Hola a todas y bievenidas al capítulo 11 :)


CAPÍTULO 11: LOS HERMANOS DARLING

Peter miró asustado por todo lados, pero por mas que buscaba no encontraba ni la más mínima proyección de su sombra. Se colocó de todas las posiciones posibles e incluso voló hacia la cima de un árbol para ver si así conseguí encontrar su sombra, pero sin ningún resultado. Asustado volvió junto a Tigrilla.

_ ¿Tienes alguna idea de que le ha podido ocurrir a tu sombra?

_ No lo sé aunque pueda que se me quedara atrapada en aquella casa de Londres aquella noche que fui a escuchar el cuento de la señora con los zapatos de cristal.

_ ¿Me estás dicidiendo que una señora con zapatos de cristal te robó la sombra?.

_ No, estás confundida. De todas formas es una historia un poco larga y me tengo que ir a recuperar mi sombra. Hasta la vuelta.

Peter volvió irse dejando a Tigrilla confundida y triste. Era la primera vez que tuvo esa sensación al irse Peter. Antes lo único que sentía era una total indeferencia pero ahora todo era distinto. Comenzó a sentir una presión en el pecho para después sentir un vacío en el corazón como si le faltara algo importante. Y enseguida sintió como si Peter se hubiese llevado su corazón con él.

Aquel día volvió al campamento y no le importó en absoluto que su padre le riñera por el hecho de haber pasado la noche afuera. Ni tampoco le importó el castigo de su padre sin salir del campamento durante días porque lo único que le importaba a la india se había ido aquel día y no volvería a verlo hasta que volviera de Inglaterra.

_ Tigrilla, ¿te ocurre algo?.

_ No, nada. ¿Por qué lo preguntas WhiteMoon?.

_ Pues porque hace días que no sales a cazar... ni siquiera practicas con el arco. Además tienes una expresión bastante melancólica... es como si estuvieras enferma.

_ Estoy perfectamente y el hecho de que no vaya a cazar es porque mi padre me ha castigado sin salir del campamento una semana entera.

_ Pero tú no eres la Tigrilla que yo conozco. La que yo conozco se hubiera ido a cazar igualmente, saltándose la prohibición de su padre... ¿Es por Peter qué estás así?

_ No... ¿qué tienes que ver Peter en todo esto?, además ya te he dicho que estoy bien.

_ Nada, yo sólo digo que desde que se fue tan repentinamente hace tres días andas un poco ausente... No sé, es como si no fueras la misma.

_ Estás bien WhiteMoon tu ganas, voy a practicar un poco con el arco pero sólo para que dejes tranquila. Si mi padre te pregunta por mi, dile que estoy en los límites de nuestro campamento practicando con el arco y volveré al atardecer.

Pronto la tristeza que sentía Tigrilla fue sustituída por enfado. WhiteMoon tenía razón, se sentía de esa manera por Peter y estaba tan enamorada de él que cuando no lo tenía cerca sentía que su órgano más importante dejaba de funcionar. Se sentía estúpida, pues una vez se prometió así misma que no se comportaría de esa manera por un chico y ahora casi sin darse cuenta había caído en esa enfermedad llamada amor. Y por esa razón fue por la que estaba descargando todo su odio contra un árbol.

Pintó una diana con pintura blanca y comenzó a disparar flechas mientras soltaba toda clase de palabras malsonantes y cuando descubrió que su estuche estaba vacío y no le quedaba ninguna flecha, se dejó caer en el suelo y comenzó a llorar como nunca lo había hecho.

Peter jamás se daría cuenta lo que ella sentía por él y lo sabía. Lo único que podía hacer era conformarse con ser su amiga y esperar a que él sentiera lo mismo por ella. De todas formas, ella la única chica en toda la isla con la misma edad y que se relacionaba con él. Porque ¿qué posibilidades tenía de que alguna chica apareciecie de repnte en la isla? y como dijo Peter con anterioridad, las chicas de Inglaterra eran todas demasiadas cursis y no había ninguna que supera a Tigrilla en el maneja del arco y la espada.

Tigrilla sonrió y se limpio las lágrimas de sus ojos del color de las avellanas, se levantó, recogió las flechas y con mejor ánimo regresó al campamento. Peter volvería tarde o temprano y cuando regresase, estaba dispuesta a confesarle lo que sentía.

Pero tuvo que pasar tres días más para que pudiera volver a verlo. Aquel día la india se encontraba en el campamento ayudando a las mujeres de su tribu a limpiar el pescado cuando WhiteMoon apareció de repente, corriendo hacia ella. Tenía el rostro algo rojo por el esfuerzo de correr a tanta velocidad y le costaba respirar.

_ Tranquilízate, ¿que ha pasado?.

_ Tigrilla... es Peter... él ha vuelto... él regresó esta mañana a la isla.

_ ¿En serio?... Gracias por la información.

En seguida Tigrilla se incorporó, se limpió los restos de pescado y corrió en dirección al árbol hueco que Peter utilizaba como casa. Y fue esas prisas la que traicionaron a la muchacha, pues si ella se hubiera quedado sólo un minuto más, WhiteMoon la hubiera avisado de que esta vez no venía solo. Y que uno de los nuevos habitante de la isla, era una chica de la misma edad que ella.

Tigrilla corrió a través del bosque de Nunca Jamás lo más rápido que pudo. Tenía unas ganas horribles de ver a Peter y sentía que cada paso que daba hacia la casa de él, su corazón ejecutaba otro latido, sintiendo que volvía a la vida. Una sonrisa se le dibujó en la cara al divisar a lo lejos las características ramas del árbol hueco y cuando estaba a escasos dos metros, Tigrilla se detuvo.

Una chica de más o menos su edad pero de piel pálida, de pelo largo de color rubio oscuro y ataviada con lo que parecía ser un vestido blanco,se encontraba junto a la puerta de la casa de Peter. Tigrilla la examinó desde detrás de unos arbustos y desde ese momento supo, que no tendría ninguna cosa en común con ella. Finalmente decidió salir de su escondite y mostrarle sus respetos.

_ Hola, me llamo Tigrilla y soy la hija del jefe de los Picanniny. Bienvenida a Nunca Jamás.

La chica de pelo rubio, abrió enormemente sus ojos de color gris y comenzó a examinar con la mirada a Tigrilla, como si no se creyera que hubiera otra chica en la isla.

_ Yo soy Wendy Moira Angela Darling y acabo de llegar a la isla desde Londres junto a mis dos hermanos pequeños John y Michael, un placer.

De repente ambas chicas oyeron un cacareo y enseguida levataron la vista encontrándose con Peter, el cual aterrizó junto a las chicas. Y como si un bálsamo se tratara, la imagen de Peter hizo que el corazón de Tigrilla volviera a ponerse en movimiento.

_ Ya está Wendy, he expulsado a Campanilla durante una semana por haber engañado a los niños perdidos para que intentaran matarte. Aunque si hubiera sido por mi, la habría expulsado por mucho más tiempo. Y ya veo que en mi ausencia has conocido a Tigrilla.

_ Así es, aunque pienso que no deberías de haber castigado a Campanilla. Bien será mejor que comience a limpiar la casa y cocine algo antes de que los niños regresen de sus aventuras.

_ Pero, ¿no tienes curiosidad de conocer la isla? _ Preguntó Tigrilla

_ Una madre no debe dejar las tareas de casa para el último lugar. Además tengo todo el tiempo del mundo de hacer algunas excuriones más adelante.

_ Pero ¿ni siquiera quieres ir a cazar o pescar algo?.

_ ¿Cazar o pescar algo?... ¿qué clase de señorita sería si me comportarse como una salvaje?. No te ofendas pero de donde yo vengo las señoritas nos dedicamos a cosas más importantes como las labores del hogar.

Y dejando a Tigrilla con una expresión de confusión en su rostro, Wendy se introdujo dentro del árbol hueco. Y desde ese momento Tigrilla supo que nunca sería amiga de esa niña cursi que provenía de Inglaterra.

_ Me alegro de que hayas conocido a Wendy. _ Dijo Peter _ ¿Te acuerdas que antes de irme te dije que mi sombra se había perdido en una casa de Inglaterra?, pues fue en su casa. Yo solía ir a su ventana y escuchar los cuentos que ella le contaba a sus hermanos y una de las noches, su perro me descubrió y cuando intenté huir mi sombra se quedó atrapada dentro su habitación.

_ ¿Y por qué decidiste traerla a nunca Jamás?.

_ Fue porque me coció mi sombra mientras me decía que sabía mucho más cuentos que poder contarle a los niños perdidos y cuando me contó que sus padres querían que comenzase a crecer, no dudé ni un momento en proponerle que fuera nuestra nueva madre. Por suerte para nosotros, ella aceptó aunque a campanilla no le ha hecho mucha gracia... pero ya se acostumbrará supongo.

_ ¿Tu crees?.

_ Seguro. Wendy es un encanto de chica y estoy seguro que se llevará bien contigo. Por eso te pido que la trates bien y que me ayude a que se sienta como en casa. No todos los días puedo presumir de madre.

_ Tranquilo que seguro que nos convertimos en las mejores amigas _ respondió Tigrilla con cierto tono irónico.


Y hasta aquí el capítulo 11. Espero que os haya gustado, un abrazo y ¿reviews?