Llegaba las horas de comer, eran las 9:11 de la noche y todos fueron llamados a comer, Lisa se quedó en el archivo del vaticano investigando, aunque se le veía más obsesionada con lo que había descubierto que pidió que si le daban de comer en la boca ya que no quería parar de escribir. Clyde se fue a un hotel que quedaba a las afueras del vaticano, Lily junto a Ronnie y su hijo estuvieron en la cena, al parecer Lincoln pidió a Clyde que se firmara los papeles en unos días ya que quería pasar tiempo con su hermana y su hijo, el acepto sin ningún problema.

-Guardias, ¿pueden dejar la sala por favor? -exclamo Lincoln-quiero tener una cena privada y en familia.

-Como ordene su eminencia-exclamo el guardia en jefe.

Burlándose dijo Lincoln-estos suizos y sus modales…

- ¿así que eres el papa? -exclamo Lily

-Así es hermanita-contesto con una sonrisa.

- ¿Puedo preguntarte algo? -Exclamo Lily

-Si hermanita. -contesto sin problemas Lincoln mientras comía de su plato

- ¿desde cuando tienes un hijo? -Pregunto Lily sabiendo ya la respuesta.

-Lily, ¿porque preguntas eso? -le contesta de forma preocupada- Hijo creo que es hora de que nos vallamos a dormir.

-pero… quiero quedarme-contesto el pequeño mientras fue alzado por su madre y lo llevo en sus brazos a sus cuartos.

-Lily, ¿podemos ir a caminar un rato? -exclamo Lincoln de forma segura y fría a la vez

Ambos dejaron la cena como estaba y comenzaron a caminar hacia las afueras del vaticano, se fueron a la plaza donde un pequeño grupo de gente se acercaba a ver al papa, más él quería solamente hablar con su hermana. Entonces vino la guardia y se puso alrededor del papa.

-Perdón por esto Lily… -exclamo Lincoln mientras extendía su brazo para abrazarla- sabes que eres mi hermana e hice cosas muy malas-agacha su cabeza- y no quería que tu sufrieras por esas cosas…

-¡Pero es no te da derecho a dejarme!-Las lágrimas de la pequeña Loud comenzaron a brotar- ¡Sabes lo que fue vivir con mama y papa llorando tu perdida!, todos los días te mencionaban, te recordaban y yo trate de superarte, comencé a ser como tu-señala a Lincoln- tú eras mi ídolo, eras mi todo… eras mi hermano mayor… ¡¿Dónde estuviste cuando di mi primer beso?!, ¡¿Dónde estuviste cuando estuve sola en el parque viendo a todas mis amigas con sus hermanos? -cada vez Lily comenzaba a llorar más y más fuerte y la gente que estaba alrededor se aleja- Lo único que quería… era tener un hermano-se tira al piso y comienza a llorar más y más- ahora… tengo a santo padre como hermano y ni siquiera puedo jugar con el… el tiempo ya paso-se cubrió la cara

-Pero…tranquila mi pequeña Lily-se agacha y trata de levantarla- algo que aprendí es que… el tiempo es valioso y la gente lo mal gasta, yo eh perdido mucho tiempo haciendo cosas que no fueron las mejores y eh cometido errores, uno de ellos-le acomoda el pelo a Lily-fue dejar a mi familia por tanto tiempo… te prometo que estaremos todo el tiempo que podamos juntos-cruza los dedos sin que se dé cuenta Lily.

-Hermano… ¿Por qué me dejaste? -pregunta con su cara cubierta de lágrimas Lily

-Porque… no quería hacerles daño-contesta fríamente Lincoln

Esa noche Lincoln y Lily fueron a tomar unos helados a una heladería que quedaba a las afueras de la plaza de san pedro, luego se dirigieron al vaticano y a sus respectivas habitaciones, no sin antes hacer un juego de carreras entre ellos dos en uno de los extensos pasillos, mientras Lily miraba las pinturas de los techos que le asombraban. Cuando ya terminaron de jugar Lincoln acompaño a Lily a su cuarto donde ahí se despidieron… quizás por última vez.

Luego Lincoln se dirigió lentamente hacia la habitación donde estaba Ronnie y su hijo, en ese momento deja una carta dentro de su ropa y se retira de la habitación. Luego de eso unos camiones llegaron al vaticano, eran las 3 A.M y nadie más que los guardias los habían visto y tenían la orden de dejarlos pasar. En ese momento en los archivos del vaticano Lisa se encontraba terminando de transcribir unos archivos y entraron hombres todos vestidos de un traje negro.

-Oh… cuanto tiempo estuve aquí-pregunta Lisa al guardia que estaba a su lado.

-Unas diez horas… -exclamo el guardia.

- ¿y toda esta gente que se lleva las cosas?

-Orden papal, todos los archivos serán enviados a un bunker en caso de guerra.

-Oh… bueno-sonríe- al menos termine mi máquina de flujo…eso explica porque el rumor del Crono visor y esas máquinas modernas en el siglo 10 A.C

-No sé de qué me habla señorita-exclamo el guardia- pero recomiendo que nos vallamos de inmediato.

-Claro que si…-guarda todos los archivos de la mesa en su cartera, sin darse cuenta que se llevó el primer manuscrito de Salía quien era el discípulo de Leonardo Da'vinci

En ese momento Dejaron ambos los archivos del vaticano, Mientras tanto en la habitación del papa…

-Bueno… creo que será mejor que lo firme ahora-firma el papel que le entrego Clyde- Hija, puedes quitarte tu vestido y ponerte en el centro de la habitación, donde esta esa silla-se dirige a una pequeña niña que se encontraba en su cama.

-Como usted lo ordene mi padre-exclamo sumisa la pequeña mientras veía que Lincoln se acercaba con una jarra.

- ¿Cuántos años tienes mi pequeña? -exclamo con voz baja

-Unos diez mi santo padre-exclamo sumisa.

En ese momento Lincoln pidió que ella levante su cabeza y mirase el cielo y cierre los ojos y por nada en el mundo que los abra, en ese momento el comenzó a tirar el contenido de esa jarra la cual contenía aceite de olivo extra virgen, que recorría el cuerpo de esa pequeña jovencita todo desnudo, el aceite recorría cada parte del cuerpo de la pequeña, cada rincón y cada centímetro del mismo.

-Siente lo que es pequeña, ser ungida por el mismísimo dios… esta es mi última noche… -exclamo con voz temblorosa.

-padre… que me hará usted…-pregunto miedosa la niña que estaba totalmente desnuda sobre la silla.

-Tranquila hija mía… la pregunta es que no te hare-sujeta el cuello de la niña fuertemente y ve como ella con pequeñas exhalaciones de aire pedía auxilio y que le soltase- no temas…-la lleva a su cama y la suelta, su corazón comenzó a latir más rápido de lo usual y asustada…

Creo que no es necesario contar más de lo que paso en esa última noche, pero llego el día y el consejo cardenalicio organizo el irse del vaticano por un tiempo para evitar sospechas, en ese momento entro Clyde al cuarto del santo padre acompañado con una persona atrás

-Los firmaste-exclamo Lincoln

-Claro que si-le lanza los papeles- ¿Quién es él?

-El consejo cardenalicio me pago por asesinarte-exclamo aquel extraño hombre- y tu amigo me da diez veces más por no hacerlo…

-te di diez veces más por hacer lo que te diga-exclama Clyde.

-Entonces es momento. -exclamo Lincoln con una lagrima que le salía de su rostro

Mientras tanto Lisa, Lily y Ronnie con su hijo se dirigieron a las afueras del vaticano en la plaza san pedro y en ese momento se escuchó una explosión y fuego que provenía de la capilla, donde se encontraba el despacho del papa, al ver eso Todas comenzaron a Llorar mientras corrían al lugar del hecho, llegaron antes que los bomberos y estaban las tres mujeres orando porque nada le hubiera pasado al santo padre, todas exclamaron "¡Lincoln!". Al ver el cuerpo todo carbonizado que salía en esa camilla de hospital.

-Mama, no llores-exclamo el pequeño Luis

Con esas últimas palabras las tres se abrazaron fuertemente, no les mentiré… la que más lloraba de las tres no era Ronnie ni Lisa, si no la pequeña Lily que recordaba en su mente los pequeños y pobres momentos en los cuales había pasado con su hermano.

Pasaron unos minutos y el mundo conoció que su joven papa había muerto, el mundo ya sabía… y lo peor que su familia también, pasaron unos dos días y Lisa junto a su hermana y Ronnie con su hijo volvieron a Royal Woods con lo que quedaba de su hermano, mas era una pequeña urna que simbolizaba, ya que el vaticano no quería dar los restos del difunto papa.

Llego el día del funeral y estaba toda la familia ahí, estaban todos mirando esa fosa vacía con una mera lapida, recuerdo bien que tan solo de la familia eran 46 personas, sin contar los amigos y muchos seguidores del papa… fue un gran funeral.

-No les dirás nada-exclamo Clyde que se encontraba a unos metros de donde estaba la gente.

-No.

En ese momento ve que toda la gente se estaba yendo y solamente quedaron sus hermanas y Ronnie junto a su hijo, se acercó Lily y dijo unas palabras que jamás olvidare "Me hubiera gustado haber pasado más tiempo con mi hermano" ella dijo con su cara cubierta de lágrimas.

- ¿No iras? -dijo clyde

-No.

-Bueno-se acomoda el traje

Mas sus hermanas después de unos minutos de tanto llanto y penurias se fueron del lugar, más que quedo Ronnie solo con su hijo el cual exclamo "Me hubiera gustado conocerte papa".

En ese momento aquella persona que se encontraba alado de Clyde corre hacia el pequeño y le abraza lo más fuerte que puede.

-¡Mama!, ¿Quién es este extraño? -exclamo el pequeño Luis

-Ahora verdaderamente seré un papa. -Exclamo Lincoln

-Papa…¡Papa!-el niño cubierto de lágrimas exclamo-¡estas vivo!

-Así es hijo- le alzo y abrazo a Ronnie Anne que se encontraba sin palabras por lo que había visto.

-Li…Lincoln…-exclama Ronnie-Pero tu carta…

-Mi carta decía que estaré contigo para siempre aunque dios me arrebate, yo te cuidare-exclamo con sus ojos llenos de lagrimas

En ese momento se acerca Clyde lentamente.

-Gracias Clyde por esto…-exclama Lincoln

- ¿Gracias?, Gracias a ti ahora podremos eliminar la pobreza a nivel mundial… lástima que ningún libro de historia podrá reconocernos esto…-exclama con una sonrisa.

-Creo que ahora me dedicare a ser un padre, pero de los de verdad-exclamo Lincoln mientras abrazaba a Ronnie y su hijo.

-Ahora si serás el papa-exclamo con una sonrisa Clyde.

Fin de la historia.

Bueno, parece que ya llegamos al final de esta historia… antes que nada quiero agradecer a mis dos hermanos uno de ellos es Andrés Caicedo Castro quien diseño la portada y que me ayudo a continuar con la historia y segundo, pero no menos importante al magnifico traductor Aiton Gutiérrez quien hizo posible que tu amigo angloparlante puedas leer esta historia. Sin anda más que decir les diré una frase de un autor favorito mío… Federico García Lorca

"el sueño va sobre el tiempo flotando como un velero, nadie puede abrir semillas en el corazón del sueño"