó.

Eriol era mi hermanito y no podía permitir que Tomoyo pensara mal de él. Además, Tomoyo no había venido hacia mí buscando una amiga, había venido a mí buscando a la amiga de Eriol. Como muchas otras. Siempre cuando estábamos en la escuela, yo era blanco para todas las admiradoras de él.

Qué si me daban pastelitos, qué si me trataban bien, qué si eran hipócritas. Tardé muchísimo en detectar quien quería ser mi amiga por mí y no por Eriol. Sí, era muy despistada. Pero después de algunas docenas de chicas que quieren ser tu amiga sólo para obtener los favores de tu amigo… aprendes a no dejarte llevar tan fácil.

Tomoyo no vino a pedir un consejo de amiga… algo como: estoy nerviosa, Sakura. Lo que siento no lo puedo entender. Algo así. Pero directamente preguntó por Eriol, yo por ser su amiga, debería de saber las intenciones que tiene con ella. Entonces al pedir un consejo como amiga de Eriol, le contestaría como amiga de Eriol.

-"Él te conoce desde el mismo tiempo que tú a él. Eriol podía pensar lo mismo de ti y sobre tu vida. Eres hermosa Tomoyo y no es difícil deducir que tienes muchas pretendientes. Que los tienes. Así que dime ¿Por qué él no podía tener las mismas dudas que tú?"-

Por la expresión de Tomoyo obviamente no esperaba esto. Ni yo tampoco. Respiré varias veces en el intento de tranquilizarme… ella también era mi amiga.

-"¿Por qué no hablas mejor con Eriol?"- asintió lentamente y me vio con los ojos vidriosos. Me sentí mal de inmediato.

-"Amor"- giré mi cabeza hacia la puerta de la cocina. Ahí Shaoran y Eriol nos veían con una ceja levantada. Intrigados.

-"¿Todo bien?"- preguntó Eriol entrando a la cocina se fue a sentar con Tomoyo. Ella asintió, pero no dijo nada. Eriol me miró extrañamente.

-"Iré a ver a la niña"- huí de ahí.

Lo que me faltaba, que Eriol se enojara conmigo por tratar mal a su novia. Nunca se había enojado conmigo por tratar mal a sus chicas, y ciertamente hubo muchas ocasiones. Sólo terminaba con ellas… Pero yo sí sabía que Tomoyo era diferente y que posiblemente valiera más en la vida de él que yo.

No me molestaba, de verdad.

Entré a la habitación de Ying Fa. Estaba despierta.

-"Hola, cariñito"- me sonrió de inmediato.

La alcé en brazos y fuimos a sentarnos a la mecedora.

Era increíble la paz que podía encontrar con mi niña en brazos. Sus ojos verdes eran cristalinos y me hacían olvidar el alrededor.

-"Me encanta como te ves con nuestra hija en brazos"-

Bueno… casi todo el alrededor.

Le sonreí a Shaoran y le invité a que se acercara. Me levanté y él se sentó en la mecedora y yo en sus piernas. Nos envolvió en un fuerte abrazo.

También rodeada de esos brazos me sentía en paz.

-"¿Problemas en la cocina?"- asentí a su susurro-"¿A caso no se pusieron de acuerdo para el programa anti azafatas? ¿Ella quería una materia y tu otra?"- reí más tranquila.

-"No es eso. Es por Eriol"- alzó una ceja.

-"¿Será que sigues celando a Eriol?"- preguntó divertido. Hice una mueca.

-"No, la verdad es que no"- suspiré-"Tomoyo me preguntó que si yo creía que Eriol iba en serio con ella"-

-"Eso no es grave"- asentí de acuerdo.

-"No, no lo es. Es grave la manera en que lo preguntó. Me recordó a cuando estábamos en la escuela y cada nueva chica que salía con él o tenía lo que sea con él, llegaba y me interrogaba"-

-"Así que te pusiste a la defensiva"-

Qué bien me conoce.

-"No lo pude evitar. Concluí que ella llegó buscando a la amiga de Eriol"-

-"Y no a su amiga"-

-"Me enfadó tanto… y más por todo lo que pasaron aquí. Ellos creían que no los veía porque trataban de hacerlo cuando yo no estaba, pero las miradas que se echaban…"-

Acarició mi espalda con sus dedos mandándome olas de tranquilidad.

-"Exageré un poco"- confesé.

-"Siempre que se trata de Eriol lo haces. Es normal"- se encogió de hombros muy displicente. Lo observé con atención buscando algún signo de irritación, pero no lo encontré. Al parecer las cosas entre ellos habían vuelto a la normalidad.

-"Le recomendé que lo hablara con él"-

-"Seguro toma tu consejo"-

Me acurruqué más a él.

La nenita que estaba, al parecer atenta a la plática, me jaló un mechón de cabello. Cuando la miré me estaba sonriendo. Eso me confortó mucho.

-"¿Qué quieres para comer?"- dije después de varios minutos.

-"Hum"- me dio un beso corto-"creo que deberíamos pedir algo de comer"- fruncí el ceño.

-"Ya sé que sólo sé hacer carne con verduras… pero no es para que lo desprecies"- dije fingiendo enfado. Rió.

-"No lo despreció… pero me pareció que no tenías ganas de cocinar. Pero si tú quieres hacer carne con verduras, me lo comeré. Sea que lo hagas hoy y a partir de hoy"- sonreí con amor. Era tierno cuando quería este hombre.

Ay, cada vez me encandila más.

Le besé la mejilla varias veces.

-"Oh, mi comedor de carne al rescate"- ronroneé. Rió divertido negando.

-"¿Qué paso con príncipe azul?"- sonreí con inocencia.

-"Esos son muy aburridos"- me alejé un poco de él y levanté una ceja-"pero si quieres que busqué alguno…"- me apretó más contra él.

-"Creo que no te conviene"-

-"¿Por qué no me conviene?"-

-"Los beneficios de ser comedor de carne son muchos… para mí y para ti. Puedo comer carne toda la vida, tu guiso único de carne con verduras será mi comida favorita y dos… nosotros nos adiestramos en morder"-

Se acercó lentamente y comenzó a morder mi cuello. La nenita seguía en mis brazos jugando con mi cabello. Y él con mi cuello. Dando pequeños mordiscos, chupando, lamiendo y succionando.

Solté un gemido sin poder evitarlo.

-"Eso sólo por ejemplo"- dijo ronco en mi oído.

-"No me buscaré un príncipe azul"- sonrió.

-"Bien por ti"-

Nos acurrucamos por un largo tiempo. Sólo nosotros sin decir nada. Al tiempo Ying Fa comenzó a llorar pidiendo su mamila. Shaoran bajo a calentar el agua mientras yo le cambiaba el pañal.

Cuando estuvo lista bajamos las dos y en la cocina se encontraban Shaoran con Eriol y Tomoyo.

-"Vaya, pero si es la pequeña Li"- Eriol se levantó y se acercó a nosotras. Ying Fa lo observó con curiosidad un momento e inmediatamente le sonrió.

-"Déjame cargarla"- se la pase con cuidado a Eriol. La acunó expertamente entre sus brazos-"Hola, princesita. Eres hermosísima. Qué bueno que no te pareces al adefesio de tu padre"- Shaoran le dirigió una mirada hostil.

-"Ya quisieras"- se burló. Me reí de ellos. Me acerqué a la mesa a sentarme enfrente de Tomoyo.

-"Lo siento"- me dijo y sonreí.

-"Yo también"-

Tal vez fuera muy simple, pero éramos amigas y las peleas ocurren. Así que hay que dejarlo correr…

-"Mira, amor"- Eriol se acercó a Tomoyo y le mostró a la bebé.

Ella ahogó una exclamación.

-"¡Sus ojos!"- torcí un gesto al igual que Shaoran. Pero no Eriol.

-"Son verdes, un verde esmeralda muy bello. Es normal ¿No?"- le dirigió una mirada a Shaoran cargada de yo lo sé todo.

-"Pero… pero…"- Tomoyo no salía de su asombro al igual que yo, la primera vez que los vi.

-"Sí, son mis ojos"- Shaoran desvió la mirada y me obligué a recordar que él me lo contaría cuando lo sintiera correcto.

Me obligué.

-"Es suerte, nada más"- esto me pareció más sospechoso ¿Eriol hablando de suerte? Cuando él era la persona que creía que todo tiene un lugar en la vida y una forma de ser desde siempre. No lo creo.

Eriol sabía algo que yo no.

Algo referente a la mamá de Ying Fa.

Ah, como me muero de las ganas de saber.

-----------------------------------------

Shaoran POV

Apagué la luz del cuarto de Ying Fa y dejé las lámparas prendidas. Me fijé si las camaritas estaban prendidas y funcionaban bien. Dirigí mis pasos hacia mi habitación y cerré la puerta. Me acosté en la cama y coloqué mis brazos atrás de mi cabeza.

Eriol sabía exactamente lo que pasaba, era lógico dado que él conocía a Ying Fa. Tenía que contárselo a Sakura, pero no sabía cómo. Tal vez lo tomará al mal y se enojará conmigo o algo. No podría soportar que estuviera enojada conmigo otra vez. Y menos después de lo felices que éramos en éste momento.

O tal vez sólo estaba exagerando y sólo se sorprendiera, pero nada más.

Escuché la puerta del baño abrirse y vi salir una Sakura en bata salidita de bañar. Saboreé la imagen. Se acercó al armario y se adentró en él. Al poco rato salió con un camisón azul claro que le llegaba a los muslos y tenía un escote levemente pronunciado. Salió cepillándose el cabello. Se sentó a mi lado en la orilla de la cama, dándome la espalda.

-"Me alegra que estén aquí"- salí de la ensoñación que me causaba su piel.

-"A mí también"-

-"Mañana hay que ir al pediatra"- anunció.

-"Sí, pasaré por ustedes en la tarde. Iré primero a la oficina"- era viernes pero tenía que arreglar unos asuntos. De hecho la visita de Eriol encajaba muy bien.

Los problemas en Japón no me gustaban y Eriol conocía las empresas tan bien como yo.

-"Tomoyo y yo iremos al centro comercial. Puedes pasar por mi ahí o nos vemos en el pediatra"- asentí. Movió un poco su cabeza agitando su cabello y su característico olor entre dulzón y picoso me llegó de lleno. Quería pasar la lengua por esa piel cálida y de sabor celestial.

Me enderecé y quedé a su altura. Retiré el cabello de su hombro y comencé a besarlo. Mis dedos recorrieron su cintura hasta cerrarse al otro extremo.

-"Te amo, Sakura"- susurré contra su piel. Se giró para quedar de cara a cara y pasó sus brazos por mi cuello. Se acercó a mí rozando sus labios con los míos.

-"Yo también… muchísimo"-

Nos comenzamos a besar. La sujeté fuertemente y giré mi cuerpo arrastrándola conmigo. Quedó debajo de mí. Soltó unas risitas.

---------------------------------

Sakura POV

-"¿Ya viste la marca que me dejaste en el cuello?"- pregunté con todo el enojó y lo indignada que podía estar bajo estas circunstancias. Ósea bajo su cuerpo. Caliente y duro cuerpo.

-"Oh"- se fijó atentamente en la marca de beso que tenía a la altura del cuello. Consecuencia de la demostración de los beneficios de un come carne. Hasta que me miré al espejo antes de salir de la ducha no la había notado.

-"Sí, oh"- bufé.

No porque me molestara. Qué no. Sólo quería fastidiarlo un poco.

-"Pero que bella marca"- sonrió son suficiencia-"es del tamaño de mis labios"-

Acercó su cabeza y posó sus labios ahí.

-"Al menos podrías tener el descaro de aparentar sentirte mal"-

Puso sus manos en mis caderas y las acarició por encima de la tela.

-"Me siento mal"- hizo una mueca dolido-"esa marca pudo estar en otro lugar"-

-"¿Ah, sí?"-

-"Sí"-

Se inclinó completamente y comenzó a chupar el inició de mis pechos. Gemí en respuesta. Hizo el mismo proceso que en el cuello: chupar, morder, succionar, chupar…

Ah

-"Quiero pensar que unas horas estará igual que la otra"- fruncí el ceño. Utilicé toda la fuerza de la que fui dotada para cambiar posiciones. Quedé a ahorcadas encima de él. Puse mis manos en su torso y comencé a hacer círculos con ellas. Siseó profundamente.

-"Creo que es justo que yo tenga la misma cortesía"-

-"Sírvete, por favor"- su voz ronca tembló en mis oídos.

Mis labios se dirigieron a su mandíbula, donde besaban sin mucho miramiento, besos mojados. Llegué a la curvatura de su cuello donde pasé mi lengua lánguidamente hasta que encontré un lugar apropiado, es decir, un lugar totalmente visible para la comunidad femenina aquí en China y en donde fuera.

Porque el único sentimiento de posesión que sentía era el dirigido a él. A Shaoran. Era increíble la sensación en mi pecho, la manera en que mis sentimientos eran canalizados y concentrados en las sensaciones y cada uno de los sentimientos inspirados en él. En todos estos años, mi sentir por él, había sido guardado dentro de mi corazón y este había sido guardado con llave. Para no entregárselo a nadie. Para no sentir por nadie. Sólo por él.

A veces me sentía tan patética al no poder ver más allá de él, o por lo menos no ver sus ojos cada vez que cerraba los míos. Nunca lo conseguí.

Mordí la piel que estaba saboreando entre mis dientes, soltó un suave gruñido. Levanté mi cabeza y tomé entre mis manos su rostro.

-"Mírame"- pedí, abrió sus ojos. Sus llamaradas doradas me abrasaron, el fuego me recorrió por todos los rincones y recovecos de mi cuerpo. Sus brazos me rodearon.

Me sonrió.

-"¿Sabes?"- susurré, recorrí sus mejillas con mis dedos-"me encanta la manera en cómo me miras"- le di un pequeño besó.

-"La manera en cómo me tocas"-

-"… todo tú…"- junté mi frente contra la suya y pasé mis brazos por su cuello.

Apretó mis muslos y después mi espalda con sus fuertes brazos.

-"No hay maneras para explicarte lo que significas para mí… "- susurró, levantó sus manos y recorrieron mi rostro y lo tomó para mirarme fijamente-"no sabes lo que significas y lo que representas en mi vida. No tienes ni idea"-

Si era lo que él significaba para mí, entonces sí. Lo sabía.

De un movimiento fluido cambio de posiciones dejándome bajo su cuerpo otra vez. Sus manos recorrieron mis costados con movimientos suaves que hacía que mi piel se erizara a cada roce y cada caricia. Levantó mi camisón despacio, hasta que yo no estorbó más. Hundió su cara entre mis pechos, quedándose quieto.

-"¿Eres feliz?"- el susurro me erizó la piel.

-"Mucho"-

-"¿Qué tanto?"- sonreí.

-"Desde aquí a la luna"- bufó.

-"Eso no es mucho"- analizándolo. No, efectivamente, no era mucho.

-"¿Qué tan feliz ere tú?"- pregunté con curiosidad por su respuesta.

No dijo nada por unos minutos. Su respiración contra mi piel mandaba descargas eléctricas por todo mi cuerpo y quería pedirle fervientemente que comenzara algo… que me mimara, que me diera placer…

-"Has escuchado que… ¿Algunas veces las palabras no son suficientes para describir cómo se siente una persona? Puedo decirte que soy el ser más feliz del planeta pero tal vez alguna trucha no esté de acuerdo…"- reí cuando se comparó con una trucha-"o podría decirte que te amo más allá del infinito y de regreso…. Pero sería ilógico que el infinito tenga un regreso… también podría decirte que te amo lo que un esquimal ama el sol e igual es ilógico porque allá no hay sol… ¿Cómo amar algo que no conoces? Así es mi amor y la felicidad que siento cuando estoy contigo. Ilógico. Sin explicaciones ni cuantificaciones… no tiene número ni nada. Sólo estás tú y yo. Y soy feliz, inmensamente, por ello"-

Levantó su mirada y se encontró con la mía.

-"¿Por qué lloras?"- me sorprendí al levantar mi mano y encontrar mis mejillas húmedas. Ni cuenta me había dado que estaba llorando.

Vamos, díganlo. Soy una cursi de primera.

Toda su respuesta me sorprendió. No sólo acaba de eliminar los estándares del amor a la luna. No, eso era nada comparado con lo que él me amaba. Ahora si existiera el doble de todo lo que acaba de decir podría decir que era lo que yo amaba. Lo amaba a él.

Me besó lentamente, paciente. Sin prisas.

Recordarme que estaría aquí por siempre.

Y que los dioses lo maldijeran si no era así.

----------------------------------------------

-"Vamos, Sakura. Tienes que probártelo. Es perfecto para ti"- el vestido ciertamente era muy bonito y elegante. Un azul turquesa precioso y llamativo. Lo miré un segundo más antes de tomarlo y entrar al probador.

Tomoyo dio unos saltitos

Shaoran pasaría por nosotras a las cuatro, para poder ir con el pediatra. Mientras tanto estábamos las chicas gastando el dinero. Como Tomoyo decía: nunca está de más un buen vestido o conjunto… o zapatos, bolsas o cualquier chuchería que pudiera haber.

Me miré en el espejo una vez cambiada. Si, el vestido era increíble. Tenía un corte en la pierna que llegaba un poco debajo de mi cadera y un escote algo pronunciado. Al igual dejaba la espalda descubierta. Salí del probador para que Tomoyo diera el visto bueno.

-"Sabía que ese era para ti"-

Sonreí y volví para cambiarme.

-"Deberíamos de buscar algo que vaya con la comida. Algo menos elegante y más ocasional"- sugerí. Tomoyo asintió pero tomó el vestido en sus manos y lo echó al hombro para pagarlo.

Tomé la carriola de Ying Fa y la empujé para ir a una tienda más y encontrar lo que buscábamos. La niña estaba durmiendo y no le molestaba el bullicio de la gente ni los gritos de Tomoyo cuando encontraba algo que comprar. Dormía tranquilamente.

-"Wow"- Tomoyo entró corriendo a una tienda de antigüedades. Decidí esperarla afuera. Comencé a pasar la mirada entre los escaparates y demás tiendas a mí alrededor. Entonces me encontré viendo el escaparate de Victoria Secret. Me acerqué más y me vi inmersa en una prenda única. De color verde.

Sonreí con suficiencia.

Volteé indicándole a Hesai, que venía cargado de todas las bolsas que habíamos comprado, que entraría ahí. Asintió muy seriamente inspeccionando el lugar como un gato. Empujé de nuevo la carriola.

-"Bienvenida ¿Puedo ayudarla, Señora?"- sonreí a la empleada y señalé el conjunto en el aparador.

Sonrió asintiendo.

Esperaba que a Shaoran le gustara.

-------------------------------

Shaoran POV

-"Como siempre… muy buen trabajo"- Eriol sonrió-"Sabía que arreglarías las cosas en las fabricas en el sur de Estados Unidos"-

-"El problema de la huelga fue causado por el que dirige el sindicato, bueno… el que dirigía. Realmente lo único que quería es que a él le dieran más dinero sin importar a todas las personas que se estaba llevando de encargue"- asentí.

No tenía nada en contra de los sindicatos, las personas tenía que unirse y organizarse eso daba respaldo a sus demandas y a sus peticiones. Por eso había permitido que se formaran sindicatos en cada empresa o fabrica que tenía. Las personas tienen derechos laborales y hay que permitirles que los ejerzan. Pero cuando una persona sólo busca su bienestar sin importar a cuantos se llevaba consigo…

-"Me alegro que lo hayas corrido. Aunque me gustaría que lo vigilaran por un tiempo, no vaya a ser que se desquite con gente inocente"- Eriol estaba de acuerdo.

-"Señor"- le hice un movimiento con la mano a Suiyei para que entrara. Entró a paso rápido, saludo a Eriol y me tendió un folder.

-"Disculpe, Señor. Hasta ahorita me han mandado la información"-

Tomé el sobre con rapidez y lo abrí con impaciencia. Eriol veía mis movimientos curiosos, pero con su llegada y todo había olvidado lo de Japón.

Revisé con rapidez los papeles.

-"Cambiaron al gerente en la sede de Japón"- me limité a decir.

-"Ah ¿Quién es el nuevo gerente?"-

Fruncí mi entrecejo cuando encontré lo que buscaba. La mujer, ya que era una nueva gerente, era bastante… guapa. Aunque el nombre me sonaba de algún lado.

-"A ti te suena hum… ¿Naoko Yanagisawa?"-

Eriol abrió más sus ojos ligeramente antes de fruncir su entrecejo. Volví a mirar la foto que tenía en las manos ¿De dónde conocía yo a esta mujer?

-----------------------------------------

Sakura POV

Nos encontrábamos comiendo helado. Tomoyo, Hesai y yo. Uno al lado del otro sentados en una banca en medio de los pasillos del centro comercial. Después de seis horas de compras era obvio que necesitábamos un respiro. Que mejor que un helado.

-"Ya son casi las cuatro"- comentó Tomoyo por casualidad. Asentí comiendo helado. Estaba muy bueno. También Hesai asintió viendo su reloj. Aunque tampoco dejo de comer helado. Incliné mi cuerpo hacia delante y observé a Ying Fa aún en el mundo de los sueños.

-"Nunca había probado este sabor"- seguí lamiendo mi cono.

-"Los chinos somos muy ingeniosos"- contesto Hesai.

-"Sin duda"-

Era un sabor raro y exótico. Sabía a una hierba dulce con algo de limón. Mmm yummi.

-"Conozco una heladería a las afueras de Hong Kong que creo que les fascinara, señoritas"-

Tomoyo y yo asentimos contentas con la idea de seguir a Hesai en la aventura de los helados.

Dimos un brinco brusco cuando escuchamos, a nuestras espaldas, un carraspeo hondo, profundo… enfadado. Dinos la vuelta poco a poco, sólo girando la mitad de nuestros cuerpos. Ahí estaban. Eriol y Xiake… y Shaoran. Eriol parecía divertido, Shaoran y Xiake, no. Mi esposo levantó su perfecta ceja y nos miró entre frustrado, resignado y con algo de furia.

-"¿Divirtiéndote, Hesai?"-

El mencionado Hesai dio un brinco y se levantó rápido. Hizo un saludo militar con la mano que tenía su helado, se manchó descuidadamente la frente con el helado, hizo un gesto por lo frío pero no se movió. Al igual que Shaoran.

-"Shaoran, asustas a mi guardaespaldas"- lo reprendí-"Hesai baja tu mano"-

Él dudo un poco, pero no lo hizo. Bien. Si Hesai no me obedecería sabía quién sí.

-"¡Shaoran!"- gruñí en perfecta imitación a su gruñida. Él sólo reclinó la boca guardándose la risa.

Lo miré con mi mejor mirada furiosa. Me miró divertido.

-"Hesai baja tú mano"- dijo.

Hesai obedeció y se quedó ahí, lleno de helado. Miré mal a mi marido. Le di mi helado a Tomoyo y saqué de mi bolsa un pañuelo. Se lo iba a dar, pero… acerqué mi mano a su frente y retrocedió.

-"Hesai, haz el favor de quedarte quieto"-

Miró con miedo a Shaoran pero yo lo ignoré. Quité con delicadeza el helado y le sonreí. Eso pareció ponerlo más nervioso.

Ash, que fastidio.

-"Vamos"- le indiqué a Hesai las bolsas de compras que inmediatamente tomó. Empujé la carriola y Tomoyo me siguió aguantándose la risa.

No avanzamos ni diez pasos cuando los chicos nos alcanzaron. Eriol tomó la mano de Tomoyo y la besó con suavidad. Mi amiga se puso como tomate. Sentí un brazo enredarse en mi cintura y aferrarse ahí.

-"Hola, preciosa"- ronroneó en mi oído.

-"Shaoran"- saludé. Bufó.

-"Eso no es la manera de saludar a tu marido"- hice una mueca.

-"Tú llegaste y no saludaste"- lo miré de reojo-"asustaste a mi guardaespaldas"-

Volvió a bufar.

-"Tu guardaespaldas debería de estar haciendo su trabajo. Vigilarte y cuidarte, no comer helados contigo… ni invitarte a otro lugar"- gruñó y dirigió una mirada detrás de nosotros. Podría jurar que Hesai se encogió, yo me aguante la risa.

-"Estaba haciendo lo que yo le pedí. Dime ¿De qué sirve tener un guardaespaldas o alguien que vaya contigo y que no te haga caso?"- levanté mis cejas en espera de su respuesta.

-"No tiene nada de malo que te obedezca… tiene que prestar más cuidado cuando está contigo y con la niña"-

Me detuvo con su agarre en mi cintura y tomó mi rostro entre mis manos.

-"¿No entiendes que eres lo más bello? ¿Qué sin mi hija o tú mi mundo no sirve de nada?"- la sinceridad en sus ojos me desarmó. Ciertamente no estaba enojada pero ahora estaba embobada.

Más embobada de lo que ya estaba.

-"Sí, lo entiendo"- me sonrió.

-"Déjame cuidarte, déjame enojarme"-

Acerqué mis labios a los suyos.

Nos besamos lentamente.

Sentía que exageraba, no había pasado nada y sólo estamos comiendo helado.

Pero había cosas que yo no entendía.

---------------------------------

Shaoran POV

-"No la recuerdo"- acepté y Eriol me miró con algo de burla pero algo había en sus ojos que no me gustaba.

Habíamos llegado, no hace mucho, del pediatra. El que por cierto dijo que mi hija estaba perfectamente saludable. Sakura y yo habíamos hecho un buen trabajo… más Sakura que yo.

Ahora Eriol trataba de recordarme de donde conocía a esa mujer.

-"Deberías"-

-"¿Por qué?"-

-"¿De verdad? ¿Nada? ¿Escuela? ¿Japón?"- insistió.

Mi mente siguió buscando respuestas. Naoko Yanagisawa. El nombre me sonaba pero no la ubicaba. Su cara me era vagamente familiar pero tampoco…

-"Me rindo"- bufó.

-"Era amiga de Sakura, compañera de clases de nosotros. Estuvo conmigo y Sakura desde la primaria y después estuvo con nosotros en la Preparatoria ¿No? La niña fanática de las historias de terror que hacía llorar a Sakura cuando salíamos de viaje con el grupo ¿De verdad no recuerdas cuando fuimos a esquiar a las montañas y Sakura tenía tanto miedo que te aprovechaste de eso?"-

Mi mente comenzó a trabajar a velocidad. Las montañas. El monte Fuji. Fuimos con la clase a un viaje de invierno. Esquiamos un rato… todo el día. Eriol, Sakura y yo teníamos bastante habilidad para esas cosas así que nos divertimos mucho. Tomamos chocolate caliente frente a la chimenea…

-"¡Claro!"- dije triunfante-"¡La cuatro ojos!"- Eriol hizo una mueca de mi reconocimiento.

-"Sí, la cuatro ojos"-

De pronto recordé algo.

-"¡No me aproveche de nada!"- dije con vehemencia. Él levantó una ceja.

-"¿No pasaste la noche con Sakura a pesar de que el profesor nos prohibió determinantemente meternos en los cuartos de las chicas?"-

-"No estuvimos en el cuarto de las chicas"- seguí defendiéndome…

… sabiendo que era inútil porque tenía razón…

Me estremecí cuando Sakura se removió encima de mí. Apreté los dientes y seguí frotándole la espalda.

-"Entonces se dice que la mujer de las nieves se aparece en las noches en las colinas buscando a su amado"- terminó con voz tétrica Naoko.

-"¿Todas las noches?"- preguntó mi temblorosa novia.

-"Sí… en esta misma colina en la que está construido el hotel"-

Sakura dio un salto y se aferro más a mí. Había comenzado sentada al lado de mí. Conforme pasaba la historia de Naoko, Sakura se pegaba más y más a mí, hasta que acabo en mis piernas. Eriol se encontraba sentado enfrente de nosotras con una de nuestras compañeras en la misma posición que Sakura. En sus piernas. Lo estaba disfrutando. Al igual que yo… sólo cuando se quedaba quietecita, porque cuando se empezaba a mover, inconscientemente, rozaba y apretaba sus caderas contra la parte de mi cuerpo que estaba más despierta.

Maldición.

Y se sentía tan bien.

-"Amor, no te preocupes. Son sólo historias"- mi pequeña me miró con ojos angustiosos. No entendía porque si le daba tanto miedo insistía en quedarse a escuchar las historias.

-"Pero es verdad"- insistió Naoko.

-"¿Cómo va a ser verdad?"- rematé.

Creía en los espíritus, magia y cosas de esas. Mi cultura era muy dada a esas creencias y mis padres, como hijos de familias ancestrales, creían que los dioses mandaban a los espíritus a cuidarnos o a estar con nosotros. Pero tenía que calmar a mi novia porque sabía que no dormiría esta noche. Y una noche en vela sin ninguna buena razón no son es buena.

-"El que no puedas ver las cosas no significan que no estén ahí"- ah como era necia está chica.

-"Ah, pues no creo eso. A menos que lo puedas ver… no existe"-

-"La mujer de las nieves podría estar aquí mismo con nosotros y tú le estás faltando el respeto"-

Qué fanatismo.

Sakura ahogó un grito y se escondió más en entre mi chamarra y mi cuerpo. Sus temblores ya no eran satisfactorios. No me gustaba verla sufrir y no iba a permitir que está cuatro ojos la asustara.

Me levanté llevándome a Sakura conmigo en brazos. Le hice un gesto a Eriol que alejó a la chica de sus piernas. Lo miró enfadada pero mi primo le susurró algo en su oído que hizo que se sonrojara y que se mordiera el labio.

Algo me decía que iba a estar yo solo en la habitación.

-"Pues tu mujer de las nieves puede irse directito al infierno"- caminé con Sakura en brazos por los pasillos. Mi niña seguía temblando de miedo.

Eriol se unió a mi lado.

-"¿Cómo puede decir eso, cuando sabe que Sakura es híper miedosa?"- pregunté molesto.

Eriol se encogió de hombros.

-"A Naoko le fascinan esas historias y se emociona y deja de pensar en lo demás cuando las empieza a contar"-

-"Me molesta en demasía esa niña"- gruñí. Seguimos caminado por el pasillo hasta llegar a la habitación que mi amor compartía con la cuatro ojos.

De ahora en adelante así le diría por asustar a mi pequeña.

Eriol buscó en las bolsas de la chamarra de Sakura la tarjeta para abrir la puerta. Entramos dejé a Sakura en la cama pero se aferró a mí.

-"No te vayas"- suplicó. Miré anhelante a mi primo que negó.

-"Me quedaré hasta que te duermas. Eriol también"-

Me acomodé bien en la cama y ella se aferró a mí. Eriol se recostó del otro lado de la cama abrazándola por la espalda.

-"¿Y si viene la mujer de las nieves?"-

Besé su frente.

-"Vamos, Angelito ¿Crees que nosotros no podemos con la loca de las nieves?"-Eriol fingió estar ofendido-"Una mujer loca que se pasa ahí afuera en el frío buscando a un tipo horroroso"-

-"Sí… todavía si estuviera buscando a alguno de nosotros… lo entiendo… mira que cara"- dije yo.

-"Sí somos despampanantes… merecemos ser buscados en la nieve"- ella soltó una risita más relajada.

-"No hay duda que yo si los buscaría"- sonreímos con fanfarronería.

Nos quedamos en silencio hasta que la respiración de Sakura se fue haciendo más lenta y acompasada. Su agarré se fue aflojando.

-"Creo que ya está profundamente dormida"- susurré a Eriol.

En ese momento la puerta se abrió.

Era la cuatro ojos.

-"¡¿Qué hacen aquí?!"- preguntó alterada.

-"Shhh"- le enseñé a Sakura. Frunció el entrecejo más y nos miró bastante malhumorada.

-"No pueden estar en la habitación de las chicas"- dijo aún con un tono elevado. Gruñí pero me deshice del agarre de las pequeñas manos de Sakura y se acurrucó en la cama. Sonreí.

-"Ya nos vamos"- anuncié.

Eriol se adelantó unos pasos y se quedó parado al lado de Naoko.

-"Que pases buena noche"- Naoko se sonrojó muchísimo. A pesar de ser la chica rara de las historias… era chica, y mi primo era… pues mi primo.

-"Cuida de Sakura"- dijo Eriol al salir.

¿Sólo yo escuché el gruñido?

Seguimos nuestro camino hacia nuestra habitación y ahí Eriol tomó algunas cosas y se fue diciendo que la compañera de cuarto de la chica rubia no había podido ir al viaje, por lo tanto estaba sola en su habitación y Eriol, como excelente persona que era, iría a hacerle compañía.

Sí, cómo no.

Me quedé tumbado en mi cama, con mis pantalones de dormir y nada más. Las habitación tenían calefacción y las ventanas eran muy gruesas para dejar pasar viento o frío. Me sostuve el puente de la nariz. Estaba frustrado… físicamente. No había podido pasar tiempo con mi novia porque a Touya se le ocurrió querer pasar tiempo con ella y yo no podía negarme a eso.

Tres semanas sin estar a solas con ella.

Y hoy su inconsciente estimulación…

Sip, frustrado.

Escuché unos toques tímidos en la puerta.

Me levanté fastidiado porque Eriol seguramente había olvidado algo y ahora la habitación se llenaría del poco frío que había en los pasillos. Quité la cadena y abrí esperando reprender a mi primo.

No era Eriol.

-"¿Puedo pasar la noche con ustedes?"- mi tímida novia se encontraba del otro lado de la puerta.

Nerviosa novia.

Saqué mi cabeza por el pasillo, sin importarme el frío de los pasillos, y me aseguré de que nadie viera a Sakura ahí. En mi habitación. Nadie. Jalé a Sakura y la metí en mi habitación envolviéndola en mis brazos.

-"¿Qué paso?"- frotó su nariz en mi pecho desnudo y eso… no ayudo en nada mi frustración.

-"Me desperté y no estabas… ni Eriol"- le froté la espalda.

-"Amor, no nos podíamos quedar"-

-"Sí, pero entonces hubo muchos ruidos extraños y Naoko no ayudaba susurrando como si estuviera hablando con alguien. Salí derechito de ahí… y me quedé como idiota en el pasillo por treinta segundos hasta que decidí venir contigo"-

Ah, esa maldita cuatro ojos siguió molestando a Sakura.

-"Ven"- caminamos juntos hasta mi cama, donde le quité la chamarra.

-"¿Y Eriol?"- sonreí.

-"Fue a acompañar a un chica"- hizo una mueca porque celaba mucho a Eriol, pero lo dejó ir.

Frotó sus manos frías en mi pecho y yo me estremecí.

-"Estás tan calientito"- murmuró.

No tenía ni idea.

-"Yo tengo mucho frío"-

Se quitó sus suéteres y su playera quedando sólo en su sujetador y los pantalones. Se frotó contra mí, abrazándome fuertemente. Estaba tan fría que un delicioso escalofrío me recorrió por todo el cuerpo.

-"Shaoran, caliéntame"-

Oh, por todos los dioses.

Los malditos dioses.

Pasé mis brazos, algo titubeante, por su cuerpo. Froté su espalda y sus brazos y ella soltó un gemido de placer.

Me quería volver loco.

Se revolvió de nuevo entre mis brazos y sus fríos pechos me rozaron. Estaban tan erguidos que sentí… dolor. Así que la alejé de mí. No vi su cara, no… si la veía toda sonrojada por el frío y su suplica de buscar calor, perdería el control. Ella necesitaba en este momento que la reconfortaran, por el miedo que tenía, no que la sedujeran. Y yo en lo único que podía pensar era en lo segundo.

-"Mira será mejor que te metas en la cama para entrar en calor"-

Fui a mi cama a arreglar las cobijas, para que estuviera cómoda. Sus sollozos hicieron que me diera la vuelta asustado.

-"¿Qué tienes? ¿Por qué lloras?"- creí que tenía miedo, así que me acerqué rápidamente a reconfortarla mandando al demonio mis necesidades.

-"¿Por qué no me quieres abrazar? ¿Qué pasa?"- preguntó entrecortadamente.

Fruncí el entrecejo.

-"¿No te quiero abrazar?"- negó y se tapó la cara con las manos.

-"¡Me alejaste como si fuera la peste!"- me reclamó.

Lo único que quería era reírme. Mi novia era tan linda y tan sensible que había tomado a mal mi intentó por reconfortarla. Me acerqué a abrazarle y la envolví por completo entre mis brazos.

-"No seas tontita"- acaricié su espalda.

-"No me quieres abrazar"-

-"No, eso no es"-

Levantó sus ojos llorosos y nos miramos a los ojos. Tomé su rostro entre mis manos y limpié sus lágrimas. Eso podía partirme el alma, verla llorando.

-"En este momento lo único que quiero es hacerte el amor"- sus mejillas se coloraron de un agradable tono rosa y me miró sorprendida-"pero lo que necesitas es consuelo y cariño, no lujuria. El tenerte así… es demasiado difícil. Por eso te alejé. Jamás se te ocurra pensar que no te quiero o no te quiero entre mis brazos, porque ese es el lugar al que perteneces"-

Le di un beso en la frente y le dediqué su sonrisa torcida preferida… pero la solté. Regresé a terminar de arreglar su cama y después me dirigí a mi maleta.

-"Creo que puedes usar la parte de arriba de mi pijama para dormir. No quiero que duermas incómoda"-

Me di la vuelta con el pijama en la mano pero me quedé sin aliento. Sakura se encontraba desnuda, totalmente y exquisitamente desnuda, enfrente de mí. Se acercó a paso gatuno, con su andar de caderas, y quedó a pocos centímetros de mí. Mi respiración cobró una velocidad sorprendente y tragué en seco. Su mano se posó en mi vientre y su subió con una caricia infinitamente lenta. Cerré los ojos.

-"¿Sabes?"- abrí mis ojos para verla-"no hay nada más reconfortante que estar en tus brazos"- sonrió y se acercó a mi abrazándome por el cuello, junto sus labios con los míos-"hazme el amor, Shaoran"-

No lo tenía que pedir dos veces.

Rodeé su cintura con mis brazos y la levanté al tiempo que envolvía mi cintura con sus piernas. Nos dirigimos a mi cama y la recosté con cuidado, posándome encima de ella. La besé con ardor y la necesidad que latía en mis venas cada vez que la veía.

Recorrí con mis manos su cuerpo. Su piel era suave y dulce. Escuchar sus jadeos cada vez que tocaba un lugar sensible o mordía un pedazo de piel, era el paraíso, simplemente celestial el poder estar así con la persona que más amas, qué más deseas.

La persona que estaba entre mis brazos era la que más quería cuidar, si por mí fuera, la encerraría en una burbuja de cristal y no dejaría que nada la tocará o la mirara siquiera. Porque Sakura era mía y de nadie más. Nunca lo sería. Nunca se apartaría de mi lado…

Entré en ella en una embestida y sentí su ser rodearme y darme refugio. Gruñí de placer.

El vaivén de nuestros cuerpos, de nuestras respiraciones, de nuestras palabras de amor… era el momento perfecto.

-"Te amo, Sakura"-

-"Por la sonrisa estúpida que pusiste te acordaste de algo bueno ¿No?"- miré con enfado a Eriol.

-"Estaba recordando que yo no me aproveché de nada"- es más fui lo suficientemente fuerte para alejarme de ella dos veces.

¡¡Dos veces!!

-"Sí, claro"-

-"Además… recuerdo que también te aprovechaste de la situación ¿Chica rubia?"- lo señalé acusador con el dedo.

Se rió y se encogió de hombros.

-"Bueno… ahora que ya sabes quién es Naoko"- asentí-"¿Cómo crees que haya llegado a la presidencia de la sede en Japón sin que nos enteráramos?-

-"Eso si no tengo idea. Revisó todos los informes y memos que mandan. No creo que se me haya pasado a mí. Suiyei dijo que posiblemente se haya traspapelado el reporte donde se informaba eso, pero aún así tuve que firmar la autorización"-

-"Pero… la sede en Japón no pertenece en total a las familia Li, de hecho hay varios accionistas igualitarios ¿No? Así que no necesitaban de tu firma para cambiar de presidente, sólo la de otro accionista mayoritario"-

Era totalmente cierto lo que decía.

-"La familia An Lo ha cambiado de presidente"- Eriol asintió seriamente.

De todos modos, debí de haber estado enterado. Una operación así no la puedes hacer a la ligera, no. Debieron de avisarme.

El sonido del teléfono me sacó de mis pensamientos.

-"Diga"-

-"Señor Xiaolang"-

-"Wei"- exclamé con alivio. Wei se comunicaba regularmente desde que se había ido, pero en los pasados días no había hablado y yo no lo había localizado. No faltaba para que enviara alguien a buscar a los ancianos.

-"¿Cómo están las cosas, Wei?"- suspiró.

-"Mi hermana murió hace dos días"-

-"Cuanto lo siento Wei"- Eriol hizo una mueca, supongo que imaginando que había pasado.

-"En unos días volaremos a Hong Kong, Señor. Ya compramos los boletos"-

-"De acuerdo, Wei"-

-"Hum"- lo escuché dudar.

-"Dime, Wei"- insistí-"¿Hay algo que pueda hacer por ti?"-

-"Sí, Señor. Mi hermana estaba a cargo de su nieta, señor. Ha quedado sola aquí en Shang Hai ya que sus padres están en Europa. La señorita Femei dice que no hay problema con que se quede con ellos, pero ella quiere estar con nosotros"-

Suspiré.

-"No te preocupes, Wei. Trae a tu sobrina, será bienvenida"-

-"Gracias, Señor"-

-"Que tengan un buen vuelo"-

-"Sí, señor. Hasta pronto"-

Colgué el teléfono.

-"Parece que tendremos otra niña por aquí"-

Tal vez sería bueno para Ying Fa. Una amiguita con quien jugar.

Aunque sólo tenga unos meses.

Me gustan los niños.

----------------------------------------

Eriol POV

Entré a mi habitación y encontré a Tomoyo leyendo recostada en la cama. La plática con Shaoran se había alargado un rato.

-"Hola, amor"- me acerqué a Tomoyo y me recosté. Puse mi cabeza en su estomago y empezó a acariciar mi cabello.

-"¿Por qué te ves preocupado?"-

Suspiré.

-"Creo, amor, que se vienen tiempos difíciles. Shaoran y Sakura nos necesitan más que nunca"-

Alcé la mirada, se notaba claramente preocupada. Asintió comprendiendo.

En este momento no podía decirle. Me acerqué más y la envolví en mis brazos para buscar algo de consuelo.

El que esa mujer apareciera en nuestras vidas era muy malo.

El tener a Tomoyo en estos momentos también lo era, por todo lo que implicaba.

El que Shaoran o Sakura no supieran que ella había sido la culpable de su separación era peor.

No dejaría que arruinará la felicidad de los seres que amaba.

Otra vez.

---------------------------------

Notas de Autora: De acuerdo... no tengo perdón de ninguno de los dioses.. lo sé. Puedo decir a mi defensa que es final de semestre y no pude subir el capitulo... es mi defensa.

Así... que...

Bueno... Hola!!!!! Cómo están?? Espero que muy bien... yo estoy cansada, mañana tengo exámen y aún así estoy aquí... osh... (osh es por la escuela y por los examenes, no por estar aquí)

Nah...

Ok.

Qué les pareció el capitulo? Les gustó? Es el más largo que he hecho. Ya conocemos algo del pasado de nuestros protagonistas ¿Qué tiene que ver Naoko? ¿Se esperaban eso? Quién sabe... jo jo jo. Los mejores amigos han regresado para brindar apoyo en estos tiempos diféciles. Me refiero a los problemas y la llegada de la familia Kinomoto y los Li (que por cierto es en el otro capítulo).

Gracias a todas las que leen mis locuras!!! y gracias a los que dejan comentarios. Muchas Gracias!!!

Gracias a: , Kalen Lupitaa (Felicidades por ser Mexicana, por cierto... deberías de votar en Discobery para que eligan a nuestro país para un programa... jeje... haciendo publicidad que no me es pedida... jajaja), Nani27 (a mí también me hubiera gustado hacerlo sufrir un porquito más... jeje... y la familia siempre trae problemas), Petu93, LMundine, Lah-Pauh (No!!!!! no puedes secuestrar a Robert no por favor a él no!!!! También es mío... digo... nuestro. Bah), Kayling, JLi-Kinoli (no aún no se va a acabar... me debes mi super largo mensaje, eh!), Beautifly92, Floppy-IDon'tCareWhatYouThink (la bebita se portó bien... si el hombre sexy oculta algo... sipi disfrute mis vacaciones, pero ahorita... bah examenes y más examenes), Ayame-Li, Almu24, Nachie, Amu Tsukiyomi (todas lo habíamos perdonado), Xenaigel (sigue con mis locuras, jejeje), Ifanycka (gracias, ese es el sentimiento que quiero transmitir), Fairy, Xenaigel (Terminada la historia así que doble agradecimiento), Akari 87 (gracias, que bueno que te guste... Sipi... describiste bien mi historia... jajaja.. bipolar... jajaja), Marelimuz94 (bienvenida a mi locuras)

Chio: lo importante es que te guste la historia. Me gustan los comentarios... jaja.. pero está bien si no hay nada que decir. No eres la única que perdonaría a la de ya a Shaoran, de hecho aunque algunas lo amenazaron, les duró muy poquito el enojo. Touya... es Touya. Pero por lo msimo no representa un problema para Sakura o para Ying Fa... así que no te preocupes. Gracias y espero que el capitulo te guste.

Iram: Sólo te cae bien nuestro Shaoran? Segura? jajaja... Gracias por lo del lemon, estaba algo nerviosa de publicarlo, puesto que sí, es la primera vez que escribo uno y estaba algo nerviosa. A mí me gustó... jajaja... pero otra cosa es las demás personas. Bueno... aquí están Eriol y Tomoyo, ayudando a la vida cotidiana de los Li. Quieres escribir? Animate!!! Puedes aportar grandes historias a nuestras fantasías y eso sería muy bueno... y claro que estaba nerviosa, pero me dije... hazlo, ya!!! jajaja.. Toda la suerte del mundo!!! Leere tú tus locuras como tú lees las mías. Jajaja

Tulipan_8: Un poco más de pasión para el lemon? Hum, qué tal me salieron los de este capitulo? Aún les falta algo? Sí, es así dime. Insito, soy nueva en esto.. y eso me pone nerviosa porque quiero que sea caliente pero lindo... jajaja... Respecto a lo de sufrir... pues no prometo nada. Pero el final será feliz, porque me trauman los finales no felices. Las familias... bueno... ya veremos qué pasa con ellas. Gracias y mi musa... bueno... anda rondando por aquí.

NithaF: Cómo sin comer la dosis de chocolate? acaso no sabes que eso es super peligosísimo para la salud? (yo y la exagerada) A mí también me encanta el chocolate. Sipi, estoy de acuerdo en que es una ley natural. Como que el girasol... pues gire al sol. Te podría contratar... pero... creo que te llevarías a nuestro Shaoran, y eso no es una ley natural. Jajaja.. Bueno... no tan rápido sufrirán... pero lo harán. jajaja

Maranine Scual. Gracias, repito. estaba muy nerviosa con lo del lemon, me sentía insegura. pero al parecer no lo hice tan mal. Qué te pareció éste? Jajaja somos muuchas las que compartimos a Shaoran y no sólo de acá... sino de tooodoo el mundo. Ash... jajaja... Tienes razón con respecto a nuestro Shaorancito... pero ya veremos. La representante de Japón al descubierto. jajaja...

Hik-chan: mente pervertida? con dios griego... llamémosle Shaoran? Oh, es perfectamente normal, la que no lo pensará sería rara. Yo lo pienso. Todas saben lo que es Ying Fa. Me alegro... jajaja... Pues... sí, sufrirán... y pues... es lo único que diré. Lamento desilucionarte pero.. no hay secuestro.

Sayuri Noa: Sí, el estudio requiere cierta dedicación, que a veces nos pone de malas... pero qué le vamos a hacer. Nada. Pequña explicación? No! Merecemos una graan expliación de su parte, ese hombre (y qué hombre) tiene mucho que contar. Al paso que van serán seis... oh, que linda familia.

Iristsuki-chan: completos necios, pero dime ¿quién no es necio cuando de su amor se trata? todo el mundo. Todas estamos muertas con el final de año... maldita escuela, jajaja.. creo que lo he dicho mucho tiempo en estas notas de autora. Jajaja. La bebé, Sakura e Ying Fa... oh... pronto se sabrá, pero tienes razón.

Jael: ah, ya somos dos cursis. Aunque me cuesta admitirlo.. sólo en mis historias puedo reflejar esa parte de mí, ya sabes.. soy muy cabezota. Pues, respecto al tiempo, no puedo actualizar antes de dos semanas... me es muy complicado. Pero trato de hacerlo puntual (es la única vez que me paso por taantos días) Y estoy totalmente de acuerdo contigo... ver el mundo con más felicidad es lo mejor que pueda pasar, tal vez si alguien ve tu sonrisa sonría también.

Dianitha: Hola Dianitha!!!! Cómo estás? No eres dramática, los maestros son unos monstruos... citando a Touya. Me alegro que te haya gustado, no sabía sí les gustaría y recé a los dioses que así sea. jajaja sipi mi primera vez... Tiene una suerte la condenada... también yo soy facil. Cof, cof... qué mal se oyó eso sin un contexto. Jajaja. Ying Fa... oh, su verdad se sabrá. Aunque tienes razón... en muchas cosas. Las familias serán un dolor de cabeza... A mí también me encanta Saku de mamá... jajaja... Qué piensas del repreentante? te lo imaginabas? qué piensas de Naoko? Vamos, Dianitha teorías!!!! jajajaja Gracias por todo!!!

Crz-Hime94: Me alegro que no estés muerta!!!!!!!!!! Shoaran como PAPI es bueno, Shaoran. Fin de la explicación. Si, hay bajos y altos.. como en todo, lo importante es aprender de todo lo que pasa y salir adelante con la frente en alto. Bien en alto. Jajaj...lamento decir que yo sí que soy egoísta... ufff.. a veces también me pasa factura eso... jajaja. Es la parte final de la acción arrinconada, jajaja. Nah su orgullo femenino, bien que nos gusta que nos rueguen... (lo sabré yo). Bueno, sí.. a veces expresamos cosas que no deberíamos de expresar respecto a personas o niños, bebés o quién sea... Sí, estoy de acuerdo. Un niño es un niño y lo amas. Y si no... vaya... estás taan mal. Y la vida es de tantos colores, que una sólo escribe de unos, principamente, los más brillantes... jajaja La vida es un canción.. así que cantala. La ladrona de Libros es un excelente libro.. cuando tengas oportunidad de leerlo léelo. Y te digo mujer... un reclamo.. ¡¡¿¿cómo es posible que te hayas encontrado a alguien parecido a nuestro Sahoran y no lo hayas secuestrado... qué pasa contigo???!!!! Ahorita mismo... oh, por dios. Sabes tooodo lo qué le podrías hacer?! jajaja... No tengo problemas con los comentarios largos... me encantan.. jajaja.. Gracias por tomarte tu tiempo... y oh.. Arriba México!!!!!!!!!!!!!!!!!!!