Nuevo capitulo de 2017! Hurrah! ¿Como siguen todos? ¿que piensan de la historia del Earthrealm hasta el momento? Se que apenas van dos capítulos pero esto va agarrando forma rápidamente. Espero lo disfruten. Esta historia esta inspirada en el Universo de Deus Ex, al igual que MK4 por los personajes del Black Dragon que aparecen en ella. Cuando terminen de leerlo me cuentan que les pareció, por favor. Muchas gracias :)
CAPITULO 12: Black Dragon.
– Ava ¿te encuentras bien? Ava. – susurraba Shaun sin conseguir respuesta.
– Vamos Shaun. – Pierce toco varias veces el brazo de Shaun con sus dedos para llamar su atención y sacarlo del trance en el que se encontraba – Ayúdame a salir de aquí, Silence necesita ayuda.
Pierce se apoyó en la pierna de Shaun, ayudándole a alcanzar la salida de emergencia y salir del elevador. Una vez arriba le tendió una mano al gigante de Shaun para que subiera, pero era demasiado alto y pesado. Pierce no tenía la suficiente fuerza para levantarlo solo. El teniente soltó a Shaun dando un fuerte suspiro. Después de pensarlo un poco intento comunicarse con Mikka y Cody.
– Mikka, Mikka, Mikka… – repitió Pierce varias veces por el comunicador.
– Maldición Pierce ¿Qué pasa? – respondió su compañera. Enfadada de su poco profesionalismo.
– Silence se encuentra en completo silencio, por irónico que sea eso. – le comunico Pierce. Mientras Shaun esperaba debajo con su rifle listo para disparar. – El ascensor se atascó y nos quedaremos un tiempo atrapados aquí. Necesito que la busquen, pero tengan cuidado.
– ¿Cómo saldrán del elevador? – pregunto Cody.
– Ustedes sigan, nosotros intentaremos reunirnos con ustedes lo más pronto posible. – dijo Shaun mirando hacia arriba, intentando ver el mecanismo de poleas que movía al elevador.
Cody y Mikka se miraron el uno al otro y bajaron lo más deprisa que podían. Sus rifles ya no tenían el seguro puesto. Al llegar al piso subterráneo Cody ayudo a Mikka a abrir las puertas del elevador de personal. Mikka paso primero, con su rifle en alto, seguido de Cody. Los dos rodeaban el lugar con la mira de sus rifles mientras caminaban lentamente para no hacer ruido alguno. Apoyando los talones primero y luego la punta del pie. Los dos caminaron hacia el centro del salón, cuando escucharon los disparos ahogados de un subfusil con silenciador.
Cody y Mikka avanzaron silenciosamente hacia el origen de los disparos, pero Cody pudo notar por su visión periférica un débil destello, proveniente de algún material reflejante. El veterano se lanzó contra la sargenta, tumbándola al suelo cuando una ráfaga de disparos le pasaron por encima. Mikka y Cody se arrastraron para conseguir un lugar solido donde refugiarse, pero las balas atravesaban las repisas, las cajas de cartón y madera con mucha facilidad.
– Maldición, Mikka responde al fuego. – le grito Cody.
– ¿Dónde están? – pregunto Mikka. Cubriéndose del fuego enemigo.
– Justo en enfrente, dispara a un rango de 180° o a donde sea, pero no permitas que nos maten.
Cody levanto su rifle por arriba de una grande caja de madera sólida que parecía resistir los impactos de alto calibre del oponente. El veterano abrió fuego, disparando sin realmente ver a donde se dirigían sus balas. Mikka se asomó por el lateral, intentando apuntar y responder al fuego. Algo que le resultó imposible con el fuerte tiroteo al que estaban sujetos.
Mikka se asomó de nuevo solo para ver como algunos mercenarios soltaban granadas aturdidoras al aire mientras otros avanzaban hacia su dirección. La sargenta tomo el hombro de Cody y le ordeno que se agachara y cubriera los ojos al momento que las granadas explotaban en un gran destello cegador. Los mercenarios avanzaron y rodearon a los dos, pero Mikka ya tenía su posición ubicada y todo lo que requirió fueron dos tiros certeros para derribar a dos de ellos. Cody disparo las ultimas de sus balas, tres en total, descargándolas en el último de los mercenarios que pretendía rodearlos.
Con el tiroteo que se escuchaba debajo de ellos, Shaun no lo dudo mucho. Le dijo a Cody que volviera a entrar y este, confundido, le pregunto que pretendía. Cuando el gigante de Shaun apunto su rifle hacia las poleas del elevador la cara de Pierce se le lleno de sudor frio y rápidamente se metió, terminando boca abajo en el suelo. Shaun disparo contra los frenos. Le tomo varios tiros zafar uno y el peso del elevador soltó el segundo de ellos, desplomándose unos cuantos metros hasta impactar contra el suelo mientras Pierce maldecía a Shaun.
Pierce continuaba en el suelo después del impacto, Shaun termino con las rodillas al suelo, pero se puso de pie rápidamente cuando las puertas verticales se empezaban a elevar. Mikka y Cody se encontraban retrocediendo cuando dos balas impactaron la espalda del veterano, cayendo al suelo. Las balas eran del tipo perforadoras, altamente peligrosas. Mikka se veía en grandes apuros cuando un fuerte impacto mato a uno de los mercenarios. La bala provenía de las paredes. Sonia les cuidaba las espaldas.
Shaun abrió fuego con su ametralladora de alto poder mientras Pierce, en el suelo todavía, disparaba con su rifle de asalto contra los mercenarios. Con la respuesta de sus compañeros, Mikka pudo levantar a Cody hasta un lugar seguro. Los cuatro juntos y el apoyo del acelerador de partículas de Sonia empezó a subir la balanza en su favor.
– ¡Alto el fuego! – Grito una voz femenina al fondo del lugar. Los mercenarios bajaron sus armas al mismo tiempo que el lugar comenzaba a iluminarse por completo. – Tiren sus armas – les ordeno al grupo de las Fuerzas Especiales. – Tenemos a uno de los suyos.
La mujer permanecía en las sombras, pero un fuerte impacto se escuchó, como el de una gran barra de metal impactando contra una puerta y abollándola en el proceso. El golpe se escuchó otra vez y una puerta de metal abollada cayó al suelo. Del cuarto salió un hombre con el pecho al descubierto, brazos y piernas de metal. Entre sus manos, el cuerpo inconsciente de Ava Silence. El hombre, parte humano parte máquina, se puso entre los mercenarios del Black Dragon y las Fuerzas Especiales, mostrándoles su rostro y el de su compañera, cuyo casco se encontraba entre sus manos.
– Mierda. – Maldijo Mikka en voz baja y enfurecida. – Tienen a Silence.
– ¿Quién es el hombre de hojalata? – pregunto Pierce.
Mikka se asomó ligeramente mientras el hombre exponía a su compañera como alguna clase de trofeo. Sus ojos oscuros y apariencia mecánica confundían a Mikka, pero ella sabía quién era esa persona. Había combatido contra él hace algunos años. Las Fuerzas Especiales creían que estaba muerto.
– Es…es Jarek. El líder del Black Dragon en el continente americano. – les dijo Mikka, horrorizada por la reaparición de uno de sus más grandes enemigos – Pero no es posible…El comandante Jax y Sonia lo habían eliminado.
– Parece que obtuvo algo de ayuda del "Buen Doctor" y el Lin Kuey – dijo Shaun. – El hijo de perra se parece más a esos ciborgs que otra cosa.
Jarek. Un miembro del clan de mercenarios, terroristas, traficantes de armas, y la mano derecha de Kano. Cuando Kabal fue atrapado por un grupo S.W.A.T. sus deberes en el clan le fueron conferidos a él. Como un fiel miembro del clan, continúo causando grandes estragos en E.U.A. Sin embargo, el junto con varios otros miembros importantes del Black Dragon fueron capturados por Sonia y el Comandante Jax. El Black Dragon parecía estar cayendo cuando todo resultó ser un plan para destruir a las Fuerzas Especiales desde adentro, Kano se había infiltrado en su base de operaciones.
Las Fuerzas Especiales sufrieron su más grande golpe aquel día. Lo que ocurrió a continuación fue una cacería por parte del comandante Jackson Briggs, el cual actuó fuera de las normas de la ley. Las fuerzas restantes lograron capturar a varios de ellos, algunos, entre ellos Jarek, muertos. Otros grandes miembros y su líder lograron escapar y desaparecieron en el radar. La teniente Sonia Blade y su Comandante persiguieron a Kano, pero sus sensores GPS igual se desvanecieron. Paso un largo tiempo hasta que la teniente pudo comunicarse e informar que Jax había sido capturado en una extraña isla que no aparecía en los mapas. Una isla donde se celebrará un extraño torneo.
– Parece que los soldaditos siguen sin saber escuchar. – la mujer comenzaba a desesperarse. – Salgan de ahí o mi compañero le partirá el cuello a su amiguita.
Sonia le llamo por su intercomunicador a Mikka, ordenándole que obedecieran a los mercenarios y dejaran sus armas en el suelo. Los cuatro dudaron un segundo, pero cuando la sargenta y el teniente Pierce se levantaron los otros dos los siguieron.
Al verlos salir de su escondite, la mujer les ordeno que avanzar hacia el frente y así lo hicieron. De la oscuridad, acompañada de varios mercenarios bien armados y equipados, salió Tasia. Miembro del clan de mercenarios y uno de los varios que se escabulleron durante el ataque a las instalaciones de las F.E. A comparación de su compañero, Tasia no tenía ningún aumento, pero algunos de sus mercenarios si los tenían y, probablemente, no porque necesitarán un brazo o les hiciera falta una pierna.
– Así está mejor. – dijo burlona Tasia, la cual bestia una armadura militar de tinte purpura con dos sables en su espalda y dos MP5K a sus costados. – Ustedes nos han estado pisando los talones por mucho tiempo.
– Tasia. – hablo Mikka. – Que milagro que salgas de la roca donde te escondiste, asquerosa lombriz.
– ¿Eres tu Mikka? – pregunto Tasia con curiosidad. – Creí que tu nombre se encontraba en el memorial de la invasión. Una lástima que no murieras ahí.
– Ya sabes cómo somos Tasia. – Pierce le contesto dando un paso adelante. – Los que parecen haber cambiado son ustedes…. drásticamente.
Sonia les hablaba por el comunicador, el acelerador tenía que recargarse unos segundos y enfriarse otros para poder tener el siguiente disparo. Los cuatro solo intentaban ganar algo de tiempo.
– Basta de palabrería. – los callo Jarek, con una voz más profunda y robótica que la que se le conocía. – ¿Dónde está Jax?
La cara metálica de Jarek no expresaba mucho, pues lo que lo cubría no era piel realmente y sus ojos probablemente no eran orgánicos. Ninguno de los cuatro respondió a la pregunta y Jarek no tenía tiempo que perder. Sus brazos robóticos comenzaban a hacer más presión, el visor del casco empezaba a romperse, el metal a hundirse bajo sus dedos. Ava Silence continuaba inconsciente, pero si seguía así podría lograr aplastar su cráneo.
– Lo repetiré una sola vez más… ¿Dónde está Jax? – volvió a preguntar Jarek, transformando su brazo izquierdo en una ametralladora rotativa. – ¿O prefieren que me desquite con esta novata?
Mikka y el resto del equipo no sabían que hacer, Sonia les había ordenado rendirse y esperar a su señal, pero la mayor no actuaba. El grupo no sabía si debía responder, pues el terrorista, criminal y traficante que se encontraba delante de ellos tenía la vida de su compañera en la palma de su mano.
– El comandante está muerto. – la voz de Sonia se escuchó por el intercomunicador de Silence, obligando a Jarek a que parara para no destruirlo en el proceso de su tortura.
– Teniente Sonia Blade… – Jarek hizo una pequeña mueca, una terrorífica sonrisa. – Pero que sorpresa ¿desde cuándo lideras tu un grupo?
– Eso no es de tu incumbencia Jarek. – le respondió fríamente.
– No…no lo es. – respondió mirando hacia el visor polarizado de Ava. – Pero si lo es el comandante Jax. Si realmente está muerto ¿Qué hare con esta furia que siento dentro de mí? –Jarek alzo a Silence, estirando su brazo y sujetándola solamente del casco. El cuerpo inconsciente de la agente colgaba de él. – Tendré que desquitarme con tus soldaditos.
Jarek apunto su ametralladora hacia el grupo, el cual permaneció inmóvil, pero su instinto los urgía a tomar sus armas y responder al fuego. Si no por Ava, al menos por sus propias vidas. Aquellos que no conocían a la mayor muy bien, Shaun y Cody, se preguntaban que estaba tramando y por qué les ordeno soltar sus armas. Mikka y Pierce, leales y viejos compañeros de la mayor, también comenzaban a dudar en que es lo que Sonia pensaba. La duda se sembraba en ellos y con justa razón, pues el Black Dragon tenía sus rifles apuntando hacia ellos como si esto fuera un fusilamiento.
– Empezare por esta mujer, luego iré por ti Sonia. – Jarek apretó con fuerza el casco blindado de Ava, hasta que el visor se rompió. Jarek pudo ver los ojos abiertos de la agente, mirándolo fijamente.
– No tan rápido hombre hojalata.
Ava había fingido estar inconsciente todo este tiempo, su casco blindado la había protegido bien contra los implantes robóticos de Jarek. La agente clavo un cuchillo de gran filo en la muñeca robótica del mercenario, haciendo corto circuito. Jarek no grito ni expreso gota de dolor, sin embargo, soltó a la agente cuando el cuchillo lo atravesó. Tasia y el resto del black dragon apuntaron hacia ella, distraídos por su repentina "recuperación". Mikka y el resto del grupo se agacharon y tomaron sus armas para proteger el escape de su compañera, pero ella ya lo había previsto todo. Una granada cegadora exploto justo en los pies de Jarek, soltando un deslumbrante destello.
Shaun, Mikka, Pierce y Cody se pusieron a cubierta y abrieron fuego contra los mercenarios. Ava retrocedió con un par de piruetas, pero Jarek, cubriéndose con sus brazos, corría hacia ella para matarla. La granada no lo había cegado, y el intenso calor no le había debilitado las piernas metálicas. Tasia respondió al fuego de las fuerzas especiales con sus MP5K, pero varios de sus mercenarios cayeron presa de las balas del enemigo. Otros, simplemente eran incapaces de ver y disparaban a su alrededor frenéticamente.
– ¡Eso no me detendrá Sonia! – le gritaba Jarek a Silence, furioso, mientras disparaba su ametralladora giratoria y se protegía el rostro con su brazo izquierdo.
Sonia disparo su acelerador de partículas, atravesando el suelo y las paredes del almacén. El tiro estuvo a centímetros de darle en la cabeza a Jarek, por lo que trato de ocultarse.
Con el fuego de Jarek neutralizado, el grupo de Sonia pudo retirarse efectivamente. Jarek ordeno a Tasia que los persiguiera, que él se encargaría personalmente de la teniente Sonia. Los mercenarios se dividieron en dos grupos, unos con Tasia y otros con Jarek. El primero perseguía al grupo de Mikka mientras el segundo salía para atrapar a Sonia.
– ¡Madam! – grito Mikka por su comunicador. – Van por usted.
– No se preocupen por mí muchachos. – respondió Sonia, descargando el cartucho de su arma y cargando su rifle de asalto. – Solo no podré cubrir su espalda ahora, intenten capturar a Tasia. Los refuerzos van en camino.
– Considérelo hecho mayor. – contesto Shaun, confiado y alegre de haber salido vivo de esa trampa.
– Acabe con ellos Mayor – dijo Mikka mientras sonreía.
Sonia se levantó. Dejando su rifle en el suelo, se aseguró un arnés y un gancho para poder bajar de la grúa lo más rápido posible. Antes de lanzarse al aire, checo que sus brazaletes de plasma estuvieran bien ajustados y cargados. Estos eran pesados y consumían mucha energía, pero ella podía controlar su intensidad, utilizándolas como una arma letal o no letal. Sus armas preferidas por mucho. Diseñadas por el mismo Jackson Briggs. Las habían acompañado por muchas misiones y no les había fallado en ninguna de ellas.
Sonia sabía que no tenía tiempo que perder, Jarek y sus secuaces estaban esperándola abajo. Al estar lista para saltar, Sonia se apoyó en una rodilla y pudo ver a través de la mira telescópica como ya estaban muy cerca de ella. Un grupo posiblemente se encontraba afuera para emboscarlos por si trataban de escapar. "Muy bien pensado de parte del Black Dragon" pensó Sonia "tener un plan de respaldo".
– Parece que tendré que hacer un poco de limpieza aquí. – se dijo a si misma mientras apuntaba al mercenario más cercano.
Sonia tenía una gran ventaja con su altura, los mercenarios podrían disparar hacia la grúa, pero sus tiros fallaban mientras que los de ella acertaban. Uno a uno iban cayendo, por lo que varios de ellos tuvieron que ocultarse detrás de contenedores, camiones abandonados y demás. Sonia memorizo sus ubicaciones, constantemente presionándolos para que no avanzaran más y emboscaran a su equipo.
– ¿Dónde estás Jarek? – se preguntó Sonia, observando el área con su mira.
Sonia se separó de la mira de su rifle de asalto al ver a Jarek con un RPG7 apuntando directamente a la grúa. En el momento que Sonia lo vio, este disparo. La mayor no lo dudo dos veces y se lanzó hacia el aire, disparándole a Jarek y otros mercenarios que se encontraban a su lado con su rifle M16. Sus tiros en el aire eran menos certeros, por lo que se gastó toda su munición esperando que su bombardeo de balas derrumbara a varios de ellos.
El misil exploto al entrar en contacto con la grúa, la cual se partió en dos y se derrumbó contra el almacén. El lazo que sujetaba a Sonia de su arnés la detuvo a unos metros del suelo antes de que la grúa cayera, salvándose por muy poco. Los mercenarios la tenían rodeada, parecía que por fin la tenían. Sonia corrió a cubrirse del fuego enemigo, y del derrumbe que causo la grúa, levantando una nube de polvo y escombros.
Aprovechando la confusión, Sonia llamo a sus refuerzos personales: dos drones de gran tamaño equipados con misiles antipersonal, granadas y una ametralladora. Ambos drones usaban camuflaje y podían actuar por cuenta propia. Ocultos al ojo humano, los drones emprendieron el vuelo y abrieron fuego contra los mercenarios. Tomándolos por sorpresa. Sonia pudo nivelar la balanza a su favor, sin embargo, Jarek destruyo uno de ellos con su brazo izquierdo.
– Un sistema P.E.P.S – se dijo Sonia al ver el brazo transformado de Jarek. – Estas cosas no son baratas, debo tener más cuidado.
Sonia retiro el segundo de sus drones de la zona de combate, mientras los mercenarios y Jarek se aproximaban a ella.
– Jax ya no está para salvarte Sonia. – Jarek ordeno a sus mercenarios para lanzar varias granadas de fragmentación donde Sonia se escondía. Esta tuvo que correr antes de que explotaran. – Esta vez no será como la anterior.
La explosión de las granadas le llego a su espalda, empujándola y estrellándola contra el suelo. La mayor no tenía tiempo que perder, al terminar esta misión podrá sobarse sus heridas.
– Lo que ustedes me hicieron… solo lo puedo definirlo como una brutalidad.
– Tú te lo buscaste Jarek. – le respondió Sonia mientras cargaba el último de sus cargadores. – Tu y Kano.
– Tasia me dijo que viniste aquí buscándolo a él. Siempre fuiste su juguete favorito. Tendré que disculparme luego con él por jugar con algo que no es mío.
– "Qué asco" – pensó Sonia al escucharlo hablar.
– Veras. – continuo Jarek. – Kano y yo somos como hermanos. Pero no nos gusta que toquen nuestras cosas. Aun así, los hermanos se perdonan ¿no es así?
Jarek cargo otro misil en su RPG7 y lo disparo en el aire. Sonia levanto la mirada al cielo y vio como el misil alcanzaba su máxima altura y luego caía hacia donde se encontraba ella. Si salía ahora la masacrarían, por lo que ordeno a su dron disparar su propio misil contra el de Jarek. Evitando una muerte segura. Los mercenarios dispararon al dron cuando este destruyo el misil. Su camuflaje utilizaba mucha energía y no podía mantenerlo por siempre, por lo que fue presa fácil.
– Veo que tienes nuevos juguetes Jarek, yo también tengo los míos. –
Sonia activo el sistema de autodestrucción del dron y lo dirigió hacia donde se encontraban los mercenarios. El dron exploto frente a ellos, mutilando a algunos y noqueado a otros. Jarek resultó ileso, pero ahora se encontraba solo. Sonia abrió fuego contra él, gastando todo su cartucho en el resucitado segundo al mando del Black Dragon.
Jarek se protegió usando sus brazos y sus escudos retractiles, protegiendo su rostro mientras su tórax absorbía el resto de los impactos. Cuando el cartucho se agotó, Sonia ya se encontraba a unos pasos de Jarek. El mercenario continuaba cubriéndose sus ojos para cuando la Mayor tomo su M16 por el cañón, golpeando a Jarek en el cráneo con la culata. Sonia realizo un gancho contra el mentón, pero Jarek se recuperó del primer golpe más rápido de lo que Sonia esperaba. El mercenario detuvo su golpe con su brazo derecho. Su fuerza sobrehumana doblo el cañón del rifle de asalto de la mayor mientras este sonreía. Con su brazo izquierdo intento golpear a Sonia en el pecho, pero la mayor se elevó por el aire dando una patada triple hacia su rostro. El casquillo y talonera de metal de sus botas provocaron un sonido metálico al impactar con su cabeza. Jarek perdió el equilibrio con esa patada triple y se desbalanceo hacia atrás. Sonia, al caer en suelo, lanzo dos golpes con sus brazaletes activados. El plasma impacto en su pecho y rostro, elevándolo por el aire y aterrizando de golpe en el suelo. Sonia desenfundo su pistola, pero no fue necesario usarla, pues el mercenario ya había sido derrotado.
– Sonia…Sonia ¿estás ahí? – Mikka le hablaba por el intercomunicador a su mayor.
– Sonia aquí ¿se encuentran bien? – pregunto mientras volteaba a Jarek y le colocaba unas esposas de alta seguridad.
– Nuestros refuerzos han llegado, hemos capturado a Tasia y el resto de sus matones.
– Entendido Mikka, envíen un grupo para acá ASAP. Jarek ha sido neutralizado también.
– De inmediato mayor. – respondió Mikka, cortando la comunicación.
Sonia permaneció al lado de Jarek, observándolo. Se preguntó dónde se encontraría Kano y si el resto de los miembros del Black Dragon que creían muertos seguían con vida gracias a la "Milagrosa" tecnología del Lin Kuey. En su misión se habían encontrado con varios miembros, algunos de ellos habían caído y otros habían escapado. Parecía que por fin habían dado con algo. Jarek y Tasia representaban una gran victoria para las Fuerzas Especiales.
– Veo que ya despertaste. – dijo Sonia, colocando su bota en el cráneo de Jarek. Este estaba algo desorientado, pero se recuperó rápidamente. – Antes de que el Alto Mando te interrogue, necesito que me respondas una sencilla pregunta. ¿Dónde está Kano?
– Jejeje… lamento decepcionarte Sonia. Yo apenas acabo de despertar. No sé nada.
– Entonces Tasia puede que tenga las respuestas que busco. – Sonia cargo su pistola, lista para colocarle una bala en el cráneo.
– ¿Acaso planea matarme teniente? – le pregunto Jarek, sonriente.
– No Jarek, tu cráneo reforzado neutralizara la mayoría de la fuerza del impacto. Pero aun así causara una concusión. Terminaras inconsciente.
– Has cambiado Sonia. Sin Jax ya no hay nadie que sujete tu correa ¿verdad maldita perra? –
Sonia coloco el cañón de su pistola en el costado de su cabeza, cerca del ojo.
– Es "Mayor Sonia Blade" Jarek… – dijo Sonia mientras apretaba el gatillo de su pistola, disparando. – Recuerda eso.
