COMENTARIO: OAAA! de nuevo, aquí les traigo el sig capítulo. He de aclarar unas cositas primero.

Estoy poniendo que Natsu viene de Seven y todo eso, pero ya en este capi se aclara un poco, pero para los que no sepan de donde saqué SEVEN: es un país que está aladito de Fiore, justo arriba, si quieren pueden buscar un mapa de Earthland para que lo vean. No lo inventé yo, si no el dios troleador(que en 3 meses no ha puesto nada de Nalu) Hiro Mashima.

Y con todo aclarado espero que disfruten del capi c: (si hay algo en lo que no me expliqué bien o tienen alguna duda, pueden preguntarme)


Capítulo 12. Príncipe de Seven. Lucy.

No se cómo pero Gray llegó en un minuto con el antídoto. Natsu se había quedado dormido desde antes que él se fuera y yo mordía mis uñas desesperadamente. Bien, había aprovechado de la situación, sí. Pero él nunca iba a saberlo de todas formas.

Nos alejamos del pueblo y tendí la casa de campaña. Me quedé cuidando de Natsu, Gray estaba en el vértice de la tienda de campaña y Happy ya estaba dormido en sus piernas.

— Oye Gray, ¿que sucedió con mi prima? — intenté alivianar la tensión mientras remojaba el paño de la cabeza de Natsu.

— Descubrí que era Juvia, no soy idiota ¿sabes? — me reí.

— ¿Y que te parece? — Gray suspiró.

— ¿No crees que debiste quedarte en el palacio?

— No, mi padre me molesta demasiado.— Natsu murmuró algo y me acerqué a él—. Debes dejarlo respirar Lucy, aparta.

— Lo siento, es solo que me preocupa.— volteé el paño de su cabeza y Gray rió.

— Casi nunca se ve en ese estado a un pri-

— ¿Luce? — Natsu abrió los ojos lentamente y me miró con los ojos nublados—. Tuve un sueño extraño.

Inmediatamente supe que no se había quedado dormido por completo cuando aproveche para besarlo y maldecí para mis adentros. Gray se levantó y desapareció, era más considerado de lo que pensaba.

— ¿N-Natsu? — tomó mi mano y la acercó a sus labios antes de quedarse dormido de nuevo, si seguía haciendo eso me iba a provocar una taquicardia crónica o algo parecido, ¿podían demandar a alguien por besar a otra persona mientras dormía? El pobre chico no se imaginaba que no podía resistirme a besarlo y que lo besaba prácticamente todas las noches. Oh dios mío, me había vuelto una pervertida de primera.

Me incliné y rocé nuestros labios, suspiré antes de acostarme a su lado. Rápidamente me sumí en la oscuridad pero ese momento escuché un ronroneo.

— Te vi.— me levanté tan rápido que Happy no tuvo tiempo de procesar la información.

— Te quedarás callado, ¿lo entiendes? — lo sacudí y Gray apareció.

— ¿Que sucede?

— Lucy es… —le tapé la boca.

— Cuida de Natsu, ahora regreso.— entré al bosque y solté a Happy—. ¿Qué es lo que quieres por no hablar? ¿Por favor? —el gato ronroneó y mordí mis labios.

— Lo voy a pensar.— y después de decir esto batió sus alas y se metió a la tienda de campaña murmurando algo así como "Sabía que algo estaba pasando".

Desperté de nuevo adherida a Natsu. Gruñí mientras me levantaba e inmediatamente vi a Gray afuera de la tienda.

— ¿Que haces? — él se encogió de hombros.

— Necesito ir al pueblo a buscar una curandera para el idiota, ¿vienes conmigo?

— Espera, le diré a Happy.

.

Natsu me dijo que no confiara en Gray, pero confiaba en él. Entendía su bruta honestidad y eso me bastaba; regresamos al pueblo, cautelosos de encontrar a los guardias y demás, anduvimos con cuidado hasta que Gray entró a una casa pequeña y de solo mirar hacia dentro me dieron náuseas, así que esperé en la entrada.

Las personas caminaban en la calle y me senté en la acera, una mujer se acercó a mí vendiendo caramelos y me negué, traía un pequeño niño de la mano que no dejaba de sonreír.

— Los dulces saben muy bien.— me dejó uno y sonrió—. Te lo regalo.

— Em, no deberías.— la mujer me sonrió.

— No te preocupes chica, puedes quedártelo.

— Muchas gracias.— otra mujer apareció detrás de ella con un cesto grande y un papel en la mano.

— Mira esto.— le entregó el papel y la mujer de los dulces abrió la boca sorprendida—. ¿Entonces es cierto?

— Sí, el rey va a declarar la guerra.— Sentí un nudo en mi estómago.

— Pues mira que atrevimiento del príncipe, robarse a la princesa de Fiore fue lo peor que pudo hacer.

— ¿Robarse a la princesa? — ambas mujeres voltearon a ver a Lucy con las cejas levantadas.

— ¿Acaso no te enteraste? La princesa desapareció, ayer estaba aquí en el pueblo con el príncipe de Seven pero ambos huyeron.

— Incluso arrestaron a los magos.

— ¿Los magos?

— Esos, los del gremio de Fairy Tail. Ahora se desatará una guerra.—la mujer chasqueó la lengua—. Ese príncipe no se imagina todo lo que causó, si pudiéramos encontrar a la princesa todo este asunto se resolvería.

— ¿Te imaginas que lo lograran capturar? Lo llevarían a la horca.—Sentí que la gravedad caía en mis hombros, ¿De qué demonios hablaban?¿Guerra?¿Seven?¿Príncipe?¿En qué momento todo se había vuelto tan complicado? Y para el colmo habían arrestado a las personas del gremio. Noté que mis ojos se llenaban de lágrimas, las mujeres seguían hablando entre ellas y el niño notó que una lágrima bajó por mi mejilla.

— No llores, eso no ayuda en nada.— sonreí.

— Gracias pequeño.

— Me llamo Lucian,¿y tú? — me reí.

— Lucy.

— ¿Como la princesa? — el niño notó entonces que yo era la princesa y se quedó pasmado, levanté un dedo a mis labios.

— Es un secreto.— murmuré y el asintió feliz, en ese momento Gray apareció en la puerta y me levanté—. Gracias por el caramelo Lucian, hasta luego.

Ambas mujeres me miraron como si fuera el mismísimo Rey de Fiore y entonces maldecí, al momento de levantarme, la capucha se había deslizado dejando ver mi cabello dorado, me volteé antes de que reaccionaran y obligué a Gray a ir más rápido.

Gracias a no sé qué las mujeres dejaron que me fuera. Llegamos al borde del bosque y paramos a descansar.

— Acaso no entiendes Lucy, ¿que no debes ir hablando con todo el mundo? — hablaba entrecortadamente y yo solo levanté los hombros.

— No puedo evitarlo simplemente, además..— el nudo en mi garganta creció de nuevo—. Escuché algo inquietante.

— ¿Que?

— Mi padre comenzará una guerra.— mordí mi labio—. Y apresaron a todos los del gremio.

— Mierda.— Gray se llevó una mano al cabello y luego golpeó un árbol con el puño—. ¡Hay que regresar, ahora!

— ¡No puedo!

— ¿Qué? ¿No te importa lo que le pase al país? ¿A tu pueblo? ¿A los del gremio?

— ¡Me importa! ¡Y voy a regresar! Pero no ahora, se lo prometí a Natsu, le dije que le ayudaría a su padre.

— ¡Tenemos que regresar, ya! Se que Natsu te importa pero….

— ¡Gray! Escúchame, no vamos a ganar nada de esta forma, regresaré pero en este momento voy a ir con Natsu, si regreso ahora, solo haré que lo maten ó no llegaré antes que declare la guerra—. Gray se movió impaciente.

— No estoy entendiendo nada, esta guerra no tenía por qué pasar, ¿Qué fue lo que la desato?

— Yo y una confusión.— mordí mi uña.

— ¿Confusión?

— Ellos piensan que fui robada por el príncipe de Seven, ¿Puedes creerlo? Ni si quiera sé quién es.— Gray abrió mucho los ojos y me miro esperando que dijera algo más—. ¿que pasa?

— Lucy… ¿no sabes quién es de quién están hablando? — Por alguna razón, su tono me molesto y fruncí los labios.

— ¡Por supuesto que no! ¿Por qué iba yo a saber quién es? — caminó en dirección al campamento—. ¿¡Gray!? ¡No me dejes hablando sola! ¿Que te sucede!? ¿Gray? ¡Contesta demonios!

— Él es el príncipe de Seven, su majestad.— seguí su dedo índice hasta ver a Natsu sentado cerca del borde del rio, al inicio busqué más allá y entonces estuve a punto de abofetearme a mí misma.

Príncipe que había robado a la princesa, ¡COMO DEMONIOS NO LO VI ANTES!

El chico era de Seven, abandonó a su familia y es buscado por que es el MALDITO príncipe, todos los misterios se resolvieron en un abrir y cerrar de ojos y estampé una mano en mi cara mientras Gray pasaba de mí.

— Regresaré lo más rápido posible y hablaré con el rey, espero que te entienda Lucy o todo se irá a la mierda.— me entregó la bolsa con hierbas para Natsu y entró a la tienda rápidamente recogiendo todo.

Mi mente corrió a miles de kilómetros por hora y comencé a notar todo lo que había causado, causé que Gray escapara, causé que atraparan al Gremio, causé que ahora también persiguieran a Natsu aquí, cause una guerra, todo era mi culpa! ¡Pero que imbécil soy! ¡MALDITA SEA!

— ¿Lucy? ¿Estás bien? ¿Por qué te golpeas contra el árbol? — levanté mi rostro hacia Natsu enfadada y el brincó—. ¿Estás bien? ¿por qué lloras?

— ¿Por qué no me dijiste que tú eras el príncipe? — me crucé de brazos, estaba enojada con él, pero más conmigo. Nunca rompo las promesas y por eso iba a Seven, pero en cuanto fuera de ayuda, me iría, y jamás regresaría.


Comen: uff, cada vez se pone más dramática la cosa. Espero que les haya gustado esto, para ser honesta hoy no iba a subir el cap pero no podía no hacerlo(me tienen esclavizada en la facultad), así queeeeeeeee nos vemosh c: