ESTE FANFIC NO ES MÍO. ES UNA TRADUCCIÓN.

La historia original en inglés es obra de Kou (Rietto) y se llama "One Step Away". Lo tiene publicado en la página "Archive of Our Own". Cuento con su permiso para hacer esta traducción y publicarla en esta página. El link a la página del fanfic original está en mi perfil, porque no me dejaban escribirlo aquí.

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Capítulo 12:

Habían frito pájaros para la cena, aunque el color de sus plumas no era azul. Zeno aún se estaba riendo. Realmente se estaba riendo. Habían pasado horas y aún no lo había dejado pasar. Sostenía su pájaro con manos temblorosas, con su barbilla contra el pecho y su cuerpo entero temblando.

Shin-Ah tomó un sorbo de la sopa que sobró de la comida. No estaba seguro de qué era lo que le había hecho perder más el apetito, que Zeno estuviera histérico por el comentario de Shin-Ah sobre los pájaros o el hecho de que Zeno pudiera entender a los pájaros y obtener ayuda de ellos. Miró su parte y estaba decidido a terminárselo, ya que de otra manera sería grosero con el pájaro, realmente no era muy apetecible.

"Tomar pájaro azul… su pájaro azul… para cenar… ¡Bujajaja!"

"Zeno se está riendo demasiado."

"Lo siento, lo siento… Déjame… Shin-Ah, realmente eres el más lindo. Sin duda. ¡Jajaja…!"

"Tampoco se por qué es divertido lo que he dicho…"

Después de la cena (la cual les llevó más tiempo de lo habitual porque Zeno no podía parar de reírse), Shin-Ah ayudó a Zeno a lavar los platos. Estaba oscuro, y Zeno no podía ver bien aún con la luz de la hoguera, así que esta fue una de esas veces en las que Zeno no insistió en hacerlo él por su cuenta.

Si lo dejaban hasta la mañana siguiente, podrían atraer a los animales. Si Shin-Ah no le hubiera podido ayudar, no habrían estado bien limpios, así que los animales habrían venido de todos modos. Así que por esta noche, Zeno dejo a Shin-Ah lavar los platos, mientras él los secaba a su lado. Shin-Ah se lo tomó en serio, el susurro de las hojas le sonaba fuerte por algún motivo.

Ao le había dicho que aunque fuera Seiryuu, siempre debía ser mucho más cuidadoso por la noche. Si veía una bestia, eso podía significar que había al menos otra docena cerca. Incluso si no había más que una a la vista, siempre vigilante. Estaba un poco ventoso, así que era difícil diferenciarlo. Shin-Ah no podía estar seguro de si los crujidos eran provocados por el viento o no.

Shin-Ah se preguntó si la preocupación sería suficiente como para mantenerle despierto, porque como era el poseedor de los mejores ojos se sentía responsable de vigilar por el posible ataque de algún animal.

Además, el grupo de artistas que supuestamente aún les estaba siguiendo, aún eran invisibles incluso para sus ojos de Seiryuu. También tenía que estar alerta por ello.

'Permanece dentro, no te vayas a pasear por ahí. ¿Acaso esa vieja mujer no te dijo lo mismo? Realmente, después de lo que esa vieja mujer dijo, tal vez realmente deberías apuñalar a Zeno de vez en cuando.'

Bueno, solo era para ser cuidadoso. No había nada malo en ello. También era probable que fuera porque Zeno se imaginaba que Shin-Ah odiaría más tener que tratar con gente que con animales salvajes, ya que los primeros normalmente tenían consecuencias a largo plazo cuando accidentalmente (o no tan accidentalmente, si era sincero no sería sorprendente si Zeno se rompiera pronto) eran matados mientras que si matabas a los segundos solo significaba más comida para la cena.

Y Zeno parecía preocupado.

Antes de que le entrara el ataque de risa en el que se encontraba.

(Sí, aunque estaba molesto, se está esforzando. Por favor, no te enfades con él…)

"Abi tenía un pájaro azul, ¿sabes?"

Le dijo Zeno finalmente, después de que su risa se hubiera calmado.

"Un verdadero pájaro azul, no un pájaro azul de otro mundo al que Zeno hacía referencia en nuestra conversación anterior. Un pájaro azul visible y audible que respiraba y ponía huevos. Ellos eran muy cercanos. Era raro ver a Abi sin Azu. Ah, Azu era el nombre el pájaro azul. Bonito, pequeño, lindo y azul, algo como-"

De repente Zeno se detuvo, por un instante pareció un poco sorprendido consigo mismo. Él miró su mano, luego a Shin-Ah, siguió alternando la mirada de uno a otro durante un poco de tiempo.

"¿…? ¿Qué pasa?"

"Eeh… ¡Nada! De todos modos, gracias a eso, Zeno ha estado pensando que los pájaros azules son como el valioso animal de Seiryuu. Para pensar eso lo has dicho tan fácilmente, con tu voz sonando tan parecida a la de Abi, es hilarante para mí. Abi debe estar llorando allá arriba en los cielos ahora mismo, habiendo escuchado ese tipo de sugerencia de su propio sucesor. Bueno, esa es una de las razones."

"¿La otra es?"

"Aah, bueno, los pájaros azules son el símbolo de la felicidad ¿sabes? Para ser exactos, lo eran, ¿supongo? Es raro oírlo en estos días. Comerse incluso la felicidad de los demás, ¿qué tan glotón eres, Seiryuu Shin-Ah?"

Los pájaros le resultaron aún menos apetecibles, y Shin-Ah sintió que su cuerpo amenazaba con vomitar. Instintivamente, se tapó la boca. Por lo menos, a pesar de que aún se estaba riendo un poco, Zeno tuvo la decencia de parecer arrepentido en esta ocasión.

"Lo siento, lo siento. Eso es algo malo para decírselo a alguien tan amable como Shin-Ah, mi culpa. Pero en realidad, es solo algo que la gente dijo durante un tiempo por una cosa tonta que les sucedió a Abi y a los demás. No está relacionado con la mitología en absoluto. Y ahora que Zeno piensa en ello, probablemente nadie fuera de nuestro círculo lo creía."

"… ¿De verdad?"

"Sí. Solo aquellos que nos conocían lo creían. Más como una broma, de verdad. No te preocupes, no vas a provocar algo por comerte nada. Aunque… lo inverso podría pasar."

Cuando Shin-Ah se quiso dar cuenta, los dedos de Zeno ya estaban en su yugular, simplemente ahí posados y apenas tocándole, y parecía pensativo. Lo más probable era que ahora Zeno estuviera considerando la posibilidad de que Shin-Ah estuviera enfermo por algo que había comido, no por las ideas que se habían plantado en él accidentalmente por las desconcertantes palabras y acciones de Zeno, y estaba comprobando la temperatura y el pulso de Shin-Ah. Sus ojos azules estaban visiblemente tensos, claramente estaba buscando anomalías en él a pesar de la oscuridad.

"Estoy bien. No tengo frío. Solo no quiero comer mucho. No pájaros."

"La pérdida de apetito es un síntoma de enfermedad, ¿sabes? Todavía hace bastante frío, hemos estado acampando fuera durante un tiempo, y debes de estar estresado por preocuparte por un montón de cosas. También Zeno cree que últimamente has tenido problemas para dormir por eso. ¿O quizás has estado tratando de no dormir a propósito? De todos modos, no sería sorprendente que cogieras algo."

Shin-Ah tragó, repentinamente nervioso ante la posibilidad de que eso fuera cierto.

Imágenes aparecieron en su mente, de Zeno en pánico triste y preocupado, y la voz de An-Hi resonó, inusualmente alta en sus oídos. Casi tan alta como la voz de su ser querido.

Fue un recordatorio de cómo Zeno podría hacer las peores cosas a cualquiera que creyera que estuviera perturbando a Shin-Ah, física o mentalmente, por influencia externa o simplemente por un suceso natural. En este punto, Shin-Ah tenía pocas dudas en su mente de que Zeno podría hacerles lo peor al grupo que les estaba acechando con el único propósito de eliminarles a todos, solo porque pudiera percibir que ellos eran la principal fuente del estrés de Shin-Ah.

Debía evitarlo a toda costa.

"… entendido. Le diré a Zeno si me siento mejor más tarde. Y me iré a dormir pronto esta noche."

"Se agradece."

Como era de esperar, Zeno pareció aliviado con su respuesta y revolvió el pelo de Shin-Ah como cada vez que Shin-Ah estaba de acuerdo con él. El pequeño dragón no sabía qué tipo de expresión estaba mostrando en su rostro medio cubierto, o cuánto podía ver Zeno a pesar de la oscuridad ya que parecía un poco divertido y herido al mismo tiempo, pero eso no podía ser una sonrisa.

"¿Confías en Zeno? Zeno dijo que te protegería, ¿verdad? Zeno realmente lo hará, ¿sabes? Así que, Shin-Ah, no te preocupes y descansa tranquilo. Déjale a Zeno la vigilancia."

Le dijo mientras cogía las cosas que había llamado 'surtido calmante de Shin-Ah' e hizo lo que parecía ser una cama improvisada junto a él.

Shin-Ah confiaba en Zeno, y sabía que estaría a salvo mientras Zeno estuviera allí. También sabía que Zeno haría cualquier cosa. Esa era la parte aterradora, para ser sincero. Sin embargo asintió de forma vacilante y se instaló en el lugar que había preparado para él, utilizando el muslo de Zeno como almohada.

La sonrisa que puso era inquietante.

Él dijo que era mejor confrontarles en este punto, pero.

Por una razón diferente a su usual miedo a estar cerca de otros seres humanos en general, Shin-Ah les temía mucho.

A este ritmo, debería olvidarse de asentarse en algún lugar, incluso visitar aldeas pequeñas sería arriesgado.

'Genial. Simplemente genial. La única cosa que te impide tener un hogar propio es la sangre de Seiryuu y tienes la suerte de estar feliz yendo con un monstruo cuya primera solución para todo en cualquier situación parece ser matar. Uno o dos años, mis narices.'

Más razones para vigilar por posibles peligros. Por el bien de todos.

Gracias a los cielos que era él el que tenía los ojos de Seiryuu.

Hablando de eso, ya que Shin-Ah no se sentía enfermo (por lo menos no por una enfermedad), no creía que su visión se fuera a ver afectada. Plena potencia, claridad muy alta. Lo normal, pensó Shin-Ah. Pero aún así, no importaba en qué dirección mirara, no había nadie a la vista.

Ellos eran buenos.

Para ser capaces de escapar de la mirada de Seiryuu, eran muy buenos.

Una vez más, los ojos de Seiryuu no eran perfectos.

Shin-Ah tampoco podía ver las cosas que estaban justo en frente de él, como por ejemplo la mermelada que manchaba su máscara cuando comía bollos dulces. Podía ver a través de las cosas, pero Shin-Ah tenía que forzar sus ojos para hacerlo y no era algo que pudiera hacer inconscientemente. Ya era suficientemente difícil ver a través de la máscara. Al encontrarse en un bosque con espesa vegetación como aquel su visión era casi la misma que la de un humano normal. A esto había que añadir que el propio Shin-Ah se despistaba cada vez que pensaba mucho en algo.

Que era casi todo el tiempo, si era sincero. La gente (y ciertamente, especialmente Zeno) casi siempre le confundían.

'No hay nada bueno en ellos. Inútiles y problemáticos.'

¿Tal vez ellos no eran realmente tan destacados después de todo…?

En realidad Ao tampoco confió nunca en ellos. Era por eso que podía pelear más o menos igual después de que su visión se deteriorara. Escuchar es mejor, le decía siempre.

El sonido de los crujidos aún era fuerte en sus oídos.

Tan fuertes y desde todas las direcciones, se sentía como si estuvieran rodeados de enemigos ocultos.

"… ¿Sin embargo es una buena idea… ir a dormir?"

"Por supuesto, más horas de sueño significa más crecimiento para Shin-Ah. Sin embargo Zeno no lo hará, así que deja a Zeno la vigilancia nocturna hasta que dejes de crecer. Sí, buena idea. Por favor, deja que lo haga."

"Sigo oyendo crujidos… tal vez es el viento, pero…"

"¿De verdad? Zeno no ha oído nada. Y no está tan ventoso esta noche, ¿no? El fuego fue fácil de encender."

Shin-Ah realmente se arrepintió de haberlo mencionado. Por un segundo, Zeno pareció realmente sombrío y aterrador. Por supuesto, tratándose de Zeno, sonrió tan ampliamente como siempre al instante siguiente.

"Estás demasiado preocupado. Por eso eres excesivamente consciente de los alrededores. Estamos en un bosque, así que podrías estar escuchando pequeños animales bebés, ¿sabes?"

"¿Bebés lobo?"

"No, los lobos bebé no salen de su madriguera. Cielos, estás demasiado tenso. Lo sé. Tal vez concentrarte en otra cosa haga que te sientas mejor, ¿no? Entonces Zeno te contará una historia. ¡Una historia para dormir! Zeno siempre ha querido contarle una a alguien. Una historia de terror sería perfecta, justo como las que los demás solían contarle antes a Zeno a la hora de dormir a pesar de que no era un niño."

Al parecer Zeno no le iba a contar las historias detrás de las constelaciones que le había dicho, las cuales Shin-Ah raras veces escuchaba hasta el final, ya que pocas veces podía luchar contra sus párpados pesados, eran como cuentos para dormir.

Sin embargo… ¿de terror? Era un género inesperado para una historia para dormir para un niño. Shin-Ah había visto a muchos niños que les contaban historias para dormir, y nunca eran de terror. Todas siempre terminaban con un 'felices para siempre'. ¿Cuál de los amigos de Zeno le dijo que estaba bien asustar a los niños para dormir? Shin-Ah apostaba a que había sido Shuten.

"Ah, no, no fue Shuten, en realidad fue Guen. No es inesperado, y tampoco era porque fuera malo. En aquel entonces, todo tipo de horripilantes historias sangrientas eran contadas a los niños antes de dormir. Ellos decían que es más efectivo inculcar lecciones para la vida a través del miedo. Sin embargo al parecer, más y más se dieron cuenta de que ver sus expresiones emocionadas era mejor que las aterrorizadas, Guen incluido, así que se volvieron más felices y menos sangrientas a lo largo de los años."

Bueno, para Shin-Ah no había nada más aterrador que las pesadillas que solía tener todas las noches. No le haría daño satisfacer a Zeno. Además, Shin-Ah dudaba que le afectaran mucho. No cuando estaba envuelto por las cosas de Ao, y literalmente durmiendo encima de Zeno.

'Cierto. Lo bueno es que tienes el sueño ligero.'

Realmente bueno, pensó Shin-Ah. No podía dejar que Zeno se marchara. Alguien podría morir. Sus planes podrían ser arruinados.

"He dicho terror, pero no es algo que debería asustarte, ¿cree Zeno? Huum… y Zeno sinceramente piensa que un poco se suspense te ayudará… La atmósfera también es perfecta."

"… solo sigue adelante. Si no puedo dormir será mejor para mí también."

"¡Vaya, eso es terrible! Está bien, está bien, nada de terror. Veamos… erase una vez, un monstruo solitario que se encontró con un ángel caído y se enamoró."

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La idea de Zeno para distraerle funcionó, porque Shin-Ah le escuchó hasta el final y no podía dejar de pensar en la historia.

Los ángeles no podían vivir en la tierra, no podían tolerar las toxinas que hay en el aire de la tierra. El ángel ya estaba muy débil y enferma cuando conoció al monstruo.

"Está bien. Estoy acostumbrada a ello. De todos modos pronto regresaré a los cielos."

Le dijo ella con una sonrisa, y en ese momento el monstruo se dio cuenta de algo. A pesar de que el ángel había oído historias sobre su monstruosidad, al ser amable y gentil, la criatura que tenía en frente no era un monstruo para ella. Ella estaba viendo a un humano.

Quizás era por el aire tóxico que la debilitaba. Quizás si hubiera estado sana habría sido capaz de darse cuenta. Era por eso que quizás él estaba aliviado por la debilidad del ángel.

Pero el monstruo no podía soportar verla así de enferma. Así que fingió ser el humano que solo el ángel podía ver en él y trató de conseguir medicina para hacer que ella se sintiera mejor hasta que otros ángeles vinieran a por ella.

"Si tan solo el tiempo se detuviera…"

El monstruo también rogó por ello, pero era mejor para el ángel que regresara a los cielos, así que no dijo nada.

Aún así, para el monstruo solitario, ser dejado atrás por el ángel sería muy triste. Después de un tiempo no podía soportar pensar en volver a su antigua forma de vida solitaria antes de conocer al ángel.

Por capricho, él la pidió matrimonio.

Después de que ella dijera que sí, él se rompió.

Él gritó su frustración y su enojo y rogó al dios que le había convertido en un monstruo. Él haría lo que fuera, así que convirtiera a ella en humana.

"Déjala quedarse. Déjame estar con ella."

"No… un ángel no puede quedarse."

"Está bien si solo es durante un día más. Por favor… haré lo que quieras. ¡Puedes convertirme en tu esclavo, y no me importaría! Solo… por favor…"

Pero el dios no respondió.

Y los días siguieron pasando hasta que llegó la hora de que el ángel regresara al cielo.

"Hey… volvamos a encontrarnos en el cielo."

Le dijo ella, a aquel que ella creía que no era un monstruo sino un humano, y los humanos se reunían con los ángeles en el cielo después de su muerte.

"Quizás el dios le escuchó. Los monstruos no tienen una forma para comunicarse con los dioses. Tal vez el dios retrasó la hora en la que los otros ángeles debían ir a por ella sin que el monstruo lo supiera. Realmente no se sabe. Más tarde, el monstruo se dio cuenta de que era muy cruel que él lo pidiera. Mantenerla a ella sufriendo por su propio egoísmo, como era de esperar de un monstruo, pensó."

Al darse cuenta de eso, mucho tiempo después que el ángel regresara al cielo, el monstruo decidió espera a que los apóstoles profetizados por los dioses renacieran y juró cumplir su juramento al dios.

El dios podría haber concedido su deseo, así que el monstruo juró hacer lo que esperaban de él.

En tiempos de caos, él les protegería. Se aseguraría de que nada les pasara. Les mantendría a salvo y felices, y les ayudaría a poner fin a la época oscura en la que iban a nacer.

Y seguramente, todo el mundo vivirá feliz para siempre.

Era una historia extraña para Shin-Ah.

Las palabras finales sonaron un poco alarmantes. El final aún no estaba claro. Quedó sin decir lo que el monstruo haría para proteger a los apóstoles.

"Suena… como… el principio de… una historia de terror."

"Lo es, ¿verdad?"

Recordó Shin-Ah que le respondió Zeno a su mente confusa.

Quizás hace mucho tiempo, antes de que las historias cambiaran, la historia continuara como una historia de terror, donde el monstruo destruyera todo para proteger a los apóstoles.

O quizás, el monstruo nunca pensó que debiera compensar al dios por el tiempo que podría haberle dado. Quizás, él terminó odiando a los apóstoles y en vez de eso les hizo daño para vengarse del dios.

Había un montón de posibilidades. Ninguna de ellas parecía que fuera a terminar bien, por lo menos las posibilidades que Shin-Ah podía inventarse.

"La moraleja de la historia es que puedes ser bendecido sin darte cuenta."

No darse cuenta de una bendición no era algo bueno en la opinión de Shin-Ah. ¿Por qué sería esa una buena lección? Quizás… ¿recordar no pedir demasiadas cosas? ¿Recordar que siempre hay alguien que sufre más que nosotros?

Pero, por el contexto de la historia, no sonaba correcto. No era como si el monstruo llegara a ver a alguien menos afortunado que le hiciera darse cuenta de que estaba siendo bendecido. Por supuesto, el hecho de haber conocido a un ángel era una bendición pero seguramente el monstruo no se había dado cuenta de eso. Si se trataba del ángel, entonces la mejor moraleja habría sido 'nada dura para siempre'.

"… ¿has hecho la historia tú mismo, Zeno?"

"Zeno ha sido descubierto, eh."

"Sí. Es… rara. Y… difícil de entender."

Zeno se rió, y dijo que no era extraño. Después de todo Shin-Ah casi siempre le encontraba extraño.

"Aunque esta no es una historia de terror, afortunadamente. El monstruo no mató a nadie. Tampoco a la señorita que esta subida en el árbol, Zeno no la hará nada. Lo promete."