Capitulo 12. Luna de miel

Eren fue besándome mi pie, deteniéndose en mi rodilla para mirarme con una sonrisa. Sus besos iban provocando que mi piel erizara y temblara levemente al compás de mi corazón. Le confiaba mi cuerpo en sus manos.

Continuo moviéndose en la cama, apegando su cuerpo al mío, los besos iban siguiendo un camino ascendente lentamente. Asegurándose de que toda mi piel fuera su propiedad. Eleva mi pierna sobre sus hombros, acomodándose mejor para seguir con su camino por mi estómago con clama y sin advertencia fue introduciendo sus manos por mis hombros levantando mi cuerpo hasta que rozara contra el suyo, sentándome en la cama mientras el besaba mi cuello con sus labios ya carnosos

-E-Eren -iba diciéndole al colar mis dedos entre los mechones de cabello en su nuca

Eren se encargó de silenciar mis palabras al colocar sus labios sobre mi boca, estaba tan sediento que se tragaba mi saliva, mientras mi lengua jugaba con la suya en el interior de su paladar. Ese aliento y aire insuficiente hicieron que descansáramos unos minutos, frente a frente jadeábamos viendo al otro con deseo. Él fue el primero en recuperarla más rápido y opto por continuar, me limitaba a esperar que mi cuerpo reaccionara más con su contacto.

-Ri-Rivaille -fue llamándome mientras yo descansaba en la cama. Gire mi rostro para verlo. Pero no lo vi, más bien lo tenía pegado a un lado mío besándome el cachete, mordiéndome la oreja y luego procedió a robarme un beso imprevistamente.

Juega conmigo de esa forma tan atros, Me engaña de una forma tan amable y dulce que no me importa que..

-agh... -suelto de mis labios. Miserable, Me distree para tocarme ahi abajo. Va tanteando mi interior.

-¡agh! -gimo esta vez en alto. Eren no se detiene, esta empeñado en hacerme gozar esta noche.

-E-ere-agh... agh.. ma-maldi-to... -blasflemo al sentir la punta. Invadiendome poco a poco, lento y lleno de...

La introduce en una embestida sin advertencia viendo que me ha dilatado tanto, esa penetracion me hace soltar un grito prominente y de altitud, tanto que maldigo el verme vulnerable. Eren va aprovechándose al moverlo en mi interior provocando no solo que gritara sino que me excitara más jadeando, mi rostro, mi cuerpo. Todo ardía en mi interior. Me estaba tocando donde Me gustaba.

-Demonios. Estas muerto. -Gruñí -Sigue o te Matar-¡AHH! ¡DIABLOS SI!

Grite con fuerza y sin ninguna vergüenza, pues solo él podía oírme, Solo él podía destrozarme, matarme de esta forma.

-Eren... yo... ¡Ahh! -grite aferrándome a su cuerpo, Esta vez abrazándolo en un inicio.

-Me encanta escucharte gritar -me murmura seductoramente en el oído.

Tome su rostro con mi mano al entrecerrar los ojos, para contestar.

-Ya veremos quien grita más -le reto con la mirada clavada en esos ojos tan verdes como la naturaleza, que brillaban en la oscuridad mostrando su faceta salvaje.

Fue besando sus labios acalorados, suprimiendo ese fuego en su interior, aquel calor que me transmitía su cuerpo. Tome su cuello con ambas manos acercándolo a mí. Pero nada sale como lo planeo pues la puerta que se mantenía cerrada en un inicio Es abierta, de manera que la luz del exterior me obligara abrir los ojos, que permanecían cerrados apreciando el sabor cristalino de la saliva de Eren untada en mis labios, con la voz muy conocida que se quejaba al interrumpir.

-Chicos, por favor hay alguien que quiere dormir -reprocha en el marco

Eren suelta mis labios para dirigir su rostro a la puerta y reaccionara a las palabras que recibió de la interrupción

-Hanji-san que hace... -responde, mientras yo frunzo el ceño al ver su figura a mí delante.

-vamos Eren, me prometiste que me quedaría con la casa después de que su viaje a Londres. -le contesta al apoyar una de sus manos en el marco.

Con la poca dignidad que le queda Eren va cubriendo su cuerpo con las sabanas, mas yo hago presente mi voz para reclamar ese término.

-Cuando lo acordó, -mi ceño se frunce aún más, ella me iba a contestar internándose dentro.

-Espera -la detengo - ¿Londres? -murmuro girando el rostro meditando en sus palabras completas.

-Era una sorpresa para la Luna de miel -me confiesa Eren de pie a mi lado.

-Más bien apresúrense -dijo Zoe viendo su reloj -Su vuelo sale en una hora.

-¿una hora dijiste? -pregunto, Hanji se limita a asentirme.

-Tenemos tiempo -le digo sacando a Zoe, para luego ir tomando a Eren de los hombros al meterlo dentro y cerrar la puerta. Esta vez con llave, la cual tire a otro lugar mientras empujaba a Eren hacia la cama. Me abalanzaba sobre él y decía.

-Acaba lo que iniciaste Esposo mío.

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-¡Rápido! ¡Rápido Rivaille! Se nos acaba el tiempo -advierte Eren sacando parte de su armario de ropa y metiéndolo en una maleta grande y negra, sobre la cama.

-¡Es tu culpa Infeliz! Te dije que pararas, ahora no puedo... -reprochaba a un costado.

-Revisa si esta todo en la maleta -me dice Eren saliendo del baño y volviendo a entrar.

Había agarrado unos cepillos, colinos y un par de toallas.

-Eren -lo llamo después de rebuscar un rato en el interior.

-Si Levi, ¿Qué falta? -preguntan en el interior del baño, sonando como lejano.

-Falta el enjuagué bucal, jabón higiénico y las toallas húmedas. Falta Todo lo importante -reprocho.

[Eren narra]

Después de discutir por una media hora con Rivaille sobre la falta de jabón higiénico en las maletas, le prometí que compraría una llegando a Londres o que el hotel nos daría en mismo. Realmente no me gustaba tener que lidiar con Levi al alistar las maletas, y es peor ahora que esta apurado. Es el mismísimo Lucifer. Bueno, concluyendo de empacar las maletas, ya era 3: 05 am, lo que significaba que estábamos retrasados. Con las maletas en la mano fuimos despidiéndonos

-Hasta luego Dr. Zoe, le agradezco que... -decía en el portón

-No hay de qué. -Atajaba -Lo menos que puede hacer la madrina de bodas es cuidar de su casa, por los tortolitos -me codeo levemente en el estómago al guiñarme el ojo.

-jeje, bueno cuide de la casa -despedía, mientras ella iba besando uno de mis cachetes.

Levi gruño viendo la escena, ella lo mira y este entrecierra los ojos.

-Vamos Levi, No seas celoso, que Tú lo tendrás toda semana.

-Tch - soltó girando el rostro. -Bien, es hora de Irnos Eren -dice

Levi iba encaminándose el taxi que habíamos llamado, mas Hanji lo detiene llamándolo por su nombre.

-Le-vii~ -canta desafinadamente -...Las llaves -pide, extendiendo la mano.

-En serio -entrecierra los ojos -Cuidaras BIEN de la Casa -le alcanza las llaves

-Hare lo mejor que pueda -se jacta ella

-Entonces No hay trato -se niega Levi

-Prometo que no me divertiré en su ausencia, de acuerdo? -la mira

-No ensucies mis sabanas... O Mejor vete a un hotel con tu amante -ataca Levi de un lado.

-Que malo eres. Tengan suerte en su viaje. -Levi se sube al taxi, ignorándola.

-¡Levi, procura afinar esos gritos! -grita ella, mientras Levi se tapa las orejas al ordenarle a chofer.

-¡Avance!

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[Dos días después. Lunes. 14 de Agosto, Hotel Ritz -Londres]

-Habitación 503. Segunda suite a la izquierda. -murmura el hombre de la caja.

Debo admitirlo, apenas me dijo nuestro destino mi apresurada mente ya se hacía la idea de cómo usar tal información en contra para llevar acabo mi perverso plan. Pero no parece interesado, Esta absorto y por sobre todo expectante. Estando frente a frente en la habitación, la fui abriendo. Nada más que un cuarto oscuro, bien acomodado con muebles y demás accesorios. Una cama grande y acolchonada. Bastante suave para mí gusto, pero aquí lo único que importaría seria la opinión de Rivaille. Que en su primer momento, va dejando la maleta a un costado quitándome en cierre con el pelicular sonido. Suponía que ponía en orden alguna de sus cosas, pero para mí jamás fue alguien que predisca de manera exacta. Yo coloco la maleta sobre la cama mientras deslizo el cierre, y voy sacándome la ropa para dejarla a un costado más que todo para evitarme la molestia de abrirla al regresar de la ducha. Por lo que pude apreciar Rivaille se cambia para entrar a tomar una siesta en la casa, asique no vi nada de malo en querer refrescarme un rato. Tenías una semana entera No tenía por qué apresurarnos, no? Confiaba en él, y el mí. Eso debería ser más que suficiente. Aunque para ser sinceros respecto a mis deseos iban más hacia pensamientos oscuros de poseerlo en la cama. Un amante apasionado y localmente enamorado. Sería una definición. Cubriendo con la bata llego hasta la puerta del baño, prendiendo la luz encuentro todo en su lugar. Sin ninguna interrupción deseada paso a abrir la regadera. El agua caliente comienza a salir. La voy tocando ligeramente con la punta de mis dedos, ideal para meterme. Antes del avance se me ocurre un Idea, cogiendo el frasco de Shampoo giro levemente la cabeza para observar a mí detrás y descubrir que no se encuentra, continua cambiándose. Tuerzo la comisura de mis labios con desgano. Mis pies van avanzando sin emoción alguna hasta el centro de la regadera. Se encargó de refrescarme las ideas, mas no me quitaba la inconformidad. "Esto no es para tanto. No me podré a llorar por algo tan insignificante" me decía, mientras las gotas resbalaban. "Él está cansado por el viaje, fue muy lejos. Necesita dormir. Y yo bajar los humos. Nadie me lo quitará Es Mío y siempre lo será" Me voy consolando luego de ir colocando parte del shampoo en la cabeza, comenzando a hacer burbujas en el cabello mientras lo masajeo. Entonces descienden hasta mis hombros, imprevistamente unos pequeños brazos blanco porcelana, se colocan sobre los míos encerrando mi garganta.

-Asique planeabas darte un baño sin mí -reprocha su tierna voz a mi detrás. La sonrisa aparece en mi rostro.

-Se lo mucho que te gusta las cosas limpias... -murmuro con gracia. Para mi fortuna Levi era impredecible.

No sé si fue de molestia o enfado, pero va arrojando mi cuerpo contra la pared del baño. Haciendo que volteé de frente para verlo. Su ceño y su mirada escalofriantemente tierna me miraban desde una esquina. Igual que un toro se prepara para su embestida final. Rivaille no me da tiempo para reaccionar y se apresura a acorralarme con su pequeña persona de no más de 1, 60. Pega fuerte una de sus manos al costado mi hombro. Su figura es excitante y antes de que se atreva a decir algo más, me apoderó de su voz. Me es muy fácil resbalar, frotar y juntar sus labios y los míos bajo esta cortina de vapor y agua caliente. Pero su cuerpo y el mio desean más que solo besos. Lo cargo con ambas manos, sin soltar sus labios. Levi va encerredando sus piernas en mi pelvis desnuda y mojada.

-Eren Amame... -ordena, al colgarse de mi cuerpo. Yo lo rodeo con mis manos, apresando su espalda.

Sus labios estan en estrecha cominucacion con los mios, voy avanzando unos pasos por fuera del agua que nos cubre, regresando hasta al dormitorio, donde arrojo su cuerpo sobre la cama. Cosa que quiera intentar desde el ingreso a la suite. Con un rebote y una mirada traviesa Rivaille me espera entre las sabanas. Complazco sus deseos en menos de los que espera. Sus manos resbalan de mi cuerpo al tratar de acariciarlo.

-Tch -suelta inconforme, pero avanza por mi rostro, donde si consigue agarrar algo en lo que su mano de resbalar con facilidad. Me jala las orejas en un regaño personal y silencioso.

Él está desnudo y yo también. Nuestros cuerpos se observan claramente uno al frente de otro. Comparten ese mismo calor que emana del otro desde su interior. Los besos se van intensificando para dejarte de ser inocentes y probar algo nuevo y más intenso. Algo que solo se puede descubrir cuando estás dispuesto a entregarte en cuerpo y alma. Esa loca y apasionada calidez que te advierte que la locura del amor esta por empezar. Sus besos llegan hacer tan eróticos y excitantes que tiene su propio grado de placer al permanecer preso en sí. Llego a inclinarme más, haciendo más prominente la mancha de agua en la funda, pero es lo que menos me importa pues en este momento disfruto de su compañía más por amor que por el placer que me provoca su contacto. Pero hasta él y mi mismo cuerpo lo sabe, que quiero más que la frescura de su aliento mojado con sus labios rosados. Me voy apegando a él lentamente, así natural. No quiero que note mi ansiedad en estos momentos, pero Rivaille carece de tacto y es el que se acerca con más brusquedad para apresurar el momento. Me quiere a su lado y dentro de él puedo saberlo con tan solo verlo a los ojos. Respondo a su contando acomodando mi cuerpo, sus manos reprenden mi tardanza con pellizcos, me muerde la oreja para sentirse contento y bajo su control. La ereccion se hace levanta en mi, el solo sonrie. Me acomodo en sus piernas alrededor de sus caderas. Entrando lenta y tortuosamente quiero que él lo goce y yo me calmé. Me detengo por la mitad. Su rostro me lo advierte ya no puede más. Sus mejillas han enrojecido en gran manera, al igual que si alguien se las hubiese coloreado con un pincel. Mi vista es estupenda y me complace. Pero al detenerme a admirarlo este me abre los ojos y me mira. Esa mirada frunce el ceño al ver que no continúo. Obedezco con rapidez y sin aviso, hago justo me reclama. Entonces lo veo y escucho por primera vez, ese grito orgásmico que suelta entre más lo intensificó. No quiero parar y él no deja de gritar. Este juego termina agotándonos a ambos. Me recuesto con él en la cama, tratando de cubrir nuestra desnudes con las sábanas. Rivaille no se aparta de mí, me reclama a cada instante que no me siente a su lado. Se acomoda ahí, sobre mi brazo y mi pecho, y la otra de sus manos apresó la mía al contorno de su vientre para asegurarse que lo abrazaba.

-Eren -pronuncia mi nombre con algo de prisa por sentir la fragancia de mis labios contra los suyos antes de dormir.

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[Semana en Londres. Eren narra]

Un taxi negro de Londres (hackney carriage) nos condujo al Green Park. Un Gran y Hermoso parque sin duda, tan gigantesco que hasta yo me siento pequeño, jejeje. Fuimos paseando por los parajes y pasillos que a veces no tenían fin, miles de árboles... La mayoría era de un color verde vivo. Aunque Rivaille decía que no se comparaba al verde de mis ojos. Fue genial, tanto que fuimos temprano en la mañana, decidí hacerlo así para que pudiéramos apreciar mejor la tarde de sol, No tan caluroso como en casa... Ya que predijeron nevada para noche. Cansados de caminar por los pasillos fuimos a sentarnos sobre el pasto verde, suave y con aroma a naturaleza fresca. Aunque no éramos los únicos turistas por el lugar, poco a poco fue congestionándose, familias enteras venían, y no me extrañaba, te relajabas en gran manera... podía sentir un aire de libertad, con tan solo cerrar los ojos y ver como el sol iba acariciando tu piel. Cuando una sombra interrumpe mi falta de visión. Abrí los ojos con cuidad y de pronto me tomo con su rostro en frente mío, fue acariciando mis cachetes, de pronto me entro un temblor, su mano estaba fría... esa temperatura era natural en él. Achico más su ojos al acercar su rostro, quería besarme, yo gire el rostro a la multitud, y en ellas encontraba como parejas haya por lo lejos, iban besándose. Entonces no vi ninguna oposición para Rivaille y yo... me besa, antes de que gire el rostro en su dirección. El beso es tierno, algo largo, pues esta nos interrumpe la luz del sol fue colándose entre los árboles para terminar iluminándose en nuestras pupilas cerradas. Fuimos abriendo los ojos para encontrar una sonrisa en el rostro de ambos. Entonces Rivaille me sorprende y gira la mano buscando algo en la canastilla de picnic, para sacar de este malvavisco y metérmelo a la boca.

-Cómelo, Mocoso -me ordena, empujando dentro de mis dientes con su dedo.

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Al día siguiente fuimos al London Eye (Ojo de Londres), también conocido como Millennium Wheel. Es una noria-mirador de 135 m situada sobre el extremo occidental de los Jubilee Gardens. Realmente fue una experiencia pelicular la que vivimos, sobre todo por el hecho de que Rivaille no quiso subir, pero no hubo problemas porque yo me encargue de hacer subir, jejeje. Creo que la parte más graciosa de todo fue cuando la rueda su detuvo mientras estuvimos en el pico. Rivaille aferro sus manos a mi brazo, formándolas en una garra de tigre. No pude evitar reprimir una risa.

-Cállate mocoso, Ya me las pagaras cuando bajemos de aquí -me amenazo.

Claro que daría un golpe al bajar, asique mientras tanto me ríe lo más fuerte que pude.

-No creí que le tuvieras miedo a las alturas, Rivaille. -le comento tras un momento.

-No es a la alturas... es.. A Esta chatarra... -mira a una lado -Estoy seguro que caerá en cualquier momento... -decía tras mirar los engranes.

Jejeje... indescriptible, es la única palabra que me vino a la mente tras solo pensar.

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El Museo Británico, fue nuestra siguiente parada. Íbamos como de costumbre de turistas entrando a la infraestructura.

-El museo fue una de las primeras instituciones de este tipo en Europa. Es uno de los museos más importantes y visitados del mundo. Sus colecciones abarcan campos diversos del saber humano, como la historia, la arqueología, la etnografía y el más de siete millones de objetos de todos los continentes... -iba narrando lo que decía en el boleto

-Silencio -me calle de pronto Rivaille apegándose a mi hombro.

-¿Qué sucede Rivaille? -pregunte más él se acompleja levemente.

-hace mucho frio en esta caverna gigante... -musita por lo bajo. Al friccionarse las manos. Lo podía entender a la perfección , anoche había nevado demasiado... y al parecer Rivaille bastante perceptivo con los cambios en la temperatura.

-¿Quieres que te preste mi chamarra, Amor? -ofrezco.

-No, quiero que te calles y me dejes abrazarte. -murmura a mientras yo tomo su mano.

-La sección del Antiguo Egipto es la más importante del mundo después de la del Museo Egipcio de El Cairo. La entrada al museo... -continuaba leyendo, mientras le traspasaba mi calor.

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Pasaron varios días, al igual que semanas para que nuestro viaje acabara por lo que esta noche haría algo especial planeado para Rivaille. Lo sorprendería bastante sin duda.

-Eren, quieres quitarme la pinche tela de la cara -me decía tanteando en la nada

-Ya estamos muy cerca Levi -le conteste llevándome lo de la mano, hacia la terraza del hotel.

Fui ayudándole a subir los últimos escalones, mientras él se agarraba del barandal. Fue caminando unos pasos adelante, mas tropezó en el último y maldijo.

-Eren, diablos, creo que ya fue suficiente estupidez... ya me diste la sorpresa del viaje, quítame esta banda de la cara. -Levi se llábana las manos al vendaje para retirarlo.

-Levi No lo hagas ¡Espera! -decía, pero fue muy tarde Levi ya se la había quitado para cuando llegue.

-E-Eren... -dijo al ver arriba de mí y descubrir un cielo iluminado con su nombre, por debajo de la palabra "I love you", hecha con las llamas de los fuegos artificiales.

Los ojos de Rivaille miraban por arriba de mí, observando fijamente el cielo. Pude apreciar claramente cómo se iluminaban. La retina de sus ojos enfocaba claramente la palabra "Te Amo". Su boca se abrió, y la barbilla comenzó a temblarle.

-Creía demostrarte que mi Amor por Ti, No solo son simples palabras... que tú siempre me hiciste tocar el cielo A pesar de que no tuvieras Alas. Por eso te lo escribo en el Cielo Rivaille. Te Amo.

Rivaille tira la venda que se había quitado de los ojos para verme a cara, entonces lo descubro. Rivaille estaba... por sus ojos pude ver salir unas delgadas y muy finas lágrimas, que pulían su rostro con ternura.

-Eren... Tu eres... -no pudo terminar la oración que trataba de formular, por el contrario corre hacia mí. Estampando su rostro, de manera bruta, contra mis labios. Besando con ardor, besándome con deseo. Besándome como si me estuviera entregando su alma, al transmitirme su aliento. Pude sentir alguna de sus lágrimas resbalar por mi mentón en lo que se detuvo el beso. Es ese preciso instante maldije al mismo aire por separarme de él.

-Eres... Eres... -agarro varios de mis mechos, para jalarlos con fuerza al decir apretando los dientes

-Eres un maldito Cursi -me basa levemente -...y Te Amo Mocoso. Como a nadie en este Mundo.

Y como es tradición en la Luna de Miel, sellamos el trato con un beso.

...*...

Hola chicas, Hai hai... Que les pareció su Luna de miel. Me disculpo por lo tarde porque la verdad, Bueno, espero que comprendan... y para terminar la cursilería y no molestarlas, les dejare un extra más, ¡Con lo que no acabara El Fic! Pero si se va... adiós la figura y silueta de Rivaille, jejeje

Los próximos son capítulos exclusivos, donde Levi esta: Gordito, Pazón, Renegón y bueno etceras. ¡El Extra! Después de mucho Lemon hard, el par de tortolitos regresan a casa.

[Eren narra]

El taxi continúo avanzando hasta llegar a nuestra casa. Yo observaba las calles mientras las pasábamos. Teniendo a un Rivaille durmiente sobre mí pecho. Su rostro y parte de la boca se veía apoyada sobre mis pectorales, mojándolos con su saliva. Su aliento caliente me estremeció al principio, pero ahora me parecía tierno.

-Un viaje agotador -comenta el taxista viendo lo agotado que se encuentra.

-¿El viaje? -murmuro viéndolo su rostro desde el retrovisor.

-Por la cantidad de maletas, asumo que fue un viaje largo y agotador El de su pareja y usted.

-Un viaje agotador -digo al recordar la imagen e Rivaille en el hotel, sentado sobre la cama y cubierto con chocolate. Nos habíamos tomado demasiadas libertades con el Servicio a la Habitación. Además que para ninguno de los dos hubo paz esa noche y por el resto de la semana. Andábamos más pegados, que dos waffles tostados juntos. Y con respecto a la cursilería No pensé que Rivaille adorara la idea de dormir junto y estar empanadeando bajo la mesa en el desayuno.

-¿Y cómo fue? -vuelve a preguntar el taxista. Yo dirijo mi mirada a Rivaille a que aún descansa contra mí, su respiración es lenta pero normal. Sus ojos tienes ojeras, pero ahora duerme. Tiene dolor, pero ya se le pasara.

-Un viaje agotador... Sin duda alguna -digo con una sonrisa amplia en el rostro.

El taxi frena unos diez minutos después de decirlo

Voy cancelándole al taxista, y despertando a mi amor. Moviendo levemente sus hombros, el por el contrario ronca sobre mis pectorales. Era un ángel, pero debíamos salir...

-Rivaille. Rivaille despierta -le voy pidiendo mientras él va abriendo los ojos

-Ya llegamos cariño -le digo. Rivaille me mira por unos segundos el rostro y luego va parando para abrir la puerta.

Es el primero en salir pero al avanzar un paso casi cae, lo sujeto con fuerza, sus piernas se habían dormido por el viaje tan largo y por...

-déjame ayudarte Rivaille -le pido, el me ataja

-Estaré bien, ve a sacar las maletas. -me mando obvio lo voy haciendo y ya habiendo terminado, el taxi arranca dejándonos en la entrado.

Cuando vimos algo que nos impacta, tanto a Rivaille como a mí. La casa esta rodea por varias patrullas militares.

-¡¿Pero Qué Demonios?! -reclama Rivaille apresurando su paso, yo por mi parte lo voy siguiendo.

Entonces vemos con un par de policías iban escoltando a la Dr. Hanji en pijama y esposada de la manos.

-Oficial, ¿Qué paso aquí? -pido a uno de ellos, viendo la escena que montan.

-Venta Ilegal de Productos de Belleza no factura.

Rivaille la aniquila con la mirada, después de pronunciar su nombre.

-H-a-n-j-i -aprieta bien fuerte los dientes, tanto que rechinan. Ella le devuelve la mirada.

-debes admitir Levi, que no dijiste nada Sobre una venta Ilegal

-¡En mi Propiedad! -reclama Rivaille al tratar de abalanzarse sobre ella. Esta era la primera vez que veía como Rivaille perdía la compostura.

-Respira Levi, Respira... -le pedía al retenerlo contra mis brazos.

-De que te enojas tanto Enanito. Sabes que no debes enfadarte en tu estado.

Con esas palabras. Zoe se mató a sí misma, Rivaille le enseño una lección y después de eso No volvió a prestar las llaves de la casa a nadie más.