Hola a todos!, hago la entrega del nuevo capítulo de este fic, debido a que es más demandado que los demás, también por cosas de tiempo no he podido avanzar mucho más allá de lo que realmente quisiera, pero espero poder cobijarme en mi fin de semana para actualizar también las demás historias…
Esta nueva entrega es más corta que las otras y no es por pereza, sino que este capítulo exige ser más pequeño, ya que es antesala del próximo que pretendo poner mi máximo empeño, esperando lograr exitosamente la exigencia que tengo en mi mente, ya que quiero entregar la mayor cantidad de detalles posible, para hacerles sentir a viva sensación lo que deseo transmitir, por lo cual, si me llego a demorar un poco en este, espero que comprendan las razones, dentro de mis hobbies, siendo uno de esto el escribir en FF, intento entregar un buen resultado y para eso mi faceta perfeccionista se hace presente.
Bueno, no espero que disfruten el capítulo, si, han leído bien, por que se que a más de alguien puede ser que no le guste por el giro que le doy en esta entrega, ahora, si les llega a gustar, sea por términos de redacción o que se yo, feliz quedo de que les guste, ojalá sea así n_n
Espero que comprendan la esencia del nuevo personaje (Tetsuya Hideki), ante los ojos de ustedes puede parecer que "será la mala de la historia", pero "no la juzguen todavía", ya que falta un importante desarrollo en lo que será la historia completa.
Sin más preámbulos, los dejo, recordándoles que, tanto los saludos como información anexa y anticipo del nuevo capítulo, estará al pié del texto.
Nos leemos más abajo =P, besos!
Serena, quien ya había iniciado su camino solitario de retorno a casa, camina de manera calma pero tormentosa, tragicómica paradoja de sentimientos, quizás sea la reacción tardía a lo que realmente experimenta, mientras el anochecer acompaña sus pasos.
Darién, quién aún se encuentra en la convención, disfruta plenamente de su presencia en el lugar, hace mucho tiempo no experimentaba volver a una faceta más personal, más propia, de su vida autónoma como Darién Chiba, de su vida como profesional de la medicina, recibiendo los halagos que le permiten sus arduos esfuerzos de años atrás, años presentes y años que vendrán.
Satisfecho se encuentra su maestro, quien lo mira discretamente a cierta distancia, conforme a su desenvoltura frente a gente con tanto renombre dentro del mundo al cual pertenecen, pero su atención se dirige a otro punto, ya que logra divisar, al fin, a quién se le había perdido de vista, su hija, que está en dirección hacia donde está el, se acerca a paso rápido a su lado, con una copa de vino tinto entre sus dedos, con elegante presencia y seguridad, llega hasta donde está el e inicia una conversación:
- ¿Me extrañabas? – pregunta con simpatía, Tetsuya, entre risas.
- ¿Extrañarte?, Tetsuya, creí que estarías a la altura de este evento, ¿Dónde estabas? – pregunta Hideki, con cierta molestia.
- Estuve un momento afuera, vaya que molesto eres – responde con apatía, Tetsuya, desviando su molesta mirada hacia un lado, mientras da un sorbo al vino.
- Te había dicho cuan importante era para mi que te encontraras disponible siempre, llevo más de dos horas buscándote, sabías que también, hoy te propondría un trato especial – susurra su padre, manteniendo su actitud ofuscada.
- ¿Me lo vas a decir ahora? – pregunta Tetsuya, con un poco de altanería.
- Antes de eso, conocerás a quién estará inmiscuido en la proposición que te haré, espera un poco – le dice su padre, alejándose del lugar.
El doctor Hideki va en búsqueda de Darién, el cual sigue a gusto manteniendo conversación con sus pares, ya siendo tomada su atención por el Doctor Hideki, Darién se excusa y se retira del círculo social donde se encontraba, no es mucho lo que su maestro le dice mientras ambos van al encuentro de Tetsuya, así que Darién camina cercano a el, a la expectativa de lo que ocurrirá.
¿El es?... No puedo creerlo
- Tetsuya, quiero que conozcas a uno de mis más queridos alumnos, el es Darién Chiba – Presenta ante los ojos de su hija, el doctor Hideki.
- Mucho gusto – responde con coquetería, Tetsuya, dándole la mano a Darién.
- El gusto es mío – responde Darién, ruborizado ante la majestuosa belleza que posee la joven, dándole un caballeroso beso en su mano
- Bueno, Darién, ella es mi hija, Tetsuya Hideki, estudió medicina en Estados Unidos y ha vuelto a Japón hace no más de un par de meses, ella no sabe aún del por que los presento y en realidad, tu tampoco – comenta entre risotadas orgullosas, Hideki.
- ¿Qué tienes pensado, Papá? – pregunta Tetsuya, intrigada, prestándole atención a lo que dirá su padre, sin dejar de mirar a Darién de reojo, llenando su mirada con la silueta del pelinegro.
- Darién ya sabía que busco a quién pueda darme una mano en la consulta, una de las vacantes está reservada para el y la otra, para ti, ahora sería el momento ideal para que ambos me den sus respuestas – comenta ansioso, Hideki.
- ¡Papá!, no creí que darías espacio en tu consulta, bueno… la verdad no pensaba en trabajar tan rápido llegando a Tokio, pero la propuesta que me haces, ahora, me resulta totalmente tentadora – responde con sensual voz y par mirada, Tetsuya, observando la reacción de Darién, la cual resulta en un nuevo rubor en sus mejillas.
- ¿Eso es un "si"? – pregunta su padre, manteniendo sus ansias.
- Por mi parte, acepto – responde con una sonrisa, Tetsuya.
- ¡Qué alegría me has dado, hija querida! – Responde Hideki, dándole un beso a Tetsuya, añadiendo a los segundos - ¡Anda, Darién!, dame tú también una buena noticia.
- Maestro, antes de que usted me trajera hasta aquí ya tenía mi respuesta, decido tomar la valiosa oportunidad que me está otorgando, trabajaré con usted – responde con halago, Darién, llevándose el inmediato abrazo por parte de su profesor.
- Créeme, has tomado una de las mejores decisiones de tu vida – añade Hideki, entre el abrazo.
- Bueno, al menos espero que me des tiempo para conocer un poco más a quién será mi colega, ¿No crees? – pregunta capciosamente, Tetsuya.
- Claro que si, ¡Ah!, disculpen un momento – comenta su padre mientras es interrumpido por alguien, el cual reclama su presencia en otro lugar tras una breve plática silenciosa, por lo cual, Hideki dice – Los dejaré solos unos momentos, con permiso – dice, antes de alejarse rápidamente en dirección a otro punto del salón.
Ya una vez solos Tetsuya y Darién, es ella la que inicia la conversación.
- Tu cara me es relativamente conocida, quizás sea un error producto de mi mala memoria o una equivocación – comenta tranquila, Tetsuya, aún así, con un desplante muy propio de ella, debido a su seguridad.
- ¿Si?, por que, disculpa si te suena grosero, yo no recuerdo haberte visto en alguna otra ocasión – responde Darién, bebiendo un gran sorbo de champagne.
- Claro que no me has visto antes, por que una persona como yo es difícil de olvidar, ¿No crees? – responde con coqueta altanería, Tetsuya, dándose cuenta del silencio de Darién tras su pregunta, prosigue – El día en que me fui a Estados Unidos, mi padre estaba haciendo clases en la universidad, no habíamos tenido tiempo para despedirnos antes y por eso fui hasta allá, creo que fue allí cuando te vi, pero no estoy segura… - comenta Tetsuya, acariciando la copa de vino que sigue en su mano.
- Lamento no poder aclarar tu duda, no podría decirte si aquella persona que viste fui yo o alguien más – responde Darién, sintiendo unas leves molestias, debido al exceso de alcohol que ha bebido, muy por sobre lo que el está acostumbrado a resistir.
- Bueno, si es así, vaya suerte la mía de volver a encontrarme contigo y si no lo es, bueno, vaya suerte también de conocerte ahora, Darién – comenta a susurros de sensualidad, Tetsuya, claramente flechada por el pelinegro que la mira entre recelo, vergüenza y rubor.
- Lo dices por… - pregunta interrumpidamente, Darién.
- Me encantan los hombres que expelen inteligencia por los poros de su piel, lo hacen ver realmente guapos… tu no eres la excepción – aclara Tetsuya, dando un nuevo sorbo a su copa.
- Supongo que gracias – responde Darién, para salir del paso, bebiendo nerviosamente lo que quedaba de champagne en su copa, tomando una nueva gracias al mozo que pasaba cerca de el, con una bandeja llena de estas.
- Eres muy tímido al parecer… - comenta riéndose, Tetsuya.
- No, es decir, no se, disculpa, estoy algo desorientado – responde Darién, sintiendo un poco más de burbujas en su cabeza.
- ¿Cansado? – pregunta Tetsuya, interesada.
- Un poco… - responde Darién, tomando su cabeza con la mano libre que le quedaba.
- ¿Te es inoportuna mi presencia entonces?, por que si quieres irte… - comenta Tetsuya, siendo interrumpida por Darién.
- ¡No!, no eres inoportuna – responde el, sabiendo que no puede ser grosero con la hija de su maestro, añadiendo – me gustaría conocerte un poco, mal que mal, seremos colegas y en realidad, este será mi primer trabajo oficial como Doctor egresado, así que espero poder entrar de la mejor manera – comenta Darién, intentando hacer despertar todos sus sentidos para estar alerta a lo que hablará con su casi, colega.
Así, ambos pasan varios minutos entre pláticas sobre lo que es el mundo de la medicina, comentan sus expectativas por lo que será el trabajo que ambos desempeñarán en la consulta del Doctor Hideki, comparten anécdotas y similitudes en sus vidas, Tetsuya se deja encantar por cada palabra pronunciada por Darién, el cual habla con mucha pasión por su trabajo, sus estudios y conocimientos, si bien la conversación se restringe hasta esta misma área, Tetsuya se encuentra totalmente intrigada por el estado civil de Darién, quién no da señales de esto en ningún momento, como anteriormente pasaba, el se encontraba disfrutando plenamente de lo que es una faceta privada en su vida, olvidándose totalmente de todo, equívocamente, de todo, ya que se ha olvidado incluso de su esposa, la cual, en otro lado de la ciudad, sigue con su solitario caminar, muy cercana a lo que es su destino, perpleja por todo lo que pasó hace un rato atrás.
No entiendo muy bien todo esto… quizás estuvo mal irme de ahí sin decirle nada a nadie… Piensa en silencio, Serena, mientras sigue sus pasos para finalmente llegar al edificio donde vive, entra y saluda a quién se encuentra de turno, encargado de estar en el lobby de este mismo, aprieta el botón del ascensor para llegar prontamente al departamento, espera unos cuantos segundos y las puertas se abren ante sus ojos, entra y aprieta el botón de su piso correspondiente, allí espera hasta que ahora las puertas se cierren, sin saber que pronto llegará a una instancia donde sentirá como una serie de controversias en su corazón tomarán lugar en sus pensamientos.
Un segundo antes de que las puertas del ascensor se cerraran por completo, Serena estira su mano para interrumpir esto, debido a que el censor de movimiento advierte esta maniobra, las puertas se abren automáticamente, dándole paso a Serena para salir de allí lo más rápido posible, sin darse cuenta de que ha acaparado la mirada del encargado de turno, ella camina a paso seguro hacia las escaleras de emergencia, abre la imponente puerta con todas sus fuerzas y la cierra tras su espalda, divisa las escaleras con esperanza de poder encontrar entre los escalones, algún descanso para su congoja, es decir, paso a paso, busca el aire y tranquilidad que le serían de gran ayuda en este momento. Serena comienza a subir a ritmo constante, con la mirada gacha, con el ánimo destruido, sintiendo el peso de la soledad que la acompaña a cada segundo, ya había quedado atrás esta sensación de vulnerabilidad, de una co-dependencia dañina con Darién, sintiéndose abatida por su ausencia, por su poca atención, pero esta vez ha vuelto… ¿Para quedarse?
Por un descuido inminente, Serena se percata desfasadamente de que ya ha llegado al piso que le corresponde, sintiendo que los segundos, entre la complejidad de sus pensamientos, han hecho del camino uno más corto del que ella misma esperaba. Una vez más Serena empuja una pesada puerta, la cual se abre con lentitud y la deja cara a cara con el pasillo de luz clara que espera su arribo, es allí cuando reacciona un poco, deja cerrar la puerta y va en dirección a la del departamento. Ya cara a cara con esta, busca entre sus cosas las llaves, después de un par de segundos de movimientos ciegamente aleatorios las encuentra, toma la indicada y la mete despacio, la gira hacia la derecha y escucha el "clic" que le indica que ya es tiempo de pasar, la puerta se desliza para darle paso, al hacerlo, el halo de luz del pasillo se escabulle tímidamente al interior del departamento, creando desproporcionadas sombras de lo que se encuentra en su interior, nadie advierte su llegada, al menos nadie que se lo diga a viva voz, serán solo las rosas rojas frescas que suelen haber siempre, las que reciban la fatigada presencia de la rubia.
Una vez dentro de su hogar, Serena cierra la puerta, puede ser la primera vez que no le teme a la absorbente oscuridad que ofrecen las paredes, debe ser por que aquella misma oscuridad es quién está acorde a lo que sus latidos ofrecen.
De forma desganada, Serena se quita su calzado, observa sus zapatos y los deja caer con rabia, también así con su bolso y sus otras prendas, quedando descalza, solo con el vestido que había elegido con tanto esmero, con la idea de encantar a su esposo con su apariencia, con su elegancia.
Un camino ligero antes de llegar más allá, junto al teléfono, buscando en su luz alguna que le indique la presencia de algún mensaje, alguna señal de que Darién reclama saber el paradero de su esposa, un nuevo balde de agua fría para sus sentidos, por la completa ausencia de algo que indique que su anhelo se cumpla. Darién no se ha puesto en contacto con ella, bajo ningún medio.
Quizás siendo esta una de las pocas esperanzas que le dieron la fuerza para llegar a casa y saber algo de el, Serena se deja apoderar por la angustia mortífera que estrangula su garganta, corre hasta la cama y se lanza de golpe, apretando contra su pecho la almohada que ha sido cómplice de tantas sonrisas, de tantos besos, en esta ocasión será, por primera vez, cuna de las dolientes lágrimas de Serena, las cuales inician su camino hacia fuera con violenta fuerza, con potente angustia.
En otro punto de la ciudad de Tokio, la cual todavía es presa de un clima impetuoso de gélida sensación, Darién sigue en su amena conversación con Tetsuya, ya han sido casi dos horas de que esta misma inició, ambos están plenamente complacidos por esta, Darién, por el lado profesional que se mantiene entre líneas, a diferencia de Tetsuya, quién mira con más y más agresiva coquetería al hombre que relata en sus palabras, la grandeza de pasión que existe dentro de su corazón, amor infinito a su vocación, a su camino, el cual solo logra hacer caer a Tetsuya en un encantamiento más profundo y quizás, este mismo encantamiento, que hasta ahora permanece oculto ante los ojos de Darién, será el cual lo lleve a vivir uno de los momentos más amargos de su existencia, un error, un mal paso, involuntario o a poca conciencia, eso es algo que después el deberá experimentar a solas…
- Darién… disculpa si mi sinceridad llega a molestarte en algún grado, pero debo confesártelo, me has dejado totalmente boquiabierta, nunca esperé que un hombre tan joven podría ser tan sabio en lo que ha elegido como su forma de vida, sinceramente, estoy extasiada por cada una de tus palabras… - declara Tetsuya, después de haber permanecido varios minutos en silencio.
- Gracias, Tetsuya, has sido muy amable al escuchar cada cosa que te he dicho, más pudiendo hacerte partícipe de estas y encontrar similitudes con tus propias experiencias, es un real agrado hablar con una mujer tan inteligente, ¿Tu padre tendrá algo que ver?, yo creo que si, debido a que el también es un hombre brillante – responde Darién con extraña liviandad y soltura, muy a gusto en su estado.
- ¿Mi padre?... bueno, creo que todos les debemos la grandeza de nuestra persona a ellos, debes pensar igual, ¿No?, por que para que tu llegaras a ser quién eres ahora, seguramente contaste con el apoyo día a día de tus padres, ¿Me equivoco? – pregunta Tetsuya, intrigada.
- A nivel espiritual, si, puesto que ellos murieron cuando yo era muy pequeño – confiesa Darién, dejando entrever un poco de su melancolía por el tema.
- ¿Qué?, vaya… debió ser muy difícil – comenta Tetsuya, produciendo el primer toque de electricidad entre ambos, al haber tenido las agallas para aprovechar la instancia y poder rozar suavemente el brazo del pelinegro.
- Si… realmente lo fue – responde Darién, adormecido en su lapsus de tristeza, casi sin percatarse de que la mano de Tetsuya seguía sujeta en su brazo, dándose el lugar para dar un gran sorbo de champagne, como si quisiera ahogar el incendio de su dolor con el líquido del alcohol y como este se ha acabado, Darién mira de lado a lado y busca a quién pueda ofrecerle una nueva copa, la cual llega ante el, sin ser del mismo que tomaba hace horas atrás, ahora se adhiere a su mano una copa de vino blanco, la cual toca los labios del pelinegro al instante.
- Si quieres hablar de este tema, solo hazlo – ofrece apoyo, Tetsuya, enterneciéndose por la huérfana postura de su acompañante.
- Tal vez en otra ocasión, ahora no me siento muy bien – agrega Darién, tratando de esconder elegantemente el hipo que lo visitó de un momento a otro.
- Te ves muy cansado… ¿Sabes?, iré a dejarte a tu casa, ¿Te parece la idea? – pregunta Tetsuya, con amable seducción, aún así, no recibe la respuesta que hubiera querido escuchar, ya que Darién se limita a beber velozmente de la copa que está en su mano, sin duda muy extraño en el, pero inconcientemente y aunque el medio no sea el mejor, Darién ahoga cada preocupación, presión, tristeza, incertidumbre, remembranza, confusión y un sin fin de cosas más, en la pasajera solución que le ofrece el licor de esta noche.
- Quédate aquí, iré a despedirme de mi padre – pide Tetsuya antes de dejarlo a solas, aprovechando esta misma soledad, Darién busca con ansiedad otra copa de licor, acercándose a una extensa mesa a buscar una que lo acompañe por el momento.
Pasos más allá, Tetsuya mira hacia atrás y ve el actuar de su futuro colega, inconcientemente deja la coquetería de lado para dar cabida a otra de sus características, esta es, la amable preocupación ante una persona que padezca de alguna molestia, sea cual sea la índole de esta, Tetsuya se preocupa por ver cabizbajo al hombre que ha atrapado sus sentidos y deseos. Probablemente sea un rasgo en común que compartan los profesionales de la medicina, el preocuparse de los demás cuando parecen necesitarlo, o más bien, la necesidad que siente Tetsuya de apoyarlo, de estar con el y ser su pañuelo de lágrimas, un consuelo, una compañía.
- Tetsuya… ¡Tetsuya! – llama la atención de la mujer una grave voz masculina, es la de su padre, que intenta captar su mirada.
- Si… disculpa, estaba pendiente de… - intenta comentar Tetsuya, siendo interrumpida por Hideki.
- Hija, necesito que te ocupes de tu propia incorporación en la consulta mañana mismo, también la de Darién, ya que entre tantas conversaciones he recibido una invitación para salir un par de días de la ciudad y deseo que comiences con la responsabilidad de tu nuevo empleo cuanto antes, no por ser la hija de… - habla Hideki, interrumpido por la joven.
- "No por tu hija ganaré los méritos gratuitamente, sin saber lo que es ganárselos", si se, Papá, me lo has dicho desde siempre – adjunta con sarcasmo, Tetsuya, terminando de citar la frase de su padre, con una secuaz sonrisa.
- Bueno, ya que lo sabes tan bien, ¿Puedo confiar en ti? – pregunta Hideki.
- No te preocupes, solo déjame a mano todo lo que necesites que vea – responde Tetsuya.
- Mira, el tema del contrato se verá solo una vez con mi regreso, aunque ya ambos están listos y ahora solo queda que ustedes lo firmen y así, validarlos, lo que necesito que hagas es que lleves a Darién a la consulta y le apuntes los pacientes de menor trascendencia, es decir, casos menores, no quiero abrumarlo con quehaceres más complejos de los que realmente pueda manejar; Tú, que tienes más experiencia, tomarás algunos más complejos, mi asistente tiene claro cuales son estos, así que consúltale a ella para que te guíe. Una vez listo eso, le das a Darién todos los datos de contacto con los pacientes que le corresponderán, dile que se ponga en contacto con cada uno de ellos a lo largo del día y confirmen sus citas, también indícale que debe presentarse y explicarles que es un nuevo doctor en la consulta, uno de mi plena confianza. Dejaré a mi asistente claras indicaciones de lo que serán las oficinas para cada uno, por lo cual pídele que te las muestre y así, ambos se vayan acomodando lo más rápido a sus trabajos, ¿Quedó todo entendido? – pregunta Hideki, después de haber dado las instrucciones.
- Si, Papá, no te preocupes, haré todo lo que me has dicho, por ahora me despido, es bastante tarde… - comenta Tetsuya, iniciando su ida próximamente.
- Por cierto, Darién se ve algo… ¿Ebrio?, por que si es así… - comenta Hideki mientras mira con ceño fruncido a su alumno, Tetsuya conoce esa mirada, la cual indica un poco de molestia, así que de automático apoyo, la joven responde:
- No, no, no, me contó hace un rato que tuvo un día bastante arduo por lo cual está muy cansado, por lo tanto iré a dejarlo a su casa, para que descanse – justifica Tetsuya, de manera urgente para extinguir la impresión de su padre.
- Pero… ¿El no venía con…? – intenta formular una pregunta, Hideki, la pregunta sería dirigida a la clara alusión de que venía acompañado de Serena, su esposa, pero como al parecer es la costumbre, Tetsuya lo interrumpe antes de terminar, como el mismo lo hace con ella, por lo cual, no se molesta al ver entorpecida su frase.
- ¿Con auto?, si es así, no tengo idea, pero tu que estás a cargo de todo esto, podrías pedirle a alguien que si, Darién vino en automóvil, pues lo dejen estar hasta mañana por la mañana para que después el venga a buscarlo, por que, no te voy a mentir, si Darién tuviera que conducir en este momento, no me confiaría de su habilidad para mantenerse despierto frente al volante, mejor prevenir que lamentar, ¿No te parece? … Bueno, Papá, me voy, te llamo temprano, antes de que te vayas a bueno, ese viaje flash que te ha salido, un beso, adiós – dice Tetsuya, yéndose a paso rápido y sin mirar atrás, esto se debe a que capta claramente que Darién está comenzando a verse cada vez más fatigado. El doctor Hideki queda en silencio mirando la escena, entiende los motivos que tuvo su hija para salir de esa forma tan abrupta, así que confiado en su criterio, Hideki se dispone a disfrutar los últimos instantes de lo que queda de la convención, la cual resultó ser todo un éxito.
Ya Tetsuya cerca de Darién, agacha la cabeza para quedar frente a frente del pelinegro, una vez atrayendo su mirada, Tetsuya le regala una cálida sonrisa, esto hace que en las torcidas visiones y pensamientos de Darién se dibujen las facciones de una rubia hermosa, pero antes de que la lentitud de la conexión de sus ideas pudieran formar algo concreto, Tetsuya toma su brazo y lo induce a seguir sus pasos, en dirección a la salida. Darién solo la sigue, siendo incapaz de incluso despedirse de los que aún están presentes, incapaz también de razonar correctamente lo que ocurre, ya que el exceso de alcohol le comienza a cobrar la cuenta, volviéndolo lento y torpe, a merced de lo que sean los pasos que tomarán por el, de aquí en adelante, de aquí a lo que quede de oscuridad, antes de que el sol vuelva a cruzar el horizonte.
Tetsuya va con el hasta el área de estacionamiento, con su mano libre busca la llave de su automóvil, deshabilita la alarma y las puertas abren su seguro de forma inmediata, Tetsuya abre la puerta de copiloto y sienta allí a Darién, quién cae de manera pesada, una vez acomodado de alguna forma, la joven cierra la puerta y se dirige hacia el volante, ya sentada, observa el decadente estado en el cual se encuentra su acompañante, por lo cual se toma la atribución de cruzarle ella misma el cinturón de seguridad, con esto ya listo, Tetsuya acomoda su propio cinturón y enciende el automóvil en dirección a su hogar, esto se debe a que, después de un par de preguntas sin respuesta por parte de Darién, ella ha tomado esa decisión.
Una vez ya en camino, la mujer vuelve a preguntarle algo a Darién, estas son las coordenadas de su hogar, pero el, siendo incapaz de formular una respuesta, le da la certeza necesaria a Tetsuya para que siga con su idea.
- ¿Darién?, ¿Darién?, ¿Estás bien? – pregunta preocupada, Tetsuya.
- Te… ¿Te digo la verdad?... no, no es… estoy bien… quiero… ah… - responde torpemente, Darién, dejando escapar un gran resoplo de aire, el cual es acompañado por el acto de cerrar sus ojos, superado por su estado etílico.
- No faltaba más… llevarme un hombre ebrio a casa, ¡Bien hecho, Tetsuya! – se dice a si misma y a baja voz, la mujer, virando el volante hacia la izquierda, para seguir en dirección a su casa.
Ya siendo muy avanzada la noche, en otro punto, muy lejano al de Darién, Serena se encuentra acostada, en claro estado de aturdimiento, producto de su cansancio al haber llorado sin mesura por tantos minutos, despierta completamente a los quince minutos, dándose cuenta de que su boca amarga y seca clama por un poco de líquido, por lo cual la rubia se levanta para ir en dirección al baño, una vez en el, Serena ve en el espejo el rastro de su arruinado maquillaje, disperso por sus mejillas de cruel manera, clara es la señal del desgaste de sus ojos, encontrándose hinchados, candentes de dolor y temperatura.
Serena abre la llave del lavatorio y baña sus manos con el agua que sale de ella, en una de estas contiene un poco de agua, llevándola hasta su boca para beberla, logrando humedecer sus quebrajados labios, poco después sigue con su rostro, el cual después frota suavemente con una toalla cercana.
Después de esto, con fuerzas mínimas, Serena sale del baño, por inercia vuelve a la cama y se recuesta sobre las mantas, recién se da el tiempo para intentar ver la hora, el radio-reloj que se encuentra en la mesa de noche le facilita la información, Serena queda estupefacta al ver como ha corrido el tiempo - ¿1:30 de la madrugada?, ¿Esa será la hora? – se pregunta a mediana voz, prendiendo la lámpara cercana para ver la hora que de el reloj de pared, la cual resulta ser la misma.
Serena no puede creerlo, piensa que si Darién había cometido una equivocación al perder la noción de los minutos, esto realmente si es un error grave, ya de madrugada, sin hacer saber su paradero ni preocuparse del de su esposa, Serena comienza a experimentar un nuevo tipo de angustia, uno que va de la mano con la incertidumbre y preocupación, llevándola a un ataque de inseguridad y desconfianza por lo que puede ocurrirle a su marido, queda un poco de lado su enojo, ahora sus energías se basan para buscar fuerzas y saber algo de Darién, para su desgracia, la soledad nunca le ha venido bien, la hace dudar, la hace sentir débil, increíblemente confundida, por lo cual no coordina pensamiento con movimiento, quedando hecha un enredo de reacciones e ideas, buscando tranquilidad en el sobresalto de su respiración, claramente, sin poder encontrarla.
Por otra parte, Tetsuya ya está en su hogar, con mucha dificultad logró sacar a Darién del automóvil, dejándose apoyar casi a peso muerto sobre ella, la cual, con fuerza, lo llevó en camino a su, sin duda, elegante casa. Ya dentro de esta, Tetsuya dejó a Darién en el sofá negro de la sala, después de esto y ya siendo el momento actual, la joven prepara un poco de café para ver si a base de este, Darién logra reaccionar de alguna forma.
- ¿Darién, quieres café? – pregunta Tetsuya a viva voz, desde la cocina, sin recibir respuesta del pelinegro, el cual comienza a sentir una vibración en su bolsillo.
Es Serena quién lo llama, doblega su postura y es ella quién se intenta poner en contacto con el, vale más su preocupación que un enojo, al menos eso cree, hasta el momento en que Darién aprieta inconcientemente el botón del celular para aceptar la llamada, lleva el artefacto, o al menos eso pretendía, cercano a su oído, sin pronunciar palabra alguna, Darién se queda ahí, con teléfono en mano, escucha la voz de Serena quién reclama respuesta, pero la respuesta que tendrá sobre el paradero y circunstancia que vive su esposo, no saldrá de su boca.
- Darién, si quieres seguir durmiendo no hay problema, entiendo que estés tan cansado como yo, así que descansa, ya iré contigo – dice Tetsuya manteniendo el volumen de su voz, sin tener idea de que su respuesta sería escuchada por la esposa del pelinegro, esposa de la cual ella no tiene ni el menor conocimiento, inimaginable es también para ella saber que sumado a esto, es Serena, la chica que hace horas atrás logró ganarse su total simpatía, la cual escucha con pavor sus palabras.
Serena, quién está del otro lado de la línea queda petrificada y sin habla, una lágrima que se siente como navaja por su mejilla corre sin piedad, sus manos, piernas y boca comienzan a temblar, respira con dificultad, un escalofrío recorre su espalda por completo, la presión baja, se marea de golpe y el mundo da vueltas ante sus ojos, las piernas pierden estabilidad, tanto su cuerpo como sueño de amor se desmorona en un segundo, Serena no resiste más, su pecho no puede contener más ira y dolor, por lo cual, con una fuerza estrepitosa arroja el celular al suelo, logrando desarmarlo y por acto colateral, cortando la llamada.
Serena cae fuertemente al piso, permaneciendo con sus ojos totalmente abiertos, sin dar un pestañeo, sin más que con su mirada clavada en el vacío, sintiendo como si su corazón quisiera salir, quebrar sus costillas y romper la piel para sangrar en su mano, mano que es víctima de los involuntarios movimientos productos de su alma destrozada. Ya no puede más, Serena se rinde ante el inconmensurable dolor, grita de impotencia, de desilusión, grita una y otra vez, por sentirse engañada, por sentir que el cuento de hadas llegó a su fin, por pensar que sus miedos no fueron equívocos, que ella y Darién quizás no estaban correctamente destinados para vivir juntos esta vida, la cual bofetea a la rubia, dándole su cara más dura y despiadada, llevándola a un viaje por los valles de la agonía total, del siniestro desencanto, el silencio más estremecedor que ha sentido en toda su vida.
- Mi… mi princesa… - susurra Darién de forma inconciente al teléfono, sin saber que Serena no estaría para escuchar su tenue voz, recitando suavemente aquel dulce apodo que le fue otorgado con tanto amor para ella. Sin saber o entender que decía Darién, Tetsuya llega a su lado con una taza de café en la mano, la deja en una mesa cercana, se arrodilla ante el sofá y se acerca a la boca de Darién para intentar entender lo que murmura, ya a pocos centímetros de el, Tetsuya experimenta en silencio un conjunto de emocionantes sensaciones, mira determinadamente las facciones de Darién, para ella no hay hombre más encantador que el, quisiera acariciarlo, recorrer aquellos oscuros cabellos con sus dedos, pero la invisible barrera que existe entre ellos la restringe a solo desearlo con la mirada, aprovechando que el permanece con sus ojos cerrados, Tetsuya se da el regalo de analizarlo a detalle, sintiendo como si se estuviera enamorando poco a poco, pero velozmente, de aquel hombre que en solo una noche, ha logrado hacerla estremecer.
- Darién… - susurra Tetsuya con dulce voz, llegando a ser parecida en algún punto a la voz de Serena, por lo cual, en el desorden que habita en la mente de Darién, sumado con su inconciente que llama desesperadamente a su esposa, logran hacerlo confundir, un grave paso erróneo, un antes y un después en su vida, está por ocurrir.
- Princesa… - musita Darién, manteniendo sus ojos cerrados, al mismo tiempo que estira su mano, toma el mentón de Tetsuya y lo atrae hasta sus labios, ella, entre asombro y sumisión, se deja guiar por la voluntad de Darién, concretando así, un suave beso, llevando a la gloria absoluta a Tetsuya, creyendo que aquel tierno nombre "Princesa" le fue obsequiado a ella en un desliz de transparencia del pelinegro, mientras el, con una sensación muy distinta a la que ella vive, siente como si aquellos labios le pertenecieran a la única mujer dueña de su corazón, "Su princesa", su Serena, siente y cree que aquel momento lo vive con ella y con nadie más, por lo cual, no escatima en pasión para seguir con el beso, sintiéndose calmo y feliz, por creer que está con su esposa, que toda la confusión se ha borrado, que está compartiendo lecho con la rubia que ha encantado su existir, que está a su lado, a salvo, cómodo y confiado, que nunca nada pasó, que siempre estuvieron juntos y el enredo de su mente no fue más que pasajero, que las lagunas mentales nunca existieron, que nunca la dejó sola, equivocaciones que sabrá después cuando recupere su conciencia, al saber que ha clavado la espina más dolorosa en el corazón de la mujer que ama.
Aunque sea de manera involuntaria e inconciente, Darién ha sido infiel a Serena con otra mujer, esta noche ellos no comparten una cama en común, un hogar en común, no comparten una caricia, un solo corazón, ni el calor que adquieren sus cuerpos cuando están cerca uno del otro, el futuro se desmorona segundo a segundo, así lo saben los lamentos que Serena gime con desenfreno en el frío departamento que esconde su dolor, sintiendo como su alma se desgarra y sangra profundamente, como se le escapa la vida en cada suspiro, como todo se vuelve un abismo infinito, un mundo que para ella ya no vale la pena por ser vivido, una vida que perdió todo sentido donde solo la incertidumbre dicta una respuesta… ya nada será igual, ahora solo existe espacio para la condena, para el fin, para desear que el universo explotara, ya nada importa para Serena, absolutamente nada…
Srnkiki: Jajaja, bueno querida, la escritora "cochina" descansa un rato para transformarse en la bruja malvada que hará pedazos el tono rosa del fic (muahahaha), ahora que se me pasó lo resfriada y lo pasé muy mal, espero esparcir un poco de infelicidad al mundo para desquitarme (naaah, mentira, jajajaja xD), espero que te haya gustado el capítulo, creo que sospecharás que el capítulo exclusivamente de los dos es el siguiente, aunque analizándolo un poco, creo que "tan, tan, tan, tan, tan de los dos" no podrá ser, aunque ciertamente, se centralizará en ellos.
Y bueno, de aquí en adelante, para que se sepa lo que pasará con todas las ideas de Serena, es cosa de tiempo no más… poco tiempo 'creo', bueno, depende vitalmente de cómo se vayan desarrollando las siguientes ideas.
Un beso y un abrazo para ud. mi namber wan, jajaja, cuídate mucho!
Usakoandmamoru: Bueeeno bueno, como puse arriba, no odien a Tetsuya todavía! Aunque estás en todo tu derecho de hacerlo, jajaja, gracias por dejar nuevos reviews y no impacientes =) mira que, aunque me pueda demorar un poquito, yo seguiré con este fic cada vez que pueda, es la secuela de mi primer fic y por ende le tengo mucho cariño, así que no pienses que puedo dejarlo inconcluso, bueno?, muchos besos, espero seguir leyéndote!
Lexie: Si, ya estoy mucho mejor de salud, esperando solamente que los bichos feos no me ataquen nuevamente y me hagan caer a cama, me alegra de sobremanera saber que vas a darle una posibilidad a tu imaginación al escribir tu propio fic, espero que puedas quedar conforme con lo que hagas y ya prometí leerte en el momento que lo hagas y por cierto, cada vez que el tiempo me lo permita.
Espero que ese sentimiento de "decepción" se haya ido de ti o al menos no haya dejado una sensación muy amarga… ánimos!
Cuídate miles, xoxo!
sailor mercuri o neptune: Muchas gracias por tus deseos, ya me siento mucho mejor n_n bueno, respecto a la historia, claro, se puede tomar como una mala persona el Doctor Hideki, pero recordemos que es un hombre que entregó su vida a su carrera y el éxito de esta lo lleva a tener un pensamiento tan idealizado por su mundo de medicina, sumado con que, aunque quizás de una forma absorbente, el solo desea el éxito de Darién, a quién siente como si fuera su propio hijo.
Ahora, que Darién se de cuenta y despierte de su estupidez, es algo que veremos en los próximos capítulos.
Besitos, espero que nos sigamos leyendo! ^^
MartithaJimenez: Hola Martitha, te aclaro desde ya que, por desgracia, aquí, la reina Génesis no tiene nada que ver, ya que estamos viendo en estos capítulos lo que es la vida cotidiana y "humana/normal", de nuestros protagonistas, lo que ocurre son más bien hechos que pueden suceder en la vida de cualquier persona común, errores desafortunados que desvían nuestros ideales, errores los cuales uno debe enmendar con mucho esfuerzo y dedicación.
Jajaja y bueno, el ventilador portátil, al menos por mi parte, no debería ser ocupado tan pronto, pero ojo, todo puede cambiar, dependiendo del ánimo con que le levante el día que escriba el próximo capítulo, jijijii, tu también cuídate y besos para ti! ^^
paolac78: Si, así es, cuando te metes de lleno a algo te olvidas de todo y pones exclusiva atención a eso, pero hay veces en que no tener los pies muy puestos en la tierra corre en contra, caso claro, este capítulo, espero que te haya gustado la actualización y sigas acompañándome en las siguientes, saludos y gracias por pasar n_n
Princess Mko: Me demoré exclusivamente por temas de fuerza mayor, pero ya estoy aquí, entregando un nuevo cap, espero que te gustara, aunque sea un poco triste, besitos para ti, espero seguir leyéndote, cuidate!
JanellaBround: Así es, de amor a problemas, así es la vida, un día bien, otro día mal, ya veremos si solucionan las cosas más adelante… efectivamente, nos estamos leyendo! Besitos y gracias por el review ^^
gigichiba: Jijiji, más lemmon, creo que vendrá…. A ver… déjame consultar con mi parte pícara del cerebro… eeeh… si, debería venir uno más adelante, jajaja, y bueno, la actualización la hice lo más rápido en cuanto el tiempo me lo permitió, besos y gracias a ti también por el review!
Usagi13chiba: Ahora si te incluyo en los saludos, gomen ne, no se si leíste el PM que te mandé para excusarme de mi descuido, jijiji, ahora con el fic, si, pudo ser algo cruel el Doctor Hideki, se debe a que es un personaje frío pero a la vez de buen corazón, no se si se entiende, a veces la transparencia y sinceridad viene de la mano con algo de crueldad y se hace daño inconcientemente, ese es como un factor del personaje, ahora, a que se debe que Darién haya perdido total conciencia de todo es por que hace mucho que no vivía su faceta como profesional de la medicina y por eso se dejó llevar, pero si, la embarró y más en este cap.…
Un abrazo!, espero que estés muy bien y nos sigamos leyendo!
CELESTE KAIRI .C.K: Hola!, ya la actualización lista, ojalá te haya gustado, gracias por leer mi fic, espero leerte más seguido, besos!
Saludos también a:
LITA JAPON – Venus - Usagui kawas - Princess Moon - Ame90 - mayilu – Alejandra - smfanatic– Lara - serena22 / También a quienes han incluido en estos días mi historia como una de sus favoritas y/o a mi como autoria favorita, de verdad, muchas gracias!
Ahora, para los lectores de aquí que también lean "Quiero recordarte por siempre" solo deberán esperar unos días más para la nueva actualización y para quienes no hayan leído el último, espero que pasen y dejen sus comentarios =)
"/s/ es la continuación de un link, deben anteponer "fanfiction . net" y después copiar la dirección, así llegarán directamente a la historia o si prefieren, los links completos se encuentran en mi perfil"
/s/6731908/1/Quiero_recordarte_por_siempre
De mi otro fic, "Aún así, en mi corazón habita la esperanza" ya está el segundo cap. hubo un enredo medio raro ahí, subí, borré y cuanta cosa capítulos equivocados, pero ya el problema está solucionado, anímense, lean y dejen sus comentarios para poder hacer llegar a ustedes una historia distinta que se, les gustará ^^
/s/6895630/1/Aun_asi_en_mi_corazon_habita_la_esperanza
¿Ideas para algún oneshot de humor?, estoy abierta a cualquier opinión y si encontramos una factible, podría venir una nueva historia graciosa, para quienes no lo hayan leído, pasen a "El peligro de una hija sailor scout"
/s/6760660/1/El_peligro_de_una_hija_Sailor_Scout
- Adelanto del próximo capítulo:
Darién despierta en un lugar ajeno, extraño y confuso, no entiende siquiera como llegó hasta allá y menos quién y por que lo acompaña, recostada a su lado… después de sacudir un poco su cabeza, comienza a unir las piezas del puzzle de todo lo que ocurrió la noche pasada, recuerda al fin que dejó a Serena sola, busca su celular con urgencia y lee un claro mensaje, el cual lo hace reaccionar más aún, comprendiendo hasta el punto en el cual cometió un gravísimo error.
Serena, quién se encuentra sola y sintiendo como si muriera por amor, verá si cumple el compromiso con el Sr. Urogataya a solas, acompañada o siquiera lo cumpla, ya que siente que ya nada vale la pena, debido a lo profundamente herida que se encuentra, pero la soledad, la cual tantas veces le ha dado miedo, le dará la posibilidad para tomar una decisión sobre su vida, esperando que sea la mejor por el bien de todos.
Sin más que agregar, más que un abrazo en general para todos mis lectores, me despido, no olviden leer mis demás historias, desde humor, UA, etc. o seguir y esperar la actualización de este.
Nos leemos, Sayo!
Usagi Brouillard.-
