Lucky*Star: ¡Verdad o Reto! Capítulo 12: ¡Torneo Olímpico de Verdad o Reto!
Perdón si me demoré un poco para actualizarlo ñ_ñ. Estuve algo atareado (la excusa de siempre ¬¬).
Hasta ahora este es el chapter más largo de todos.
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Luego de un descanso todas se juntaron en la sala. Tsukasa rebuscó por algo en su bolso, y sacó la misma botella con la que habían jugado desde que todo empezó.
"¿Cómo llegamos a esto de nuevo?" rezongó Kagami.
"¡Hey, muy al fondo se que en realidad te gusta el juego, Kagamin!" clamó Konata.
"¡Eso no es verdad!"
Patricia interrumpió, "¡Okey! ¡El Torneo Olímpico de Verdad o Reto está a punto de comenzar! ¡Esta vez usaremos las reglas avanzadas! Podrán elegir entre verdad, reto, doble-reto, beso, tortura, o promesa!"
"¡Beso!" dijo Kagami, y todas las demás voltearon a verla.
"¿Kagami, cuál es el problema?" preguntó Konata inocentemente.
"¡Tortura!" gritó Yutaka. "Oh no, no so buena con t-tortura…"
"¿Qué se supone que es un reto doble? ¿Y una promesa?" preguntó Misao.
"Doble-reto significa que la que hace el reto tendrá que hacerlo también. Ambas obtienen el mismo número de puntos. Beso, bueno, es sólo un reto para besar a alguien." explicó Patricia.
"¿Te refieres… en los labios?" preguntó Kagami.
"Mejillas, labios, o donde quiera que seas retada a besar," dijo Patricia, como si no fuera nada fuera de lo ordinario. "Tortura significa doloroso pero no muy vergonzoso; puedes decir cuantos puntos quieres por hacerlo. Promesa significa que tienes que prometer algo – en ese caso, cada a la que le tocó elige que será y las demás votamos por cuantos puntos darle. ¿Todas lo entendieron?"
Casi todas las chicas asintieron o mostraron que entendian. Misao dijo, "¡No, así que tendré que improvisar!"
"Hagámoslo más interesante: la ganadora puede retar a todas las otras ha hacer algo, ¿Okey?"
Nadie protestó, así que Patricia continuó, "¿Y qué dicen si dejamos que Kagami gire la botella primero, como premio de consuelo por perder en el concurso de cocina?"
"¡No necesito ninguna ventaja, y tampoco un 'premio de consuelo'!" soltó Kagami.
"Kagami, tan testaruda como siempre." murmuró Konata.
Kagami sólo miró a Konata, sin responderle.
"Okey, no lo llamemos así, pero puedes girar la botella si quieres. Oh, y tengo las listas conmigo, así que si no se deciden por una verdad o un reto, podemos elegir una de las que tengo," dijo Patricia. "¡Pero pueden ser creativas! ¡Recuerden todo lo que hicieron Konata y Kagami en el concurso de cocina!" añadió, y guiño un ojo.
"¡Tengo la impresión de que el juego de hoy será extra inmoral! ¡Oh, si!" gritó Misao.
Varias de las chicas, incluyendo a Kagami y Yutaka, miraron a Misao. Kagami suspiró y dijo, "Y tú te emocionas por eso…"
"¿La girarás?" dijo Patricia.
"¡Espera! Quiero saber hasta que hora jugaremos antes," dijo Kagami.
"Digamos… a las diez p.m., ¿Correcto?" sugirió Patricia. Ninguna de las otras protestó.
Kagami suspiró profundamente, y giró la botella, que paró señalando a Patricia.
"Comenzaré con un reto facil. ¿Una al azar?" dijo Patricia, y como Kagami asintió, le pasó la lista a Konata.
"'Toma un vaso de ketchup'," leyó Konata. "¡Bien, tenemos una botella en la nevera! La traeré," añadió.
Unos instantes después, un vaso lleno de salsa de tomate estaba bajo la nariz de Patricia.
"¡Eww! Sabía que esto sería malo," dijo Patricia. Dio un profundo respiro, agarró el vaso y trató de pasar todo el contenido tan rápido como pudo.
Al verla Yutaka palideció y tuvo que ver a otro lado.
Patricia bajó el vaso ya vacío, hizo una mueca, y dijo "¡Puaj! ¡Que avinagrado! ¡Eso fue aún peor que el sorbete de Kagami!"
"¡Hey!" exclamó Kagami.
"Dos puntos para mí," dijo Patricia, y giró la botella. Terminó apuntando a Minami.
Minami sabía que Patricia seguramente tenía lista una pregunta embarazosa acerca de ella y Yutaka. Asi que dijo, "Reto facil."
"¡Perfecto! ¿Ayano-senpai?"
Ayano asintió, se puso de pie, y se dirigió a la cocina.
Las demás parecieron confundidas. "Sólo esperen un momento," dijo Patricia.
Pronto, Ayano volvió, trayendo una bandeja con diez vasos, cada uno aparentemente lleno de jugo de naranja.
"¡Este es el 'reto de las bebidas misteriosas'! Te reto, Minami, a elegir uno de los vasos y tomarlo," dijo Patricia.
"¿Que hay en los vasos?" fue la obvia pregunta que hizo Minami.
Patricia sonrió, y dijo, "Si te lo dijera no dejaría de ser un mysterio. Algunos vasos pueden contener sólo jugo de naranja, mientras otros tienen cosas añadidas. Tabasco, aceite, sal…? Ni siquiera yo lo sé. Sólo Ayano-senpai lo sabe, y no nos lo dirá"
Ayano asintió.
Minami pasó la mirada por los vasos. Todos se veian exactemente iguales, así que sólo eligió uno al azar y se lo tomó.
"Hm. Sólo jugo de naranja, creo," dijo ella, encongiendo los hombros.
"Dos puntos para Minami. Y recuerden que pueden hacer tomar uno de los vasos a las demás." dijo Patricia.
La botella acabó apuntando a Konata.
"¡No le tengo miedo a esas bebidas! Reto fácil," dijo Konata.
Patricia miró a Minami, quien asintió.
"Claro, adelante, puedes tomar uno."
Konata agarró uno de los vasos y lo tomó de un trago. "Sabía un poco extraño. Espero que no hayas usado el jugo de hace seis meses que había al fondo de la nevera." dijo, y sonrió.
"No, Ayano-senpai trajo su propio jugo. Dos puntos para ti, gírala."
Los siguientes giros apuntaron a Hiyori, Kagami, Yutaka, y Misao, en ese orden, y cada una de ellas eligió uno de los vasos en la bandeja y los bebió. Cuando Misao giró la botella, apuntó nuevamente a Yutaka.
"Yutaka," susurró Minami en la oreja de su amiga. "Creo que esas bebidas tenian algo, me siento… rara. No creo que sea una buena idea que tomes otro vaso."
"No te preocupes, Minami-chan. Estoy bien, además estoy un poco sedienta," le respondió, y luego se dirigió a las demás, "Reto facil. ¿Puedo tomar un vaso más?"
"¡Adelante, Yu-chan!" dijo Misao.
Yutaka tomó otro vaso y lo vacío de un sorbo. "¡Ahh! ¡Este jugo es realmente bueno! ¡Gracias, Ayano-senpai!"
Ayano miró a Yutaka con una sonrisa algo forzada en sus labios. "Uh. Me siento un poco culpable por esto ahora…" pensó.
"¡Entonces son dos puntos más para Yu-chan, felicitaciones, tú estás primera ahora! Yo, Minami, Hiyorin, Kagami, Konata y Misao tenemos cada una dos puntos."
Yutaka giró por segunda vez labotella esa noche, y teminó apuntando a Ayano.
"Espero que pueda con todos. No puedo dejar que la pobre Yu-chan tome ninguno más…" pensó Ayano, y dijo, "¿Si me tomó los cuatro vasos que sobran, lo considerarían un reto dificil?"
"¡Eso es injusto! ¡Tú eres la única que sabe que hay en los vasos!" se quejó Konata.
"Pero ella no sabe que hay en los que quedan," dijo Patricia.
"Si, entreveré los vasos antes. De verdad no sé cual es cual," dijo Ayano.
"¡Hay algo sospechoso acerca de esto! Te doy hasta cuatro puntos si tomas los cuatro vasos restantes." dijo Konata.
"Yu-chan, tu tienes que decidir," dijo Patricia.
"Como nee-chan dijo, cuatro puntos, si los tomas todos," confirmó Yutaka.
"Okey. Supongo que es lo justo," dijo Ayano, tomando la bandeja, y empezó a beber los vasos uno a uno.
"Ya tienes tus primeros cuatro puntos. Propongo que tomemos un pequeño descanso antes de continuar," sugirió Patricia.
Después de cinco minutos, todas retornaron a la mesa. Ayano giró la botella, que apuntó a Patricia.
"¡Oh yeah! ¡Yo seré la que gane este juego! ¡Reto medio!" exclamó Patricia.
"Uno al azar estará bien," dijo Ayano, y Konata seleccionó uno de la lista.
"'Pon dos rebanadas de pan con mantequilla dentro de tu bra, y dejalas ahí hasta nuevo aviso.'," leyó Konata.
Sorpresivamente, Yutaka comenzó a reir ruidosamente. "¡Dios, esa es la cosa más divertida que haya escuchado!" dijo con una voz mucho más alta de la usual. Yutaka se apoyó en Minami. "¿Minami-chan, por qué no estas riendo?"
"Yu-chan, ¿en realidad es tan divertido? De cualquier modo, afortunadamente tenemos pan. Compré un poco ayer porque al principio pensé en hacer sandwiches para el concurso," dijo Konata, seguidamente se puso de pie y fue a la cocina.
"¡No tenemos mantequilla!" se le escuchó gritar desde la cocina, y continuó "¿Crees que mayonesa estaría bien?"
Naide le respondió a Konata, pero ella pronto volvió, llevando dos rebanadas de pan tostado, con una gruesa capa de mayonesa sobre cada una.
Sonriendo, se las dio a Patricia. "Aquí estan, Patty-chan. ¿Lo haces tu o lo hago yo?" dijo burlonamente
"Puedo hacerlo sola, gracias" le siguio la corriente Patricia.
Patricia abrió su camisa y empezó a meter las tostadas dentro de su bra. "¡El lado con la mayonesa para abajo!" comandó Konata.
Misao, aguantándose la risa, gritó "¡Tenías razón, Yu-chan, esto es realmente divertido!" y empezó a carcajear.
Por el momento, todas menos Patricia, Tsukasa, y Miyuki parecían estar más animadas de lo usual por alguna extraña razón. Hasta Kagami estaba lagrimeando de la risa.
Miyuki y Patricia miraron alrededor, hasta que sus miradas se encontraron. "Patricia-san, ¿Por qué estan riendo tanto? Y todas tienen un rubor en las mejillas."
"Todas tomaron el jugo de Ayano-senpai ¿verdad?" dijo Patricia. Recién había acabado de cumplir el reto y estaba intentando alcanzar la botella.
Ayano rio e hipó.
"¡Minegishi! No me digas que… ¿todos los vasos tenian alcohol?" dijo Kagami. Se sentía un poco mareada, pero afortunadamenteno tanto como la ves que tomó el Long Island Iced Tea.
"¿Pero por qué te tomaste los cuatro últimos vasos?" preguntó Konata.
Ayano rio, y dijo, "¡Es un secreto! ¡Hic!"
Patricia se apuntó cuatro puntos por haber cumplido el reto, y giró la botella, que apuntó a Misao.
"¡Los retos medios son divertidos! ¡Elijo uno de esos!" gritó Misao.
Patricia eligió uno al azar de la lista. "¡Chupa los dedos de los pies de otra persona por dos minutos!"
Misao miró a Patricia con la boca abierta, pero luego sonrió. "¡No me esperaba eso! ¡Espero que tengan los pies limpios, chicas!"
También sonriendo, Patricia tomó su tiempo mirando a cada una de las otras. Algunas estaban sonrojadas por tan sólo pensar en ello.
"¡Creo que seran los de… Hiyori!" anunció finalmente.
Hiyori se quedó boquiabierta y se puso roja casi inmediatamente.
"¿Por qué los de ella? Me habría gustado – hic – saber que se sentía..." se quejó Ayano.
"Porque Hiyori es tan divertida cuando algo como esto pasa," explicó Patricia, y añadió, "Konata-senpai, será mejor que traigas papel, en caso de que le sangre la nariz."
Hiyori se quitó las medias y levantó un poco las piernas.
Misao se lamió los labios. "¡Oo, que dedos más bonitos! ¡Creo que disfrutaré esto!"
Mirando a Hiyori directamente a los ojos, Misao se inclinó a la altura de sus pies. Lentamente comenzó a lamer sus dedos.
"¡Oh no, se siente tan raro!" gritó Hiyori. Misao agarró sus piernas y las sostuvo firmemente, ayudada por Ayano. Misao tomó cada uno de los dedos de los pies de Hiyori en su boca, uno por uno, mientras su lengua se deslizaba por y entre ellos.
Hiyori rio y gritó todo lo que pudo, mientras trataba de zafarse con todas sus fuerzas. Ayano le hizo un gesto a Miyuki para que la ayudara a sostener a Hiyori, lo que hizó a mala gana.
Misao prestó atención a cuanto se retorcía Hiyori y al volumen de sus gritos para detectar cuales eran los lugares más sensibles, para luego atacarlos sin misericordia.
De repente hubo un flash de luz – Konata había sacado su cámara digital y tomado una foto del momento.
"¡El tiempo se acabó!" gritó Patricia.
Hiyori colapsó en el suelo, completamente exhausta, aún teniendo sacudidas por todo su cuerpo.
La mayoría de las demás estaban casi sin aliento de tanto reir. Yutaka en particular, estaba incapacitada por la risa y se retorcia en el suelo, intentando controlarse y agarrándose de los costados.
"Cuatro puntos más para Misao-senpai. Ahora ambas estamos primeras con seis puntos. ¡Y me gustaría darle dos puntos también a Hiyori!" dijo Patricia. Nadie objeto nada– casi todas estaban sin el aliento necesario para hacerlo.
Misao, aún sonriendo, estaba limpiandose la boca con una servilleta.
"¿Cómo – hic – lo siento – cómo sabía?" preguntó Ayano.
"¡No tan bien como el sorbete de Kagami!"
"Eso no sonó mucho mejor," murmuró Kagami.
Misao giró la botella, que apuntó a Yutaka.
Yutaka se levantó del suelo, y, con los ojos un poco entrecerrados, gritó, "¡Beso!"
Minami se estremeció, y miró a su pequeña amiga con la boca abierta.
"Umm… no creo que Yutaka esté en la condición de…" dijo Minami, después de recuperarse luego de uno o dos segundos.
Balbucenado un poco, Yutaka gritó, "¡No! ¡Estoy per- perfectamente bien! ¡Este juego es taaaaan divertido!"
"¡Minami-chan, te voy a sacar de tu miseria!" dijo Misao.
Minami se sobresaltó de nuevo y dirigió su mirada hacia Misao.
Misao continuó, "¡Yu-chan, besa a Minami en los labios! ¡Y haslo intensamente!"
El rubor más brillante en lo que iba de la noche apareció de pronto en la cara de Minami.
Konata notó la reacción de Kagami ante esto, le tocó el brazo y susurró, "Kagamin, ¿Estas bien?"
"¿Por qué me lo dices a mí? ¿No deberías preocuparte por tu prima?" le respondió Kagami en voz baja.
Konata encongió los hombros y decidió no preguntar más. "Se veia realmente sorprendida. Debe ser porque será su 'primer beso'. ¿Su novio aún no la ha llegado a besar? En ese caso…" pensó, y el pensamiento le mejoró el humor – y la expresión. Kagami la miró suspicazmente.
Pero su atención rápidamente cambió de objetivo, ya que Yutaka y Minami estaban mirandose mutuamente. Minami se inclinó un poco para que Yutaka la pudiera alcanzar. Momentaneamente desinhibida, Yutaka colocó sus manos alrededor del cuello de Minami. Todas las otras contenian el aliento.
Fueron acercando sus cabezas poco a poco, hasta que sus labios estaban separados por unos pocos centímetros… pero de pronto Yutaka se echó para atrás y dijo, "Uhh… no me siento bien, creo que voy a…", y empezó a tener convulsiones.
Rapidamente, Konata tomó una bolsa de plástica que había cerca y se la lanzó a Minami, quien hábilmente la agarró en medio del aire y la puso bajo la cabeza de Yutaka.
"Eww. Supongo que debemos dejar que Yutaka posponga este reto para más tarde. Así que no hay puntos, hasta que lo haga," dijo Patricia.
"Aww, que mal por ti, Minami-chan. ¡Justo iban a tener el beso que estaban esperando por tanto tiempo, y la hace vomitar!" gritó Misao.
Minami le dio la mirada más oscura que pudo a Misao, mientras gentilmente le daba palmeadas a Yutaka en la espalda.
"Debe ser el jugo de Ayano lo que la puso enferma." dijo Kagami.
Ayano no la escuchó, ya que en ese punto estaba echada nuevamente en la mesa, posiblemente dormida o inconsciente.
"Minami, gira la botella por Yutaka, please," dijo Patricia.
Suspirando, la obedeció, y la botella apuntó a Hiyori.
Hiyori aún estaba en el suelo, así que Misao la ayudó a erguirse. "Es tu turno. ¿Verdad o reto?, o cualquiera de las otras cosas"
"Uhh… verdad," dijo Hiyori.
Minami y Yutaka habían ido al baño, así que Patricia, "Misao, ¿Quieres preguntar algo o elijo una al azar?"
"¿Te gusto lo que te hice?" preguntó Misao.
Hiyori se quitó los anteojos para secarse la frente. "Ohh… algo así. Sentí como si fueran tenta- – digo, algo que pasa en los doujins," murmuró. "¡Pero hacía demasiadas cosquillas! Supongo que, en general, sí," añadió.
"¿Quieres que lo haga de nuevo?" dijo Misao.
"¡No!" gritó Hiyori, y rápidamente puso sus piernas bajo ella.
"Sólo bromeaba. Gira la botella. Oh, pero esperemos a las otras dos primero," dijo Misao.
El mencionado par, Minami y Yutaka, justo estaba volviendo del baño. Al notar que varias la veian con miradas preocupadas, Yutaka dijo, "¡Ya estoy mejor! Eso aclaró mi cabeza también."
"Un punto más para Hiyori, y puedes girarla," dijo Patricia.
La botella apuntó a Minami. Pensando rápidamente en todas las opciones, decidió elegir la que le pareció menos embarazosa. "Tortura."
Yutaka – y unas cuantas más dieron un grito sofocado.
"¡Ooh, eres valiente! ¿Por cuantos puntos?" preguntó Patricia.
Minami pensó sólo por un instante en ello, y dijo, "¡Cuatro!"
"¿No hay sugerencias? Entonces tendré que elegir una al azar," dijo Patricia, y leyó, "'Toma un papel y usalo para cortarte la lengua.' ¡Ouch, eso suena dolorosa! Hiyori, ¿Quieres ayudarla a hacerlo?"
Hiyori se puso pálida. "¡No! ¡No! ¡No podría! Porque… Sé muy bien como se sienten las cortaduras de papel," dijo, y tembló un poco.
"Entonces tendré que hacerlo yo. ¿Podrías venir aquí, Minami? Sientate y saca la lengua," dijo Patricia, y tomó uno de los papeles que tenía.
"¡Ouuch! ¡Sólo de pensarlo hace que me duela!" exclamó Tsukasa.
Yutaka ya estaba mirando a otro lado y se cubría las orejas.
Casi todas las otras estaban extrañamente fascinadas por lo que iba a ocurrir. Patricia posicionó el filo del papel contra la lengua de Minami y la deslizó de un extremo a otro. Al principio pareció no ocurrir nada, pero luego Minami tuvo un ligero estremecimiento y echó atrás la cabeza. Aún así en ningún momento emitió algún sonido de dolor, y su expresión permaneció calmada.
Hubo un pequeño rastro de sangre en la lengua de Minami, que se fue acrecentando poco a poco. Tsukasa al verlo se puso totalmente blanca, y colapsó en los brazos de Miyuki. "Umm… Tsukasa-san se ha desmayado," dijo, y gentilmente la recostó con la espalda contra el suelo, y le estiró las piernas.
"¡Grandioso! ¡Lo tomaste como toda una mujer, Minami!" dijo Patricia con admiración. "Cuatro puntos para ti, seis en total, así que estás primera conmigo y Misao. Hay que tomar un pequeño descanso"
Luego de que Tsukasa se hubo recuperado, y que Minami hubo chequeado que Yutaka se encontraba bien.
Esta vez la botella, girada por Minami, apuntó hacia Hiyori.
"Oh. No sé… todo me asusta ahora. ¿Reto facil?" dijo ella.
Minami le asintió a Patricia, quien eligió una al azar. "Esta es una de las más fáciles. 'Masajea los hombros de alguien por dos minutos'."
Minami encongió los hombros, así que Patricia dijo, "¿También al azar? Okey, tengo una lista de números aleatorios también..."
Puso el dedo en la hoja de papel y lo paró en cierto punto. "Siete. Contando en forma horaria, una, dos, tres, … seis, ¡y es Misao-senpai!"
"¡Este debe ser mi dia de suerte!" exclamó Misao. "Err… excepto, por lo de tener que chupar dedos. Hiyori, ¿Quieres que me quite el kimono primero?"
"¡No! ¡No lo hagas, por favor!" gritó Hiyori.
"Sólo bromeaba. ¡Tus reacciones son tan divertidas!" dijo Misao, y dio media vuelta, dandole la espalda a Hiyori.
Algo torpemente, Hiyori comenzó a masajear la espalda de Misao.
"Presiona más fuerte, usa tus pulgares," la instó Misao. "Un poco más arriba… mueve los dedos un poco más hacia los lados… ahh, ¡eso es! ¡Sigue así!"
Misao casi ronroneaba por la satisfacción.
"El tiempo se acabó. Dos puntos para Hiyori, y, ¡ahora estás primera con siete!"
Misao giró la botella, y esta vez apuntó a Konata.
"¡Por fin! ¡Crei que nunca me llegaría mi turno!" dijo Konata, y añadió, "Reto medio."
"Misao-senpai, creo que tengo uno bueno, ¿puedo usarlo?" dijo Patricia.
"¿Es divertido?"
"¡Oh, sí que lo es!"
Misao sonrió y levantó el pulgar en signo de aprobación.
"¡Konata, me gustaría que comieras dos rebanadas de pan!" dijo Patricia, y empezó a sacar de su bra las dos tostadas que se encontraban allí desde hace un buen rato.
Misao empezó a reir ruidosamente, y casi todas las otras hicieron lo mismo – incluyendo Konata.
"Eso no es divertido. Es repugnante," murmuró Kagami.
Ignorando a Kagami, Konata dijo,"¡Bien! ¡Ya me estaba empezando a dar hambre!" Recibió las repanadas que le pasó Patricia, y le dio una gran mordida a una de ellas.
"No está mal, pero estan demasiado calientes y húmedas. Aunque no se si pueda decir que estan mejores que el sorbete de Kagami," murmuró Konata, con la boca llena de pan.
"¡Hey!" exclamó Kagami.
Konata continuó masticando el pan y lo pasó. "Creo que no sabían exactamente a Patricia – ¿Pero como podría saberlo?"
"¡Eww! No digas ese tipo de cosas," dijo Kagami.
"¡Para que lo sepas, yo tengo muy buen sabor! Así que cuatro puntos para Konata-senpai," dijo Patricia.
Konata giró la botella, que apuntó a Kagami.
"Sé que me lamentaré por esto… ¡Pero no pienso perder ante ti!" dijo Kagami, mirando a Konata. "Así que… ¡reto medio!"
"Te reto a usar el traje de Miku Hatsune por el resto de la noche," dijo inmediatamente Konata.
"¡Hey! Quien te dio el derecho de – " empezó a decir Kagami.
"Ehem. Ella puede hacer el reto si quiere, ya que fue su turno," interrumpió Patricia. "Personalmente, creo que eso es demasiado facil para cuatro puntos."
"¡Está bien! ¡Lo haré! ¡Sólo dame ese estúpido traje!"
"¡Yeh!" exclamó Konata, y se levantó para tomar una bolsa, que le alcanzó a Kagami, quién se paró y fue directo al baño.
"¡Hey! ¿Dónde vas? ¡Puedes cambiarte aquí!" gritó Konata.
Kagami dio un gruñido por toda respuesta a Konata, y hubo un estruendo cuando cerró la puerta.
Unos cuantos minutos después, Kagami retornó bastante ruborizada. El traje era un par de tallas menor que las de ella, y mostraba demasiado los muslos y hombros como para que fuera de su agrado. El traje constaba de una camiseta gris, una corbata color cian, una minifalda negra con el borde color cian, y un par de medias largas y negras, que le llegaban hasta las rodillas.
La mayoría de las chicas aplaudieron, silbaron, o como mínimo se les dibujo una sonrisa al verla. "¡Te ves exactamente como Miku!" dijo Hiyori. Junto las palmas, le hizo una reverencia, y dijo, "Kagami-senpai, ¿Podría posar para mí con ese atuendo algún dia?"
Otro flash de luz apareció, esta vez Konata le había sacado una foto a Kagami.
"¡Konata! Si llego a ver esa foto en alguna parte estás muerta," rugió Kagami.
"No te preocupes, Kagamiku, la usaré como fondo o algo."
"Será mejor que no se la muestres a nadie… Espera, ¿cómo me acabas de llamar?".
Ignorando la pregunta de Kagami, Konata sacó un puerro de algún lado y se lo pasó a Kagami.
"¡Tienes que sostener esto! ¡Es una parte esencial del traje!"
Kagami decidió no iniciar otra disputa, tomó el vegetal y volvió a su asiento – pero le tomó un rato encontrar una posición que no la sobreexpusiera mucho, por culpa de la minifalda.
"Bueno, por lo menos te puedo golpear en la cabeza con esto…" murmuró Kagami.
"Cuatro puntos más para ti, Kagamiku-senpai, puedes girar la botella," dijo Patricia.
Kagami miró a Patricia, suspiró, y giró la botella. Apuntó a Konata nuevamente.
"¡Aww-genial! ¡Justo lo que quería! ¡Una batalla a muerte entre las dos guerreras más poderosas va a comenzar! ¡Tomo un reto doble!" gritó Konata.
Kagami miró a Konata, y lentamente una sonrisa burlona apareció en su rostro.
"¡Oh, mierda! ¡No de nuevo! ¡Retiro lo dicho!" gritó Konata, pero sabía que era demasiado tarde.
"¡Te reto a hacer la tarea durante la próxima semana!" anunció Kagami, aún sonriendo.
Konata se golpeó la cabeza contra la mesa.
"¿Así que, dos puntos para ambas?" sugirió Patricia. No hubo objeciones.
"¡Demonios, que estúpida! ¡Y además ella recibió dos puntos por nada!" gimió Konata.
"¡Hey! ¡Siempre hago mi tarea y me esfuerzo en los estudios, no puedes llamar a eso nada!" dijo Kagami.
"Konata-senpai, Kagamiku-senpai, ambas comparten el primer lugar ahora, las dos tienen ocho puntos. Hiyori está después, con siete," anunció Patricia.
Aún murmurando para sí misma, Konata giró la botella, que apuntó a Patricia.
"¡Ahora sí voy a ganar! ¡Reto medio!" exclamó.
Konata eligió una al azar de la lista: "'Deja que alguien te de un chupetón en el cuello.' Oh, ¿Quién debería hacerlo?" dijo, mirando alrededor. Su mirada se detuvo en Kagami.
"¡No me mires a mí! ¡No puedes estar hablando en serio!"
" puedo dejar que mi Kagamin lo haga, ¡ten eso por seguro! Asi que seá… ¡Ayano! Hey, chicas, despiértenla. Tiene trabajo que hacer."
Misao agitó a Ayano para despertarla. "¡Ayano! ¡Despierta y huele el café!"
Ayano alzó la cabeza y parpadeó. "¿Qué? ¿Café? Si, por favor. Negro y con mucha azucar."
"Claro, pero antes de eso tienes que darle un chupetón apasionado a Patricia en el cuello," explicó Misao.
"Okey," dijo Ayano, y bostezó. Dos segundos después dijo, "…¿Qué?"
"Alguien tiene que hacerselo a Patricia y tú fuiste la elegida para hacerlo," dijo Misao.
"¡Oh! Umm…" dijo Ayano, y puso un dedo en sus labios. "… como de- – hic – lo siento – ¿Cómo lo hago?"
"Mientras que besas su cuello, chupa su piel fuertemente, y haslo así por unos cuantos segundos," dijo Hiyori.
Todas clavaron la mirada en Hiyori, quien empezó a ruborizarse.
"Así que tenemos una experta aquí," dijo Patricia, y rio. "Bueno, yo lo sabía también. ¡Soy de Ameeerica, ya saben! ¡El pais en el que fueron inventados!"
"Perdona, pero creo que los antiguos Griegos y Romanos ya los hacían," corrigió Miyuki.
Esta vez todas voltearon a ver a Miyuki, quien se puso aún más roja que Hiyori.
"¡Hey, tal vez deberíamos empezar a preguntarte más sobre esta clase de cosas! No tenía idea que lo sabías todo sobre cosas eróticas también," dijo Konata, mientras le guiñaba y le daba un codazo en las costillas a Miyuki.
Miyuki estaba demasiada apenada como para poder responder.
Tambaleándose, Ayano se puso de pie y se acercó a Patricia, y volvió a sentarse junto a ella. Patricia sonrió, cerró los ojos y se acomodó el pelo para atrás, dejando expuesto su cuello.
Ayano se lamió los labios. Aún estaba medio dormida, y la entera situación no le parecía más que un sueño. Así que no se preocupo en ello, sólo colocó sus labios en el cuello de Patricia, y comenzó a chupar.
Patricia jadeó fuertemente y gimió un poco. Mientras Ayano continuaba, ella se agarró el hombro y comenzó a respirar pesadamente. Ayano se olvido de todo lo demás y comenzo a besar y lamer el cuello de Patricia con pasión.
"Mmm… Ayano-senpai…" gimió Patricia.
"¡Ayano! Ya puedes parar," gritó Misao. Por alguna razón no le gustaba que Ayano le hiciera eso a Patricia. En el momento no supo porque, pero realmente la molestaba.
Ayano se separó de Patricia y dijo, "¡Oh! Claro, lo siento, creo que me dejé llevar. ¡Hic!"
"Ohh ... e-entonces cuatro puntos para Ayano-senpai… digo para mí... Hey chicas, ¿que tal si le damos seis puntos a Ayano también? digo, cuatro puntos…" dijo Patricia. Su mano temblaba un poco mientras marcaba los puntos.
"¡Dos puntos!" soltó Konata.
"Okey, okey. Así que ahora tengo un total de… diez puntos, y estoy primera. Ayano-senpai tiene un total de seis," dijo Patricia, y giró la botella. Esta vez fue el turno de Yutaka.
Antes de que Yutaka pudiera decir algo, Patricia le recordó, "Yu-chan, hay un reto que no has completado aún. ¿Quieres hacerlo ahora? Sería por el valor de cuatro puntos."
"Oh. ¿Cuál era?" dijo Yutaka, pero luego lo recordó, y se sobresaltó. "¡Oh!"
"¡Así que realmente va a ocurrir!" pensó Minami, y sintió que su corazón comenzó a golpear fuertemente.
"Mi-Minami-chan, estaría bien si nosotras…" dijo Yutaka, pero no pudo terminar la oración.
Minami se volteó a mirarla y sólo asintió. Intentó verse calmada, pero Yutaka se dio cuenta de que ella también estaba extremadamente.
"No te preocupes, Minami-chan. ¡Todo saldrá bien!" susurró Yutaka, mientras se acercaban lentamente una a la otra. "Inclinate un poco, por favor," añadió.
Kagami y unas cuantas más estaban completamente fascinadas. Sin notarlo, Kagami se relamió los labios; y Konata al darse cuenta sonrió.
Minami cerró sus ojos, y de pronto sintió la calidez de Yutaka cuando sus labios se encontraron. Una ola de placer le recorrió de cabeza a pies. Minami se obligó a no emitir ningún sonido, pero cuando Yutaka hizo el amago de querer separarse, ella se pegó aún más a ella. De pronto la lengua de Yutaka entró en su boca… y Minami gritó de dolor y se echó para atrás.
En ese mismo momento, el flash de la cámara de Konata deslumbró el cuarto. "¡Demonios! ¡Fallé!" exclamó Konata.
"Mi-Minami-chan … ¿Qué ocurre?" preguntó Yutaka, mirándola directamente con sus hermosos ojos esmeralda.
"Mi lengua me duele," murmuró, poniendose una mano sobre al boca.
"Oh. ¡Lo siento, Minami-chan! Me olvidé que te tuviste que cortar con el papel," dijo Yutaka.
Las otras chicas rieron en voz baja, y unas pocas aplaudieron.
Los ojos de Patricia estaban brillando. "¡Eso fue grandioso! ¡Y moe! Cuatro puntos para Yu-chan, así que ahora tiene un total de ocho."
Suspirando, Yutaka volteó para girar la botella. Apuntó a Tsukasa.
Tsukasa estuvo a punto de decir, "Beso", pero logró controlarse. "Reto facil, creo..." dijo.
Yutaka no dijo nada, así que Patricia eligió uno al azar. "'Hasle una llamada de broma a un pariente'."
"Yutaka, ¿alguna idea?" preguntó Patricia – pero Yutaka negó con la cabeza.
"¡Ya sé!" dijo Konata. "Llama a Matsuri y dile que has conseguido novio, mientras Matsuri no tiene."
"¡Kona-chan!" exclamó Tsukasa.
"Luego podrás explicarle que sólo era una broma," dijo Konata.
"Okey..." Suspirando, Tsukasa sacó su celular y llamó a su hermana mayor.
"¿Matsuri?" - aparentemente ella había respondido, y Tsukasa continuó, "Si, soy Tsukasa. Sólo llamaba para decirte que tengo novio ahora, ¡nyah nyah nyah! ¡Divierteté estando solitaria y miserable!"
Luego, Tsukasa cortó la llamada antes que Matsuri tuviera oportunidad de contestarle.
"¡Oh, Tsukasa-chan, si que eres malvada!" dijo Konata.
Kagami miró a su hermana menos. "Eso fue cruel. Y ni siquiera pareces arrepentida."
"Bueno, a veces ella me molesta mucho… supongo que quería devolvérsela," admitió Tsukasa.
Su celular empezó a sonar. "Oh, es Matsuri," dijo Tsukasa, y respondió, "¿Moshi moshi?"
Las otras pudieron escuchar a Matsuri gritando algo al otro lado de la línea.
"Umm, onee-chan… sólo era una broma. No tengo novio ni nada."
Tsukasa tuvo que alejar el teléfono de su oído, porque los gritos de Matsuri se hicieron aún más ruidosos.
"Uh-oh, se puso un poco molesta," dijo Tsukasa, y rio un poco.
Cuando Matsuri se quedó sin aliento, Tsukasa dijo rápidamente en el teléfono, "¡Lo siento! No lo volveré a hacer de nuevo."
Se escuchó unos cuantos gritos más de Matsuri, y luego colgó.
"Espero que no me golpee o haga nada..." murmuró Tsukasa, guardando su celular, y luego giró la botella. Apuntó a Kagami.
"Verdad," dijo Kagami.
"Oh, dos puntos para Tsukasa – esos fueron tus primeros en lo que va de la noche. ¿Tienes alguna pregunta para tu hermana?" dijo Patricia.
"Umm… si, creo que sí. ¿Qué hicieron el otro sábado cuando salieron ustedes dos juntas? Nunca me contase todo," dijo Tsukasa.
Kagami hizo una mueca cuando recordó ese día. "Uhh… primero, Konata me llevó a ese café cosplay en el que trabaja. Y allí recién me dijo que trabajaría también ese día. ¡Tuve que sentarme allí por seis horas! Me hizo cantar en un karaoke y por error suyo todos los clientes me escucharon. Me llevó a un restaurante para la cena y..."
"Sigue. ¿Por qué paraste?" preguntó Tsukasa.
"¿Quieres que sea yo la que les diga el resto?" preguntó Konata.
"¡No! ¡Y cállate! Yo… umm… accidentalmente tomé demasiado y Konata me llevó a un… hotel porque ya habiamos perdido el último tren."
"¡'Love hotel'!" corrigió Konata.
"¡No hay necesidad de volver a repetir eso!" gritó Kagami.
"¡Fue grandioso! ¡Era exactamente como el cuarto del cub de la Brigada SOS!" exclamó Konata, y añadió, "Pero lo que pasó la mañana siguiente fue un poco extraño. Verán –"
Kagami golpeó a Konata en la cabeza con el puerro que aún sostenía, y gritó, "¡Cállate! ¡Tsukasa preguntó sobre el sábado! ¡Esa fue la mañana siguiente, y nunca quiero oir sobre ello de nuevo!"
"Kagami-senpai, tienes un punto más. Yo soy primera, con diez, y tú segunda con nueve," dijo Patricia.
La botella apuntó a Miyuki.
"Verdad," dijo Miyuki.
Dado a lo que había pasado con Yutaka y Minami, todas las preguntas en las que pudo pensar Kagami eran acerca de besos y besarse. Y estaba muy avergonzada como para preguntarle a Miyuki algo como eso, así que dijo, "No se me ocurre nada. Patricia, elige una pregunta de tu lista, por favor."
"De acuerdo. '¿Si tendrías que besarte con alguna persona de este cuarto, con quien sería?'"
"Apuesto a que será…" comenzó a decir Konata, pero Kagami la golpeó nuevamente con el puerro, diciendo, "¡Ssh!"
Miyuki instantaneamente se sonrojó y pensó en ello. Despues de darse coraje para decirlo, susurró en voz bastante baja, "Tsukasa-san…"
Tsukasa rio nerviosamente, y dijo, "¡Gracias, Yuki-chan. Tú tambien me gustas!"
"¡Bueno, eso fue moe! ¿Dos puntos para Miyuki? No tenía ninguno aún," sugirió Patricia, y nadie objetó nada.
Miyuki giró la botella, que apuntó a Patricia. Ella dijo, "¡Voy a ser la que gane este juego! Reto medio – Konata-senpai, ¿Podrías elegir uno al azar? ¿A menos que Miyuki-senpai tenga uno?"
Miyuki sólo negó con la cabeza.
"'Quítate el bra sin quitarte la camisa'," leyó Konata, y rio.
"Pan comido," dijo Patricia, y se metió las manos dentro de su camisa. Se movió un poco, y unos momentos después ya estaba fuera. "Eww, está empapado con mayonesa."
"¡Oh! Como ya he cumplido el reto, ahora mi total es de catorce. Kagami es la siguiente, con nueve. Y ya casi son las diez p.m.. Supongo que ya he ganado el juego," dijo Patricia sonriendo.
"¡Estoy de acuerdo! ¿Podemos acabar con el juego ahora?" exclamó Kagami.
"¡No! ¡Aún nos quedan dos minutos! ¡Giren la botella, rápido!" gritó Konata, mirando el reloj en la pared.
"De acuerdo. Quiero ganar de una forma justa," dijo Patricia, y giró la botella.
Apuntó a Minami.
"¡Rápido, Minami-chan! ¡Di algo!" gritó Konata.
"Yo… prometo."
"¿Qué prometes, Minami-chan? ¡Rápido!" la instó Konata.
"Que nunca me iré de tu lado…" dijo en voz baja, mirando a Yutaka.
"Minami, eso no fue particulmente inesperado, así que un punto," dijo Patricia.
"Aww, que conmovedor… ¡Gira la botella, rápido!" ordenó Konata.
Señalo a Hiyori.
"¡Demonios! ¡No me toca mi turno!" gritó Konata. "¡Rápido, elige!"
"Umm… ya no quiero jugar…" murmuró Hiyori.
"Pero es tu turno, tienes que elegir. ¿Truth, dare, double-dare, kiss, torture, promise?" preguntó Patricia.
"¿Ah?... Verdad."
"¡Patty-chan, elige una al azar, rápido! ¡Se nos acaba el tiempo!" gritó Konata.
"Okey, okey. 'Si podrías tener un super poder, ¿cuál sería?'"
"Oh, invisibilidad," dijo Hiyori inmediatamente.
"¡Ha ha! ¡Ya sé como lo usarías, tú, pequeña pervertida!" gritó Misao, haciendo que Hiyori se ruborizara – aunque lo que había dicho era parcialmente verdad.
Konata rio, y dijo "Eso fue divertido, ¡pero apúrense, rápido, gira la botella! ¡Aún hay tiempo!"
"Un punto para Hiyori," anotó Patricia.
La botella apuntó a Kagami.
"¡Demonios! ¡No de nuevo!" gritó Konata.
"Konata, detén esto. Quedan menos de veinte segundos," dijo Kagami.
"¡No! ¡No puedo perder! ¡Elige rápido, Kagamiku!"
"Elijo golpearte en la cabeza con esta cosa de nuevo," dijo Kagami, alzando el puerro amenazadoramente, y continuó, "si no paras. Afróntalo, esta vez no vas a ganar."
"Aww. Patty-chan, Supongo que tú eres la ganadora." dijo Konata.
Los últimos diez segundos que faltaban para las diez p.m. pasaron. Patricia alzó los brazos en gesto de victoria y dijo, "¡Genial! ¡Soy la ganadora!"
Unas cuantas le aplaudieron.
"Hmph. Así que, Patty-chan, puedes retarnos a todas a hacer algo," dijo Konata.
Patricia se rascó la cabeza mientras lo pensaba por unos momentos, y al final habló.
"¡Esta fue una noche de lo más interesante! Y la haré aún más interesante. Hay una cosa que quiero saber acerca de todas. Escriban cada una el nombre de la persona que más les gusta en este cuarto. Luego, cada una debe decirlo en voz alta a las demás, y enseñar el papel. Eso es todo," explicó Patricia.
"¡Tú hazlo también!" exclamó Misao.
"Okey, lo hare," dijo Patricia, y comenzó a repartir papeles y lápices entre todas ellas.
"¿Qué quieres decir exactamente con 'la que te gusta más'?" preguntó Kagami.
"Oh, solo la persona que más te agrada de todas. ¿Por qué? ¿Tienes algo más profundo en mente?" preguntó Patricia, mirando inocentemente a Kagami.
"¡Por supuesto que no!" exclamó Kagami.
"¡Oh, eso me acaba de dar otra idea! Como todas nosotras nos quedaremos a dormir aquí, también usemos las elecciones de cada una para repartir los cuartos. Las que se elijan mutuamente pueden dormir juntas," dijo Patricia.
"¡Eres tú la que tiene algo más profundo en mente!" soltó Kagami.
"¿Algo como que?" preguntó Patricia.
Kagami le tiró el puerro a Patricia, quien lo esquivó, y comenzó a ver en el papel en blanco. Suspiró, porque ya sabía el nombre de quién debería escibir. "Debo estar loca…" dijo en voz casi inaudible.
"Kagamin, adivina el nombre de quien escribí." le murmuró Konata.
"¿Misao?" dijo Kagami.
"¡Qué! Como pudiste pensar que yo…" comenzó a decir Konata, pero luego se dio cuenta que Kagami estaba sonriendo, y dijo. "¡Oh, tú, mujer perversa!"
"¡Está bien! ¿Todas hemos escrito un nombre? Yutaka, ve tu primero, luego Minami, y continuen en ese orden," dijo Patricia. "Ya todas sabemos que escribieron ustedes dos…" añadió.
"Minami-chan," dijo Yutaka, y mostró el papel.
Minami asintió, y dijo, "Yutaka."
"Misa-chan," dijo Ayano.
"Ayano," dijo Misao.
"Patricia-san," dijo Hiyori.
"Tsukasa-san," dijo Miyuki.
"Yuki-chan," dijo Tsukasa.
Kagami suspiró. "Yo… no sé porque, a lo mejor soy masoquista. Si, Konata. Escribí tu nombre."
"Misao," dijo Konata. "¡Sólo bromeo! ¡Es mi querida Kagamin, por supuesto!" añadió, mostrando el papel con el nombre de Kagami escrito.
"Y yo escribí el nombre de…", dijo Patricia, hizo una pausa dramática, y continuó, "¡… Ayano!"
La sonrisa de Hiyori desapareció al instante, y su mirada se dirigió al suelo.
"Lo siento, Hiyori. Pero eso es como fue hoy dia. ¿Tal vez te deba dar un chupetón a ti también?" dijo Patricia, sonriendo.
Hiyori se sobresaltó un poco, se agarró la nariz, y buscó una servilleta.
El orden en el que estaban sentadas, de manera horaria: Patricia, Konata, Kagami, Tsukasa, Miyuki, Hiyori, Misao, Ayano, Minami, y Yutaka. Patricia está al extremo de la mesa; Konata al frente de Hiyori, Kagami de Misao, etc. y Yutaka en el otro extremo, frente a Patricia.
No, Kagami no ha olvidado que Konata la espió el otro día. Sólo decidió dejarlo para otro momento.
Ya deben haberlo adivinado, efectivamente todos los vasos tenian jugo de naranja y sake. (#_#)
Puntajes finales: Patricia 14, Kagami 9, Hiyori 8, Konata 8, Yutaka 8, Minami 7, Misao 6, Ayano 6, Tsukasa 2, y Miyuki 2 puntos.
Perdón por la espera más larga de lo usual nuevamente, porfis, ya saben que las reviews son siempre bienvenidas. =D
