Notas del autor - Yaay~ empezo mi mes favorito :3 este mes será solo de Suicide room así que aprovechen porque despues del 31 esto se acaba si o si :3 tengo la idea de actualizar lo más seguido posible y si es así serían Martes y Jueves, tal vez más de una por día, espero poder cumplirles u-u en fin, no tengo mucho que agregar por ahora así que eso, Enjoy

Aclaraciones - Secuela de Child's play

Música del capitulo - "Front Gate (Extended)" OFF OST

Advertencias - AU. Oc. Ooc. Gore.

Inazuma Eleven no me pertenece así como los Oc que aquí aparecen, Killer, Saga y Nissa son de mi propiedad

Disfruten su lectura


Capitulo XI - Scream

Gritos.

Solo gritos se escuchaban salir de aquella habitación, haciendo eco en los pasillos, atemorizando a las pocas almas en pena escondidas en aquel hospital, Kariya se detuvo a mitad de camino, su cuerpo entero se tensó cuando escucho aquellos desgarradores gritos, apresuro sus pasos tras unos segundos completamente quieto, de pronto le aterraba saber de donde provenían aquellos desgarradores sonidos, entro a una de las habitaciones y deslizo la espalda por la puerta cubriendo sus oídos y cerrando los ojos con fuerza, tenía miedo, miedo de que aquellos gritos solo estuvieran en su mente como en tantas otras ocasiones, soltó un grito frustrado mientras presionaba más fuertes sus manos contra sus oídos y su cuerpo temblaba notoriamente.

En el otro extremo de ese mismo pasillo Attakai, junto a la puerta observaba temeroso al oji-ámbar que azotaba sus puños con fuerza contra la pared mientras gritaba de rodillas en el suelo, había comenzado de la nada, golpeando su frente contra la pared gruñendo y haciendo callar a las imaginarias voces, comenzó a asustarse de verdad cuando lo vio darle el primer puñetazo a la pared rompiéndola y de paso lastimando su mano, ahora mientras veía al chico gritar desesperado, desgarrando su garganta, se encontraba verdaderamente aterrado, creyendo que en cualquier momento se le lanzaría al cuello para matarlo, Killer se puso de pie despacio, respirando agitado, con los puños y la frente heridos, goteando sangre, Attakai tembló cuando sus miradas chocaron, aquellos ojos no se parecían en absoluto al chico que estaba con él día tras día, el que lo protegía a toda costa, aquellos ojos lucían como los de una bestia hambrienta, una bestia a punto de atacar

-Killer…- llamo en voz baja, el oji-ámbar ladeo ligeramente el rostro luciendo increíblemente aterrador, ¿Quién era? ¿Quién era aquella criatura? tomo una larga respiración y se atrevió a avanzar un par de pasos, el más alto observo atentamente, predispuesto a atacar si la situación lo ameritaba, sus ojos se entrecerraron un poco cuando sintió la mano temblorosa y fría de Attakai sobre su mejilla

-Attakai…- murmuro colocando su mano sobre la del chico, una ligera sonrisa se dibujó en el rostro del oji-negro, Killer gruño y se apartó, era de madrugada, estaba oscuro y tenía sed de sangre, apretó un poco la mano del más bajo para luego soltarla e ir por el hacha que descansaba junto a la puerta

-¡Espera! ¿A dónde vas?- Killer salió sin dar explicación desconcertando al de antojos, pensando si seguirlo o quedarse ahí a esperarlo, opto por la primera saliendo apresurado para darle alcance al oji-ámbar.

o-o-o-o-o-o-o

Atsuya se paseaba de un lado a otro pensando que hacer en su situación actual, tenía toda la información que la policía buscaba, el registro de cada chico que se encontraba desaparecido, tenía la dirección y fotografías de aquel olvidado hospital donde toda esa locura se llevaba a cabo.

Había matado a Kazemaru.

Había matado a Kazemaru y ahora tenía la oportunidad de salvar a aquellos jóvenes inocentes…

¿Inocentes?

Reviso uno por uno los expedientes con información que Ichirouta había recabado, encabezando la lista estaban Kirino Ranmaru, Tsurugi Kyousuke, Tachibana Yuzuha, Kariya Masaki y Nakamura Masaki, habían fotografías, informes y expedientes médicos de cada uno, cada uno más retorcido que el anterior, fuera de ellos el resto parecía completamente normal, trato de averiguar que había en común entre aquel grupo, salvo la chica Kazemaru no había ninguno que tuviera relación directa con Ichirouta.

No había relación directa…

Volvió a revisar todos los archivos encontrando algunas coincidencias esta vez.

Kirino y Tachibana vivían prácticamente juntos, ambos eran "amigos" a su vez de Kariya y Tsurugi, siendo estos últimos más cercanos.

Tsurugi, según algunas de las fotografías, parecía tener algún tipo de interés en Yamada, quién conocía a la menor de los Kazemaru y también a Madarame.

Shindou era amigo de Kirino, Hogosha y Minamisawa.

Nakamura tenía un notorio interés por Yoshikawa y era amigo cercano de Miyabino, también parecía idolatrar de forma espeluznante a Murasaki, así como tener un eterno odio con Kariya.

En conclusión, todos los que estaban encerrados ahí tenían relación con alguno de los cinco dementes del principio, fuera de eso no veía otra respuesta.

Se sentó en el borde de la cama pensando, planeando cuál sería su siguiente paso, luego de haber matado a la mente maestra detrás de todo, ¿Qué hacer?

¿Entregar su descubrimiento a la policía?

¿O simplemente dejar que esos chicos se mataran unos a otros?

o-o-o-o-o-o-o

Kotomi se encontraba cerca de la entrada luego de, inútilmente, intentar abrir, iba cabizbaja y cansada, distraída no escucho los pasos cerca suyo, tampoco escucho la respiración pesada de quien la acechaba, se estremeció cuando, finalmente, escucho el tétrico sonido del maso al arrastrarse, volteo con la piel erizada encontrándose con la desesperada mirada de Kariya, el chico sonreía de oreja a oreja de forma estremecedora, la peli-azul retrocedió a tiempo de ser alcanzada, tastabillo y casi cayo mas logro sostenerse de la pared detrás de ella, se escabullo con prisa del cuerpo masculino, adentrándose de nueva cuenta al hospital, subiendo las escaleras a tropezones, llegando a una habitación vacía, cerró la puerta sin dudarlo y tras trabarla volteo encontrando en medio de aquella penumbra un cuerpo inmóvil sobre la camilla, el fuerte hedor que de él provenía la obligo a hacer una arcada para posteriormente cubrir tanto su boca como nariz con ambas manos, con los ojos desbordantes de lágrimas y el estómago revuelto

-Sal de ahí Kazemaru~- musito con voz rasposa Masaki del otro lado –Vamos a divertirnos juntos- la muchachita se deslizo por la puerta hasta sentarse en el suelo, las lágrimas fluyendo mientras su cuerpo se estremecía por la mezcla de sensaciones, por el terror de ser asesinada, por el terror de saber de quién era aquel cadáver, contuvo un grito cuando del otro lado Kariya golpeo la puerta con el mazo -¡Abre la maldita puerta zorra!- grito furioso, siguió golpeando la puerta hasta hacer un agujero, se asomó por ahí encontrando a Kazemaru en un rincón sosteniendo algo, algo con lo que le apuntaba, Kariya gruño y metió el brazo destrabando la puerta, la abrió de golpe, de una patada, hizo una mueca de asco ante el repulsivo hedor del cuerpo en descomposición y se acercó, pico con el mazo el cadáver cuando logro vislumbrar mechones de cabello largos –Con que aquí murió el afeminado- musito para sí –Patético- sonrió de lado y apunto a la muchacha –Pronto tú le harás compañía- se acercó más a ella alzando el arma para dejarla caer sobre la cabeza de la peli-azul, a medio camino la sangre lo cegó, la chica con la poca valentía que en ese momento poseía lo ataco haciendo un corte diagonal en su rostro, empezando en su mejilla derecha, pasando sobre la nariz y rozando la ceja para terminar a la mitad de su frente, soltó un gruñido y Kotomi aprovecho para escabullirse y huir de ahí.

Kariya paso la manga de su ropa por su rostro limpiándolo torpemente, gruño furibundo y salió con prisa en busca de la escurridiza chica, Kotomi corría varios metros adelante, metros que el peli-turquesa no le costó mucho en reducir, la chica grito y se hizo a un lado cuando el arma cayo rompiendo las baldosas y haciendo que ella finalmente cayera, el oji-ámbar jalo a Kazemaru del cabello obligándola a levantarse mientras esta entre lágrimas intentaba soltarse del firme agarre del menor, Kariya estampo su rostro contra la pared haciéndola proferir un adolorido gemido

-B-Basta…- miro al chico con sus orbes repletos de lágrimas –D-Detente… por favor- Masaki esbozo una sonrisa psicópata y la arrojó al suelo, coloco su pie sobre su estómago para luego levantar el mazo y dejarlo caer sobre el menudo cuerpo femenino, no tuvo tiempo de gritar cuando el arma ya había roto su cráneo y parte de su lindo rostro, volvió a levantar el mazo sin mayor esfuerzo dejándolo caer nuevamente sobre la chica, lo hizo una y otra vez, soltando gruñidos como un animal, desesperado, la golpeo hasta no dejar más que una masa irreconocible de huesos, carne y sangre, se irguió con la respiración agitada, observando detenidamente los resultado de su arranque y sintió, por primera vez desde que entro ahí, algo de alivio, escucho un disparo y una nueva y estremecedora sonrisa se dibujó en su rostro, su próximo objetivo estaba cerca y si todo salía de acuerdo a su plan, sería el último y más satisfactorio asesinato, se relamió los labios y sin mucho cuidado arrastro el mazo por el pasillo directo hacía el estúpido de mismo nombre.


Notas del autor - Se nos esta poniendo bien intenso esto, estamos en la recta final así que creo que es un poco ovbio :3 no tengo mucho más que agregar salvo que espero que les gustara y hasta el Martes (espero).

Si llegaste hasta aquí, muchas gracias.

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