Jeff POV

-¿Duele no es así? ¿NO ES ASI?- Repetí incesante mientras clavaba el cuchillo en su pecho.

Ella ya no se movía, pero igualmente, Era mi trabajo acabar por completo ¿No?

Su cabello rojizo apenas y brillaba con la luz de la luna, y sus ojos habían perdido ese ruido natural que caracterizaba a las personas aún con vida. Se veía horrible.

Esta noche en especial me sentía nuevo, lleno de vida, Era como volver a empezar. La sangre caía de mi cuchillo, tal y como la primera vez, algo me hacía sentir de nuevo como esa vez, en la que comencé a matar sin parar. Tal vez lo que estaba pasando hasta ahora, que sin lugar a duda era simplemente estúpido. Había sido amenazado por un chico de mi misma edad, pero mucho más estúpido. ¿Qué acaso el idiota no sabe a quién se está enfrentando? Es más, de seguro lo sabe, y si no le ha dicho a su padre Si es que verdaderamente su padre es policía Es porque quiere verse como todo un hombrecito ante Angélica. ¡Pero que pedazo de idiota! Ningún, y repito y repetiré siempre, Ningún hombre le ha hecho sentir lo que yo. Nadie lo hará, nadie podrá.

No, No pueden.

Yo lo evitaría.

Tome marcha a mi hogar de nuevo. Deje al cadáver de la mujer de pelo rojizo detrás de mí, no sin antes de cubrirla con unas cuantas hojas y varas, así era un poco menos probable que alguien la encontrase. Camine, camine, y camine, con una única compañía; La luna. Esa luna tan redonda y llena de vida, blanca y brillante, me recordaba a Angélica en sus tiempos buenos. Ya no era así, es más, ahora era como un eclipse, pero aún más apagada, ¡Es obvio que sin mi ella se volvió nada!

-Jeff- Me llamo una voz.

Voltee.

-¿Qué quieres Masky? Respondí al percatarme de la presencia detrás de mí.

-Voy a matar a Etan.- Cruzo los brazos y se apoyó en un árbol después de las palabras.

-Valla, estamos en la misma situación. ¿Y tú porque?- Pregunte sarcástico.

-¿Y tú porque crees imbécil? No por una razón diferente a la tuya, si ya convenció a la pobre ilusa de Angélica que tú eres el malo. De nuevo.-

-¿Qué?- No pude evitar reír.-¡Pero si yo ya hice mi jugada! Y créeme, la hice muy bien.-

-No idiota, no la hiciste "Bien", o al menos si lo hiciste, Etan la ha cagado completamente.-

-Estoy seguro de que el idiota la cagara al final, si su cara es favorable, su personalidad no es para nada igual a eso.- Sonreí.

-Jeff, Hablo enserio.- Masky se sacó las mascara.

-Sé que hablas enserio. Pero yo también lo hago.-

-Parece que no has entendido. Etan es un chico "Lindo" y tú… Lamento decirlo pero eres un don nadie, eres un simple asesino que no tiene oportunidad con una chica, que lo único que busca una vida.-

-Yo le puedo dar una vida.- Respondí tratando de retar a mi compañero.

-Jeff, no me hagas reír.- Lo estaba hartando. Me di cuenta.

-Dije que le daría una vida, nunca dije que sería buena.-

-Jeff- Ahora sí que me había hablado con esa típica voz de enfado.- Acéptalo, Angélica no es más que un simple capricho para ti.-

-¿Ahora de que estas hablando?- Mi semblante cambio completamente al escuchar esas últimas palabras.

-Si Jeff, un capricho. Tú no la amas, y dudo que Etan lo haga, pero igualmente, ella es tu capricho. Ella fue solo tuya una vez, y ahora que no lo es, tienes ese capricho completamente infantil de que debe ser solo tuya. Ella… es mi amiga. No se merece ser tu juguete.-

-¿Y qué te hace pensar todo eso?-

-Jeff ya deja de tratar hacerme el tonto, si yo sé lo que digo. Tus caprichos no son tan importantes que su propia vida.-

-No tengo porque seguir escuchándote.- Continúe mi camino.

-Jeff ¡Jeff! ¡No Trates de ignorarme!- Masky golpeo el árbol donde se apoyaba.

-¿Qué no lo ves? Ya lo estoy haciendo.-

-Jeff… ¡No siempre tienes que tener la razón! ¡Deja de creer que todo lo mereces!.-

-Adiós Masky- Suspire.- Te veo otro día.

Masky continúo gritando, llamándome, pero que más daba, solo quería ignorarle.

Llegue a mi pútrido hogar, abrí la puerta y mire el desgastado sofá. Me acosté en él, pude sentir el polvo salir al momento de impactar mi cuerpo con el mismo. A pesar de que este sofá estaba viejo, desgastado, tan incómodo, lo sentí como la misma gloria, aunque claro, sería mejor tener una mullida cama como en la que debe estar durmiendo Etan. Etan. Etan. Ahora él era mi principal pensamiento; Debía morir, pero aún no. Angélica debía verlo. Pero eso no me bastaba, quería que lo mirara en la peor condición del mundo. Tal vez mutilado, con piernas y brazos cortadas sin piedad y acomodadas sutilmente bajo su cuerpo, que estaría flotando en una rama colgado con una soga del cuello. Sonaba bien, pero quería más. Tal vez torturarlo antes de matarlo, cortarle los dedos uno a uno, quitarle las uñas con unas pinzas, córtale el pene, grabarlo, y reproducirlo en su cara hasta que este enloquezca. Todo parecía bien, pero necesitaba más, quería que eso fuese una sorpresa total para Angélica, lo que más deseaba es que ella se arrepintiera de haberse fijado en alguien que no fuese yo, que le doliera, dañarla tanto mentalmente, algo que le haga saber que no importa cuánto se aleje, siempre volverá a mí, yo siempre hare que vuelva a mí.

Ella es mía, siempre lo fue, lo es y lo será… Nadie impedirá que se quede a mi lado hasta el día en que nuestras almas abandonen nuestros cuerpos y estos mismos se pudran. Aun cuando yo mismo valla al mismo infierno la dejare, la perseguiré a donde quiera que valla, no puede irse, no la dejare hacerlo.

¿y si esto de verdad es un capricho?

No, no es así. Si esto no es amor, alguien dígame que es, porque mi mente está segura que el desear tanto a alguien es amor.

¿y quién dice que la deseas?

Yo lo sé. No tengo duda de ello.

No te mientas.

No lo hago.

Mientras más te engañes, más te dolerá al final.

El final será tan feliz como mi inicio.

Imbécil.

No lo soy.

Deja de engañarte.

Angélica POV.

Apenas y pude dormir esta noche. Tantos años… y yo creía que Liu estaba muerto. Su cara era tan diferente a la que vi por última vez, pero sentía que no había cambiado nada.

Jeff… ¿Por qué llegas a mi mente así de repentinamente?

Ahora que lo pienso actué como una tonta. El Jefferey que conocí, y el Jeff que conozco ahora no pueden ser el mismo. No se siquiera como se me cruzo por la mente esa posibilidad, si tanto en personalidad como en físico son tan diferentes…

Pero la locura puede cambiar a una persona, Tal vez demasiado.

Pero al final, ya no lo creo, Liu me lo dijo, y confió más en la palabra de Liu que en mis propios pensamientos.

Aunque… aún tengo una incógnita. ¿Por qué le temo tan poco?

Cualquiera que se atreva a ver la cara del asesino, se espantaría y saldría corriendo. Yo al principio hubiese hecho lo mismo. Pero ya no, y no lo comprendo. Tal vez soy tan valiente como mi madre, que por lo que recuerdo siempre demostró no temerle a nadie ni nada, aunque si lo pienso dos veces, parece que ella solo actuaba como lo hace una madre, para no asustar a sus pequeños.

La extraño…

A vece siento que traigo mala suerte, todo el que se acerca a mí, se aleja, muere, o simplemente desaparece. Pau no ha tenido ese mismo destino, por suerte. Pero Ángel… El… me abandono. Aun cuando creía que me amaba verdaderamente, y aun que estoy segura de que hice algo malo en el pasado, no puedo recordarlo. Abril, la chica que tanto me odiaba, desapareció, o eso me hicieron creer.

¿Por qué estoy reflexionando esto ahora? Fácil, porque no puedo dormir.

La paz volvió a mí después de pensar en esto. Me estaba desahogando conmigo misma, y esa irritante voz del otro lado de mi mente no me hablaba. Es más, esta noche no la sentía ahí, era como si hubiese salido de mi cabeza, pero estaba más que segura que volvería.

Le temo a esa voz. No lo parece, pero le temo.

Luego Etan, que se comportó como un completo inepto. Y no se disculpó para variar.

Ángel al final, haciéndose parecer a sí mismo como un completo maniaco que simplemente buscaba compartir sus preocupaciones de la misma manera que lo haría un, como dije, un maniaco.

El día de ayer había sido especialmente extraño, pero al final, como siempre no puedo decir nada sobre ello, todo quedara en el olvido como casi todo lo que ha pasado hasta ahora.

Entonces, escuche tocar la puerta.

-Angélica, ¿Estas despierta?.- Como era de esperarse, era Marco.

-pasa. Estoy despierta.- Respondí.

Marco entro en la habitación. Se veía común, al menos por el aspecto de sus ropas. Usaba su típico pijama, una simple camisa de manga corta con un extraño estilo lleno de figuras surrealistas, y Unos simples pants color negro. Lo único irregular en su aspecto, eran sus ojos, que se veían un poco más cansados de lo común, con ojeras severamente notables, y sus ojos café claro sin ese brillo natural que estos tenían, sin mencionar que su cabello estaba más despeinado que lo d costumbre, y eso ya era mucho decir.

-¿Tu tampoco puedes dormir?.- Pregunte.

-No.- Respondió.- Es porque he estado pensando.-

-¡Vaya que coincidencia! Exactamente por esa razón yo tampoco he podido dormir.-

-Sí, pero creo que hemos estado pensando en cosas muy diferentes.- Marco se sentó a la orilla de mi cama.

-Supongo que debes tener razón. ¿En qué has pensado tú?-

-La verdad, prefiero que me lo digas tu primero.- Marco miro al suelo.

-Tú lo sabes, lo de siempre. La escuela, Mis amigas, Etan, cosas como esas. Nada completamente descomunal.- Si claro.

-Bien. Por lo menos tú piensas en cosas normales.-

-¿A qué te refieres con eso?.- Pregunte un poco extrañada por lo dicho.

-Angélica. Encontré una casa en una ciudad a 4 horas de aquí. Es bonita, y es barata.-

-¡¿A caso estas sugiriendo una mudanza?!- En ese momento me levante de la cama cerrando los puños, sin lugar a dudas, la idea me parecía completamente mala.

-Angélica, hermanita, No creí que la idea te molestara tanto.-

-¿¡Cómo te atreves a pensar que no!? ¿¡Que te ocurre!? ¡Sabes perfectamente que adoro este lugar, y que mi sueño cuando era niña era estar aquí, en la casa, contigo!.-

-Angélica, cálmate. No me separare de ti y lo sabes. Si nos mudamos lo haremos juntos. Después de que desaparecieras un par de días… ¡Solo quiero alejarte de todo eso!.- Marco soltó un leve llanto al pronunciar esas palabras.

-Marco.- Sonreí- No tienes por qué preocuparte por mí. Sabes que no sufro estando aquí.-

-Pero yo sí. Sufro al ver que estas cosas pasan de la nada. Angélica, Mudarnos es la mejor opción en estos momentos, y tú mejor que yo lo sabes.- Marco esta vez, se escuchaba decidido.

-Marco.- Le llame.

-No digas nada. Hablaremos de esto después. Parece que no te tome en buen momento, lo siento.- Se puso de pie.

Sin más que poder decir, lo deje salir del cuarto. Apenas y pude volver en mí, y que me había quedado pasmada observando la puerta. ¡Enserio ahora esto!

Calma Angélica. Las cosas siempre se componen, y siempre se componen rápido. No había razones aun de ponerse histérica, aún tenía oportunidad de retener a Marco en esta ciudad, por lo menos hasta aclarar las dudas en mi cabeza. Por otro lado, he estado pensando en ir a un psicólogo. Tal vez y él puede ayudarme a sacar esa extraña voz de mi cabeza. No se lo había dicho a nadie, pero he investigado, y esto se podría tratar de una enfermedad mental, Pero extrañamente este es el único síntoma que tengo, así que dudo mucho tener algo mal en la cabeza.

Mañana a primera hora buscare en internet, revistas y periódicos, alguien con quien pueda hablar tranquilamente. Solo espero, que alguien me pueda ayudar.


Hola sensuales33333

Aquí el pinshi capitulo 11 (?) un poco mal hecho porque lo hice mientras me desvelaba estudiando (Escribir mientras estudio BI Asi aprovare todo examen):C

Pero los prometo seguir mejorando /;w;/ Y hacer mejores capítulos para tratar de complacerlos:3

También quiero comentar que... estoy un poco obsoleta en mi propia historia:/ y que si algo no concuerda con un acontecimiento pasado me lo hagan saber ya que no recuerdo mucho de lo que escribí en un pasado:CCCCCC

¡Gracias por leer!

Espero que sigan apoyando la historia:3 Me ayudan mucho a mejorar y continuar.