-Sasuke…-la pelirrosa cerró sus ojos- yo también soy un monstruo… ésta tarde les hablaré de mi pasado a Akatsuki y que es lo que les impide avanzar en la investigación de los asesinos de mi familia… me gustaría que estuvieses presente y si luego de eso mantienes tus palabras, responderé
-tu aceptaste mi pasado y no quisiste que me alejara de ti, ¿Por qué yo habría de hacerlo?
-Porque si tú decías que fuiste un monstruo… creo que soy el diablo en persona.- Se apartó de él al escuchar que golpeaban la puerta.
-Sakura san… ya estamos aquí.
Cap 12:
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Simplemente Humanos
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-Sakura san… ya estamos aquí- Itachi avisó de su llegada con su calmada voz
-Adelante.- la pelirrosa caminó al centro del dormitorio con ayuda de una muleta, apartándose de Sasuke quien se limitó a ponerse de pié y mirarla desde ese lugar, junto a la cama
En la habitación entraron el Uchiha mayor, seguido de la Hokage y el resto de Akatsuki. Se mostraban incomodos y nerviosos, en especial a Nagato quien no apartaba su mirada del rostro de la muchacha, intentando buscar inquietud o vacilación en sus actos, más no los encontró.
-Sakura chan…- Deidara se acercó a ella con la mirada triste- no hace falta que hagas esto…
-Sí, hace falta que lo haga Dei kun… si no lo hago, no podrán avanzar en la investigación… y que el culpable quede libre, es lo último que quiero.- giró mirando hacia el balcón, por donde entraba una suave y fresca brisa.
-Sakura, lo mejor será que grabemos el audio de la conversación para no perder ningún detalle- el Uchiha mayor miraba con cautela a la pelirrosa- y que el resto del grupo salga, que sólo se queden aquí una o dos personas pues el resto sólo incomodará.-miró a Deidara quien comprendió el mensaje y se alejó en silencio. La pelirrosa asintió y comenzaron a salir los más hiperactivos seguidos de todo Akatsuki, excepto de Itachi.- Sasuke, tú también
-No, - Sakura os interrumpió antes de que el azabache hiciese algo- él tiene que oír lo que diré, también necesitaré de Nagato.
-Si así lo quieres…- Itachi salió un momento de la habitación para volver con el pelirrojo, lo ultimo que quería era volver éste momento más difícil de lo que por sí era.
-Sakura, ¿quieres que me quede?- preguntó la Hokage
-Sí, por favor, usted necesita saber lo que diré.- Pero no me pida que la mire a los ojos pensó
-Bien Sakura, ponte cómoda, comienza cuando quieras y con lo que quieras, puedes detenerte si así lo deseas y no te esfuerces hasta hacerte daño a ti misma…- Itachi prendió una grabadora de voz mientras hablaba y el silencio se hizo sentir en la habitación. La muchacha simplemente divagaba en su pasado olvidando el presente hasta que recordó lo que debía hacer.
-¿cómo comenzar a hablar…cuando ni yo sé cuándo comenzó todo…?- preguntó al aire y nadie respondió, pues supieron que era una pregunta hecha para sí misma. Movió las cortinas para que entrara más aire, corrió la silla con ruedas de su escritorio hasta cerca de la ventana y sin mirar en ningún momento a los presentes, comenzó a hablar Solo espero… que no me odien pensó con un ligero temor- Les contare lo que recuerdo y desde que tengo memoria, servirá para que entiendan mejor
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_Flash back_
Una pequeña niña de unos cuatro años, ojos jade y pelo rosa jugaba con su hermano, un castaño de ojos verde claro que la superaba en unos siete años. Jugaban con una guitarra tocada por él, mientras la niña aplaudía alegremente. Ambos sonreían sin miedos y sus ojos estaban llenos de alegría.
-¿estás bien, aniki?- preguntó al ver cómo su hermano dejaba de tocar
-si mi cerezo, pero una cuerda se cortó, necesitaré otra… ve a pedírsela a Otou san mientras yo saco ésta y así terminamos más rápido, ¿vale?- la niña sonrió antes de abrazarlo siendo correspondida al instante
-Te amo, aniki…- dijo entre risas la pequeña antes de salir corriendo- Otou san… se rompió una cuerda de la guitarra de Shiro chan, ¿me das unas para llevárselas?
-solo si me das un beso y un abrazo- el pelinegro de ojos claros la chantajeó con una sonrisa mientras mantenía las cuerdas recién sacadas de un mueble fuera del alcance de la niña
-¡Es trampa Otou san!- gritó entre risas antes de abrazar a su padre y besarle la mejilla – no hace falta que hagas eso para que te abrace- cogió las cuerdas de la guitarra antes de salir entre risas del lugar, dejando a su padre sonriendo
-Es una niña hermosa- la madre de la pequeña entró al salón tras escuchar las risas de su hija. Era una castaña de ojos marrones
-Es cariñosa, amable, hermosa e inteligente, gracias por darme tan preciosos hijos- el hombre abrazó a su mujer besando su frente
-No se los hubiese dado a nadie más que a ti - rieron a dúo antes de escuchar el canto de sus hijos y la guitarra sonando nuevamente
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Habían pasado tres años y la niña ahora iba al colegio, más no se lograba adaptar pese al tiempo que llevaba allí
-Oh… es la frente grande
-¿De quién es hija? Mira su cabello, es extraño
-ni su padre ni su madre son así… debe ser hija de algún amante
Muchas veces no comprendían lo que les decían los alumnos mayores y los profesores, más no le importaba. Aunque estuviese sola ella no abandonaba su sonrisa ni su bondad
-Hola, debes tener hambre, ¿quieres?- preguntó a una paloma que se posó a unos pasos de ella como solía hacerlo, mientras ésta le ofrecía pequeños trozos de pan que esparció por el piso.- ¿Sabes? Quisiera acompañarte y poder volar…. Sentirme libre- la paloma comía mientras ella se sentó en el piso, bajo un árbol de un área de juegos pese a que estaba sola- quisiera volar con mi familia lejos de esto…-
-miren, juguemos al tiro al blanco- un grupo de niños al ver a la paloma cerca de la niña, comenzaron a lanzarle piedras junto a todo lo que encontraron. La paloma intentó volar sin embargo fue alcanzada por una piedra y rescatada por la niña quien la protegió para luego salir corriendo antes de terminar más lastimada.
-Ya estás bien, creo que podrás volar desde aquí… lo siento, te acercaste a mí y saliste lastimada… Ellos no lo hacen porque sean malos, sólo que yo no me defiendo porque odio la violencia y las palabras no funcionan con ellos, pero ahora ya no serás lastimada, ve, se libre como yo quisiera serlo- soltó a la paloma quien blandió sus alas al sentirse libre y voló- ¿Eh…?- Se escuchó un disparo y la paloma cayó ya sin vida.
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Un año más tarde, la situación se repetía continuamente más la pelirrosa siempre sabía cómo arreglárselas para salir ilesa y sin lastimar a nadie.
-¿Sakura? ¿Por qué estas triste?- preguntó su hermano mientras entraba a la habitación de la niña
-Te extrañaba, aniki- dijo abrazándolo
-¿solo era eso? Sabes que si tienes algún problema puedes recordármelo a mí o a nuestros padres, siempre estaremos aquí para ti, Sakura….
-Lo sé, Shiro chan- Jamás los preocuparía por esas cosas – pensó mientras le sonreía a la vista de todos, aunque por el interior llorara desconsolada
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-Hola, ¿cómo estás? ¿Puedo sentarme a tu lado?- preguntó un muchacho rubio de ojos oscuros
-Sí puedes, pero no te lo recomiendo, luego te molestarán por estar cerca de mí- contentó la niña de ocho años
-¿no… te molesta que siempre ese grupo de idiotas te traten tan mal?- preguntó el niño sentándose en la misma banca de la muchacha
-Sí, pero debes tener en cuenta que es una cadena. Un profesor con mal humor siempre regaña a unos alumnos mayores, ellos se desquitan con alumnos menores y éstos a su vez en el grupo de chicos que me molestan. Es una cadena, solo intentan aliviar su dolor dañando al resto, pero no es su culpa, no es culpa de nadie
-Ya veo…. ¿Sabes? Eres muy madura para tener la edad que tienes, ¿tampoco te molesta estar siempre sola?
-no, si alguien se acerca también lo dañarían y no quiero que eso pase, por eso te pido que te marches, no quiero que te lastimen
-eres sorprendente…. Mi nombre es Shiki, tengo cinco años más que tú y aun no comprendo del todo esto, pero ten por seguro que no te dejaré sola- con una sonrisa terminó su frase
Pasaron los días, las semanas y los meses y el niño llamado Shiki no se alejaba de la pelirrosa, haciéndose rápidamente amigos inseparables y haciendo que la sonrisa de la niña ésta vez, fuera real y sincera
-Shiki… nunca te pregunté… ¿por qué no te alejas de mí? ¿Por qué en un principio te acercaste a mí?
-Sakura chan…. Creo que porque me sentía parecido a ti.- miró los ojos jade de su amiga impregnados de tristeza- Mi familia se desintegró, mi padre encontró una amante y se volvió a casar dejando sola a mi madre. Tengo dos hermanos los cuales se quedaron con mi padre y mi hermana mayor y yo nos quedamos con mi madre. Fue difícil…- comentó en un suspiro.- mi hermana tenía un año menos que yo cuando se suicidó… por las burlas que recibía en el colegio. Tenía un particular tono de pelo, entre morado y escarlata… sus ojos eran rojos y quienes la rodeaban la veían como algo no natural… la molestaban y agredieron hasta que no resistió más…. Y se suicidó. – Las lágrimas comenzaron a salir por los ojos de ambos muchachos, pues la pelirrosa se contagió por la tristeza y abrazó al rubio intentando consolarlo- Nos marchamos de la ciudad, nos apartamos de todo y llegamos a éste lugar. Fue entonces que te conocí… y te vi como a mi hermana… quise protegerte.
-Siempre…- con voz quebrada le susurró al oído- siempre serás parte de mi familia, eres como mi segundo hermano mayor…. Mi familia y tú…. Son las cuatro personas que atesoro y las protegeré con todo lo que tengo….
Ambos lloraron hasta calmarse y levantándose de la banca del parque en el que estaban, comenzaron a caminar pues ya era de noche. No había rastro de vida por las calles y hacía mucho frío por lo que apresuraron el paso, entonces al voltear en una esquina notaron que se escuchaban más que solo sus pasos… se escuchaban varios pasos más que venían tras ellos
-Shiki…- con miedo se volteó sin embargo fue detenida por el rubio quien la empujó rápidamente obligándola a correr tomándola de la mano mientras la jalaba
-Vienen tras nosotros…. Debemos apresurarnos o…
-Muy tarde- un hombre apareció frente a ellos y golpeó al rubio de apenas trece años que intentó proteger a su amiga pese al dolor en su rostro
-¿qué buscan? les preguntó Shiki escondiendo a Sakura tras su espalda y sacando una navaja que solía llevar en caso de emergencia como éste
-¿a quién más? A la mocosa rosa, entrégala o los mataremos a ambos
-No, no….- un hombre un poco más joven, pero con aspecto grotesco y fuerte lo interrumpió- recuerda que no podemos tocarla y menos lastimarla o el jefe nos mataría
-Maldición…- se quejó un tercer hombre llegando hasta ellos
-Sakura, debes resistir – el rubio le susurró a su compañera tomándola por el cuello y apretando la navaja contra éste sin llegar a lastimarla- Déjennos pasar o no la verán con vida por mucho tiempo más.- la pelirrosa estaba asustada, temerosa por lo que pudiese pasar con su amigo sin embargo no le temía a Shiki ni a lo que éste le hiciera, sabía que todo era para protegerla
-Pues muéstranos lo que sabes hacer, mocoso- desafió un cuarto hombre que miraba aburrido toda aquella situación
-Lo siento.-se disculpó en un susurro el rubio tomando la mano izquierda de la pelirrosa, haciendo un corte en diagonal en ésta- Le próxima irá en su cuello- advirtió fríamente mientras la mano de la niña sangraba profundamente
-Joder, denle espacio o el jefe nos matará.-
El rubio consiguió alejarse un poco del lugar antes de empezar a correr con la pelirrosa. Minutos más tarde se oyó un disparo y el rubio cayó con su brazo derecho lastimado y sangrante
-¡Shiki!- la pelirrosa intentó ayudarlo pero éste la detuvo.
-Sakura, cruzaremos ésa esquina y tomaremos caminos diferentes, creerán que vas conmigo y seguirán el rastro de sangre. Debes huir, es a ti a quien buscan
-Pero Shiki…
-Sé que no querrás abandonarme pero a éste paso moriremos ambos, ve por ayuda, yo los distraeré… es la única manera de salvarnos…
-Pero
-¡VE!- gritó y la muchacha obedeció.
Un par de cuadras más adelante encontró ayuda… pero cuando la policía había llegado al lugar ya… no había rastro de Shiki… ni lo volvió a haber.
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-Shiki… ha pasado un año y no has vuelto… ¿qué te hicieron….?- las lágrimas caían por su rostro de ahora nueve años
-¿dijiste Shiki?- un hombre de pelo negro largo, piel enfermizamente blanca, unos 50 años y casi un metro ochenta, pasó frente a la muchacha y la escuchó.- Debes ser Sakura…. Shiki me habló de ti.- los ojos de la muchacha brillaron de felicidad y rápidamente confió en aquel hombre pidiéndole que le dijera donde estaba su amigo, sin embargo… todo era mentira
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-¡Suéltame!- gritó la muchacha mientras el hombre en quien había confiado y que le había hablado de su amigo Shiki la arrastraba literalmente, a los baños de su colegio. La escuela estaba vacía pues era fin de semana y el hermano de la muchacha la había traído porque ella se lo había rogado… El hombre llamado Renko le había dicho que hoy y tras dos meses de confiar en él… le llevaría con Shiki. Era mentira… todo lo que dijo aquel hombre…. Fue mentira.
La golpeó libremente, hasta que la muchacha no se movió sintiendo sabor a sangre en su boca y un insoportable dolor en la única parte que el hombre le había golpeado, el estómago. Comenzó a desvestirla en el piso pese a que ella lloraba y pedía ayuda hasta que el hombre tapó su boca. En ese momento la niña de nueve años, se sintió la persona más sucia que existía… porque aquel hombre la estaba tocando. Su llanto y su dolor fueron ignorados y el hombre dejándola desnuda y herida, comenzó a desabrochar su propia ropa
-No….-rogó la muchacha alejándose lo que más podía de aquel sujeto
-olvídalo pequeña, solo estamos tu y yo…. Ya verás cómo lo disfrutarás.- Tomó a la niña golpeándola para que se quedara quieta, terminó de bajar su ropa interior y poco antes de lograr violarla, la muchacha fue salvada
-¡Sakura!-La voz de su hermano, preocupado por la tardanza de la muchacha indicaba que estaba a pasos de ellos, sin embargo el hombre había puesto llave a la puerta exterior de los baños
-ANIKI- con las pocas fuerzas que le quedaban a la pequeña, logró llamar la atención de su hermano quien inmediatamente intentó entrar al lugar
-Maldito mocoso… nos vemos a la próxima, mi pequeña, recuerda que siempre serás mía, pronto volveré por ti.- el hombre huyó del lugar mientras el hermano de Sakura intentaba entrar al lugar y ella se vestía velozmente temblorosa de temor por lo que hubiese pasado si su hermano no llega a tiempo
-Sakura…. Estás bien…. Me alegro.- por fin logró entrar abrazando a la niña quien logró disimular su miedo y el shock en el que se encontraba.- ¿por qué estabas aquí sola?
-Yo… no sé qué pasó… entré al baño y la puerta se cerró, intenté abrirla pero me caí y me golpeé la cabeza… me asusté…. Aniki…- hundió el rostro en el pecho de su hermano quien la abrazó y la sacó del lugar. La niña lo que mejor logró fue disimular el dolor de sus heridas y las lágrimas en sus ojos mirando hacia otro lado.
La pequeña comenzó a portarse fríamente con su familia que era con los que trataba pues ella se alejaba de todas las demás personas, en ese entonces ya había comenzado hacía tiempo su infierno.
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Dos años más tarde su hermano debió alejarse a un curso de verano de donde dependía su futuro musical que era lo que amaba. Como su padre y su madre trabajaban, ella con once años no podía quedarse sola por tanto tiempo por lo que llamaron a un conocido de su padre, o al menos su padre creyó que lo conocía. El hombre tenía el pelo castaño, ojos negros y lentes redondos y grandes, unos 19 años y cerca de un metro 75 cm.
Así tras dos años de falsa tranquilidad… su infierno nuevamente comenzó
-¡No!- gritó alejándose del muchacho quien fácilmente la golpeó haciéndola caer al piso
-Vamos "pequeña" te gustará- dijo mientras la seguía golpeando en los pocos lugares que no poseían cardenales o cortes que él mismo le había hecho tanto en esa oportunidad como en las anteriores
-Vete el infierno, maldito- gruñó entre llanto
-Claro, si tú me acompañas gustoso lo haré, ¿verdad?- miró a su espalda donde otra persona miraba la escena divertido, como si fuese alguna broma
-Claro, no iremos los tres…. Será un bueno lugar y muy divertido.- se acercó por la espalda del hombre que golpeaba a la muchacha, lo abrazó a comenzó a besarlo apasionadamente. La pelirrosa cerró sus ojos llena de asco hacia la escena frente a ella.
-Imbéciles- susurró la pelirrosa intentando escapar a hurtadillas de la habitación.
-oh… a dónde vas… ¿no pensarás irte en la parte más divertida o sí?- un jarrón se quebró en la espalda de la muchacha, haciéndola caer. Entre los dos hombres la arrastraron y la subieron en los pies de la cama amarrándola en el lugar, mientras ellos se entretuvieron hasta llegar a estar desnudos, donde las cosas pasaron a mayores y ella pese a tener sus ojos cerrados e intentar mirar a otro lado, podía oírlo todo.
Luego, cuando ya cansados y faltando poco para que los padres de ella llegaran, la soltaron y ella intentando calmarse no pudo evitar preguntarles…
-¿por qué hacen esto?
-Verás… mi jefe me ordenó darte "atenciones especiales"- la muchacha serró sus ojos retrocediendo cuando él tocó uno de sus senos.- sin embargo no me gustan las mujeres por eso me entretengo con él.- apuntó al hombre que terminaba de vestirse para luego marcharse. Era el infierno
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Pasaron otros dos años y por fin su hermano volvía a pasar los veranos con ella, por lo que no volvió a ver a aquel sujeto que le mostró lo que era el infierno en vida. Por su petición, la madre de la muchacha la cambió de colegio donde conoció…. Otro infierno.
-Ésta es la última.- un muchacho bajó la cámara fotográfica que llevaba tras haber tomado lo que sería la última foto
-Por fin…- otro muchacho que mantenía a la pelirrosa desnuda frente a él, tomando sus cabellos y haciendo que se quejara de dolor, la soltó no sin antes pasar ligeramente la navaja que sostenía por el cuello de la muchacha, un pequeño hilo de sangre descendió por éste
-La tercera sección… se acabó. Eres libre, muchacha
-¿por qué hacen esto?
-La segunda vez que preguntas lo mismo… sin embargo la respuesta no ha cambiado. Por orden de un sujeto… o hacíamos esto nosotros, o a ti te iría peor además de que amenazó de muerte a nuestras familias, y a nosotros.
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La muchacha…. La pelirrosa ahora tenía quince años y pese a que el infierno que solía rodearla había bajado de nivel, aún quedaba un pequeño problema
-Es la última vez que te lo digo, deja de seguirme y acosarme o te mataré sin dudarlo
-Ya dijiste eso preciosura
-Pues tómalo como la última advertencia
-Sé que no lo harás- se acercó a ella con mirada lasciva y descaradamente miraba las piernas y pecho de la muchacha. Iba a tocarla cuando ella no aguantó la situación y le dio un rodillazo entre las piernas del muchacho, haciendo que callera de dolor
-Escúchame bien maldito pervertido, que esté sola no significa que no me sé defender, puedes podrirte que nadie estará triste por ti- dicho esto se retiró del lugar suspirando…
Han pasado tres meses desde que ese tipo me sigue-pensó la pelirrosa- al menos puedo defenderme por mí misma ahora… sus actos son torpes y aquel sujeto no lo envió por mí… así que no es peligroso sin embargo….- miró su teléfono que empezó a sonar. Abrió la pantalla y vio una foto del tipo que acababa de golpear, estaba desnudo por lo que rápidamente borró el mensaje- Comienza a asustarme
-Necesito un nuevo número para mi celular, por favor- pidió entregando su móvil
-Claro señorita- el vendedor de la tienda de repuestos de celulares volvió con un nuevo chip y rápidamente cambió la pieza- Es la tercera vez que viene éste mes… todas ellas pidió lo mismo, ¿sucede algo?
-Sí, pero no se preocupe, nada de cuidado, solo un amigo que le gusta llamarme por la madrugada para molestar, así que cambio el número con frecuencia pero siempre logra dar con mi nuevo número…
-¿y si lo bloquea?
-El también cambia de número… pero no importa, como le dije, nada de cuidado.- pagó la cuenta y se marchó.
-Solo espero que éste infierno termine pronto- pensaba la muchacha
Llegó hasta su casa donde su familia la esperaba
-Okaerinasai, Sakura chan.- su hermano la abrazó y la llevó a su cuarto tras saludar brevemente a sus padres- Sakura…. No sé si esto pueda continuar… por favor dime… ¿qué puedo hacer por ti…?
-Shiro…
-¡Por favor hermana! Estoy preocupado tanto yo como mis padres… por favor… dime que sucede… antes eras cariñosa, amabas los colores, siempre riendo y feliz…ahora por favor mírate… vestida de negro, con ojeras, pesadillas cada noche donde incluso gritas a veces, no sonríes, no trasmites ningún sentimiento más que la indiferencia… desde que Shiki desapareció hace años que no vuelves a confiar en nadie como para tener amigos… no es normal…. Te centras en estudiar hasta caer rendida, creaste un escudo… dime algo… aunque sea golpéame y saca tanto dolor que llevas dentro.
-Shiro…
-además de todo…. ¿por qué siempre llevas guates? Los usas desde que Shiki…
-¡No!- reaccionó muy tarde pues su hermano ya había quitado los guantes que ella siempre llevaba, descubriendo una decena de cicatrices en su mano izquierda
-Sakura…- comenzó a llorar mientras abrazaba a su hermana- ¿cómo fue que no notamos… que sentías tanto dolor…?
-Aniki… está bien…- intentó ser cariñosa pero simplemente no lo logró… estaba vacía, sin sentimientos- Logré salir del infierno… ya… todo pasó
-Quisiera creerte… sé que no me dirás nada más… pero… quiero creerte…
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FIN FLACH BACK
La habitación estaba en el más profundo silencio… más que nada, porque todos yacían en shock excepto la pelirrosa quien se levantó mientras las lágrimas caían con fuerza por su rostro, más su voz era firme y decidida.
-Me alejé de todos, no quería que me dañaran más así que hice una barrera invisible que repele a cualquiera que se acerque...
Se agachó junto a baúl donde siguió hablando, Nagato la miró triste pues se imaginaba por sus cicatrices que lo que había vivido había sido difícil, Itachi apenas logró reaccionar mirando a la muchacha, mientras Sasuke se limitaba a escuchar al igual que la Hokage, sin ser capaz de moverse
-Lacie… es la melodía que mi madre y yo solíamos escuchar por las tardes cuando estábamos solas… nos sentábamos cerca una de la otra y reíamos… eso cuando tenía cinco años. Siempre que estaba triste ella tarareaba esa canción y me animaba. La flor de loto era la favorita de mi madre… y la mía también.- sacó la pequeña caja musical blanca y la abrió inundando el lugar de una suave melodía- cada uno de los regalos que me darían el día de mi cumpleaños… es importante para mí. Cada uno de ellos lo aprecio…- sacó una carpeta negra y de pié caminó hasta cerca de la ventana, donde más lágrimas cayeron por su rostro.- Durante todos esos años… durante lo que llevo de vida, el único lugar donde me sentía libre era en las tierras de mis abuelos… aquel lugar era tranquilo y me hacía olvidarme de todo…. me daba la esperanza de que algún día podría volver a ver a Shiki… a la primera persona en quien confié y le conté mis miedo… a la persona que desapareció hace más de diez años y cuya madre no logré mirar a la cara, cuando ella me sonrió diciendo "él te protegió…. Fue feliz por proteger a su hermanita"
-Sakura…- la Hokage encontró su voz y fue capaz de hablar tras haber permanecido todo el tiempo en silencio
-Lo siento, Tsunade san… lamento no haberle dicho la verdad, sin embargo no podía…simplemente hablarle tanto a personas que apenas conocía no podía, por eso no le dije la totalidad de la verdad a Shizune… ella me dijo "sé que ocultas más cosas" y era verdad… le oculté cosas pero ya no podía más. No podía seguir desconfiando de la gente a mí alrededor… aunque sean ustedes… aunque sea solo en ustedes… quiero confiar.-estaba sacando uno de sus guantes cuando fue detenida por Nagato
-No hace falta que hagas eso Sakura
-Necesitan saberlo… ya, no quiero ocultarles nada.-Sacó sus guantes mostrando las cicatrices que tenía, y que hicieron que algo se removiera en los presentes, entre el dolor y la impotencia. – Esta es la prueba de haber vivido en el infierno, de haber sobrevivido en él. Estas las hice yo, sobre la que hizo Shiki para salvarme. El resto y que están en la mayor parte de mi abdomen… muslos y espalda, las hizo el supuesto conocido de mi padre. Puedo decirles y recordar más detalles perfectamente, pero dudo que sirvan las cosas que no les he dicho… seguramente los nombres eran falsos y sus apariencias igual- Varios minutos después Itachi se atrevió a hablar al ver que nadie lo haría
-Sakura chan… ¿puedo preguntarte algo?…
-Claro Itachi
-¿Por qué… no le contaste aunque fuese un poco de esto…. A tu familia, a tu hermano?
-No podía…-cerró sus ojos intentando controlar sus sollozos- hacerlos sufrir de esa manera… no podía.
-Sakura… sé que es difícil recordar y hablar tanto de lo que te causa dolor… pero es mejor que te lo diga ahora- La Hokage avanzó unos pasos hasta ella
-Si hay algo que deseen decirme….por favor, no lo oculten, díganlo
-Mis padres se divorciaron y mi hermano y yo nos quedamos al cuidado de mi padre, mi madre se fue con el hombre que en realidad amaba… y nació tu madre. Casi veinte años después, cuando tu hermano era un bebé intentaron asesinarlo… por eso tu familia se alejó y se ocultó de todos. Tu madre… tenía casi tu mismo color de pelo… ¿lo sabías? Cuando todo eso ocurrió, ella al igual que tu padre, cambiaron su apariencia para que no los reconocieran. A pesar de que tu hermano era un bebé… también tuvieron que ocultarlo, y siete años después naciste tú… pero no quisieron que vivieras al igual que Shiro, por eso no te dijeron nada ni ocultaron de nadie, pues ya nadie los reconocía ni intentaba hacer daño… o al menos eso creyeron.
-Sakura…-Sasuke se acercó a ella intentando abrazarla sin embargo ella se alejó
-No…- sus sollozos eran más fuerte y su cuerpo temblaba- Mi familia intentó protegerme… sin que lo supiera… ellos murieron… Shiro intentó protegerme y desapareció… ni siquiera sé si está vivo…
-Sakura…
-¡¿Por qué?!-gritó desesperada, llena de dolor- Por qué… si intentaron protegerme… ¿terminaron así? ¿Por qué… el dolor me persigue…?-cayó de rodillas al piso, forzando su tobillo y sin importarle nada siguió llorando- De no ser por mí… Shiro no habría desaparecido…mis padres estarían vivos… ustedes no estarían escuchando esto…. ¿ves… Sasuke? Solo soy un demonio que hace sufrir a la gente. Por existir y por callar… ¿Quién sabe cuánta gente más a sufrido por no haber hablado antes? Cuantas niñas más fueron abusadas… cuantas personas más asesinadas… y yo en silencio. Soy el peor demonio que existe…
-¡No!-Sasuke la abrazó fuerte ignorando el esfuerzo que hacía ella por separarse- No lo eres... el único demonio es quien te hizo sufrir así.
-Vamos…- dijo Itachi tomando del brazo a Tsunade y jalándola
-Pero…
-Estarán bien- Apagó la grabadora y uniéndoseles Nagato salieron de la habitación
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-¡Maldición!-Akatsuki estaba reunido en el fondo del pasillo, hasta donde llegaron Itachi y Nagato arrastrando a la Hokage. Ninguno habló, se limitaron a maldecir y a golpear todo lo que encontraron. Itachi hasta que sus nudillos sangraron y fue detenido por Kisame y la Hokage hasta que Jiraija llegó y la detuvo obligándola a calmarse.
-Ustedes… no son demonios ni monstruos… simplemente, son humanos…- susurró entregándole la grabadora a Pein
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-Sakura… después de que vi morir a mis padres, no confié en nadie, temiendo que la persona enmascarada que los había asesinado fuera la persona en quien confiaba. – la tomó en brazos y la llevó hasta la cama donde lentamente la recostó sin soltar sus manos. – Solo confiaba en mi hermano… fui frío e indiferente con todos, no me importaba nadie… hasta que tú apareciste. ¿Cambiaste mi mundo, te das cuenta? Más de once años de no confiar en nadie… y con unos momentos a tu lado eres capaz de derrumbar mi mascara de indiferencia, acabar con mi actitud fría.
-Sasuke…
-Te prometí protegerte… porque te vi lastimada y sufriendo, me recordaste lo que yo mismo era y me hiciste querer cambiar…querer verte sonreír aunque no supiera ni quien eras. En unos días… te volviste la persona en la cual gira mi vida… sin la cual no puedo vivir. Por eso te pedí que vivieras… porque si tu no lo haces, yo tampoco podré hacerlo.- hundió el rostro en el cuello de la muchacha quien los abrazó con débiles sollozos
-Sa…suke…- con voz quebrada apenas logró controlar los temblores de su cuerpo
-¿quieres llorar?-preguntó débilmente el azabache
-Si…
-¿quieres gritar?
-Si..
-¿Qué te impide hacerlo?
-No quiero… que el resto escuche… los haría sufrir más
-Ya veo… eso tiene solución, espera unos momentos.- se separó lentamente de ella y se acercó a un equipo de música en el fondo de la habitación de la muchacha. Lo prendió y conectó su celular, subió el volumen al máximo y con la música sonando, volvió junto a la muchacha
-Ya nadie escuchara… hazlo- casi le gritó al oído para que pudiese escuchar. Ella sonrió y asintió, antes de abrazarlo con toda su fuerza, gritando, llorando y sacando todos aquellos sentimientos que guardaba desde la desaparición de Shiki. El corazón del azabache pareció desgarrarse al ver a la muchacha sufrir tanto, hasta el punto que las lágrimas también cayeron por sus ojos, al compás de las de la pelirrosa
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-Itachi…
-Están bien Nagato… cuando Sasuke quería desahogarse y gritar, llorar por la muerte de nuestros padres, lo hacía opacando su voz con el volumen de la música.
-Entonces Sakura…
-Estará bien… solo no quiere que la escuchemos, es de aquellas personas que no le gusta la vean sufrir
-Vamos, debemos escuchar la grabación en el estudio de la Hokage, allí el ruido será el mínimo y nadie además de nosotros escuchará.
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Había pasado más de una hora, los Akatsuki tras escuchar la grabación donde la pelirrosa hablaba, habían destruido varias cosas a su paso, llenos de frustración y dolor.
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Varias horas después de todo lo ocurrido, la habitación de Sakura ahora estaba en silencio, la música había parado y la muchacha se había tranquilizado, después de llorar y gritar hasta el cansancio de tanto sufrimiento
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-Nee… Sasuke… mantienes tu palabra… aún después de saber de mi pasado… de que por mi culpa… mataron a mi familia, y Shiki está desaparecido?
-No es tu culpa, y tampoco retiraré mi palabra, recuerda que es la palabra de un Uchiha…
-¿y…? ¿el orgullo de los Uchiha es demasiado como para retirar su palabra?- preguntó con una sonrisa que opacó su triste rostro
-hmp – respondió atrayéndola más contra sí mismo, quedando recostados al borde de la cama de la pelirrosa, frente a frente, abrazados y mirándose a los ojos- ¿por qué no querías mirarme a la cara cuando hablabas hace un rato?- preguntó serio
-Tenía miedo… de sus reacciones, vergüenza de mi misma-desvió su mirada con un leve sonrojo
-Torpe… sobreviviste y estás aquí conmigo, deberías estar orgullosa
-Soy una Haruno, no un Uchiha
-Bien dicho, aunque eso puede arreglarse- la muchacha se sonrojó mientras el reía- era broma…lo que me recuerda… ¿Cuál es… tu respuesta…?
-No- dijo rotundamente haciendo que la cara del azabache se descuadrara- También era broma- esta vez fue ella quien rió y el quien se sonrojó
-Eres malvada
-No más que tú- sonrió apegándose más a él- La respuesta es sí, "Torpe"
-Hmp… gracias… Sakura…
-Gracias a ti
El Uchiha hizo que levantara su rostro besándole la frente, luego el mentón y finalmente los labios. Ninguno de los dos respiraba, habían olvidado como hacerlo. Olvidaron todo y a todos los que no fueran ellos dos, simplemente se dejaron llevar.
Sus labios en un principio torpes, se adaptaron completamente a los del otro, un beso tierno y lento que de a poco a poco fue siendo más apasionado, él poso una de sus manos en la espalda de la muchacha desapareciendo el espacio entre ellos, solo pensaba en que a esa muchacha… en solo unos días logró que la amara, ella, enredó sus manos en la cabellera azabache, creyendo que su pasado no existió, que aquellos dulces y tiernos labios, eran los primeros que la tocaban, que eran los que le ofrecieron tanta protección, que la hicieron sonreír y que no dejaban de otorgarle dicha y felicidad .
-Sa…su…ke…- susurró la pelirrosa apenas separándose de los labios del Uchiha
-Sak
-¡Cerezo!- La inconfundible voz de Kisame gritando tras la puerta hizo que se sorprendieran alejándose, haciendo que el azabache olvidara que se encontraba al borde de la cama, terminando en el piso, y la pelirrosa riendo al verlo
-Adelante Kisame- respondió una vez el Uchiha se levantara del piso y se sentara a su lado, con un ligero sonrojo en las mejillas
-Nee… Cerezo chan- hablaba normalmente, lo que hizo pensar a la pelirrosa preguntarse si habría escuchado la grabación- Ya están mejor, así que…- miró con duda al azabache quien tosió ligeramente.- los traje- sacó de una canasta que traía tras él, un gato adulto de diferentes tonos amarillos y uno pequeño de color amarillo con manchas negras. Ambos tenía un par de vendas y le faltaba un poco de pelaje en lo que supuso eran golpes, pero estaban bien, aunque un poco asustados por estar allí
-Son preciosos…
-¿y los otros?
-ah, es verdad, los llevó Matsuri para cuidarlos, iré por ellos- intentó levantarse más fue detenida por el azabache
-Yo iré cerezo, no quiero que te lastimes más o que el "can" guardián junto a ti me muerda- Kisame le entregó la canasta riendo y salió por la puerta con una mirada asesina en su espalda
-Ya Sasuke… solo lo hace para molestarte…- consoló mientras acariciaba con una mano al gato adulto y con la otra tomaba la mano del azabache
-y lo consiguió- respondió en un bufido
-¿Qué tengo que hacer para que no te molestes?- pidió mirándolo seria, a lo que él sonrió antes de robarle un corto beso
-Ahora ya nada- respondió poniéndose de pié y disfrutando de la confusión de la pelirrosa
-¡Cerezo chan!- aquí están, aunque debes decirle a Missa que deje de morderme- en otra canasta traía a los dos pequeños y la mascota mayor venía mordiendo la mano de Kisame, casi colgando de ésta
-Tal vez le guste el pescado- bromeó Sasuke recibiendo una mirada interrogante del muchacho recién mordido
-¿eso fue una broma?- preguntó Itachi entrando con una sonrisa por la puerta- Pues vaya que debió pasarte algo bueno, nunca las haces- se acercó riendo, y quitándole de paso a las mascotas a Kisame quien le gruñó a la gata blanca una vez se vio librada de ella- aún no sé cómo eres veterinario si la mayoría de los animales te odia
-Nunca les he hecho nada malo, no es mi culpa
-Pues les basta con ver tu cara para asustarse- Deidara entró encogiéndose de hombros, seguido por el resto de Akatsuki
-Ne cerezo chan, ¿estas mejor?- preguntó Hidan poniendo nervioso a casi todos los presentes
-Sí, ya… estoy bien.- sonrió alegre, sincera y profundamente. Ya no les ocultaba nada y eso la hacía sentir bien, sentirse liberada de una enorme carga
-Sakura…tenemos que hablar de algo importante…en privado- dijo Pein mirando a Sasuke
-Oh, no se preocupen- la pelirrosa le restó importancia mientras veía como todas sus mascotas se reunían- No quería ocultarles nada y por eso les dije tantas cosas de mí, ahora no quiero volver a lo mismo y sobre Sasuke no se preocupen, a todos los que están presentes, más la Hokage… no tengo nada que ocultarles
-Sakura…- sonrió Nagato
-Lo que pasa Sakura… es que tenemos a un sospechoso con las características que los apuntan como los culpables de… tu pasado.
-¿Tan… rápido?- preguntó la pelirrosa dudosa
-Sí… desde antes los teníamos como posibles sospechosos aunque los descartamos anteriormente por falta de pruebas…
-¿anteriormente…?- la Hokage entró en la habitación de Sakura sin que nadie lo notara, seguida de Jiraiya con quien hacía poco estaba hablando
-Sí…Y es que también… coincide con las características y la forma de actuar del asesino de los padres de Sasuke… su nombre es Orochimaru Kisau, como protagonista del secuestro de Shiki, asesinato de los padres de Sasuke, secuestro de él y de Itachi, del intento de violación… así como quien envió posteriormente a sus secuaces y a Kabuto… y también… el conocido de tu padre y quien te lastimó tanto…
- ¿Oroshi…maru Kisau? la voz de Jiraiya hizo que todos voltearan a ver justo cuando caía de rodillas la Hokage
- Imposible…-susurró la rubia- Imposible….Mi hermano… Oroshi…maru nii-sama… murió… hace quince años se suicidó… yo fui quien encontró su cadáver
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Konishiwa!
A que soy buena para el drama? Jajjaa, bueno, bueno, Orochimaru como intérprete de las desgracias de Sasuke y Sakura… pero murió hace quince años, entonces ¿Quién rayos le desgració la vida a nuestros muchachos?
Ya conocimos el pasado de Sakura, un poco de SasuSaku… ( no soy muy buena, así que pondré más esfuerzo en ello) y… la vida continúa… porque no eran ni monstruos ni demonios… simplemente… eran humanos.
Respuestas a los review!
Vane-Namikaze: gracias por tu corrección jejeje, algo me parecía raro con "kikuzo XD" espero te haya gustado éste cap! Gracias!
angelesponcehuaman: Tu interrogante ya está respondida… y sobre Ino y Karin, tengo planes para ellas, que comenzarán como en el capítulo siguiente. Gracias por comentar y por leer, nos leemos en el próximo cap
DULCECITO311: No podía dejar de reírme con tu comentario… fue tan genial… Sasuke celoso de la muleta y de la silla jajja, suena tan "Uchiha" jajajja. Gracias por comentar! Y por leer!
