Quien diría que se encontraría en esta situación, aquella pequeña mujer estaba en frente suyo queriendo decir algo , sin embargo las palabras no salían de sus labios. Se le notaba nerviosa o eso deducía pues ya iban como tres veces que se sujetaba el cabello.
-Yo...-
Por fin
-...tu hermano-
Karin sabía quién era ella y como no conocerla. Gracias a uno de los reportajes que vio hace años donde ella fue protagonista inicio su maravillosa vida de asesina. La admiraba , debía de admitirlo, pero con las misma intensidad deseada clavarle un cuchillo en el pecho por haberse acercado a su hermano .
-Kuchiki Rukia en persona- la pelinegra se acercó a ella lo suficiente te para observarla claramente. Era una persona pequeña ,no podía creer que ella hubiera cometido tantos crímenes- Te pediría un autógrafo , pero en este momento no eres mi persona favorita-
-Necesito hablar contigo- parecía un murmullo su voz. Su vista giró hacia Kyoraku que estaba esperando al lado del auto en el que había llegado. -Por favor –

-¿Es urgente?

-No te imaginas cuanto-
Karin asintió ,ella quería interrogarla en privado y por ahora Kyoraku sobraba, aunque sonara mal.
-Te veo en 10 minutos en el café que está a la vuelta - la chica de ojos lila asintió y se fue.
Karin se acercó hasta su guardaespaldas y le pidió ir a tomar un café antes de llevarla a su nuevo trabajo . El por supuesto que no se negó , aún tenían algo de tiempo para poder llegar. Ambos subieron al auto y ella le dio la información del café que estaba cerca, era un lugar pintoresco , pero con la característica de que tenía un par de mesas pegadas a la pared posterior, donde nadie las podía ve a menos que estuviera a su lado. Perfecto

Ahora la cosa era como distraer a Kyoraku para que la deje sola al menos unos 15 minutos. Miro a sus costados , no había nada más que algunas de las bolsas que compraron . Suspiro frustrada , cómo podría hacer que su fiel guardaespaldas la deje sola. Tomo una de las bolsas y comenzó a buscar algo , lo que sea.

Kyoraku en ese momento vio por el espejo retrovisor que la señorita estaba buscado de forma ansiosa en cada una de las bolsas-¿Sucede algo malo?

-Parece que me olvide de pedir un par de cuerdas más. En la mayoría de las presentaciones que tuve siempre se me rompieron al menos una o dos. No creo que sean suficientes con las que tengo aquí- mintió. Que descarada.

-¿Le importa si la dejo en el café sola por unos momentos? Así podrir a la tienda a traerle algunas cuerdas –

-¿No te importaría?

-Por supuesto que no, después de todo es mi trabajo-

Karin asintió dando gracias a que su guardaespaldas era demasiado bueno para su bien . Al llegar ella le dijo que no necesitaba acompañarla a la mesa , ella lo haría sola. Siendo así Kyoraku la dejo en la puerta y partió nuevamente a la tienda de música.

Ella camino a paso lento a las mesas que estaban al fondo y ahí la vio, ya estaba sentada y esperándola con dos tazas de café humeante. Tomo asiento justo en frente de le ojilila.

-Ahora si , no hay nadie que nos pueda ver justo como querías ¿Qué quieres ahora?

-No es necesario la agresión- tomo un sorbo de su café- Me supongo que Aizen te habrá informado de mi trabajo –

-Oh por supuesto que si. Se que eres capaz hasta de acosarte con el maldito demonio solo por conseguir terminar tu trabajo-

Sonrió de medio lado- Vaya , no pensé que me había alagado de tal manera. Es un honor que me describas así –

-Yo no lo veo así-

-Lo dice quien tortura por diversión-

La sangre de la morena se congelo por completo. No imaginaba que Kuchiki Rukia la conociera, en otras circunstancias se encontraría alagada.

-No es por diversión- tomo la humeante taza de café entre sus manos y bebió un pequeño sorbo de esta- solo lo hago cuando en verdad alguien lo merece

-Entre gitanas no nos vamos a leer la mano , Karin-chan. ¿A cuántas personas has eliminado ya? 10 15 o quizá mas - sonrió de nuevo- Niégame que cuando lo haces no sientes una alegría inmensa al saber que este podrido mundo se está librando d una escoria , porque yo sí y a diferencia de i yo si torturo a cada uno de mis objetivos.

-Esas enferma-

-No tanto como tú, digo , enredarte por un año con el pobre de Hitsugaya solo porque se le paso la mano con su esposa . ¿No es igual de enfermo? Al menos yo solo los torturo por un periodo pequeño de tiempo , pero tu... somos iguales Karin.

En ese momento cayo en la cuenta de la verdad. Era cierto que pasaría un año completo al lado del peliblanco para darle muerte por la espalda , cuando ya haya confiado en ella.

Era igual ella.

-Da igual si somos iguales o no , tu forma de trabajar y la mía tampoco lo son. Tu acabaras con mi hermano si no termino mi trabajo y no quiero eso. Así que da igual la forma en la que termine el mío, alguien terminara muerto al final

- Eso es por lo que quería hablar contigo- por primera vez desde que comenzaron la conversación ella se puso seria- Tienes que terminar con tu trabajo si o si porque si no yo me encargare de que lo hagas y no te va a gustar como lo haga- ¿era una amenaza? Por supuesto que lo era –

Se levantó de la silla camino hasta la salida. – Por supuesto que terminare con mi trabajo , liberare a mi hermano de tus garras –

No sabía si la había escuchado , pero esperaba que sí. Ahora que conocía como era en verdad Kuchiki Rukia debía de tener cuidado con ella, puede que sea pequeña pero lo compensa con la lengua afilada que poseía y el deseo de muerte que destilaba por cada poro de su cuerpo. Ella le hacía dar vida al dicho el mejor veneno viene en frasco pequeño.

Se levantó de la mesa , dejo unos billetes sobre ella y se encamino a la salida. Justo en ese preciso momento vio como llegaba Kyoraku. Localizo donde se estaciono y se subió de inmediato al auto

-¿Todo bien?- pregunto el por el retrovisor

-Por supuesto , solo que el café estaba con demasiadas personas dentro. Sera mejor que vayamos al club, no quiero llegar tarde a mi primer día de trabajo.


Era inicios de la noche cuando ambos arribaron al lugar , Kyoraku le ayudo a cargar el violonchelo , mientras ella levaba algunas bolsas con los repuestos que pueda llegar a necesitar. Al llegar al club encontraron a un hombre, para su sorpresa, joven con un extraño color de cabello morado y pestañas de colores. Llevaba puesto un traje color gris con una llamativa camisa color naranja. Este sonrió al verla y abrió los brazos en su dirección – Karin Kurosaki en persona- al legar al frente de ella la estrecho entre sus brazos y le dio un beso en cada mejilla- Me alegra conocerte al fin. Tuve la suerte de que tu primo se pusiera en contacto conmigo , así logre localizarte-

-Si verdad. Mi primo es... muy colaborador con su familia- no sabía que otra cosa decir de su primo. Fue lo primero que le llego a la mente – Encantada en conocerlo usted es...

-Yumichika Ayasegawa, para servirle en todo lo que desee- tomo una de sus manos y la beso delicadamente en el dorso de la misma. Ella se sonrojo aunque trato de disimularlo - No sabes cuánto busque para localizarte. El día en el que tocaste fue lo suficientemente perfecto para que a la mañana siguiente llegaran persona tratando de localizarte . Me hubiera encantado encontrar a tu compañera, hacen un dúo espectacular .

-¿Ururu?

-Con que así se llama, si podrías contactarte con ella . Entre las dos el público se volverá loco , te lo garantizo-

-Veré que puedo hacer-

-Perfecto , ahora el club se abre a las 9 de la noche. Como son algo de las 7 te llevare a tu pequeño espacio , disculpa que no pueda ofrecerte algo mas pero tenemos varios trabajadores aquí bueno no le puedo dar a uno lo que a otro no , no es mi estilo.

-No se moleste, me acomodo en cualquier lugar.-

-Genial , te dejare en tu camerino. Ahí podrás guardar tus instrumentos si quieres y practicar las veces que necesites. Dentro de media hora convocare a los demás miembros del club para que los conozcas , estoy seguro de que les agradaras parecer buena niña –

Si supiera...

-Entiendo , por ahora creo que llamare a Ururu y le comentare su idea –

-Perfecto , pero...- su vista se dirigió al gran hombre que se encontraba a su lado, quien tenía una mirada dura - ¿viene contigo?

- Ah sí, lo siento Kyoraku me olvide de presentarte- el negó con la cabeza

-No se preocupe-

Karin lo tomo del brazo- Él es Kyoraku y es mi ...

-Soy su niñero , mucho gusto- quito la seriedad de su rostro y la reemplazo por una sonrisa burlona. Le estiro la mano en forma de saludo.

El rostro de Karin era todo un poema , niñero, niñero , NIÑERO! Lo mataría , de eso era seguro , tomaría su cabeza y la destrozaría para luego disfrutar de como encerraría su cuerpo y...

-Un gu-usto- el jefe le devolvió el saludo-Karin no pensé que necesitaras de uno ¿tan traviesa eres que tus padres aun necesitan que estés con niñero? No pensé que esa carita angelical pudiera hacer tales cosas- se acercó a ella y le toco la nariz con un dedo de forma acusatoria.

-No es así- empuño las manos y apretó los dientes para no gritarle un par de cosas a su querido guardaespaldas- Es más bien mi garantía para salir- tranquila , respira , cuenta hasta 10 y estarás bien .

Ayasegawa la miraba de forma incrédula , no podía concebir que una chiquilla tan joven vaya a trabajar con su niñero. Algo no le gustaba- Bueno , da igual- le restó importancia - Niñero o no , estas con Karin-chan así que ponte cómodo . Nos vemos después, tengo que terminar con algunos asuntos pendientes- sin decir más se fue en dirección contraria.

Giro lentamente hasta quedar cara a cara con el castaño- En mi defensa , en verdad soy tu niñero. Soy quien ve que no te metas en líos-

-Por orden del enano-aclaro.

-Por orden de mi jefe, si- repitió el mismo acto que su jefe, solo que le dio un pequeño golpe en la nariz – Llevare los instrumentos a su camerino , apresúrese y llame a su amiga –

Y la dejo sola en medio del lugar.