Hola a todos. Mil gracias por sus hermosos comentarios. He aquí el capítulo de la semana, yo sé que es cortito pero lo compensaré en el siguiente, lo prometo.
PROGRAMA DE MANEJO DE LA IRA
Capítulo 12: Decepción.
La alarma de peligro en la cabeza de Orihime se encendió al ver que Grimmjow se inclinaba nuevamente hacia sus labios. Podía ver todo el movimiento en cámara lenta, los ojos cerrados del Espada, el firme agarre alrededor de su cintura, su mano acunando su rostro, acercándose…
Grimmjow se detuvo a sólo unos centímetros de sus labios y sonrió triunfante. Había comprobado que Orihime esperaba ese beso, pues no lo había apartado de un empujón ni se había zafado de su agarre; permanecía congelada en su lugar, no sabía si de expectación, de nervios o de miedo.
Estaba a punto de cantar victoria y molestarla un poco con ese asunto, pero entonces una pregunta surgió en su mente y no pudo evitar empezar a darle vueltas.
Orihime quería que la besara, eso era obvio, pero ¿se trataba de una reacción involuntaria de una adolescente ante una nueva experiencia o realmente esperaba ese beso por parte de Grimmjow Jaggerjaquez, Sexta Espada? A primera vista podía irse por la primera interpretación. Orihime era una chica inocente y aquellas sensaciones eran nuevas para ella, lo mismo daba si era con él o con cualquier otro hombre, Kurosaki, por ejemplo. Si por otro lado, ella deseaba que el beso proviniera específicamente de él…bueno, ya era distinto. De igual forma no había forma de averiguarlo. Conociendo a Inoue, jamás admitiría lo que en verdad sentía por él, mucho menos tratándose de asuntos tan íntimos.
Orihime abrió los ojos y desvió la vista al ver la sonrisa de Grimmjow. El Espada estaba burlándose de ella, molestándola, viendo hasta dónde era capaz de llegar.
-Vaya, luces… ¿decepcionada? –preguntó Grimmjow. Si por él fuera, daría rienda suelta a sus instintos y se lanzaría nuevamente por los labios de Orihime, para besarla hasta dejarla sin aliento, llevarla hasta el borde del abismo y disfrutar de aquel cuerpo adolescente que lo estaba volviendo loco. No obstante, tuvo que hacer un esfuerzo titánico por contenerse y contener a la bestia creciente en su interior. Separó su cuerpo unos centímetros del de Orihime y se enfocó en cualquier otro lado que no fuera su tierno rostro sonrojado, el escote de su uniforme, el mandil de holanes que la hacía lucir deliciosa…
No quería hacer algo que la asustara y arruinar el progreso que sentía que habían hecho. La semilla de la duda ya estaba implantada, sólo hacía falta dejarla madurar para que la chica aceptara que a quien deseaba en cuerpo y alma era a él y no a nadie más. Al final del día, ella misma se entregaría en bandeja de plata.
Orihime carraspeó y se separó de Grimmjow para empezar a limpiar el desorden de la cocina. No sabía qué decir, el Espada la había dejado sin palabras. Dicho de otro modo, sí, estaba decepcionada por ese beso que no había llegado.
Luego de un rato el lugar quedó impecable. Se hizo un silencio incómodo que ninguno supo cómo romper. La tensión sexual todavía estaba presente.
-¿Qué sigue? –preguntó Grimmjow recargado en la mesa. Después de aquella escena le costaría mucho trabajo volverla a ver como una especie de terapista, pero se prometió que haría un esfuerzo con el estúpido programa como le había dicho la shinigami rubia.
-Estaba pensando que podemos ver una película –respondió Orihime sin voltear a verlo. No podía sostenerle la mirada sin sonrojarse al recordar el beso y los incontables roces que habían tenido desde el día anterior.
-¿Una película? ¿Eso es parte del programa? –preguntó Grimmjow, extrañado.
-No realmente, sólo sería un respiro. Mañana retomaremos el programa.
-Sí, seguro, lo que quieras –Grimmjow asintió, pero no parecía muy de acuerdo con la idea. Sólo sería una tarde aburrida sentado frente a un televisor. Probablemente era una mala decisión tratándose de una persona tan activa y destructora como él, pero lo que más lo alarmaba, y entusiasmaba al mismo tiempo, era que estaría en una habitación a solas con la chica. Sería una odisea resistir a la tentación, pues era como estar en medio del desierto y no beber del majestuoso oasis para calmar su sed.
Se quitó el mandil y lo dejó sobre la mesa, sonriendo al sentir la botella de sake oculta en su uniforme.
Hablando de sed…
Continuará…
Espero que estén ansiosos por saber lo que pasará en el siguiente capítulo TuT
Gracias por leer, dejen su review :3
