CAPÍTULO 12

A la mañana siguiente todo estaba en calma, Maura abrió los ojos y estiró sus brazos bostezando, había descansado mucho y muy bien, otra vez sin pastillas. Estaba claro que aquellos besos eran su medicina. Se giró un poco y buscó a su acompañante estirando el brazo pero el otro lado de la cama estaba vacío, algo que agradeció. Su mente volvió a la noche anterior y no pude evitar que una enorme sonrisa se alojase en su cara.

De pronto, unos golpecitos se escucharon en la puerta, se abrió y apareció la cabeza de Jane.

- Buenos días, dormilona. Y entró con una taza de café.

- Buenos días, dijo con la sonrisa que ya tenía.

La morena se sentó al borde de la cama colocando un brazo al otro lado del cuerpo de Maura y se acercó al rostro de la mujer.

- ¿Has dormido bien?

Asintió con la cabeza.- He tenido un sueño maravilloso.

- ¿Ah, si? Se aproximó más y besó los labios de la forense.

- Jane, ¿qué haces? Nos pueden ver.

- Ayer eso no te importó. Además... no hay nadie.

Maura arrugó su frente poniendo cara de extrañeza.

- Son las 12 del mediodía, los del béisbol se han ido hace unos quince minutos y las dos nuevas amigas "adolescentes" acaban de salir de compras.

Maura relajó su gesto y echó sus brazos al cuello de Jane.

- En ese caso, ven aquí. Tiró de la morena hasta alcanzar sus labios y poder besarlos a gusto.

- No, espera.

- ¿Qué?

- Déjame apoyar la taza en algún sitio...

Pero no le dio tiempo a nada más, Maura ignoró por completo su petición y comenzó a besar cada trozo de piel al descubierto de la morena. Esta cerró los ojos dejándose llevar y la taza acabó cayendo al suelo y hecha pedazos, pero ni ese ruido al romper frenó aquel huracán. Se deshicieron de sus ropas y comenzaron otro encuentro más, otro intercambio que recordar. Este estaba siendo más salvaje que el de anoche, solo había que ver las marcas en sus espaldas. En la batalla de quien dominaba fueron rodando y acabaron cayendo de la cama, cosa que tampoco les importó en absoluto, y continuaron con aquel derroche de placer entre risas.

Después de la pasión llegó la calma y allí permanecían, tumbadas en la alfombra, mirando hacia el techo e intentando recuperar la respiración.

- Wow.

- Nunca me cansaría de esto, dijo la pelirroja.

- Maura...

- ¿Mhm?

Pero hubo silencio. La forense al ver que no contestaba ladeó su cabeza y la miró. La morena estaba con los ojos cerrados y apretando los labios. Maura se incorporó un poco apoyándose en su codo y acarició su mejilla. - Ey, ¿qué pasa?

- No quiero agobiarte, pero es que... hay...

- Jane mírame, dijo tomándole el mentón - soy yo, habla conmigo.

- A ver, yo no suelo comportarme así, Maur, pero...

La forense sonrió al oír ese "Maur", le gustaba como sonaba, le gustaba con ella lo decía, con esa voz ronca, parecía que lo llevaba haciendo toda la vida , igual que el sexo, con ella era increíble y daba la sensación de que se conocían de años, sabían perfectamente lo que quería cada una en cada momento.

Entre todos esos pensamientos, Jane seguía soltando palabras, algunas tartamudeadas y que en conjunto no tenían mucho sentido.

- Dilo de una vez, acabó de decir Maura.

- ¿Qué pasa con Marcus?

- ¿Marcus?-,ella jamás hubiese pensado que iban por ahí los tiros.

- Sí, dijo una Jane seria y a la vez con miedo a la respuesta.

- Marcus y yo somos marido y mujer todavía por lo legal, pero nada más, parece que nuestra relación está mejorando... nos empezamos a llevar bien otr...

- ¡Ya! ¡Lo he visto! Toquecitos de manos, la escena del baño...

- ¿Cómo?

- ¿Por qué has venido a este viaje con él, Maura? ¿Acaso os estáis dando otra oportunidad? Dímelo porque si es así yo...

- ¡Estás celosa! Todas esas palabras sin sentido... eran celos.

- No son celos, la cosa es más que evidente.

- Escúchame, en esos momentos Maura estaba sentada. He venido al viaje por Martha, ella todavía...

¡Boom! se oyó un portazo en la entrada principal.

- Chicas, ya estamos aquí.

Jane se echó las manos a la cara. - ¿Alguna maldita vez podremos estar tranquilas?

- ¡Fuguémonos! dijo Maura ya de pie buscando como loca ropa que ponerse. Ambas se vistieron y antes de bajar, Jane agarró a Maura por el brazo y la hizo girar.

- ¿Lo dices en serio? Yo me fugaría contigo.

Maura rió y le dio un beso rápido antes de salir.

Estaban en la cocina, habían decidido preparar unas ensaladas, después de toda la comida del día anterior se agradecía algo ligero, muy a pesar de Ángela Rizzoli, no creía que eso fuese una comida, pero las invitadas mandaban y lo único que deseaba era que estuviesen a gusto. Jane también era de más consistencia, pero su estómago estaba ocupado, allí seguían las mil mariposas revoloteando, así que dos trozos de lechuga eran suficientes esta vez para ella.

Mientras Jane lavaba los tomates, Maura metió sus manos debajo del grifo para lavárselas después de cortar la cebolla, sus manos se rozaron y ellas no pudieron evitar prolongar aquel roce, la morena le cogió los dedos a la forense, jugueteó con ellos y el tiempo se paró. Se miraron, y entonces Jane viounans lágrimas correr por el rostro de Maura, sonrió, sacó una mano del agua, la limpio en su pantalón y cuando iba a tocar aquella mejilla el carraspeo de Ángela las sacó de aquel trance en el que entraban cuando estaban tan cerca.

- Se ha pinchado con el cuchillo, dijo intentando disimular. Pero su madre no era tonta, había visto perfectamente que aquello eran caricias y también había visto como se miraban. Las cosas empezaban a encajar en la cabeza de la señora Rizzoli, pero se mantuvo en silencio.

Se pusieron a comer y fue agradable, Martha Thomas se parecía mucho a su madre, con la diferencia que a Jane le transmitía tranquilidad cosa que su madre no. Estuvieron hablando de temas diversos, viajes, trabajo, familia... Y Martha acabó hablando de la pérdida de su marido justo seis meses después de la muerte de Jimmy y como se había desmoronado su mundo, el de toda la familia. Jane no le sacaba los ojos de encima a Maura, sabía que ese tema era tabú para ella porque todavía le hacía demasiado daño, así que interrumpió.

- Había pensado que sería buena idea salir a pasear, por el Boston Common y ...

- Es una idea genial, dijo Martha.

Ángela notó como su hija se puso tensa, y sabía perfectamente porque era, quería salir a pasear pero no con ellas dos.

- Yo estoy un poco cansada, ¿por qué no nos quedamos un rato en casa y esperamos a los del partido? Luego nos unimos. No os importa, ¿verdad, chicas?

Jane sonrió asustada, raro en su madre no entrometerse, la miró a los ojos y pudo leerlo. - No claro, iremos Maura y yo, si quieres, dijo mirando a la pelirroja, la cual dijo un sí casi precipitado.

- Pues venga, ya recogemos nosotras, marchaos ya.

Las dos chicas salieron, se montaron en el coche de Jane y antes de arrancar dijo, - Mi madre lo sabe.

- ¿Qué? ¿Se los has dicho? ¡Dios santo que vergüenza!

- ¿Vergüenza?

- ¿Qué pensará de mí? Estoy casada y mi marido también está aquí. ¿Y si se lo dice a Martha...?

- Calma, yo no no se lo he dicho pero por mucho que me incomode mi madre me conoce mucho y cuando te miro..., se ruborizó al decir esto,- no puedo imaginar la cara de estúpida enamorada que se me pone al hacerlo.

Maura se relajó un poco y acarició la barbilla de la morena mientras se le ponía esa misma cara de estúpida enamorada de la que Jane hablaba.

- Tranquila, no dirá nada, si no ha puesto el grito en el cielo ya es que no lo dirá. Besó la mano que acariciaba su barbilla. -Por alguna extraña razón no lo ha hecho y creo que eso aún me da más miedo.

- Tal vez sean cosas tuyas.

- No lo sé...

Arrancaron y se dirijieron al parque. Pasearon por allí mientras Jane iba contandole cosas curiosas de aquel lugar, no de historia ni cultura, sino cosas que le habían pasado a ella allí, desde la vez que se enrolló con aquel chico del instituto de noche y cuando los descubrió el vigilante tuvieron que correr y él sin pantalones acabó cayendo al agua, hasta algún maratón, algún picnic e incluso algún asesinato.

Habían parado a comprar un helado y se sentaron en uno de los bancos frente al lago.

- Es precioso esto, que calma dentro de la ciudad.

- Me alegro que te guste. Jane giró su cabeza y se acercó a la pelirroja, cuando casi rozaba su rostro cambio la dirección y le dio un mordisco al helado de esta.

- ¿Quieres más? dijo mientras intentaba estampárselo en la nariz, pero Jane era sorprendentemente fuerte y no lo consiguió.

- Pues déjame probar el tuyo.

La morena acecó los labios a su helado y se los embadurnó, miro a Maura, - Toma, dijo poniendo morritos. Maura negó con la cabeza pero Jane se abalanzó y besó toda su cara dejándole todos los restos.

Después de la pelea y las risas, Jane se puso seria y soltó, - Oye...

- Dime.

- Creo que tenemos que hablar de mil cosas.

- Lo sé. Maura le cogió la mano. - ¿Continuamos dónde lo dejamos antes?

- Siento todo eso...

- No, está bien, lo entiendo. Verás, iba a contarte que he venido al viaje por Martha, porque ella todavía no sabe que las cosas entre Marcus y yo no funcionan desde hace años, y no queríamos que se disgustase y de esa manera no disfrutaría de la buena noticia de Becca.

Jane movía la cabeza de arriba a abajo mientras la escuchaba. - Bien, es un buen gesto p...

- Pero no es verdad.

Jane abrió sus ojos al máximo.

- He venido por ti. De alguna manera mi corazón sabía que debía venir, no lo sé... jamás me he dejado llevar por estas corazonadas... y cuando Marcus dijo tu apellido no me lo podía creer, la probabilidad era de...

- Estamos predestinadas... cada día lo tengo más claro.

Maura sonrió, -¿El destino? ¿De verdad crees en él?

- Nada de esto tiene sentido, tu misma lo has dicho, ¿qué probabilidades había?

- Pues 0,0000001 entre ...

Jane levantó la ceja dando a entender que era una pregunta retórica, no necesitaba la respuesta.

- Ahora te toca a ti.

- ¿Qué quieres saber? dijo Jane.

- Casey...

- Oh... bueno... no hay mucho que decir. No he vuelto a hablar con él desde California, me ha llamado como unas mil veces y no he contestado ni a la primera.

- Entiendo que tengas dudas...

- No, no las tengo. Con respecto a él las cosas están muy claras. Y sé que tengo que hablar con él, pero es que solo pensar en oír su voz y en que va a ver discusión... no quiero. ¿Por qué solo no puedo borrar esa parte de mi vida y ya está? Hacer chas, dijo mientras chasqueaba los dedos, y a otra cosa.

- Jane..., dijo mientras ladeaba la cabeza.

- Lo sé, lo sé... prometo hablar con él en cuanto termine el fin de semana y tú...bueno, ya sabes... vuelvas a tu vida.

- ¿Qué vamos a hacer? Maura colocó su brazo a lo largo del respaldo del banco y con sus dedos acarició la oreja de la morena.

- ¿Tú que quieres hacer?

- No quiero separarme de ti, no puedo, Jane... yo... te quiero...

Jane que miraba al lago, al oír aquel "te quiero" llevó su mirada a Maura y la clavó en aquellos ojos, eran maravillosos, los más maravillosos que había visto jamás. El rostro de la pelirroja ya no estaba tan feliz y varias lágrimas comenzaron a caer.

- Eh... no llores, por favor... sabes que lo que siento por ti es... es... indescriptible, decir un yo también me parece una forma cutre de expresarlo.

- No es eso...¿cómo podemos arreglar esto sin que nadie sufra?

- Lo arreglaremos, ya lo verás.

Jane se acercó un poco más a aquella mujer a la que amaba con todo su ser, claro que lo hacía y tampoco quería alejarse de ella, pero confiaba en que el destino jugase su papel como hasta ahora y todo se pondría a su favor. Extendió los brazos y abrazo a la pelirroja, la cual se escondió bajo el hombro de su detective.

El teléfono de Jane sonó, era su hermano Frankie, contestó sin moverse apenas y este emocionado comenzó a contarle del partido, los Red Sox habían ganado. Maura mientras seguía apoyada en su hombro y notó como vibraba el suyo. Lo sacó del bolso y vio que era un mensaje de su marido. "Ha habido complicaciones en el hospital, necesitan que vuelva, he adelantado los vuelos, salimos en 2 horas y media"

Y hasta aquí puedo escribir hoy, espero que les haya gustado. La continuación no tardará.

A Vainilla, Bellachan y Anónimo gracias por aclarar mis dudas ;) En el color podía dudar pero en lo bellos que son no.

Muchas gracias por los ánimos y comentarios a todos. Osiris387 Feliz cumpleaños! Saluditos gente, nos leemos. xoxo