Mundo Paralelo

Un grupo de jóvenes en los suburbios bajos de Japón se encontraban rompiéndole los huesos a un pobre que se cruzo en su camino, ante los gritos del que estaban torturando solo se reían y tomaban videos para el recuerdo, si no mal recordaban era la séptima persona con la que "jugaban" en el día.

En el fondo del callejón se podía apreciar al jefe que estaba recargado en su moto, su sonrisa era la mas perversa de todas, lo estaba disfrutando, gozaba del sufrimiento ajeno, el ver fluir la sangre de las personas, lo adoraba, mas si era de chicas con cuerpos despampanantes a los cuales degustar antes de dejarlos deformes. Cuando el hombre quedo irreconocible el jefe pidió partir, no sin antes pasar la llanta de su moto por el brazo de su juguete el cual grito.

-Ya nos hemos divertido bastante por este distrito vayamos al sur donde encontraremos mas "invitados" a nuestro juego –todos empezaron a reir por lo dicho por su jefe, siempre era tan sádico no como el anterior que quería cambiar las cosas de manera pacifica y el cual se había refugiado en la casa de una familia acomodada.

-Jefe-uno de los tantos matones se acerco al mencionado el cual su rostro no era visible y menos su cabello por la capucha que traía puesta. Pero dejo espacio su jefe era impredecible-e escuchado que Emma anda desaparecida desde ayer

-Explícate-le ordeno y el otro tembló de miedo

-Desde la noche de ayer ella no se encuentra en su mansión, es lo que me a dicho mi informante-bajo la cabeza la expresión de su líder era terrorífica, odiaba ser el único con informante en la mansión de los Shimon-me dice que simplemente desapareció y no se sabe de su paradero-cuando termino de decir esto recibió una patada en el estomago la cual le obligo a doblarse por el repentino dolor y caer al piso.

-¿Pensabas quedarte con esa información tan importante puta mierda?-todos retrocedieron dejando al abandono a su compañero, no querían sufrir su destino, no por ahora

-No-apenas si podía articular palabra, buscaba incesantemente aire el cual le fue quitado abruptamente, no alzo la mirada si lo hacia su jefe lo vería como una rebelión y eso era lo peor que podía suceder. El chico se quito la capucha dejando ver un cabello castaño, piel nívea y ojos de color parecido a la miel ahora todos podían apreciar como era realmente la apariencia de su jefe-me acaba de informar, no había encontrado tiempo para contactarme sin que los guardianes sospecharan..

-Mas vale que me estés diciendo la verdad pedazo de mierda-le piso abruptamente en la cabeza provocando que la cara se estrellara de lleno en el piso, lo primero que empezó a crujir era la nariz que probablemente estaba rota , la sangre no se hizo esperar.

-Es la verdad, jamás le mentiría jefe

Lo dejo de pisar y le dio la espalda, empezó a caminar ante la atenta mirada de todos, cruzo la calle dando a entender que no hablaría con nadie y no quería que lo molestaran, nadie era idiota para hacerlo si valoraba su vida. Unos cuantos ayudaron al compañero herido y con paso firme le llevaron a un lugar donde ellos pensaban le curarían. Los que quedaban se dispersaron de seguro se irían a embriagar a un bar y de paso a una casa de amantes para entretenerse.

El líder camino un largo tramo hasta llegar a una lujosa casa, no tenia que dar explicaciones de donde había estado, sus padres llevaban años de fiesta y el solo tenia a su disfuncional hermana que nunca estaba. Saco sus llaves abriendo la puerta, la cerro bruscamente y se tumbo en el sillón.

-Esto es un jodido asco, ya que por fin me deshice de Haruto ahora sale que Emma va tras de el como un perro faldero-molesto se restregó las manos en la cara, a pesar de que su cara estaba siendo tratada mal no perdía su textura ni flexibilidad-odio esta estúpida cara…la cual no le gusta a mi querida pelirroja-arriba de la chimenea tenia una foto, una sola foto de la chica que para el era como un ángel…la única que en verdad hacia latir fervientemente su corazón y le quitaba el sueño o se adueñaba de estos

-Mi amada Emma, no sabes lo que tuve que hacer para alejarte del bastardo de Haruto-rio con descaro y malicia-pero también fue tu culpa….el haberme rechazado fue el peor error que pudiste cometer….debí castigarte mas y hacer que me suplicaras perdón-cerro los ojos pero no fue mucho tiempo porque su celular empezó a sonar. Lo saco de su bolsillo y al ver quien era realizo una mueca de asco y desagrado total, termino contestando porque si no lo hacia lo estarían hostigando.

-Kyo..¿Donde estas?. Pense que vendrías a comer con nosotros-la voz chillona de la mujer le provoco dolor de cabeza, pero trato de disimularlo de la mejor manera. Pero dudaba de su paciencia

-Hola Tsunako, e estado ocupado últimamente y por eso no recordaba que tenia que ir contigo-uso su mejor tono de voz el cual tuvo éxito porque la chica suspiro exageradamente. Mas obvia no podía ser y el no era para nada tonto-te veré en una hora, acabo de llegar de la escuela y no estoy presentable

-No te preocupes…enviare a uno de mis choferes para que te recoja, te estaré esperando-el sonrió satisfecho, colgó la llamada y se empezó a reír a todo pulmón

-¡Me encanta esto! . Tsunako Vongola, eres mas estúpida que un insecto-se recostó en el sillón moviéndose en este de un extremo al otro en su ataque de risa-no sabes como te adoro, pero adoro mas la mansión que me diste, los autos de ultimo modelo, la ropa del mejor diseñador….pero sobre todo…!QUE TIENES AL IMBECIL DE MIU A TUS PIES Y TU LO TRATAS COMO LA PEOR ESCORIA EXISTENTE EN ESTE MUNDO!. Estupida e imbécil, no me pudo creer que seas la líder de la mafia….

Mientras tanto en uno de los rincones mas alejados de la ciudad donde raramente se aparecía el sol se encontraban un grupo de seis jóvenes trataba de planear un plan

-No debemos fallar, Haruto se esta sacrificando por nosotros y por Shimon-el chico que trazaba algo en el suelo de tierra le indicaba a los demás el plan que debían seguir-debemos traerlo de regreso antes de que algo les pase

-Lo sabemos, pero no podemos hacer mucho-uno que estaba en el otro extremo del lugar haciendo guardia para evitar que cualquier indeseable se acercara a husmear-sin quitar la seguridad de la mansión Vongola, sus matones y los perros de caza..ese lugar es impenetrable.

-Gracias, acabas de mandar nuestros ánimos a la mierda-uno le decía con fastidio y agarro un lápiz y empezó a garabatear en el suelo-mira, en los lugares donde la seguridad es nula es en los subterráneos, Tsunako piensa que nadie se atreverá a ir allí porque según ella sus enemigos son muy "refinados" como para ir por ese lugar-todos empezaron a reír por ello, la líder de la mafia era demasiado ingenua para su propio bien.

-Bien, después de ir por los túneles-otro se acerco y delineo un par de rectángulos junto con distintos tipos de figuras-hay un pasadizo que llega hasta la recamara donde según se esta Haruto, pero debemos tener cuidado, tienen cámaras en ese lugar. Incluso en las ventanas

-Que horror lo tienen enjaulado como un perro-el que veía los alrededores se mordió la lengua para evitar gritar del enojo-como quisiera que las guardianas de la decima pagaran por como lo tratan. Es un ser humano como cualquiera…solo que no tuvo el lujo de adquirir nada de la vida

-Sabes que no podemos hacer nada….el destino hace lo que hace por alguna razón que nosotros desconocemos-uno de los tantos se levanto de donde estaba y le palmeo el hombro de manera de apoyo-no te aflijas, el lo a aceptado y no se arrepiente de ello, recuerda lo que nos dijo

"No a todos se nos da lo mismo por eso uno puede pensar que la vida es injusta….pero

yo no lo veo así. Estoy feliz de haber carecido de ciertas cosas

porque gracias a eso

pude conocer a mis camaradas….y compartir estos momentos de felicidad con ustedes"

Los demás asintieron. Su amigo era todo un sentimental y lo peor que siempre lograba conmoverlos, el aunque no se lo había propuesto, ya era indispensable para los seis jóvenes que se encontraban ahí….el era la familia que necesitaban.