No lo puedo creer!! Llevo una hora y cacho atorada en este capi porque! Estúpidamente! Cerré la página ya que iba a adjuntarles este capi, caray! Además por segunda vez!! Que coraje! Me tardo arreglando los capis, poniéndoles espacios, shalala! Y se cierra! Hahaha supongo que es karma, dado a que les dije que no me tardaría más de 5 días y bueno! Terminé tardándome lo mismo! Hahaha.. Espero les conforte saber que este capi me llevó 17 páginas de intriga pura! XD
Por cierto, quisiera que me echaran la mano en unas cosas del fic, abajito les explico, junto con mis agradecimientos..

Con cariño
FikaMoo


Capítulo 12. Precipitaciones

--¿Eh??!!.- exclamó la pelirroja sorprendida.- ¿Miroku?

--Ayame..-trataba de hallar una explicación coherente a aquél desconcierto.- Creo.. Me has confundido.. con Kouga

--Perdóname Miroku!.- se disculpaba apenada la ojiverde.- Es que.. perdón, los sentimientos me traicionaron, acababa de llegar de Okinawa, hace algún tiempo Kouga me dijo que se había cortado el cabello bastante.. Cuando te vi por detrás pensé..

La cara de Miroku era de absoluto desconcierto¿acaso se parecía a Kouga? ¬¬.- Bueno..- trataba de que no pasara a mayores.- No te preocupes Ayame.- le decía en tono calmo.- Fue una confusión nada más, no pasa nada.. Mejor cuéntame ¿Cuándo llegaste de Okinawa?

--Ah pues verás..!


Sango manejaba como psicópata por todas las calles, pisando a más no poder el acelerador, evadiendo semáforos, pitando a quien fuera que se le cruzase en el camino, y sin darse cuenta relativamente terminó a pocas calles de su punto de inicio..

--Turuuuruuu.- el sonido de un celular interrumpió por completo su trance

--¿Diga?!.- contestó molesta y hosca

--¿Hermana?.- se preguntaba el joven que la llamaba, era raro en Sango tener aquél comportamiento

--Ah…-trataba de no mostrarse tan molesta.- Kohaku..

--Aneue -Hermana- quería saber si comeremos juntos hoy..

--Claro Kohaku.- fingía su tono, mientras buscaba un lugar donde estacionarse.- Dime.. ¿dónde nos vemos?

--En el café del centro, ya sabes.- decía aún extrañado por el tono de voz tan anormal de su hermana.- Cuídate por favor, Nos vemos..

--Sí Kohaku.- decía más calmada.- Cuídate

--Hermana..

--¿Sí?

--Te quiero..

Al momento de colgar el móvil, un extraño sentimiento de paz invadió su alma, recordó que su hermano Kohaku era la única familia consanguínea que le quedaba, ahora vivía con sus abuelos y unos primos en una modesta casa en una avenida no muy lejana; recordaba que sus padres habían fallecido en un aparatoso asalto a un banco y que Kohaku, realmente.. era lo único que le quedaba; terminó de aparcar su coche en esa misma calle donde comenzaba a inundarse de recuerdos..

--Miroku.- exhalaba intranquila.- No entiendo nada de lo que pasa, al hacerme tu novia, pensé que por fin había encontrado a mi verdadera familia, que yo sola bastaría para quitarte lo borracho y lo mujeriego, y que juntos..-sollozó unos instantes.- Juntos.. estaríamos bien, pero.. veo que me equivoqué.. ¿Por qué?.- una lágrima salió de sus amarronados ojos, sin saber qué hacer y buscando consuelo, decidió llamar a su única amiga

Discó..

--¿Bueno?.- se escuchó al otro lado de la línea

--¿Kikyou?.- trataba de no ser muy obvia

--¿Ha pasado algo con Inuyasha o Kagome?.- preguntó la mujer sin tomarse más delicadezas

--Este.. yo..- la mujer tartamudeaba.- La verdad..

--¿Sí o no Sango?.- preguntaba impaciente la mujer.- Tengo muchas cosas que hacer..

--No.-respondió lo más seca que pudo, dudando sobre lo que estaba haciendo.- La verdad… yo llamaba para.. saber cómo estabas

--¿Acaso no me viste hoy en la mañana que despertaste de tu borrachera?.- preguntó de forma malcriada.- ¿No me viste con los ojos llorosos por mi fracaso con la cena que
organicé para Inuyasha?

--Disculpa Kikyou.- pronunció apenada.- Ciertamente.. No era mi intención molestarte, es que.. quería decirte que me peleé con Miroku y…

--¡Ay no! De ese borracho no me hables Sango!.- exclamaba la mujer en tono huraño.- Mira..mejor.. tranquilízate y hablamos después; ahora tengo que ir al salón a que me
arreglen esta cara de muerto que me cargo..

--Está bien Kikyou.- acotó decepcionada la mujer.- Nos vemos después..

--Si sabes cualquier cosa de Kagome o de mi marido¡avísame!

Finalizando con ello colgó..

--Kikyou…- se dijo defraudada la mujer mientras acomodaba un pequeño mechón delante de su oreja.- Kikyou no hace más que obsesionarse con Inuyasha y Kagome¡ni
siquiera le importan mis sentimientos, ni la relación que llevo con Miroku, ni…!

Y de pronto..

--Ur phone is ringin'!

--¿Eh?.- exclamó Sango confundida, aquél tono era..

--Ur phone is ringin'!.- de nuevo el mismo sonido, no podía ser equivocación, miró en el asiento de junto y vio el pequeño aparato vibrar..

--Miroku olvidó su celular.- dijo temerosa de sí misma, se sabía presa del coraje, sabía que no debía contestar, pero..

--¿Sí?.-decía al momento de hablar mientras fingía un poco la voz ronca, a modo de quién estuviese al otro lado de la línea no supiera que era mujer

--¿Hermano estás enfermo? Suenas muy ronco..


--Sr. Taisho¿puedo pasar?

--Adelante.- decía Inuyasha mientras hojeaba un papeleo

La secretaria abrió con cuidado la puerta, cuidando de no hacer demasiado ruido, lo contempló unos instantes..

--Sr. Inuyasha.- apenas alcanzó a decir como un breve quejido.- Los estados de cuenta..

--Ah sí Tsuyu.- respondió el hermoso joven de mirada ambarina, mientras se arremangaba la camisa azulada oscura a ¾ y retomaba su pluma para seguir haciendo cuentas.-
Déjalos allí por favor, en un momento los reviso

Tsuyu bajó la mirada, era cierto; día con día se daba cuenta de la verdad.- Él jamás me mira, ni siquiera se da cuenta de que no traigo los estados de cuenta, seguramente, no tiene ni la más remota idea de que estoy enamorada..

--Tsuyu..-agregó Inuyasha ante tanto silencio, eso sí, sin dejar de leer las cosas que estaba haciendo desde un principio.- Deja esas cuentas entonces..

--Señor..-respondía apenada la mujer.- ¡Perdóneme, pero no están listos!

Inuyasha por primera vez desde que había iniciado la conversación detuvo lo que estaba haciendo, la miró fijamente y le contestó.- ¿Y eso Tsuyu¿Por qué no los tienes?

--Ah..-balbuceó con más intensidad la joven de cabello castaño –supongo que los que vieron ese capi donde salió la princesa Tsuyu (ja! Sí la que estaba casada con un sapo, saben más o menos como es ella, sino busquen en imágenes de google 'tsuyu inuyasha' jaa! qué explaye! XD).- Sí.. sucede.- no podía contener la vergüenza de que él la mirara.- Ha ocurrido un fallo con las máquinas de este piso y no se puede imprimir nada hasta mañana

--¿Hasta mañana?.- preguntó exaltado el hombre mientras la miraba con más desconcierto.- Esos estados de cuenta tienen que estar para la junta hoy¡la de las 8!

--Sí lo sé, señor Taisho.- trataba de no darle tantas vueltas al asunto, la verdad se confesaba, lo poco que podía hablar con él alargaba las conversaciones inútilmente.- Es por eso..

Inuyasha la miraba con una mezcla de impaciencia y duda..

--.. que quería decirle si por favor me acompañaba en unas dos horas al piso 1 a imprimir los estados de cuenta y checarlos allí mismo para la junta de hoy..

El hombre exhaló aliviado, pensaba que se trataba de algo más serio; sin embargo.. Tsuyu, siempre dándole vuelta a todo..

--Claro Tsuyu.-acotó mientras miraba de nueva cuenta sus papeles en el escritorio.- Avísame cuando estén listos

La muchacha bajó la mirada de nueva cuenta, aunque sonara tonto, el tener sus cinco minutos de atención con el jefe eran el aliciente de cada día a su amor escondido.- Sí señor.- decía tímida.- Con permiso..

--Tsuyu.- imperó el hombre antes de escucharla salir

--¿Diga?.- se asomó emocionada por la puerta antes de cerrarla

--Sesshoumaru ha..-se trabó por unos segundos, no sabía como decirlo, de hecho el decirlo era estúpido de por sí¿cómo iba a preguntar? '¿Has notado raro a Sesshoumaru raro hoy, molesto quizá?'

--Déjalo Tsuyu.- acotó el hombre comprendiendo su estupidez.- Dile a Sesshoumaru que esté listo a las 8

Asintiendo, la mujer se retiró

.-

--Señor Inuyasha..-exhalaba para sí la mujer.- Se le nota tan triste y distraído últimamente, de hecho me atrevería a asegurar que está tan vago como cuando su hermano se casó con la señorita Kagome.. ¿Será que aún piensa en ella¿Algún día sabrá que le quiero?


--¿Ka…go…me?.- alcanzó a balbucear con increíble notoriedad la mujer

--Sí soy yo.- respondió la mujer extrañada.- Disculpa.. No reconozco tu voz..

--Soy Sango Kagome.- trataba de evitar los tartamudeos y la voz llorosa

--¡Ah!.- exclamó la mujer con más alivio.-¡Cuñada¿Mi hermanillo no anda por allí?

Sango derramó una lágrima, siempre había fingido hipocresía para la hermana de su novio, por la amistad que tenía con Kikyou, pero en esos momentos le sonó tan sincero su saludo, que la verdad se sintió culpable

--Eh.. Kagome..-volvía a tartamudear

--Sango te oyes rara.-respondía la mujer en tono comprensivo, mientras se acomodaba en su cama.- ¿Te encuentras bien¿Tuviste problemas con mi hermano?

--Yo..yo..-balbuceaba con miedo notorio.- Yo quería hablar contigo Kagome..

--Bien Sango¿acerca de qué?


--… entonces terminé la maestría en Okinawa y decidí regresar a Japón porque en verdad lo extrañaba..

--Ya veo..-agregó Miroku interesado.- ¿Entonces llegaste justo hoy?

--¡Exactamente!.-asintió la mujer mientras sorbía una taza de café, ambos ya estaban dentro del restaurante que estaba cercano a la empresa

--¿Y en dónde trabajarás?.- preguntó interesado el muchacho

--Aún no sé en realidad.-respondía la mujer.- Eso de conseguir trabajo hoy en día incluso con maestría¡no es cosa fácil!

--Es verdad..-decía el hombre mientras miraba su reloj.- ¡Demonios!.- exclamaba al darse cuenta de la hora.- ¡Mi hermana me está esperando! Me he tardado muchísimo!.- se puso de pie a toda velocidad, sacó su cartera, tomó un billete y lo dejó en la mesa; se acercó a la mujer y le dijo.- Me tengo que ir Ayame, pero hagamos algo.. Si no consigues nada en menos de lo que quisieras o necesitaras, llámame, aquí está mi tarjeta.- se la dio en mano.- No dudes por favor, recuerda que fuimos juntos a la escuela, no dejes que la pena te gane..

Se acercó le dio un beso en la mejilla y se dio la vuelta

--¡Gracias Miroku!.- exclamó la mujer aleteando su mano derecha al verlo salir de aquél lugar

Sin siquiera esperar a que el individuo se alejara del todo, Ayame extendió su otra mano hacia su gabardina y sacó su pequeño móvil, discó un número y..

--Tuuu..- primer tono.- Tuuu…-segundo tono

--¿Diga?.- se escuchó una voz masculina del otro lado

--Soy yo.- contestó, mientras veía a Miroku desaparecer por completo de su vista.- Ayame.. Solamente llamo para informar que el primer paso del plan está completo, estoy
dentro de Higurashi Corp.

--Bien hecho.-respondió en tono soso el sujeto.- Ya sabes qué hacer, llámame cuando completes la segunda parte..

--Claro..-finalizó la mujer mientras colgaba.- Esto pinta ser más fácil de lo que creí..


--La verdad…-trataba de que el miedo no le ganara.- Es que el día en que..

--Sí..-asentía Kagome del otro lado

--Yo..-la mujer dudaba, llevaba más de cinco minutos dando largas y Kagome no mostraba signos de desesperación por la larga espera¿realmente era así de mala como Kikyou la pintaba?

--Tuve un problema con Miroku.- acotó decidida, en algún momento y sin saber porqué.- Me siento.. realmente mal..

--Mi hermano a veces no se comporta como debiera.- le decía en un tono comprensivo.- Pero eso no quiere decir que no te quiera Sango, hemos platicado un par de veces de ti, y me ha dicho que lo has hecho cambiar mucho, ya no toma y ha tomado mejor posición en la empresa desde que te conoció..

.-

Miroku iba caminando de regreso en busca de su coche, ya para cruzar la calle divisó un color bastante peculiar en el auto, parecía el de su novia..

--¿Sango?.- se preguntó extrañado.- Qué raro que Sango esté por aquí, habíamos quedado en ir a cenar después de que visitara a mi hermana..

Caminó hacia el coche con suma curiosidad, mientras más se acercaba alcanzaba a divisar mejor a la mujer¿qué estaba haciendo? Hablando por teléfono..

.-

--.. es por eso Sango.- finalizaba la mujer.- Que no deberías de molestarte..

Sango estaba muda, en mucho tiempo nadie la había comprendido tan bien, no había tenido a quién contarle sus problemas, solamente se dedicaba a investigar sobre lo que pudiera para decirle a Kikyou sobre lo que le interesara, ésa joven.. En menos de cinco minutos se había sentido con una amiga, y había dado un giro completo sobre la opinión de aquella mujer de la que Kikyou hablaba tan mal

--¿Sango?.- alguien le tocaba a través del cristal

La mujer volteó asustada de donde provenía la voz

--Kagome..-alcanzó a finalizar.- Muchas gracias por escucharme.. Por favor, no le digas nada de esto a tu hermano, debo irme..

--No te preocupes.-respondía comprensiva.- ¡Nos vemos!

Azorada la mujer colgó el celular, y bajó el vidrio con rapidez

--Mi..mi..roku…-tartamudeó.- No sabía.. que estabas por aquí

--¿Con quién hablabas?.- preguntó muy desconcertado el hombre en cierto tono molesto.- Y por mi celular..

--Con tu hermana.- trataba de reafirmar el tono.- Ella hablaba, y yo.. contesté

--No creo que sea de buen gusto contestar celulares ajenos.- decía el hombre en cierto tono molesto

La joven lo miró molesta mientras le pasaba el celular por la ventana, la plática con su futura cuñada la había hecho reflexionar sobre su comportamiento, iba a pedirle disculpas a Miroku por la desconfianza, iba a pedir una explicación por lo que había visto hacía menos de media hora..

--¿Sango?.- le hablaba más molesto al no verla hablar

--¡Miroku!.- exclamaba ahora en el mismo tono.- Iba a pedirte una explicación coherente acerca de tu comportamiento de hoy en la tarde, pero al parecer¡tú no confías
tampoco nada en mí!

--¿De qué hablas?.- preguntaba fastidiado, dado a que no entendía nada.- ¿Tampoco¿Acaso crees que no confío en ti?

--¡De tu escenita de hoy con aquella pelirroja!.- por fin estalló la bomba

--¿Qué Ayame¡Pero si ella y yo no somos nada!

--¡Eso no es lo que parecía hace menos de una hora! Con todos esos abrazos!

--¡Sango!.-reclamó.- ¡No está bien que me estés espiando!

--¡No te espío!.- gritó con más fuerza.- Es que me saca de quicio que te pongas de mal humor porque contesto tu celular y yo no pueda decir nada si te veo abrazándote de alguien más¡y ahora con más razón si te molesta que lo haya visto!

--¡Somos amigos desde la facultad!.- contraatacaba el otro.- ¡No hay nada de malo en que me abrace¡Además! Me confundió con Kouga en primera instancia! Por eso se acercó demasiado! Fue una mera confusión!

--¿Kouga?.- preguntaba incrédula.- ¿El chico de ojos azules que estaba en la boda de tu hermana¿Acaso me crees idiota o qué¡Ustedes dos no se parecen en nada!

--¡Fue una confusión Sango!.- reclamaba ante la falta de confianza.- ¡Se confundió! Fin de la discusión!

--¡Pues eres muy malo para mentir Miroku Higurashi! Por mí síguele mintiendo a quién tenga el valor de creerte! Desde este momento lo de nosotros se acabó!

Sin esperar a más, la mujer arrancó y dejó a Miroku en medio de la calle confundido y enojado

--¡Demonios!.- bramó enojado.- ¡Está loca! Es una celosa! Maldita sea!!.-reclamaba más y más.- ¡Se arrepentirá de haberme hecho esto¿Qué le pasa? Si no le hice nada!.- y de nueva cuenta miró su reloj.- ¡¡Maldición!! Tengo que ir a ver a Kagome!!

Y así corrió hasta donde se encontraba su coche y arrancó


--Tardaste mucho hermano.- decía la mujer tranquilamente al verlo entrar

--¿La ama de llaves viene entre semana?.- respondía con otra pregunta

--Sí.- decía no muy convencida de aquella clase de pregunta.- Viene tres días a hacer aseo y demás quehaceres¿Por qué la pregunta?

--Porque..-decía Miroku un poco más calmado de su enojo de hacía rato.- La otra vez que venimos por ti Inuyasha batalló un poco para forzar la entrada

La mujer bajó la mirada, no quería oír hablar de él, sabía que le hacía daño..

--Bueno..-decía con menos calma que antes.- Tuve unos pequeños problemas con la manija, pero ya están resueltos.- cambió de tema súbitamente.- Te noto raro¿te ha
pasado algo?

--Sango..- masculló con obvio efecto.- Esta tarde nos hemos peleado a morir, tanto que rompió conmigo, todo por desconfiada en que Ayame me había abrazado creyendo en que era Kouga..

--¿Kouga?.- preguntó divertida la mujer.- Pues que yo sepa ambos no se parecen..

--¡Kagome!.- reclamó el joven mientras se sentaba en los pies de su cama.- ¡No me digas lo mismo que me dijo Sango! En este momento es cuando más te necesito..

--Lo siento hermano.- decía apenada.- Hablemos de esto.. Pienso que sería prudente que esperaras un poco de tiempo y después la buscaras.. Ahorita no creo que Sango tenga muchas ganas de hablar contigo, y.. pues la verdad estás muy alterado..

--Tienes razón Kagome.- respondía comprensivo.- La verdad, en parte yo tuve la culpa porque le reclamé sobre haber contestado mi celular

--Ya estás empezando a reconocer que tú también cometiste un error Miroku.- respondía mientras esbozaba una sonrisa.- Verás como todo sale bien, forman una pareja muy bonita..

--Gracias hermana.-respondía el otro tratando de que el ánimo no decayese.- Ahora dime.. Cómo sigues

--Mejor.-decía más tranquila.- Anoche si hice el coraje de mi vida, pero por mi hijo trataré de controlarme más.. Por cierto.- cambió de tema.- Quería pedirte un favor..

--¿Qué necesitas?

--Por favor llévame a las Industrias Taisho

--¡¿Qué?!.- preguntaba sorprendido el hombre.- ¿Para qué quieres ir?

--Quiero ir a ver a Sesshoumaru.-decía tratando de no obviar que su hermano le insinuaba otra cosa

--Puedes ver a Sesshoumaru hoy mismo en la noche.- acotaba el hombre no muy convencido

--Quiero ir a pedirle una disculpa sobre lo de anoche.-se reforzaba.- Hoy Sesshoumaru sale para Okinawa después de una junta, no volverá a la casa hasta dentro de una semana o menos y pues hoy en la mañana, seguía un poco inconsciente por el medicamento, escuché que me decía algo, pero la verdad.. No atino muy bien qué fue, me siento culpable de todo este embrollo y no quiero decirle nada por teléfono¿ya? O necesitas otra explicación?

--Ah..-exclamaba decepcionado, pensó que su hermana quería inventarle algún pretexto tonto para ver a Inuyasha..

--¿E Inuyasha?.- preguntó inquisitivo

--¿Inuyasha?.- tragó saliva con dificultad.- ¿Inuyasha qué?

--Tal como pensaba.- se decía el hombre en sus adentros.- Mi hermana no lo ha olvidado.- Kagome.-dijo por fin.- Creo que deberías de darle las gracias a Inuyasha por haberte ayudado ayer con todo esto que pasó, quizá no lo sepas, pero él está pasando por una situación complicada, y bueno.. ¿Son amigos no?

--Claro..-respondió la mujer sorprendida.- No sabía que tuvieras problemas Inuyasha..-se decía a sí misma mientras posaba una mano en su pecho

--¿Nos vamos?.- dijo el hombre mientras se ponía de pie.- Te espero afuera para que te cambies

--Sí..-dijo no muy decidida

--Kagome..-dijo antes de irse.- ¿Tienes quién te cuide en lo que Sesshoumaru falta?

--La ama de llaves se encargará de mí.- decía mientras se bajaba de la cama


Miroku abrió la puerta del copiloto al momento en que tomaba la delicada mano femenina para ayudarla a bajarse

--Con cuidado Kagome.- decía con cierta aprensión.- El doctor nos dijo que nada de situaciones fuertes ni disgustos..

La mujer asintió mientras bajaba del coche y se incorporaba.- Estaré bien, ahora¿me esperas aquí¿subes conmigo?

--Subo en unos minutos.-dijo el hombre mientras se abría la puerta de las Industrias Taisho y sacaba su celular.- Debo hacer unas llamadas..

--Bien.- acotó la mujer mientras caminaba a paso lento pero firme.- Nos vemos en unos momentos

Pichó el botón del ascensor que tenía una flecha apuntando hacia arriba, esperó unos momentos y subió

Ya en el elevador la joven sin querer, comenzó a sentirse un tanto extraña, como si presintiera que queriéndolo o no, lo iba a ver..

La puerta del ascensor se abrió de par en par y Kagome se abrió paso entre las primeras oficinas, para después recorrer un pasillo y llegar a las principales, que era donde estaban las de Sesshoumaru e Inuyasha..

--¡Señorita Kagome!.- escuchó una voz que le llamaba a lo lejos

--¿Eh?.volteó a ver un poco anonadada.- ¡Tsuyu!.- exclamó con agrado.- Ya tiene tiempo que no nos veíamos!

La mujer de cabello castaño se puso de pie y se acercó a la joven a la que le tenía tanto respeto, sin saber porqué de todas las novias que le había conocido a su jefe, ella era a la única que le tenía admiración e incluso de aquellos celos que se les dice 'Buenos'

--¿Viene a ver al señor Sesshoumaru?.- preguntó un poco extrañada

--Así es.-dijo en un tono de fingida calma, mientras desviaba la mirada a aquella puerta en la que sabía que él estaba detrás..

--Está justo en su oficina, pase por favor

--No Tsuyu, no te preocupes.- agregaba la mujer mientras caminaba a más paso lento.- Iré con su secretaria a decirle que me voceé con él

--¡Pero usted es su esposa!.- exclamaba sorprendida.- Usted puede pasar directamente sin siquiera tocar la puerta!

--No hace falta eso.-decía esbozando una sonrisa.- Me dio gusto verte Tsuyu¿aquella mujer que tiene una plumilla y dos esferas en la cabeza es su secretaria?

--¡Siempre tan inteligente señorita!.- aplaudió Tsuyu.- Así es, es ella se llama Kagura

--Nada de inteligencia Tsuyu.- respondía modestamente.- Solamente.. Supuse. Bueno gracias por todo, nos veremos después

Se dirigió al escritorio donde aquella mujer estaba sumida en cuentas y ordenando papeles

--¿Kagura?

La mujer alzó la cabeza.- ¿Sí?

--Dígale a Sesshoumaru que Kagome quiere verlo

--¿Emm?.- la mujer cambió el tono, mientras le dirigía una sonrisa burlona.- ¿Tiene cita? Sucede que el jefe está un poco ocupado y..

--¡Amor!.- sonó una voz a sus espaldas

--¡Sesshoumaru!.- exclamó la mujer haciendo caso omiso de la secretaria socarrona.- Vine a verte..

--No debiste de haberte esforzado preciosa.- decía mientras la hacía pasar a su oficina.- ¡Kagura!

--¿Qué sucede jefe?.- preguntó sorprendida por lo que acababa de pasar

--No quiero que vuelvas a hacer esperar a mi esposa para que pase a verme.- le dijo en cierto tono molesto

--No fue su culpa Sesshoumaru.- se alcanzó a escuchar antes de que se cerrara la puerta de la oficina

--¡¡Och!!.- exclamó con notorio enojo la secretaria.- Jamás viene¿y ahora qué le trae por acá? No la conocía..

--Es la señorita Kagome.- decía Tsuyu mientras se acercaba al escritorio de la mujer

--Señora dirás.- decía en tono mofo y enojado la mujer

--¡Ah sí!.- Tsuyu se puso la mano en la frente, es que cuando la conocí¡aún era señorita!

--¿Fue novia del jefe Sesshoumaru mucho tiempo antes de casarse?.- preguntó inquisitiva

--De hecho era la novia del señor Inuyasha.- acotó en tono chismoso.- Es por eso que la conozco

--¿El jefe Inuyasha?.- preguntaba sorprendida.- Cuéntame más Tsuyu

--Ah pues verás.. La señorita Kagome, digo señora, es una empresaria muy fuerte en la industria del crudo en todo Japón, hace menos de un año estaba comprometida con mi jefe..


--Vine a pedirte una disculpa por lo de anoche Sesshoumaru.- dijo apenada la mujer

--Muy al contrario muñeca.- dijo el otro sentándose en su gran silla giratoria.- Hoy en la mañana me disculpé contigo, pero sentí que no estabas del todo consciente y bueno..
Antes de salir para Okinawa con mi hermano quería ir a visitarte¿Ya llegó el ama de llaves? Para que te cuide en lo que no estoy

--Sí desde temprano.- agregó la mujer apenada

--Kagome…-dijo el hombre mientras se ponía de nueva cuenta de pie y se acercaba a ella.- Te amo en verdad Kagome.- se agachó y la tomo de la mano.- Anoche me comporté como un imbécil, no supe comprenderte y.. La verdad me he pasado, es por eso..

--Sesshoumaru.- se sentía apenada por todo aquello

--No Kagome.- la interrumpía.- No me digas nada, he decidido no tener relaciones contigo hasta que tú sientas que es el tiempo, si consideras que en lo que nace nuestro hijo es lo más prudente, entonces no lo haremos y punto, está bien en serio..

Kagome sintió de pronto un gran alivio, al menos por los siguientes nueve meses había conseguido librarse de Sesshoumaru y sus insinuaciones; por otro lado la culpa la invadía, sabía que su verdadera razón seguía latente..

--Me tengo que ir amor.- dijo.- Aún tienes muchos asuntos que ordenar y una junta a la cual ir, no te entretengo más

--Nunca me quitas el tiempo preciosa.-decía su marido cariñoso mientras esbozaba una gran sonrisa, por favor, cuida bien de nuestro niño, cualquier cosa, no dudes en llamar..

--Sí cariño.- decía aún más apenada.- Ahora me voy..

Se puso de pie y caminó lentamente a la entrada

--Muñeca..-masculló quedo pero tangible el hombre

Eso evocó recuerdos en la mente de aquella mujer, sin poder evitar a Inuyasha.- Eh..-balbuceó.- ¿Qué sucede..?

--Bésame muñeca.- le cortó el paso antes de que saliera

La mujer ocultó una mueca.- Exactamente lo mismo que me decía Inuyasha.- pensaba.- No quiero ni siquiera besarlo, me evoca recuerdos, me siento.. indispuesta..

Ella misma eclipsó sus pensamientos, mínimo tenía que besarlo, si ya se había librado de lo más indeseable para ella, lo menos que podía hacer era complacerle en lo demás

Se acercó lentamente hacia el sujeto, posó su fina mano en su pecho, con la otra rodeó su nuca, cerró sus ojos y sin siquiera darse cuenta, el recuerdo de aquella mirada ambarina llegó a su memoria, y lo besó, lo besó con cariño, con ahínco, como si realmente fuera a él a quién extrañara y deseara, entrelazó sus labios, mordió un poco su labio, aspiró un poco de su masculina esencia, y allí fue cuando de pronto..-Sesshoumaru

Sí, era su marido, no otro.

--Mmm.-respondió con afecto el hombre, desde que tenía memoria, su mujer no lo había besado de aquella forma, por primera vez desde que se habían casado, sentía un 'te amo' en un beso

--Te amo Kagome.- la estrechaba fuerte contra su fornido cuerpo.- Prometo no demorar en llegar

--Yo…-titubeó un poco antes de contestar.- También te amo Sesshoumaru, no.. tardes demasiado.- esta última frase la dijo como un quejido

--Ve a casa entonces preciosa.-respondió complacido el marido.- ¿Tienes quién te lleve?

--Mi hermano me espera.- acotó la mujer

--Entonces cuídate mucho.- se despidió con un beso en la frente.- No te acompaño porque aún me falta revisar unos cuantos papeles y la junta empieza en media hora

--Descuida.- contestó esbozando una sonrisa.- Llámame en cuánto llegues a Okinawa

--Sí preciosa mía.- decía cariñoso mientras le abría la puerta

La mujer salió de aquella oficina, mientras Sesshoumaru la contemplaba con deleite y complacencia, sinceramente, lo único que llenaba su vida, era ella.. Ante la mirada atónita de Kagura, que hacía enormes esfuerzos por no mirar a la esposa del jefe de manera hosca y que no paraba de injuriar en contra de aquella visita, Sesshoumaru al verla oprimir el botón del ascensor cerró la puerta.

.-

--Jefe..-mascullaba Tsuyu.- Los estados de cuenta están listos para imprimirse¿me acompaña?

--Sí sí Tsuyu.- decía no prestándole atención.- Vamos

Ambos se dirigieron al ascensor de modo rápido, pues estaba a punto de cerrar

--¡Espere!.- exclamó la secretaria metiendo la mano antes que su jefe lo intentara

Kagome oprimió el botón que abría al instante el ascensor para este tipo de situaciones..

--¿Kagome?.- exclamó sorprendido de verla.- ¿Qué haces..?

La mujer abrió sus amielados ojos como dos platos¿acaso siempre sería víctima de la casualidad?.- Inuyasha..-masculló quedamente.- Yo..

Tsuyu e Inuyasha se metieron rápidamente en el ascensor y de pronto un silencio imperó en aquél elevador

--Señorita Kagome.-agregó la secretaria al ver a la mujer callada.- No sabía que se iría tan pronto

--Eh..-decía la mujer mirando a Inuyasha con pena.- Sí, debo.. ir a mi casa..

Nuevamente, el silencio; aquél hombre no paraba de mirarla y la joven no dejaba de evadir aquella mirada por temor a verle y exponerle sus sentimientos en una sola mirada

Tsuyu fue testigo de esto, y de pronto sin siquiera mirarlos a ambos, se dio cuenta..

--Tiiiin.- fue el toque del piso 1, mismo en el que le correspondía quedarse a la secretaria y al jefe

--Bueno..-dijo la secretaria disponiéndose a salir.- Aquí nos quedamos el jefe Inuyasha y yo.. Por favor, regrese muy pronto

--Ah..-contestó aún presa de la turbación.- Sí Tsuyu, gracias

--Me quedo.- afirmó Inuyasha antes de que su secretaria saliera por completo del elevador.- Acompañaré a mi cuñada al estacionamiento

Kagome se sintió indefensa por instantes, no supo qué decir, no sabía de qué manera safarse, decir sutilmente que no ¿alejaría a Inuyasha?

--Eh…-ahora la que titubeaba era la secretaria, al darse cuenta de la situación que se había suscitado en el elevador, continuaría en el estacionamiento

--Miroku me espera afuera, cuñado.- enfatizó la mujer tratando de ser dura

--Vamos Kagome.- ya ni siquiera le preguntó el joven de ojos ambarinos, simplemente, la tomó del brazo con suavidad y la sostuvo junto a él mientras
pinchaba el botón de estacionamiento.- Te veré en unos minutos Tsuyu

La joven de mirada triste y castaña se limitó a mirar mientras cerraban las puertas de aquél ascensor

--Sabía que aún la quería..-murmulló en voz baja y dolida.- Se nota tanto que la ama como siempre..-sin esperarlo, una lágrima se deslizó por su mejilla.- Joven Inuyasha, de todas formas usted jamás se hubiera fijado en una simple secretaria como yo..

.-

--Kagome..

La mujer se había quedado abruptamente callada, no atinaba qué decir o hacer para hacer la situación menos incómoda

--¿Eh… Inuyasha?.- trató de interrumpirle de cualquier cosa que él le dijera primero.- Gracias.. por lo de anoche

El joven de cabellos plateados estaba a punto de abordarla sobre el mismo tema, súbitamente se quedó silente

--No..-tomó aire.- No tienes nada que agradecerme, te dije.. que yo siempre estaría allí para ti

La joven mordió levemente su labio inferior a manera de nerviosismo, sabía que cualquier cosa que dijera en ese momento sería acerca de sus sentimientos..

--Kagome.-se decidió por fin.- Anoche…tú

La mujer comenzó a perder el nerviosismo y la comenzó a abordar el pánico sobre cualquier cosa que le dijera, sabía que él era el único que podía hacerla sentir de esa manera

--…anoche tú, dijiste..-trataba de no titubear.- Tú dijiste que ese bebé era mío

La mujer no pudo ocultar su conmoción, el color subió a sus mejillas, sus ojos se hicieron grandes, la respiración se hizo agitada..

Inuyasha la miró extrañado.- Sí esto que te digo no fuera verdad, no pondrías esa cara.- le dijo determinante

--Tuuuu.- el elevador dio toque de llegada

La mujer de cabellos ébanos salió lo más rápida que pudo, no supo qué más hacer para no formar parte de aquella situación, simplemente, no sabía cómo reaccionar

Tan pronto la vio salir agitada, Inuyasha fue tras ella, mientras veía como la mujer se metió en el estacionamiento entre coches y más coches

--¡No corras Kagome!.- le dijo mientras la alcanzaba a más velocidad.-¿Qué pasa contigo?

La mujer seguía corriendo, no atinaba nada más que hacer, solamente huir, huir de su destino, huir de la verdad

--¡Kagome por lo que más quieras!.- exclamó el muchacho cuando por fin la pudo tomar de la muñeca.- ¡No seas infantil y enfrenta la verdad! Dime que ese niño es mío!

--¡Déjame en paz Inuyasha!.- exclamaba agitada mientras de un tirón se soltaba la muñeca.- ¡Corro para que no me acoses con preguntas como esas! Estoy harta de que me cuestiones cosas que sabes que no son ciertas! Lo de nosotros se acabó, se acabó para siempre! Estás casado y tendrás un hijo¿Acaso no te importa el daño que puedas ocasionarle a más personas?

Inuyasha de pronto se vio nublado por la confusión ¿Por qué Kagome le decía todo eso? Sí era suyo o no lo era? Tenía que averiguarlo de cualquiera manera

--¿Entonces por qué corres?.- preguntó enojado.- ¿Por qué huyes a darme respuestas?

--¡Porque no te corresponden!.- exclamó abrupta.- ¡Mi hijo no es tuyo! Entiéndelo!

Kagome comenzó a jadear, de nueva cuenta, hacía esfuerzo, al verla expirar Inuyasha se asustó..

--Kagome..-bajaba el tono.- Por favor, respira.. Tranquila.- sabiendo que sus preguntas no tendrían respuestas, optó por retirarse, al menos por esos momentos, nunca hubiera querido poner en peligro su embarazo, menos a ella..

--Por favor..-jadeaba más lento, recuperando la respiración.- Por favor, busca a Miroku y dile que lo espero aquí

El joven la miró fijamente, ahora su mirada había cambiado, se le notaba presa de la preocupación por la mujer

--Sí Kagome.- acotaba más tranquilo.- Pero por favor, cálmate, te juro..-tragó saliva.- No volveré a preguntarte más acerca de este asunto, es más, te prometo no volver a verte, y cuando tenga que hacerlo, evitaré cruzar palabras contigo, pero por favor.. Tranquila

De pronto, la respiración de la mujer se calmó de manera considerable, al saber que Inuyasha ya no la acosaría con ese tipo de preguntas, la tranquilidad comenzó a embargarla aunada a un sentimiento de culpa, por mentirle de esa manera y saber que ésta vez se alejaría de ella, para siempre..

--Sí..-tomó aire.- Inuyasha… Por favor busca a Miroku y asunto olvidado

Sin decirle más y con una cara de visible preocupación el joven de ojos color ámbar se alejó lo más rápido que pudo, buscando al hermano de aquella mujer y con un retumbe en sus sienes sobre la imprudencia cometida

--Soy un imbécil.- decía mientras corría por el aparcamiento.- Fui el primero en reclamarle a Sesshoumaru acerca de no cuidar el embarazo de Kagome y ahora.. ¡Soy el primero en hacerla enojarse y descuidarla!

.-

Ya con más calma, la mujer se apoyó en un pilar de aquél enorme estacionamiento, una fina lágrima se deslizó por su rostro, se talló rápidamente, su cara demostraba abatimiento, la culpa la invadía, mentía a cada momento, le mentía a su marido, le mentía al hombre que amaba, y por desgracia no era la misma persona, pero sobre todo, se mentía a sí misma, por querer construirse un futuro que no le otorgaba la felicidad que tanto esperaba..

--Perdóname Inuyasha…-le susurró al viento.- Pero.. lo mejor será que no te vuelva a ver, nunca, nunca más


Pasaron tres largos meses..

La joven de cabellos ébanos tejía un pequeño suéter de color azulado, sin saber del todo porqué presentía que aquella criatura sería un niño

--Ah…-exhalaba calmada.- Estas manías mías de tejerle un suéter azul a mi bebé¿qué pasará si es una niña?.- decía con una tierna sonrisa imaginando un pequeña chiquilla con cabello ébano y ojos ambarinos¿o quizá plateado? Ya quiero conocerte mi pequeñín.- decía mientras se sobaba la pequeña pancita que sobresalía por una blusa holgada.- Tú y yo seremos los únicos en conocer el secreto de tu papá, y tú..-la tocaba cariñosamente.- Sabrás la verdad cuando seas grandecito o grandecita..

Una sonata de Beethoven se escuchó a lo lejos

--Ah..-exhaló con un poco de esfuerzo mientras se levantaba.- Tener cuatro meses de embarazo no es nada fácil..

Tomó el celular con cierto esfuerzo y contestó

--¿Amor?.- se escuchó una voz al otro lado de la línea

--¡Sesshoumaru!.- exclamaba con sutileza.- ¿Cómo estás?

--Bien preciosa¿y mi bebé?

--Bien cielo.-acotaba mirando su vientre.- Todo bien..

--Muñeca..-exclamó

La mujer cerró los ojos fugazmente, tratando de evadir con ello el recuerdo que le azoraba con aquella palabra

--¿Qué.. sucede cariño?

--Se me olvidaron unos papeles en la cómoda de nuestro cuarto, por favor, llama a un chofer y dile que me los traiga¡me urgen!

--Claro amor.-acotó tranquila.- Te los llevo ahorita mismo

--¡Qué tonterías dices Kagome!.- exclamaba preocupado.- No quiero que manejes en ese estado

--Estar embarazada no es sinónimo de lisiado amor.- decía templada.- No te preocupes, todo estará bien, te llamo en un rato

--Pero.. muñeca..!

La mujer había colgado, el sólo hecho de escuchar de nuevo aquella palabra era suficiente para hacerla cavilar sobre lo mismo una y otras veces más

Tal cual había mencionado Sesshoumaru los papeles a los que se refería estaban en la cómoda de su habitación, los dispuso en un fólder para evitar que se maltrataran, tomó las llaves de su auto y salió

--Si me llegara a encontrar a Inuyasha.- dijo sola en su coche.- Sería una situación bastante incómoda, creo.. lo mejor, será dejarle estos papeles a mi marido en la recepción de planta baja y que se los suban..


--¡Sí Sango!.- exclamaba una mujer llamando por celular.- ¡Te digo que mi relación con Inuyasha ha mejorado mucho! Todavía no logro que.. bueno, tú sabes qué, pero..! Vamos por el buen camino, estoy segura de que cuando nazca nuestro hijo, la felicidad se completará

--¿A dónde vas ahorita Kikyou?.- preguntó la mujer del otro lado

--A las Industrias Taisho.- aseguró.- ¡Quiero ir a visitar a mi Inuyasha!

--¿No se supone que tienes que estar en Onisama & Co.?

--¡Uch sí!.- dijo con enojo.- Pero hoy me tomo mi tercer día libre..

--Hasta donde yo supe Kagome Higurashi sólo se tomaba uno a la semana

--¿Ahora estás de su lado o qué?.- preguntaba desdeñosa.- Mejor.. ocúpate de otras cosas Sango, luego te llamo

Y sin más colgó

--Ay Kikyou.- decía Sango cada día más decepcionada.- Parece que en verdad no te interesa nada de lo que pase conmigo.. Miroku..


--¡Joven Inuyasha!.- exclamó queda, pero audible

--¿Qué sucede Tsuyu?.- contestó el hombre un poco nervioso, al ver como la secretaria irrumpía en su oficina sin miramiento alguno

--¡Oh! Discúlpeme por favor!.- decía apenada.- No quise incordiarlo..

--Déjalo Tsuyu.- respondía mientras guardaba unos papeles de diferente tamaño, entre muchos documentos.- ¿Qué pasó?

--Los contratos nuevos a firmar estarán listos en media hora

Inuyasha se puso de pie.- Tsuyu, Tsuyu; no dejaba de pensar¿Por qué siempre tiene que avisarme acerca de todo lo que hace media o dos horas antes? Francamente, aquella secretaria, algunas veces le exasperaba, ese simple comportamiento, a veces le ponía de mal humor.. Justo, aquella ocasión

--Avísame en media hora entonces.- acotó cortante mientras salía de la oficina, con el propósito de no hacerle grosería alguna

La secretaria se quedó de hielo¿habría hecho algo malo? No supo qué hacer, en menos de lo esperado, su jefe la había dejado sola en su oficina, y ella, se había quedado como tonta

Cuando de pronto..

La curiosidad se hizo presente en la joven, no pudo evitar las ganas de ver qué era lo que su jefe estaba viendo antes de que ella entrara, husmeó un poco..

--Dios..-exclamó ahogando una lágrima sin saberse una razón aparente.- Joven Inuyasha..

Sin decir más, dispuso una de las fotos que estaban sobre el escritorio, en una estaba el hombre de cabellos plateados abrazando a Kagome vestido con una especie de túnica roja extraña, ella.. disfrazada de colegiala, a un lado de ellos Miroku y Kouga disfrazados de igual manera uno de monje y otro de lobo

--La fiesta de disfraces del señor Naraku.- exclamó la mujer apenada.- No sabía que mi jefe tuviera aún estas fotografías

En otra, posaban ambos junto a un restaurante de ramen muy conocido en Japón

--Joven..-decía bajando el tono.- La señorita Kagome y usted siempre comían en el 'Ramen Shippou', era si no mal recuerdo su comida favorita, ahora..
Ya ni siquiera la come..

La última de aquellas fotos era una donde ambos estaban besándose, tiernos, calmados.. –estilo peli 2 XD-

--Se ven tan enamorados.-dijo con pena la muchacha.- Como quisiera.. que mi jefe fuera de nuevo feliz, aunque.. no fuera conmigo

--Te ves bastante entretenida Tsuyu..

La mujer soltó las fotografías como si hubiera querido llevárselas

--¿Acaso no sabías que es de mala educación hurgar en la oficina del jefe?


Inuyasha arremangaba su camisa azul celeste y al momento metió manos a sus pantalones

--¡Vaya que a veces Tsuyu me desespera!.- exclamaba impaciente mientras veía como el elevador bajaba continuamente de piso.- ¡Siempre avisándome de todo! Fuff! De no ser porque hace su trabajo de una manera precisa y bienhecha, quizá me olvidaría de su antigüedad y en uno de mis desplantes sin miramientos la correría..!

--Tiiiiin.- fue el último pitido para salir a planta baja

--Sólo necesito aire.- se dijo.- Saldré un momento y..

Aspiró el aire de la ciudad, tan pronto se vio libre de la última puerta de la empresa, talló su cara con ambas manos y abrió sus bellos ojos, que se notaban aún más claros con el sol

Caminó unos pasos, dejando que su calma regresara.. Cuando de pronto..

--¡Dios que tráfico!.- se escuchó una voz femenina, el instinto no podía fallarle

Kagome bajaba apresurada de su coche, luciendo unos jeans tipo capri de mezclilla oscura y una hermosa blusa holgada color verde en la que se asomaba un pequeño vientre abultado, el sol chocaba con su níveo rostro y la hacía resaltar más su cabello azabache..

--Kagome…-masculló anonadado.- Después de no haberla visto en tanto tiempo, el verla así.. completamente diferente hacía solo unos pocos meses, lo hacían recordar y evocar momentos como los de las fotografías que celosamente guardaba en su escritorio

Así de pasmado, y sin poder articular palabra sobre lo bella que la veía, la vio pasar.. así tan rápido, de pronto.. sin dejar de seguirla con la mirada, y sin poder dejar de hostigarse con la misma incertidumbre de hacía más de tres meses¿sería o no su hijo?

.-

--Cuando Inuyasha me vea..-decía gustosa para sí.- ¡Vaya que se dará una sorpresa!.- agregó mientras terminaba de aparcarse un poco más adelante de la empresa a causa de un llene temporal del estacionamiento de la misma, al momento en que sacaba un labial de su bolsillo y retocaba sus labios para darse más brillo.. Mirando por el espejo retrovisor, divisó una figura que no le era tan desconocida.- ¿Kagome?

La siguió con la mirada mientras salía de la empresa, la veía linda, aunque le doliera reconocerlo, lucía su maternidad con todo el orgullo que una madre lo haría, menos ella al parecer, por segundos Kikyou se sintió apenada, miró su vientre, no había crecido tanto como el de su contraria, dado a que no quería engordar más de lo que fuese necesario, también trataba de ocultarlo, no le gustaba que la gente la viera gorda.. Sonaba superficial, pero así era; sin embargo, por unos instantes, la culpa la invadió

Aquellos pensamientos fueron interrumpidos, al ver como de manera hosca Kagome era detenida por un sujeto de camisa azul, no alcanzaba a verle bien la cara.. Se asomó, inundada de curiosidad la mujer se bajó de su coche y lentamente caminó hacia ella..

.-

--¡Kagome!.- exclamó el hombre mientras la detenía fuerte pero sin brusquedad del brazo

--¡¿Eh Inuyasha?!.- exclamaba sorprendida

--Kagome..-bajó un poco el tono.- Por favor..

--¿Por favor qué?.-preguntó atemorizada, de nuevo, aquél sentimiento.. de que no podía ocultarle nada..

--La duda me está matando.- decía en tono suplicante.- Todos los días no hago más que pensar en ello.. Debes decirme..

La mujer no necesitaba preguntar más, sabía a qué se refería, pero siendo ahora su momento de hablar, no sabía qué ni cómo evadir de nuevo esa pregunta

--No..-acotaba con el mayor temple que podía

--¿No qué?.- preguntaba cada vez más impaciente

--¡¡No hay nada qué decir!!.- exclamó en tono violento, la mujer se jaloneó y quedó libre de su opresor
Inuyasha se turbó por instantes, no sabía qué decir, era ahora o ya nunca sería..

La joven ofuscada por el repentino encuentro comenzó a alejarse, primero a pasos cortos, luego más rápidos, de nuevo, huía..

--¡¡Espera por favor!! Dime la verdad!!.- trató de detenerla

Kagome volteó sin cuidado alguno presa de la ofuscación y el desatino, exclamó.-¡Te dije que no¡¡No me sigas ya por favor!!

Sin darse cuenta de aquello, sin sigilo alguno Kagome cruzó la calle.. mientras él otro le seguía, cuando de pronto..

--Tuuuuuuuuuuuu!!!.- un sonoro pitazo por parte de un camión fue lo último que se escuchó..

--¡¡Kagomeee!!

--¡¡Inuyashaa!!

Fueron dos gritos sonoros que resonaron por todo el lugar, luego.. dos ruidos sordos, una especie de choque, sangre y de pronto la nada…

Kagome sin darse cuenta del todo del garrafal error que había cometido, abrió sus turbados ojos..

Inuyasha abrazándola, aferrado por completo a ella, yacía en sus brazos, dándose cuenta de que aquél hombre había sido su ángel por segunda ocasión desde su embarazo, no solamente la había protegido con su propio cuerpo de un choque, sino que por darle una mejor caída a ella, él se había golpeado la cabeza y sangraba persistentemente..

Horrorizada vio como toda la gente se agolpaba en la calle, se volteó un poco, moviéndose con cuidado, quitándose de encima de aquél cuerpo del pobre joven que sangraba sin parar ..

--Ka..gome…-susurró como un quejido

--¡Perdóname Inuyasha!.- su culpa la traicionó.- ¡Perdóname mi amor! Fue mi culpa! Intentaste detenerme! Y yo..!! Fui una estúpida!

--¿Estás sangrando¿Te lastimaste?.- decía quejoso el hombre.- El niño..

--¡Sí amor!.- exclamaba presa de la preocupación.- No me golpeé nada, sólo un leve raspón en el brazo..

--Me alegra..-decía con esfuerzo

Más y más gente se agolpaba, los chillidos de las ambulancias no se hicieron esperar

--Muñeca..-exclamaba el otro mientras le tomaba de la mano.- Por favor.. ven conmigo.. No me dejes solo..

--¡¡Mi amor!!.- sollozaba de dolor.- ¡Por favor! No me dejes! Te necesito..!

Apretó su mano, sus lágrimas invadieron su rostro

--Aquí r-7 44 –ya saben las claves de las ambulancias ahá!- .- decía un paramédico mientras se bajaba de la ambulancia hablando por radio.- Dos
civiles, una mujer preñada y un hombre, aparentemente un choque, la mujer no parece mostrar contusiones, el hombre se ve que sufrió el trauma más severo.. Los trasladamos, cambio.

--Aquí t-5 78.-respondía un sujeto por el radio.- Aquí una mujer, parece que sufrió el golpe directo puesto que el cuerpo arrasó junto con el camión, no muestra signos vitales estables, es probable que no llegue, la trasladamos, cambio

De pronto.. Inuyasha evocó en su memoria los momentos cruciales de aquella desgracia..

-- ¡Te dije que no¡¡No me sigas ya por favor!!
Sin darse cuenta de aquello, sin sigilo alguno Kagome cruzó la calle.. mientras él otro le seguía, cuando de pronto..
--Tuuuuuuuuuuuu!!!.- un sonoro pitazo por parte de un camión fue lo último que se escuchó..
--¡¡Kagomeee!!.- fue el último grito que alcanzó a exhalar desde su pecho aquél hombre desesperado por guardar a la mujer que amaba, se abalanzó ferozmente contra ella queriendo evitarle cualquier golpe, cuando por fin pudo ceñirla completamente a su cuerpo, escuchó un grito a sus espaldas
--¡¡Inuyashaa!!

--¡¡Paramédico!!.- exclamó presa de la desesperación el hombre.- Dïgale..-trataba de no sofocarse.- ¡¡Dígale a su compañero que revise la cartera de la mujer que chocó contra el camión!!

-- Habla R-7 44.- exclamó hablando de nueva cuenta por el radio.- Revisa cualquier posible identificación de la víctima

--T-5 78.-acotó el otro.- Kikyou Onisama, cambio..


Capítulo 13. Jaa! No se me ocurre! Opinen!
--¿Así que la mujer del señor Sesshoumaru está enamorada de tu jefe Tsuyu?

--¡No lo sé con seguridad Kagura!.- exclamaba apenada la mujer

--Pero al parecer tu jefe de ella sí.- decía mientras miraba con insidia las fotografías..

.-.-.-
--¿Señor Taisho?

--¡¡Soy yo!!.- exclamaba enérgico el hombre sin dejar que su cabeza vendada o las sondas que tenía alrededor interfirieran.- ¿Mi esposa?¿Cómo se encuentra?!

--Sentimos decirle pero…

.-.-.-.-
--Quiero trabajar en Higurashi Corp.- acotó convencido.- Sé que te seré útil adentro

--¿Qué ganarás aparte de ser mi espía?.- preguntó prejuicioso

--La mujer que siempre deseé.- acotó en un tono inquisitivo.- Además de un lugar en la élite de Japón..


Yeah! Yeah! Les dije que estaría medio wenón no? Haa! Espero les haya gustado ahora mis agradecimientos..
FikaMoo

ArA: Muchas grax por tu comentario! Y qué bueno que te guste! Un besoo
Lola: Grax por tu revi! Y ya ves que no perdió al baby.yasha! XD
FernandaIK26: Heheh! Fer! Ya viste que al menos no se salió tan con la suya doña Kikyou y nuestra pareja de oro sigue intacta! XD Muchas gracias por tu espera!
Nadja- Chan: Nadja! Heaa! No pasó nada feo con nuestra parejita! Espero haya sido de tu agrado! Muchas gracias por tus reviews! No dejes de leerme!
Cere Cere: Gracias por comenzarme a leer, ojalá nos veamos en este capi, cuídate!
Nere: Bienvenida a mi fic, muchas gracias por tu comment, ojalá este capi te guste mucho, y pues nos vemos en el siguiente review XD!

Lorena, Yuiren3, wajiRa! No las vi por aquí! Porfiss no me descontinúen!! Un besooo


Porfa! Ayuda con mi fic:
1. ¿Debería ser niño o niña el bebé de Inuyasha y Kagome?
2. ¿Alguna sugerencia de cómo debería ser físicamente? De su nombre?
3. Haa! Ayuda con el nombre del capi 13!
4. Por cierto! Espero que sí lean mis notitas del principio y final he! Jajaa siempre explayo algo de mí en ellas, y sirve que veo si me pelan! XD
5. Jaa! Quieren que Kikyou pele camotes? XD XD

FikaMoo