*Chiquitita*

Los labios se separaron lentamente. Sus corazones se hincharon con esa rara sensación que desconocían llamada felicidad, la breve distancia del alejamiento les produjo frío e instintivamente se volvieron a acercar. Él la miró fijamente y se perdió en esos ojos que amó desde el día que la conoció y supo que el brillo que había en ellos no era producto de ninguna actuación y sintió miedo porque entendió que a partir de ese instante no podría vivir sin tenerla entre sus brazos. Sí, había un maldito contrato y ella era una interesada pero él estaba dispuesto a dar todo lo que poseía con tal de sentirse tan pleno como en ese instante. Ella se acurrucó en su pecho, pidiendo al tiempo el regalo divino de pasar lento, de nunca dejar terminar ese instante mágico donde se sentía cálida y protegida, si por ella fuera se quedaría en esos brazos eternamente pero le dio miedo, al saber que él jamás sentiría lo mismo, que todo era producto de un contrato con un plazo que él había dado y que ella había aceptado y que acabaría en dos meses, asesinando a la magia y dejándola completamente destrozada. No, ella no se podía enamorar…no de él, brincó como si le hubieran dado un susto y se apartó de su pecho, pero las manos posesivas y firmes de él rodeándola no le permitieron pararse del todo…

- ¿qué pasó?- Susurró él acercando su cabeza al rostro de ella, dándole un besito en la comisura de los labios y borrando la distancia que ella había marcado

-me asustas… - murmuró su verdadero pensamiento, con voz débil, Finn la volteo para que nuevamente quedara frente a sus ojos

-Tú también me asustas-confesó sincero

-¡Yo no soy un ogro!

-No… pero eres una pequeñita cosa molesta y chillona, roba la voluntades que me hace hacer cosas que no quiero- dijo en su tonito gruñón pero moderado

-pues no te vi muy renuente a mi beso- defendió Rachel

- No, tus besos son todo un deleite ¿Quién se negaría a eso?- preguntó él con un tono bobo Rachel sonrió de oreja a oreja, sintiéndose sorprendentemente poderosa, Finn observó esa sonrisa y supo que haría cualquier cosa por verla instalada para siempre en el rostro de su novia

-Daría un millón de dólares por esa sonrisa

-no, ¡más dinero no por favor!-suplicó Rachel, desconcertando a Finn ¿dónde estaba la ambiciosa mujer con la que tenía un contrato? -Ella continuó - sabe señor Hudson, algunas cosas no tienen precio, le regalo mi sonrisa con gusto

-y… ¿si la sonrisa se acompaña con un beso?-pidió

Rachel volvió a sonreír y se acercó, pero planeado no era tan fácil, hasta entonces todos los besos habían sido robados o esporádicos, pero por petición, era el primero, ella se movió hacia un lado, él hacia el otro, chocaron con un golpe en la nariz y rieron juntos como dos tontos adolescentes burlándose de sus pocas habilidades en el arte de besar. Ella se volvió a sentir tan confortable que recordó su miedo

- Finn yo… ¿qué estamos haciendo?...no podemos permitir… el contrato

- shhhh olvida el contrato

-¿olvidarlo?-ahora Rachel era la desconcertada- ¿tú olvidarás a tu valiosa empresa? Yo firmé un contrato, es legal y…

favor, olvídalo…por el momento… ¿sí? sólo por un momento…no sé qué es lo que voy a hacer con la empresa, no sé qué es lo que me pasa contigo y el contrato me confunde más… yo sólo sé que tenías razón Rachel…concebir al bebé así nada más, utilizarte nada más con esos fines … no, contigo no sería capaz tú no eres ese tipo de mujer…lo sé y no sé por qué lo sé pero no es sencillo y entonces…entonces necesito conocerte y… ¿déjame conocerte por favor… sólo así podré desenredar esta confusión tan dañina y tan placentera

- ¿estás confundido?

-Mucho

-Yo también… no sé qué me pasa cuando estoy contigo, parece que soy otra mujer, una que no conocía… aunque tengo una teoría de por qué aparece esa otra Rachel… ¡Me gustas!-dijo sonrojándose completa

-¿te gusto?

- si señor ogro, eres guapo, si yo tuviera un millón de dólares los pagaría pero por tus labios… ¡son sexis!- dijo maldiciendo a su pudor que la hacía sonrojarse cada vez más- eres bueno, te preocupas por los demás y eres muy tierno ¿a qué mujer no le ibas a gustar?

- Tierno y bueno… ¿yo?

- sí, sólo que tú eres el único que no se ha enterado

-Tú también me gustas

-¿en serio?

- imagínate, si te escogí para ser madre de mi hijo… no estoy ciego, ¡eres hermosa!

- entonces es cierta mi teoría… me gustas, te gusto… simple y completa atracción

- correcto- aceptó Finn

- no nos podemos enredar, no enamorarse… no para no salir lastimados

- Está bien

- tú eres muy inteligente… creo que yo también, vamos a poder manejar esto…

-Sí, sí podemos- Finn asentía a cada punto de Rachel como si él fuera un niñito y ella una vieja sabia que había venido a ofrecerle las respuestas a todas las preguntas del universo

- no sentimientos, no heridas… quién sabe, si la atracción se acaba un día podemos ser amigos- dijo Rachel esperanzada

Finn no asintió a esto último, no creía poder ser su amigo, él no creía poder dejar de verla como la mujer que quería cerca de sí toda la vida, así que planteó otra opción

- o si no se acaba… en el proceso… podemos conocernos… si se da algo más… yo no me negaría

- Por mi está bien…lo que suceda - dijo ella pensativa y él nuevamente le robó un beso en el que se dejaron llevar con pasión, esta vez las manitas traviesas de Finn empezaron a reclamar lo suyo, sin pensamiento alguno ni pudor, ni detenciones…con las cartas sobre la mesa por fin podían ser ellos mismos.

-Finn…-dijo ella en cuanto separaron sus labios, al sentir nuevamente la reacción del cuerpo de él entre sus propias piernas

-Uhmm- se quejó el por la interrupción

- Aquí no… está Mercedes afuera… yo también quiero lo mismo que tú...pero no ahora…

- ok no- dijo Finn apenado al saber que ella estaba leyendo su cuerpo, aunque sintiendo tranquilidad al saber que querían lo mismo

- voy…voy a trabajar ¿nos vemos en la noche?

- si… yo también tengo trabajo qué hacer

- ¿Finn?

-¿qué?

- Me… me tienes que soltar para que pueda levantarme e irme…

- No quiero- dijo autoritario

- ¡por favor!- pidió tierna con esa miradita que derretía a Finn

-¡por Dios!, debí pedir que te arrestaran en el aeropuerto, sí eres una… ¡ladrona!... ¡roba voluntades!- dijo enojado y soltándola- una mirada de esas y logras que haga lo quieras… aunque no esté de acuerdo

- Ya, ya enojón –dijo arreglándose el desparpajado cabello- ¡Nos vemos al rato señor ogro!

- ¡Si chiquitita!

Rachel sintió que le faltaba la respiración… Finn… el jefe, el imbécil del aeropuerto… el ogro… su ogro ¿diciéndole una palabra cariñosa? quiso comérselo a besos, llegar hasta donde tuvieran que llegar, no importaba Mercedes, no importaba el mundo, pero en lugar de eso reaccionó y se burló

- ¿Chiquitita?- lo miró con ira fingida y alzó la voz- Eso, señor Hudson, es un adjetivo despectivo, me hizo un comentario ofensivo, se burla de mi estatura, ¡eso es maltrato laboral!- y con las manos en la cintura golpeó el suelo con un pie cual niña berrinchuda, Finn la miró divertido

- y "señor ogro" ¿qué es según usted señorita Berry? ¿Un cumplido?

– No es lo mismo, usted actúa con ventaja… es el jefe, abusa de mi rango inferior…es un tirano

-No se pase, señorita, que este ogro, jefe tirano despiadado le ordena que vaya a trabajar en lugar de andar perdiendo el tiempo coqueteando con su novio…

-adiós ogrito enojón- dijo en su sonrisa ya familiar- tengo un jefe gruñón

-espero un trabajo excelente…te estoy vigilando chiquitita…-respondió él lleno dicha… si se iba a volver loco algún día…cuanto antes mejor, pero por ella…

-0-0-0-0-

Rachel entró a su oficina, le pareció que había pasado una eternidad desde la última vez que estuvo ahí, tomó un poco de agua para su planta

- hola Esther, me alegra saber que sigues hermosa… ¿sabes? Soy feliz, tú también vas a serlo… creo que vas a tener un poco de tranquilidad…

- ¿Quién eres? ¿Por qué hablas con la planta? y ¿qué pretendes con mi hermano?- le contestó una voz aguda saliendo del archivo

Rachel reaccionó al instante… ¿hermano?…y esa cara… estaba segura que la vio en una foto de los accionarios de la empresa, en recepción… no tardó en ubicarlo, era Kurt, el hermano de Finn y había salido de su archivo con cara de asesino

- Kurt- dijo ladeando la cabeza, lo más diplomática que pudo

- ¡contesta!- ordenó

- Rachel, Rachel Berry, novia de Finn Hudson- dijo molesta…otro enojón…ya tenía uno, no quería otro…

-¿novia? – dijo mirándola de pies a cabeza- ¡Qué astuta princesita! ¿Tan pronto lo atrapaste?

-No te voy a permitir que…

- ¿de dónde eres? ¡Contesta!

- de Ohio

-¿tus padres?

- ¿mis padres?…- Rachel suspiró seguramente así se debía sentir un interrogatorio policiaco, ¿podía mandar lejos a Kurt?…no, se tenía que tranquilizar era su cuñado ¿no? Así que contestó- sólo tengo un padre vivo, el otro falleció, eran una pareja Gay y estoy muy orgullosa de ello, así que no me puedes juzgar por eso- aclaró defensiva

- ¿tu madre?

- no sé y no me interesa

-¿qué haces aquí?

-Archivo los papeles de la empresa…los antiguos, los de tu padre

- Christopher no era mi padre… ¿estudiaste archivonomía? ¿Estás capacitada para este trabajo? O sólo lo conseguiste envolviendo a Finn

Golpéalo Rachel, golpéalo era lo único que le decía su cabeza…, sopórtalo, hazlo por Finn… le decía su corazón

-No tengo la carrera pero claro que estoy capacitada puedes preguntarle al señor Evans, él es mi jefe directo, no Finn

-¿qué estudiaste entonces?

- Arte-dijo Rachel hastiada- Artes escénicas en New York Academy of Dramatic Arts

-NYADA…sonrió Kurt

- sí NYADA –otro bipolar, ¿por qué le sonreía?

- ¡entonces si eres tú! Sirena de Adam

Sirena era el apodo que le daba Adam Crawford... su antiguo maestro de canto… ¿cómo sabía ese grosero eso?

- Mi nombre no te dice nada… ¿Kurt Hummel?

- ¡Kurt Hummel!- gritó Rachel emocionada- eres toda una leyenda en NYADA, siempre desee haber llegado cinco años antes para haberte conocido, todos decían que sólo tu versión de Defying Gravity se equiparaba con la mía… si nos hubiéramos conocido pude haberte ganado…

-A mí también me llegaron rumores de ti y de tu versión que casiiii es tan buena como la mía-contestó Kurt despectivo

-¿en serio?

- Adam es mi novio, algo me contó de una pequeña con voz celestial…

-eso no lo sabía

-pues ya lo sabes princesita… lo que me sorprende es cómo llegaste aquí

- la vida da muchas vueltas y muchas sorpresas- dijo Rachel en tono de desilusión

- sí, ser artista no es fácil- dijo resignado- ¿te asusté?-preguntó divertido

- ¡me enojaste!-respondió Rachel

- sólo quería comprobar que eras tú la sirena de mi Adam, entre a la oficina de mi hermano los vi besarse sin remordimiento alguno, pedí informes y Mercedes aparte de hablar maravillas de ti, me dijo que cantabas muy lindo y luego até cabos con tu nombre…

- guau, que intuitivo a mi ni siquiera se me ocurrió que el Kurt hermano de Finn fuera la leyenda de NYADA

-¡mamá se va a morir cuando sepa que eres novia de su hijo! Ella también escuchó tus odiseas de boca de Adam…

-No, ¡que no se muera!

- no sí que no- dijo Kurt Exaltado- ¡era una expresión Rach!… ¿te puedo llamar Rach?

- claro, lamento no haberte reconocido… el apellido…

- Finn y yo somos medios hermanos…larga historia… no sé cómo te pudiste fijar en un tipo como él

- ¿por qué no? ¡Es increíble! Con un alma hermosa

- evidentemente estás enamorada porque No, no lo es, pero tal vez tú logres que lo sea

-Yo no tengo dudas de lo que es, pero si piensas diferente, pones demasiadas esperanzas en mí

- aunque no lo creas porque nos acabamos de conocer…sí mis esperanzas están puestas en ti…tal vez tu logres encontrar el corazón de mi hermano, lograr que nos perdone a mi madre y a mi...

- ¿tan grave fue?-preguntó Rachel curiosa,

- le ocultamos durante varios años las infidelidades de su esposa

- entonces es cierto…ella lo traicionó

- sí, pero nosotros no, no quisimos proteger a Queen, lo hicimos porque lo amamos…no queríamos que sufriera

-sufrió de todos modos

- Lo sé, lo sé Rachel… pero que tú estés con él, significa mucho, significa que no lo dejamos imposibilitado para amar…

-Espero no defraudarte.- confesó ella

-No, no lo harás tú no eres Queen…- dijo melancólico- ¡tienes que ir a la casa!- cambió de tema- le diré a mamá que comerás con nosotros… el miércoles estamos libres…

- no sé que piense Finn…

-pregúntale, estamos organizando un festival de caridad- dijo disponiéndose a salir- yo en lo personal rogaría porque cantaras en el evento… en la comida podríamos planearlo… ¿un dueto?-preguntó ilusionado

- Está bien, le preguntaré

- otra cosa Rach…

- dime

- te faltó contestar ¿Por qué hablas con una planta?- dijo en gesto de asco viendo a la indefensa Esther

- porque estoy loca y también hablo con los vegetales- rió, Esther la iba a meter un día al manicomio

- ¿él te la regalo?

-¿él? ¡No! La planta ya estaba aquí cuando yo llegué, estaba muy descuidada la pobre

- Es la hija de Finn…no me extraña que la haya aventado a un rincón y olvidado

-¿la hija de Finn?

- parece que no eres la única loca , Christopher también pensaba en ella como en una persona, se la trajo a mi hermano de una exploración que hizo con sus amigos al desierto, creía que si Finn cuidaba de una vida nueva, olvidaría su amargura y empezaría de nuevo ¿qué loco no? Una planta no te cambia... ¡esperaré tu llamada princesa!… Mercedes tiene mi número…

-Así que el ogrito es tu dueño original… - Rachel se quedó analizando- mientras se metía en su archivo.

-0-0-0-0-

- ya es hora chiquitita

- ¡en serio no me gusta que me digas así!

- en serio a mí tampoco me gusta ser ogro

- pero es muy original… que quieres que te diga ¿cielito, vidita? ¿Chiquitito?

- No seas grosera… ya es tarde, tuviste un día largo, tienes que salir de aquí-dijo refunfuñón

- Si voy, dijo tomando tranquila sus cosas

- Rachel… es tarde

- Voy, no entiendo la prisa

Salieron de la oficina tomados de la mano, esperaron pacientemente el elevador, él esperó a que ella se subiera y la soltó…

-¿no vienes?-preguntó Rachel asustada esperando que se cerrara el ascensor

- hay mucho trabajo, tuve muchas visitas… pero principalmente tú no me dejaste avanzar- recriminó

-pero

- descansa, afuera está mi chofer, tiene indicaciones para llevarte a tu casa

- ¡vivo cerca, voy caminando!- dijo gruñona también, Finn sí que sabía ponerla de malas

- no reproches Rachel- Fue lo último que se escuchó de boca de Finn mientras se cerraba el transporte

Mientras bajaba no podía evitar pensar en qué le ocurría a su ogro, prácticamente la había arrastrado para que se fuera, definitivamente había gato encerrado…

-¡buenas noches Jhon!- dijo aún enojada

- Buenas noches señorita…

Se dio la vuelta

- olvidé mi celular otra vez- dijo volviendo a llamar el ascensor, no era cierto pero necesitaba sacar a ese ogro de su oficina, convencerlo como fuera que era hora de descansar para él también, si había suerte, descansarían juntos…era su novio, tenía derechos, entró de nuevo al piso y escuchó como Hudson hablaba con alguien… por eso la apuraba, fuera quien fuera, Finn no quería que ella se lo encontrara…

- Ella no es Queen…claro que puedes…- se oyó la voz desconocida

Este capítulo me salió muy cursi… el chiquitita va por la canción de ABBA que se apareció en mi computadora cuando buscaba cómo le iba a llamar el ogro a Rachel pero hasta a mí se me hizo exceso de romanticismo… pero Finchel ya necesitaba eso ... el bebé...ya llegará

GRAACIAS INFINITAS ¡QUÉ HERMOSOS COMENTARIOS!, TOMARÉ EN CUENTA SUS SUGERENCIAS… ¡SON LA RAZÓN DE SER DE ESTA FIC!

Créanme que si pudiera, subiría un capítulo diario pero no puedo, no me había pasado pero estoy ocupada! buahhh! y voy al día, es decir no tengo capítulos de reserva, conforme termino de escribir, subo capítulo así que no tengo día fijo.

Rosalie, gracias por los saludos desde Perú, conozco tu país, fui con mi familia hace como un año tengo recuerdos bellísimos…y muchas fotos, un gorrito y muchas artesanías en mi casa, me encanta y bueno qué te digo si tú vives ahí. Saludos desde mi México lindo, también.