Capítulo 12
"¿Qué estás haciendo?" Grita Catra siguiendo a Adora, pero es como si Adora no la oyera. Tal vez no, toda resplandeciente y radiante, es sobrecogedor. Más aterrador es el blanco en la cara de Adora, la forma en que se endereza y se prepara para la batalla. Va a hacer algo de lo que se va a arrepentir. Va a hacer que la maten, y Catra estará condenada si sólo se queda mirando.
Le fallaste, una voz en la parte de atrás de su cabeza resuena. Como si no lo supiera. Aun quería creer que toda la sangre y los pequeños trozos desperdigados por el suelo tras la explosión eran de Shadow Weaver, pero por supuesto, encontró una forma de sobrevivir. Catra debería haberse quedado, debería haberse asegurado de que estuviera muerta. Ahora Adora tiene que limpiar sus errores, como siempre.
Hace que Catra se sienta insignificante. Innecesaria. Un error de persona. Quería ser la heroína por una vez, y fracasó; para colmo le falló a Adora; peor aún, le falló de nuevo a Adora.
Catra la ve cargando contra grandes franjas del ejército de la Horda que se interpone entre ella y Shadow Weaver.
"Es una trampa", dice. Ella lo sabe, lo sabe porque Adora es predecible con su espada. No puede dejar que Adora se lo crea.
Catra está corriendo contra el reloj ahora, contra She-Ra y Shadow Weaver, y oh, esto no puede estar pasando, esto no puede estar pasando. She-Ra es rápida, pero Catra, afortunadamente, es más rápida.
De un salto bloquea el camino de Adora, gruñendo al aterrizar.
"Fuera de mi camino." Es la voz de Adora en su mayor parte, pero con más seriedad.
"Es una trampa", repite Catra, pero esta vez es más que un susurro, y está destinado a que Adora lo escuche.
Adora se ve perdida, más como ella misma que como She-Ra, ¡pero luego esa determinación insufrible! Está de vuelta en su rostro inhumanamente bello.
"Tengo que enfrentarla".
"No tienes que hacerlo sola." Por favor, por favor, por favor, escucha. Catra no puede dejarla ir sola a esa trampa, no con ella esperando. Shadow Weaver lleva preparándose mas de un año, es todo culpa de Catra, y ella no dejará que Adora entre allí por sí misma.
"¿No estarás tratando de detenerme?"
"¿Cuándo ha funcionado eso? Nos cuidamos mutuamente, ¿recuerdas? No voy a dejar que caigas en esa trampa sin nadie a tu-"
Catra no llega a terminar, porque She-Ra de repente la ataca, la ira arruga su frente y levanta su espada. Catra se estremece, y oh. Detrás de Catra hay un soldado de la Horda, partido en dos. Adora intentaba protegerla, no atacarla.
"Bien", dice Adora, levantando la espada sobre su hombro, sin dejar de mirar al soldado caído. "Vamos."
Cuanto más se acercan al palacio, menos les molestan los soldados de la Horda. Es preocupante, por no decir más. Catra no deja de pensar en cual sera la trampa. Caminaría hacia el infierno por Adora, ¿pero y si eso es exactamente lo que están haciendo? Además, Adora así, usando a She-Ra como una segunda piel, es realmente espeluznante.
Ella ha visto a She-Ra antes, también luchó contra ella. No es que sea horrible o incluso particularmente aterradora, es sólo que habla con la voz de su mejor amiga, tiene los gestos de su mejor amiga, pero no es su mejor amiga. Adora siempre ha sido más alta que ella, pero sólo por un par de centímetros, y Adora ya es hermosa, pero She-Ra no parece humana. No hay nada de la bondad y amabilidad de Adora.
Catra se estremece. Ahora están cerca del castillo, y un persistente aire frió que no tiene nada que ver con el invierno choca contra ella.
"¿No tienes frío?" pregunta Catra.
"No cuando soy She-Ra", dice Adora, pero luego sus hombros caen un poco. "Yo también lo siento. Se siente como si todo lo bueno hubiera sido succionado del mundo. Como si algo malo fuera a pasar."
Catra asiente con la cabeza y casi salta cuando She-Ra - no, Adora - toma su mano. Está asustada, se da cuenta Catra. Catra aprieta fuerte su mano.
"Bien", dice Adora cuando se acercan a las puertas. Están envueltas en sombras, y una de las puertas se abre siniestramente, un zarcillo de oscuridad las guía hacia dentro.
Sombras se deslizan por todo el castillo, vivas y misteriosas, acariciando sus cabellos, sus ropas. Adora se paraliza del miedo pero se fuerza a andar. Catra también tiene que endurecerse, ignorar los recuerdos de Shadow Weaver asaltándola. La mano de Adora es lo único que la mantiene centrada en ese momento.
La forma en que los zarcillos tocan a Adora es posesiva, mientras que dejan arañazos en los brazos y en la cara de Catra. Catra no sabe qué la enfada más. Una vez quiso ese favoritismo. Ahora, ella no se lo desearía ni a a su peor enemigo, y mucho menos a Adora
Les lleva casi una hora encontrar a Shadow Weaver, a pesar de que Adora conoce los terrenos del castillo. Pero cuando llegan, Catra está cubierta de arañazos. Arden, pero Catra sabe que, si Shadow Weaver realmente quisiera hacerle daño, ya estaría gritando en el suelo.
Las sombras se disipan de repente. "Esta es la habitación de la Reina Angella", dice Adora con una pausa en su voz.
Dudan ante la puerta y luego la empuja. En su interior, la Reina de Luna Brillante yace en el suelo, sujeta por sombras en forma de soga, Shadow Weaver está de pie ante ellas. Sus manos tienen cicatrices de quemaduras, y su cabello es casi inexistente.
"Adora", dice su nombre como si fuera delicioso, el estómago de Catra se contrae al escucharla. "Te he echado de menos."
La cara de Adora no tiene luz ninguna. No dice nada.
Catra sisea. "¿Cómo sobreviviste?"
Shadow Weaver le echa un vistazo a Catra antes de ignorarla. "Como puedo ver, tu mascota fue más leal a ti de lo que esperaba."
Catra arquea las cejas, pero las palabras parecen dar color a las mejillas de Adora. "Ella no es mi mascota".
Esa es toda la advertencia que recibe, Adora sin pensárselo arremete contra Shadow Weaver, pero es detenida al instante por las sombras que están distribuidas por toda la habitación, ni siquiera Adora es lo suficientemente rápida como para escapar de ellas. Aun así, ella es fuerte, lo suficientemente fuerte como para poder avanzar poco a poco, lo suficientemente fuerte como para eventualmente zafarse de las sombras y poder enfrentarla.
Cada paso es angustioso de ver; el sudor gotea por su rostro debido al esfuerzo, pero finalmente, está de pie justo delante de Shadow Weaver, agarrando la empuñadura de su espada.
"Quieres matarme, Adora. ¿Por qué? Te lo he dado todo. Te enseñe todo lo que sabes".
"Te odio."
"Oh, Adora, no sabes lo que dices. Después de todo lo que hemos pasado, después de todo lo que hemos hecho juntas -"
"Después de todo el sufrimiento que me hiciste pasar. Después de todo lo que me hiciste. Nunca te perdo - "Adora se ahoga mientras una sombra se enrolla alrededor de su cuello.
"Me amaste, niña. No lo niegues."
Adora no puede responder. La espada resuena contra el suelo, sus manos se mueven entre las espirales que rodean su cuello. Algo dentro de Catra explota, el miedo que sentía fue remplazado por el miedo de perder a Adora. Se lanza contra Shadow Weaver, tomando a la hechicera desprevenida. Rasgando su rostro con sus afiladas garras. Adora cae al suelo libre del agarre, toma aire y recupera su espada. A los pocos segundos Catra sale disparada hacia unas de las paredes de la habitación.
"Me arrepiento de no haberte matado antes Catra, déjame que me ocupe primero de Adora y te prometo que todo lo que te hice cuando estuviste bajo mi cuidado serán caricias a comparación"
Adora ya de pie y viendo como Shadow Weaver se intenta reincorporar tapando su rostro ensangrentado con una mano, hunde su espada en el vientre de Shadow Weaver.
El sonido gorgoteante de Shadow Weaver inunda toda la habitación. Las sombras van desapareciendo poco a poco.
Adora no dice nada, sólo gruñe en silencio mientras saca la espada de las entrañas de Shadow Weaver.
Al final, las sombras se disipan agonizantemente. She-Ra desaparece, dejando a Adora toser violentamente y temblando como una hoja de papel. Se arrodilla en el suelo con sólo la espada como apoyo.
