-¿Pasa algo Ash?- murmura Betty al salir del baño con una camiseta de Ash a modo de pijama. El solo se congela en su lugar observando a la joven. Ash se sonroja completamente ante la visión. Muerde sus labios deseoso, aunque se da la vuelta agarrando un par de almohadas.

-Creo que es mejor que hoy duerma fuera- Betty se sorprende al escuchar esto.

-¿Porque? ¿Hice algo malo?-

-No... No es eso.-

-¿Qué es entonces? ¿No te gusto ya?-

Ash voltea a verla y se acerca a ella tomando la de sus brazos.-Me encantas Cherrie. Demasiado. Ese es el problema. Temo no poder contenerme si me quedo aquí.- Betty se sonroja por completo al escucharlo- Debo irme de aquí. Antes de que haga algo de lo que te puedas arrepentir.- Betty lo toma de la chamarra, para que no se vaya.

-No es la primera vez que...-murmura Betty apenada.

-No- Ash asiente.- Pero... ahora eres muy joven, Betty. Tu cuerpo... aun no lo ha hecho.- Murmura indeciso.- Joder, Betty. Justo ahora me viene a dar conciencia, no quiero abusar de ti.- Ella lo mira sorprendida y sonríe. Pese a todo, y que el joven fuera un completo descarado con ella, se preocupaba por su bienestar y no quería lastimarla. Se acerca a él, parandose de puntillas para alcanzar los labios del mayor, le da un beso dulce.

-No quiero dormir sola Ash, menos ahora. Solo quédate- Él la ve indeciso, mas ella solo sonríe- Por favor.- El termina por asentir. Se desviste, ante la atenta mirada de la menor, quien no para de observarlo completamente sonrojada, quedando solo en ropa interior.

-¿Te gusta lo que ves?- Betty se sonroja y desvia la mirada, apenada de sentirse descubierta.

-¡No vi nada!- Ash alza la ceja, y se acerca hacia ella, con paso decidido. La toma entre sus brazos, cargándola.

-Eres una pésima mentirosa Cherrie.- Y sin más, la besa, mientras se dirige hacia la cama y se sienta sobre esta, acomodando a la joven sobre si. Betty corresponde al beso de inmediato, y se sienta a horcajadas del mayor, quien rodea su cintura con sus brazos. Cuando se separan, ella sigue aun sonrojada, y Ash la observa divertido.- Te ves adorable así, Betty.- La besa con cariño en su frente.- Es tan raro.-

-¿Que?-

-Me parecías toda una mujer de niño, y ahora que te veo así... eres solo una niña Cherrie, una hermosa y adorable niña-Betty se sonrojo ante esto, haciendo un puchero molesta.

-¡No soy una niña!-

-Lo eres Betty. Mon Dieu... ¿Así es como me ves?- Ash puso una mueca de espanto- Con razón te negabas a aceptarme.-

-¡Ash!- Le reprocho la menor.

-Aunque al final cediste. Eres una asaltacunas.- Ash se burló y ella se sonrojo y comenzó a golpear su pecho.- Lo cual es bueno... dado que en este momento yo también lo soy.- Ash alzó el rostro de Betty y le robo un beso, pero no como los anteriores. sino uno lleno de pasión que le robó la respiración a la menor al igual que todos sus pensamientos. Se separaron sonrojados, respirando agitadamente. Betty pudo sentir la dureza del miembro de Ash bajo ella, y se estremeció ante esto. Ash la sujeto de sus hombros y de un rápido movimiento la coloco debajo de él, inmovilizándola.

-Si quieres parar, este es un buen momento para hacerlo- Betty mordió su labio pero negó con su cabeza.-No me voy a detener después Elisabeth- Ella asintió y se acerco hacia el para juntar sus labios. Para el fue todo lo que necesitaba. Con cuidado, introdujo sus manos en el interior de la camisa de la joven, tocando suavemente toda la piel bajo esta, llegando a sus pechos, sujetándolos, acariciándolos y robándoles robándole suspiros a la joven, eran mas pequeños que los que estaba acostumbrado a tomar,pero se acoplaban perfectamente a sus manos, rogando por sus atenciones. Fue subiendo su camisa, hasta despojarla de ella. Betty se tapó con sus manos, repentinamente apenada, pero Ash las quito y la vio fijamente, Guardando esa imagen en su memoria y deleitándose con su vista. Betty era hermosa, no importaba la edad que tuviera, era tan provocativa. Sentía que estaba aprovechándose de una joven inocente, pero no se podía contener, deseaba hacerla suya más que otra cosa. La beso nuevamente, antes de bajar por su cuello, lamiéndolo y dejando suaves marcas sobre el, bajo hasta sus pechos, los cuales se ocupó de llenar de besos y lamidas, provocándole estremecimientos a la joven, quien suspiraba su nombre, donde se encargó de repartir caricias y besos, obteniendo suspiros a cada una de sus acciones. Delineo con su lengua cada pliegue de su piel, hasta llegar al pezón, el cual succiono y lamió con ahínco, Betty tomo su cabello con fuerza mientras temblaba bajo suyo, gimiendo su nombre. Ash intercalo atenciones con su mano, sin dejar descuidados ninguno de los pechos de la joven hasta que ambos estuvieron erectos y sensibles. Su mano bajo suavemente hasta sus pantys y se adentró en ellos, acariciando la suave joya que se escondía en estos, lentamente provocando estremecimientos de Betty

Su lengua fue bajando, delineando formas en su piel, mientras su mano se encargaba de despojarla de la única prenda restante. Llego a la entrepierna de la joven, quien lo observaba apenada pero sumamente atenta. Ash aspiro su aroma, embriagándose con el, era mas dulce y suave, y decidió averiguar si su sabor también lo era. Dio una lamida sobre su clítoris y Betty soltó un gemido. Se hundió sobre el, besandolo y lamiendolo, antes de recorrer por completo su entrada y adentrarse en esta, hurgando y recibiendo los fluidos de la joven, que para Ash fue el manjar más delicioso que jamás hubiera probado. Betty temblaba sin poder evitarlo e intentaba acallar gemidos que escapaban de sus labios, mas Ash atrapó sus manos y le negó esa opción.

-no, quiero oírte, quiero disfrutar todo de ti esta noche Betty.- Ash apenas se despegó unos centímetros de ella, mirándola fijamente, lleno de deseo.- Complaceme Betty.- ella asintió apenas, antes de que Ash regresara su atención a su flor, y una de sus manos capturara uno de sus pechos. Betty se aferro a las sabanas con fuerza, todo su cuerpo temblaba placenteramente ante las caricias y no podía controlarlo. Una de sus manos se aferro al cabello de Ash y desquito en el todo el placer que le hacia sentir. Ash no se detuvo y ataco con más fuerza cuando sintió que Betty no aguantaría mas. Introdujo uno de sus dedos en su interior, causando una pequeña molestia que fue dejada de lado ante las oleadas de placer que arremetían su cuerpo. Cuando Betty hubo explotado y relajado por completo su cuerpo, Ash introdujo otro dedo moviéndolos lentamente, abriéndolos y cerrándolos en tijera, buscando expandir su entrada. Simulo embestidas, tratando de prepararla lo mejor posible para lo siguiente. Se acerco a su rostro y la beso con fuerza, aunque ella se removió incomoda al probar su propio sabor. Ash se separo un segundo, limpiando sus labios, para volver a besarla sin importarle más. Se situó entre sus piernas y se despojo de sus bóxer, moviendo su miembro contra la entrada de Betty en movimientos insinuantes.

-¿Quieres seguir?- murmuro Ash con la voz ronca de deseo, conteniéndose lo mejor que podía.

-Quiero ser tuya- Ash se enterró en su cuello, lamiéndolo, para después situarse justo a la entrada de la joven y empezar a empujar lentamente. Betty clavo sus uñas en el, conteniendo un grito. Su entrada era demasiado estrecha para recibirlo, no recordaba la sensación tan incomoda ni el dolor punzante que la llenaba al sentir como Ash trataba de abrirse paso a su interior. Apenas tenía dentro de si la punta, pero no creía ser capaz de recibir más allá de eso, aunque él no opinaba lo mismo. Empujaba suave, pero firmemente, ansioso de estar por completo en su interior y proclamarla como suya. Betty no se dio cuenta de que derramaba lágrimas y cerro los ojos con fuerza, deseando que todo eso terminará. Ash beso sus mejillas con ternura, y trato de relajar la con caricias.

-Shhh... Tranquila Betty. Todo esto terminara pronto y el dolor pasara.- siguió empujando su miembro, que apenas iba a la mitad del camino.- Sabes que lo disfrutaras después. Aguanta, eres fuerte.- Betty apenas asintió, no muy convencida, clavando con más fuerza sus uñas. Ash se odió por un segundo al hacerla sufrir tanto, pero ya no había marcha atrás. Dio un fuerte movimiento y Betty sintió un dolor punzante, como Ash había roto algo dentro de si y Ash por fin se encontraba completamente en su interior. Betty soltó un grito al tiempo que cerraba con fuerza los ojos. Sentía su interior caliente, y un ardor dentro de sí que la quemaba lentamente, sus ojos se mantenían cerrados fuertemente, y sabía que de abrirlos, terminaría por derramar más lágrimas.

-¿Betty?-Ash pregunto preocupado, mas ella solo se escondió en su pecho. Ash se separó suavemente de ella, acariciando con dulzura su cara. Beso con suavidad sus labios, hasta que ella correspondió.- ¿Estas bien?-

-Duele.- murmuró con los ojos llenos de lágrimas, y a Ash le dolió verla así- Duele mucho Ash.- El se sintió terrible, se veía como una niña, más que nunca.

-Lo siento, Betty, no debí...- Intento moverse, pero Elisabeth se aferró con más fuerza a el, impidiendo que se moviera.

-No... duele-

-Lo siento Betty.- Lleno su cara de besos, y caricias, disculpandose.

-Es tu culpa...- Ash se separó de ella, y observó que estaba completamente sonrojada y esquivaba su mirada, y Ash sintió un nudo formarsele.- Eres un pervertido... y... y... estas muy grande.- Ash la observo atónito.- Es normal... que duela tanto... es mi primera vez... de nuevo. Tonto. Pervertido.- Elisabeth estaba completamente apenada, pero no quería que Ash se sintiera mal, pues aunque le dolía horrores, sabía que ella había empezado con esto por su gusto, y pese a todo, el se estaba conteniendo para no lastimarla más. Ash se rió un poco, eso lo calmaba y le parecía sumamente tierno de su parte, y por qué no, algo halagador a su ego masculino, la atrajo hacia él y le dio un beso en los labios.

-Lo haremos a tu ritmo. Tranquila- Ella asintió, y Ash se dedicó a besarla y acariciarla, tratando de relajarla lo más posible. La sujeto para cambiar de posiciones, y dejarla sobre el, para darle más libertades a Betty de ser ella quien tomara el control de la situación, y poder tener más acceso a su cuerpo y sus pechos, los cuales se llenaron de besos y lamidas. Betty suspiro tratando de relajarse, poco a poco el dolor y el ardor iban cediendo paso, y las atenciones de Ash nuevamente le brindaron placer, con lo cual pudo distraer en algo la incomodidad que sentía. Movió sus caderas un poco, aun incómoda, pero la sensación no era insoportable como hace unos minutos, se empezó a mover un poco, lentamente, y el joven no hizo ademán alguno por incrementar sus movimientos Betty se terminó por acostumbrar a tal sensación antes de tomar la cabeza del joven y atraerlo hacia ella, buscando un beso, que si bien empezó tímido, fue subiendo poco a poco de nivel, y comenzó a subir y bajar por el miembro del joven, y Elisabeth pudo sentir su excitación y deleite en el beso que estaban compartiendo. Se separaban lo suficiente para respirar y volver a besarse, y Ash comenzó a ayudar en los movimientos, sin hacer nada demasiado fuerte. Betty incremento aun mas sus movimientos, encontrando el acto placentero y agradable, y Ash pudo notarlo. Betty comenzaba a dejarse llevar y gemir, buscando el mayor contacto posible.

-Eso es Betty- Ash pasó sus manos por su espalda, y llegando a sus caderas, incrementando el ritmo y profundidad de las estocadas y ella se arqueó ante esto. Se aferró a el, mordiendo su cuello y dejando que tomara el control, gimiendo ante cada movimiento del mayor, quien dejó atrás toda consideración. Se detuvo para acomodarla sobre la cama, debajo suyo, besándola con dulzura, mientras ella lo rodeaba con sus brazos.

-Te amo Betty. Te amo.- fue introduciéndose lentamente en ella, besándola, y ella envolvió sus piernas en su cintura. Se empezó a mover dentro de ella, y ahora era ella la que se aferraba a el fuertemente, moviendo sus caderas contra él, buscando incrementar los movimientos y haciendo que Ash llegara mas profundo dentro de si.

-Te dije que te terminaría gustando cherrie, pareces ansiosa-

-Callate ... Solo continúa Ash, quiero más-

- Como digas Betty- incremento su ritmo, llegando cada vez más profundo, mientras Betty se deshacía abajo suyo, completamente sonrojada, aferrándose a su espalda y dejándole marcas esta vez de placer.

Ash arremetió con mayor fuerza y trato de aflojar el agarre de las piernas de Betty cuando sintió que estaba cerca de llegar, dio un par de embestidas fuertes antes de salir de su interior y arrojar su semilla sobre su piel, dejandola manchada. Ash se separo de ella con dificultad y se dejo caer a un costado suyo atrayéndola hacia si, y abrazándose a ella. Betty trato de regular su respiración, pensando en lo que acababa de pasar. Tocó su estómago, llenándose de semen, e hizo una mueca, mientras Ash la observaba atentamente, paseando sus manos por el cabello de la jovencita.

-No pongas esa cara. ¿Realmente quieres que me venga dentro tuyo en el estado en que estas?- Betty pareció darse cuenta de eso y negó fervientemente, sonrojándose.- Y eso que eres tu la que se queja siempre de eso.- Ella solo se abrazo a el, escondiendo su cara y dándole un pequeño golpe. Ash sonrió satisfecho. -sabía que te gustaba-

-¡Ash!- se quejo apenada.

-No tiene nada de malo mi niña.-Le dio un suave beso en la frente. Antes de acomodarla contra si, y taparlos con una sabana.-Betty se acurruco en su pecho, cayendo dormida casi de inmediato. Ash la observó un poco más antes de cerrar los ojos. Tendría que aprovechar el tiempo que Betty se viera tan pequeña, era algo que no podía desperdiciar. Pensando en eso y en sus futuros planes, se quedó dormido con una sonrisa.