GRACE, A COCORUNBY, DE VERAS PRECIOSA, ME AYUDAS UN MONTÓN.

Las piernas del pirata estaban cubiertas con la falda de ella, así que apartó con cuidado la tela y se levantó, en cuclillas volvió a rozar sus labios con los suyos y después se levantó y la dijo:

- Cámbiate y sube a cubierta, nos espera un festín y un ajusticiamiento.

La muchacha volvió a aparecer en cubierta de nuevo con su vestimenta habitual: camisa blanca, pantalones negros, y descalza. El pelo suelto y el maquillaje continuaba en sus ojos. La tripulación se apartó del palo mayor al acercarse ella, y Cristine, la capitana (aunque en realidad eran capitanas todas, era como la que más) la dijo:

tú decides que hacer con él.

Vendámosle.- dijo Luca.- que sepa por lo que se pasa.- Una mueca de horror se dibujo en la cara del hombre.

No. – dijo Carolin firmemente.- tengo otros planes para él.

El gordito caminó por la tabla y cayó al mar con un gran chapoteo. Huyó nadando todo lo deprisa que pudo (que no era mucho), por miedo a los tiburones, hacia una isla desierta; sin comida y sin ron, de pronto, mientras descansaba pesadamente en la playa intentando recuperar el aliento perdido, observo como poco a poco el barco se alejaba, y cerró los ojos. El tiempo se le iba a hacer muuuuuuy largo.

En el barco, poco tiempo faltaba ya para llegar a su destino. En la cubierta festejaban y reían; habían trasladado a los prisioneros a las bodegas, tras ayudarles mínimamente con las heridas, y habían dado ropa y comida a los que volvían a tener la libertad para no volver a perderla. Tres hombres y dos de las mujeres eran de edad media, una de las muchachas tendría unos 30, la otra estaría rondando los 20 y luego estaba la pequeña de 12. Contaron a la tripulación como los piratas habían aparecido una noche, y habían incendiado sus pequeñas casa en la costa, después de eso, los hombres y las mujeres habían salido a luchar mientras un par de muchachas jóvenes huían con los niños y ancianos; que fueron los únicos que lograron escapar, ya que a los que no habían herido, fueron a los que se llevaron, incluyendo a la muchachita que se quedó en las cercanías luchando como una valiente amazona.

- Han pasado varios años y aún siguen manteniendo la misma táctica.- murmuró Cristine. Will la besó tiernamente en la mejilla, bajo la atenta mirada de Jack.

La tarde dejó paso a la noche, y los hombres y mujeres se divirtieron de lo lindo. Cuando ya estaban lo suficientemente ebrios, excepto un par se marcharon a la cama, Carolin cogió el timón, relevando a Cristine que bajó a dormir.

Ella observaba el cielo brillante e infinito, y la mar tranquila, mientras también charlaba con Bonnie que estaba a su lado. La fiesta se había De pronto, comenzaron a oírse gritos en las escaleras. Carolin dejó el timón a Bonnie y bajó corriendo. En las escaleras, subiendo y bajando blandiendo su espada como dos niños, estaban Will y Jack, que se peleaban y amenazaban con un tono etílico que les delataba.

Eres un perro arrastrado- voceaba Will.

Oh sí amor? Pues tú una mosquita muerta!.

Cruzaron los hierros (las espadas vamos), hasta que la muchacha se metió en medio.

Se puede saber que estáis haciendo?. Sois unos niños borrachos. Marchad a la cama ahora mismo.

Y AHORA DOS OPCIONES, POR FAVOR VOTOS:

1. FINAL LIGHT.

Will bajó la cabeza, pero Jack en uno de sus gestos amanerados dijo:

Esta bien, tienes razón, pero que conste gallito, que esto no ha terminado.- y dándose la vuelta se marchó.

Vamos, marcha a la cama.- le dijo Carolin a Will.

Pero… es que…

Will.- dijo ella tiernamente pero con dureza.- Mañana me lo cuentas sí?.

Will asintió y marchó en la dirección contraria a Jack.

2. FINAL PSEUDOHARDCORE.

Will bajó la cabeza, pero Jack en uno de sus gestos amanerados dijo:

- Esta bien, tienes razón, pero que conste gallito, que esto no ha terminado.- Dijo mirando amenazadoramente a Will, Carolin se puso en medio, girada hacia Jack intentando que razonara, cuando se dio la vuelta, Will tenía un puñal de la mano, sin siquiera amenazar a Jack intentó hincárselo, pero con tan mala suerte, que este acabó en el muslo de Carolin, que cayó al suelo resbalando por los brazos de Jack.

- LO SIENTO, LO SIENTO CAROLIN- Will gritaba horrorizado. Sus voces alertaron al resto de la tripulación y entre Luca y Mary Ann llevaron a Carolin cojeando hasta su camarote, Jack y Will las seguían, mientras este último continuaba murmurando.