CAP 11
UN GRATO ENCUENTRO
Zona 21, 4 días después
-Arghh!!Que daño!!!- exclama una joven de no mas 16 años de edad
- que pasa pequeña!
- Me he quemado abuelo!!! - exclama la joven- jo, lo siento, mira que desastre he hecho- se lamenta al ver toda la comida quemada.
- No te preocupes, nena. Estas aprendiendo.
- Jamás podré llegar a ser tan buena cocinera como mama, buahhhh- rompe a llorar la chica.
- Irein, tranquila. No es para tanto. Toma dinero y ve a la plaza mayor a comprar más comida, yo mientras tanto limpiaré todo esto.
- Abuelo, que bueno eres con migo- Irein se anima- pero no estamos como para tirar la comida de esta manera, hay mucha escasez y es muy cara. El dinero no nos sobra.
- Te he dicho mil veces que no te preocupes por eso, pequeña.
- Pero como no me voy a preocupar!!! Si me dejases trabajar podría ayudar mucho mas en lugar de hacer las cosas de la casa.
- Tu debes estudiar, has de convertirte en una gran científica, como tu madre. Yo me encargo del dinero. Con tal me ayudes con la casa y estudies tengo mas que suficiente- le explica su abuelo.- ahora ve a comprar y no ten cuidado- le da un beso en la frente
Irein dándose por vencida se dirige hacia la plaza mayor. Zalik era su planeta, ella había nacido en él. Pero desde niña había oído las historias que le narraba su abuelo del que tubo que haber sido su planeta natal, Chey. Siempre le contaron que en un principio fue un planeta muy hermoso. Con casas que flotaban en el aire. Árboles y flores por todos lados. Ríos y pájaros. Todo era luz y color, hasta que llegó la sequía y lo destruyó todo. Un mundo lleno de luz, como debería ser vivir en un lugar como ese. Ella no lo sabia, y seguramente jamás llegaría a saberlo. En Zalik, todo era gris, la gente pasaba hambre, habían pasado de ser una civilización con acceso a la enseñanza y conocimientos, a ser agricultores y ramaderos. No sabían el porque, pero las tierras al poco tiempo de ser conreadas, se volvían secas y todo lo que en ellas estaba moría. Los estudios eran solo para unos privilegiados, y gracias a los contactos de su abuelo ella era uno de ellos. Pero los demás, tanto mujeres, niños y abuelos, además de los hombres, debían trabajar la tierra. El PIR decía que ese esfuerzo se vería recompensado para dar un futuro mejor para las generaciones futuras, pero la gente se estaba cansando. Se sentían esclavizados y no estaban dispuestos a aguantar por mucho mas aquella situación.
Irein una chica alegre y despistada por naturaleza, una vez que llegó a la plaza, se entretuvo en uno de los puestos de comida. En ella había toda clase de fruta de muchos colores, formas y sabores. Pero era muy cara, asi que se limitaba a observarla. El propietario del puesto, que ya la tenia calada, la echo de mala gana sabiendo de antemano que no compraría nada. Ella salió corriendo justo en el momento que chocó con alguien, tirando al suelo el resto de su compra.
- Auch!!!…..
Unos minutos antes……
- Vamos Genzo!!!!- Gritaba Taita - mira allí podremos comprar algo de comida
- Genial! Me muero de hambre- Dice Genzo a la que sale corriendo detrás de Taita
- Ey chicos esperadme!!
- Tsubasa, Genzo, Taita!!!!- Grita Sanae- Hacer al favor de comportaos- y sale corriendo a su encuentro. Una vez logra alcanzarlos - Se puede saber que pretendéis! Parece mentira, os comportáis como niños- los regaña - Ha esto os parece que se le pueda decir que pasemos desapercibidos?
- Vamos, mujer- dice Tsubasa- no te pongas así, lo pero ya lo hemos pasado
Si es cierto, hemos llegado al planeta sin ningún problema. No nos han descubierto. Ahora somos unos ciudadanos mas- Interviene Genzo
- Pero aquí somos extranjeros. Esta ciudad no es demasiado grande, y seguro que la mayoría se conocen. Hay muchos espías del PIR entre la gente, no nos podemos confiar.- Sentencia Sanae- asi que no quiero que llaméis la atención- y toda furiosa se gira sin mirar chocando con alguien
- Auch!!!- Exclama una chica tirada en el suelo
- Ja ja ja!!!- se rie Genzo- Y a esto llamas tu no llamar la atención!!! Ja ja ja!!
- Calla so bruto!!- Dice Sanae- Perdona pequeña, estas bien?- se agacha para ayudarla a levantarse.
- si gracias, no miraba por donde iba- se excusa la joven.
- Vaya, veo que vienes de comprar- dice Tsubasa en el momento que le suenan las tripas.
- Ja ja ja, si!!! Y por lo que veo debéis estar hambrientos- Se rie la joven.
- Si, un poco. Pero dime. Vale que mi amiga se ha girado de repente, pero tu venias corriendo, de done- Pregunta Genzo
- De ese puesto- les señala hacia el puesto de fruta- es que como són tan bonitas y sabrosas siempre me entretengo mirándolas, pero ese señor que sabe que no puedo comprarlas, me ha echado.
- Por que no puedes
- Por que son muy caras- explica la chica.
- Espera un segundo.- Sanae se dirige hacia el puesto y compra un montón de fruta- Toma, para ti. Acéptalas como disculpa por haberte tirado al suelo.
- Wow!!1 Gracias!!!- dice la chica feliz con los ojos como platos- Mi nombre es Irein.
- Hola Irein, ellos son Genzo, Tsubasa, Taita y yo me llamo Sanae.
- En agradecimiento veniros a comer a mi casa. No soy gran cocinera, pero al menos es comestible- Dice Irein, pero al verlos no muy convencidos- Oh! Vamos, vosotros no sois de por aquí, verdad? Seguro que no tenéis donde pasar la noche.
- Es cierto- dice Tsubasa ante le intensa mirada de desaprobación de Sanae- Ei, no me mires asi, nos irá bien el descansar bajo un techo un poco.
- Esta bien- Dice Sanae no muy convencida.
Los cuatro siguen a Irein que los dirige hacia su casa. Por el camino no dejan de ver lo triste que se ve a la gente. El ambiente es muy seco. La gente no rie. Van cada uno a lo suyo. A sanae le sorprende mucho ver todo aquello. Esperaba que todo el mundo estuviera feliz. Que el cambio de planeta hubiese sido para mejor. Pero la realidad que realegaban todas aquellas personas no era así. Incluso los niños no jugaban. Estaban tristes. Tenían unas miradas perdidas y permanecían sentados, como si estuviesen cansados después de un duro día de trabajo.
Poco rato después llegaron a una zona donde había montones de casitas de madera. Madera? Se preguntaba sanae. Y toda su tecnología? Donde estaba? Todo aquello era demasiado extraño y tenía que averiguar que es lo que estaba ocurriendo de una buena vez.
- Abuelo! Abuelo!- Llamaba Irein a su abuelo- ya he llegado
- Que pasa niña, que son esos gritos!!
- Mira abuelo!- Le ensaña la fruta- Esta señorita me la ha regalado .
- Pero- el hombre se estaña mucho- es muy amable pero no podemos aceptarla.
- Por favor, acéptela- dice Sanae- ha sido un regalo de disculpas.
- De disculpas?
- Si, nos encontramos con su nieta en la plaza mayor y choque con ella tirándola al suelo..
- Y yo les e invitado a comer a casa y asi estamos en paz- interrumpe la niña.- Vamos, abuelo, di que si!!!
- Esta bien- dice encogiéndose de hombros- esta juventud de hoy dia… bueno, bien venidos a mi humilde casa, pasad. Mi nombre es Pantos.
- Pantos!!!!!!- Exclama Sanae
- Si, hay algún problema- dice algo alterado y desconfiado
- Nosotros venimos de parte de Ron desde Chey. Hemos venido hasta aquí para encontrarlo- Dice Tsubasa.
- Dios mío, tu eres Sanae!! La amiga de la que tanto me ha hablado! Me digo que llegarías. Seas bien venida tu y tus amigos. Creo que hemos de hablar de unos asuntos de suma importancia.
Continuara …………
Como siempre los personajes de Capitán Tsubasa no me pertenecen a mi sino que a Yoichi Takahashi.
El resto de personajes són de mi propiedad he invención.
