Este fic esta clasificado como M así que sus razones ha de tener, así que lean bajo su propio riesgo. Este fic es una reescrituraca del anime CROSS ANGE basandose en la linea original pero cambiando radicalmente muchos sucesos.

CROSS ANGE: El duelo entre ángeles y dragones (クロスアンジュ 天使と竜の輪舞) no me pertenece y partes de esta historia tampoco, solo los giros ocasionales totalmente fuera de la trama original


[Capítulo 11]

—Tengo hambre—Se quejó Hilda mientras mordía un pedazo de pan viejo y tenía en su mano izquierda tenía un vaso de agua—Bueno, puedo imaginar que es una dieta.

—Olvida eso—Dijo Ange mientras le quitaba el pan a Hilda y tomaba un poco de su agua—Lo que yo quiero es darme un baño, ¿Cuántos días van?

—Una semana—Respondió mientras le quitaba el pan y lo volvía a morder.

—Con razón apestas—Le dijo burlona mientras de nuevo le quitaba el pan y lo mordía de nuevo

—Tú hueles igual—Respondió para después tomar del vaso y quitarle el pan una vez más—Y deja de comerte mi comida, no seas tragona, es MI pan—Remarcó la palabra "mi".

—Da igual—respondió y aun así le quito el pan—No pido mucho, solo algo de agua para bañarme.

—Lo mismo digo, solo pido que no te comas mi pan—Se lo quitó y le dio el último mordisco.

— ¿Estás a dieta no? —Pregunto con burla recibiendo un ligero golpe en la cabeza.


Mientras tanto en el pequeño jardín que estaba detrás del Arsenal, Salia recogía varias flores al momento en que niñas de clases menores paseaban por ahí.

— ¡Miren, es la señorita Salia! —Dijo una de ellas con completa ilusión en su voz, como si no creyera que realmente la estaba viendo— ¡Salúdenla! —Dijo y haciendo gala de lo bien que les instruían los protocolos el grupo de diez niñas junto a su maestra/tutora saludaron en el clásico "Yes Ma'am" al igual que Salia.

—Es tan bonita y genial—Dijo otra de las niñas.

—Voy a unirme la primera tropa cuando crezca y seré como la señorita, Salia.

Salia escucho los gritos de alegría y júbilo de las niñas mientras les miraba partir con una sonrisa nostálgica en el rostro. A su edad ella había mismo lo dicho a su comandante.

El cómo pronunciaba "Quiero ser cómo tú" con aquella ilusión infantil a la peli-negra cuando ésta todavía tenía ambos brazos acudió a su mente y cerró sus ojos recordando el suave tacto de su mano derecha en su cabeza acariciando sus cabellos.

Suspiró mientras caminaba a las lápidas de los caídos y ponía las flores que había recogido sobre la tumba de Lena Stayes mientras los recuerdos de cómo Jill había llegado herida una noche cualquiera mientras ella le observaba y juraba vengarla con la inocencia de que un dragón la había lastimado, y que con el pasar de los años y la verdad ante ella juró vengarse de los humanos que les reprimían y que por eso su adorada Alektra había sido herida.

—Te preocupas demasiado—Una madura voz le sacó de sus pensamientos y al segundo siguiente el frío metal de un brazo mecánico se poco en su cabeza—Y solo tienes diecisiete.

—La misma edad que tú tenías, Alektra—Le dijo mientras lazaba su mirada para encontrarse con los ojos grisáceos de su comandante.

—Eres la única que todavía me llama por ese nombre—respondió con una sonrisa un tanto nostálgica.

—Así como tú eres la única que todavía acaricia mi cabeza, así que creo que estamos a mano—Le respondió con una sonrisa un tanto nostálgica mientras tomaba del brazo metálico y lo acariciaba gentilmente así su portadora no pudiera realmente sentir ni el tacto ni el cariño.

Jill alejó su mano mientras miraba la mano de Salia.

— ¿Por qué? —La misma pregunta de siempre.

—Entiende, no eres apta para conducir el Villkiss—Respondió—Ni tú ni yo lo somos.

— ¡¿Entonces qué es lo que tiene Ange?! —Se exasperó— ¡¿Qué la hace tan especial?!

Suspiró pesadamente antes de responder.

—No tengo ni la más mínima idea, pero hasta el momento ella no terminó siendo lastimada como lo fuimos tú y yo—Respondió haciendo alusión a su brazo mecánico e igualmente a viejos entrenamientos en los que la de cabellos índigo terminó con vendajes sobre su cuerpo e igualmente Vivian lo podía constatar.

— ¡Pero…!

—Dejemos el tema por favor—Su voz sonó ligeramente suplicante al momento en el que sus brazos acariciaban sus hombros para después depositar un beso en su frente—Si no puedes simplemente no puedes y ya—Recitó alejándose de ella.

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— ¡Se está abriendo una singularidad! —Exclamó una de las tantas chicas que siempre estaban con Jill en la cabina.

— ¿Dónde? —Preguntó calmada.

— ¡¿Arriba del Arsenal?! —No podía creer lo que les decía el radar además de que el número de dragones que salían de dicha singularidad eran demasiados como para poder estimarlos.

Rápidamente siguiendo las órdenes que Jill dio al momento de que analizó la situación comenzaron con fuego abierto contra el enemigo mientras que en su celda las normas confinadas se preguntaban qué pasaba al escuchar tantos disparos, por otro lado casi cruzando la singularidad tres Ragna-Mail estaban a punto de pasar.

— ¿Te sientes lista? —Preguntó Naga, no había margen a error ni duda, muchos habían sido sacrificados.

— ¿Sala-chan? —Interrogó Kaname ante su silencio.

¿Debemos siempre pelear?Se escuchó la voz de la rubia frente a ella.

No puede evitarse, por más que queramosSe escuchó a la pelirroja responder.

Solo una cosa chicas, aunque peleemos nosotras no somos enemigasLa pelinegra las abrazó a ambas.

— ¿Sala? —Ahora fue el turno de Naga.

—Estoy lista—Respondió Salamandine aun con cierto toque de inseguridad en su voz—Viajamos junto a Ragna~ Es una danza contra el viento~ Protegidos entre sus alas~

La delicada voz de la princesa dragón resonó por todo el lugar al momento en el que Enryugo voló por primera vez en los falsos cielos del falso mundo. Los dragones comenzaron a alejarse sabiendo que ese era su llamado mientras que el escuadrón "Betty" se acercaba dudosas al Ragna-Mail mientras el rojo de Enryugo se tiñió de un brillante dorado mientras que el rayó causado por ella desintegró a todo el escuadrón en un instante y destruyendo la mitad del arsenal con dicho rayo.

Ese no era el objetivo—regañó ligeramente la sacerdotisa dentro de la mente de Salamandine.

—Haremos esto a mi modo, su santidad—Dijo ella con la voz firme mirando el arsenal destruido. El objetivo inicial del disparo era reducir toda la isla y sus habitantes a cenizas, pero a casi al último segundo desvió el rayó y lo concentró en la zona de los para-mail, sin para-mail ya no eran un peligro ¿verdad? —No puedo cargar con la vida de inocentes—Pensó en las noma más pequeñas, aquellas que todavía habían siquiera tocado un arma.

— ¿Pero que pasó? —Se quejó Hilda en su celda gracias al pequeño temblor causado por el rayo de la princesa dragón.

— ¿Estás cómoda? —Preguntó una voz debajo de ella algo burlona.

— ¡Ange! ¡No es momento para bromas! —Exclamó sonrojada al ver dónde había tenido su cara levantándose finalmente tratando de observar por la rendija pero al segundo siguiente dicha rendija, junto a un gran trozo de pared junto a un dragón fueron sobre ella.

— ¡Por Dios! ¡Esto te pasa por impulsiva! —Se quejó con un tinte de preocupación en su voz mientras lanzaba al dragón por el hueco en la pared. Y trataba de removerle la pared, por suerte la pelirroja había alcanzado a acomodarse para no hacerse más daño que unos cuantos raspillones, y moretones, por lo que entre las dos empujaban tambien la pared sobre el hueco sin mucho esfuerzo además la heridas de la rubia todavía no sanaban por completo y ahora le pasaban factura.

— ¡Angelise-sama! —se escuchó la voz de la sirvienta

— ¡Ocupo algo de ayuda aquí! —Exclamó la ex-princesa a lo que Momoka avió la puerta con su mana y fue hacia la celda de las norma e igualmente abrió la puerta ayudándoles a empujar el concreto por el hueco hasta que finalmente se liberaron— ¿Qué demonios está pasando? Apenas volvimos

—Debemos ir a los Para-Mail, seguro que ahí nos enteramos de algo—Dijo Hilda con lógica.

—Debemos darnos prisa—Apenas dio un par de pasos cuando la sirvienta le interrumpió.

—Antes que nada dese un baño—Dijo tapándose la nariz.

—Tenés razón—Dijo y al segundo siguiente su cara estaba cerca de la de Hilda ya que esta le había tomado por el cuello.

— ¡No tenemos tiempo para eso!


—La segunda tropa fue completamente desintegrada y de la tercera solo quedan dos miembros—Informó una de las chicas a Jill en su nuevo centro de operaciones, el cual era de emergencia y estaba ubicado sobre una de las montañas.

La pelinegra apretó los puños mientras miraba con decisión a quien estaba a cargo de las comunicaciones interiores puesto que las externas estaban completamente destruidas.

—Den autorización a la primera tropa de partir, indiquen a los Para-Mail restantes que ataquen a los DRAGON—Ordenó.

—Yes ma'am

¿ya oíste Salia? —Pregunto a través del radio a la mencionada la cual se encontraba sobre su unidad recibiendo un asentimiento— Regresa a Ange y a Hilda al escuadrón, solo el Villkiss puede detener a esa unidad además de que Hilda es una buena contribución a nuestras fuerzas en este momento. Pon a Ange en el Villkiss así no quiera

—Entonces deberé salir yo en el Villkiss

¡De ninguna manera! —Se oyó la seria voz de la azabache—Solo sigue mis órdenes.

Salia no cabía en su enojo, después de tanto, de querer ayudarle, de esforzarse, entrenarse, exigirse a su cuerpo ser cada vez más fuerte y resistente, estudiar cual demente y pulir todo lo que pudo pulir ¿No era capaz?

— ¿Acaso crees que soy una inútil?

Hubo silencio en la cabina de operaciones en los que las normas veían fijamente a la comandante, entre ellas Maggy y Jazmine.

—Así es… Ahora… ve por Ange—Dijo después de unos segundos.

— ¡No me jodas! —Exclamó dejando su unidad partiendo a una dirección en particular.

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— ¡Chicas, regresen a re-abastecerse! —Ordenó Ersha protegiendo a las sobrevivientes de la tercera tropa junto a Vivian, Rosalie y Chris.

— ¡Nosotras nos encargaremos de esto! —Apoyó Vivian pero de un segundo a otro tuvo que esquivar un disparo de una unidad de Para-mail color azul la cual se le abalanzó enseguida y no tuvo más opción que defenderse— ¡Oye! ¡Pero si no te he hecho nada! ¿De dónde saliste? —Preguntó.

La unidad no respondió puesto que unos disparos le obligaron a alejarse de la chica de ojos dorados. La unidad de Ersha había atacado por instinto al ver que atacaban a Vivian.

— ¡Ersha cuidado! —Gritó Rosalie al ver que se le acercaba un para-mail de color verdoso interponiéndose pero igualmente fue sacada del camino fácilmente recibiendo apoyo de Chris lo cual le permitió a la peli-rosa esquivar y contra-atacar, fue así como la dupla Ersha/Vivian dejaron sus Para-Mail espalda contra espalda esperando algun movimiento de las dos Para-mails que les habían atacado.

—Por lo visto las palabras sobran—Dijo Ersha sin despegar la mirada del Para-Mail.

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—Escucha Ange, tu objetivo es aquella unidad desconocida que se encuentra dirigiendo todo, por el momento está desprotegida gracias a que sus camaradas están con Vivian y Ersha, su arma es desconocida, ten cuidado.

Estoy consciente de ello—La de ojos grises pudo sentir como palidecía—Jill

— ¿Salia? ¡¿Qué demonios haces ahí Salia?! —Se exasperó de inmediato y Maggy fue consciente de eso— ¡Abandona inmediatamente!

— ¡Ya cállate! —Su mirada se oscureció rápidamente ¿Por qué no le hacía caso? ¿Qué no entendía que debía de obedecerle sin chistar? — ¡Si no lo entiendes te lo demostraré!

—Esa idiota—Jill estuvo a punto de salir del centro de comando pero fue detenida por el brazo gracias a Jazmine.

—No

—Pero…

—No

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Por su lado Salamandine se encontraba observando el proceder de las norma, sabía que no la tendría fácil pero debía llevarse a esa norma rubia, Ange, junto al Villkiss, ¿y aun así quería llevar a Mi? Estaba siendo egoísta y ambiciosa y lo sabía pero tenía el apoyo de Kaname y Naga ¿Pero sería eso suficiente?

Sus ojos azules observaron por fin el Villkiss, tan espectacular como siempre, pero había algo distinto, a pesar de que estaba siendo conducido mucho mejor que antes estaba demasiado lento y sus movimientos eran demasiado mecánicos, ¿Dónde quedaba la soltura con la que se caracterizaba?

Después de acabar varios dragones se deslizó entre los demás para ir directo hacia ella, Kaname y Naga tenían sus propias batallas por lo que tendría que luchar antes de lo previsto, pero muy dentro de sí es lo que esperaba. Se preparó, pero uno de los dragones le defendió, hubiera preferido que no lo hubiera hecho pero de no ser por él no hubiera notado que hubiera gastado sus fuerzas en una conductora que habia usurpado el Villkiss.

Oye no puedo respirar—Se quejó Ange y eso resonó en todas las radios.

Hay poco espacio así que te aguantas—Y el reclamo Hilda igual.

— ¡Ange! —Exclamó Vivian contenta mientras detenía el ataque que le daba el para-mail azulado.

—Hilda-chan—igualmente Ersha sonó contenta cuando disparó a la unidad verde.

Reagrúpense—Ordenó Salamandine e inmediatamente Naga y Kanade se alejaron de Vivian y Ersha.

¿Qué planeas Salamandine? —Preguntó Naga a través del radio y al segundo siguiente el Villkiss volaba hacia ellas, cumpliendo su deber ella junto a Kaname se pusieron en guarda pero Salamandine pidió que la dejaran ser, esquivaba los intentos de la conductora por golpearla sin esfuerzo alguno.

"Ange solo era buena piloteando y poco lista" Esa era su mantra, la que Salia se repetía tratando de calmar la desilusión mientras que en el centro de mando Maggy y Jazmine se encontraban vigilando muy bien las acciones y porvenires de su comandante Jill la cual apretaba su labio inferior entre sus dientes para después golpear con fuerza el muro al ver como el Villkiss caía a gran velocidad siendo seguido por la unidad de Hilda.

— ¡Tras ella Hilda! —Ordenó la rubia.

— ¿Qué vas a hacer? —Pregunto aun siguiendo su orden.

—Voy a saltar—Contestó ante la sorpresa de la pelirroja.

—Supongo que era algo de esperar contigo—Le sonrió antes de acelerar la velocidad—Sujétate bien—ordeno pero al segundo se arrepintió al sentir el cuerpo de la rubia pegado al suyo causándole un gran sonrojo, pero no se permitió distraerse, tenían a una capitana y una unidad que salvar. Cada vez más cerca del Villkiss se vio obligada a girar en 360 grados para finalmente dejar a Ange caer— ¡No falles princesa defectuosa!

La rubia logro anclarse al Villkiss y la pelirroja por fin se permitió suspirar en alivio, el cual no le duró mucho cuando de la nada tuvo que recoger a Salia prometiéndole venganza a la rubia.

—Ahora es mi turno… —Se dijo transformando al Villkiss en su forma de ataque empuñando su espada de manera inmediata contra Enryugo, el cual formo una pequeña espada con su brazo e igualmente se dirigió hacia ella.

Las miembros de la primera tropa se alejaron un poco de la batalla que estaba por desatarse en estado de alerta, mientras tanto los dragones comenzaban a regresar a la singularidad y cuando Rosalie y Hilda hicieron ademan de acabarlos Naga y Kaname las detuvieron, por más que lo odiaran debían solo ver.

Las balas del Villkiss eran esquivadas y al mismo tiempo los rayos de energía que creaba Enryugo eran esquivados y el choque de espadas mostraba que no habría ganador alguno es por eso que no tenía caso prolongar más la batalla. Visto eso Salamandine se descuidó un momento y Ange pudo golpearle, capturar a la segunda parte de Aura sería completamente imposible por ahora, tenían que hacer que ella fuera hacia ellos, pero por el momento no se le ocurría nada, lo único que sabía es que tenía una clara ventaja, y esta era el canto del viento… Fue por eso que empezó a entonar los mismos versos que hace un rato, pero les subestimó.

— ¡Princesa idiota, la canción de tu madre! —Exclamó Hilda y eso sonó en la cabina del Villkiss.

—Towagatari… EL canto de la estrella

Cuando la energía se concentraba en Enryugo igualmente lo hizo el Villkiss y cuando ambos ataques chocaron el tiempo se detuvo para ambas conductoras, quedaron en el limbo, estaban frente a frente, separadas solamente por el metal de sus unidades.

— ¿Por qué razón es que una humana falsa puede cantar el verdadero canto de la estrella? —Pregunto Salamandine mientras dejaba verse, casi al instante la cabina del Villkiss se abrió.

— ¿Quién se supone que eres tú? ¿Cómo puedes ser real? ¿Qué demonios sucede con esa canción?

—Real…—Fue lo único que repitió, entonces esa rubia la soñaba, justo como ella, no quedaba duda, pero no pudo decir nada porqué distintas imágenes comenzaron a reflejarse frente a ellas, eran todos y cada uno de los sueños que ella había tenido con esa rubia a lo largo de su vida, y aquellos que no comprendía seguro eran los de la norma, pero hubo uno en particular que llamó la atención de ambas.

Fue un momento, un instante, sus cuerpo completamente desnudos se abrazaban en el limbo del sueño siendo tapados solo por unas sábanas. Ange se sonrojó mientras Salamandine desvió la mirada al mensaje que había recibido, era Naga, habian contemplado la evacuación.

—Ya es momento…—Dijo mientras se alejaba de ellas mientras que la oscuridad en la que estaban sumidas se desvanecía.

— ¡Espera! —Exclamó.

—Aura es tu verdad…

La luz las deslumbró pero las palabras junto aquella imagen se quedaron grabadas en la verdadera conductora del Villkiss y cuando reaccionó estaba en la misma posición y la singularidad se cerraba justo frente a ella. Esa no era la única que se verían, lo podía asegurar, porque esas palabras tenían un muy profundo significado y ella lo sabía, porque después de todo la pelinegra sabía que estaban destinadas despues de ver aquello, algo muy dentro de si se lo advertía y la rubia estaba segura de que el destino no podía evitarse, se verían una vez más.


¡Sabía que lo terminaría hoy! Mis saludos a Villkiss Kuroi Tenshi que de nuevo le deje traumada, pero que no se queje que tuvo Alektra/Salia, Hilda/Ange, Salako/Ange y Vivian/Ersha, ahora no te dejé sufriendo tanto y tambien mis saludos a Nijiro-kun que me hizo darme cuenta de algo, y eso sería todo.

Tambien gracias a los lectores fantas que aunque no comentan se ven sus visitas y saber que estamos por llegar a las 1'000 leidas me hace feliz :D

Muchas gracias por leer, nos vemos pronto :D