Enjoy it! n.n


La Esencia Del Tiempo.

Capítulo 10.

–¡K, despierta! –Tohma sacudía con fuerza al rubio pero no respondía, pareciera que estaba viviendo una realidad distinta, se veía una y otra vez el cuerpo y se tomaba con fuerza la cabeza. –¡K!

–Es inútil –dijo Sephirot.

–¿Qué le has hecho? –grito Tatsuha.

–Ha caído presa de su propia mente y no despertara jamás. A menos que enloquezca o muera en su propio delirio.

–¡Eso es imposible!

–Lo es y ustedes también le acompañaran. ¿Quién será el próximo?

–Ninguno lo hará –una persona hablo de detrás de Erick que continuaba apoyado en el marco de la puerta y se había quedado como espectador.

–¿Quién ha dicho eso? –el vampiro pelinegro se volteo sorprendido al reconocer la voz.

–Creo haberles dicho que no se demoraran.

–Dereck...

Dereck era un hombre de elegante porte, cabellos castaños y cortos, poseía un rostro hermoso, además, compartía el mismo par de amatistas que Shuichi, cosa que era poco común. Dereck también era el asesino de Bassil, el abuelo de Shuichi.

–Estaba a punto de terminar –contesto el peliblanco.

–No importa, yo los llevare al castillo.

–¡Ah! No tienes porque molestarte, yo lo haré.

–No es una molestia, es una orden.

–Pe... pero...

–Ustedes pueden continuar con su trabajo, yo me encargare de estos magos. ¿Quedo claro?

–Esta bien, esta bien. No tienes porque molestarte.

–¡Márchense ahora!

–¿Te encargaras tú solo? –pregunto Erick.

–No, he traído a unos cuantos soldados.

–¿Soldados? Creí que estabas con Kat.

–Kat tuvo cosas que hacer.

–...ah... ¿y que son esas cosas?

–Algo que a ti no te importa –Dereck y Erick cruzaron miradas y, de haber podido, se hubieran asesinado en ese momento.

–¡Hey, chicos! No hay porqué pelear, estamos juntos en esto¿no?

Mientras los tres vampiros discutían, Hiro intento crear un portal que los sacara de ese lugar, solo necesitaba conectar su mente con el lugar correcto y, pronto, los ocho estarían a salvo.

–Ni lo intentes, mago. Tu magia no funciona en este lugar –repuso Dereck, sabiendo lo que el pelirrojo planeaba. –Si no quieren morir será mejor que se queden quietos.

–¡Pues prefiero morir! –exclamo Tatsuha poniéndose rápidamente de pie y tratando de realizar un conjuro, pero nada ocurrió, su magia simplemente no le respondía. –Esto... no puede ser...

–Te lo dije. ¡Guardias!

Unos veinte soldados rodearon a los magos, apuntándolos con lanzas y con espadas.

–Si se mueven, están muertos –exclamo uno de ellos.

–¡Malditos! –susurró Tohma que aun sostenía a K entre sus brazos.

– Vamonos Erick –dijo Sephirot, tomando a su compañero del brazo.

–...de acuerdo. Nos veremos en el castillo, "líder" –ambos vampiros se marcharon dejando al castaño y sus soldados.

–No nos rendiremos tan fácil –dijo Yuki.

–Así es.

–Moriremos de ser necesario.

–Y me alegra escuchar eso –respondió Dereck, sonriéndoles sin rastro de maldad. El castaño camino hasta colocarse frente al retrato de la mujer, que era el único objeto intacto en toda la mansión. –Sibelle... –murmuro; al contacto de una de sus manos con la pintura, este desapareció dejando tras de sí un largo pasillo. –Tráiganlos.

Los soldados obligaron a Yuki y los demás caminar tras de su líder; al entrar todos al túnel, este volvió a ser sellado con el cuadro, dejando el lugar a oscuras, escucharon un par de ruidos y, de pronto, una serie de antorchas se fue encendió por toda la extensión del camino.

–Vamos, los demás esperan –hablo Dereck y avanzo por el corredor. El resto le siguieron sin poder utilizar su magia aun. Avanzaron en línea recta por mucho tiempo, cerca de una hora según el pelirrosa, hasta llegar a una serie de escalones que ascendían hasta el techo. Atravesaron dos pequeñas puertas y salieron en una nueva habitación.

–¡Ya llegamos! –hablo el vampiro pero su voz sonaba distinta, tenia un tono un tanto infantil.

–¿Pablo, eres tú? –pregunto alguien detrás de una puerta entreabierta.

–¡Claro¿Quién mas podría realizar una misión tan peligrosa con éxito?

–¿En verdad? –un par de muchachas salieron, sonreían enormemente y abrazaban al vampiro.

–¿Están contigo el niño Shuichi y el niño Hiro? –una mujer mucho mayor salió tras las chicas, Eiri las recordó de la casa de Dorian, le habían atendido durante su estancia y ese tal Pablo debía ser el chico encargado del establo, solo que no le había conocido en persona.

–¡Cuquis! –el pelirrosa salió corriendo hacia la señora que acaba de llegar, la mujer le extendió los brazos y lo atrapo entre ellos, le llenaba el rostro y el cabello con besos que Shuichi recibía gustoso.

–¡Niño Hiro! –la mujer extendió su mano hacia el pelirrojo, este correspondió el gesto y también se vio atrapado en el mismo abrazo cálido que el pelirrosa, ocultó su rostro entre las ropas de la mujer. –¡Estaba tan preocupada por ustedes! Rezaba todas las noches por su bienestar mis niños.

El resto del grupo observaba la escena sintiéndose un poco fuera de lugar aunque les alegraba ver a los chicos tan contentos, hacia mucho que ninguno sonreía.

–Hanna, Yola. Encárguense de los invitados del joven Dorian, –hablo la mujer.

–Deben estar cansados y ese hombre necesita ayuda –se refería a K que aun no se reponía del todo del atacante mental de Sephirot.

–Si –respondieron las chicas al unísono. –Por favor, sígannos, los llevaremos a sus habitaciones.

.69.69.69.

El enorme castillo, del rey de Nightwish, se encontraba en el centro exacto de la ciudad; rodeado de enormes paredes de piedra que solían estar cubiertos por cientos de enredaderas de flores rojas, los jardines eran amplios y de una belleza indescriptible, las habitaciones, los pasillos, los suntuosos salones, no existía lugar en palacio que no estuviera exquisitamente decorado. La gente también era amable, recibiendo con una blanca sonrisa a las gentes que solían llegar a la ciudad. En Nightwish no existía persona que no fuera feliz y tuviera lo justo.

Pero todo había cambiado con la llegada del nuevo consejero real; la luminosidad de la ciudad desapareció por completo, la gente temía salir a la calle pues los nuevos guardias (vampiros) rondaban buscando aprovecharse del desafortunado que osara pasar frente a ellos, ya no había alegría en Nightwish; la reina había desaparecido y el rey no le hablaba a su pueblo, algunos murmuran que estaba muerto, otros que servia al nuevo consejero, pero nadie hacia nada, solo les quedaba tener esperanza o recibir la muerte, lo primero que llegara.

En el ala oeste del palacio, atravesando cientos de guardias y puertas reforzadas, se levanta la más grande de las torres, conocida como la Torre del Sabio, pues se cuenta que allí se ocultan todos los libros mágicos acumulados por años de guerras. Para llegar hasta la punta, hay que subir una enorme escalinata que, contrario a toda lógica, siempre va en línea recta, no se sabe con exactitud que misterios envuelven ese lugar pues nadie que haya osado aventurase sin permiso ha regresado. Es en esa torre, sentado en los aposentos de la única habitación, donde el más peligroso de los enemigos se resguarda.

–Permiso.

–Dereck, tus compañeros han fallado.

–Así es. Eliminaron a uno de ellos.

–¿Acaso tengo que hacerlo yo mismo? –el hombre se levanto de su asiento colocándose frente al vampiro de ojos violetas, solo que su figura se perdía entre las sombras ya que la habitación contaba con la habilidad de cambiar constantemente su forma según el deseo y poder del dueño, escondiendo así su verdadera naturaleza.

–¡Por supuesto que no! Cumpliré con mi promesa –respondió Dereck. –Así me cueste la vida –pensó.

–A pesar de todo –el hombre se acerco peligrosamente al rostro del vampiro, tomándolo de la barbilla y haciendo que su aliento caliente chocara contra su pálido rostro –tu verdadero sentir no cambia¿verdad?

Dereck se mantuvo inmutable ante la cercanía, observando fijamente a los ojos verdes del otro, que eran lo único claramente visible pues los tenía grabados a fuego en su mente.

–Jajaja –rió tenebrosamente el hombre regresando a su asiento –¿Cuándo me traerás a Shamed?

–Muy pronto, señor. El plan marcha a la perfección.

–¿Dejarlos eliminar a uno de tus vampiros y escapar es parte de tu plan, Dereck? –pregunto sarcásticamente.

–Si.

–¿Y como es eso?

–Ellos vendrán buscando lo que mas les importa y, sin darse cuenta, traerán a Shamed con ellos, solo es cuestión de tiempo.

–Aunque suene irónico, tiempo no es lo que nos sobra. Shamed despertara pronto y yo debo estar presente, sino… ya sabes lo que puede ocurrir…

–Lo se… Ángel…

.69.69.69.

–Y entonces yo me dije: "No Pablo, no puedes permitir que te descubran ahora" y le mantuve la mirada firme a pesar de que ese sujeto casi me traga vivo. Por suerte, mi actuación es tan buena que podría engañar a quien yo quisiera –Pablo, el chico que se había disfrazado como uno de los vampiros y los había sacado de la casa de Dorian, hacia movimientos y gesticulaciones exagerados como complemento de su narración.

–¿Y luego, que paso? –pregunto Hanna, la mas joven de los sirvientes.

–Pues que esos sujetos se tragaron todo el cuento. De seguro ahora deben estar dándose de topes por caer en mi trampa, jajaja.

El grupo entero, a excepción de K, se encontraba en la habitación de Dorian, algunos sentados en sillones, Ryuichi sobre la alfombra. Hiro se encontraba al lado de Cuquis y Shuichi recargaba su cabeza sobre el regazo de la mujer mientras le acariciaban el cabello.

–Del joven Dorian, Pablo. Del joven Dorian –reprocho la anciana.

–No, Cuquis. Pablo hizo la parte mas peligrosa, merece todo el crédito –contesto Dorian; este se encontraba recostado sobre la cama con el cuerpo completamente vendado como resultado del enfrentamiento contra los vampiros, para su suerte, Hanna, Yola, Pablo y Cuquis (los únicos sobrevivientes de la mansión) le habían encontrado después de que los vampiros lo habían abandonado a su suerte pero con un ultimo aliento de vida.

–Jajaja, gracias señor –el chico se sonrojo furiosamente.

–¿Y que paso con los sujetos que iban disfrazados de soldados? –pregunto el peliverde, recordando la veintena de hombres que les habían amenazado con lanzas y espadas.

–Eso también fue parte de la farsa –contesto el encargado de las caballerías.

–Eran espíritus, ancestros de la familia Knight –añadió el peliblanco (N/A: Dorian tiene el pelo blanco, por si no sabían quien hablaba; también Sephirot lo tiene del mismo color, pero más largo).

–¡Vaya! Usted es increíble, señor Knight –dijo Ryuichi acodándose sobre la cama.

–Por favor, dime Dorian.

– ¡Dorian!

Continuaron charlando por un par de horas mas; aunque la conversación no era muy importante hubieron pequeños detalles a destacar, por ejemplo: los cadáveres de magos, por desgracia, no eran falsos, de entre los 100 Despertados que Dorian conocía del reino, solo quedarían 5 a lo mucho y solo porque eran realmente poderosos; también, el bando enemigo estaba conformado por siete vampiros de los cuales ya habían acabado con uno; fuera de eso, no sabían que hacer o a donde ir. Probablemente pasaba ya la medianoche, cuando todos estuvieron de acuerdo en que era mejor retirarse a dormir, por el momento habían cumplido con el objetivo de encontrar a Dorian, mañana resolverían el resto.

La casa donde se ocultaban estaba construida a las orillas del reino, fuera del enorme muro que resguardaba el corazón de la ciudad, era peligroso por la cantidad de soldados que hacían ronda por ahí pero nadie sospecharía que los principales enemigos del Rey se encontraban tan cerca. El lugar era acogedor, nada que ver con la suntuosidad de las mansiones donde habían estado antes, esta casa si apenas podía darles cabida a todos y eso que tuvieron que compartir habitaciones; Tohma y Ryuichi, Yuki y Tatsuha, Hiro y Shuichi, K con Pablo que se encargaría de atenderlo y Mika fue a dormir a la habitación que usaban las chicas al servicio de lord Knight. Cada uno a su forma, trato de conciliar el sueño, sintiéndose un poco seguros esa noche.

.69.69.69.

Despertó abruptamente, no recordaba con claridad la pesadilla que había tenido pero sintió el sudor frío sobre su frente; suspiro profundamente, tratando de calmar sus acelerados latidos, decidió levantarse de su cama al darse cuenta que el sueño se había marchado. En la cama vecina, su hermano dormía profundamente aunque su ceño estaba fruncido, "Ni siquiera dormido se deja de preocupar" pensó. Salio al pasillo principal, todo se encontraba en absoluta calma. Camino hasta uno de los extremos donde un pequeño balcón se asomaba hacia la oscura noche, antes de llegar, noto que ya había una persona allí, esta le daba la espalda y le pareció escuchar que hablaba con alguien mas, se alarmo al ver, durante una fracción de segundo, lo que le pareció una lucecita rosa, el chico que estaba en el balcón volteo a verle, Tatsuha se quedo inmóvil hasta que reconoció la voz de Ryuichi llamándole.

–Tatsuha¿eres tú? –pregunto en un susurro para no despertar a los demás. –¿Tampoco puedes dormir?

–No, tuve un mal sueño –el pelinegro se acerco hasta el balcón y se recargo sobre la baranda. –¿Y tu?

–Yo no tengo malos sueños, Kumagoro suele ahuyentarlos; si quieres, podemos acompañarte hasta tu cama y dormir contigo, así podrías descansar –dijo el peliverde con aquella inocencia que le caracterizaba. Tatsuha se sonrojo un poco al imaginar a aquel chico en su cama, lo ultimo que le paso por la mente fue volver a dormir, lastima que compartía habitación con su hermano.

–Muchas gracias, Ryuichi. Pero no creo volver a conciliar el sueño.

–Esta bien. Pero si alguna se te ofrece no dudes en pedírmelo.

–Jeje, lo tendré en mente.

Ambos guardaron silencio, disfrutando de la mutua compañía y de la titilante luz que las estrellas arrojan sobre la tierra. Una duda le surgió a Tatsuha.

–Oye, Ryuichi.

–¿Si? –el chico le volteo a ver cuando escucho su nombre.

–¿Puedo hacerte una pregunta?

–¡Claro!

–¿Kumagoro esta aquí?

–Sip¿por que?

–¿En donde exactamente?

–aquí –señalo un punto sobre la baranda, justo en medio de Tatsuha y Ryuichi. –¿Por que? –Tatsuha sonrió.

–Por nada, es solo que creo que lo he visto.

–¿En verdad! –pregunto emocionado el peliverde.

–O eso es lo que me pareció ver, pero fue menos de un segundo por eso no estoy tan seguro.

Ryuichi abrazó con fuerza a Tatsuha, le emocionaba tanto el que hubiera otra persona capaz de ver a su Kumagoro, en verdad que le hacia sentirse menos solo.

–¡Estoy tan feliz! Eres la segunda persona que logra verlo.

–¿La segunda? –se pregunto Tatsuha pero en seguida recordó la historia de Ryuichi. –¡Ah, si! Te refieres a tu mamá¿verdad?

–Si.

Ryuichi le siguió abrazando y a Tatsuha no le importo, al contrario, aquel contacto le hacia sentirse bien, relajado, aspiraba su aroma, grababa en su mente la forma del cuerpo de Ryuichi; no sabia en que momento había comenzado a sentir así, pero Ryuichi solía ocupar su mente la mayoría del tiempo, tal vez era que ambos habían estado necesitados de compañía o que de alguna forma, sentía que eran iguales. Pasó sus brazos alrededor de la cintura del peliverde, atrayéndolo más hacia si mismo, pudo sentir el cambio de respiración de Ryuichi pero, contrario a lo que imagino, este no se despego de él; desvió un poco su vista, topándose con el pequeño Kumagoro observándole de forma curiosa desde su lugar en el balcón.

"Y ya no se que es realidad y que es mentira" se dijo a si mismo observando al conejito rosa.

.69.69.69.

Eiri sintió la presencia de su hermano salir de la habitación pero, por algún motivo, no pudo abrir sus ojos, ni siquiera moverse de su posición en la cama; oía el eco de varias voces llamarle dentro de sus sueños y que no le dejarían en paz hasta ser escuchadas por el rubio.

.69.69.69.


Tanita: gracias M-cha por seguir la historia tan de cerca y dejar tus comentarios. Ahora no puedo agregar nada de tonterias o cosas asi n.n

Julia: oye! Son platicas constructivas T.T

Raciel: estas segura? u.u

Julia: T.T

Tanita: Ustedes continuen trabajando!

Raciel: ù.u

Julia: u.u

Tanita: Hoy es ultimo dia de vacaciones y apenas estoy haciendo la tarea jejeje. Ustedes entenderan.

Tom: Ya traje los snakcs!

Julia: yujuuu!

Tanita: temo k sera una noche larga… u.u

Raciel: muy larga…

Tanita: nos vemos después, se cuidan mucho y espero les haya gustado el cap. Nos estamos leyendo próximamente. Ya saben, me puedes dejar todos los comentarios k kieran, buenos, malos, ociosidades, noticias de ultima hora, lo k kieran ;P

Julia: bfh bhf. n.n

Raciel: significa bye bye. -.-'

Tanita: kisses, kisses.