No me pertenece KHR
Tsuna se echó en su cama, malhumorado. No podía, no quería superar que Giotto prefiriera, estar con Daemon que con su hermano menor. Dio unas cuantas vueltas, enredándose entre las sabanas, no quería ver a su hermano por un tiempo.
El suave golpeteo de la puerta, hizo que frunciera el ceño, no quería hablar con nadie. Enterrando su rostro en la almohada fingió que no escucho, pero la otra persona que estaba al otra lado de la puerta, siguió insistiendo, Tsuna molesto dijo un entre, amortiguado entre las cobijas y la almohada.
La puerta se abrió lentamente, la persona que estaba en el otro lado se rio entre dientes, viendo a Tsuna, envuelto en las sabanas como si fuera un capullo. Sin pensarlo dos veces la persona, corrió hacia la cama de Tsuna, y se dejó caer encima del cuerpo del moreno, aplastando el pequeño moreno.
Escucho el pequeño chillido, y la lucha de Tsuna de tratar de quitarlo encima de su cuerpo.
— ¡Enma! —grito, logrando quitarse de encima las cobijas —¡Casi me matas!
Enma puso los ojos en blanco tan exagerado como siempre.
—No me estabas haciéndome caso. —reprocho.
Tsuna hizo un puchero, haciendo un lugar para su amigo lo invito a meterse entre las sabanas. Enma aceptó la invitación, se metió entre las cálidas sabanas.
— ¿Puedo saber, el porqué del mal humor?
Tsuna enterró el rostro una vez más, en la almohada, Enma espero pacientemente que Tsuna hablara. Después de un rato Tsuna, dijo algo que no pudo entender Enma.
— ¿Qué?
—Giotto-nii prefirió irse con Daemon, que quedarse conmigo.
Enma puso los ojos en blanco, solo por eso se estaba comportándose como un niño de cinco. Su amigo podía ser tan infantil.
— ¿Qué hay de malo en eso?
Tsuna estrello su almohada en la cara del pelirrojo. Enma grito de dolor aunque no había dolido nada.
— ¡Todo está mal! Para Giotto-nii lo único importante debería ser yo.
Enma sintió casi caer su mandíbula hasta el suelo, si hubiera estado de pie. Miro a su amigo moreno, buscando algún signo de que lo que dijo fue una broma; pero no encontró nada, Tsuna estaba siendo muy serio.
—Tsuna-kun ¿te das cuenta de lo que dices? —Tsuna hizo cara de no entender —.Estas diciendo que Giotto-san solo puede estar contigo. Tsuna eres solo su hermano.
—Es por eso que te digo que Giotto-nii no necesita a nadie más. —replico.
Enma suspiro, porque Tusna a veces era tan terco.
—Tsuna-kun escúchame bien. Puedes ser que eres su hermano, pero no puedes satisfacer a Giotto-san en todo los sentidos, siendo solo su hermanito.
Tsuna miro confundido a Enma, que volvió a suspirar como podía ser amigo de Tsuna, que a veces eran denso como un bloque de cemento.
—Hablo de sexo, Giotto-san necesita de un amante, necesita satisfacer sus necesidades.
Tsuna abrió su boca para replicar, pero no le quedo nada más que cerrarla otra vez, no podía discutir. Él solo podía ser su hermano, no podía ser su amante.
Las manos de Giotto, solo podían recorrer el cuerpo de Daemon, las manos callosas de Giotto no recorrerían su espalda nunca, no podía monopolizar a su hermano, porque su hermano no solo necesitaba un hermano, si no también necesitaba un amante.
—Tsuna dime algo. —dijo Enma, sacando de sus pensamientos a Tsuna —.Dime que no es verdad, que has empezado a gustarte Giotto-san más que un hermano.
Tsuna sintió el rubor crecer en su mejillas, trato de ver hacia a otro lado, esquivando la mirada carmesí que esperaba su respuesta. Tenía miedo que Enma, se diera cuenta, que estaba deseando que su hermano lo tocara.
—Tsuna-kun, sabes que te apoyo en todo, pero esta vez no puedo, tengo que decirte que no debes; no es porque sea tu hermano sino porque Giotto-san no te mirara de otra forma.
Tsuna sintió el pecho apretarse, no sabía si lo que sentía, era gustar o solo admiración por su hermano, pero si sabía que estaba celoso porque Daemon, tenía a Giotto esa noche.
—Enma, yo no sé si me gusta Giotto-nii de esa forma. —dijo, enterrando su cara en la almohada.
Enma suspiro, pasando sus delgados dedos por la melena castaña, no quería hacer sentir mal a su mejor amigo, pero ya había observado la extraña forma de actuar de Tsuna, cuando estaba cerca de Giotto, y la forma de hablar de Daemon era una clara señal que estaba celoso.
—Enma, quédate conmigo esta noche. —murmuro Tsuna.
Enma sonrió, acerco su cuerpo más cerca del Tsuna, entrelazando sus dedos, como lo hacían cuando eran niños, ellos se prepararon para dormir.
Giotto miro la hora eran las ocho de la mañana, al final no pudo ir a casa. Salió del ascensor preocupado porque Tsuna estuviera enojado por faltar a su promesa, fue algo inevitable, Daemon lo necesitaba, ambos se necesitaban.
En cuento Giotto abrió la puerta una carpeta salió volando directo a su cara, con sus buenos reflejos la esquivo, sus ojos color azul celeste se encontraron con los acalorados rojos de G.
— ¿Qué fue eso?
—Maldito irresponsable, tenías una reunión, a las siete de la mañana. Para que mierda tienes un celular si no respondes las llamadas y no lees lo mensajes. —regaño G.
Giotto abrió sus ojos como plato, era cierto tenía una reunión a primera hora, con los problemas de Daemon, se olvidó de la dichosa reunión del día siguiente.
—Bienvenido Giotto. —dijo Dino, bajando las escaleras.
Giotto asintió con la cabeza, estaba demasiado cansado, no quería levantarse del sofá. Quería dormir por una cuantas horas, pero antes iría en busca de algo de comer. Escucho la risa de Dino, acercarse, abriendo solo un ojo vio a su hermano acercarse a ellos.
—Miren, miren ¿No son lindos? —pregunto.
Acercando su celular a G, mostró la foto que acaba de tomar.
G enarco una ceja, mirando con atención la foto, sonrió —Si, son lindos.
Giotto curioso se acercó para ver que era. Cuando vio a su hermano a unos centímetros del rostro de su amigo pelirrojo, sus dedos estaban entrelazados, cómodamente dormidos. Giotto sintió la ira aparecer en la boca del estómago.
— ¿Qué carajo? —dijo —¿Cuándo tomaste esta foto Dino?
Dino, miro a su hermano sonriendo —Hace pocos minutos, fui a despertar a mi hermanito cuando me encontré con esta linda escena.
Giotto piso fuerte, haciendo su camino hacia la habitación de su hermano.
G y Dino miraron a Giotto, sorprendido no sabían que estaba pasando, solo vieron a Giotto empezar a caminar hacia el segundo piso.
—Oi, Giotto ¿Qué vas hacer? —dijo G.
Giotto llego a la habitación de su hermano, pensó en tocar antes de abrir, pero solo imaginar a su hermano haciendo algo con Enma, la sangre le hervía.
Abriendo la puerta de golpe, Giotto se encontró con la tierna imagen de su hermano con su mejor amigo, podía escuchar los pasos acercarse.
— ¿Qué carajo piensan que están haciendo? —grito Giotto, arrancando las cobijas a los dos adolescentes.
El frió golpeo los cuerpos cálidos, y el grito enojado de Giotto, despertó a los dos adolescentes, Tsuna abrió sus ojos, tratando de enfocar su mirada, llena de telarañas.
—Giotto-nii. —dijo Tsuna, restregándose los ojos, si hubiera sido en otro momento Giotto hubiera chillado de lo lindo que puede ser su hermano.
— ¿Me pueden explicar que pasa aquí?
Enma miro a Giotto, que parecía que podía tirar fuego de su boca. Sin querer se pegó al cuerpo de Tsuna, que no le molesto que el pelirrojo se le pegara como una sanguijuela. Para el caso de Giotto no fue la misma reacción, sintió la sangre hervir, ese chico podía ser el mejor amigo de su hermano, pero eso no le daba justificación para pegarse a su hermano.
— ¡Giotto! ¿Qué haces? —exigió saber Dino, que entraba en la habitación, seguido por G.
— ¿Por qué están durmiendo juntos? —inquirió Giotto, ignorando a Dino.
Tsuna ya con todos sus sentidos despiertos, miro a las personas que entraron a su habitación. Tsuna sintió el apreté de Enma en su camisa, no sabía porque estaba asustado, no han hecho nada malo, para tanto escándalo en la mañana.
— ¿Qué tiene de malo? —dijo Tsuna —.Enma y yo siempre hemos dormido juntos.
—Por mi está bien. —dijo Dino, desde atrás. Giotto lo miro de reojo, haciendo Dino dar un paso hacia atrás.
G no sabía que era lo que estaba pasando, ni lo que estaba pensando su idiota amigo. Tanto escándalo porque su hermano estaba durmiendo, con su mejor amigo.
—Giotto deja el drama. —comento desinteresado G —.Oi, chicos ¿no tienen escuela?
Tanto Tsuna y Enma abrieron sus ojos como platos, la escuela se les olvido, Tsuna ya estaba recuperado podía volver; miraron el reloj que marcaba las ocho y media, de un salto salieron de la cama.
—Tsuna no hemos terminado de hablar. —dijo Giotto, siguiendo a su hermano, que agarro su bolso olvidado por días, en el suelo, abrió el armario y saco un uniforme limpio.
Tsuna siguió a Enma, hasta la primera planta, siendo seguidos por los adultos. Tsuna estaba preparado para salir después de Enma, por la puerta principal, siendo detenido por la voz de Giotto.
— ¿Dónde vas?
Tsuna dio una mirada de soslayo —Me cambiare en el apartamento de Enma. —dijo, saliendo corriendo del apartamento.
Giotto iba ir por su hermano cuando fue detenido por G y Dino.
— ¿Dónde vas? —Dino pregunto.
—No es obvio, voy por Tsuna.
—De ninguna manera. —dijo G —.Sabes que no puedes entrar en la relación que tienen esos dos Giotto.
Giotto sintió una vena resaltar en su sien, después de escuchar —relación— el único que podía tener toda la atención de Tsuna, era solo él.
¡Auch! celos por todo lado XD
Bien que les parece super actualización atrasada, ya que acabe Floreciendo el amor una vez más pienso en concentrarme mas en Medio Hermanos, así que creo que habrá mas seguidas actualizaciones.
Wow he actualizado tanto hoy que me asusto; Medios hermanos, No me gustan los hombres, un oneshot y un nuevo fanfiction... uf estoy casada.
Gracias por leer.
