Como siempre , esta historia pertenece a J.K Rowling y esta historia es sin ánimo de lucro.
Muchas gracias por aquellos que apoyaron la campaña salvemos un gatito de Nagini, es especial a NUMENEESSE por haber vuelto a comentar en la historia. Espero que este capítulo también os guste.
Estoy escribiendo otra historia a parte que espero, no me haga olvidarme de esta, ya que tengo la intención de continuarla. como siempre si tenéis anotaciones que hacer, mandadme un comentario con vuestras sugerencias. Disfrutad del capítulo
SIÉNTETE ORGULLOSO DE TU NOMBRE
LAURI:
Nada más dejarnos solas en la habitación, Lia, como una autómata se dispuso a deshacer y colocar el contenido de su baúl de forma metódica y eficiente, demostrando que estaba más que acostumbrada a ello. A diferencia de mí, que no me había molestado en doblar nada, solo lo había tirado dentro siendo mi única preocupación que al final se pudiese cerrar.
Me dedique a admirar la habitación, pintada de un ligero tono rosa, con dos camas gemelas, idénticos edredones en color crema y separadas un gran balcón. La habitación era el doble de mi propia habitación.
No pudo contenerme durante más tiempo y salté a la que sería mi cama hasta que volviésemos a Hogwarts, estirándome cuan larga era, para luego mirar al techo como si fuese lo más interesante en el mundo.
Miré detenidamente a Lia, no teniendo muy claro, como empezar la charla. La querría abordar a preguntas… pero dos meses sin hablar con alguien es demasiado tiempo. Y si, ella se había alejado, pero yo en parte también lo permití. Me acerqué a ella y decidí afrontar la situación del único modo que sabía.
- Entonces… ¿Vas a decirnos por qué nos has reunido? O mejor ¿por qué nos has evitado? Por supuesto sin olvidarnos de ¿qué nos ocultas?- pregunté acusatoriamente mientras me acercaba a ella.
Vale, debo reconocer que no había sido el mejor modo, ni el más sensato. A veces comparaba el modo en que mis compañeros de Slytherin sacaban información o su modo de actuar y me preguntaba, en nombre de quien y por qué el Sombrero Seleccionador me había puesto allí. Siempre me había visto más en una casa como Huffelpuff o Gryffindor
Suspiró cansada, mientras dejaba un jersey encima de su cama y se dispuso a sacar un paquete envuelto. Pasó a mi lado y dejó el paquete sobre mi cama.
- Feliz navidad Lauri. Lo siento, pero prefiero explicároslo a todos a la vez que no tener que ir uno por uno. Voy a dejar algunas cosas.
La observé salir de la habitación, para meterse en la que correspondía al baño, con su ordenado neceser en las manos.
Me volví a dejar caer en la cama, con la misma desgana. Estuve un buen rato mirando a las musarañas, hasta que noté un leve movimiento en la cama, del que yo no fui responsable… provenía del regalo de Lia.
Me senté en la cama con las piernas cruzadas y agarré el regalo con un papel vistoso color azul turquesa brillante, adornado con un lazo violeta y… ¿agujeros?
Abrí el paquete como si de una bomba de relojería se tratase, para ver posteriormente una jaula plateada donde en su interior había una bola de pelo rosa intenso, en mi opinión muy hortera. Un Micropuff.
Arqueé una ceja para después mirar la puerta del baño de la habitación ¿en que estaba pensando esa chica cuando se le pasó por la cabeza regalarme esto? Aun así no pude evitar sonreír encantada y en parte sorprendida.
Saque a la bola de pelo de su jaula y me la llevé, lo que yo en su día califique como la mascota perfecta para pijas de cabeza hueca, a la pierna.
- Muy bien, bicho, barra bestia, o conjuro fracasado. Tu nombre será Bola pija, siéntete orgullos de tu nombre. Cágate fuera de tu jaula e irás a la ropa interior sucia de los chicos. La única excepción es que puedes hacer tus necesidades en la cama de Zabinni y de Ponmore
Debo reconocer que la cena fue… tensa, no sabía si era porque cenábamos con un profesor; por el hecho de que nos estábamos metiendo en problemas justo debajo de sus narices; por la nula relación entre Lia y el resto; o la idea que más fuerza cobraba en mi cabeza; la misma habitación imponía y las decenas de ojos en los cuadros que susurraban y nos miraban fijamente, impedían bromear.
Me recordaba demasiado a un museo
Un museo muy siniestro.
Claramente, esta casa no se utilizaba demasiado. Más bien parecía que nunca se le hubiese dado un uso.
Me fijé en el profesor Malfoy. Siempre le había encontrado muy agradable, pero eso no le quitaba el punto de querer comer en su mesa, y pasar de verle como el profesor de Transformaciones y jefe de la Casa de Slytherin a, el padre de Scor
Tras la incómoda pantomima que se podría calificar como la cena más tensa de navidad que había tenido en mi vida, y mira que en mi familia, la mitad son militares navales. El profesor nos deseó buenas noches y después se retiró a lo que esperaba fuese su habitación,
Scor y Lia se miraron significativamente, llevaban haciendo eso casi desde la segunda semana de clase.
- Ve a buscar tus cosas. Le dijo a la chica- Albus, llévate a James y a Lauri a mi habitación, volveré en un rato.
En un momento los Potters y yo nos vimos completamente solos en el enorme salón de la temible y ancestral Mansión de los Malfoy
- ¿Alguien sabe que demonios pasa aquí o cuanto tiempo seguiremos en la más absoluta inopia? – preguntó James, ya, al igual que todos, bastante harto de la situación y de tanto secretismo.
Ya en la habitación de nuestro amigo cada uno afrontó la tensión a su modo. Albus quedó apoyado en la pared mirando fijamente la puerta, pretendiendo fulminar con la mirada a las dos personas que faltaban por llegar; James daba vueltas por el espació libre de la habitación, mientras que de vez en cuando se revolvía el pelo por el estrés acumulado; en cambio yo me quedé tirada en el suelo aguardando con paciencia a que ambos deseasen a aparecerse.
En cuanto escuchamos el picaporte girar, los tres nos volvimos, para ver entrar a Scorpius cargado con varios libros con pinta de antiguos y bastante gastado, mientras que Lia tenía varios archivos y carpetas, algunos más gruesos que otros.
- James ¿trajiste lo que te pedí? – preguntó Lia
ALBUS
Este abre su propio baúl y saca varias carpetas…con el distintivo del departamento de Aurores del Ministerio de Magia. Miré detenidamente, con los ojos desorbitados, todo el material que fue dejado en la gran cama.
Recobro la voz para preguntar.
- ¿De donde habéis sacado todo esto?
- De la Biblioteca
- De los informes de papa
- De las investigaciones de mi madre.
- Vale, sentaos donde podáis, Lia y yo os lo vamos a explicar todo como podamos, sin tapujos, ni censuras.
Todos nos sentamos donde pudimos, tano en el suelo como en la cama, mientras que Scor se acercaba a la puerta para cerrarla con pestillo, para después sentarse al lado de nuestra compañera.
Lia inspiró profundamente.
- ¿Os acordáis de lo ocurrido en el campo de Quidditch en Octubre?
- ¿Estás bromeando? No todos los días explota medio campo de juego- respondió James con sorna.
Lia le miró detenidamente
-¿De verdad quieres empezar una batalla de sarcasmos? Te aseguro que tienes las de perder Potter. – tras ese leve momento de furia inspira y se vuelve a centrar en el tema que nos traía* ¿recordáis el símbolo que apareció?
Lauri escribió el símbolo en una hoja que encontró
- ¿Te refieres a este? –
Lia asintió
- Según mi tía Hermione, representa las reliquias de la muerte, de los cuentos de Beedle el Bardo – expliqué
- Ya, bueno, esa es la parte bonita, Grindellwald a mediados del siglo XX lo utilizó como su símbolo, la seña de identidad para él y sus seguidores- nos explicó Scor
- Tras su caída los ánimos se calmaron bastante durante un tiempo, hasta que, aquí en Inglaterra Voldemort y los suyos comenzaron a tener poder. Durante el apogeo de las guerras mágicas aquí, en el este de Europa surgieron nuevos seguidores, aunque no fue asta la segunda caída del Señor Tenebroso cuando empezaron a ser un auténtico problema otra vez. Durante once años, cuando viajábamos por esa zona, mi madre y Ben, tuvieron que enfrentarse a ellos en múltiples ocasiones. Cada vez que asolaban un pueblo muggle esa marca aparecía. Por eso es tan inquietante que haya aparecido, no solo tan al oeste, sino en la propia institución de Hogwarts. Puede significar que tienen seguidores también aquí
- Pero… ¿exactamente cual es su objetivo? – preguntó Lauri
Scor abrió un libro de tapas de cuero negro, donde aparecía una foto del primer mago oscuro del siglo XX
- El supuesto "Bien Supremo" Que los magos dejen de ocultarse y sean ellos lo que controlen las sociedades tanto Muggles como mágicas.- explicó nuestro amigo
- Seguramente tomen algunos matices propios de los Mortífagos, pero lo que en verdad preocupa al departamento de Aurores fue que el primer objetivo de la isla fuese el Colegio. Según los archivos de mi madre y de vuestro padre hay dos teorías; Una que los acólitos se colaren en Hogwarts de algún modo para mandar un mensaje, ya que ahí están los restos de Dumbledore, quien derrotó a Grindellwald; La otra teoría seria que hubiese alumnos dentro de esta organización, secta, o como queráis llamarlo, y eso, si que sería peligroso. Todos los profesores pensaron que si esa era la posibilidad, entonces serían alumnos de los últimos cursos y con seguridad de Slytherin.
- Vale, eso está muy bien, hubiese estado bien que nos lo explicases en su día, pero ¿por qué nos dejaste?- pregunté bastante enfadado, a pesar de la explicación.
Lia me miró fijamente, clavando sus ojos bicolores en mí. Tuve que apartar la mirada debido a la intensidad de su ojo rojo. Sabía que la iba a cabrear, pero uan así esperé que no me recriminase, porque ciertamente ella se había alejado. Pero tanto scor como James nos dejaron claro que nosotros también se lo habíamos permitido.
Ella levantó dos dedos, enseñándomelos.
- Dos motivos. Uno; mi familia, bueno, más bien mi madre, tiene fama de… saber artes oscuras, las personas en solitario suelen ser captadas por gruidos como esos, y yo quería averiguar quienes eran. Segundo motivo; si tenía que buscarme problemas porque me reconociesen, prefería buscármelos yo sola ¿te sirve la explicación Albis?- preguntó ella con mala saña, recalcando el dichoso apodo que mi hermano utilizaba.
- Sigo sin comprender algo ¿Por qué te has metido en todo esto y no se los has dejado a los aurores o a los profesores?- preguntó James
- Porque les odio, porque gracias a ellos tengo mis peores recuerdos y supuse que no os querríais ver envueltos en este tipo de problemas
- ¿Y por que te decidiste a hablar con Scor primero? – preguntó Lauri
- Porque ella y yo estamos en situaciones parecidas. Casi toda mi familia ha sido siempre fiel seguidora de los señores oscuros y ella pensó que la podría ayudar a ver quienes eran los mejores candidatos para ser los susodichos seguidores.
James suspiró, revolviéndose el pelo como acto nervioso.
- Bueno ¿donde entramos nosotros? y ¿en que podemos ayudarte?
El rostro de Lia cambió drásticamente a uno que demostraba pura felicidad hacia mi hermano.
- ¿Eso es que puedo contar al menos contigo Potter?
- Realmente creo que puedes contar con todos- respondió Lauri lanzándose a los brazos de su amiga, consiguiendo tirarla a la cama
Noté los cuatro pares de ojos mirándome atentamente, esperando una respuesta. Inspiré casando, prolongando la que esperaba que fuese una cruel agonía por no saber mi respuesta. Hasta que al fin actué y agarré del cuello tanto a mi hermano como a mi mejor amigo, tirándonos nosotros también en la cama con las chicas.
- Lia solo te pido, que la próxima vez, nos cuentes tus planes. Somos serpientes pero también somos amigos ¿debemos recordártelo?
A nuestro alrededor se creo, lo que se podría llamar un momento memorable, dulce y rosita. Por supuesto el destino quiso dejar claro por qué James estaba en la habitación
- Oye, que aquí hay un león entre tanta serpiente suelta- me reprochó mi hermano haciendo un puchero
- Yo te catalogaría más como un gatito muy crecido.- rezongó Lauri mientras intentaba salir de abajo del todo, clavando a mas de uno el codo en el estómago
ELCOR
- Tu hija sigue investigando- informó alguien desde la puerta que se acababa de cerrar de golpe.
Me giré con tranquilidad para observar a mi buen amigo Benjamin, con el mismo cabello leonado, salpicado de canas grises, el cual una vez fue completamente negro. Y lo que yo más adoraba, su eterna mirada cargada de suspicacia y cierto vacío constante.
- ¿Y que quieres que haga? ¿la encierro en Azkaban? ¿la guardo en lo más alto de la más alta torre? Dime mi querido Benjamin, que hago, si la educamos para ello. No puedo castigarla por hacer lo que yo llevo haciendo toda la vida. Meterme en la boca del lobo y hacerlo estallar desde dentro.
- Carece de instinto de conservación, es irresponsable, irrespetuosa, irritante, inconsciente…
- Si, si, si y miles de millones de adjetivos que empiezan por "i"
- Deberíamos marcharnos, lejos, los tres- comentó acercándose a mi estudio y sujetando una foto donde aparecíamos Lia y yo, que él mismo había hecho
- Ella nos matará y Potter y compañía sospecharían de nuestra marcha en este preciso instante. No nos interesa que nos investiguen. Lo sabes – respondí con tranquilidad.
Se volvió con rapidez para mirarme, cambiando su tono
- Es a ti a quien no la interesa que investiguen. Nada nos impediría a Lia y a mi marcharnos y dejarte atrás- propuso con tona amenazador al que no pude responder más que riéndome de él.
- Vamos Ben, después de casi veinte años… ¿vas a traicionarme ahora? No lo harás. Me quieres demasiado.
- Pero tu a mi no, es ahí donde radica la diferencia, mi querida Elcorin
- Eso nunca supuso un problema-. Respondí mientras me levantaba para plantarle cara.
- Antes no, ahora s. sobre todo desde que dejas a Lia bajo la protección de Malfoy mientras que veo como este te vuelve a poner ojitos mientras sigue casado. Siempre has hecho lo que has deseado con tu vida Elcorin, pero no te pienso permitir que también lo hagas con ella. Y si tengo que pasar por encima de ti para protegerla para ello que así sea.
- No eres su padre- respondí con odio mientras sentía que la magia negra que corría por mis venas hacía palpitar mi brazo derecho.
- Estuve contigo en el embarazo, te ayudé a traerla a este mísero mundo y la he tratado como a mi hija. Sabes muy bien que los lazos de familia no tienen por que ser de sangre. Siempre me ha resultado curioso que no utilizases el apellido Snape, o incluso el Riddle, pero en cambio si el Gaunt… Siéntete orgullosa de tu nombre Elcorin.
Pasó a mi lado, sin permitirme reaccionar, para posteriormente salir del despacho, dejándome completamente sola.
Gracias por haber llegado hasta aquí. A ver dentro de la historia y hasta que los protagonistas sena un poco mas mayores el rol romántico lo llevarán Draco, Ecor y Benjamin. Para que os hagáis una idea siempre que pienso en este ultimo personaje me viene a la cabeza el Benjamin Burker de Sweeney todd.
Nos hemos enterado de que Nagini sigue hambrienta, asi que la campaña "salvemos a los gatitos" sigue abierta. Mandad un cometario y salvaréis a uno.
Nos leemos en la próxima actualización
