¡Hola lectores! Sé que no tengo perdón por tardar tanto tiempo en actualizar, estoy consiente de eso. No es por pereza si no por falta de tiempo, ¡la escuela no me deja!
Un punto para aclarar, yo no se nada de medicina, si ven cosas raras que no pueden ser posibles no lo tomen mucho en cuenta, obviamente la historia es ficticia. Soy estudiante de Ingeniería no de medicina, y hago esta historia por diversión y para entretenimiento :)
Disfruten el capitulo.
Ya no más
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El medico miró con pena a la mujer de ojos jade, ella solo sollozaba tratando de ser fuerte y afrontar esa situación como se debe, como una madre debe de apoyar a su hija. Siempre pensó que la mala suerte la asechaba y que siempre lo aria por el resto de su vida. ¿Qué habían hecho su hija y su esposo? O mas bien ¿Qué había hecho ella para presenciar todos estos infortunios que la vida le ha dado a su familia? Odiaba que su hija cargara con eso, desearía que ella fuera la que cargara con esa enfermedad y que su hija tuviera una vida larga y feliz. Odiaba que su esposo haya terminado con su vida en ese accidente y la dejara con su hija cuando mas lo necesitaban, pero el destino es como un azar de decisiones que no se puede dominar.
-Todavía se puede hacer algo –Tsuande rompió el silencio –solo debemos de encontrar un donante.
-Es posible –dijo el doctor –pero será difícil. Hay una larga lista de pacientes que también están esperando una donación, además si el cuerpo de Sakura lo acepta, o no haya complicaciones. La arritmia que tiene es causada por una malformación congénita. Todo lo que podemos hacer es hacerle el trasplante, nosotros les llamaremos por si encontramos un donante rápido.
Tsunade asintió. Miró a la Haruno quien estaba perdida, viendo un punto indefinido. Nunca creyó escuchar eso, era verdad que su hija tiene complicaciones pero no pensó que se agravaría la situación. Suspiró y miró al doctor con decisión tratando de ser fuerte ante la situación –gracias por todo doctor –sonrió con tristeza.
"¿Qué me esta pasando?" de nuevo se pregunto. Últimamente su corazón se alteraba con mayor facilidad, algo que le extrañaba ya que ella se podía tranquilizar en pequeñas situaciones.
Sasuke se le acercó ayudándola a sentarse en las pequeñas escalinatas de la entrada –tranquilízate –le dijo con suavidad.
-Sera mejor llevarla al hospital –dijo Itachi acercándose a ellos para levantarla.
-Estoy bien –respondió Sakura, su corazón volvió a la normalidad –es solo que olvide tomar mi medicina –dijo no muy convencida.
-Sera mejor que descanses, haz tenido un día pesado.
-Después hablaremos de eso –se adelanto Sasuke –te llevare dentro –le pasó un brazo por la espalda para levantarla.
-Yo tengo que irme, cualquier cosa llamas –el menor afirmó con la cabeza y vio a su hermano irse.
–será mejor que te lleve a tu habitación –miró a la chica y la cargó en brazos.
-¡Sasuke! –gritó apenada viendo de reojo hacia los lados por si algún vecino los observaba –¡No pasa nada con mis piernas puedo caminar!
El chico no le hizo caso y entraron a la casa, no era muy grande pero era perfecta para dos personas. Sasuke tomo las flores que tenia su novia y las dejó de muy mala gana en la sala, ganándose un reproche por parte de ella, después subieron las escaleras y en menos de un minuto ya estaban en la habitación de la chica.
-No tienes por qué preocuparte tanto, estoy bien –ambos estaban sentados en la cama.
Sasuke guardó silencio observándola, algo que la puso nerviosa. Pero por extrañas razones su corazón no se aceleró más de lo habitual. El chico desvió la mirada hacia la habitación, era la primera vez que estaba ahí ya que siempre habían estudiaban en su casa. Era un poco pequeña con las paredes pintadas de color crema, tenía un escritorio con muchos libros y un ropero al fondo. Una mesa de noche en la esquina y su cama individual con sabanas rosa pálido en la otra. En si era una habitación mucho mas sencilla a comparación a la de él.
El chico suspiró frustrado mientras pasaba sus manos por su cara –de nuevo lo hice.
Sakura dedujo en unos segundos a que se refería –por supuesto que no –negó agitando la cabeza –no tienes la culpa de nada, no tienes la culpa de que… este enferma.
Volteó hacia ella quien miraba cabizbaja mientras apretaba con sus manos su manta –ya no te culpes...
No volvió a decir nada por unos segundos – creo que en vez de ayudarte lo empeoro –hizo una mueca de disgusto –aunque no lo quieras aceptar yo he provocado a…
-¡Ya basta! –el gritó de la pelirosa lo sobresaltó, rara es la vez en que ella alzaba la voz por lo que le sorprendió un poco –nadie tiene la culpa de esto, ni tu ni yo –su voz se quebró –es solo la mala suerte que tuve –apretó con fuerza los ojos, no volvería a llorar por culpa de su enfermedad, ya era bastante el sufrimiento que tenia con tenerla como para deprimirse y lamentarse.
Sasuke se volvió a quedar en silencio, no sabia exactamente que decir, no esta vez. Se acercó a ella y la abrazó con un poco de fuerza sintiendo como su camisa se humedecía por las lágrimas que salían de los ojos jade de la chica.
Lloraba en silencio… como siempre, sin hacer ningún ruido para que nadie se percatara de su sufrimiento.
-Todo estará bien –le acarició sus rosados cabellos mientras besaba con suavidad su frente –tu eres Sakura, tu haces posible cualquier cosa.
-Eso es mentira –se secó las lágrimas mientras se separaban un poco –soy un desastre.
-No eres un desastre, bueno un poco –la pelirosa hizo una mueca –pero es verdad lo que digo –acortó la distancia para estar unos centímetros de su cara.
Sakura no se dejó intimidar, no esta vez –bien, dime algo que hice que era imposible –se cruzó de brazos bufando.
-Te diré varias –aclaró su garganta –número uno, te defendiste de todos los idiotas de la escuela –se acercó más a ella –número dos, siempre estas sonriendo a pesar de tener una vida complicada, cualquiera en tu lugar ya estaría en una crisis de depresión –acortó más la distancia estando sus rostros a unos milímetros –y número tres… -aguardo unos segundos para continuar –enamoraste y cambiaste a un frío egoísta que no le importaba nada –rompió la distancia clavando sus labios con los de ella, la besó con suavidad como si fuera algo tan frágil, que podría romperse con facilidad –y ahora dime si estoy mintiendo.
Sakura no dijo nada, tenia razón en todo eso –supongo que ganaste –se dejó caer en su cama derrotada.
-Sera mejor que descanses –se levantó para irse pero sintió la mano de la ojijade en su brazo.
-Espera –tomó su brazo con más fuerza –no te vayas.
-¿Te sientes mal?
-No, es solo que... –desvió la mirada hacia la ventana para luego mirar el suelo –no quiero estar sola.
Sasuke se acostó a su lado mientras la observaba –tu madre podría malinterpretar las cosas si me ve aquí.
-Correré el riesgo –dijo sonriendo mientras cerraba sus ojos sintiendo la mirada del azabache, esa mirada que la hacía sentir tan segura.
Pasaron unos minutos de silencio, casi pudo conciliar el sueño pero el sonido de un celular la sobresalto.
-Es el tuyo –tomó el teléfono que estaba en la mesita, hizo una mueca al de quien se trataba.
-¿Quién es? –preguntó al ver el gesto del chico.
-Un idiota.
-No te atrevas a cancelar –lo miró entrecerrando los ojos, extendiendo el brazo para que se lo diera.
Sasuke bufó y se lo dio de mala gana, la pelirosada observó que se trataba de Sai entendiendo el desagrado del azabache.
-Hola Sai –habló alegre ignorando la cara de desaprobación del Uchiha.
-¿Qué tal Sakura? Mucho sin verte.
-Amm nos vimos ayer en la escuela.
-Lo se –respondió alegre –sabes, me estaba preguntando algo.
-¿Que sucede? –escucho un gruñido por parte de Sasuke quien la miraba fijamente con el ceño fruncido.
-Si bueno, me preguntaba si quisieras ir al baile conmigo.
-¿Al baile? -sus ojos se abrieron de la sorpresa por la pregunta tan inesperada –he…
Sintió que le quitaban el teléfono, miró a Sasuke que estaba molesto tomando la llamada –ella ya tiene pareja.
-Se lo estoy preguntando a ella.
-No me interesa, ella ira conmigo y punto –y colgó el teléfono.
-¿Por qué hiciste eso? –estaba más que molesta por su arranque de celos –¿y que es eso de que tengo pareja?
-Que iras conmigo –dijo como si fuera lo mas obvio.
-¿Por qué no me lo dijiste? No pensaba ir.
-¿No ibas a ir?
-¡Por supuesto que no!
-¿Acaso no quieres ir conmigo?
Sacudió su cabeza en forma de negación –no es eso.
-¿Entonces?
Volvió a sonar el teléfono, Sakura lo tomo rápidamente antes de que lo hiciera el azabache –Sai –contestó escuchando otro bufido de molestia por Sasuke –yo lamento eso.
-no te preocupes –respondió calmado –supuse que irías con Sasuke.
-Lo siento Sai…
-No te preocupes –dijo con tranquilidad –después hablamos.
Sakura colgó el teléfono suspirando con fuerza. Ese día fue de locos para ella, no estaba acostumbrada a tanto drama.
-¿Y bien? –Sasuke le preguntó después de unos breves segundos de silencio –¿me dirás por que no quieres ir?
-Primero prométeme que no harás algo así de nuevo –hizo una mueca de disgusto. Sasuke asintió con la cabeza con seriedad todavía mirándola fijamente.
Sakura desvió la mirada. Sintió como su corazón de repente se aceleró pero a los segundos se tranquilizó, no le tomo importancia. -¿Por qué no me dijiste?
-Creí que era evidente, eres mi novia.
-Si pero, me hubiera gustado que lo mencionaras. Yo ni siquiera he comprado un disfraz.
-¿Eso es lo que te preocupa? Puedes comprar algo y ya.
-No es solo eso –dio un respiro de resignación –nunca en mi vida he ido a un baile.
-Acaso… ¿no sabes bailar?
Sasuke dio una sonrisa de medio lado dando en el clavo, al ver como se sonrojaba y miraba hacia abajo tapando su vergüenza –eso se puede arreglar –con un rápido movimiento se levanto y la tomo por la cintura atrayéndola hacia él.
-¿Qué haces? –estaba tan avergonzada que reaccionó al sentir su aroma mucho mas cerca.
-Tu solo déjate guiar –le susurró en la oreja.
Sakura se ruborizó más, su corazón se aceleró como locomotora, pero en vez de apartarse se acurrucó en su hombro sintiendo su calor, no dejaría que esta vez su enfermedad le quitara un momento feliz de su vida.
Ya no más.
Pasó una semana desde aquellos sucesos, era viernes, día en que darían resultados finales y al día siguiente seria el baile de fin de curso.
-¡Madre! –gritó por tercera vez.
-¿Qué pasa? –respondió saliendo de sus pensamientos.
-Te estaba diciendo que hoy me daran mis notas, has estado muy distraída. ¿Pasa algo?
-No –mintió –solo estaba pensando en cosas del trabajo. ¿Tu como te has sentido? –decidió no decirle nada sobre lo que el doctor les había dicho, preferiría decírselo en un momento más oportuno.
-Pues... bien –se mordió el labio inferir, pensaba decirle que últimamente su arritmia no estaba como normalmente estaba, pero prefirió no preocuparla por ahora –tengo que irme.
-Bien, cuídate y toma tus medicamentos.
Naruto deja de temblar –se quejó el Uchiha –haces que yo también me ponga nervioso.
-No puedo evitarlo –tragó gordo –si no paso semestre y me expulsan, mi padre me meterá a un internado extranjero –salieron cataratas de sus ojos.
-Todo saldrá bien Naruto –lo animó la pelirosa.
Los tres se acercaron donde estaban publicadas las notas. Un gran número de alumnos estaban amontonados para ver el promedio y el lugar que habían tenido.
-Ve, aquí te esperamos –Sasuke empujó al rubio.
-¿Y porque yo primero?
-Porque de los tres tú eres el peor así que andando –lo volvió a empujar con mas fuerza.
Naruto entró en el turbulento grupo de alumnos, todos se golpeaban o se empujaban con tal de ver su resultado e irse a casa.
-¡Auxilio! –se escuchó a Naruto perdido dentro del alboroto.
-¿Por qué hiciste eso? –preguntó la pelirosa.
-Sus nervios me colmaron la paciencia, además él se las puede arreglar solo.
La chica observó el grupo de alumnos que había crecido y escuchó como el rubio gritaba desesperado –claro – se dijo con sarcasmo aun escuchándolo.
-Uff – Suigetsu salió del tumulto de gente seguido de Neji, que estaba fastidiado de tanta gente –tuvimos notas decentes –sonrió con autosuficiencia.
-No puedo creer que me hayas obligado a entrar ahí –Neji sacudía su ropa con fastidio.
-¡Es más emocionante! –gritó eufórico mientras los tres lo miraban raro.
-Por cierto Sakura –el castaño captó su atención –felicidades, volviste a tener el primer lugar.
-Gracias –se rascó la mejilla avergonzada.
-Igual a Sasuke le fue bien –dijo Suigetsu –obtuviste el segundo lugar.
-¡Felicidades Sasuke kun! –la pelirosa lo abrazó emocionada.
-Hmp –sonrió con autosuficiencia –era de esperarse –y por supuesto, a él no le iba mal por no captar las materias, si no por su pereza y por la mala influencia de cierto rubio –tuve una exelente tutora –dijo esto avergonzando a la pelirosa.
-Ya veo –se cruzó de brazos el peliblanco sonriendo de lado –yo creía que no estudiaban. Pensaba que ustedes solo se iban a hacer… –no puedo terminar por el golpe que le dio el azabache.
-Idiota –lo fulminó con la mirada mientras Suigetsu solo reía nervioso sobándose el golpe.
–¡Si! ¡Jaja! – se escuchó a Naruto gritar con euforia empujando a todos los alumnos –¡Internado extranjero lamento decirte que Naruto Uzumaki se quedara aquí! –mostró su pulgar en alto en muestra de victoria –¡tengo que decírselo a Hinata! –y como alma que lleva el diablo desapareció corriendo.
-Que raro es –dijo el peliblanco aun sobándose el chicón.
Llevaba esperando alrededor de diez minutos mientras su nerviosismo aumentaba. Se había alistado desde temprano ya que sabía que tardaría en estar lista por el simple hecho de que nunca se había arreglado para un evento como ese. Su madre no pudo ayudarla porque tenía que ir a trabajar, y su amiga Ino tampoco, ella tenía que ayudarle su madre en la florería. Hinata y Tenten también irían al baile, pensó que ellas estarían igual de ocupadas alistándose que decidió no pedirles ayuda, así que se las arregló sola.
Recordó como en las películas los bailes escolares eran algo muy importante para una chica, ella siempre se imaginó en uno de ellos, donde no la vieran como un bicho raro y con el hombre de sus sueños. Siempre creyó que eso nunca iba suceder, ya se había resignado. Pero la vida le regaló una sonrisa esta vez.
El sonido del timbre se escuchó. Rápidamente se dirigió a la puerta y la abrió dando a su vista a la razón de su ida a ese baile.
-… -Sasuke la miró con los ojos muy abiertos. Nunca la había visto vestida de esa forma, llevaba un corcel negro con listones rojos, una falda igual de color negro, que llegaba arriba de sus rodillas y unas botas.
-¿Qué? –su silencio la incomodó, pensando en los pensamientos negativos que tendría de su vestimenta –es lo mas parecido a una pirata que encontré –se excusó.
Sasuke rio mientras Sakura hacia un puchero –te ves realmente hermosa –sonrió de lado.
Ella se sonrojó, aun no se acostumbraba a que le dieran cumplidos –se supone que tu también irías de pirata –habló para que no se percatara de su sonrojo.
El azabache simplemente llevaba una camisa blanca de mangas largas, un pantalón negro y unas botas.
-Es lo mas parecido a un pirata que encontré –se excuso de la misma forma –te pondré eso –sacó una capa negra y le la puso –listo.
-No parecemos piratas –miró el reflejo de ellos en el limpio auto.
-Eso no importa –la tomó del brazo para conducirla al mismo –somos tu y yo, con eso basta.
Sakura le sonrió y con un rápido movimiento lo beso, igual con dulzura como él la besaba. Después de unos segundos se separaron. Sasuke la observó, ella aun le sonreía con un rubor en sus mejillas. Se veía tan inocente y encantadora que por un momento pensó en no ir a ese absurdo baile y comérsela a besos en ese mismo lugar.
-Sera mejor irnos –la suave voz de su "pirata" lo sacó de sus pensamientos para luego dirigirse al instituto.
Un hombre contemplaba la foto de su familia. Habían pasado algunas semanas desde la ultima vez que los vio, aun que fue poco el tiempo en el que estuvo con ellos para él significaba mucho. Dio un suspiro de cansancio, desvió su mirada al gran ventanal de la empresa Uchiha observando el cielo. Era la hora del almuerzo pero no tenía apetito.
-Mira que tenemos aquí –Madara le quitó la foto a Fugaku, no se había percatado que había entrado a su oficina por estar sumido en sus pensamientos –que linda familia.
El menor lo miró con indiferencia sin contestar.
-Mis sobrinos si que han crecido –observó a los jóvenes Uchiha.
-Ya son mayores –respondió con indiferencia Fugaku.
-Me gustaría que trabajaran para mi –miró a su hermano menor quien solo seguía igual de indiferente.
-Ellos ya tomaron otro camino.
-Pero se puede enmendar.
-No entiendo tu insistencia –el menor arqueo una ceja –si ellos no optaron la posibilidad de trabajar para ti es porque no lo desean o se sienten incapaces de eso.
Madara lo miró inexpresivo –ellos no saben lo que quieren, son simples críos aun.
El mayor Uchiha salió no antes de aventarle la foto a su hermano. Fugaku solo lo miró frunciendo el ceño, sabia que tenía algo planeado. Solo esperaba que su familia se encontrase a salvo.
-Veo que terminaste –Madara observó a kabuto en el pasillo. El de anteojos lo miraba cruzado de brazos recargado en la pared.
-No fue tan difícil –respondió –ahora estoy listo para mi siguiente tarea.
El Uchiha sonrió con sadismo –partirás en unos días a Tokio –observó a su hermano quien estaba a espaldas, no notando que veía la foto fijamente.
-Hay mucha gente –se escondió detrás del pelinegro. No solo asistieron alumnos de su escuela, también había de otras, muchas personas desconocidas la veían con curiosidad, bueno eso es lo que ella sentía.
-No tengas miedo Sa-ku-ra –le susurró al oído poniéndola nerviosa. Se supone que no debía hacer eso por temor a que se sintiese mal pero no podía evitarlo, era un completo imbécil. Sacudió su cabeza para ordenar sus pensamientos, tomo su mano y comenzaron a caminar.
-¡Sakura chan Teme! –Naruto vestido de ramen se acercó a ellos con una Hinata vestida de doncella –que bien que llegaron.
-¿Se puede saber de que vienes vestido baka? –argumentó Sasuke con un tic nervioso.
-¡De mi comida favorita idiota!
-Te ves ridículo.
-Mas bien delicioso –saco su lengua –¿no es así Hinata? – la ojiperla se puso rojo como un tomate por tal pregunta.
-Que tal –saludo Neji vestido de mosquetero junto con Tenten que venía de ninja. Ambos vieron a Naurto tratando de no reírse por la poca cordura del rubio de vestirse de un platillo gigante.
-¿acaso perdió otra apuesta? –le susurró Neji a Sasuke que solo se limitó a encogerse de hombros.
-hey como… –Suigetsu le llamó la atención una enorme caja en forma de tazón, le puso mayor atención para luego reírse a carcajadas.
-¡Deja de reírte! –gritó Naruto sin un deje de pena.
-No puedo creerlo – el peliblanco se apretó el estomago por tanto reír.
-¿Hinata por qué no lo detuviste en vestirse así? –le susurró Tenten mientras Sakura afirmaba con la cabeza. Hinata solo se encogió de hombros avergonzada.
-Ni siquiera podrás bailar con eso –se burló Suigetsu.
-¡Claro que si! ¡Te lo mostrare! –Naruto tomó del brazo a Hinata y se la llevó a la pista de baile.
Los demás observaron como el rubio se movía muy bien aun con ese disfraz.
-Quien lo diría – Suigetsu sonrió –creo que iré a invitar a una damisela –se encogió de hombros y se aproximó a un grupo de chicas.
Neji sacó a bailar a Tenten quien aceptó gustosa quedando solos la pelirosa con el azabache.
-¿Me concedes esta pieza? –le ofreció la mano como un caballero.
La pelirosa la acepto sonriente y ambos se dirigieron a la pista.
Como la música era lenta le fue fácil seguir los pasos del pelinegro. Se recargó en su hombro como lo había hecho hace unos días y cerró sus ojos sintiendo el aroma que desprendía. Sentía como Sasuke la atraía mas hacia él y como de vez en cuando le besaba la cabeza. No escuchaba su alrededor, solo sentía que estaban solos ante aquella pieza musical. Abrió rápidamente los ojos recordando que alguien faltaba en el lugar. Busco con la mirada a Sai, pero no lo encontró.
-¿Qué ocurre? –Sasuke se dio cuenta de la inquietud de la chica.
-No es nada –respondió tratando de sonar natural. Después hablaría con Sai para saber su ausencia.
-¿Qué quieres? –escucho a Sasuke, se dio la vuelta para encontrarse a Lee vestido de deportista.
Se sintió nerviosa al verlo, recordó que aun no le había contado a Sasuke sobre su incidente con el de cejas pobladas.
-Me gustaría hablar contigo Sasuke –dijo con decisión.
El Uchiha lo miró con desconfianza para luego acceder. Amos salieron al patio de la institución pero no antes de dejar a Sakura con Tenten y Neji , quienes estaban en una mesa charlando.
-¿Qué es lo que quieres? –habló sin rodeos cruzándose de brazos.
Lee dio un suspiro –antes que nada lamento haberte tratado de esa forma durante la organización del baile –Sasuke arqueó una ceja –me doy cuenta que he sido un inmaduro –dio una pausa –lamento haber obligado a Sakura a que saliera conmigo a cambio de no hacer nada en tu contra.
-¿Qué hiciste que? –lo agarró de la camisa deportiva enfurecido.
-¿Qué no te lo dijo?
-Hmp, ella es demasiado buena, aun con los imbéciles.
-Ya veo –sonrió con sorna –ahora entiendo porque esta contigo.
Sasuke lo apretó con más fuerza –no vine aquí para que me insultaras.
-Tienes… razón –hablo con dificultad –yo solo… -hizo una mueca por la falta de aire.
Sasuke lo soltó con brusquedad, Lee se tiró al piso tosiendo.
-Creo que me lo merecía –se levanto para encarar al Uchiha –yo solo me quería disculpar. Cuídala… Sasuke.
-No tienes por qué decírmelo –lo miró con seriedad -¿algo más?
-Si –suspiró antes de decir lo último –ella golpea muy duro.
-Hmp –sonrió orgulloso –se defiende bien.
-Si –Lee rio nervioso –casi la besaba pero ella antes me estampó una… –se puso en defensa al darse cuenta que hablo de más. Esperó el golpe pero este nunca llegó. Miró al Uchiha que se mantenía serio en frente de él.
Lee suspiró de alivio pero al instante sintió el esperado golpe en el estomago cayendo en el duro suelo.
-Eso si te lo merecías –lo miró con frialdad para después ofrecerle la mano para ayudarlo a levantarse.
El chico de cejas pobladas la acepto sonriendo.
-¿Qué ha pasado? –le preguntó. Observó que Lee entró al gimnasio al parecer estaba ileso. Eso la alivió un poco, así que decidió salir hacia donde estaba Sasuke.
-Me dijo que golpeas fuerte.
-…
-¿Por qué no me dijiste nada? –la miró con un deje de explicación.
-Si te decía hubieras ido a golpearlo y todos tus esfuerzos hubieran sido en vano!
Sasuke asimiló eso, era cierto que lo hubiera matado a golpes si le habría dicho.
Sakura infló los cachetes al ver la sonrisa que se le formó a Sasuke –vez, ahora te lo imaginas todo golpeado, tu sonrisa te delata.
El pelinegro la tomó por la cintura –sonrió por que me doy cuenta de que te preocupas por mi.
-Por supuesto que me preocupo por ti –so voz salió temblorosa. Su corazón latió con fuerza y su respiración también.
Sasuke posó con cuidado su mano a la altura del corazón de la chica. Frunció el ceño al sentirlo tan acelerado, normalmente no estaba tanto. Se separó de ella y la guio a una banca. Rápidamente le consiguió agua para que se tomara su bendito medicamento. Después de unos minutos notó que la chica se calmó. Ninguno de los dos dijo nada hasta que Sasuke por fin le pregunto.
-¿Te sientes bien?
Sakura afirmó con la cabeza –olvide tomarme mi medicamento –mintió, hace poco tiempo que lo había hecho.
El Uchiha la miró por unos segundos, le daba la impresión de que algo no andaba bien. Se desplomó a un lado de ella mirando el cielo nocturno.
La ojijade se mordió el labio un poco nerviosa, al día siguiente tendría que preguntar a su madre sobre los resultados de sus exámenes medico ya estaban listos.
Miró de reojo al Uchiha, estaba observando el cielo muy serio. Armándose de valor se acercó a su rostro.
Sasuke viendo sus intenciones la detuvo –no, no quiero que te de otro ataque.
-Me encuentro bien –tomó la mano del chico para ponerla sobre donde debería estar su corazón.
Se acercó de nuevo cautivada por los ojos oscuros del chico, depositando sus labios con los de él. Sasuke al no sentir el horrible frenesí le correspondió, atrayéndola con ambas manos. Sintió ese sabor dulzor que caracterizaban los labios de la pelirosada. Esos labios que eran una adicción para él.
Sakura con las mejillas sonrosadas lo siguió besando, al igual que Sasuke ella también se estaba haciendo adicta a sus besos, aun cuando su corazón estaba como una locomotora. No más, no quería que su enfermedad le impidiera ser feliz.
Ya no más
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¿Alguien se imagino a un tazón enorme de ramen bailar? Jajajaja
Sé que faltó intriga pero ya viene lo bueno así que no se me desesperen.
Otra cosa, ¡lamento mis faltas de ortografía! Siempre escribo con prisa, así que si ven algo mal escrito ¡disculpen a esta escritora tan despistada!
¡ Y gracias por sus reviews! Lamentablemente no podre responderlos, como dije me falta tiempo (debería estar estudiando xD)
Agradezco a:
Mitchel0420
DULCECITO311
Dani
Leidy Herrera
Chris-san100
cerezo-angie
aRiElLa 95
Nuniita
Alexa Hiwatari
Aiko-Uchiha05
SakuritasLovers
naru conti cont
Nora-Maria
¡Muchas gracias por sus comentarios y espero les haya gustado el capitulo!
Hasta la próxima.
Atte: Yureny~
